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podré preguntarle cómo fue lo de su accidente. - ¿Accidente? - preguntó Ron, perplejo. - ¡Más le vale haber tenido una amnesia de caballo a causa de un accidente de siniestro total! - exclamó Larry -. ¡Si no, lo mataré, lo mataré mucho, lo mataré dos veces por haber olvidado decirme que Blas traicionó a mis padres! Seguir con el runrún del tema de Suburbius Blas no era precisamente lo que Ron tenía en mente. - Podríamos echar una partida al Monopoly Mágico... - propuso Ron -. O al Tres en Círculo. Piercing ha dejado por aquí un juego... - No. Vamos a ver a Roderick - dijo Larry, que había heredado el cabezón de su padre. Así que cogieron las capas de sus dormitorios y salieron por el agujero del retrato del teniente Cagonman (¡Los alemanes se acercan! ¡No hay dolor, camaradas!). Bajaron la escalera de mármol y salieron por la puerta principal del castillo. Caminaron por el prao, pisando la crujiente nieve blanca (no, azul, no te digo...) que les congelaba los pies y les mojaba los bordes de las capas. La cabaña de Roderick parecía salida de las mismas postalitas que Jomemeo. Ron llamó a la puerta, pero no contestó nadie. - ¿Ha-habrá sa-sa-salido? - tembló Mariangélica. Ron pegó la oreja a la puerta. - Se oyen ruidos extraños dentro... - dijo -. ¿Será Fangoria? Larry y Mariangélica también pegaron las orejas a la puerta. Dentro de la chabola de Roderick se oían lamentos desgarrados y sollozos. - ¡Roderick, abre la puerta! - gritó Larry, golpeando la puerta, con lo que Ron y Mariangélica pegaron un bote del susto y se apresuraron a despegar las orejas de la madera -. ¡Roderick! ¿Estás ahí? Hubo un rumor de pasos, un par de golpes y el estrépito de una silla al caer al suelo, un sonido de vidrios rotos, una explosión, una traca, y la puerta se abrió. Allí estaba Roderick, con los ojos como tomates y la nariz como un pimiento (parecía un gazpacho, el tío). A sus pies, Fangoria, su caniche de color rosa, gemía lastimeramente. - ¡Ya lo sabéis! - gritó, y se echó al cuello de Larry, lo cual no era una nimiedad, porque Roderick era un poco animal. Ron y Mariangélica lo rescataron, sentaron a Roderick en una silla y Mariangélica preparó té para todos (con el consiguiente gruñido de Larry) con un movimiento de varita. - ¿Que sabemos qué? - dijo Larry, confuso -. ¿Estás costipado? - dijo, fijándose en su cara. - Tienes pinta de tener fiebre... - dijo Ron, preocupado. 127

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

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