Page 1

Tu noche n. 1 Troglodo: breves digresiones para un sentir eterno

Marzo 2013


“Como a todas las muchachas del mundo, también a Ella, inventáronla con sus sueños, los hombres que la amaban. Y yo la amaba.”


Aparatada Anoche soñé con tus ojos, Brillo que enceguece Como fuente preñada De salvaje amor y Enfermo odio creador. Fe inspiras e incitas, Gracias que te adornan Hasta la última hora, Inigualable es tu belleza Jamás me abandones, ten paciencia. …Kamikaze me entrego a ti. Liz, lirio, lenta lucha, Morfeo te aparta de mí pero Nueva, cual luna te recreo Ñañaras pensarte lejos. Otra noche cada vez Padeciendo tus designios,

Quiérote, simple o deidad Rézote, inefable verdad. Seguro donde estés escuchas Tanto llamo, no finjas demencia Ultima voluntad ser alado a tu lado. Voraz, veraz, y vago es tu amor Whisky mientras vuelves XXIV años para conocerte Y olvidar la poca fe de una vez Zurdo, sordo, ciego: te venero.


Qué pediría el primer devoto....probablemente “no me desampares”, ”quédate”... ””Gracias por existir”


Comienza la historia sin fin Aquí será, justo aquí. Y clavaron la primera piedra. Debajo la sangre, los siglos de cultura profana, todo ayudó para forjarla, para eriguir el altar con base en dolor y penas que no se entendían, y lo que no se entiende suele no existir. Así es como surge el sentimiento, siglos después. Así como Cortés enfilaba su espada y se arrodillaba ante lo que no entendía, así enfilo la mía y me arrodillo. No entiendo pero lo amerita, sé que es lo mejor, lo que el mundo precisa, lo que mi patria madre necesita, a ella. Ella camina cual liebre en los prados, como si el mundo le perteneciera y no hubiera de que preocuparse, y en realidad no hay de que preocuparse. Sus botas la protegen de todo, salvo de aquellos pequeños bellos accidentes que lo mueven a uno a soltar la risa, el abrazo, la carcajada. Pero es una sonrisa diáfana: pura y llana felicidad de haber estado ahí, de poder compartir el momento a su lado. Les decía que ella camina como el mar que de a poquito toca la costa y la transforma, yo soy esa costa; desde el siglo XVI, sus aguas lo mojan todo y lo reconstruyen. Desde tiempos inmemorables su sal, contrario a lo que se piense, da suerte y sentido. Aquí será, justo aquí, repitió Cortés esperanzado. Sabiendo que la gloria llegaría tocando a su puerta, para su país y para él. Divina providencia....los tabiques se fueron acomodando y los sueños crecían. Entre tanta ignorancia, los sueños de prosperidad florecerían. Así me encuentro yo, hoy, en pleno siglo XXI, signifique lo que signifique. Soñando con la providencia, con que me mantenga ahí, justo ahí, junto a ella. Que después habrá pulque, discusiones y caminatas sin fin, no hay duda. Pero hay que aprovechar la violencia que nos precede para coger sentido. Para que estas dudas y estos pesares y esta alegría y esta infinita y estúpida sonrisa no se callen. De momento no encuentro más opción que la palabra, bien o mal tomada. Estas ganas de futuro, estas ansias de Saturno, de anillos a su lado, de órbitas consteladas llenas de grato presagio. De momento no encuentro más que mis ganas de ella y su totalidad que ni cien ni quinientos años de conquista limitan. Hoy sólo quiero navidad a su lado, primavera y otoño, acaso. Lo demás, francamente, me importa un carajo.


Estás viendo y no ves Eres tú y todas, es ninguna. Es el paisaje que, de la ventana, no miro por buscar su mirada. Es el frío que vuelve cada noche, el fuego que incendia mi voluntad convirtiéndola en ceniza que se esparce con el más sutil suspirar. Es la nube eterea que anega de esperanza al mundo. La maleta de sonrisas que mi mano ansía sujetar, a Berlín y de vuelta, al Ajusco, al bosque...con ella todos los caminos llevan al edén hambriento. Es el aire y el agua: la tierra que lo fecunda todo. Es el papalote alzando peligroso vuelo, es todo, es nada, es óptima, es la más peligrosa de las bendiciones.... Es la vida, máxima y terrible maravilla. ¿Le has visto, la puedes reconocer? ...yo sé su nombre mas no la enuncio: ahora es tiempo de verla soñar distante, de suspirar, y que el tibio aire como un beso la alcance.

“Tú y tu pelo, lento relámpago, cruzas la calle y entras en mi frente,...entra, tu sombra cubre esta página.” O. Paz


“Estas lineas florecerán en primavera, cada año, hasta que quieras. Es tóxico, mas acepta, primer paso buscando tu regazo alcatraz.”

“Yo seré tu cáncer, tú serás mi noche.”


El recreo ¿Están tristes o románticos? ...hacen bonita pareja” dijo Panchito el señor aquel amable de cuarenta y cincuenta y tantos años... Y pulque no de apio, ni guayaba, tampoco de betabel, el verdadero néctar divino es tu “me gusta verte beber”, son tus humores campechanos, tu piel de avena, mirada aguamiel...

Me ofrezco para acompañarte en tu amargosidad, o hacerla llevadera; seré el viejito mal encarado que diga: ¡eso es refresco!


“Detente caminante, un pulque y adelante�


¡A ver, esos del Estado de México...!

“Lo que es parejo no es chipotudo”


Contigo la vida toda es clase de poesía, óptima...peligrosa como el a-mar. ¡Qué ciudad tan peculiar! donde te encuentro, hasta allá bulle el sentimiento. Ahí mi letra cuida tu sueño que es el mío, cuando en el Zócalo te adivino, precioso designio. ...Ahí, rumbo al sol: sentimiento, corazón y alivio.

Recuerda eterna Mengana, nosotros somos de otra calaña.


Tormenta Qué sientes, pregunta el mar a la tormenta las gotas caen, escurren por manos de aire celeste, encima un ave Mexicana cruza sin atención ojo azul, otro rojo, secundándose, parpadeando constante tensión. Qué sientes, y el sentir truena un suspiro la tormenta coge fuerza, renueva sus bríos, las trompetas de la muerte aullan lejanas, revientan martillos, navíos, se pierden.

Como llanto divino que lo inunda todo, como furia destructiva que Noé apacigua, así cae sobre su humedad el delirio, la tormenta gota a gota surca el mar, lo ahonda. Vuelve espiral a la mar cada que húmedos dedos la tocan: una onda, otra onda, infinidad de ellas emanan de su centro y se agigantan por todo su cuerpo salino, surgen y la recorren, la tormenta calla y sigue arando las aguas.


Qué sientes, repite, y algo de aquellos centros se desprende, contiene la respiración y se sumerge, es el barco en sublime naufragio, la sirena reconociendo su reino, cormorán al acecho. Toca fondo la tormenta y se descubre otro se sabe parte de ella; arrecia, todo es azul, negro, ella. Y él.

No hay más, no hay dios, nubes gastadas reabren paso a las estrellas, Qué sientes, pregunta de nuevo mar, y dentro de ella algo estalla: tormenta abisal…

Te siento a ti, ni más, ni menos, Liz. Te recreo y reinvento. Me vuelvo parte de ti... sueño.


Soñé tu telón negro, tu muda voz diciéndolo todo, despacio, como en un susurro, nada te parecía y por todo nos disculpábamos. Te evocaba e invocaba a través de tu nombre, remarcando tus eses o zetas con la mayor de las devociones, como si ese sesear serpenteante pudiera atraerte y atraparte…Lo demás es de imaginarse, no creo que haya mejor forma de hacerse acompañar, toda la noche y a cada suspiro, ya habrá tiempo (ahora no lo hay) para despertar. Soñé que no hacía falta/ hacer ningún esfuerzo/ para que te entregaras,/ en ti yo estaba inmerso.


Recuerdo rotonda Si algo se aprende de la vida con el paso del tiempo es que la vida no vale nada y que no somos iguales. Se puede aprender lo mismo escuchando un rato a José Alfredo Jiménez y la experiencia no suele ser tan negativa, depende de la bebida con que se acompañe y de la compañía que se beba. Una vez que sabes esto no hay más que decir, puedes caminar por ahí o por allá hasta que te quieran reventar lo pies, o hasta que se oculte el sol apenada, como yo y como tantos, por la estela de luz. Después de caminar entre cadáveres y difuntos, la diferencia es que los cadáveres andan por ahí sin saber que ya no son (famosos zombis), no hay más. Se aprende que la gran celebración del bicentenario no es una torre de marfil sino su mirada posada en ella y luego en ti. Que el tiempo es un conejo inaccesible mientras pruebas la savia de sus labios, infinitamente más dulce que la de aquel árbol, resistente pero adolecido por el tiempo, México es un cadáver, escuché en su interior y le creí. Aprendes que hay mucho que aprehender y que la verdadera didáctica consiste en poner a trabajar los cinco sentidos. Cuando encuentras la piel canela, citando a Tin Tan, has aprobado y seguramente vuelto a probar. Pero México es un cadáver “¡qué transita por tus venas!”, ya sin sangre y sin memoria. Lo ves en el metro, en el cruce, en la acera, en las flores marchitas, en las criptas profanadas, en las habitaciones improvisadas, ahí a ladito de los héroes que nos dieron patria, ellos y sus descendientes. En la escuela dirían que si México es un cadáver y ustedes (narrador convenenciero) son mexicanos, se infiere que ustedes son cadáveres. Al menos es una conclusión válida. México es un cadáver y recuerdas los artículos de Larra (no tiene nada que ver con las galletas). México es aquel árbol seco que aún eyacula amargo, es el pasto que no debes pisar, es tanto hombre ilustre que ya no tiene cabida, que matan día a día. Es una columna cifrada y mal escrita, es aquella fuga de agua, la fuente que no emana, el perro que no juega, el niño que sin querer canta, la grapa desperdiciada. México es un cadáver, tal vez de esos que despiertan e inspiran cuentos, no se sabe, no intenta levantarse, esperará al último día cual colegiales, pero ya será tarde. Entre tanto fenecido sobresale, está seguro, cada que lo cogen del brazo.


Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa Diseño Editorial. Trimestre 13-I Dirección, correción de estilo, diseño, textos, fotografías (excepto una), portada y todo lo que se vio hasta este punto: Vladimir Villalobos López. El pretexto: Una UEA. La inspiración para cada cita, cuento, verso, dibujo, fotografía, frase y sentimiento: Lizette C.

“Nunca un payo quiso tanto a Pedrita. El bruto no deja de parangaricutirimicuarear y sabe que puede, y quiere, ser los ojos de aquel alcatraz-cisne, tierno, peligroso.” -La monjita anónima y panchera.


Tu noche n.1  

Troglodo: breves digresiones para un sentir eterno

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you