Page 1

PRO motores VOCA cionales

No 59 junio - julio

ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO


EDITORIAL En ocasiones las fuerzas del mal nos inducen a no cambiar, a dejar las cosas como están, a optar por el inmovilismo o la rigidez. Entonces impedimos que actúe el soplo del Espíritu. Somos libres, con la libertad de Jesucristo, pero él nos llama a examinar lo que hay dentro de nosotros –deseos, angustias, temores, búsquedas- y lo que sucede fuera de nosotros –los “signos de los tiempos”- para reconocer los caminos de la libertad plena: “Examinadlo todo; quedaos con lo bueno” (1 Ts 5, 21).. Gaudete et Exsultate, 168

Nos encontramos de nuevo con el finalizar de un ciclo de trabajo, período anual, en el que hemos podido constatar como el hacer Iglesia enriquece el alma y hace fructificar abundantemente nuestra Pastoral Vocacional. No es un final de ciclo como todos los anteriores, ahora, tras 23 años bajo la guía del Sr. Cardenal Norberto Rivera, nos encontramos esperando las indicaciones nos de nuestro nuevo Arzobispo, el Señor Carlos Cardenal Aguiar Retes, quien ha anunciado que lo hará el próximo mes de julio. Nosotros, promotores vocacionales, estaremos en tierra de misión, contactando nuevas vocaciones y renovando nuestra entrega. También algunos estarán esperando la confirmación en su ministerio vocacional. Desde aquí, esperando con esperanza las nuevas directrices para la Pastoral Vocacional, que seguramente implicarán un trabajo más cercano con la Pastoral Juvenil y en mejor sintonía con nuestra Provincia Pastoral y la zona metropolitana, agradezco a cada unx de ustedes su compromiso pastoral. De manera especial reconozco a nuestro Consejo Arquidiocesano de Vocaciones (CAV), que con entrega generosa y con corazón comprometido me han ayudado con la gran responsabilidad de generar trabajo eclesial en favor de las vocaciones. En forma particular agradezco al Pbro. Hugo Martínez Gómez, Subdirector, por haber llegado a inyectar juventud y vitalidad a nuestra Pastoral; también a la Sra. Erika Granados Jasso por 16 años de fiel colaboración y apoyo, convirtiéndose en pieza fundamental en nuestro laborar. Como dice el Papa Francisco: con la libertad de Jesucristo, hagamos el ejercicio de discernir lo bueno para quedarnos con eso, y así dar continuidad a favorecer la cultura vocacional en nuestras comunidades y diócesis; y poner lo mejor de nosotros para responder adecuadamente a los signos de los tiempos y hacer realidad las nuevas líneas de trabajo que nos marque nuestro pastor. Encomendémonos a Nuestra Madre la Virgen de Guadalupe para que nos acompañe en la nueva etapa que estamos por iniciar. Dios nos bendiga a todos para seguir dando frutos que inspiren nuevas vocaciones para nuestras comunidades y diócesis.

Fraternalmente Pbro.Lic. Eduardo Llano de la Torre Director.


EL SALTO DE CALIDAD El pasado mes de mayo nos reunimos en la Asamblea nacional de Pastoral Vocacional en la ciudad de Aguascalientes, para trabajar bajo el tema: Los saltos de calidad; con el objetivo: “Que los agentes de animación vocacional en México, por medio del trabajo colaborativo conozcan, evalúen y dispongan de herramientas que los ayuden a la implementación e impulso de los saltos de calidad en sus entidades”

Fue una grata experiencia de reflexión y de propuestas para el caminar de la PV. Acontinuación les presentamos el diagnostico y la actualización de las prioridades, asi como una reseña gráfica del ecuentro. El ciclo entrante profundizaremos estos trabajos: PRIORIDADES LO PRIORITARIO 2011-2013: Consideramos que lo prioritario en la PV es formar una conciencia vocacional que permita la creación y/o maduración de Centros Diocesanos Vocacionales que promuevan un trabajo coral insertos en la Pastoral de conjunto, ocupando el lugar que por naturaleza les corresponde, con responsables diocesanos que cuenten con el perfil requerido, los cuales respeten los procesos personales, eviten la pesca de vocaciones y lleven a la convicción de que todos somos animadores vocacionales de todas las vocaciones específicas y en todos los ambientes.


LO PRIORITARIO 2018-2019: Consideramos que lo prioritario en la PV es continuar con la formación de una conciencia vocacional que permita la creación y maduración de Centros Diocesanos Vocacionales que promuevan un trabajo coral insertos en la Pastoral de conjunto, sean conscientes de la transversalidad, con agentes responsables que cuenten con el perfil requerido, y que como sembradores de la vocación, respeten los procesos personales, y lleven a la convicción de que todos somos animadores de todas las vocaciones específicas y en todos los ambientes. DAGNÓSTICO EL DIAGNÓSTICO 2011-2013: La PV en México, aunque ha dado pasos firmes, aún no llega a crear una sólida cultura vocacional que se hace evidente por los saltos de calidad que no se han logrado dar con respecto a los agentes, las acciones y las estructuras. EL DIAGNÓTICO 2018-2019: La PV en México, aunque ha dado pasos firmes en la generación de contenidos y directrices con respecto a los Saltos de Calidad, experimenta un estancamiento en el proceso de generar la Cultura Vocacional en sus estructuras, agentes y acciones, debido a estrategias insuficientes que aseguren los procesos de mentalización, sensibilización y acción que permitan afrontar los vertiginosos cambios de la sociedad contrarios al Evangelio.


LA RED DE SAN PEDRO

Por Hna. Lupita Vidales PSHSP

La exhortación “Gaudete et exsultate”, sobre la “llamada a la santidad en el mundo contemporáneo”, es un documento que, en cinco capítulos y 177 párrafos, invita a ser santos hoy. Explica que se trata de un llamado para todos al que podemos dar respuesta en el día a día: “El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad (…) Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada”, escribe el Papa Francisco. Todos somos llamados y llamantes, todos: laicos, sacerdotes y consagrados estamos llamados a practicar los valores cristianos desde la propia realidad de una manera sentida, contemplada, pensada, para que en nuestra vulnerabilidad se manifieste la gracia de Dios, diría San Pablo, sin preocuparnos tanto por lo bueno o buena que soy “porque tengo que dar testimonio”. El llamado principal es a reconocernos vulnerables, limitados, necesitados y perfectibles en la comunión. Sólo así seremos capaces de vivirnos en la apertura, con actitud de discípulos que aprenden de todo y de todos con una alegría que contagia, que invita, que atrae: “no existe identidad plena sin pertenencia a un pueblo. Por eso nadie se salva solo, como individuo aislado” (6). “Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos,


en las religiosas ancianas que siguen sonriendo (…) Esa es muchas veces la santidad “de la puerta de al lado”, de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, “la clase media de la santidad”» (7).


En el segundo capítulo, el Papa Francisco advierte sobre dos “sutiles enemigos”, el gnosticismo y el pelagianismo: “dos formas de seguridad doctrinal o disciplinaria que dan lugar a un elitismo narcisista y autoritario, donde en lugar de evangelizar lo que se hace es analizar y clasificar a los demás, y en lugar de facilitar el acceso a la gracia se gastan las energías en controlar” (35). Cuidado: esta actitud, advierte el Papa, se puede encontrar también dentro de la Iglesia. Es “propio de los gnósticos creer que con sus explicaciones ellos pueden hacer perfectamente comprensible toda la fe y todo el Evangelio. Absolutizan sus propias teorías y obligan a los demás a someterse a los razonamientos que ellos usan” (39). Pedimos al Padre nos conceda la gracia de disponernos como verdaderos discípulos a seguir a su Hijo Jesucristo, nuestro Maestro, en el camino de las bienaventuranzas para ser verdaderamente dichos@s en su Espíritu de amor. Les hacemos atenta invitación a profundizar este documento que aporta mucha luz en nuestro trabajo de pastoral vocacional.


LA VOZ DE LA EXPERIENCIA Por Lupita España Partilho a minha experiência do Brasil para os promotores que exercem o serviço de pastoral vocacional no México Me chamo Lena Ferreira Silva G.,Eu nasci em Salvador capital da Bahia, Brasil, em uma comunidade da periferia. Comecei a participar da vida da Igreja já na adolescência, participava da catequese em outra paróquia perto minha escola. Depois que fiz minha primeira comunhão, sentir o desejo de continuar o amadurecimento da minha fé, foi então que comecei a frequentar na minha comunidade, em pouco tempo recebi o sacramento da crisma e depois me tornei catequista. Foi neste período que as irmãs Escravas da Imaculada Menina chegaram à minha comunidade. Não conhecia a Vida Religiosa Consagrada, “freira”, mas ao observar a missão desenvolvida por elas junto aos mais pobres, algo diferente despertou em mim. Sentir-me atraída pelo modo de vida, simples, alegre e próxima ao povo. E quando conheci o carisma, foi então que fiquei mais encantada: Viver o despojamento de Jesus Cristo, Servo e Javé, através da Infância espiritual de Maria.Comecei está mais perto delas, rezando, participando dos encontros vocacionais, me envolvendo nas pastorais até que tive a coragem de expressar o desejo de entrar na congregação. No período de formação foi lapidada por Deus, curando feridas, entendendo e aceitando minha história, foi uma etapa muito importante para mim, onde pude me identificar com o carisma. Minha primeira profissão foi em 2000, na minha comunidade, um dia de grande alegria e gratidão. Dentro de mim sempre sentir o desejo de viver o carisma de uma forma mais radical, nunca perdi de vista e sempre carregava no meu coração. Tive a oportunidade de estudar a pedido da congregação o curso de Serviço Social na Universidade. Na academia pude abrir horizontes no que se refere ao social, a justiça, a luta pela garantia dos direitos. Ao concluir a carreira, Irmão Henrique Peregrino da Trindade que viveu um tempo nas ruas e que tinha formado uma comunidade com o povo da rua, conversou com a congregação que estava surgindo um projeto para a população em situação de rua e que necessitava de uma assistente social e sendo religiosa seria mais sensível no trato com essas pessoas. Quando as irmãs me falaram fiquei radiante de tanta alegria e dentro mim dizia: agora vou poder viver o carisma entre os mais pobres.


Então passei a trabalhar no Projeto Levanta-te e Anda, como religiosa e como assistente social. Uma missão desafiante, pois nunca tinha tido contado com pessoas em situação de rua. Tudo foi novo, tive que exercitar a escuta, a sensibilidade, a me despir dos preconceitos, julgamentos. Tive que me abaixar ao chão da realidade deles e delas, compreender seu sofrimento, suas lutas e ajudá-los a levantar, resgatando o sentido de viver, da autoestima, restaurar sua dignidade. Mas nada fiz sozinha, sempre com minha equipe onde pude aprender muito. Devido ser religiosa, muitas irmãs vieram viver essa mesma experiência. Muitos jovens, sobretudo da pastoral da juventude se aproximaram para conhecer a missão desenvolvida junto às pessoas em situação de rua. Ao realizar esta missão sinto no meu coração o Reino de Deus acontecendo, é como se fosse aquela parábola onde o rei chama todos aqueles e aquelas que estão excluídos, estão às margens do caminho, os coxos, os doentes. Vivendo esta experiência, ao lado dos mais pobres tive a oportunidade de aprender muito, de humanizar as minhas atitudes, exercitar a misericórdia, e a compaixão. Agora como promotora vocacional, desejo ser um testemunho de vida, ser um instrumento de Deus na vida de outros jovens para que eles e elas vejam que vale a pena se consagrar à Deus na construção do seu Reino. É possível ser feliz fazendo outras pessoas felizes, praticando os valores evangélicos, através do serviço, da ternura, da simplicidade e do amor.

TRADUCCION

COMPARTO MI EXPERIENCIA DESDE BRASIL PARA LOS PROMOTERES/AS QUE EJERCEN EL SERVICIO DE LA PASTORAL VOCACIONAL EN MEXICO


Me llamo Lena Ferreira Silva G., Nací en Salvador de Bahía, Brasil, en una comunidad de la periferia. Comencé a participar en la vida de la iglesia cuando era adolescente, participé en la catequesis en otra parroquia cerca de mi escuela. Después de que hice mi primera comunión, para sentir el deseo de continuar la maduración de mi fe, fue entonces cuando comencé a asistir a mi comunidad, en poco tiempo recibí el Sacramento de la confirmación y luego me convertí en catequista.

Fue en este período que las hermanas Esclavas de la Inmaculada Niña vinieron a mi comunidad. No conocía la vida religiosa consagrada, “monja”, pero al observar la misión desarrollada por ellas con los más pobres, algo diferente despertó en mí. Me sentí atraída por el estilo de vida, simple, alegre y cercana a la gente. Y cuando conocí el carisma, fue entonces cuando me quedé más contenta: vivir el Anonadamiento de Jesucristo, Siervo de Yahvé, a través de la infancia espiritual de María Comencé a estar más cerca de ellas, orando, participando en reuniones vocacionales, participando en pastoral vocacional hasta que tuve el coraje de expresar el deseo de entrar en la congregación. En el período de formación fue cortado por Dios, sanando heridas, entendiendo y aceptando mi historia, fue un paso muy importante para mí, donde pude identificarme con el carisma. Mi primera profesión fue en el año 2000, en mi comunidad, un día de gran alegría y gratitud. Dentro de mí siempre siento el deseo de vivir el carisma de una manera más radical, nunca perdí la vista y siempre llevaba en mi corazón. Tuve la oportunidad de estudiar a petición de la congregación el curso de servicio social en la Universidad. En la Academia pude abrir horizontes con respecto a lo social, a la justicia, a la lucha por la garantía de los derechos.


Al concluir la carrera, el hermano Henrique Peregrino de la Trinidad que vivió un tiempo en las calles y que había formado una comunidad con la gente de la calle, habló con la congregación que estaba emergiendo un proyecto para la población de la calle y que necesitaba un trabajador social y de preferencia religiosa, ya que serían más sensibles al tratar con estas personas. Cuando las hermanas me dijeron de esta experiencia estaba radiante de tanta alegría y por dentro dije: ahora podré vivir el carisma entre los más pobres. Así que comencé a trabajar en el proyecto Levántate y Anda, como religiosa y como trabajadora social. Una misión desafiante, porque nunca había estado en contacto con personas en una situación callejera. Todo era nuevo, tuve que ejercitar la escucha, la sensibilidad, para desvestirme de prejuicios, juicios. Tuve que agacharme hasta el suelo de su realidad y la de ellos, entender su sufrimiento, sus luchas y ayudarles a levantarse, rescatando el sentido de vida, la autoestima, restaurando su dignidad. Pero no hice nada sola, siempre con mi equipo donde podía aprender mucho. Debido a que yo soy religiosa, muchas hermanas vinieron a vivir esa misma experiencia. Muchos jóvenes, especialmente la pastoral de la juventud, se acercaron a conocer la misión desarrollada con la gente en la situación callejera. Al realizar esta misión siento en mi corazón el Reino de Dios sucediendo, es como si fuera esa parábola donde el rey llama a todos los que están excluidos, están en los márgenes del camino, los cojos, los enfermos. Viviendo esta experiencia, al lado de los más pobres tuve la oportunidad de aprender mucho, de humanizar mis actitudes, de ejercer misericordia, y de compasión.


Ahora, como promotora vocacional, deseo ser un testimonio de la vida, ser un instrumento de Dios en las vidas de otros jóvenes para que ellos y ellos vean que vale la pena consagrarse a Dios en la construcción de su reino. Es posible ser feliz haciendo felices a otras personas, practicando valores evangélicos, a través del servicio, la ternura, la simplicidad y el amor.

LOS JOVENES HABLAN R.P. Victor Manuel Ramírez

Hola, mi nombre es Jacobo: Actualmente estoy cursando la preparatoria, me siento tan contento dentro del trabajo que realizamos en la parroquia, me han encomendado el coordinar la pastoral vocacional, y la verdad me siento muy nervioso de si lo haré bien o no, siempre he crecido cerca de la Iglesia y mis padres están contentos de que lo haga.


En los meses pasados me he sentido tan inquieto de si debo o no continuar dentro del grupo juvenil, ya que desde hace poco más de un año, me invitaron a un evento vocacional y la verdad me siento tan contento, y más porque creo que Dios me llama para algo más. Lo he platicado con mis papás pero me han dicho que no piense en el seminario hasta que haya terminado la preparatoria, estoy ya por presentar los exámenes finales del tercer año y nuevamente lo he platicado con mis papás, pero ahora me dicen que mejor curse una carrera y que ya se verá más adelante. Yo creo que más bien que son ellos los que no quieren que ingrese en el seminario. Quiero ser sacerdote, pero me inquietan tantas cosas que ya no sé qué hacer. Soy el coordinador del grupo de mi parroquia, le ayudo a mi párroco como sacristán, acólito, en el coro, animado los retiros de renovación, pero ahora quisiera entrar al seminario, pero tampoco quiero dejar las actividades que realizo en la parroquia. Hable con mi párroco y me dijo que él estaba de acuerdo y que me apoyaba, pero que me esperara un tiempo más, pero ya ha pasado varios meses desde el último encuentro vocacional que fui y siento que yo no me recibirán. Me siento también triste porque si ingreso al seminario también tendré que dejar incluso a mi novia, ¿Por qué las cosas son tan difíciles para seguir a Dios? ¿Por qué tantos requisitos? ¿Por qué tantos obstáculos? Si lo único que he hecho durante muchos años es ocuparme de las cosas de Dios y ahora tengo que dejar de hacer las cosas que me gustan y en las que me siento feliz. Me encantaría ser sacerdote pero sin dejar de hacer las cosas que ahora hago, estoy contento y siento que las estoy haciendo bien. Pero no me siento a gusto abandonando todas las cosas y no sé cómo hacerle. Me conflictua tanto que en la Iglesia pongan tanto requisitos si el trabajo que hago hasta hoy esta dentro del mismo trabajo de la Iglesia, y para acabarla ahora tal vez si dejaría lo que me piden pero ahora mis papás y mi párroco me dicen que me tengo que esperar aún más.


LAS ANDADAS DE MARISA

NUESTRO TRABAJO CONTINUARA….. Durante el tiempo que hemos dedicado juntos(as) ha sido una experiencia gratificante, nuestras ideas han fluido y las vivencias mutuas en todos los sentidos han servido para expresar aquello que hemos ido aprendiendo en el transcurso de la vida, los quehaceres y trabajos que hemos tenido que realizar rodeados de unos sacerdotes, hermanos(as), laicos(as) extraordinarios, arrancando sonrisas, cantos, oración, juegos, escuchas, preguntas, lecturas, búsqueda, recuerdos, creatividad, hemos llegado al final de este año, cumpliendo con nuestras expectativas, sabiendo que nos falta todavía mucho que aprender y aplicar. El amor es la energía más bella que nos mueve, fluyendo fácilmente con las nuevas experiencias, con nuevas direcciones y nuevos cambios, con esperanza, que es una virtud, es más que un estado de ánimo, es un sentimiento que nos brinda confianza en que todo va a salir bien. Sin embargo, la esperanza viene de algo que no se ve, algo que no es tangible en el presente, pero tenemos la fiel convicción de que va a ser así en el futuro. Hay cosas que se pueden imaginar aunque todas no se realicen. Celebremos una nueva etapa, una bella vida, una vida ¡SORPENDENTE! ¡Que Dios nos bendiga en nuestros esfuerzos de bondad y de piedad, de oración y servicio, de fe y obras!


ENTERATE

FELICIDADES Pbro. Eduardo Llano

02 junio cumpleaños

Srta. Celeste Guzmán

22 junio cumpleaños

Hno. Hugo Emerson

02 julio profesión

Sra. Marisa Gómez

02 julio cumplezz

PRÓXIMA REUNION 12 de septiembre 2018 10:00 hrs

Arquidiócesis Primada de México Emmo. Sr. Carlos Cardenal Aguiar Retes Pastoral Vocacional Pbro. Lic. Eduardo Llano de la Torre Comentarios:

discovervoc@gmail.com

Provoca 59  

Boletín Vocacional 59

Provoca 59  

Boletín Vocacional 59

Advertisement