Page 244

doce y febrero... Mññññ... Desde el tres de noviembre. Vamos, desde que Spice nos mandó esa redacción de ochenta pergaminos sobre los Lunnítopos... - Seguro que le encantaría saberlo - dijo amargamente Lobatón -. Os lo mandó para ver si alguno os dabais cuenta de lo que soy... ¿Te diste cuenta de que siempre estaba enfermo en luna llena? ¿Te diste cuenta de que el Humpfrey se transformaba en marioneta al verme?... - Todo eso - contestó Mariangélica -. Y además le pillé el platillo volante en su despacho, un día que fui a verlo y no estaba. Lobatón rió amargamente. - Sí, ya sabía yo que alguien lo vería - dijo -. Por eso lo trasladé aquí... señaló hacia las escaleras, y Larry comprendió entonces qué leches hacía un plato volante en la Choza de los Berridos. Lo que no acababa de comprender era para qué lo utilizaba Lobatón (claro, porque no había hecho la redacción para Spice) -. No sabía que las brujas de trece años podían ser tan inteligentes, Mariangélica... - No soy tan inteligente - contestó ésta -. ¡Si lo fuera, le habría dicho a todo el mundo lo que es usted! - Ya lo saben - contestó Lobatón -. Al menos, los profesores. Bueno, menos Silvia Tremendi, que siempre está en las nubes, la mujer... - ¿Y Chitichitibangbang lo contrató sabiendo que es un Lunnítopo? preguntó Ron, jadeante (el pobre no iba a recuperar su tono normal de voz) -. ¿Está loco? - Bastante - rió Lobatón -. Pero siempre ha estado bastante tocado... Aunque debo reconocer que le costó convencer a algunos profesores de que yo era de fiar. - ¡NO ME EXTRAÑA! - gritó Mariangélica -. ¡HA ESTADO AYUDÁNDOLO A INTENTAR CARGARSE A LARRY TODO EL AÑO! Señalaba a Blas, que se había arrastrado hasta la cama y se había echado encima, obligando a Ron a hacerse una pelota y a colocar la pierna rota sobre su cabeza. Crunchñam ronroneó. - No he ayudado a Suburbius - dijo Lobatón en voz baja -. Si me dejáis terminar aunque sólo sea una puñetera frase, os lo explicaré. Tomad - añadió, y les lanzó las varitas, con tan mala suerte que a Mariangélica se le cayó al suelo antes de cogerla, a Larry le dio de lleno en un ojo y a Ron se le insertó firmemente en la oreja izquierda -. Hala - añadió Lobatón, guardándose su propia varita en los gayumbos -. Ahora vosotros estáis armados y vosotros no. ¿Vais a dejarme hablar? Larry no sabía que pensar. ¿Sería un truco? ¿De magia? Mientras intentaba abrir el ojo para sacarse la varita, recordó que Lobatón no necesitaba hacer trucos de magia porque era un mago de verdad. Y él también era un 244

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

Advertisement