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- Pero si los ingleses somos nosotros... - dijo Ron. - Calla, tonto - Mariangélica le dio un codazo. Los tres salieron corriendo detrás del extraño personaje, que cargaba como la Brigada Ligera por todos los cuadros que colgaban de las paredes, soltando granadas de mano y ráfagas de ametralladora por donde pasaba. Después de subir varios tramos de escaleras llegaron a un rellano donde era evidente que el castillo terminaba porque ya no había más escaleras ni más castillo. - ¡Gracias, camaradas! - gritó el del cuadro -. ¡La victoria es nuestra! - Er... de nada - dijo Larry, flipao. - ¡Me voy a recibir órdenes! ¡Si alguna vez váis por el tercer piso, cuarto pasillo, segunda vuelta a la izquierda y primera puerta a la derecha, venid a buscar al teniente Cagonman y nos iremos de farra hasta que el cuerpo aguante o se nos acabe la paga! Y desapareció por el marco de un cuadro donde un grupo de vírgenes vestales lo observaban con ojitos tiernos. La mayoría de la clase de Greypeor esperaba en el rellano al que los había guiado el teniente Cagonman. No había ni puertas ni nada similar, porque ya no había más castillo... o eso parecía. Seamos Sensatos señaló una puerta enorme, de roble, con una gran cerradura y un llamador de bronce en forma de chupete, que se abría en pleno techo. - ¿Cómo vamos a subir hasta allí? - dijo Lean Dosmás. Como en respuesta a su pregunta, la puerta de roble se abrió (hacia dentro, y menos mal, porque si hubiese sido hacia fuera habría organizado una carnicería con zumo de alumno con pulpa incluído), y bajó desde el hueco una escalera mecánica de acero, con el pasamanos de goma color verde sucio y lleno de mocos pegados y un cartel muy susio y pintarrajeado con boli que decía: Prohibido sentarse en los escalones. Cuidado con las prendas largas, pueden engancharse entre la escalera y la barandilla. Arremangándose la túnica por encima del refajo, se subieron en fila a la escalera, que comenzó a ascender hacia el hueco en el techo. De pronto, la escalera se paró en seco, y Larry, que iba el primero, cayó de morros contra el último escalón. Levantándose a duras penas, miró hacia abajo. Seamos, con cara de graciosillo con ganas de ganarse una tremenda ho*tia, miraba hacia arriba, con el dedo apoyado en un gran botón rojo que había a los pies de la escalera y sobre el que un enorme cartel en letras también rojas decía: NO PULSAR. - Esta te la guardo, Seamos - dijo Larry, escupiendo un incisivo y saltando el último escalón para aterrizar en la clase que había arriba. Que era una clase porque ellos lo decían, vamos, porque cualquier 46

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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