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Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas

Editorial

Por: Jesús Martínez Betancourt Decano Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas

Un periódico, EECO de la libertad

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on la salida a la luz pública del Periódico EECO – Economía, Empresa y Comercio- de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas –FACEA- de la Universidad de Nariño, estamos renovando el compromiso social de informar, difundir, recrear y orientar a la opinión desde nuestra disciplina académica para que se incline a favor de los mas caros intereses colectivos de la Universidad de Nariño y la región, con una concepción libertaria y liberadora del hombre, porque solo mediante la libre expresión y circulación de ideas, la búsqueda de información, la posibilidad de indagar y cuestionar, de exponer y reaccionar, de coincidir y discrepar, de dialogar y confrontar, de publicar y de transmitir, es posible mantener una sociedad libre. Sin libertad no puede haber verdadero orden, estabilidad y justicia, y sin libertad de expresión no puede haber libertad. La libertad de expresión, sólo puede ser ejercida si existe libertad de prensa, y la libertad de expresarse es una condición connatural al ser humano y no al poder. Ese compromiso con la libertad es lo que hace que la prensa sea prestante, enaltecida y dignificada, “No hay libertad de pensamiento allí donde no hay libertad de palabra hablada y escrita, porque el pensamiento es inseparable de las formas que lo exteriorizan y la Prensa es una extensión de la palabra”, es la libertad misma de pensar. La declaración hemisférica de México sobre Libertad de Expresión dice que “No hay personas ni sociedades libres sin libertad de expresión y de prensa”, por eso este ejercicio que ahora iniciamos con EECO, se sustenta fundamentalmente en el principio de la libertad. Estamos seguros que las opiniones vertidas en EECO, serán asumidas con responsabilidad para crear opinión cuando no la existe o para orientar cuando aquella se muestra confusa y desorientada. José Ortega y Gasset señala a la universidad y a

la prensa, como factores que, en su concepto, orientan y dirigen a la vida pública, por su autoridad moral superlativa respecto a otras instituciones de la vida social, y ésta condición debe estar mediada por el buen uso del lenguaje como el inicio de las grandes rectificaciones como lo reclamara Confucio y lo proponen las corrientes habermasianas con la revisión de la acción comunicativa como una mediación trascendental en las relaciones entre los hombres para superar sus dificultades. Por lo tanto, llegamos inexorablemente al acceso a la información como un derecho social y universal que no se puede vulnerar porque es inviolable, pero limitado, porque no puede ir en contra del interés general ni en contra de la intimidad, el orden público, y el bien común, que es la expresión del interés general. Entonces, el otro pilar en el que se sustenta EECO es en hacer prevaler el bien común y el valor publico, por encima de los bienes particulares de unos pocos que están en crisis. Así mismo, la información debe ser verdadera, esto es, que adecue el intelecto con la realidad; en otras palabras, debe recaer sobre lo cierto, de tal manera que quien informe se fundamente y describa la realidad lo más fiel posible. “De ahí que, el derecho a la información sea una manifestación de la tendencia natural del hombre hacia el conocimiento de la verdad”, postulado que también es connatural a las funciones de la universidad, por lo tanto, en EECO sustentaremos nuestros escritos aferrados a la verdad o al menos, a una permanente aproximación crítica y creadoramente a ella, que nos permita reducir las incertidumbres. La filosofía de Madison sugiere que no puede existir democracia sin libertad de información, y que el secreto promueve la corrupción, por eso, EECO debe ser también una ventana abierta a la denuncia verificada y responsable de lo que se cuestiona para que esté en sintonía con los valores éticos

de una sociedad urgida de transparencias, En este mundo moderno, cargado de turbulencias y de tensiones, en donde una noticia sepulta a la otra, un escándalo tapa al otro y el ciudadano aislado no sabe cómo actuar, un periódico libre que ayude a pensar es una herramienta necesaria de mediación entre los actores del desarrollo como el poder, el saber, la comunidad y la producción; porque, sin un periódico que comunique entre sí a los receptores, el poder de la ciudadanía no se activa, permanece oculto y genera la peor de las soluciones grupales: la inactividad también generalizada en nuestro medio, incluido el académico. Los medios pueden aturdir pero también clarificar nuestros problemas y acercar a los representantes del poder a las comunidades para ayudar a tramitar sus angustias, sueños y esperanzas, en estos tiempos de profunda crisis del modo de desarrollo. Esto por cuanto los medios son el escenario donde se discuten los problemas que nos preocupan. Y ahí, ayudando a resolver los problemas teóricos y prácticos de la existencia humana, tiene que estar EECO. Pero los medios también son un arma y su bondad o perversidad depende de los fines y la forma en que sean usados. Pueden serlo para destruir a los opositores, o al menos para minimizarlos, para mantener un satuo-quo asfixiante, para frenar o para cambiarlo, o para incidir sobre las políticas del gobierno; y también para todo eso a la vez, por eso debemos ser cuidadosos en su uso. Por lo tanto, y finalmente, EECO tiene una postura ética que movilizará maneras de estar en la vida sustentadas en la justicia, la equidad, la solidaridad y el respeto por la diferencia para contribuir desde EECO en la construcción de un modo alternativo de desarrollo humano sostenible para Nariño y Colombia, como una manera de insertarnos en los global porque “escribiremos, no solo para no morirnos sino para que otros vivan” como lo exigía Pablo Neruda.

Periodico Ecco  
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Sin terminar

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