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LA LECTURA EN ZONAS MARGINALES La lectura no solo proporciona información (instrucción) sino que forma (educa) creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración... y recrea, hace gozar, entretiene y distrae. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida. La lectura es una actividad que sin duda aporta consecuencias positivas, contribuyendo al desarrollo pleno personal, adquiriendo capacidades de rapidez lectora, mejorando la expresión, la escritura además de ser una herramienta de divulgación de cultura. Practicar esta actividad nos vuelve más tolerantes, menos prejuiciosos, más libres, más resistentes al cambio, más universales y más orgullosos de lo nuestro. Por todas estas razones entre otras la lectura es una actividad importante, su importancia radica en sus beneficios. Partiendo de la importancia que tiene la lectura no solo en la escuela sino también fuera de ella, el tema trasciende a otro punto, la importancia de la lectura en zonas marginales donde su práctica es escasa. Cuando hablamos de zonas marginales y lectura, según los últimos datos de algunas investigaciones sociológicas y de educación, la lectura por lo general suele tener un lugar más que secundario. Los hábitos de clase, la cultura de clase y las posibilidades de las personas que viven en zonas marginales basada en su origen social ( teoría sociológica de Pierre-Félix Bourdieu y determinado en parte por el lugar en el que viven influyen en el hábito lector. Esto lleva al siguiente punto, hay que analizar la situación de la lectura en las zonas marginales. Actualmente la actividad lectora es baja, esto se puede observar en los test de comprensión lectora por ejemplo en los que se obtiene resultados muy bajos en las escuelas emplazadas en zonas y barrios marginales, una causa de ello es dicha baja actividad lectora. Por esta razón es necesario un buen plan de fomento de lectura que se aplique a estas zonas atendiendo sus características. Las causas de que la actividad lectora sea baja son variadas, entre ellas influye mucho el origen social, el cual afecta a l comportamiento y hábitos de la familia, la influencia de la familia es esencial en la escuela, si no se aporta desde la


familia, por mucho que se intente potenciar en la escuela sigue dando resultados deficientes. Tal y como se explica en el artículo La lectura como

práctica social. Los equívocos de una evidencia de Michel Peroni (Este artículo proviene de la conferencia magistral pronunciada en el II Encuentro de Promotores de la Lectura, celebrado en el marco de la XVIII Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México, 2004)), “La lectura obedece a las mismas

leyes que las otras prácticas culturales con la diferencia de que es la que se enseña directamente en el sistema escolar, es decir, que el nivel de instrucción será más influyente en el sistema de los factores explicativos, siendo que el factor secundario es de origen social... Decir que una práctica es cultural es entender, por un lado, que es una práctica que forma, es decir, que conlleva a la formación de una identidad a la vez personal y social, y por otra parte, que constituye como tal una manifestación, una expresión privilegiada de esta misma identidad. Ahora, porque no es la identificación de uno mismo o con miembros de un mismo grupo, de una misma categoría de pertenencia sin diferenciación con los demás, las prácticas culturales son el terreno por excelencia de las clasificaciones y de la distinción. Por último, porque el espacio social es un espacio agonístico, las prácticas culturales de unos y otros no sólo están socialmente diferenciadas, sino también socialmente jerarquizadas; la cultura constituye el terreno por excelencia del juego de la dominación social, en donde la posición ocupada en relación con la dominación se objetiva precisamente dentro de una cultura "dominante" para unos y "dominada" para los otros. De forma tal, que la coacción social que pesa sobre cualquier práctica toma, dentro del terreno de las prácticas culturales y singularmente en las prácticas de lectura, la forma característica de la imposición cultural y del efecto de legitimidad bien identificado por P. Bourdieu: La interrogación sociológica más elemental nos enseña que las declaraciones que conciernen a lo que las gentes dicen leer son muy poco fiables en razón de lo que llamo efecto de legitimidad: desde que le preguntamos a alguien qué lee, él entiende: ¿qué de lo que leo vale la pena ser declarado? Es decir, ¿qué de lo que leo es realmente lectura legítima?.”


Existen diversas investigaciones que hablan de la lectura en situaciones de marginalidad y de rechazo, una de ellas es “Investigar y deconstruir el estigma en barrios marginales. Un estudio de caso”. (Campo Tejedor, Alberto del Univ. Pablo de Olavide. Dpto. de Trabajo Social y Ciencias Sociales). Dicho de otra

manera: los individuos se imbrican en el entramado social condicionados por factores como el género, la edad, el nivel educativo, las relaciones técnicas de producción, el medio ambiente, etc., pero éstos no determinan a los individuos de una manera mecánica. Los procesos de identificación colectiva, entendidos como una lectura compartida de esa realidad, influyen en las acciones, actitudes y valores de los grupos. Lo que diferencia al nosotros (los integrados, los normales) del ellos (los desviados, los marginales) no está determinado sólo por las condiciones socioeconómicas, sino también por la lectura que nosotros hagamos de ellos, y la que ellos hagan de sí mismos y de nosotros. Es importante poner en marcha un plan para fomentar loa lectura, por ello, actualmente se está poniendo en práctica el Plan de fomento de la lectura a nivel nacional. Este plan se puede encontrar en la página: http://www.mcu.es/libro/MC/PFL/index.html. Por otra parte, es necesario tener claro cuáles son las estrategias y actividades junto con los instrumentos que se pueden utilizar para fomentar el hábito lector de manera general (tanto en zonas marginales como en las demás pues se basan en un plan de carácter nacional) es posible organizar y ordenarlas en la siguiente tabla: Las actividades del Plan de Fomento de la Lectura se estructuran en seis áreas: 1. Observatorio de la Lectura y el Libro: instrumentos de análisis. 2. Fomento del hábito lector en centros docentes. 3. Potenciación de la biblioteca pública. 4. Acciones de comunicación. 5. Actividades de animación a la lectura. 6. Acciones de concienciación y colaboración con otras instituciones.


Después de revisar los puntos importantes entorno al tema como la importancia de la lectura y en concreto en las zonas marginales, la situación actual del hábito lector en zonas marginales, el plan de fomento de lectura, las estrategias y actividades, además de algún artículo e investigación que gira alrededor del tema, no pueden faltar los objetivos que se plantean con el fin de mejorar y fomentar la actividad lectora ya no solo en zonas marginales sino a nivel general. Estos objetivos pertenecen al plan de fomento de lectura: -Conocer los hábitos lectores para planificar mejor las políticas públicas de lectura. -Crear una conciencia social sobre la importancia de la lectura. -Impulsar, en colaboración con las administraciones competentes, la accesibilidad y dotación adecuada de bibliotecas públicas y bibliotecas escolares. -Realizar y ayudar a la realización de actividades de promoción de la lectura en diferentes ámbitos. -Atender a colectivos con dificultades (inmigrantes, tercera edad, discapacitados o población reclusa) para acceder al libro y la lectura, apoyados por iniciativas de ONG y otras instituciones públicas y privadas. Cabe destacar que todos debemos de participar y colaborar en que se fomente la lectura, tanto en la familia, como en la escuela y la administración pública. Aunque nos enseñan a leer en la escuela, en casa se debe de enseñar, educar, apoyar y animara leer más, a seguir buscando, a disfrutar con la lectura. Es un tema de gran envergadura que nos afecta en primera y última instancia, directa e indirectamente. No se trata de ser más culta o de sacar mejores calificaciones como objetivo primordial, sino de abrir puertas y conocernos a nosotros mismos, de beneficiarnos de la práctica lectora, pues ese es el paso primordial, enriquecerse personalmente para culminar los demás objetivos. Por esa razón, esto es un trabajo de todos se viva o no en una zona marginal.

La lectura en zonas marginales  

Trabajo realizado por Marta Rojas sobre la lectura en zonas marginales.

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