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EL SABOR DE LOS ELEMENTOS Recetas para realizar talleres con los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra. La naturaleza no hace nada en vano sin propósito o sin utilidad. Aristóteles PROYECTO ECOPEDAGÓGICO E INTERCULTURAL Institución educativa: Manuel Elkin Patarroyo 1. Título

“Una aproximación vital con nuestra madre tierra”.

En este recetario encontraras cuatro recetas con pasos sencillos, los cuales permitirán generar re-significaciones y nuevos conocimientos en torno a los cuatro elementos (agua, aire, fuego, tierra); con el fin de modificar acciones que se realizan diariamente para que están sean más sanas para el universo y para ti. 2. Lo que se pretende lograr

2.1 Objetivos Objetivo general Sensibilizar a los niños y niñas acerca del reconocimiento de las interconexiones que sustenta nuestra existencia en relación con otros seres del planeta, retomando una perspectiva intercultural. Objetivo específico •

Reconocer las distintas interconexiones existentes, que se pueden apropiar y llevar a la práctica a partir de la recuperación de los saberes ancestrales.

Re-significar las necesidades vitales del ser humano en el contexto actual, identificando como estás inciden en la vida de los otros y nuestra madre tierra, en aras de un cambio de relaciones desarrollando una convivencia sostenible.

Reconocer diversas formas de percibir y actuar en la tierra.

3. Ingredientes:


Conocimiento en porciones generosas, pero con un adherente que permita y facilite la unión de los cuatro elementos, adherente que no permita que en ningún paso de la receta se separen los cuatro elementos. Gusto y ganas por la receta; esta de segundo pues se puede conseguir después de haber puesto a andar el primer ingrediente.

Un lugar apropiado y dispuesto para trabajar, pues considero que en parte la sazón del producto final, lo dan las condiciones e implementos que participan en la receta.

Amor por la concina, pues los demás. El gusto que se siente al despertar placer en los paladares de los otros, que en ocasiones es la primera vez que van a degustar un plato así.

Receptividad y a aprovechamiento de las críticas, pues por más buen y afamado chef que se sea, no a todos les va a gustar nuestra receta, nuestro producto, pues le va a faltar un poco de sal o un poco de esto o de aquello.

Estar probando un poco la receta durante la cocción y estar agregando lo que falta, un poco de esto, o me pase con esto, es como cuando quisieron saber cual era el mejor secreto para hacer la mejor sopa, y encontraron a la persona que hacia la mejor sopa del mundo y copiaron la receta pero nunca les quedo igual, por que la persona que la hacia, durante la preparación iba probando e iba echando o mermando uno y otro ingrediente. Trabajar en compañía, pues por más que se quiera, se necesita más de uno para que una receta sea un éxito sensitivo, pues el gusto de varios pueden aportar al mejoramiento de la receta.

Pasos: 1. Mezclar los ingredientes propios con lo ingredientes que traen los demás y hacer un proceso de preselección conjunta, pues es algo inapropiado repetir ingredientes en la receta. Puede quedar muy condimentado. 2. Preparar lo utensilios y recipientes, tratando en lo posible dejar pegotes objetivistas que malogren la receta, recordemos que los recipientes no son los comensales. 3. Tiempo prudente de cocción, pues todo lleva tiempo, se trata de que


cada ingrediente este en su punto, y no que quede crudo, además de entender que por mas que se sea el preparador de la receta no puede acelerar nada en la receta, es como cuando mi madre me decía de cuando era pequeño, ante la insistencia mía de que estuviese rápido la comida, decía “yo no soy el fogón, yo no puedo cocinar por él, ya hice todo ahora hay que esperar a que este” 4. Tratar de no servir ni muy caliente ni muy frío, ni demasiado apresurado, ni después de que la gente, las ganas y el apetito se hayan ido. 4. Receta para calentarnos y tomar energía Ingredientes: 1 Una libra de respeto. 2 Dos piscas de confianza. 7 Siete cucharadas de sabiduría Ancestral 1 Una pisca de pasión. 1 Una taza de amor. Leña al gusto. 2 Dos piedras, también se puede utilizar fósforos. 1 Una taza de alegría Aire al gusto Preparación: Se toma la leña al gusto y se le agrega la libra de respeto, luego se impregna con la taza de amor, a continuación se echan las dos pisquitas de confianza, se dejan reposar y luego se le agrega una pisca de pasión, después de haber hecho esto, se raspan las dos piedras sobre la cocción y falta lo más importante se le agregan las siete cucharadas de sabiduría ancestral y se le añade aire al gusto. Esta receta nos sirve para calentar no sólo nuestro cuerpo sino también nuestra alma, dejando que se consuma la madera, liberando todos los sentimientos que desemboca el corazón; pues el fuego hace parte de nosotros, del fuego tomamos energía y fuerza para continuar con nuestra vida que en algunos momentos nos sentimos derrotados. El fuego representa en nosotros cosas maravillosas, pero que lastimosamente por estar en la era de la producción hemos perdido, la sabiduría ancestral hace falta, siempre que prendemos una fogata o prendemos el fogón de la estufa pensamos que es algo que siempre va a estar con nosotros y no le damos el debido respeto y el verdadero valor que se merece.


5. Moléculas al aire (taller aire) 5.1 Con que se va ha lograr (ingredientes) • • • • • •

2 relatos indígenas sobre el aire 10 imágenes de situaciones que encontramos en el universo que se relacionan con el aire. 4 vivencialistas que tengan algún conocimiento sobre el aire, pero sobe todo que estén dispuestas a aprender. 6 esencias o plantas que generen olor. 15 palos de balso, alfileres con cabeza y cartulina al gusto. Niños(as) dispuestos a escuchar, aprender y compartir.

5.2 Como se va a lograr (preparación) Mezclas los niños(as) con las vivencialistas dentro de un salón de clase, aunque seria mucho mejor en un espacio al aire libre, con el fin de indagar los conocimientos previos que se tienen sobre el aire. En este punto puedes agregar un relato indígena si lo deseas. Toma las esencias y las plantas para que nos niños huelan para poder socializar lo que generan estos olores por ejemplo: para qué sirve, por qué les llega el olor, con el fin de relacionar el aire con sus prácticas tradicionales familiares. Agrégale el segundo relato indígena para ir construyendo o resinificando el conocimiento. Para finalizar tenemos dos opciones: •

Si esta receta es para los más chiquitos, te sugerimos finalizar con las imágenes, las cuales harán que los niños hablen sobre lo que les genera, evidenciándose la relación de los aprendido con lo que sabían. Por el contrario si trabajas con los más grandes, puedes finalizar con la construcción de un molino de viento, éste le permitirá a los niños observar el movimiento del aire.

Ten en cuenta que esta receta será útil en la medida que le agregues mucha paciencia, amor y escucha.


Recetario los cuatro elementos