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Larry lo miró, bastante flipado. - Creo que no es mi tipo, sinceramente... - ¡Arny! ¡Que se va el TALGO! - Larry... - ¿Por qué me iba a molar? - ¡Larry, no vayas a buscar a Blas! - ¡Que le he dicho que no es mi tipo! - Oigas lo que oigas... - ¡Como si es un partidazo y me promete el oro y el moro! - Pero te digan lo que te digan... - ¡Vamos, ni aunque me regalase la Flecha Fogosa! - Hagas lo que hagas... - Bueno, si me regalase la Flecha Fogosa igual me lo pensaba... - dijo Larry en un súbito ramalazo de homosexualidad rápidamente reprimido por el hecho de que, a sus trece años, su identidad sexual no estaba ni a medio definir. - ¡Que se va el pu*o TALGO! Larry subió al tren y miró hacia el señor Whisky, que todavía seguía diciendo algo pero en voz tan baja que no pudo oírle. Se volvió y vio a Ron, Mariangélica y Ginebra. - Tengo que contaros algo. - Vaya, otra vez - dijo Ron fastidiado -. Chico, no sé cómo te lo montas pero siempre estamos con las mismas... Si no es que a un profesor le has visto ojos en la nuca, es que una serpiente te ha contado toda su biografía... Yo dejaría las drogas, sinceramente... - Calla, Ron - dijo Mariangélica -. ¿Buscamos un vagón vacío? - Fale. - Ginebra, largo de aquí, niñata - dijo Ron. - Eres tontolculo - dijo Ginebra, echando hacia atrás su larga melena de color azul turquesa en un gesto desdeñoso -. Passo de vosotros y me voy a escribir en mi diario. - ¡NO, EN TU DIARIO NO! - dijeron a la vez Larry, Ron y Mariangélica. - Era broma... Larry, Ron y Mariangélica encontraron un vagón casi vacío, excepto por la presencia de un hombre que roncaba a pierna suelta en uno de los asientos del otro extremo. - ¿Yetequiéné? - dijo Ron. - Es el profesor Rómulo Lobatón - respondió Mariangélica. 33

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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