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hubieran hecho el intento de levantarse del suelo, oyeron unos extraños gruñidos. Algo se acercaba a ellos en la oscuridad: algo que tenía dos ojos, y muchos dientes. Larry quiso sacar la varita, pero tropezó con su túnica y con sus propios pies y volvió a caer al suelo hecho un lío de ropas. La sombra con ojos y dientes abrió la inmensa boca, pero en lugar de clavar todos sus dientes en el cuello de Larry (que estaba a tiro, todo hay que decirlo), mordió el borde inferior de su túnica e intentó arrastrarlo hasta la espesura. Luchando contra el puñetero Perrault, que parecía dispuesto a llevarlo a Dios sabía qué ignotas latitudes para hacer Dios sabía qué cosas para cumplir la maldita adivinanza de la profesora Tremendi, Larry se giró, consiguió librarse de la sombra de los dientes, y se revolvió salvajemente para que no lo volviera a pillar. El Perrault se abalanzó contra él de nuevo, pero Ron, que luchaba también (aunque contra Mikimaus, lo cual era mucho menos interesante que luchar contra semejante colección de dientes), se puso en medio, y el Perrault acabó mordiendo la túnica de Ron, y lo arrastró hasta la penumbra. Larry intentó abalanzarse contra el bischo, pero éste ya había desaparecido. En ese momento, algo golpeó a Larry fuertemente en los riñones, y volvió a tirarlo al suelo. Larry creyó que jamas en la vida volvería a levantarse del suelo, y que se quedaría para siempre comiendo hierba, cual oveja desvalida. Sintió otro fuerte golpe en el rostro, y se lamentó por el estado de su cara, ahora que había comenzado a pensar que tenía posibilidades con China Town... Oyó a Mariangélica chillar de dolor y caer al suelo a su lado. Larry buscó a tientas su varita por el suelo, parpadeando para ver a través de la sangre que caía sobre sus ojos y fracasando estrepitosamente. - ¡Estanochenoalumbralafaroladelmar! - susurró. La luz de la varita iluminó un grueso árbol. Habían perseguido a Mikimaus hasta la Higuera Judoka, y sus ramas azotaban y se agitaban como si intentasen golpear a todo lo que se moviera en cuarenta kilómetros a la redonda. Al pie de la Higuera estaba la sombra, arrastrando a Ron con los dientes hacia un hueco que había entre sus raíces (las del árbol, no las de los dientes, qué asco puaj), y observando a Larry y a Mariangélica con los redondos y saltones ojos (lo único visible de él). Un horrible crujido resonó cuando el Perrault, que hacía esfuerzos por hacer que la pierna de Ron pasase por el estrecho hueco, tiró a mala hottia y la pierna de Ron se partió. El pie, que se había quedado fláccido (eeks), desapareció por el hueco del árbol. - ¡Ron! - gritó Larry -. ¡Ron! - ¡Larry, tenemos que pedir ayuda! - gritó Mariangélica. Ella también 233
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...
Published on Jul 28, 2013
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...