Page 1

Los Domingos de ABC 9

DOMINGO, 7 DE NOVIEMBRE DE 2010 abc.es

1

La soledad del monstruo Sin sombra de arrepentimiento Josef Fritzl, el hombre que enterró en vida a su hija en un sótano, y abusó sexualmente de ella durante 24 años, dice sentirse solo y añorar a la familia

2

Por RAMIRO VILLAPADIERNA Berlín

l padre que hizo de la violación y el incesto el modo de control sobre su hija, el marido que llevó a lo grotesco y al subsuelo la práctica extramarital querría estar ahora junto a su mujer para cuidarla, pues «ella siempre me fue fiel». No será así, por el condicionante de la cadena perpetua. Podría optar a la libertad condicional tras quince años de pena cumplida, pero los psiquiatras tendrían que dictaminar antes sobre su aptitud para vivir fuera de la cárcel, a la que ha sido condenado por violación, incesto, esclavismo y asesinato cometido por negligencia en la muerte de uno de los niños que engendró en su propia hija. En la tranquila localidad danubiana de Amstetten fue descubierta en 2008 la vida oculta y la doble familia que se había fabricado Josef Fritzl en una trabajosa mazmorra bajo su casa, donde tenía encerrados a su hija

E

1. La mirada del monstruo. Josef Fritzl aguarda a que se dicte sentencia tras haber sido juzgado. AFP 2 y 3. La víctima, Elizabeth. Su padre la encerró en un sótano y abusó sexualmente de ella durante 24 años. Arriba, cuando aún era una niña. Debajo, junto a compañeros y profesores de su escuela cuando tenía 15 años. ABC 3

Elizabeth y a media docena de hijos que son también sus nietos, fruto de las continuas violaciones a su hija. Al concluir el juicio, su abogado puso en duda que Fritzl volviera a ver la luz sin unos barrotes por medio. Pero, a sus 75 años y después de procrear en casa a siete hijos y en un nauseabundo calabozo debajo a otros siete, Fritzl lamenta que nadie de los suyos le visite; de hecho cree que ellos lo desean, pero que las autoridades se lo impiden. Hoy Fritzl vive apartado de los reclusos por su seguridad, y pasa el tiempo haciendo ejercicio y cultivando tomates. La psiquiatra Adelheid Kästner le ha calificado de «emocionalmente deficiente». Su abogado, Rudolf Mayer, ha visto en su personalidad una necesidad vital de ejercer y hacer sentir su poder. Y compañeros de trabajo y vecinos lo han considerado siempre muy educado y trabajador. Pero sus perversiones, iniciadas en un intento de controlar a una adolcescente díscola, habrían evolucionado en una adicción, haciendo que todo «se le fuera de las manos». El dictamen psicológico de Fritzl señala que éste fue siempre consciente de sus actos, aunque sufre «serios trastornos de personalidad». Su abogado añade que Fritzl le confesó: «Tuve que estar loco para hacer lo que hice». Y que intentó compensar su comportamiento regalando juguetes, flores, libros y ropa a su familia presa. Incluso dijo haber disfrutado de buenos ratos con sus hijos-nietos en el sótano. No sólo los monstruos de los cuentos abrigan buenos sentimientos: «Sueño con salir con vida y me gustaría cuidar de mi mujer», afirmó el monstruo al «Bild» en sus primeras declaraciones desde su condena. «En este tiempo le he escrito ocho cartas. No he recibido nunca respuesta». Y añade: «Tengo miedo de que alguien me la robe». Ella se divorció al conocer sus crímenes, «pero sé que me quiere», insiste. De sus abusos y crímenes no da ninguna explicación. Tampoco un lamento, ni una contricción.

A101107 Fritzl. La soledad del monstruo  

Por RAMIRO VILLAPADIERNA Berlín DOMINGO, 7 DE NOVIEMBRE DE 2010 abc.es 1. La mirada del monstruo. Josef Fritzl aguarda a que se dicte senten...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you