Page 122

Era un regalo que Roderick le había hecho tres años antes: un álbum con fotos de sus padres, a quienes Larry no había conocido. Las fotos eran mágicas, y los personajillos hacían movimientos y saludaban y tenían conversaciones entre ellos (vamos, que más que fotos eran pequeños vídeos domésticos de esos como los que se hacen en la BBC - bodas, bautizos y comuniones -, y que luego los amigos se enseñan entre ellos para dar un poco por el cu*o a los amigos, que se los tienen que tragar). Larry empezó a pasar las páginas hasta que encontró la foto que buscaba... La foto (bueno, el vídeo) de la boda de sus padres. Lames, un hombre clavado a Larry pero con unos diez años más (en el momento de su boda, no penséis tan mal, que una cosa es que no hubiera entrado en vigor el Decreto y otra semejante derroche de precocidad), y Lula, que no se parecía en nada a su hermana Putunia, estaban en primer plano, sonriendo, saludaban y pegaban pequeños chillidos mientras los invitados les lanzaban arroz a mala leche. Lames pisó la cola del vestido blanco de Lula, que cayó hacia atrás y quedó sentada en el suelo. Riendo, dejó que el padrino la levantase... Ahí estaba. Suburbius Blas. Levantaba del suelo a Lula, sonriente, mientras Lames soltaba una carcajada y decía algo así como Cuidado, que es mi pibita, colega... a lo que Suburbius contestaba: Si hubiese querido mangártela, hoy habrías sido mi padrino. Lula seguía riendo incontroladamente. Larry se fijó en Blas. Un hombre joven, de unos veintipocos años, bastante guaperas y bastante atractivo y bastante TODO. Muy diferente del hombre-cruce entre entre Yola Berrocal y Ernesto Sáinz de Buroaga que parecía haber salido de las mismísimas cloacas de los suburbios más infames de la ciudad más tercermundista del planeta más desconocido y que había salido en la portada de La Probeta. Con la cara de felicidad que tenía en el vídeo de la boda, Larry supuso que Blas no podía estar planeando ya asesinar a Lula y a Lames... A menos que fuese muy buen actor, lo cual era posible, claro... ¿Sabía ya que tendría que pasar doce años en Ascodán que le dejarían la cara como un Cristo y acabarían con todas sus posibilidades de convertirse en el galán favorito de Jollibúd? Pero los Desertores no le afectan... pensó Larry, mirando el hermoso rostro de Blas, que en ese momento besaba a Lula en la mejilla mientras Lames, riendo, tiraba de su brazo. No se le quitan las ganas de tener ganas cada vez que se acercan... Larry cerró de golpe el álbum y lo metió en el baúl, debajo de toda su ropa sucia, que era mucha, por cierto. Después, volvió a meterse en la cama, cerrando las cortinitas mosquiteras de color dorado con lazos que colgaban del 122

Profile for Virginia Pérez

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

Larry  

Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...

Advertisement