![]()
reprobadora, con esos ojitos de "a cada edad lo suyo" que ponía de vez en cuando, y bebió un trago. Larry olisqueó su Refresco de Queso y bebió a su vez. Tenía un sabor un poco extraño, pero la verdad es que estaba rico. Quizá con un poco más de gorgonzola y menos roquefort habría estado mejor... Repentinamente alguien abrió la puerta, y una ráfaga de aire helado penetró en el local, despeinando a todo el mundo y congelando a los que estaban más cerca de la entrada. - ¡Uey, que se escapa el gatoooo! - dijo alguien. - ¡Qué fresquíviris! - ¡Cierra, hombre, que nos cogemos un costipadíviris...! La puerta se cerró. Larry miró hacia la entrada de Las Cinco Fregonas y escupió parte de su Refresco de Queso mezclado con babas. El profesor Flipaín y la profesora MacDonalds acababan de entrar en el bar, seguidos de cerca por Roderick, que charlaba con la figura bajita y regordeta de un mago anciano y con sonrisa benévola (luego, repetimos, se descubrirá que es un ijoeputa, pero no adelantemos acontecimientos, eso es dentro de un libro y medio), que llevaba un sombrero mexicano color rosa fucsia y una capa amarillo limón: era Cornucopius Flandhul, el Ministro de Magia. En menos de dos nanosegundos, Ron y Mariangélica lo empujaron y lo metieron debajo de la mesa (a Larry, no a Cornucopius Flandhul) y de paso le dieron un par de pisotones, eso sí, sin intención. Lleno de Refresco de Queso hasta las cejas, Larry observó los pies de los cuatro nuevos clientes, que se acercaron a la barra, se detuvieron, dieron media vuelta y se dirigieron hacia la mesa que había justo junto a la suya. Mariangélica sacó la varita rápidamente, apuntó hacia la mesa donde al parecer se iban a sentar los profes y susurró: - Muéveteotepodotelojuroeh? -, y el árbol de Navidad se movió hacia un lado, cubriendo la mesa y a sus ocupantes y poniéndolos a salvo de las miradas indiscretas del personal docente y administrativo. Después, Larry vió cómo se acercaba otro par de pies, éstos enfundados en unos zapatos con un tacón imposible y medias de rejilla rojas. - ¿Una tacita de anisete con miel y cáñamo? - Para mí - dijo la voz de la profesora MacDonalds. - ¿Un barril de ron negro de contrabando ilegal? - Eso es lo mío - dijo Roderick. - Un jarabe Mucosán mezclado con Frenadol y Couldina... - ¡Ñam! - dijo el chalado de Flipaín. - Entonces el vodka de trigo con pichicola debe ser suyo, señor 114
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...
Published on Jul 28, 2013
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...