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abecé - SUPLEMENTO ESPECIAL DEL INSTITUTO REDES

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AGENDA

El Abecé de la atención de embarazos en adolescentes Señor profesor, ¿qué harías si te enteras que una alumna está esperando un hijo? Señor padre o señora madre de familia, ¿cómo reaccionarías al enterarte de que tu hija, aún menor de 18 años, ha quedado embarazada? Si bien el trabajo para la prevención es muy importante, debemos estar preparados para actuar responsablemente. “¿Cómo reaccionaron tus padres o familiares al enterarse del embarazo?”. Esta pregunta fue planteada por el Instituto Redes a un grupo de catorce madres adolescentes de Junín para saber qué tan preparados estamos para acompañar estos casos. Me pegaron; me gritaron; son las principales respuestas. Una de las entrevistadas respondió que sus padres le sugirieron abortar. Cada embarazo es considerado como un acontecimiento trascendente que requiere una atención no solo médica; sino también psicológica y social. Ahora bien, los embarazos de adolescentes, particularmente las de menos edad, se consideran de alto riesgo, ya que sus cuerpos no han terminado de crecer y aún no han madurado por completo. Estamos, entonces, ante una situación que requiere mayor y especial cuidado desde estas tres disciplinas: médica, psicológica y social. Atención médica Desde el punto de vista de la salud, por ejemplo, una menor de 15 años que está embarazada se encuentra dentro del grupo con “factores de riesgo”, por lo que requiere especial cuidado. ¿Y qué significa “factores de riesgo”? Significa que la menor de 15 años embarazada enfrenta una mayor probabilidad de muerte y enfermedades debido

es aún más importante que los padres se involucren y contacten con profesionales de salud, pero especialmente con profesionales en psicología que pueden encontrar en los mismos establecimientos de salud, los centros de emergencia mujer u organizaciones especializadas como el Instituto Redes de Huancayo.

a eventuales complicaciones del embarazo y parto. Significa que estas madres adolescentes están ante otras amenazas como la hipertensión arterial y la eclampsia (convulsiones, edemas en el cuerpo y retención de proteína con daño al riñón). Y están expuestas a otros riesgos como la anemia (en el momento del parto se pueden producir hemorragias) y desproporción céfalo-pelviana (dificultad para que el bebé pueda nacer por parto natural). Por tanto, los y las profesionales de Salud deben estar plenamente capacitados para atender a este grupo considerado en situación de vulnerabilidad. Adicionalmente, deben practicar lo que llamamos atención integral humanizada en salud. Debe promover un clima que permita un acercamiento y confianza con la persona; esto será posible con la Implementación de ambientes especiales para la atención diferenciada y especializada. Atención psicológica Las niñas y adolescentes embarazadas no están preparadas para asumir la responsabilidad de ser madres, por tanto tampoco asumen este rol en el período de gestación, incrementando así los riesgos tanto para ella como para su bebé. Algunas pueden llegar a negarse a sí mismas que están embarazadas. En estos casos,

El personal de salud en Orcotuna realiza campañas de sensibilización para la prevención del embarazo en adolescentes”.

Atención social El embarazo a temprana edad también trae consigo una cadena de consecuencias sociales. La más grave es la interrupción del proceso educativo, lo que disminuye a futuro las oportunidades de ingreso al mercado laboral más calificado. A esto se suma la escasa participación de la madre adolescente en actividades propias del grupo de su edad. Para contrarrestar estos riesgos se requiere del acompañamiento responsable de nuestra sociedad, partiendo por el entorno familiar. Muchas adolescentes, especialmente las de menor edad, mantienen sus embarazos en secreto, porque tienen miedo de la ira y el desencanto de sus padres. Y es que son múltiples las ideas que pueden pasar por la cabeza de los padres: en la mayoría de casos están enojados con su hija por su “irresponsabilidad”; otros se preocupan por el futuro: ¿podrá su hija adolescente manejar las exigencias de

la maternidad? ¿Terminará sus estudios? ¿Conseguirá trabajo? Otros padres se sienten culpables. Si hubiera hecho más por proteger a mi hija esto no habría pasado, piensan. La comunicación sincera entre los padres con sus hijos o hijas adolescentes es vital. Los padres deben darse cuenta que su hija adolescente necesita de su ayuda más que nunca. Solo así tendrá un embarazo saludable. Sin el apoyo de los padres, algunas adolescentes son más propensas a tomar decisiones equivocadas con consecuencias aún peores (como escaparse del hogar). La respuesta también debe ser positiva desde la sociedad. En las instituciones educativas, los profesores y tutores son los más llamados a garantizar que la menor embarazada no sufra discriminación o sea víctima de comentarios negativos que podrían venir de los alumnos e incluso de otros padres de familia. Los docentes están obligados a establecer todos los mecanismos necesarios para que la menor embarazada no pierda clases. Y tú profesora, ¿qué harías si tu alumna está embarazada? Y tú vecino, o tú vecina, ¿cómo reaccionarías? Ya todos sabemos cómo actuar para que una adolescente pueda llevar un embarazo digno y saludable ¿verdad?●

Abecé 3  
Abecé 3  

Boletín publicado por el Instituto Redes.

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