Page 104

fin! La mayoría de las chicas eran como ella, pero yo no. Para mi tanto los sentimientos como el físico eran importantes. “Aquí estás”, murmuró Rick al unirse a nosotras en el pasillo. “¿Qué pasa, Steph? ¿No te dieron suficiente?”, dijo guiñando un ojo. Vaya, el chico era gracioso. Nunca me lo hubiera imaginado. Me reí. “Al menos te has reído. Pero Rick, no puedes reírte de nosotras así”, protestó Stephanie. “¿De nosotras? Déjate de tonterías; ese chico ni siquiera va a contestar tus llamadas. Los chicos así sólo usan a las chicas”, intenté explicarle. “¡De eso nada! Y te lo voy a demostrar. No sólo va a contestar a mi llamada, sino que además me va a pedir salir”, dijo en tono desafiante. “Apuesto contigo a que va a ignorar tu llamada”, afirmé con seguridad. “Vale chicos, apostemos. ¿Qué tal 50$?”, preguntó Rick. “No hay nada malo en ganar 50 pavos. Yo me apunto”, dijo Stephanie emocionada. Yo sonreí. “Lo tuyo va a ser una pérdida financiera y emocional”. Rick se rió, “Yo estoy con Lisa”. Stephanie nos sacó la lengua y marcó un número en el móvil. Pulsó el botón de altavoz y esperamos. Volvió a marcar más de cinco veces y nadie contestó a la llamada. Stephanie frunció el ceño. “Supongo que teníais razón, soy una idiota. ¡Es un imbécil!”. Apoyé el brazo sobre su hombro, “olvídalo, no vale la pena”. Ella asintió. Rick suspiró. “Así es la vida, está llena de cosas inesperadas. Debo irme, tengo un trabajo que hacer, así que hasta después”, dijo y se apresuró en dirección a la biblioteca. ¡Típico ratón de biblioteca! Comprobé la hora en mi reloj. “¡Oh, no! Mi madre me había pedido que pasara a por unas cosas en el supermercado. Adiós, Steph”, dije en un segundo y salí corriendo. “Oh, no, son las 6; seguro que mamá va a regañarme”, exclamé tomando el atajo hacia casa. De nuevo la carretera estaba casi vacía, y esperé no ver de nuevo a los moteros porque me parecían bastante peligrosos. Las motos me recordaban a Alex; la noche anterior le había visto montado en moto pero él no daba ningún miedo. Algo llamó mi atención cuando observé una moto que venía hacia mi. Entré en pánico. El tío que iba en la moto llevaba un casco, así que no

Historias cortas  

Historias eróticas H/M