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INTERNACIONAL

Citas electorales en Alemania y Portugal

Steinmeier puntúa por primera vez ante Merkel a 14 días de los comicios El líder socialdemócrata necesitaba atacar al cuello y, una sobrada canciller, apenas sólo aguantar y sonreír; ninguno sació expectativas en el único debate de campaña RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL

BERLÍN. En una campaña sin tono, y a dos domingos de las federales del 27 de septiembre, los jefes de imagen de ambos grandes partidos, (CDU/CSU y SPD) esperaban arrancar con el debate algún punto entre la masa de 40% indecisos. Steinmeier anotó por fin alguno frente a una Merkel más hueca por institucional, aunque dos sondeos inmediatos (de ZDF y Forsa) eran bastante igualados. Los entrevistadores habían prometido que intentarían echar «aceite al fuego» pero dependería de los candidatos; les llegaron a decir que más que un duelo parecían un dueto. Merkel -cuidando su papel matriarcal y su ventaja de 13 puntos- avisó que no pasaría por el «concepto mediático» de un duelo y que sólo venía a explicarse. Frank Walter Steinmeier, su ministro de Exteriores en la gran coalición y candidato del SPD, sólo podía salir del rincón (23%) a base de mandobles; lo logró apenas, con el efecto de perder simpatía y credibilidad popular, pero pudo tensar algo a una Merkel buscadamente regente. El debate sufría no sólo de la falta de telegenia y retórica de ambos sino de que, en los últimos cuatro años, se los ha visto en la misma foto, hombro con hombro, compartiendo poder y difíciles responsabilidades; Merkel, no obstante, lo podía calzar con la coletilla de «bajo mi dirección». Ambos tuvieron difícil criticar una fórmula de «gran coalición» sin tacharse a sí mismos: «Lo hemos hecho bien, pero podíamos haber hecho más», reiteraron, para sugerir al otro como obstáculo. Merkel insistió en que la continuidad de una gran coalición no era buena para la democracia, pero Steinmeier se felicitó de que, por ella, la CDU no habría podido desarrollar el «programa liberal» con que llegó en 2005. De los dos puntos de fricción -el plazo del

apagón nuclear y el salario mínimo- el primero pasó apenas sin puntuar para el SPD cuando Merkel cifró la «única diferencia» en preguntar: «¿Porqué el apagón en 2020?» con la creciente demanda, sin plena sustitución y contando aún

con esta «tecnología puente». Merkel resultó vaga en economía, con apenas su bajada de impuestos, y le fue mejor a Steinmeier exigiendo «políticas nacionales propias» frente a la crisis: especialmente un salario mínimo, que Merkel refutó con los «grandes acuerdos en tarifas sectoriales» que tiene la industria alemana, y límites a las bonificaciones empresariales. Steinmeier llegó a incidir en que sin el SPD, Opel podía haber muerto. Merkel descalificó una «campaña electoral

contra los empresarios», insistió en «nuevas leyes para las finanzas internacionales» y en su estribillo de «exportar los principios del modelo alemán» de economía social. El debate adolecía de la desigualdad de partida de que a Merkel se le nota que ni siquiera se bate por la cancillería, que tiene segura; mientras Steinmeier pugna frente al FDP por una vicecancillería que se le aleja y a la que tal vez ayer, por primera vez en toda la campaña, pudo acercarse un poco.

LUNES 14š9š2009

Dejar Afganistán en 4 años, nueva propuesta del SPD Frank-Walter Steinmeier, el líder socialdemócrata, ha encargado un plan que contempla el reforzamiento de la ayuda y la subsiguiente retirada de las tropas alemanas desplegadas en Afganistán, a lo largo de los próximos cuatro años. La medida, anunciada ayer, puede dar al último tramo de campaña un nuevo sesgo. Los socialistas tienen experiencia del rédito electoral de última hora con causas bélicas.

La canciller Merkel y su rival principal, Steinmeier (ambos al fondo), frente a los periodistas que moderaron el debate ayer para las TV

Manuela Ferreira pondrá difícil la mayoría a José Sócrates en Portugal BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL

LISBOA. El empate de los últimos sondeos y del debate recién celebrado el sábado entre los dos principales candidatos a primer ministro portugués, dejan todo abierto en la carrera electoral. Ayer arrancó oficialmente la campaña, que se presenta como una de las batallas políticas más reñidas en el país vecino. El socialista José Sócrates

tiene muy difícil repetir su mayoría absoluta. Su principal rival, Manuela Ferreira Leite, quiere confirmar un giro político en Portugal tras la victoria de los socialdemócratas en las europeas. Y, mientras, los candidatos de los partidos minoritarios no se rinden y prometen luchar para ser determinantes a la hora de formar Gobierno. El frente a frente entre Só-

crates y Ferreira Leite la noche del sábado (que puso fin a la precampaña) no trajo apenas novedades en el discurso político de los dos principales candidatos, ni sirvió para convecer a los que siguen indecisos en el voto del próximo día 27. Los analistas políticos coinciden en señalar que ninguno de los dos salió claramente vencedor, con fases de alta y de baja durante el debate.

ABC

REUTERS

«La dama de hierro y el señor elegante», como les definen en Portugal, marcaron sus diferencias tanto políticas como personales. Ella, más agresiva, él más sofisticado. Como líder de la oposición, Manuela Ferreira Leite reaccionó de forma enérgica y genuina. Tras cuatro años en el poder, José Sócrates supo mantener la compostura en los momentos más delicados. Hay algo que quedó claro: está fuera de cuestión pensar en un «Bloque central», que aglutine a ambas fuerzas políticas, que gobierne los próximos cuatro años en Portugal.


D090913 Steinmeier puntúa por primera vez frente a Merkel