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Chitichitibangbang, sirviéndose un trozo de sangre frita -. Una pena, precisamente en Navidad... - Pero seguro que ya lo habías adivinado, Silvia... - dijo la profesora MacDonalds, cambiando de plato y sirviéndose un montoncito de sesos en salsa de vino. La profesora Tremendi le echó una mirada tremenda. - Por supuesto que lo había adivinado, Meenerva - dijo -. También me lo había dicho el Eau d´Été. Pero no me gusta ir por ahí de marisabidilla... No quiero que la gente se sienta incómoda, por eso a veces actúo como si no estuviera en posesión de la Visión Infradentral. - Ah, claro, ahora lo comprendo todo - dijo MacDonalds sin pizca de comprensión en su voz. - Si quieres que te diga la verdad, el mismo Lobatón sabe que su final está cerca... El otro día me ofrecí a adivinar su destino en la bola y salió huyendo despendolado. - Yo habría hecho lo mismo. - Siempre has sido una incrédula. - Y tú siempre has sido una absurda. - Pues antes a los agnósticos los quemaban en la hoguera. - Y a las que iban de brujas pirujas lee-destinos también. - ¡Pues el Eau d´Été me ha dicho que hay cierta persona que va a quedarse sin pelo dentro de diez minutos! - ¡Y yo no necesito licores ilegales para saber que hay alguien sentado a mi derecha que va a necesitar gafas nuevas en un nanosegundo! ¡Y que, por cierto, no le vendría nada mal! - Dudo - dijo el profesor Chitichitibangbang atajando la pelea de gatas rabiosas antes de que se produjese - que el profesor Lobatón esté en peligro inminente. ¿Has vuelto a hacerle la poción, Sucillus? - Sí - dijo Spice con gesto de lamentar profundamente perderse una lucha en el barro entre MacDonalds y Tremendi. - Bien - dijo Chitichitibangbang -. Entonces se levantará y empezará a traficar con animales raros en cualquier momento, ya lo veréis. ¿Quieres un poco de lengua, Kevincostnerdejesús? Está co*onuda. Otro chico de primero, éste de Vayaplof, se puso del color de las remolachas, intentó coger una de las fuentes de comida, se la echó encima, se quemó, se le cayó la copa de agua en la mesa, ésta arrastró la de vino, que dejó una mancha carmesí en el mantel de hilo blanco, y tiró su plato rebosante de riñones en salsa encima de un alumno de sexto de Sulimoncín, que lo miró como si tuviese ganas de echarle alguna maldición de esas puñeteras de verdad. Larry se compadeció del pobre niño, que era, quizá, incluso más torpe que él. 139

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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