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SECUNDARIA LA # 1

“Secundaria la número Uno, hoy se eleva mi canto en tu honor y te juro que no habrá ninguno que te cante con más hondo amor”. Me identifico con nuestro himno Y yo que encontré tus puertas abiertas, brindando me la oportunidad de aprender, pues yo quería prepararme para servir a mi familia y comunidad. En aquel tiempo cuando yo fui aspirante a la educación secundaria, obtener un lugar es la escuela secundaria No. 1, verdaderamente era un triunfo. Por ser la institución en su género muy prestigiada a nivel académico y ni que decir por su hermosa arquitectura. Entonces vale decir que muchos éramos los que solicitábamos el ingreso, pero muy pocos éramos los elegido. Recuerdo que cuando fui a llenar mi solicitud de inscripción, lo primero que me llama fuertemente la atención es una frase escrita en el interior "Aquí se entra para estudiar y se sale para ser útil", y al ver el imponente edificio de Regina # 111, me lleno de mucha emoción e ilusión, tanto así que cuando me preguntaron por las otras 2 escuelas para opción de inscripción no supe cual decir, sentía que no había más. Vale decir que por aquellos ayeres no era un chico que le agradara mucho el estudio que digamos, pero como era mucha mi ilusión de esta allí, a mi madre le pedí que me inscribiera en un curso de preparación para el examen de la secundaria. ¿Y qué creen? Me inscribí en las tan mentadas escuelas (en aquellos tiempos) ESENI, en la que se ubicaba en la calle de Donceles una cuadra a espaldas de la catedral. “Porque yo que llegué hasta tus puertas inseguro en mi propio valer encontré que en tus aulas abiertas mitigaba mi sed de saber”. Cuando se llego el día del examen, yo me sentía en ese momento ya parte de la secundaria pues yo era uno de sus alumnos (al menos para presentar el examen, eso ya era algo) dicho examen no me pareció tan difícil de resolver. Al concluir el examen nos dijeron que esperáramos unos días para saber nuestros resultados, allí mismo en la escuela los publicaban en unas hojas de papel bond tamaño carta, pegadas en toda la pared que esta al fondo entrando a la escuela.


La noche anterior a la de saber los resultados, fue caótica para mí no podía dormir por la incertidumbre de saber mi resultado del examen, a pesar de que considere que no era difícil el examen, pero ya saben que por los nervios todo puede suceder, total que ya pasada la noche (como a las 2 o quizás a las 3 de la mañana) ya cansado de tanto pensar y darle vueltas a la cama me dormir, para despertar antes de que saliera el sol a las 6 de la mañana para ir a la escuela a ver los resultados. A la escuela por los resultados me acompaño mi mamá, al llegar estaba lleno de chicos que como yo que queríamos saber nuestra calificación pero lo más importante, si éramos aceptados como alumnos de la escuela o no. Pues bien entramos por el gran portón, cruzamos el patio (las canchas) y justo al fondo en la pared estaban las hojas pegadas con los resultados, estaban ordenadas por orden alfabético (aun que me queda una duda al recordar, si era por un numero) el punto es que como notaran mi apellido es Arcos, tristemente de los primeros de la lista siempre, pero en esta ocasión en mi búsqueda tan ansiosa de mi nombre en las lista, no aparecía, y recuerdo a ver terminado de revisar todas las hojas con el apellido con la letra A, y no aparecía, sentía al principio miedo, ansiedad, temor, y mucha frustración. La desesperación me llevo a invadir la letra B y no conforme continúe con la letra C, cuando todo estaba perdido pues ya había entendido que en esta tan linda escuela no estaba yo aceptado, escuche a un niño decir (creo que en mi misma situación) ¡aquí esta otra de la A!, por alguna extraña razón una hoja con la letra A estaba enseguida de la C, corrí a ver ese nuevo listado con la ilusión y la esperanza que mi nombre estuviera allí, mi madre para ese momento me miraba con ojos de (en la casa nos arreglamos) ya que los padres tenemos tantas ilusiones para con los hijos, que a veces cuando niños no lo reconocemos. Sea cual fuere el futuro sendero, que me toque por suerte pisar, Desde aquí con cariño sincero, tu memoria sé siempre honrar y recordar con orgullo y pasión. Pero bien les termino de contar que en la nueva hoja en la primera posición, estaba mi nombre. Al verme en la lista, como un nuevo alumno de la escuela secundaria “CESAR A RUIZ” La No. 1 brinque de gusto y emoción, corrí con mi madre a decirle a gritos “si estoy, si estoy” y ella llena de emoción un gran abrazo me dio. En otra ocasión les contare la peripecias que se vivían para conseguir los libros de texto, (o si, no eran gratuitos como ahora) Y como se dijo en un comercial ¡¡¡Bueno esa, esa es otra historia!!! P.D. Perdón por modificar el himno al final arcosvidal_b@hotmail.com

Secundaria La No. 1  

mi examen de admision