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La próxima gran misión de la ESA ESA Si tuvieras en tus manos la posibilidad de elegir la próxima gran misión de la Agencia Espacial Europea (ESA), ¿cuál escogerías? Ese es el dilema al que se enfrentará la ESA en 2011, cuando deberá tomar una decisión sobre la siguiente misión de Clase-L (la "L" viene de large) del programa Cosmic Vision. Con un presupuesto de unos 650 millones de euros, la propuesta seleccionada despegaría en 2020. Sin duda, estamos ante una decisión complicada para la ESA y de la que depende gran parte del futuro científico de la agencia. Las candidatas son EJSM/Laplace, IXO/XEUS y LISA. Veámoslas por encima:

EJSM (Europa Jupiter System Mission)/Laplace: Es una sonda que debe estudiar Júpiter y sus satélites, con un énfasis especial en Ganímedes. En realidad, Laplace forma parte de la misión EJSM, que se llevaría a cabo en colaboración con la NASA. La agencia norteamericana suministraría la sonda JEO (Jupiter Europa Orbiter), mientras que la ESA contribuiría con Laplace, también denominada Jupiter Ganymede Orbiter (JGO). Laplace es una gran sonda de 4362 kg que despegaría en marzo de 2020 mediante un Ariane 5 y llegaría al sistema joviano en febrero de 2026. Como viene siendo habitual en las últimas propuestas de sondas de espacio profundo de la ESA, incorporaría paneles solares en vez de RTGs. Tras dos años estudiando los distintos satélites de Júpiter -especialmente Calisto-, en mayo de 2028 se pondría en órbita alrededor de Ganímedes.

Laplace (ESA)


IXO (International X-ray Observatory)/XEUS (X-ray Evolving Universe Spectroscopy): Es un gran telescopio espacial de rayos X que estará situado en el punto L2 del sistema Tierra-Sol. Es una misión conjunta con la NASA y la JAXA, consta de un telescopio de 3,3 metros de diámetro, 20 metros de focal y trabajará en el rango de energías 0,1-40 keV. Continuará la labor del observatorio europeo XMM Newton y el norteamericano Chandra, combinando la gran superficie y sensibilidad del primero con la alta focal y resolución espacial del segundo.


LISA (Laser Interferometer Space Antenna): Es una formación de tres satélites separados por 5 millones de kilómetros (!) que será capaz de detectar ondas gravitatorias con frecuencias de 0,1-0,0001 Hz mediante un interferómetro láser. Estas frecuencias son inferiores a las observadas por observatorios terrestres como LIGO, lo que permitiría estudiar sistemas de agujeros negros binarios supermasivos. LISA sería desarrollada en colaboración con la NASA, estaría situada en una órbita solar a 50 millones de km detrás de la Tierra y su inclinación sería de 20º con respecto a la eclíptica.

Laplace tiene muchas probabilidades de ser aprobada, ya que se se llevaría a cabo como parte de la misión EJSM con la NASA. La EJSM amenaza con absorber una buena parte del presupuesto de la NASA para exploración del Sistema Solar durante la próxima década, por lo que podría ser cancelada o retrasada en los próximos años. La colaboración con la ESA permitiría sacar adelante el proyecto más fácilmente. En su contra tiene que es una misión arriesgada y que sólo daría frutos seis años después del lanzamiento. LISA es en este sentido una apuesta más segura y muy original que podría revolucionar la cosmología moderna, aunque quizás no resulta tan atractiva para el gran público, algo importante teniendo en cuenta su coste. Por su parte, IXO es la opción menos arriesgada y la única que permitiría obtener resultados científicos de primer orden pocos meses después de su lanzamiento.


Las tres propuestas se encuentran cerca del final de la Assessment Phase, equivalente a lo que sería la Fase A de la NASA. En mayo de 2011 se recomendará una o dos de las misiones al Comité del Programa Científico de la ESA, que deberá escoger una de ellas en junio de 2011. Además, no olvidemos que la ESA también debe elegir próximamente las candidatas de la Clase-M. Si dependiera de ti, ¿cuál escogerías?


Futuras Misiones