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ENFOQUE

JUEVES 26š11š2009

ABC

ABC Confidencial

UNA CENA FRÍA

L

a invitación de una dama a cenar a solas, en un castillo, no es siempre lo que parece; y, la de anoche de la canciller Angela Merkel al presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, no acabó ante la chimenea. Por más que toda relación consensual entre adultos fuese respetable, la cita con la canciller proveniente de Meseberg fue degradante, aunque más en lo diplomático que en lo carnal. Por más que se esfuerza Angela Merkel no encuentra intereses comunes con Rodríguez Zapatero; y no le perdona el engaño de EON, cuando en su primer encuentro éste le aseguró que lo arreglaría y el arreglo acabó siendo que Endesa fuese a manos italianas en lugar de alemanas. La canciller es práctica y de una cumbre espera resultados. Si no los hay, no hay cumbre. Ni tiene tiempo, ni España ni el Mediterráneo figuran en su horizonte, más que como parte de la

UE. Se sabe que ni en cumbres multilaterales se ven ambos gobiernos bilateralmente, por más que España y Alemania sean socios comerciales, financieros y académicos de primera magnitud. Y por más que España presida la UE en 30 días… Degradada la cumbre bilateral a 50 minutos de cena y sin ministros, Merkel promueve en cambio la cumbre con Israel y celebrará en estos días su primera bilateral con siete ministros. Pero si la señora del castillo se hace la dura, tampoco el doncel parece poner lo que hay que poner. Entre una treintena de jefes de gobierno que estaban en Berlín el 9 de noviembre para conmemorar la caída del Muro, Zapatero se esforzó titánicamente en mover todos sus hilos y relaciones para hablar… con su medio radiofónico favorito, engañando al resto. Sus intereses quedaron registrados en las cámaras de seguridad del Intercontinental.

FÉLIX ORDÓÑEZ

Volvió Cristiano 56 días después

Victoria de oficio pero sin arte Conforme a la tónica que viene siendo habitual en esta temporada, el Real Madrid ganó con oficio pero sin arte al Zúrich por 1-0. Los suizos venían atemorizados tras el abultado repaso que los blancos les dieron en su casa y se enrocaron como pudieron, pero ni aún así se inspiraron los de Pellegrini. Higuaín puso el primer y único rejón al Zúrich en el primer tiempo y a partir de ahí, lo más reseñable fue la reaparición del ovacionado Cristiano Ronaldo en el segundo tiempo. Con

todo el Bernabéu pendiente de su tobillo, el portugués demostró con su primera carrera que su recuperación es cosa hecha y los aficionados se fueron a casa con el sabor de la victoria pero, sobre todo, con la esperanza de que en el clásico de este fin de semana ante el Barça puedan disfrutar de una vez por todas con un equipo que además de vencer sea capaz de convencerles. En la imagen, Cristiano Ronaldo persigue un balón tras sustituir a Raúl. — Deportes


D091126 Merkel-Zapatero. Una cena fría