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tienda, el sobrino del hijo del dueño de la tienda... - Sí, pero... - seguía Mariangélica en plan tocape*otas -, Larry no tiene permiso para venir a Jomemeo... Deberíamos ser buenos niños y entregarlo a la justicia... Si se entrega y se declara culpable seguramente conseguirá una pena mínima... - ¿Ves lo que te digo? Estás mal de la cabeza. - ¿Y si aparece Suburbius Blas? Todavía es de día... - Puede cargarse a cualquiera de los quinientos alumnos de Jobart que estamos aquí en lugar de a Larry - dijo Ron, señalando a su alrededor, donde todo aparecía repleto de niños con el uniforme negro de Jobart -. Venga, tía, Mariangélica, es Navidad... dale un chance - dijo, imitando el acento de algún lugar ignoto del sur de Inglaterra. Larry sonrió. - ¿Me vas a delatar? Mariangélica se lo pensó un rato. - No - dijo al fin -, no creo que delatándote consiguiese ningún beneficio, así que vale, puedes quedarte en Jomemeo... Aunque, la verdad... - ¿Has visto los caramelos picantes, Larry? - le dijo Ron, pasando ampliamente de Mariangélica y llevándoselo a inspeccionar los estantes de guarrerías -. ¿Y los chicles de fabada asturiana? ¿Y las patatas fritas hechas sin patatas y sin aceite? Esas son una chuchería mugre... - siguió hablando -. Mira esto, son regalices mutantes come-lenguas... Cuando era pequeño Brad me dio uno y tuvieron que trasplantarme una lengua nueva... Qué gracioso el tío... - ¿Fue antes o después de volverte el pelo azul? - rió Larry. - Antes... Si hubiese sido después habría pedido que me pusiesen la lengua azul a juego - sacó la lengua y se la miró en un espejito que había en la pared -. Habría quedado mucho más cool, ¿no crees?... - Supongo -. Larry se encogió de hombros. - ¿Crees que si le compro un bombón y se lo relleno de salfumán picará? - preguntó Ron, más para sí mismo que para Larry. Pagaron las chuches que llevaban y salieron a la calle. Jomemeo parecía una postal navideña, pero no de las de Unicef sino de las de casitas nevadas y campitos helados y mucha purpurina. Las luces de Navidad no estaban encendidas porque todavía era de día y en Jomemeo las gentes eran bastantes ahorradoras, pero aún así estaba mu bonito todo y muy navideño. En una casa grande que había en una esquina había unos renos de mimbre bastante feos, todo hay que decirlo, algún que otro árbol de Navidad también de mimbre y también bastante feo y un cartel en neón rosa y dorado algo horterilla que decía: Ya es Navidad en El Corte Jomemeano. De las puertas entreabiertas 112
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...
Published on Jul 28, 2013
Segundo intento: éste es el primer fic que escribí basado en el mundo de Harry Potter. Sí, es mío. Mío, Issuu, nada de dejármelo en cuarente...