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Alejandra al final juega al fútbol Érase una vez un colegio, al que iba una niña que se llamaba Alejandra. A Alejandra le encantaba el fútbol y todos los recreos quería jugar y los chicos les decían que no, porque era un juego de chicos y no de chicas. Alejandra en todos los recreos se quedaba mirándoles pensando: - ¡Es una injusticia! Un día Alejandra se hartó y se lo dijo a su madre y esta le contestó: – No pasa nada cariño, si te vuelve a pasar me lo dices y hablaremos con el profesor. Al día siguiente en el recreo pasó lo mismo, y Alejandra se lo dijo al profesor y no le hizo caso. Alejandra se lo dijo a su madre y fue a hablar con el profesor. La madre de Alejandra empezó a hablar con el profesor y le dijo: – Tus alumnos nunca dejan jugar a mi hija al fútbol, te lo dijo el otro día y no le hiciste caso. El le contestó: – A mi no me dijo nada y si me lo dijo estaría con el traductor y los auriculares. El profesor pensó una cosa para que le dejaran jugar. Al día siguiente el profesor trabajó en clase la igualdad entre los hombres y las mujeres, les propuso hacer un cuento sobre la igualdad entre ambos sexos. Los chicos cuando lo escribieron pensaron en Alejandra y se sintieron mal. En el cole todos los chicos le dijeron a Alejandra e incluso a todas las chicas de su clase que podían jugar al fútbol. Alejandra se puso muy contenta, cuando llego a casa le dijo a su madre que habían jugado un partido de fútbol entre todos. Al final los niños y niñas de la clase aprendieron que no hay juegos para chicos ni para chicas, todos son para todos. “The End”


Cuento de la igualdad