![]()
adelantó, y el Humpfrey se convirtió inmediatamente en una bailarina de danza del vientre sensual y voluptuosa (Larry sabía que Seamos tenía aspiraciones clericales, por lo que tenía su lógica que lo que más miedo le diese fuera la tentación de la carrrne y el incumplimiento del Decreto Para la Moderada Limitación de las Relaciones Interpersonales en Menores de Edad). Seamos se ruborizó y miró anonadado al Humpfrey-peazo hembra unos instantes. - ¡Atomápokkulo! La bailarina empezó a engordar a ojos vistas y se convirtió en una imagen dantesca (algo así como la puritita antítesis de la lujuria, incluso para un adolescente hormonado). - ¡Patati! - gritó el profesor Lobatón. Patati Patí dio un paso hacia delante. El Humpfrey la miró y,con un sonoro "¡Blip!" se convirtió en un maromo musculoso que sólo llevaba unos vaqueros azules y una caja de latas de coca-cola light. El Humpfrey se acercó a ella, lata en mano, y empezó a sonar a su alrededor: Bad ai guant yu... tu bi tru... bud ai tust guana meik lov tu yu.... Patati tembló, levantó la varita y gritó: - ¡Atomápokkulo! El Humpfrey-horacocacolalight pegó un chillido y miró hacia abajo: se había pillado... bueno, eso, con la cremallera de los jeans. - ¡Lean! - dijo el profesor Lobatón. Lean Dosmás se adelantó. El Humpfrey se transformó en un repollo. No me pregunten a quién le puede dar miedo un repollo: yo no me ocupo de los traumas infantiles de nadie. El caso es que la clase entera soltó tal carcajada que el Humpfrey-repollo los miró con cara (¿cara?) de estupefacción. - ¡Ron! - ¡Eh, que yo no he dicho Atomápokkulo! - dijo Lean. - ¡A tomá pol cu*o! ¡He dicho que le toca a Ron! El Humpfrey miró a Ron y se convirtió en Mariangélica. Otra carcajada de toda la clase (excepto de Mariangélica, claro), y el Humpfrey-Mariangélica, encogiéndose de hombros, se dirigió a Ron. - Hola, querido, pichoncito... - dijo el Humpfrey-Mariangélica con la voz de la madre de Mariangélica. Ron se encogió y empezó a temblar. El Humpfrey-Mariangélica se volvió hacia Larry. - ¡Aquí! - gritó el profesor Lobatón al ver que Ron era incapaz de sacar la varita, mucho menos de mandar al Humpfrey-Mariangélica atomápokkulo. El Humpfrey se transformó en una marioneta de peluche amarilla de ojos saltones y sonrisa estúpida. Casi con desgana, el profesor Lobatón pronunció - ¡Atomápokkulo! -, y el Humpfrey se volvió hacia Diezmil. 64
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...
Published on Jul 28, 2013
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...