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William Hernando Díaz Acero COD: 2075429 Universidad Santo Tomás Educación interactiva Educar en nuestro tiempo digital Hemos notado como en la actualidad en algunas instituciones educativas y hasta los mismos educandos, en parte, no han asimilado aún la hipertextualidad del ordenador y las ventajas que este trae para una mejor enseñanza. Curiosamente las disposiciones informativas y comunicativas del ordenador on-line están en sintonía con los indicadores de calidad en educación. Dialogo, intercambio de informaciones y de opiniones, participación, intervención y autoría en colaboración son principios esenciales en la educación ciudadana. Sin embargo, muchas escuelas y universidades permanecen ajenas al movimiento de las tecnologías digitales. LA PEDAGIGIA DE LA TRANSMICIÓN El modelo uno-todos ha sido cuestionado por educadores como Paulo Freire, que expresa que la educación no se debe hacer de A a B o de A sobre B, sino de A con el B. el papel del profesor no es el de transmitir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o construcción. Otro critico de la pedagogía de la transmisión, el educador brasilero Anísio Teixeira, expreso al observar el avance de la comunicación de masas por todo el planeta, sugirió estrategias educacionales que reflejaban ssu tiempo y que eran capases de utilizar las tecnologías de información y comunicación que disponían para superar la pedagogía de la transmisión. Con esas tecnologías no le sería difícil construir el aprendizaje apoyándose en la utilización de recursos potenciadores de la expresión democrática entre alumno y profesor. Sin embargo podemos verificar que sus críticas y sugerencias lograron un escasa modificación de nuestra práctica pedagógica. Seguimos siendo guardianes y transmisores de la cultura, transmisores de paquetes cerrados de informaciones, tanto en el aula presencial como en el aula online. La formación de los profesores no está formada para utilizar nuevas herramientas comunicativas en sus enseñanzas, aún la que más se apega al mismo paradigma de la


pedagogía de la transmisión: la TV. Y aún menos, el uso adecuado de las nuevas herramientas comunicativas como los son las tecnologías digitales. Las tecnologías digitales son un campo de posibilidades para la acción del usuario. En el ordenador, el palmtop y el teléfono móvil, el usuario interactúa fácilmente con imágenes, sonidos y textos dinámicos. Se trata de una revolución mucho más profunda de lo que fue la invención de la imprenta o la explosión de los medios de comunicación de masas con sus instrumentos mecánicoelectrónicos de producción y transmisión de mensaje. La codificación digital permite la manipulación de documentos, la creación y la estructuración de elementos de información, las simulaciones o los formatos evolutivos en los entornos, concebidos principalmente para crear, manejar, organizar o mover una documentación completa basada en palabras, grafismos alimentales y numéricos. Pero la revolución no solo se encuentra en la forma en que la información se está transmitiendo y acumulando de forma sencilla. Lo más revolucionario es la calidad semiótica intrínseca de la tecnologías digitales, la cual garantiza el carácter plástico, fluido, multidireccionado, interactivo y tratable en tiempo real del contenido del mensaje. El texto digitalizado puede ser un hipertexto, es decir un tejido de conexiones de un texto con otros innumerables textos. La idea fue enunciada por primera vez por Vannervar Bush en 1945. La arquitectura de peculiar de lo digital de acuerdo con el hipertexto permite al usuario hacer asociaciones no lineales a un elevado número de interferencias y modificaciones en la pantalla. Al hacer click en iconos, se puede saltar de una ventana a otra y transitar por fotos, sonidos, videos, textos, gráficos, y otras informaciones almacenadas en la memoria del ordenador. El profesor puede inspirarse en el hipertexto en cuanto disposición semiótica intrínseca de las tecnologías digitales y modificar su práctica comunicacional en el aula presencial u online. En lugar de presentar un contenido cerrado al estudiante, el profesor evitaría ese constreñimiento, reconociendo quela estructura del conocimiento de cada individuo es


idiosincrásica y que por ello, cada uno debe estructurar su propio proceso de conocimiento según su propia autoría. ¿Qué impide al profesor inspirar su docencia en el paradigma digital? El mayor impedimento es el peso del paradigma de la transmisión, el cual prevaleció como oráculo en la era de la oralidad, como separación entre autor y lector de la era de la escritura y como producción de espectadores en la era de medios de difusión. El oficio de enseñar quedó sometido a un modelo tecnocrático y jerárquico de información y comunicación. Ese entorno trajo prejuicios incalculables para la autentica educación: el profesor dejo de ocuparse de la formación del individuo y pasó a quitar a los alumnos para la competencia en el mercado de trabajo, a formar competencias y no ideales. En ese lugar no hay lugar para una idea de la educación concebida desde la perspectiva de la interactividad. La llegada de las tecnologías digitales a las aulas tuvo un gran impacto inicial, pues trajo consigo una promesa de cambio y sobre discusión sobre el papel del profesor. Pero en muchos casos no hubo una evolución de las prácticas educativas dentro de la escuela. El aula continua siendo un ámbito para la absorción pasiva e individual, y el profesor continúa siendo omnisciente, instructor, entrenador. MODIFICAR LA COMUNICACIÓN: DESAFÍO A LA EDUCACIÓN La escuela, ajena al nuevo perfil socio-técnico, se mantienen encerrada en si misma y en sus rituales de de transmisión, mientras tanto todo a su alrededor de modifica en el contexto de la era digital. Martin Barbero, uno de los investigadores más atentos a la interacción de la comunicación y la educación, articula una crítica muy pertinente: Aumenta el hiato entre la experiencia cultural desde donde hablan los profesores y aquella otra desde donde aprenden los alumnos. La crítica de Barbero se dirige a aquella escuela que permanece ajena a la posibilidad de desarrollar una práctica educativa capaz de incorporar la participación-intervención de un nuevo espectador que se ha acostumbrado a una pantalla multiforme, polifónica, polisémica y cada vez menos instrumental, ya que tiende a procesos comunicacionales complejos que permiten lograr penetrar, modificar, conectar y controlar los conocimientos.


En las escuelas y universidades los alumnos son nuevos lectores o nuevos espectadores. Son menos pasivos, mas intuitivos y tienden a un aprendizaje fundfado menos en la dependencia de los adultos que en la propia exploración que realizan con sus compañeros

en la utilización de imagen y del sonido, de la conectiviodad y de la

velocidad. Con nuevo lector o nuevo espectador me refiero al usuario de las tecnologías digitales que transita de la condición de mero receptor a la interactividad, o aquel que convive al mismo tiempo con los medios de comunicación de masas y con la tecnologías de conexión on-line. El nuevo espectador con la nueva gramática de lo digital. Aprende nuevos parámetros de la lectura y conocimiento. La lectura es de tipo sinestésico y conectivo, atenta al mismo tiempo a lo que es mostrado en varios cuadros simultáneos y a lo que es comentado por medio de innumerables textos, conectados por link, que corren paralelamente sobre imágenes, iconos, sonidos y videos. En este contexto la autonomía conectiva gana espacio en un terreno dominado por la transmisión de informaciones. El conocimiento deja de situarse en el plano de la emisión del saber, para emerger de la actividad conectiva de la base del y…y. Deja por tanto, de someterse al modelo reduccionista del pensamiento que separa emisión y recepción, y se abre a la perspectiva del pensamiento en conexión. El profesor se halla ante el desafío de conocer y adoptar la modalidad comunicacional interactiva y, al mismo tiempo, no invalidar el paradigma clásico que prevalece en la escuela y en la universidad. Aprender con el movimiento de las tecnologías digitales es familiarizarse con la idea de información abundante y fácilmente manipulable, siendo posible formularla libremente, al toque de una tecla, y reconstruirla a voluntad. El profesor, en este caso, construye una red y no una ruta. Define un

conjunto de

territorios a explorar. El aprendizaje se da en la exploración realizada por los alumnos y no a partir de su hablar/dictar. Esto significa una modificación nítida de su clásico posicionamiento en el aula. Bibliografía: Educación interactiva, Marcos silva


trabajo