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quitan las ganas de tener ganas, cómo de repente todo me da igual! ¡Nunca se ha desmayado de la bajada de tensión que le ha dado por culpa de esos hijoepu*as! ¡Y todo es culpa suya! ¡Cab*ón! Sin embargo, antes de que pudiera siquiera parpadear, algo pasó como una flecha junto a él. Crunchñam se abalanzó sobre Blas y se plantó sobre su pecho, y allí se quedó, mirando a Larry con cara de desafío. Blas cerró los ojos y los volvió a abrir, mirando a la bola de pelo verde. - Vete - dijo Blas a Crunchñam -. Déjame solo. Pero Crunchñam no se movió. Mariangélica, que permanecía junto a Ron, comenzó a sollozar. Larry miró a Blas y a Crunchñam, sujetando la varita con más fuerza. ¿Y qué si tenía que matar también al gato? Al fin y al cabo, era amigo de Blas... Y era un suicidador de erizos, y un incordio bastante grande, todo había que decirlo... Sobre todo cuando intentaba estudiar y se le subía a la cabeza y le agarraba las orejas con las zarpas y le ponía la cola sobre los ojos y le susurraba al oído: - ¡Miaaaaaauu! -, que al parecer, según la profesora de Lenguajes Mamíferos, significaba: ¿Quién soy?. Larry levantó la varita. Había llegado el momento de vengar a sus padres y, de paso, a Mikimaus -que, por cierto, para estar recién suicidado estaba muy vivo encima de la mesilla de noche-. Iba a cargarse a Blas. Iba a matarlo. A matarlo mucho. A matarlo dos veces. O tres. Pasaron unos minutos, y Larry seguía inmóvil, con la varita en alto; Blas lo miraba fijamente, con Crunchñam sobre el pecho; Ron, tumbado en la cama, respiraba entrecortadamente, y Mariangélica guardaba silencio. Pasaron más minutos y Larry continuaba allí parado, con la varita en alto; Crunchñam se había hecho un ovillo sobre el regazo de Blas; éste arrancaba hojas de un libro y hacía avioncitos de papel; Ron rellenaba el crucigrama de La Probeta; Mariangélica se limaba las uñas al lado de Larry. Pasó una hora y Larry permanecía inmóvil, con la varita en alto; Crunchñam seguía plantado junto a la pared; Blas, Ron y Mariangélica jugaban una partida al tute sobre la cama. Y entonces oyeron un ruido en la planta de abajo. Pasos amortiguados. Alguien caminaba por el piso inferior. - ¡ESTAMOS AQUÍ ARRIBA! - gritó Mariangélica de pronto, guardando la baraja de cartas y levantándose de la cama -. ¡ESTAMOS AQUÍ ARRIBA! ¡SUBURBIUS BLAS NOS ESTÁ AMENAZANDO! - Oye, que sólo te he ganado una mano... - dijo Blas con tono de reproche. Él también se levantó, y volvió a su lugar junto a la pared, apartando a Crunchñam. Larry apretó la varita con fuerza. Iba a matar a Blas... iba a matarlo... ¡Mátalo!, dijo una voz en su cabeza, como llevaba haciendo una hora y media. 241

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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