Magnifico MAGNESIO 2016

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EL MAGNIFICO MAGNESIO El Mineral Inteligente

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EL MAGNIFICO MAGNESIO El Mineral Inteligente Edición: Grupo Editorial Bien de Salud Av. Morro Solar 2512 - Surco Telf. 2252326 Diseño de Carátula: Trinidad Pérez-Albela Narvaez Primera Edición: Julio de 2016 Tiraje: 1500 ejemplares Hecho el Depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú N°: 2016-09139 Impresión: RED Impresiones s.a.c. Calle Pastaza 150 - Breña - Lima 4


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Gracias al profundo amor del Universo, a la Divina Esencia del Cósmico, al Sol el astro Rey, por escoger al MAGNESIO como eslabón entre la Luz Solar y la tierra (fotosíntesis). Gracias a mi madre que me dio a luz y fue quien me motivó al estudio y aplicación del Magnesio siendo estudiante del cuarto año de Medicina. Gracias a mi familia, Gloria en Gracia, a mis hijos María Trinidad, Gracia Nebai, Lila Elania y Joseph, mis grandes fuentes de inspiración y creatividad y a mis queridos suegros Darío y Francisca por ser la raíz de mi querida familia. Gracias a los investigadores del Magnesio en el mundo, en especial al Dr. Altura, Dra. La Justicia, Dra. Dean, Dra. Seeling, Dr. Barbagallo, Dra. L. Domínguez, Dra. M. Domínguez, Dr. Firbas y al Dr. Marron. Gratitud especial a mi “brother Rama” el Ing. Eduardo Lagos por ser clave en la elaboración de este manual gigante para la salud “El Magnifico Magnesio”. Gracias a Uds. queridos lectores por la confianza al adquirir este ejemplar, disfrútenlo al máximo, compártanlo con su médico, ayudará a mejorar y salvar vidas.

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PRÓLOGO Transcurría el segundo quinquenio de los años setenta, eran tiempos de la segunda fase del gobierno militar y la mayoría de nuestros conciudadanos se preocupaban en llevar el sustento a sus hogares, que día a día, era más escaso; eran tiempos en los cuales muchos de nosotros, - sino la mayoría - no teníamos otro norte que estudiar con ahínco las materias de cada semestre porque queríamos terminar nuestras carreras y al fin ser médicos, no sólo para tratar y curar el cuerpo, sino al enfermo, entendiendo a este como un ser humano y curarlo en su integralidad, no solamente la carne sino también el alma; en esas circunstancias uno de nosotros, deportista reconocido por sus lauros nacionales e internacionales, quien paralelamente a sus estudios universitarios participaba en competencias atléticas representando al Perú, se introduce con mucha pasión en la investigación, abordando un tema tan importante de la medicina como es la nutrición, dándole un enfoque especial, incorporando las otras necesidades humanas referidas al bienestar y cuidado de la salud para lograr no sólo la salud física sino espiritual; todo esto respondiendo a su inquietud de buscar la conjunción de cuerpo sano - persona feliz. Me estoy refiriendo a nuestro amigo y colega, el Dr José Luis Pérez-Albela Beraún, un estudioso de los diferentes aspectos de la nutrición humana en el Perú, quien siguiendo la corriente de muchos investigadores del mundo entero se vuelca 7


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con pasión al estudio de las bondades de ese mineral indispensable para todos los organismos vivientes que es el magnesio, nos enseñó sus primeros escritos acerca de este mineral, conocimientos que volcó en su primera separata que llegó a nuestras manos-“La Panacea, el Magnesio”. Han pasado muchos años, pero su esfuerzo indesmayable lo ha coronado como el médico peruano que más ha estudiado y publicado acerca del magnesio y a la vez ha obtenido el reconocimiento de instituciones tanto nacionales como internacionales por sus aportes a la salud de la población peruana, no sólo acerca del magnesio sino también sobre otros nutrientes importantísimos para una buena salud. Tal es así, que en diciembre del 2014, en la Comisión de Salud del Congreso de la Republica. El Dr Perez-Albela pidió se legisle para tener políticas de salud inteligentes como son: regular el tiempo y lugares de siesta obligatoria en las empresas, el descanso en las empresas de transporte, los abonos sintéticos, los productos tóxicos que se usan para las fumigaciones, entre otros. En la actualidad son muchas las especialidades médicas que indican suplementos de magnesio en la dieta, en sus diferentes presentaciones. Así también, son varios los países que lo están incorporando como micronutriente importante para la salud de su país. Este libro, “El Magnífico Magnesio, el mineral inteligente”, es una exhaustiva recopilación de estudios del uso y beneficios del magnesio en los diversos espacios de la salud preventiva y curativa donde se observa que la mano del hombre ha mermado la calidad de la nutrición, promoviendo dietas pro-patogénicas por la inadecuada y exagerada manipulación de los campos de cultivo, el uso de fertilizantes, insecticidas y pesticidas, la hiper-rotacion de los campos dejándolos exhaustos, el incremento de productos agropecuarios, que como se describen en cada capítulo, son los causantes de tantas enfermedades, pues la frase “somos lo que comemos” es muy cierta. Por lo tanto, está en las manos del hombre revertir estas situaciones adversas para nuestra salud y el Dr. José Luis Pérez- Albela Beraún contribuye de manera excepcional a este fin. MC Dr. Jorge Calderón Cornejo. Ginecólogo-Obstetra

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INDICE PRÓLOGO ................................................................................................................... 07 INDICE.......................................................................................................................... 09 CAPITULO I................................................................................................................ 11 UN MINERAL ESENCIAL PARA LA VIDA Entendiendo al magnesio............................................................................................ 13 Rol del magnesio en la fisiología y patología humana............................................. 23 Distribución del magnesio en el organismo............................................................. 33 Requerimientos fisiológicos de magnesio en el cuerpo humano........................... 39 Hipomagnesemia o carencia de magnesio: síntomas.............................................. 45 El problema del dosaje en sangre............................................................................... 59 Metabolismo del magnesio: absorción y excreción................................................ CAPITULO II............................................................................................................... 95 EL PROTECTOR CELULAR ALFA: EL DR. PIERRE DELBET El Dr. Pierre Delbet y la Citofilaxis............................................................................ 97 De la antisepsia a la citofilaxia: El Dr. Neveu............................................................ 104 El Delbiase: La fórmula olvidada................................................................................ 111 CAPITULO III.............................................................................................................. 119 APLICACIONES TERAPEUTICAS DEL MAGNESIO Magnesio y asma.......................................................................................................... 121 9


El Magnifico Magnesio Magnesio y corazón..................................................................................................... 137 Magnesio y migraña..................................................................................................... 161 Magnesio y TDAH....................................................................................................... 181 Magnesio y enfermedad renal.................................................................................... 195 Magnesio y gestación................................................................................................... 217 Magnesio y sueño......................................................................................................... 243 Magnesio y síndrome premenstrual.......................................................................... 253 Magnesio y derrame cerebral...................................................................................... 263 Magnesio y cáncer........................................................................................................ 275 Magnesio, violencia y depresión................................................................................. 297 Magnesio y diabetes..................................................................................................... 307 Magnesio y medicina deportiva................................................................................. 321 Magnesio y medicina dental....................................................................................... 337 CAPITULO IV............................................................................................................. 347 MAGNESIO EN SALA DE EMERGENCIA Y CUIDADOS INTENSIVOS Magnesio en sala de emergencia y cuidados intensivos.......................................... 349 CAPITULO V............................................................................................................... 361 MAGNESIO TRANSDERMAL Magnesio transdermal................................................................................................. 363 CAPITULO VI............................................................................................................. 377 CLORURO DE MAGNESIO Y SULFATO DE MAGNESIO Cloruro de magnesio y sulfato de magnesio............................................................. 379 CAPITULO VII............................................................................................................ 393

EL MAGNESIO EN LA PREVENCION El magnesio en la prevención......................................................................... 395 CAPITULO VIII............................................................................................... 415 MAGNESIO EN VETERINARIA Magnesio en veterinaria.................................................................................. 417

DRA. CAROLYN DEAN DR. MARIO BARBAGALLO.......................... 439 La importancia del magnesio para la salud cerebral.................................... 440 Entrevista al Dr. Mario Barbagallo................................................................. 445 El magnesio y la medicina preventiva........................................................... 451 MAGNESIUM, LO MEJOR DE LO MEJOR.............................................. 453 El Comportamiento Factorial Del Magnesio El Propranolol reduce el Daño Cardiomiopático inducido por la ............ 495 magnesio-deficiencia. 10


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CAPITULO I

UN MINERAL ESENCIAL PARA LA VIDA

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ENTENDIENDO AL MAGNESIO “La investigación del magnesio y las enfermedades cardiacas es tan abundante como alentadora, que no entiendo cómo puede haber un solo cardiólogo que no prescriba este mineral como algo obvio.” Dr. Richard Firshein “La Revolución de los Farmanutrientes”

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EI magnesio es conocido desde la antigüedad. Su nombre deriva de Anatolia, una ciudad del Asia menor, En 1829 el farmacéutico francés Bussy logró obtenerlo en estado puro. El descubrimiento de sus propiedades es relativamente reciente. El magnesio es un metal blanco-argentado de símbolo Mg, número atómico 12 y peso atómico 24,32, sólido, ligero con peso específico 1,7, dúctil y maleable. Cuando quema emite una luz blanca intensa y por esta razón fue utilizado como flash para las primeras cámaras fotográficas. La temperatura de fusión del magnesio es de 651º C y pertenece al 2º Grupo del período 3 de la tabla periódica de Mendeleiev. Este grupo incluye otros dos elementos que desempeñan un importante rol en la fisiología: el calcio y el zinc. El magnesio es un metal abundante en la naturaleza, pero nunca se encuentra en estado puro, sino en combinación con otros metales. Puede extraerse de las minas, en forma de carbonato, cloruro, óxido o silicato de magnesio, en forma de sales como cloruro doble de magnesio, o en el agua de mar donde se encuentra en su forma más pura formando sales halógenas (cloruro, bromuro y yoduro) en la proporción de 1,3 kg por tonelada. En la actualidad el magnesio es empleado en la fabricación de artículos pirotécnicos y en la metalurgia, pero su principal utilización es la fabricación de aleaciones ultraligeras destinadas a la industria aeronáutica. El magnesio se ha utilizado desde tiempos muy antiguos. En Egipto se han encontrados vidrios anormalmente negros, cuya composición analizada corresponde a la de silicato de cobre y de magnesio. Plinio, el notable historiador Romano, antes del año 77 de nuestra era, en su obra “Historia Natural” hace referencia a la MAGNESIA NIGRA una variedad mineral empleada para elaborar vidrios, muy parecida a la piedra imán descubierta en la ciudad de Magnesia en Asia Menor, y a la MAGNESIA ALBA, ligada a la plata. Para diferenciarla de la magnetita o piedra imán, se la llamó PSEUDOMAGNES, falso imán en contraposición con el MAGNES o MAGNESUS LAPIS piedra imán. Basilio Valentino en el siglo XV, la menciona como BRAUNSTEIN de BRAUN 14


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(pardo) y STEIN (roca) en alemán. Biringuccio en 1540, en el “Pirotechnia”, la describe perfectamente, aunque comete el error de indicar que al no poder fundirla, debería ser imposible que de ella pudiera obtenerse ningún metal. En la Edad Media, ya era conocida por los vidrieros alemanes con el nombre de LAPIS MANGANESIS, derivada del griego MANGANISO, empleándose para decolorar los vidrios que ya tenían color con óxido férrico, por eso también se la denominó JABÓN DE LOS VIDRIEROS. En 1744 el sueco Scheele publica una memoria sobre “La manganesa y sus propiedades”. Gahn, también de origen sueco completa el estudio sobre el nuevo metal y sus propiedades. El 27 de junio de 1774, al recibir Scheele la muestra del metal que había obtenido Gahn, calentando pirolusita en polvo con óleo y carbón durante una hora, lo consideró como un semimetal, semejante al hierro. Bergman, en su estudio sobre “Las diferentes cantidades de flogisto en los metales”, del 13 de diciembre de 1780, lo menciona como magnesium. Cinco años más tarde, el alemán Ilseman, independientemente de los anteriores, lo obtiene calentando pirolusita, con espato flúor, cal y carbón en polvo. Sin embargo el nombre, pese a la referencia del erudito Plinio, no es geográfico, ya que a su vez la ciudad de MAGNESIA, recibe su nombre del personaje mitológico griego MAGNES, hijo de Eolo, dios del viento, que la había fundado. La MAGNESIA ALBA, fue un medicamento obtenido artificialmente por Neuman en 1710 e invadió Europa con fama de curalotodo. Davy partió inicialmente de otra sustancia conocida como SAL DE EPSOM, un manantial descubierto por Wicker en 1618, con propiedades curativas, de la cual extrajo los polvos blanquecinos de la MAGNESIA; por eso el calificativo ALBA (blanca), para así diferenciarla de la MAGNESIA NIGRA de Plinio, variedad mineral empleada por los vidrieros, con estructura similar y coloración opuesta. El magnesio entonces es en principio la MAGNESIA, MAGNESIA ALBA, o SAL DE EPSOM, de la que se obtiene, pero ésta lo hace por oposición a la MAGNESIA NIGRA de Plinio, que a su vez lo toma de MAGNES, piedra imán por su parecido, descubierta en la ciudad de MAGNESIA de Asia Menor, llamada así por su fundador, el griego MAGNES, semidiós hijo de Eolo. Zósimo, en su tratado “El agua divina”, y refiriéndose a la Química domés15


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tica de Moisés el alquimista, habla de las dos MAGNESIAS, en términos de MAGNESIA MUJER (correspondería a la MAGNESIA ALBA) y MAGNESIA HOMBRE (correspondería a la MAGNESIA NIGRA). Por lo tanto la MAGNESIA, será el origen del MAGNESIUM inglés, alemán, holandés, danés y francés, del MAGNESIAM irlandés, del MAGNESIWM galés, del MAGNESIO español, italiano y portugués, MAGNESIOA euskera, MAGNESION griego y del MAGNIJ ruso. Las propiedades curativas del magnesio han sido reconocidas desde tiempos antiguos. Su interacción con los procesos curativos se mencionan en diferentes libros de historia antigua. Ha sido un remedio natural del que se obtienen beneficios de larga duración para varias dolencias. En la comarca de Epson en Inglaterra durante el siglo XVII, el sulfato de magnesio encontrado en las aguas medicinales del lugar llamó la atención de toda Inglaterra, gran cantidad de personas acudían para relajarse en las aguas minerales. Se sabe que un baño de sal de Epson alivia miembros dolorosos, la tensión de los músculos y el dolor de espalda. Reduce el dolor del alumbramiento y alivia los resfriados y la congestión. Por si esto fuera poco, la sal de Epsom elimina las toxinas y los metales pesados del cuerpo. También es un calmante natural del estrés y como sabemos, el estrés agota el magnesio del cuerpo. Un baño de sal de Epson introduce magnesio en nuestro organismo a través de la piel aliviando el cansancio y/o síntomas del estrés. El magnesio ayuda a elevar las cantidades suficientes de serotonina, un neurotransmisor que eleva el humor ya que actúa directamente sobre el sistema nervioso central, produciendo una sensación de calma y descanso que se manifiesta también mejorando la calidad de sueño. Toda forma de vida es acompañada de una degradación de la energía, de tal manera que la existencia de la biosfera está ligada a la energía solar captada por los vegetales verdes. Este primer eslabón componente de los vegetales obtiene la energía del sol, gracias a la clorofila que les permite transformar la energía solar. El magnesio es un elemento irreemplazable e indispensable de la clorofila. Sin magnesio no habría vida posible sobre la tierra, y no solo porque el magnesio entra en la composición de los pigmentos verdes de los vegetales superiores y permite por esta razón la utilización de la energía solar para la síntesis de constituyentes orgánicos indispensables para la vida vegetal y ani16


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mal, sino que además, el magnesio se integra como coenzima especifica en numerosas enzimas indispensables de la vida en todas sus formas. El magnesio es el cuarto catión más abundante del organismo y el segundo en importancia dentro de la célula, interviene en más de 300 reacciones bioquímicas en el organismo, desde procesos bioquímicos primitivos como la fotosíntesis y la adhesión celular; actúa como regulador de la estructura del ribosoma, en el transporte de la membrana, en la síntesis de proteínas y ácidos nucleídos, hasta en la generación y transmisión del impulso nervioso, contracción muscular y cardiaca así como en la fosforilación oxidativa, entre otras funciones. El magnesio ha tenido y tiene un papel importante en el proceso de la evolución biológica, hacia organismos diferenciados que utilizan más eficazmente la energía. Este elemento forma parte de la molécula de clorofila, que se desarrolló hace tres mil millones de años. Posteriormente, hace alrededor de mil millones de años se desarrolló la fosforilación oxidativa, en la que el magnesio es un ión fundamental. En el ser humano, aproximadamente el 50% del magnesio se encuentra en los huesos, mientras que la otra mitad se encuentra en diversos órganos y tejidos, y sus iones desempeñan papeles de importancia en la actividad de muchas coenzimas y en reacciones que dependen del ATP (Adenosin Trifosfato). También ejerce un papel estructural, el ión de Mg2+ tiene una función estabilizadora de la estructura de cadenas de ADN y ARN. El magnesio es un mineral esencial para la vida, directamente relacionado con el metabolismo de calcio y fósforo, que según algunos estudios se ha relacionado beneficiosamente con los factores de riesgo vascular. El magnesio es un mineral que baña la célula y la estabiliza, calmando nuestro cuerpo a nivel metabólico y a nivel microscópico. Si existe tendencia de reacciones excesivas de las células cardiacas o del pulmón, de los músculos o los vasos sanguíneos, el magnesio sedará y relajará el cuerpo. Hoy en día estamos presenciando un renacimiento en la terapéutica de este maravilloso mineral. A mediados del siglo pasado y principios de éste, la mayoría de personas recibían una cantidad promedio de magnesio en sus dietas. Hoy en día, la ingesta de magnesio promedio es de la de tercera o cuarta parte de lo que de17


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bería considerarse como una ración mínima en los alimentos. Y aun así, no todos recibimos esa mínima cantidad. En la dieta diaria no se ingieren suficientes cereales integrales, granos y verduras para satisfacer las necesidades de este vital mineral. Está comprobado que cientos de personas consumen una dieta inadecuada que puede conducir a una peligrosa carencia de magnesio denominada hipomagnesemia. Los métodos de cultivo rociados con pesticidas, los suelos empobrecidos, la manipulación genética y el procesamiento de alimentos, son en parte los culpables de nuestra deficiencia de magnesio. Inclusive perdemos casi el 40% del contenido de magnesio de nuestros alimentos cuando son cocinados. Se ha demostrado en diversos estudios, que las personas mayores de 55 años corren aún mayor riesgo que los jóvenes, ya que el consumo de magnesio disminuye con la edad. Lamentablemente, son pocos los médicos que toman en consideración los estudios clínicos de la deficiencia de magnesio. “El magnesio es el eslabón perdido de la buena salud”. En su libro la Revolución de los Farmanutrientes, El Dr. Richard Fisrshein define al magnesio como el lubricante de la vida. Esta afirmación es sumamente interesante debido a la acción relajante de este mineral. La interesante analogía que plasma el Dr. Firshein es que la acción que genera el magnesio en nuestro organismo es el equivalente a realizar una hora de meditación intercelular que relaja y expande los vasos sanguíneos, detiene los calambres musculares, previene la inflamación y permite que la energía sea usada de manera más eficiente. La respuesta a la pregunta de cómo puede realizar el magnesio tal maravilla es simple: el magnesio bloquea la entrada de calcio en las células. Si bien es cierto se considera al magnesio como un antagonista del calcio, el hecho es que más que competir, en un estado de equilibrio, ambos cooperan dentro de la célula. Como resultado de esta cooperación, permiten que la célula excrete aquello que no necesita y absorba los nutrientes indispensables para su óptimo funcionamiento. El calcio eleva la tensión de la sangre cuando es necesario (por ejemplo cuando hacemos deporte), y a la vez contrae nuestros músculos. Sin embargo, aunque el calcio es esencial para la contracción, una excesiva disponibilidad de calcio puede conducir a serios problemas, es decir a un estado de contracción sostenida que se manifestará en una serie de diferentes tipos de enfermedades. 18


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Cuando los niveles de magnesio están bajos, el cuerpo libera las hormonas del estrés, sustancias que contraen los vasos sanguíneos y que hacen que la sangre se coagule más fácilmente. A su vez, el estrés, de cualquier tipo, sea físico o emocional, aumenta la necesidad de magnesio. El magnesio es un sol que ha sido eclipsado en el tratamiento de la diabetes y del cuidado de la hipertensión. Como un eclipse, esperemos que esto solo sea momentáneo ya que estas dolencias afectan hasta al 25% de la población, y es un factor de riesgo independiente en las enfermedades del corazón. Como lo veremos más adelante, el magnesio ayuda al cuerpo a manejar la insulina de manera más eficiente, y reduce sus efectos dañinos sobre los vasos sanguíneos. El magnesio, pues, es la respuesta definitiva a la hipertensión y la diabetes. El magnesio es un elemento necesario para todos los organismos vivientes. La clorofila está estructurada alrededor de un átomo de magnesio, mientras que en los animales el magnesio es un componente de células, huesos, tejidos y procesos fisiológicos. En cada célula, la vida se encarga de cuidar eficazmente al magnesio porque lo considera esencial para su existencia. Se pierde una gran cantidad de magnesio en el tratamiento y la refinación de productos alimenticios. Durante la molienda, se pierde casi el 85 % del magnesio que contienen los granos. El remojo y el hervor de productos de alimentación producen una excreción del magnesio. El ácido oxálico en verduras como la espinaca y el ácido fítico en algunos granos, puede formar sales insolubles con el magnesio, y de esta manera, eliminándolo. En otros alimentos que son excelentes fuentes de magnesio, como almendras o maní hay muy pequeña pérdida de magnesio al asarlos o al procesarlos. A pesar del hecho que el magnesio es casi tan importante para la vida como el aire que respiramos, pareciera que la compleja industria médica no se esfuerza en lograr que el público consuma lo suficiente de este mineral precioso como parte de su dieta. Por ejemplo, durante los últimos 15 años, se ha acumulado evidencia que muestra cómo pacientes con trombosis coronaria aguda mejoran sus oportunidades de supervivencia por un rango del 50 - 82.5% cuando se les suministra magnesio intravenoso de 32-66 mmol (1200 miligramos de magnesio equivalen a 50 mmol) en las primeras 24 horas, y aun así el cloruro y el sulfato de magnesio no son usados dentro del protocolo en los hospitales alrededor del mundo. Ha quedado demostrado que una 19


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rápida dosis de bolos intravenosos de magnesio, dilatan la circulación colateral coronaria instantánea y eficazmente, demostrando así ser un tratamiento dramáticamente eficaz para el infarto agudo de miocardio, la angina y la falla congestiva del corazón. La responsabilidad primordial de los médicos, es salvar vidas. Si tenemos a disposición un poderoso medicamento que no es tóxico, es barato y efectivo para una amplia variedad de situaciones médicas, entonces ¿por qué rehusar su uso? Aquellos que no desean dar a conocer la importancia del magnesio, elaboraron un estudio diseñado para demostrar exactamente lo opuesto, poniendo en duda el uso de medicamente valioso y seguro. Específicamente, cuando se trata del magnesio, existe un solo estudio negativo contra los cientos de estudios a favor, que demuestra que el uso de magnesio tuvo un efecto de empeoramiento sobre la supervivencia. Se utilizó una dosis mucho mayor (80 mmol) que los estudios ya mencionados, y en otro estudio que no mostraba beneficios con el magnesio empleó una dosis muy baja de 10 mmol durante las primeras 24 horas. El Dr. Stephen Davies y el Dr. Damien Bajando, editores del Periódico de Medicina Nutricional y Medioambiental, criticaron a los diseñadores del estudio por haber seleccionado visiblemente una dosis de magnesio intravenoso demasiado grande, y también por administrar el magnesio con retraso e incluso demasiado rápido. En otros estudios a favor del magnesio, más de 100 pacientes que padecían de enfermedad coronaria del corazón fueron tratados con sulfato de magnesio intramuscular con el resultado de sólo una muerte, comparado con los hallazgos del año anterior cuando, de 196 casos admitidos y tratados con anticoagulantes rutinarios, murieron 60. Debido al estudio en contra mencionado, muchos hospitales dejaron de usar el magnesio en su tratamiento de la trombosis coronaria aguda. Esta perturbadora decisión demuestra que la férrea oposición de su uso clínico y en emergencias obedece a intereses egoístas que perjudican a las personas en lugar de ayudarlas. La muerte y la enfermedad iatrogénica se encuentran desenfrenadas y muchos de sus efectos podrían evitarse si el magnesio fuese más usado en la medicina moderna. La deficiencia de magnesio ocurre normalmente en la enfermedad crítica y se correlaciona con una mortalidad superior y con los peores resultados clí20


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nicos en las unidades de cuidados intensivos. Afortunadamente, hay muchos estudios en marcha así como congresos, que han ayudado a que se permita autorizar al personal de emergencias de muchos países administrar magnesio IV (intravenoso) inmediatamente en la ambulancia. Por ejemplo, los ensayos preliminares han encontrado efectos altamente positivos del MgSO4 (sulfato de magnesio) en las víctimas de derrame, siempre y cuando fuese administrado lo más rápidamente posible antes de llegar a la sala de emergencias. La infusión del magnesio en pacientes con infarto agudo de miocardio (cuatro gramos de MgSO4 durante los tres primeros días) reducían las incidencias de arritmias, muerte y el tamaño del infarto. Otro estudio mostró reducción en la mortalidad al usar una infusión de 10 gramos de MgSO4 en 24 horas. Además, el magnesio tiene efecto anti-arrítmico. Los ensayos con el magnesio han demostrado claramente su beneficio, por lo cual en muchos hospitales se usa como una medicina de primera línea. En el derrame agudo, la función puede restaurarse dentro de unos minutos muy satisfactoriamente. Como veremos posteriormente, el magnesio intravenoso es seguro y eficaz en el asma severa aguda y se usa normalmente en muchos hospitales del mundo por el personal de emergencia y los paramédicos. Nuevos estudios sugieren también su uso en muchas otras áreas de la medicina. El Dr. Alexander Mauskop, miembro de la Academia Americana de Neurología y Director del Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York, expuso a través de dos estudios el rol fundamental del magnesio en el tratamiento de la migraña aguda. El Dr. Mauskop y sus colaboradores demostraron que era posible el alivio del dolor de cabeza a los 15 minutos de haber aplicado magnesio intravenoso en 32 de 40 pacientes con migraña, dolor de cabeza, o dolor de cabeza por tensión. Si bien es cierto que no todos los dolores de cabeza se producen por desequilibrio mineral, ahora sabemos que entre el 50 a 60 por ciento de migrañas están vinculadas con la carencia de magensio. Y esa es probablemente la razón por la cual ninguna terapia de prescripción en el mercado llega a tratar todos los dolores de cabeza con éxito. El Dr. Burton altura, ganador del premio Hipócrates y profesor de fisiología y medicina en la Universidad del Estado de Nueva York en Brooklyn, sostiene que en la actualidad, simplemente no se trata la causa de las enfermedades. Cuando se le usa correctamente, el cloruro de magnesio también es un arma contra las enfermedades infecciosas. Entre su poder para estimular las células blancas y la producción del glutatión, y su papel básico en la producción de 21


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energía, tenemos entre nosotros una medicina no-toxica y de gran eficacia que podemos usar sin prescripción médica. Esta aplicación sería muy importante, cuando el organismo no reaccione ante la administración de antibióticos. Cuando analicemos más adelante las investigaciones del Dr. Pierre Delbet realizadas en 1915, llegaremos a la misma conclusión que el Centro para el Control de Enfermedad. Las infecciones han sido comunes durante mucho tiempo entre pacientes hospitalizados que estuviesen consumiendo antibióticos por otras razones. Conforme la droga se hace cargo de algunas bacterias en el sistema digestivo, otras bacterias pueden proliferar. Los hospitales podrían reforzar a sus pacientes al usar el cloruro de magnesio. Cuando el cloruro de magnesio está concentrado, es una medicina universal poderosa a la que podemos acudir en muchas situaciones clínicas, incluyendo la influenza común y la muy temida gripe aviar y la gripe porcina, sobre todo cuando se le usa en combinación con la vitamina C. Éste es un descubrimiento médico muy importante. La misma sustancia natural pura usada en las salas de emergencia para salvar vidas, tiene un efecto dramático en la vida celular y es más segura que la aspirina. Eficaz en un sentido mucho más amplio que la vitamina C, el cloruro de magnesio es una medicina excepcional. La Dra. Carolyn Deen en su libro “El Milagro Del Magnesio” sostiene que “cuanto más aprendemos sobre los beneficios del magnesio, más descubrimos los efectos secundarios de las drogas prescritas”. El Cloruro de magnesio es un medicamento versátil y debería ser un elemento obligatorio en nuestro botiquín. Es esencial para casi todos los aspectos de la fisiología celular y es lo que necesitamos tener cerca cuando estamos teniendo un ataque al corazón o un derrame. El Cloruro de magnesio es un nutriente mineral básico que puede ser usado oralmente, intravenosamente y transdermalmente. Los tratamientos con cloruro de magnesio abordan las deficiencias nutricionales sistémicas, actúan para mejorar la función de nuestras células y del sistema inmunológico, y ayudan a proteger las células del daño oxidativo. Es una medicina sistémica así como una medicina local, trayendo nueva vida y energía dondequiera que sea aplicado. No solamente salvaríamos vidas sino que se ahorrarían cientos de billones de dólares si el magnesio fuese suplementado y usado ampliamente como una medicina. 22


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ROL DEL MAGNESIO EN LA FISIOLOGÍA Y PATOLOGÍA HUMANA “El magnesio es el mineral más importante para el hombre y todos los organismos vivientes.” Dr. Jerry Aikawa (The University of Colorado) – Autor de “Magnesio: Su significado Biológico”

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El magnesio, con un número atómico de doce, es un elemento esencial para la función normal del sistema nervioso y cardiovascular. Es el segundo en abundancia entre los minerales celulares después del potasio. El cuerpo humano posee aproximadamente dos onzas, no como un metal sino como iones de magnesio, es decir, átomos de magnesio cargados positivamente en estado de solución o como parte de otros tejidos como en el caso del hueso. Como es el segundo catión más abundante intracelularmente y el cuarto catión más abundante en el cuerpo, el magnesio es un modulador intracelular esencial para la actividad eléctrica. Su ausencia es desastrosa para la vida celular. Aproximadamente, un cuarto del magnesio se encuentra en el tejido muscular y tres quintos en el hueso; pero menos de 1% se encuentra en el suero sanguíneo, aunque esa cantidad sea poco significativa, debido al escaso conocimiento, es utilizada como el indicador más común para medir el magnesio en el cuerpo. Obviamente esto da como resultado una lectura errónea en los niveles de magnesio en el organismo. Este magnesio sérico sanguíneo puede subdividirse aún más en porciones iónicas libres, porciones complejas y porciones proteína-enlazadas, pero es la porción iónica la que se le considera la más importante para medir el status del magnesio, ya que está fisiológicamente activo. El cuerpo se esfuerza mucho para mantener constantes los niveles sanguíneos del magnesio. El magnesio es el mineral más importante de todos los minerales del cuerpo, pues mantiene un apropiado balance eléctrico y facilita así un metabolismo eficiente en las células. Una de las propiedades principales del magnesio es la de estabilizar las membranas. El magnesio tiene un efecto estabilizante no sólo para la membrana celular sino también para varios organelos celulares (estructuras que se encuentran dentro de la célula, las cuales desarrollan una serie de mecanismos fisiológicos y bioquímicos, los cuales permiten a la célula respirar, alimentarse, etc.). El magnesio es necesario para el metabolismo de carbohidratos, grasas y aminoácidos. Es esencial para las funciones de los músculos, los nervios y para la formación de los huesos y los dientes; actuando así como un gran complemento del calcio, ya que regula su influencia en el cuerpo. Se considera que existen básicamente dos clases de minerales: los micronutrientes, de los que únicamente se requieren trazas y los macro nutrientes, de los que se necesitan cantidades significativas. El magnesio es un mineral del que necesitamos grandes cantidades, aunque lamentablemente no exista por 24


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parte de la medicina oficial el interés que su importancia requiere. Aunque la magnesio-deficiencia es común, no se diagnostica como una posible causa de muchos problemas y por lo tanto, no se la encuentra ni se corrige. En la mayoría de los países industrializados, la ingesta de magnesio se ha reducido a lo largo del tiempo y está muy presente en toda la población. La magnesio-deficiencia puede afectar virtualmente cada sistema del cuerpo. Desafortunadamente, la absorción y la eliminación del magnesio dependen de una gran cantidad de factores. El magnesio es de vital importancia para el metabolismo del calcio, potasio, fósforo, zinc, cobre, fierro, sodio, plomo, cadmio, la acetilcolina, y el óxido nítrico (NO), para muchas enzimas, para la homeostasis intracelular y para la activación de la tiamina, y por lo tanto, para una amplia gama de funciones corporales críticas. Es un elemento particularmente crucial que interviene en las funciones vitales del sistema nervioso y del sistema endocrino; ayuda a mantener normales las funciones musculares y nerviosas, a mantener estable el ritmo cardiaco, apoya al sistema inmune, y mantiene a los huesos fuertes. El magnesio también ayuda a regular los niveles sanguíneos de azúcar, promueve la presión sanguínea normal, y se sabe que está involucrado en el metabolismo de energía y la síntesis proteica. En el núcleo celular, más de la mitad del magnesio se encuentra estrechamente asociado con los ácidos nucleicos y con los mononucleicos, siendo extremadamente necesario para la integridad del ADN, molécula que transporta información genética y el código para la construcción de proteínas. Las enzimas son moléculas proteicas que estimulan cada reacción química en el cuerpo. Se requiere del magnesio para hacer que funcionen cientos de estas enzimas. De las 325 enzimas magnesio-dependientes, la reacción enzimática más importante involucra la creación de energía activando el adenosin trifosfato (ATP), la molécula fundamental para el almacenamiento de energía del cuerpo. El ATP podría relacionarse como el equivalente a aquello que los sabios chinos llamaron “chi”, “qi” o energía vital. Sin magnesio el cuerpo sería incapaz de producir y almacenar energía y sabemos que sin energía no hay movimiento y sin movimiento no hay vida. El magnesio es necesario para la síntesis de varios compuestos que tienen altos enlaces de energía, constituyendo la base fundamental para todas las actividades celulares. Este hecho establece la importancia biológica del mag25


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nesio. Es por eso que podremos notar como la fatiga desaparece con el solo uso del magnesio ya que los diversos sistemas enzimáticos que requieren del magnesio, restauran los niveles normales de energía. Los efectos tóxicos de los iones de flúor juegan un papel crucial en la magnesio deficiencia aguda. El ion de flúor interfiere con la actividad biológica de los iones de magnesio. En general, las interacciones entre el flúor y el magnesio reducen la actividad enzimática. El magnesio es esencial para regular la excitabilidad del sistema nervioso central; por lo cual una hipomagnesemia puede reforzar la tendencia a la agresividad, depresión o comportamiento suicida. El magnesio existe en el cuerpo ya sea como iones activos o como complejos inactivos enlazados a proteínas u otras sustancias. Los minerales en general gobiernan por sobre otros nutrientes ya que las vitaminas, la enzimas y los aminoácidos, así como las grasas y los carbohidratos los requieren para su actividad. Hay 17 minerales que son considerados esenciales en la nutrición humana y si hay una carencia de sólo uno de ellos, el balance de todo el sistema puede alterarse. Una deficiencia de un solo mineral puede impactar negativamente sobre toda la cadena de la vida, haciendo que los otros nutrientes se vuelvan ineficaces e inútiles. El magnesio es fundamental para numerosas funciones fisiológicas, entre las que destacan las siguientes: 1. Sistema neuromuscular: • Excitabilidad neuronal. • Excitabilidad muscular. 2. Sistema cardiovascular: • Afecta a la contractibilidad e irritabilidad. • Cardioprotector. • Antihipóxico. • Anti isquémico. 3. Sistema circulatorio: • Protege las paredes de los vasos • Vasodilatador 4. Sistema sanguíneo: 26


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• • •

Antitrombótico. Estabiliza los eritrocitos. Aumenta la producción de leucocitos.

5. Otros sistemas: • Necesario en el crecimiento y maduración ósea. • Metabolismo mineral. • Interviene en la transmisión genética. • Activa la movilidad de los espermatozoides. • Activa las funciones hepáticas. • Interviene en la síntesis de surfactante pulmonar. • Necesario para la síntesis de hormonas. • Interviene en funciones antialérgicas. La concentración total de magnesio en el suero humano es de aproximadamente 0.89 mM, en parte unido a la albúmina y otros componentes, por lo que la concentración del ión libre de magnesio extracelular es de 0.5 mM. La mayor parte del magnesio intracelular se encuentra en los microsomas del retículo endoplásmico rugoso y en las mitocondrias. Este catión se encuentra principalmente en las células de músculo estriado, hepatocitos, y osteocitos, menos del 1% del ión del magnesio total se encuentra en el espacio extracelular. Su concentración sérica normal es de 1.8-2.2 mEq/L. El magnesio circulante está parcialmente unido a las proteínas, así que sólo el 70-80% es filtrado a través del glomérulo, y el 3% del Mg2+ filtrado escapa de la reabsorción tubular y es excretado. Se ha descubierto que la deficiencia de magnesio está asociada con la hipertensión, cardiopatía isquémica, inflamación, eclampsia, diabetes, fibrosis cística y con el establecimiento de reservas del virus de inmunodeficiencia humana 1 (VIH – 1). Se ha observado que varios fenotipos de enfermedades se deben a desórdenes heredados de homeostasis de Mg2+. Por lo tanto, la regulación de los niveles del magnesio extracelular e intracelular por procesos de transporte de las membranas y transepitelial es vital para numerosas funciones celulares y orgánicas. Como hemos dicho el magnesio es un cofactor para más de 330 reacciones enzimáticas vitales. Por ejemplo, es fundamental para la síntesis de proteínas, ácidos grasos, activación de aminoácidos, fosforilación de la glucosa y sus derivados en la glicosis, decarboxilación oxidativa del citrato y reacciones trans27


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letolasas. El magnesio es requerido para la producción aeróbica y anaeróbica de energía. Es evidente que el magnesio intracelular juega un papel esencial como cofactor de enzimas en el almacenamiento de energía, transferencia, uso y transporte iónico. También se requiere el magnesio para un sustrato en todas las enzimas. El magnesio también es importante en otras funciones biológicas. El ión de magnesio actúa como un modulador fisiológico afectando la fisiología cardiaca, con un acoplamiento de neurotransmisores y enzimas, para receptores; con activación de proteínas y con modulación de varios tipos de canales iónicos. Es el magnesio el que controla el destino del potasio y del calcio en el cuerpo. Si el magnesio es insuficiente entonces se perderán el potasio y el calcio a través de la orina y el calcio se depositará en los tejidos suaves como los riñones, las arterias, las articulaciones, el cerebro, etc., y ésta es una condición peligrosa. El magnesio y el calcio tienen efectos complementarios en muchas de las vías químicas del cuerpo. El calcio hace que los músculos se contraigan, mientras que el magnesio los ayuda a relajar. El magnesio y el calcio son minerales dependientes. Varios estudios han informado que al incrementarse el calcio en la dieta se reduce significativamente la absorción de magnesio. Las ingestas de calcio sobre 2.6 gramos por día pueden reducir la captación y utilización de magnesio en el cuerpo, incrementándose así los requisitos de magnesio. La industria lechera pone tanto énfasis en la importancia del calcio que podemos, de hecho, estar perjudicando la absorción del magnesio. Hasta el 30% de la energía de las células es usado para bombear el calcio fuera de ellas. Una célula saludable altos niveles de magnesio y bajos niveles del calcio. Cuanto mayor sea el nivel del calcio y menor el nivel de magnesio en el fluido extra-celular, más difícil se le hace a la célula bombear el calcio fuera. El resultado es que con bajos niveles de magnesio las mitocondrias gradualmente se calcifican y se reduce la producción de energía. Podríamos decir que nuestra edad bioquímica podría determinarse teóricamente por la tasa de magnesio a calcio dentro de nuestras células. Sin el suficiente magnesio, el calcio puede depositarse en los tejidos suaves y ser la causa de la artritis. No sólo se recolecta el calcio en los tejidos suaves 28


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de las personas con artritis, sino que también es pobremente absorbido en la sangre y los huesos. Algunos investigadores estiman que la proporción americana de calcio a magnesio está acercándose a 6:1 mientras la recomendación hecha durante mucho tiempo es de 2:1. Aun así, las evidencias en los estudios y además la tendencia cada vez más alta de sobre dosis de calcio en la dieta demuestra que 2 partes de calcio por 1 de magnesio serían insuficientes. Por lo tanto no sería una exageración que el consumo de calcio y magnesio sea en una proporción de 1 a 1. Al ser un relajante natural, el magnesio actúa laxando el músculo liso, alterando el influjo del calcio extracelular y las reacciones de fosforilación intracelular. Es posible que también atenúe la explosión neutrófila asociada con la bronco-constricción inflamatoria mitigando la desgranulación de los mastocitos. El detonante principal para esta desgranulación es una elevación del calcio intracelular. Ha sido experimentalmente demostrado que aumenta el efecto broncodilatador del salbutamol e inhibe el bronco espasmo inducido por la histamina. Por ello, el magnesio debe ser usado como un agente efectivo y seguro en los casos de asma aguda severa. La desmedida ingesta actual de calcio presenta un serio problema por resolver. El calcio puede acumularse en las válvulas cardiacas o válvula mitral, o convertirse en cálculo renal. Muchos médicos recetan grandes cantidades de calcio, argumentando que una alta ingesta del mismo podría prevenir la osteoporosis. Un ejemplo contradictorio lo establecen las poblaciones asiáticas y africanas como las mujeres Bantú que consumen sólo entre 200 a 300 mg. de calcio en su dieta y poseen la incidencia más baja de osteoporosis en el mundo, en contraste con los países occidentales donde el consumo de productos lácteos es alto y la ingesta media de calcio es de aproximadamente 1000 mg. Con una baja ingesta de magnesio, el calcio se va de los huesos para aumentar los niveles tisulares, mientras que una alta ingesta de magnesio hace que el calcio se mude de los tejidos hacia los huesos. De ahí que altos niveles de magnesio conducen a la mineralización del hueso. Si los niveles de calcio se salen de los límites estipulados, se corre el riesgo de muchos problemas de salud. Parece ser que niveles superiores a los normales de calcio sanguíneo hacen que el cuerpo excrete el exceso de calcio, lo que a su vez activa una pérdida de magnesio. En pocas palabras si usted tiene 29


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suficiente magnesio y demasiado calcio en su sangre, y si el calcio se excreta, el magnesio se va con él. Si el calcio no se toma con el suficiente magnesio causará más daño que beneficio. El calcio no absorbido puede alojarse en cualquier parte del cuerpo y provocar prácticamente cualquier enfermedad. Por ejemplo, si se aloja en sus huesos y articulaciones, conduce a algunas formas de artritis; si aloja en el corazón, lleva a lesiones arteriales; si se instala en sus pulmones, provoca problemas respiratorios, etc. De acuerdo al Centro Shands de Cáncer, en la Universidad de Florida, un nivel alto de calcio en la sangre, llamado hipercalcemia, puede volverse una urgencia médica. Este desorden es normalmente causado por el cáncer o la enfermedad paratiroidea; pero debajo de la etiología primaria, probablemente yace una deficiencia de magnesio. La hipercalcemia normalmente se atribuye ya sea al tratamiento de cáncer o al propio cáncer y puede ser difícil para los médicos detectar la hipercalcemia cuando esta ocurre primero. Este desorden puede ser severo y difícil de manejar, sobre todo porque no existen pistas sobre la conexión entre el exceso de calcio y los bajos niveles de magnesio. La hipercalcemia severa es una urgencia médica que puede evitarse si los niveles de magnesio se sitúan al nivel normal. El magnesio es esencial para que ocurra la apropiada absorción del calcio y es un mineral importante en la matriz ósea. Como un dato curioso podemos aportar lo que escribió Otto Carque en su libro “Verdades esenciales de los alimentos: Una guía para la salud y la longevidad”: “Los huesos promedian aproximadamente 1% de fosfato de magnesio y los dientes también. Los colmillos de elefante contienen 2% de fosfato de magnesio y las bolas de billar confeccionadas de colmillos son casi indestructibles. Los dientes de animales carnívoros contienen casi 5% fosfato de magnesio y así pueden aplastar y moler los huesos de su presa sin dificultad.” Casi todas las fuentes sostienen que el calcio es importante para el crecimiento y el desarrollo de los niños, pero se presta muy poca atención al magnesio o a la deficiencia del magnesio. En 1950 el Dr. Barnett examinó el contenido óseo de personas saludables y lo comparó con el volumen de las personas que padecen de osteoporosis severa. Los resultados son reveladores ya que el contenido de magnesio en los huesos de las personas saludables era de 1.26% y el de las víctimas de osteoporosis era de 0.62%. Hace muchos años el Dr. Barnett realizó pruebas en 5,000 personas y encontró que en aproxima30


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damente el 60% de ellos había magnesio-deficiencia. Hoy en día encontramos que el MIT coloca dicha cifra oficialmente en 68%. ¿Cómo es que tantos médicos pueden ignorar esta realidad clínica y continuar desatendiendo el rol vital del magnesio en la vida de los seres humanos? Es sabiduría médica la que nos dice que el magnesio realmente es la llave para la apropiada asimilación y empleo de calcio en el cuerpo, así como para otros nutrientes importantes. Si consumimos demasiado calcio, sin el suficiente magnesio, el calcio excesivo no llega a ser utilizado correctamente y puede de hecho hacerse tóxico, causando condiciones dolorosas en el cuerpo.

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DR. TENGO MUCHOS GASES

DISTRIBUCIÓN DEL MAGNESIO EN EL ORGANISMO El magnesio es un deber. Las dietas de todos los americanos probablemente son magnesio deficientes. Incluso una deficiencia suave causa sensibilidad al ruido, nerviosismo, irritabilidad, depresión, confusión, temblor muscular, aprehensión, insomnio, debilidad muscular y calambres en los dedos del pie, pies o piernas.” Adelle Davis, (1904-1974), Pionera Americana en el campo de la Nutrición, en su libro ¡Tengamos Niños Sanos!

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Como lo referimos anteriormente, el magnesio es un catión intracelular esencial. Aproximadamente el 99% del magnesio total del cuerpo se localiza en los huesos o en el espacio intracelular. El magnesio es un catión crítico y un cofactor en numerosos procesos intracelulares. En síntesis este catión es: • Un cofactor de la adenosina trifosfato. • Un importante agente estabilizador de membrana. • Un factor necesario para la integridad estructural de numerosas proteínas intracelulares y de los ácidos nucleicos. • Un sustrato o cofactor de importantes enzimas, tales como la adenosina trifosfatasa. la guanosina trifosfatasa, la fosfolipasa C, la adenilato ciclasa y la guanilato ciclasa. • Un cofactor necesario para la actividad de más de 300 otras enzimas. • Un regulador de canales iónicos. • Una importante molécula de señalización intracelular; y • Un modulador de la fosforilación oxidativa. Asimismo, el magnesio está íntimamente involucrado en la conducción nerviosa, la contracción muscular, el transporte de potasio y los canales de calcio. Los requerimientos corporales de corto plazo se satisfacen mediante un balance entre la absorción gastrointestinal y la excreción renal, puesto que la producción de magnesio en los huesos es muy baja. Por lo tanto, el riñón tiene un rol central en el balance de magnesio. Los factores que modulan y afectan la excreción renal de magnesio pueden tener profundos efectos en el balance de magnesio. A su vez, el balance de magnesio afecta a numerosos procesos intracelulares y sistémicos. En presencia de una función renal normal, la retención de magnesio y la hipermagnesemia son poco comunes. La hipermagnesemia inhibe la reabsorción tanto en el túbulo proximal como en el asa de Henle. Esta inhibición de la reabsorción conduce a un incremento en la excreción de magnesio y evita el desarrollo de niveles de magnesio sérico peligrosos, incluso en presencia de una ingesta de magnesio mayor de lo normal. Sin embargo, en la hipercalcemia hipocalciúrica familiar, parece haber una anormalidad en la rama ascendente gruesa del asa de Henle, que previene la excreción de calcio. Esta anormalidad puede también extenderse al magnesio. En la hipercalcemia 34


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hipocalciúrica familiar, la hipermagnesemia leve no incrementa la excreción renal del magnesio. El litio puede también causar una anormalidad similar. La excreción renal de magnesio también se encuentra por debajo de lo normal en estados de hipomagnesemia, reducción del magnesio dietético, deshidratación y depleción del volumen, hipocalcemia, hipotiroidismo e hiperparatiroidismo. DISTRIBUCIÓN TOTAL DE MAGNESIO (MG) EN EL CUERPO Ubicación Huesos Músculos Tejidos blandos Eritrocitos Suero Total

Porcentaje del Total

Contenido de Mg, mmol.*

Contenido de Mg, mg.*

53 27 19.2 0.5 0.3

530 270 192 5 3 1000

12720 6480 4608 120 72 24000

*datos típicos de un adulto de 70 kg.

Distribución total del magnesio (Mg) en el cuerpo El cuerpo humano contiene aproximadamente 760 mg. de magnesio al nacer; aproximadamente 5 gr. a los 4 -5 meses, y 25 gr. en la adultez. Del magnesio corporal, 30 – 40% se encuentra en músculos y tejidos blandos, 1% en el líquido extracelular y el resto en el esqueleto, donde responde hasta por 1% de ceniza ósea (La ceniza es el residuo inorgánico de una muestra incinerada, se determina con el propósito de analizar el mineral). El magnesio se encuentra predominantemente distribuido en los huesos, músculos y tejidos blandos. El contenido total de Mg en el cuerpo es de aproximadamente 25 gr, es decir 1 mol por cada 70 kg. El magnesio en los huesos es absorbido por la superficie de los cristales de hidroxiapatita y sólo casi un tercio está fácilmente disponible como reserva intercambiable. Únicamente un aproximado de 1% del magnesio corporal total se encuentra en el suero y en el líquido intersticial.

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Magnesio (Mg) intracelular Proteínas, enzimas, citrato, ATP, ADP

Retículo endoplasmático

Proteínas de membrana

Mg2+

ADN Mg2+

Ca+,Mg+, ATPasa

ARN

Mitocondria

Distribución intracelular del magnesio También existe una competencia entre el magnesio y el calcio por la captación de la mucosa; al aumentar la concentración de uno, disminuye la absorción del otro. He aquí dos factores que también aminoran la absorción de magnesio: ingestión abundante de fósforo y esteatorrea (presencia abundante de grasas en las heces fecales). Las sustancias que mejoran la captación de agua en la mucosa, incrementan asimismo la absorción del magnesio. La excreción renal del magnesio representa el regulador fundamental de su metabolismo. La concentración plasmática de magnesio se mantiene bastante constante a unos 1.7 meq por litro (2-3 mg por dl como límite normal). Al aumentar la ingestión de magnesio se intensifica su excreción urinaria y no se altera la concentración en el plasma. Si el aporte es bajo, su excreción urinaria alcanza un valor casi imperceptible; en cambio, ante un aporte muy escaso y prolongadamente bajo, su concentración en el plasma tiende a elevarse. El magnesio es, como el potasio, un catión esencialmente intracelular. El 36


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plasma y los líquidos intersticiales no contienen más que una pequeña parte del magnesio del organismo. La mayor parte se sitúa en las células de los tejidos blandos y sobre todo en el esqueleto, donde parece estar bajo una forma fisiológicamente lábil. El contenido total de magnesio de un adulto de aprox. 60 kg. es de acuerdo a Martin y colaboradores y para Walker y y colaboradores de 19 a 21 gr. Duckworth y Warnock, Widdowson y Mc Cance reportan cifras de magnesio total un poco más elevadas de 21 a 28 gr. para un adulto de 60 Kg. Sobre este total Woods estima en 70% la parte del esqueleto. Como hemos podido observar, la mayor parte de los tejidos blandos encierran más magnesio que calcio. La existencia de variaciones de la tasa de magnesio total según la edad ha sido discutida; negada por algunos, afirmada por otros, en particular Greenberg quien en un estudio experimental en ratones, halla un aumento del contenido de magnesio del ratón recién nacido hasta la cuarta semana. Esta tasa permanece constante hasta la 11ª semana, después decrece. Parece que las variaciones del magnesio según la edad, afectan esencialmente el magnesio óseo que alcanza su máximo nivel en la pubertad. En general el 70% total de magnesio está en los tejidos óseos y el 29% en los demás tejidos, principalmente hígado, riñones y testículos. El 1% restante es extracelular y está en el plasma y los jugos digestivos. En la práctica médica es importante conocer esta distribución. Si el médico mide el magnesio plasmático de un paciente, deberá saber que estará evaluando sólo el 1% de la cantidad total, y por ello, este resultado tendrá un valor muy relativo. Esta es la razón por la que se puede sufrir una gran carencia de magnesio, a pesar de que los análisis de plasma indiquen un nivel normal. La cantidad de magnesio intraeritrocitario, es decir el que está en los glóbulos rojos, tiene un valor más significativo, pues es el que contiene el 99% del magnesio que poseemos, esto es a nivel intracelular. Su déficit refleja con más exactitud una carencia real. El nivel del magnesio en el plasma es de 18-25 mg por litro, mientras el del magnesio intraerocitario varía entre los 50 y los 70 mg. por litro.

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Los incrementos significativos de la densidad mineral ósea del fémur se han asociado positivamente con el aumento de magnesio en los eritrocitos, cuando las dietas de las personas con enteropatía sensible al gluten se fortificaron con magnesio. Se sabe poco de otros roles del magnesio en los tejidos del esqueleto. Los efectos patológicos de la deficiencia nutricional primaria de magnesio no son frecuentes en bebes y son aún menos comunes en adultos, a menos que un consumo relativamente bajo de magnesio esté acompañado por diarrea prolongada o excesiva perdida urinaria de magnesio. La susceptibilidad a los efectos de la deficiencia de magnesio aumenta, cuando se incrementa marcadamente la demanda de magnesio debido a la recuperación del crecimiento tisular durante la rehabilitación de la desnutrición general. Los estudios han demostrado que un descenso de la excreción urinaria de magnesio durante la desnutrición proteico energética (DPE), es acompañada por una reducida absorción intestinal de magnesio. El crecimiento compensador asociado con la recuperación de la DPE, sólo se logra con un incremento sustancial del suministro de magnesio. La mayoría de las consecuencias patológicas prematuras de la disminución de magnesio, son defectos neurológicos o neuromusculares, algunos de los cuales probablemente reflejan la influencia del magnesio sobre el flujo de potasio dentro de los tejidos. Así, la disminución del magnesio produce anorexia, náuseas, debilidad muscular, letargo, tambaleo y, si la deficiencia es prolongada, pérdida de peso. Junto con la gravedad y duración de la disminución, aumentan progresivamente las manifestaciones de hiperirritabilidad, hiperexcitabilidad, espasmos musculares y tetania; lo que finalmente produce convulsiones. En animales experimentales es común un incremento en la susceptibilidad al shock cardiogénico La arritmia cardiaca y el edema pulmonar frecuentemente tienen consecuencias fatales. Se ha sugerido que un estado de magnesio por debajo de lo recomendable, puede ser un factor en la causa de la cardiopatía coronaria e hipertensión pero se necesita evidencia adicional.

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REQUERIMIENTOS FISIOLÓGICOS DE MAGNESIO EN EL CUERPO HUMANO “Sabemos que existen conexiones entre el bajo consumo de magnesio y los mayores factores de riesgo de la enfermedad al corazón. Adicionalmente, las investigaciones han encontrado que hay muy bajos niveles de magnesio en el músculo del corazón en personas que han muerto de enfermedad al corazón.” Dra. Mildred Seelig, (1920-2005), Por más de 40 años la más afamada investigadora del magnesio, en su libro “El Factor magnesio”. En 1996 Shils y Rude, publicaron una revisión favorable de antiguos procedimientos aplicados para determinar cifras estimadas de requerimientos de magnesio. Cuestionaron el punto de vista de muchos autores en el sentido que los estudios de balance metabólico, probablemente son las únicas técnicas practicables y no invasivas para evaluar la relación entre el consumo y el estado del magnesio en el organismo. Al mismo tiempo, enfatizaron en la gran escasez de datos sobre las variaciones de la salida urinaria de magnesio y los niveles de magnesio en el suero, eritrocitos, linfocitos, huesos y tejidos blandos; datos necesarios para verificar las actuales suposiciones de que no es probable que ocurran reacciones patológicas cuando existe una disminución del suministro de magnesio, si el balance del mismo sigue siendo relativamente constante. En vista de la conclusión de Shils y Rude, de que muchos estimados de los requerimientos dietéticos de magnesio “se basaron en información cuestionable e insuficiente”, se necesita examinar más de cerca el valor de los criterios bioquímicos para definir la idoneidad del estado del magnesio. Los posibles candidatos a investigaciones posteriores incluyen los efectos de los cambios en el consumo de magnesio sobre los ratios urinarios de magnesio-creatinina, las relaciones entre concentraciones séricas de magnesio-calcio y magnesio–potasio y otros diversos indicadores del estado del magnesio. Es cuestionable que puedan hacerse estimados más confiables de los requerimientos de magnesio, hasta que la información proveniente de estudios 39


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de balances sea respaldada por el uso de índices bioquímicos de idoneidad, los mismos que podrían revelar el desarrollo de manifestaciones del estado sub-óptimo. Dichos índices han sido examinados, por ejemplo, por Nichols y otros en sus estudios del significado metabólico de la disminución de magnesio. Se produjo una pérdida de magnesio muscular y sérico si la retención total de magnesio corporal cayó por debajo de 2mg/kg/día y fue seguida por una caída del ratio miofibrilar de nitrógeno-colágeno del músculo y del contenido de potasio muscular. La recuperación del estado de magnesio en el tejido, precedió a un incremento triple del contenido de potasio muscular. Además, aceleró por 7–10 días, el índice de recuperación de la masa y la composición muscular iniciada mediante la restitución de suministros de nitrógeno y energía a bebes previamente deficientes. Muchos otros estudios sobre deficiencia proteicocalórica en bebes registraron signos neurológicos como hiperirritabilidad, apatía, temblores y ataxia ocasional, acompañados por bajas concentraciones de potasio y magnesio en el músculo del esqueleto y balances potentemente negativos de magnesio. Es particularmente notable la evidencia que todos estos efectos se reduzcan o eliminen incrementando el magnesio por vía oral, como en el caso de anomalías específicas en los perfiles de ondas T electrocardiográficas de sujetos desnutridos. La evidencia que el índice inicial de crecimiento en la rehabilitación es influenciado por el consumo dietético de magnesio, indica la importancia de este elemento en la etiología. Lamentablemente, aun se requieren estudios detallados para definir la naturaleza de los cambios que resulten de una deficiencia primaria de magnesio dietético. Por lo tanto, la definición de los requerimientos de magnesio debe seguir basándose en la información limitada que proporcionan las técnicas de balance que dan poca o ninguna indicación acerca de las reacciones corporales ante el suministro inadecuado de magnesio, lo que puede inducir a cambios patológicos furtivos y debe volver a asegurar la aplicación de estándares dietéticos de magnesio en comunidades que consumen dietas cuyo contenido de magnesio difiere ampliamente. La definición inadecuada de los límites aceptables de consumo de magnesio es preocupante en comunidades o personas que sufren de desnutrición, de una variedad más amplia de enfermedades nutricionales o de otro tipo, que influyen negativamente en el metabolismo del magnesio. La poca frecuencia con la cual la deficiencia de magnesio se desarrolla en 40


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bebes que se alimentan de leche humana, implica que el contenido y la disponibilidad fisiológica de magnesio en la leche humana, cubre los requerimientos de los lactantes. El consumo de leche materna en bebes de 1-10 meses de edad que se alimentan exclusivamente de ella, varía de 700 a 900ml/día en países industrializados y en vías de desarrollo. Si se supone que el contenido de magnesio en la leche es de 29mg/l, el consumo en la leche es de 20–26mg/ día, o aproximadamente 0.04mg/Kcal. El magnesio en la leche humana se absorbe con mayor eficiencia (aproximadamente 80–90%) que la leche de fórmula (aproximadamente 55–75%) o alimentos sólidos (aproximadamente 50%). Tales diferencias deben considerarse al comparar diversas fuentes dietéticas. Por ejemplo, un consumo diario de 23 mg proveniente de la leche maternal rinde probablemente 18 mg. de magnesio disponible, cantidad similar a los 36 mg o más sugeridos para cumplir con los requerimientos de bebes pequeños que reciben fórmula u otros alimentos. El indicativo de un probable requerimiento de magnesio en otras edades, se puede derivar de estudios de las relaciones de magnesio-potasio en los músculos y de la recuperación clínica de niños pequeños rehabilitados por desnutrición con o sin fortificación de magnesio de dietas terapéuticas. Nichols y otros demostraron que 25 mg de magnesio/diario fueron insuficientes para recuperar el balance positivo de magnesio, el contenido de magnesio sérico o los contenidos de magnesio y potasio de los músculos de los niños en rehabilitación. El potasio muscular volvió al nivel normal de 42mg de magnesio/ diario, pero se necesitó mayor consumo de magnesio dietético hasta 300 mg/ diario para recuperar el nivel normal de magnesio muscular. Aunque estos estudios muestran claramente que el magnesio sinergizó las reacciones del crecimiento producidas por la rehabilitación nutricional, también indicaron que la rectificación de los déficits tempranos de proteína y energía fue prerrequisito para el inicio del efecto del magnesio. Estudios similares realizados por Caddell y otros, también aclaran la importancia secundaria del magnesio para acelerar la recuperación clínica. Indican que el consumo prolongado de dietas bajas en proteínas y energía y con bajo ratio (<0.02) de magnesio (en miligramos) con relación a la energía (en kilocalorías) puede inducir a cambios patológicos que responden a incrementos en el suministro de magnesio dietético. Algunos alimentos básicos de uso común tienen muy bajo contenido de magnesio; la yuca, harina de maíz o 41


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maicena y el arroz refinado tienen ratios de magnesio muy bajos (0.003–0.02). Su uso difundido amerita valorar el contenido total de magnesio dietético. Todo lo contrario sucede con los productos integrales. Se ha reportado con gran frecuencia que un alto porcentaje (por ejemplo <70%) de individuos proveniente de algunas comunidades de Europa, tienen consumos de magnesio sustancialmente menores que los requerimientos estimados de magnesio derivados principalmente de fuentes de Estados Unidos y Reino Unido. Tales reportes enfatizan la necesidad de volver a valorar los estimados, replanteando en la dieta un consumo mínimo requerido más elevado. El consumo recomendado de magnesio que proponemos de acuerdo a las investigaciones, se muestra en la siguiente tabla junto con indicaciones de las relaciones de cada recomendación, con los estimados pertinentes de los requerimientos promedio de proteína y energía dietética. Estos estimados reflejan mayor consideración por los cambios del desarrollo en el índice de crecimiento y en los requerimientos de proteínas y energía. Los estudios detallados del ahorro del magnesio durante la desnutrición y la terapia posterior, con o sin suplemento de magnesio brindan motivos razonables, por las que las recomendaciones dietéticas de magnesio derivadas de lo que se menciona aquí para niños pequeños son realistas. Algunos estudios han prestado poca atención a la influencia de las variaciones en el contenido dietético de magnesio y de los efectos del índice de crecimiento antes y después de la pubertad, sobre la normalidad de las funciones que dependen del magnesio. Se aprecia que la demanda de magnesio probablemente declina en el adulto mayor, a medida que disminuyen los requerimientos del crecimiento. Sin embargo, es razonable esperar que la eficiencia para absorber el magnesio decline en sujetos ancianos. Bien puede ser que las recomendaciones sean excesivamente generosas para ellos, pero la información es insuficiente para respaldar una reducción más extensa que la indicada. Se supone una eficiencia de absorción del 50% para todas las dietas sólidas; la información es insuficiente para permitir la influencia adversa del ácido fítico sobre la absorción de magnesio proveniente de dietas ricas en fibra o con alto contenido de pulsos. El calcio, fosfato, citrato, acidos grasos, ácido fítico y sales biliares disminuyen la absorción, ya que forman con el magnesio compuestos insolubles. El hueso es el principal depósito de magnesio, aunque su contenido total, 42


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esté muy alejado del contenido en calcio y fósforo. Sin embargo, el líquido intersticial del tejido óseo, muy rico en minerales, puede tener un papel tanto en la reposición del magnesio, como en la respuesta rápida frente a la acidosis, sin precisar mediación celular. Grupoa

Bebes y niños 0–6 meses 7-12 meses 1-3 años 4-6 años 7-9 años Jóvenes Mujeres 10–18 años Hombres 10–18 años Adultos Mujeres 19-65 años Mujeres mayores de 65 años Hombres 19-65 años Hombres mayores de 65 años

Peso corporal supuesto (kg)b

Ratios relativos de consumo (mg/Kcal (mg/g CRN (mg/día) (mg/kg) proteínac) /díad)

6 9 12 19 25

360 540 600 760 1000

60 60 55 40 40

29 39 40 39 37

0.6 0.6 0.5 0.4 0.5

49 51

2200 2300

45 35

52 52

1.0 0.9

55 54 65 64

2200 1900 2600 2240

40 35 40 35

48 41 46 41

1.0 1.0 1.0 0.9

Consumo recomendado de nutrientes (CRNs) de magnesio por grupo Sin incremento por gestación; incremento de 50mg/día por lactancia. Los pesos corporales supuestos de los grupos etarios se derivan por interpolación c Consumo por gramo de consumo proteico recomendado para la edad del sujeto d Consumo por requerimientos promedio estimado de kilocalorías a

b

Pese a que la mayor parte del magnesio circulante es ultrafiltrable, el 95% del mismo es reabsorbido a nivel del túbulo renal, siendo el riñón el principal responsable de la regulación de los niveles de magnesio en el estrecho margen de sus valores de normalidad (1,8-2,2 mg/dl). La hipercalcemia, la depleción de fosfatos y la expansión de volumen, disminuyen la capacidad de reabsorción. La aldosterona y la PTH también modulan la excreción renal de magnesio. Aunque el esquema es similar al del calcio y el fósforo, en este caso el reservorio también está constituido por tejidos blandos. Aunque la regulación de la cinética del magnesio no está tan clara como en el caso del calcio y el 43


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fósforo, las circunstancias que aumentan los niveles de calcio y fósforo promoverían una pérdida renal de magnesio. El magnesio se ha involucrado en el mecanismo de sensor del calcio de la PTH y, a través de la misma, participaría de la regulación del calcio, siendo la hipomagnesemia una de las causas de hipocalcemia.

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HIPOMAGNESEMIA O CARENCIA DE MAGNESIO: SÍNTOMAS “Desde 1940, entre 8 y 32 millones de estadounidenses han muerto por la deficiencia de magnesio, que causa enfermedades cardiacas, arritmias cardiacas, muerte cardiaca, y el suicidio, entre otras causas de muerte. Actualmente, las muertes estadounidenses anuales por la deficiencia de magnesio están entre 215,000 y 869,000.” Paul Mason. Miembro de Life Extension, Presidente de la Asociación Agua Saludable y conocido como el Bibliotecario del magnesio El balance corporal del Mg depende fundamentalmente de la absorción gastrointestinal y de la excreción renal. El equilibrio con los depósitos óseos toma por lo general varias semanas. La absorción es inversamente proporcional a la cantidad ingerida, ya que obedece a un sistema de transporte saturable y de difusión pasiva. La excreción renal diaria de magnesio es de aproximadamente 100 mg y su principal lugar de reabsorción (50-60%) es la porción gruesa ascendente del asa de Henle. Sin embargo, es en el túbulo distal donde se realiza la principal regulación, dada principalmente por los niveles capilares de magnesio a nivel del asa de Henle, la hormona paratiroidea (PTH), la calcitonina, el glucagón, la hormona antidiurética (ADH) y los cambios en el pH y los niveles de potasio, calcio y NaCl. La Hipomagnesemia se encuentra con frecuencia en pacientes hospitalizados (hasta 65% de los pacientes en Cuidados Intensivos, y 12% en pabellones generales). Algunos estudios realizados en tres hospitales de Bogotá (FSFB, H Kennedy, Cardioinfantil) mostró un 9.3% de niveles < 1.2, un 53% entre 1.2 y 1.6, tan solo 27.9% dentro de rangos normales (1.7-2.2) y un 8.8% de valores > de 2.2 mg/dL, para un total de 451 mediciones de magnesio sérico en tres meses consecutivos. Las determinaciones de magnesio fueron mucho menos frecuente (20-50%) que las de sodio, cloro y potasio, lo cual podría reflejar la falta de interés y/o conciencia sobre las posibles implicaciones de los trastor45


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nos del magnesio en el estado de salud. Por el contrario, la hipermagnesemia es rara, como lo ratifica el estudio anterior, y es por lo general iatrogénica tanto por Mg intravenoso como oral en forma de catárticos o antiácidos, en especial en pacientes con insuficiencia renal. Las causas más frecuentes de hipomagnesemia son las pérdidas a nivel renal o gastrointestinal, como lo veremos en la tabla siguiente.

CAUSAS DE HIPOMAGNESEMIA • • • • • • • • • • • • • • • • • • •

Diuréticos Gestación Quemaduras Pérdidas Renales Falla renal aguda y crónica Diuresis postobstructiva Necrosis tubular aguda Glomerulonefritis Crónica Pielonefritis Crónica Nefropatía intersticial Transplante renal Pérdidas gastrointestinales Diarrea Crónica Succión nasogástrica Sindrome de intestino corto Malnutrición proteico - calórica Fístulas intestinales Nutrición parenteral total Pancreatitis Aguda

Los cuadros clínicos que se asocian habitualmente a hipocalemia, también producen a menudo hipomagnesemia. La restricción dietaria es la causa más común de hipomagnesemia, por ejemplo, en el alcoholismo crónico. Otra 46


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causa importante es la diarrea que produce grandes pérdidas: la concentración de magnesio en el líquido diarreico es de 70 mg/dL. De forma similar, suele observarse hipomagnesemia en el hiperaldosteronismo. Asimismo, se incrementa la pérdida de magnesio en la orina, cuando aumenta la frecuencia y el volumen de la diuresis. Las manifestaciones clínicas de déficit moderado a severos de magnesio son inespecíficas, y se asocian con frecuencia a trastornos metabólicos adicionales como hipocalcemia, hipokalemia y alcalosis metabólica. Los niveles inferiores a 1.5 meq/L (1.7 mg/dL; 0.75 mmol/L) reflejan depleción de magnesio. La determinación de excreción de Mg en orina de 24h antes y después de una carga intravenosa de magnesio puede ser útil en el diagnóstico diferencial, y sobre todo en la detección de depleción de magnesio con niveles séricos normales. La administración de 7.5g de sulfato de magnesio en 24h y la cuantificación de la excreción urinaria, ha permitido detectar retenciones de > 70% de la carga de Mg administrada, reflejando un déficit funcional de Mg aún en presencia de niveles séricos normales de magnesio total e ionizado. La mayor parte de los estudios epidemiológicos (WESTER, 1987) ponen de manifiesto que un gran número de individuos ingieren niveles de magnesio inferiores a los recomendados. Los valores obtenidos indican la existencia de altos porcentajes de la población con ingestas inferiores al 80 % de las recomendaciones dietéticas. Los resultados presentados en el 5th European Magnesium Congress (VIENA, 1995) muestran que la hipomagnesemia afecta, actualmente a numerosos grupos de la población adulta europea: entre el 12% (Suiza) y el 21% (Austria). En Alemania se ha encontrado que del 30 al 35 % de los adolescentes de 16 a 18 años presentan hipomagnesemia. Si esta situación se mantiene durante largos periodos de tiempo, podría facilitar o ser la responsable de determinados síntomas que actualmente atribuimos a otras causas o que desconocemos. Un ejemplo son las relaciones encontradas entre la fatiga crónica (Coox, et al., 1991), alteraciones del sueño, Alzheimer y depresión (Lemke, 1995, Widmer et al., 1995) y bajos niveles intraeritrocitarios de magnesio, síntomas que se revierten tras el tratamiento con el catión. 47


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Todo ello está relacionado con las numerosas funciones bioquímicas y fisiológicas de este mineral que ya hemos descrito anteriormente y que se pueden resumir en: El magnesio tiene un papel estructural y regulador en el organismo, es un ión activador de numerosos procesos enzimáticos y es esencial para el metabolismo de numerosos minerales. Su deficiencia está relacionada con gran número de alteraciones cardiovasculares y disfunciones renales, gastrointestinales, neurológicas, musculares, etc. (Seelig, 1980) y otras alteraciones cuya relación, como ya hemos comentado, se han establecido recientemente. Asimismo, está descrito que los signos y síntomas de la deficiencia de magnesio se deben a complejas alteraciones electrolíticas secundarias al déficit del catión, y que estas modificaciones de varios electrolitos en la sangre y tejidos, así como de sus ingestas relativas, influyen sobre el desarrollo y manifestación de los cambios químicos y electrolíticos. (Aranda et al., 1987, 1990; Planells et al., 1993, 1994). Estos son los aspectos clínicos de la deficiencia de magnesio:

DÉFICIT PRIMARIO DE MAGNESIO El tétanos latente debido a una deficiencia crónica de magnesio, representa la forma más común estudiada en la práctica clínica y constituye un buen modelo para describir la hiperexcitabilidad neuromuscular debida al déficit primario de magnesio.

Tetania latente del adulto debida al déficit primerio de magnesio: Los principales signos son: parálisis faríngea, disnea, tremor, neurastenia matinal, vértigo, insomnio, manifestaciones periféricas como parestesias, fasciculación muscular, contracturas, mioclonias y signos funcionales como palpitaciones, síncopes etc. Todo esto ocurre en un contexto de “crisis de ansiedad” con hiperventilación, que causa alcalosis respiratoria y perpetuación de las crisis. Esta tetania debida a déficit de magnesio, es una tetania con niveles normales de calcio y sin hipercalciuria e hipomagnesemia. Esta tetania se revierte con la administración oral de dosis fisiológicas de magnesio. La falta de mag48


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nesio en la dieta es el factor fundamental, pero no único en muchos casos, en el origen de la deficiencia primaria. El déficit de magnesio provoca una hiperexcitabilidad neuromuscular difusa que afecta a todo el sistema nervioso, voluntario y autonómo (Durlach, 1971). El magnesio actúa como una membrana estabilizadora a todos los niveles. Varios argumentos están a favor del origen intracelular de las alteraciones neuromusculares. La aparición de hiperexcitabilidad, durante una experiencia en deficiencia, requiere una falta prolongada, que necesariamente afecta al magnesio intracelular, ya que representa casi el total de la reserva de magnesio del organismo. Por otra parte, hay formas clínicas sin disminución del magnesio extracelular, alternado en el mismo paciente niveles bajos y después normales de magnesio plasmático y, finalmente, una reducción frecuente de magnesio eritrocitario. Todo esto pone de manifiesto el papel del magnesio intracelular en la fisiopatología de la hiperexcitabilidad nerviosa en déficit crónico del mismo, pero no podemos rechazar los cambios extracelulares del catión. Es arriesgado extrapolar clínicamente el nivel de magnesio medido de un tejido al de otro tejido. La disminución del nivel de magnesio eritrocitario no implica una disminución paralela en el aparato neuromuscular.

Bases bioquímicas de la hiperexcitabilidad: El magnesio permite la estabilidad del equilibrio electroquímico de la membrana, el control de los movimientos de sodio, potasio, fósforo y calcio; y, es necesario para el almacén y liberación de los neurotransmisores en el sistema nervioso central y periférico. También puede a nivel celular, tener un efecto en las células sobre la producción de dos segundos mensajeros: AMPc (adenosin monofosfato cíclico) y GMPc (guanosín monofosfato cíclico). El déficit de magnesio induce a la despolarización por una reducción en la síntesis y liberación de AMPc. Esta acción está reforzada por el incremento de los niveles del antagonista GMPc, la guanilato ciclasa es dependiente del calcio e inhibida por el magnesio. Los efectos celulares directos del déficit de magnesio tienden a reducir los niveles de AMPc, los efectos sistémicos tienden a inducir una liberación de catecolaminas (Günter et al., 1980) que a través de b-receptores aumentan la 49


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producción de AMPc. El déficit de magnesio provoca secundariamente una liberación de histamina. Se tiende a atribuir el comportamiento inverso de los dos ciclonucleótidos a la magnesio dependencia de adenilciclasa y a la calcio dependencia de guanilciclasa. La estimulación (vagotomía), provoca una liberación de serotonina e histamina que aumentan el nivel de GMPc. Este aumento puede representar una mayor modificación celular de déficit de magnesio y constituye un sustrato esencial de distonía autónoma. Los efectos celulares en sistema nervioso central no dependen de los niveles de Mg, el cual aquí es muy estable (Lerma et al., 1993). Sin embargo, durante el déficit de magnesio hay un incremento en el turnover de los neurotransmisores aminérgicos. A la inversa, el turnover del GABA y la taurina, está con frecuencia reducido. Este conjunto de cambios tienden al incremento de GMPc y disminución de AMPc dependiente de receptores catecolamínicos.

Efecto sobre los órganos La deficiencia crónica de magnesio conduce a lesiones tróficas neuromusculares (Durlach, 1985): degeneración de las células de Purkinje, vasculitis, alteración de la mielina, efectos en el hipocampo, calcificaciones en cerebro. Actualmente se sabe que las modificaciones en el sistema nervioso responden a alteraciones de la función, más que a cambios histológicos y/o celulares. Las formas tetánicas de déficit de magnesio crónico se complican en un tercio de los casos por isquemia valvular mitral, y se han descrito alteraciones valvulares y cardiopatías en estudios experimentales de magnesio deficiencia (Seelig, 1980; Rayssiguier y Durlach, 1981).

Formas sintomáticas del déficit primario de magnesio El déficit de magnesio muestra tres aspectos clínicos de hipocalcemia (que aparece en un 25% de los casos): hipoparatiroidismo, pseudohipoparatiroidismo y deficiencia de vitamina D. En estos tres casos no hay respuesta a la sobrecarga de calcio o de vitamina D, pero sí hay respuesta a la ingesta de magnesio. Experimentalmente el déficit de magnesio induce lesiones de osteomalacia y osteoporosis. 50


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En lo relacionado al sistema cardiovascular, aunque el prolapso de la válvula mitral representa la patología más frecuente de déficit primario de magnesio, también puede inducir efectos perjudiciales vasculares y miocárdicos, actuando sobre el metabolismo fósforo-calcio-sodio-potasio, sobre el equilibrio de lípidos (Lerma et al., 1985) y lipoproteínas (Rayssiguier, 1981), peroxidación lipídica, proteínas (Rico et al., 1995) y carbohidratos, sobre las funciones de las membranas, plaquetas, sobre la homeostasis, factores inmunes y actividad vasomotora.

DÉFICIT SECUNDARIO DE MAGNESIO El déficit puede aparecer en diversas situaciones patológicas, así como en enfermedades de origen iatrogénico. En cualquiera de estas situaciones puede ser inducido por una insuficiente ingesta, alteraciones en la regulación del metabolismo del ión o excesivas pérdidas. El déficit severo de magnesio secundario debido a ingestas inadecuadas y /o mal absorción, se presenta en técnicas de nutrición parenteral, aspiración, fistulas y tratamiento de la obesidad con terapia de ayuno. Son más frecuentes las ingestas inadecuadas moderadas que las severas. Las ingestas deficientes moderadas, son las que dan lugar a las formas crónicas de déficit de magnesio. Estos casos son curables con ingestas paliativas. La causa más frecuente son dietas desequilibradas ocasionadas por tratamientos largos, pero en ocasiones también son producidas por selección de nutrientes antagonistas (productos lácteos, calcio, fosforo, potasio, celulosa) (Seelig, 1981), y otras veces por pérdida de peso, diabetes, dislipemias, insuficiencia renal, constipación. Hay dos circunstancias que favorecen la inducción de una ingesta deficiente, por un lado una reducción cuantitativa debida a anorexia y/o vómitos y por otras fases anabólicas debidas a ejercicio físico, o en determinadas situaciones fisiológicas (lactancia, crecimiento, gestación). Grandes dosis de calcio provocan un balance negativo de magnesio, y lo mismo ocurre con sobrecarga oral de fósforo, hecho de gran importancia ya que las dietas actuales contienen cantidades elevadas de fósforo. Además, las dosis farmacológicas de vitamina D y una ingesta excesiva de productos lácteos, especialmente si la leche está enriquecida con vitamina D, pueden originar deficit de magnesio.

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Otros factores relacionados con el déficit de magnesio pueden ser: exceso de factores alcalinos, hipercalcemia, ingesta de grandes dosis de potasio y de cítricos. También la fibra dietética tiende a reducir la absorción de magnesio por los fitatos. Las dietas bajas en calorías para obesidad, diabetes e hiperlipemias son bajas en magnesio. Las dietas ricas en magnesio, son de hecho las altas en calorías. Las dietas habituales aportan alrededor de 120 mg/1000 Kcal, por tanto, una dieta con menos de 2000 Kcal es deficiente. Además, las dietas hipocalóricas son a menudo muy altas en proteínas, lo que aumenta las necesidades de magnesio. La causa más frecuente de déficit secundario de magnesio es el alcoholismo crónico por la insuficiente ingesta, la mal absorción, hiperexcreción intestinal, perdidas por el sudor (delirium tremens) e hipermagnesuria (por insuficiencia hepática). El déficit de Mg debido a malabsorción se observa en dos circunstancias: hipomagnesemia neonatal (error del metabolismo debido a la transmisión de un gen autosómico recesivo), posiblemente debida a una mal absorción selectiva de magnesio y en síndrome de malabsorción generalizada (reducción de la superficie de absorción) o inflamación por tóxicos o irradiación. El déficit de magnesio secundario debido a alteraciones en su regulación metabólica, es el típicamente conocido por “depleción de magnesio”. En algunos casos, el déficit no puede ser compensado por un simple aumento en la ingesta, requiere una identificación y corrección en la alteración metabólica neuro-endocrina que causa el problema. Aquí podemos incluir los déficits de magnesio secundarios debidos a: •

Estrés: Antagonista de los tres principales elementos hormonales de la homeostasis del magnesio (Durlach, 1988). Las catecolaminas, hormonas corticoadrenales, tiroideas y ADH producen hipermagnesuria asociada a la hipomagnesemia.

Alteraciones endocrino-metabólicas: Varias enfermedades relacionadas con alteración de glándulas endocrinas que controlan la homeostasis de magnesio o con una producción anormal de hormonas que pueden dañar el equilibrio del catión. Entre estas alteraciones destacan:

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 Hipo e hiperparatiroidismo: En el hipoparatiroidismo se deriva de las funciones fisiológicas de la PTH, aumenta la absorción intestinal y reabsorción tubular. En el hipertiroidismo es debido a la hipercalcemia.  Diabetes: La cetoacidosis produce una diuresis osmótica que genera hipermagnesuria. Además los cambios de membrana en la diabetes pueden afectar al gradiente entre magnesio intracelular y extracelular. Los tratamientos antidiabéticos que normalizan la glucemia, pueden corregir los niveles bajos de magnesio por existir una relación entre la glucosa y el magnesio plasmático  Hipertiroidismo: El aumento del metabolismo originado por el exceso de hormonas tiroideas aumenta la necesidad de magnesio. La hipermagnesuria se debe a una acción renal directa y a efectos indirectos.  Sobrecarga de Estrógenos: Facilitan el depósito de magnesio en el citoplasma de la célula diana, disminuyendo el magnesio disponible de otros compartimentos.  Hormona antidiurética: Aumentan los niveles de magnesio urinario al igual que otros antidiuréticos. El déficit de Mg contribuye a una progresiva expansión del compartimento extracelular, particularmente peligroso en condiciones de antidiuresis.  Mineralocorticoides: Causan un déficit de magnesio secundario indirecto por un doble mecanismo, incrementan la excreción urinaria de magnesio a través de la hipervolemia por un lado y del déficit de potasio por otro. El déficit de magnesio secundario a excesivas pérdidas se produce porque la excreción de magnesio se realiza fundamentalmente a través del riñón, por lo cual, gran parte de las nefropatías y tubulopatías, tanto orgánicas como funcionales van acompañadas de hipomagnesesuria. Entre las tubulopatías, unas afectan exclusivamente la excresión del magnesio, mientras que en otros casos se ven afectados más iones, magnesio y potasio (síndrome de Welt y síndrome de Bartter) o magnesio y calcio. El estado más avanzado de esta nefropatía va acompañado de nefrocalcinosis. Distintas formas de nefropatías crónicas también pueden estar acompañadas de pérdidas urinarias de magnesio, como la acidosis tubular renal, ciertas formas de glomerulonefritis, especialmente pielonefritis, hidronefrosis y nefrosis, y 53


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en general, todas las formas de nefropatías que tienen en común una lesión tubular (Durlach, 1988). Las nefropatías funcionales que causan hipermagnesuria, en la mayoría de los casos están causadas por factores nutricionales, como el ayuno, deficiencias de potasio, fósforo, vitamina B6, vitamina E, exceso de proteína o factores neuro-endocrinos, como el estrés, problemas de paratiroides, exceso de ADH o producción de aldosterona, hipertiroidismo, diabetes, hipercalcemia y /o hipercalciuria (Durlach,1988). Los tratamientos farmacológicos asociados al déficit de magnesio secundario son diversos. Por ejemplo, los aminoglucósidos y la terapia anticancerígena originan un déficit de magnesio y frecuentemente hiperexcreción de potasio. La causa iatrogénica más frecuente de déficit de magnesio se observa durante ciertos tratamientos con diuréticos. La diuresis osmótica inducida por manitol, glucosa o urea aumentan el magnesio urinario. La furosemida y el ácido etacrínico son los que causan mayores pérdidas. Las tiazidas reducen el calcio urinario y producen una ligera elevación de la magnesuria, y su uso prolongado puede causar un déficit serio de magnesio. En pacientes, con tratamientos prolongados de diuréticos, el déficit de magnesio origina hiperexcitabilidad neuromuscular, astenia y arritmias cardiacas. Las arritmias son la principal complicación del tratamiento con diuréticos. La deficiencia de Mg, cuyos síntomas son conocidos desde 1932 (Kruse et al., 1932), comúnmente ocurre en enfermedades críticas y se correlaciona con una alta mortalidad y mal pronóstico en la unidad de cuidados intensivos (Tong y Rude, 2005). Los síntomas de la deficiencia de Mg se pueden agrupar en tres categorías: síntomas tempranos, que incluyen anorexia, fatiga, insomnio, irritabilidad y temblores musculares; síntomas de deficiencia moderada, donde se observa taquicardia y otros cambios cardiovasculares; y síntomas de deficiencia severa, que puede conducir a espasmos arteriales, específicamente en las arterias coronarias, donde puede producir síntomas de angina de pecho e incluso originar infartos, letargo, tetania muscular, delirio, alucinaciones. Además, la presión arterial puede elevarse (Laires et al., 2004; Touyz, 2004). 54


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La deficiencia dietética de Mg puede ser un factor importante en el desarrollo de enfermedades que amenazan la vida, como enfermedades cardíacas y diabetes, síndrome de fatiga crónica, asma, calambres musculares y migrañas, y se halla implicada en la osteoporosis (Firshein, 1999).

TRATAMIENTO Cada organismo tiene necesidades diferentes de magnesio. La vía de administración del magnesio depende de la severidad del déficit, en pacientes asintomáticos se recomienda el reemplazo vía oral, en forma de sales de cloruro de magnesio, siendo la dosis recomendada entre 1 – 2 gr. de sales de cloruro de magnesio según la severidad de la depleción. Sin embargo, las dosis siguen siendo controversiales debido al tema de la absorción. Lo cierto es que, en realidad una vez dentro del cuerpo, del magnesio ingerido sólo la tercera parte se absorbe y el resto es desechado, por lo tanto si la dosis promedio es de 450 mg., lo ideal sería tomar el triple para asegurar que la absorción sea la dosis mínima, es decir 1350 mg. La dieta rica en vegetales, carnes, nueces y granos, así como el control de los factores desencadenantes, siguen siendo la recomendación general para los casos leves. Los pacientes sintomáticos, con niveles bajos de magnesio o con mayor riesgo de complicaciones por patología asociada, requieren de una corrección rápida por medio de la vía intravenosa. En caso de arritmias severas, convulsiones, o tetania se puede iniciar con un bolo de 1-2 g de sulfato de magnesio (4-8 mmol) en 5-10 minutos diluido en dextrosa al 5% o solución salina normal. La dosis diaria recomendada, en déficit moderados a severos es de 6g de sulfato de magnesio al día (aprox. 25 mmol), lo que corresponde a 3 ampollas de sulfato de Mg al 20%. Usualmente es necesario mantener este aporte durante 3-5 días para corregir la depleción, en especial si se asocia a hipokalemia o hipocalcemia. El monitoreo debe ser clínico y paraclínico, y se sugiere considerar el balance de magnesio administrado y eliminado (orina de 24 horas), para observar la conducta del paciente en casos difíciles. La administración de magnesio en pacientes con bloqueos AV o insuficiencia renal debe ser monitorizada cuidadosamente. Excepto en casos de emer55


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gencia, se debe administrar una ampolla de sulfato de magnesio en 30 a 60 min para disminuir el riesgo de flebitis.

El magnesio Parenteral y sus equivalencias: 1amp (10ml) de sulfato de magnesio al 20% = 2g de Sulfato de Mg 1gr de sulfato de magnesio = 98 mg. de magnesio = 4mmol = 8meq 1gr de cloruro de magnesio = 118 mg. de magnesio = 4.5mmol = 9 meq La toxicidad debida a la sobrecarga de magnesio en los alimentos es prácticamente desconocida, puesto que el exceso usualmente se elimina en las heces, siempre que haya una función renal normal. Sin embargo, si la ingesta de calcio es baja, los síntomas de toxicidad por magnesio pueden tener lugar. El riesgo de toxicidad por magnesio se incrementa con la disfunción renal, debido a que el cuerpo pierde su capacidad para eliminar el exceso de este mineral. Hoy en día la deficiencia de magnesio es muy común, y como lo hemos señalado, se agudiza en relación con el alcoholismo, malnutrición general, neuropatía y enfermedad gastrointestinal. La pérdida de magnesio por vía urinaria se incrementa en personas que emplean diuréticos o consumen azúcar o cafeína en exceso. Los síntomas iniciales de la deficiencia de magnesio incluyen fatiga, pérdida de apetito, irritabilidad, insomnio y temblores o espasmos musculares, apatía, aprehensión, reducción de la capacidad de aprendizaje, confusión y memoria un tanto deteriorada. La taquicardia (latidos cardiacos rápidos) y otros cambios cardiovasculares pueden tener lugar con una deficiencia moderada. Con una deficiencia de magnesio severa, la persona puede experimentar entumecimiento, hormigueo y tetania (contracción sostenida) de los músculos, así como delirios y alucinaciones. La deficiencia severa de magnesio puede tener como resultado niveles bajos de calcio en la sangre (hipocalcemia). La deficiencia de magnesio se encuentra también relacionada con niveles bajos de potasio en la sangre (hipocalemia). El espasmo arterial, específicamente de las arterias coronarias, es una preocupación importante relacionada con la deficiencia de magnesio. Esto puede llevar a tener síntomas de angina o incluso un infarto cardiaco. La presión sanguínea puede incrementarse debido a la 56


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deficiencia de magnesio, mientras que es posible un incremento en la probabilidad de tener cálculos renales y otro tipo de calcificaciones en los tejidos.

Síndrome de Hipomagnesemia Cómo saber si usted tiene un déficit de magnesio El siguiente test indica si usted es deficiente en magnesio. Sume el valor de cada síntoma que presente. Si totaliza entre 30-50, usted probablemente tiene el magnesio bajo. Por encima de 50 con seguridad usted tiene el magnesio en un nivel bajo. Permanece bajo excesiva tensión emocional. Es irritable, o se encoleriza fácilmente. Es inquieto, o hiperactivo Se sobresalta fácilmente por ruidos o luces. Tiene dificultad para dormir. Presenta dolores de cabeza crónicos o migrañas. Presenta convulsiones Tiene temblor o inestabilidad en sus manos Espasmos musculares alrededor de sus ojos, cara, u otras zonas del cuerpo. Calambres musculares. Espasmos musculares en manos o pies. Espasmos del esófago. Asma o dificultad para respirar. Enfisema, bronquitis crónica, o respiración difícil. Osteoporosis. Ha tenido cálculos renales. Sufre de una enfermedad renal crónica. Padece de diabetes. Tiene aumento de la actividad de la tiroides o de la paratiroides. Padece de hipertensión. Presenta prolapso de la válvula mitral. Presenta latidos del corazón muy rápidos, irregulares o arritmias. Toma Digital (Lanitop). Toma algún diurético.

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2 3 2 4 2 3 3 3 3 3 3 4 3 2 5 3 2 4 3 3 4 3 3 5


El Magnifico Magnesio Ha tenido terapia con radiación o exposición a ella. Bebe más de 7 copas semanalmente. ¿Ha tenido problemas por el alcohol en su vida? Toma diariamente más de 3 tazas de café. Toma alimentos con azúcar diariamente. Desea comer carbohidratos (harinas) o chocolates. Tiene deseo anormal por ingerir sal. Su comida es altamente procesada / (comidas rápidas). Su dieta es pobre en verduras, semillas y / o frutas. Su dieta es pobre en proteínas. Presenta comida no digerida o grasa en las deposiciones. Padece colitis ulcerativa o de intestino irritable. Presenta diarrea frecuente o estreñimiento. Padece de síndrome premenstrual o de calambres menstruales. Está gestando o lo ha estado recientemente. Tuvo hipertensión o pre-eclampsia en una gestación anterior. Padece de fatiga crónica. Tiene debilidad muscular. Presenta manos o pies fríos. Ansiedad. Depresión crónica sin razón clara. Presenta desorientación de tiempo o lugar. Nota que su personalidad es rígida. Alucinaciones. Tiene ideas persecutorias. Presenta la cara pálida o abotagada. Tiene pérdida considerable de su energía sexual. Su médico le ha dicho que su nivel de calcio en sangre es bajo. Su médico le ha dicho que su nivel de potasio en sangre es bajo. Toma suplementos regulares de calcio sin magnesio. Toma suplementos regulares de hierro o zinc sin magnesio. Ha tenido exposición crónica a fluoruros. Usa con frecuencia antibióticos, esteroides, anticonceptivos, antiinflamatorios o estrógenos sintéticos.

5 4 3 2 2 2 2 2 2 2 2 3 3 3 2 4 2 2 2 3 2 2 2 2 2 2 2 2 3 2 2 2 3

Si usted toma un suplemento diario de por lo menos 600mg. de magnesio reste 15 del total de su cuenta. 58


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EL PROBLEMA DEL DOSAJE EN SANGRE “El gran problema existente es que es que muy probable que sus médicos y pediatras no sepan nada acerca de la terapia del magnesio, de modo que ¿cómo les van a dar buenos consejos? Debemos abogar para que todos los estudios experimentales estén en manos de sus médicos y que éstos vean en el magnesio un agente de primera mano para el tratamiento y prevención de cientos de enfermedades. Dr. Raùl Vergini, Miembro de New York Academy of Science, WOOSAM (World Society of Anti-Aging Medicine), IHS (International Hormone Society), y autor de “Curarse con el magnesio” Se conoce poco sobre los factores que regulan los niveles de magnesio en el plasma, sin embargo, se cree que la glándula paratiroide está envuelta en el proceso. Los iones de magnesio sirven como activadores para un número de sistemas importantes de enzimas envueltas en la transferencia e hidrólisis de grupos fosfatos, tales como hexicinasa, cinasa de creatina, fosfatos alcalinos y fosfatasa ácida prostática. Se han observado niveles bajos de magnesio sérico en casos de diabetes, alcoholismo, uso excesivo de diuréticos, hipertiroidismo, hipoparatiroidismo, mal absorción intestinal, hiperalimentación, infarto cardíaco, insuficiencia cardíaca congestiva y cirrosis del hígado. Además, se han observado aumentos en el nivel del magnesio sérico en casos de fallos renales, diabetes acidosa severa y en la enfermedad de Addison. La determinación de magnesio sérico ha resultado difícil debido a dificultades técnicas. Se necesita un método simple, confiable y rápido que sirva como alternativa a la absorción atómica, el cual requiere instrumentación cara y una muestra grande. El dosaje en sangre es poco confiable, debido a que las concentraciones mayores se encuentran intracelularmente como iones, y normalmente, tan sólo circula en sangre una cantidad muy pequeña de magnesio (sólo circula un 1% del total del magnesio de todo el organismo). 59


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El magnesio es un mineral que se encuentra en todas las células del organismo. Es imprescindible para la producción de energía, la contracción muscular, la función nerviosa y el mantenimiento de la fortaleza de los huesos. Aproximadamente, la mitad del magnesio del organismo se encuentra combinado con calcio y fósforo para formar el tejido óseo. El magnesio se encuentra (en pequeñas cantidades) en una amplia variedad de alimentos, especialmente los vegetales como las espinacas; la mayor parte del magnesio del organismo proviene de la dieta. El organismo mantiene la concentración de magnesio en la sangre, células y huesos, regulando cuánto se absorbe en el intestino y cuánto se excreta o se conserva en los riñones. El procedimiento más económico y confiable para determinar magnesio es un método directo, en el cual magnesio forma un complejo coloreado con magón (azul-1-xiliclino) en una solución altamente alcalina, donde las interferencias de calcio y proteínas son eliminadas por el uso de ácido etilenglicolbis (beta-aminoetil-eter)-N,N’- tetraacético (EGTA) y dimetilsulfóxido (DMSO). El color producido es proporcional a la concentración de magnesio. El procedimiento puede ser llevado a cabo utilizando un analizador químico apropiado, espectrofotómetro o colorímetro calibrado para leer absorción entre 520 y 550 nm. La muestra recomendada es suero no hemolizado y se evita muestras hemolizadas. La prueba puede llevarse a cabo utilizando plasma heparinizado, fluido cerebro-espinal u orina de 24 horas acidificada. También se evita tomar la muestra de sangre de un miembro del cuerpo que está recibiendo una infusión simultáneamente, así como sangre contaminada con fluido de los tejidos. Como se explicó anteriormente, la mayor parte del magnesio corporal se encuentra dentro de las células, más que en el plasma o suero sanguíneo, y es a partir del análisis de los niveles séricos o plasmáticos de minerales que se puede realizar un diagnóstico de deficiencia de magnesio. Los riñones pueden limitar la pérdida de magnesio a cantidades muy pequeñas, si los niveles plasmáticos se reducen. Sin embargo, puede existir deficiencia de magnesio en los tejidos, incluso cuando los niveles plasmáticos son normales. Una indicación clara de deficiencia de magnesio se presenta, cuando el 60


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magnesio plasmático se encuentra por debajo de lo aceptado como límite normal mínimo. El ajuste, sin embargo, no es garantizado por los niveles plasmáticos que permanecen dentro de un rango normal de valores. Los síntomas universalmente reconocidos de deficiencia de Mg son las convulsiones y las arritmias cardiacas, pero éstos son signos de deficiencia severa. Las lesiones arteriales tempranas (del revestimiento de las arterias y sus músculos) carecen de signos, puesto que son lesiones tempranas del corazón y los riñones. Los síntomas neuromusculares de nerviosismo, irritabilidad, ansiedad y gastrointestinales, son considerados frecuentemente como manifestaciones que justifican la atención psiquiátrica o la investigación del estado intestinal, más que de una revisión minuciosa de la dieta. La osteoporosis, aceptada como un problema especialmente nutricional, se trata mediante el incremento de la mineralización (ingesta de calcio y vitamina D), sin prestar atención al hecho de que en Finlandia, donde la ingesta de calcio es alta y la ingesta de magnesio es baja, tanto la osteoporosis como la enfermedad cardiovascular son problemas serios. La dificultad para diagnosticar la deficiencia de magnesio, proviene de la falta de seguridad de los valores plasmáticos y del hecho de que hay pocos signos visibles de deficiencia temprana de magnesio, la cual afecta los tejidos internos que pese a estar dañados, no se presentan síntomas. Asimismo, el cuerpo tiene la capacidad para mantener el equilibrio, incluso cuando los niveles de nutrientes esenciales corporales, como es el caso del magnesio, se encuentran por debajo de lo normal. La evidencia disponible señala que el cuerpo requiere períodos de tiempo variables, pero usualmente prolongados, para adaptarse al cambio en la ingesta de magnesio mediante la retención de las cantidades necesarias para su óptimo funcionamiento. Cuando, en el año 1964, se publicó el primer análisis de la ingesta y balance de magnesio en adultos jóvenes normales, se sugirió que la deficiencia de magnesio era un factor de descuido en la vulnerabilidad hacia la enfermedad cardiaca. Se planteó entonces, que una explicación del menor riesgo que tienen las mujeres jóvenes podría deberse al mantenimiento del equilibrio de magnesio con ingestas menores. Las tasas menores de enfermedades cardiovasculares en los hombres de oriente que en los de occidente, se consideraron atribuibles en parte, a una mayor ingesta de mg./kg./día de magnesio en los países orientales, ya que sus dietas incluyen principalmente más productos de soja, vegetales y pescado que en los países occidentales. Sin embargo, una 61


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mayor cantidad de enfermedades cardiovasculares se han convertido en un problema en países como el Japón y algunas zonas de China, en donde la dieta se ha modificado. Una ingesta elevada de sodio es, incuestionablemente, un factor importante en la aparición de la presión sanguínea elevada, pero una baja ingesta de Mg contribuye con dicha enfermedad. En Japón, se hace hincapié en la necesidad no sólo de disminuir el consumo de sal, sino también de incrementar el contenido de Mg en la dieta para protegerse contra las enfermedades cardiovasculares. Las investigaciones y revisiones de datos estadounidenses de gran escala, implican una ingesta dietética y niveles séricos bajos de magnesio en la enfermedad cardiovascular en los Estados Unidos. Pocos estudios han correlacionado la baja ingesta de magnesio con la osteoporosis, pero la coexistencia tanto de enfermedad cardiaca como ósea en condiciones relacionadas con la pérdida de magnesio, incluyendo diabetes y alcoholismo, es reveladora. Esto nos recuerda la prevalencia tanto de enfermedad cardiaca como de osteoporosis en Finlandia, donde la ingesta de magnesio es baja. Asimismo, los adultos de la tercera edad que ingieren dietas ricas en vegetales, y que por lo tanto, poseen gran contenido de magnesio, tienen una mayor densidad ósea y, por lo cual, tienen menor predisposición a la osteoporosis y a las enfermedades cardiovasculares que aquellos que consumen dietas con un menor contenido de magnesio.

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METABOLISMO DEL MAGNESIO “En tubos de ensayo, de cloruro de magnesio aumenta la fagocitosis (la capacidad de los glóbulos blancos de la sangre para digerir las partículas nocivas, tales como microbios) en un 75% en comparación con la acción de una solución de cloruro de sodio por 1 a 8 000, por lo cual es mucho más eficiente que todas las demás sustancias.” Marie-France Muller, M.D., N.D., Ph.D. en su libro “El cloruro de magnesio: un milagroso remedio desconocido” La cantidad dietaria recomendada y aceptada de magnesio es de sólo 300-400 mg por día. Muchos profesionales y estudiosos del magnesio creen que esto es lo estrictamente mínimo. Otros, sin embargo, afirmarán que probablemente 1,000 mg esté en el rango de lo que la mayoría de las personas necesita debido al estrés (medido por los niveles de cortisol), causando que el magnesio sea eliminado a través del sudor en grandes cantidades. La mayoría de las personas se encuentran aturdidas por la cantidad de estrés que experimentan diariamente. No obstante, si uno realmente está interesado en conocer sus niveles de estrés, el cortisol se puede medir mediante exámenes de saliva, y la dosis de magnesio puede ajustarse adecuadamente, según sea el caso. En la actualidad, sabemos que la elaboración oral que mejor se absorbe es el taurato de magnesio, pero en la práctica, se requiere de un año de este suplemento oral para restaurar los niveles intracelulares normales. Pero una solución efectiva y veloz, son las dosis de cloruro de magnesio en forma intravenosa por un periodo de dos semanas. Esto ayuda a restaurar los niveles intracelulares normales y, usualmente, permite mantener los niveles normales con suplementos orales. Sin embargo, también se puede emplear la terapia mineral transdérmica de magnesio, de la cual hablaremos en un capítulo aparte. El uso del aceite de magnesio puede lograr el mismo resultado que las dosis intravenosas; siendo su aplicación mucho más simple y fácil, y puede hacerlo usted mismo. No se conoce ningún riesgo por el uso del magnesio, a menos que sufra de insuficiencia renal.

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Nuestras células son mucho más útiles cuando están llenas de reservas de magnesio, por lo cual necesitamos absorber una cantidad suficiente de magnesio diariamente. Un organismo provisto adecuadamente de magnesio, tendrá un sistema inmune más fuerte que luchará con más facilidad contra las infecciones y la influenza. Lo que debemos hacer, es asegurarnos de que tenemos el magnesio necesario, para que todos los sistemas celulares se mantengan en un nivel óptimo. Los requerimientos para una persona muy enferma serán más altos, que para una persona saludable. Los estudios con isótopo estable, indican que entre 50% y 90% del magnesio rotulado proveniente de leche materna y fórmula para bebes puede ser absorbido por éstos. Los estudios con adultos que consumen dietas convencionales, demuestran que la eficiencia de la absorción de magnesio puede variar enormemente, dependiendo del consumo del mismo. Un estudio demostró que 25% del magnesio fue absorbido cuando el consumo de magnesio era alto, en comparación con 75% cuando el consumo era bajo. Durante un estudio de balance de 14 días, se registró una absorción neta de 52 ± 8 % en 26 adolescentes mujeres que consumían 176mg de magnesio diario. Aunque este consumo se encuentra muy por debajo de la ración dietética recomendada (RDR) en los Estados Unidos para este grupo etario (280 mg/día), el balance de magnesio no fue positivo. Este estudio proporcionó uno de varios grupos de datos que aclaran la capacidad homeostática corporal de adaptarse a una amplia gama de consumos de magnesio. Aparentemente, la absorción de magnesio es máxima dentro del duodeno y el íleon, produciéndose por procesos activos y pasivos. El consumo elevado de fibra dietética (40–50g/día) disminuye la absorción de magnesio, lo que se atribuye probablemente a la acción de enlace del magnesio y del fósforo de fitato asociado con la fibra. Sin embargo, el consumo de productos ricos en fitato y celulosa incrementa el consumo de magnesio, ya que usualmente contienen altas concentraciones de magnesio que a menudo compensa la disminución de la absorción. Los efectos de componentes dietéticos como el fitato sobre la absorción de magnesio, probablemente son de importancia clave solo cuando el consumo de magnesio es bajo. Existe una evidencia coherente que el incremento del consumo de calcio afecta el balance de magnesio. Por el contrario, el alto consumo de zinc (142mg/día) ayuda a la absorción de magnesio. El riñón tiene un rol significativo en la homeostasis del magnesio. La reab64


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sorción activa del magnesio tiene lugar en el asa de Henle en el tubo proximal contorneado, siendo influenciada por la concentración urinaria de sodio y probablemente por el equilibrio ácido-básico. La relación más reciente, bien puede justificar la observación hecha por estudios en China, que los cambios dietéticos que incrementen el pH urinario y disminuyan la acidez titulable, también reducen la salida urinaria de magnesio en 35%, a pesar de los marcados incrementos del consumo de magnesio provenientes de dietas de proteínas vegetales. Actualmente, diversos estudios han demostrado, que los consumos dietéticos de calcio que superen 2600 mg/día, particularmente si están asociados con gran consumo de sodio, contribuyen a pasar a un balance negativo de magnesio o aumentar su salida urinaria.

Absorción gastrointestinal de magnesio (Mg) en la dieta Absorción de Mg Absorción de Mg mmol/día

mg/día

% de absorción de la ingesta

Estómago Duodeno Yeyuno Íleon proximal Íleon distal Colon

0 0.63 1.25 1.88

0 15 30 45

0 5 10 15

1.25

30

10

0.63

15

5

Total*

5.6

135

45

Zona

* Ingesta dietética normal de Mg = 300 mg. (12.5mmol) por día

Absorción gastrointestinal de la ingesta dietética de magnesio La ingesta dietética de magnesio recomendada en adultos es de 300 a 400 mg/d (12.5-15 mmol/d). Para mantener el balance de magnesio, es necesario tener una ingesta de aproximadamente 4.6 mg/kg/d. Los alimentos con alto contenido de magnesio incluyen vegetales de hojas verdes que son ricos en clorofila, que contiene magnesio, así como legumbres y nueces. El agua dura 65


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contiene aproximadamente 30 mg/l de magnesio. La ingesta dietética es la única fuente de magnesio para que el organismo pueda llenar sus depósitos de magnesio. La absorción intestinal neta de magnesio se ve afectada por la absorción fraccionada de magnesio en un segmento específico del intestino, por la longitud de dicho segmento intestinal y por el tiempo de tránsito del bolo alimenticio. Aproximadamente entre 20% y 25% del magnesio de la dieta se absorbe. Tanto el duodeno como el yeyuno tienen una alta absorción fraccionada de magnesio. Sin embargo, estos segmentos del intestino son relativamente cortos y el tiempo de tránsito es rápido. Por ende, su contribución relativa a la absorción total de magnesio es menor que la contribución del íleon. En un animal intacto, la mayor parte de la absorción de magnesio tiene lugar en el íleon y el colon. La 1,25-dihidroxivitamina D3 puede incrementar ligeramente la absorción intestinal de magnesio; sin embargo, este efecto puede ser un resultado indirecto del incremento de la absorción de calcio inducido por la vitamina. Las secreciones del tracto intestinal superior contienen aproximadamente 1 mEq/l de magnesio, mientras que las secreciones del tracto intestinal inferior contienen 15 mEq/l de magnesio. En estados de nauseas, vómitos o aspiración nasogástrica, se presentan pérdidas de Mg leves a moderadas. En estados diarreicos puede presentarse una depleción significativa de magnesio rápida, debido tanto a la elevada secreción intestinal como a la falta de absorción de magnesio. 10 –

Mg transportado, µEq&h

9–

A

8– 7– 6– 5– 4– 3–

22 2– 1– 3 12 0– 0 3

6

3 3

13

6

9

10

15

18

Mg en bicarbonato salino, mEq/l

66

21

24


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7–

Ingesta

Magnesio absorbido, mmol

6–

Absorción neta de Mg, mEq/ 10 h

B

5– 4– 3– 2– 1– 0– 0

10

20

30

40

Dosis de magnesio oral m, mmol

10 – 8– 6– 4– 2– 0– 0

C

de Mg

20

40

60

80

Ingesta de Mg, mEq/ comida

Absorción Intestinal de magnesio (Mg) En las ratas, la absorción intestinal de magnesio está relacionada de una manera curvilínea con la concentración luminal de Mg. (A). Este mismo fe67


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nómeno ha sido observado en humanos (B y C). La curva hiperbólica (línea punteada en B y C), que se observa a bajas dosis y concentraciones, puede reflejar un proceso transcelular saturable, mientras que la función lineal (línea rayada en B y C) a una mayor ingesta de Mg, puede significar una absorción intracelular pasiva de magnesio dependiente de la concentración. Alternativamente, estos hallazgos se pueden explicar mediante un proceso intercelular que puede modificar la permeabilidad al Mg, dependiendo de la concentración luminal del mismo (véase la Figura).

Mecanismo de absorción intestinal de magnesio Núcleo Lumen

Mg2+

A Mg2+

B

Mg2+

Mg2+ K+

Na+ ATPasa

Trayectos propuestos para el movimiento del magnesio (Mg) a través del epitelio intestinal Existen dos rutas posibles para la absorción del magnesio a través de las células epiteliales del intestino: la ruta transcelular y la ruta intercelular. Aunque 68


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la ruta transcelular no ha sido todavía demostrada, su existencia se deduce a partir de diversas observaciones. No existen grandes gradientes químicas para el movimiento de magnesio a través de la membrana celular; sin embargo, existe una importante gradiente eléctrica ascendente para la salida del magnesio desde las células. Este hallazgo sugiere la existencia y participación de un mecanismo dependiente de energía para la extrusión de magnesio desde las células intestinales. Se cree que, si un sistema como éste existiese, tendría dos etapas: 1. El magnesio entraría en la membrana apical de las células intestinales por medio de un transportador pasivo o una difusión facilitada. 2. Una bomba activa de Mg en la sección basolateral de la célula extrudiría el magnesio. Se ha demostrado que el movimiento intercelular de magnesio tiene lugar a través de mecanismos impulsados por la gradiente y mecanismos de flujo por arrastre. Esta ruta intercelular puede ser el único medio por el cual el magnesio se mueve a través del epitelio intestinal. El cambio en las tasas de transporte a bajas concentraciones de magnesio, reflejaría cambios en el “grado de permeabilidad” de esta ruta. Las altas concentraciones de magnesio luminal (luego de la ingesta de alimentos, por ejemplo) pueden alterar la morfología del complejo de unión estrecha. Las altas concentraciones locales de magnesio cerca de la unión intercelular, puede también afectar las actividades de las proteínas locales asociadas a la membrana (la adenosina trifosfatasa sodio-potasio [ATPasa Na-K] por ejemplo) cerca de la unión estrecha y, por ende, puede afectar su permeabilidad.

Manejo renal del magnesio El Mg sérico total está conformado por las fracciones ionizadas, en complejos y unidas a proteínas, 60%, 7% y 33% del total, respectivamente. El magnesio en complejos está unido a moléculas tales como el citrato, el oxalato y el fosfato. El magnesio ultrafiltrable, es la cantidad total de las fracciones ionizadas y en complejos. El magnesio sérico total normal es de aproximadamente 1.7 a 2.1 mg/dl (aproximadamente 0.70–0.90 mmol/l).

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Arteriola aferente

Arteriola eferente

Capilar glomerular Cápsula de Bowman

Mg2+ ionizado

↓↕

Mg2+ -proteina

Mg2+ en complejos

Mg2+ -ultrafiltrable 2+

Mg2+

% del Mg

sérico total

Mg ionizado 60% Mg unido a proteínas 33% Mg en complejos 7%

Túbulo proximal

* Mg sérico total normal = 1.7–2.1 mg/dL (0.70–0.9 mmol/L)

Filtración glomerular del magnesio (Mg) Nefrona juxtamedular

Nefrona cortical 0–10%

0–5% 2+ Mg Filtrado

2+ Mg Filtrado

(100%)

20% 65% 65%

20%

Excretado (5%)

Manejo renal del magnesio (Mg2+) 70

(100%)


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El magnesio se filtra en el glomérulo y la fracción ultrafiltrable de magnesio plasmático ingresa al túbulo contorneado proximal (TCP). Al final del TCP, la concentración de magnesio es aproximadamente 1.7 veces la concentración inicial de magnesio y aproximadamente, el 20% de magnesio filtrado se ha reabsorbido. La reabsorción de magnesio tiene lugar pasivamente a través de las rutas paracelulares. En comparación con el sodio, el magnesio hidratado tiene un radio muy grande que reduce su permeabilidad intercelular en el TCP. En dicho túbulo se reabsorbe entre 50% y 60% del radio hidratado más pequeño del sodio. No existen evidencias claras de reabsorción transcelular o secreción de magnesio dentro del TCP de los mamíferos. En el segmento recto (pars recta) del túbulo recto proximal (TRP), la reabsorción de magnesio puede continuar teniendo lugar, por medio de las fuerzas pasivas en la concentración del riñón. Sin embargo, en estados de hidratación normal, la reabsorción de magnesio en el TRP es mínima. Dentro de la rama descendente delgada del asa de Henle, las nefronas juxtamedulares pueden reabsorber una pequeña cantidad de magnesio en un estado de antidiuresis o depleción de magnesio. Esta reabsorción no tiene lugar en las nefronas corticales superficiales. No hay información alguna sobre la reabsorción de magnesio en la rama ascendente delgada del asa de Henle. En la porción medular de la rama ascendente gruesa del asa de Henle no tiene lugar la reabsorción de magnesio, mientras que aproximadamente el 65% de la carga filtrada se absorbe en la rama ascendente gruesa cortical del asa de Henle, tanto en las nefronas juxtamedulares como en las nefronas corticales superficiales. Una pequeña cantidad de Mg se absorbe en el túbulo contorneado distal. El transporte de magnesio en el túbulo conector no ha sido bien cuantificado. En el túbulo colector tiene lugar una pequeña reabsorción y no hay evidencia de que haya secreción de magnesio. Normalmente, el 95% del magnesio filtrado se reabsorbe en la nefrona. En estados de depleción de magnesio, la excreción fraccionada de magnesio puede disminuir hasta menos de 1%, mientras que la excreción del mismo, puede incrementarse en estados de ingesta de magnesio por encima de lo normal, siempre que no haya evidencia de insuficiencia renal.

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El Magnifico Magnesio

Absorción de Mg en la cTAL –78mV

+8mV

0mV

6

2Na+

1Cl– 4

3K+

1

3Na+ 6Cl– 3K+

2K+

3Na+

2

2K+ 2Cl– 4Cl–

3 5

Mg Mg

~1.0mmol

Mg

~1.0mmol

A

Mg 0.5mmol

Reabsorción de magnesio (Mg) en la rama ascendente gruesa cortical (cTAL) del asa de Henle La mayor parte de la reabsorción de magnesio dentro de la nefrona, tiene lugar en la cTAL debido, principalmente, al flujo de magnesio dependiente del voltaje a través de la unión estrecha intercelular. El movimiento transcelular de magnesio tiene lugar, únicamente, en respuesta a las necesidades metabólicas celulares. La secuencia de eventos necesaria para generar la gradiente electroquímica positiva en el lumen, que maneja la reabsorción de Mg, es la siguiente: 1. Una adenosina trifosfatasa sodio-potasio basolateral (ATPasa-Na+-K+) reduce el sodio intracelular, lo que genera una diferencia de potencial eléctrica negativa dentro de la célula; 2. El K intracelular se extrude mediante un cotransportador de K-Cl (cloruro) electroneutral; 72


El Magnifico Magnesio

3. El Cl se extrude por medio de las rutas conductivas en la membrana basolateral; 4. El mecanismo cotransportador Na-2Cl-K apical-luminal (sensible a la furosemida) se maneja mediante la diferencia potencial negativa dentro de la célula y por la reducción del Na intracelular; 5. El potasio es reciclado nuevamente en el lumen por medio de un canal conductor apical de K; 6. El paso de aproximadamente 2 moléculas de Na por cada molécula de Cl, se permite mediante la ruta paracelular (unión estrecha intercelular), que es permoselectiva a cationes; 7. La reabsorción de magnesio tiene lugar pasivamente por medio de los canales intercelulares, puesto que éste se mueve en contra de su gradiente eléctrica. JMg1 pmol.min–1.mm–1 0.8 0.6 0.4 (7) 0.2

Vt1.mV –18 –15 –12 –9

–6 –3 –0.2

3 6 (15)

9 12

15 18

–0.4 (8)

–0.6 –0.8

Flujo de magnesio (Mg) neto dependiente del voltaje en la rama ascendente gruesa cortical (cTAL) 73


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Dentro de la cTAL aislada de ratón, el flujo de magnesio (JMg) tiene lugar en respuesta a mecanismos dependientes del voltaje. Con una diferencia relativa de potencial transepitelial positiva en el lumen (Vt), la reabsorción de magnesio se incrementa (JMg positivo). La reabsorción de magnesio es igual a cero cuando no existe una diferencia dependiente del voltaje, y el magnesio puede moverse hacia el lumen tubular (JMg negativo), cuando hay una diferencia de voltaje negativa en el lumen.

Flujos netos, pmol • min–1• mm–1

JMg2+

AVP

GLU

HCT

PTH

ISO

INS

1.0 0.8 0.6 0.4 0.2 0

C

C

C

C

C

C

C

C

C

C

C

C

Efecto las hormonas en el transporte de magnesiode(Mg) en la rama Fig. 12 de - Efecto de las hormonas en el transporte magnesio (Mg)cortien la cal ascendente gruesa (cTAL) rama cortical ascendente gruesa (cTAL) En presencia de la arginina vasopresina (AVP), el glucagón (GLU), la calcitonina humana (HCT), la hormona paratiroidea (PTH), el 1,4,5-isoproteronol (ISO) y la insulina (INS), la reabsorción de magnesio desde segmentos aislados de las cTALs del ratón se incrementa. Estas hormonas no tienen efecto alguno en los segmentos medulares de la TAL. estas hormonas afectan el movimiento de los “segundos mensajeros” intracelulares y del magnesio celular. Estas alteraciones inducidas por hormonas, pueden afectar la permeabilidad paracelular de la unión estrecha intercelular. Asimismo, estos cambios pueden afectar el voltaje transepitelial a través de la cTAL. Ambas fuerzas favorecen la reabsorción neta de magnesio en la cTAL.

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CAUSAS DE LA DEPLECIÓN DEL MAGNESIO (Mg)

Pobre ingesta de Mg

Otros

Inanición

Lactancia

Anorexia Malnutrición proteica

Quemaduras extensas Exanguinotransfusiones

Fluidos intravenosos sin Mg Pérdidas renales Véase la Fig. 4-14 Incremento de las pérdidas gastrointestinales de Mg Aspiración nasogástrica Vómitos Derivación intestinal por obesidad Síndrome del intestino corto Pancreatitis Diarrea Abuso de laxantes Adenoma velloso

Causas de la depleción del magnesio (Mg)

Fig. 13 - Causas de la depleción del magnesio (Mg) La depleción del Mg puede ocurrir como consecuencia de una baja ingesta o de un incremento de las pérdidas a través del tracto gastrointestinal, los riñones u otras rutas.

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Pérdida renal de magnesio (Mg) Tiazidas (?) Defectos tubulares Síndrome de Bartters Síndrome de Gitelman Acidosis tubular renal Calcinosis medular

Expansión del volumen * Diuresis osmótica Glucosa Manitol Urea * Fase diurética falle renal aguda* * Diuresis postobstructiva* * Hipercalcemia * Depleción de fosfato * Enfermedad renal crónica * ?Aminoglucósidos* * Transplante renal * Nefritis intersticial

Fármacos / Toxinas Cisplatino Anfotericina B Ciclosporina Pentamidina Aminoglucósidos Foscarnet (? NTA) Ticarcilina / carbenicilina ? Digoxina Desbalances electrolíticos Hipercalcemia Depleción del fosfato Acidosis metabólica Inanición Cetoacidosis Alcoholismo Cambios hormonales Hiperaldosteronismo Hiperparatiroidismo primario Hipertiroidismo Diabetes mellitus no controlada

Fig. 14 - Pérdida renal de magnesio (Mg) Pérdida renal de magnesio (Mg) El magnesio se reabsorbe normalmente en el túbulo proximal (TP), la rama ascendente gruesa cortical (cTAL) y el túbulo contorneado distal (TCD). La expansión del volumen y los diuréticos osmóticos, inhiben la reabsorción de magnesio en el TP. Muchas enfermedades renales y trastornos electrolíticos (marcados con asteriscos) inhiben la reabsorción de magnesio tanto en el TP como en la cTAL, debido al daño en las células epiteliales y en las uniones estrechas intercelulares, además de inhibir la alteración de las fuerzas electroquímicas que normalmente favorecen la reabsorción de magnesio. Muchos fármacos y toxinas dañan directamente la cTAL. Las tiazidas tienen un efecto 76


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directo en la reabsorción de magnesio; sin embargo, el hiperaldosteronismo secundario y la hipercalcemia influyen en la reabsorción de magnesio en el túbulo colector y/o la cTAL. Los aminoglucósidos se acumulan en el TP y, por ende, afectan la reabsorción de sodio, que, a su vez, produce un incremento de la aldosterona. La aldosterona produce la expansión del volumen y reduce la reabsorción de magnesio. La hormona paratiroidea tiene un efecto directo en el incremento de la reabsorción de magnesio en la cTAL; sin embargo, la hipercalcemia contrarresta esta tendencia. La hormona tiroidea incrementa la pérdida de magnesio. La diabetes mellitus incrementa la pérdida de magnesio a través de la diuresis osmótica hiperglicémica y las anormalidades insulínicas (deficiencia y resistencia), lo que reduce la reabsorción de magnesio en el túbulo contorneado proximal y en la cTAL, respectivamente. El cisplatino causa un síndrome tipo Gitelman, que, por lo general, puede ser permanente.

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA HIPOMAGNESEMIA

Cardiovasculares

Musculares Calambres Debilidad Intervalos P-R y Q-T prolongados, ondas U Espasmo carpopedal Angina de pecho Signo de Chvostek Signo de Trousseau Fasciculaciones Arritmias auricular y ventricular Trémolo ? Hipertensión Mioclono Toxicidad por digoxina Disfagia Aterogénesis Óseos Neuromusculares Osteoporosis Sistema nervioso central Osteomalacia Convulsiones Obtunción Depresión Psicosis Coma Ataxia Nistagmus Movimientos coreiformes y atetoides

Fig. 15 - Signos síntomas de la hipomagnesemia Signos yysíntomas de la hipomagnesemia 77


El Magnifico Magnesio

Los síntomas de la hipomagnesemia pueden desarrollarse cuando el nivel de magnesio (Mg) sérico cae por debajo de 1.2 mg/dl. El magnesio es un catión crucial en los nervios y músculos y está íntimamente relacionado con el potasio y el calcio. Por ende, los síntomas neuromusculares prevalecen y son similares a los de la hipocalcemia e hipocaliemia. Los cambios electrocardiográficos en la hipomagnesemia incluyen un incremento del intervalo P-R, un incremento de la duración Q-T y el desarrollo de ondas U. La deficiencia de magnesio incrementa la mortalidad de los pacientes con infarto de miocardio agudo y deficiencia cardiaca congestiva. La depleción de magnesio acelera la aterogénesis mediante el incremento de los niveles totales de colesterol y triglicéridos y mediante la reducción de los niveles de colesterol y de la lipoproteína de alta densidad. La hipomagnesemia también incrementa las tendencias hipertensivas; además, afecta la liberación de insulina, que favorece la aterogénesis. Los niveles bajos de magnesio afectan la liberación de la hormona paratiroidea (PTH), bloquean la acción de la PTH en los huesos y reducen la actividad de la 1-hidroxilasa renal, que convierte la 25-hidroxivitamina D3 en la 1,25-dihidroxivitamina D3, que contribuyen a la hipocalcemia. El magnesio es un cofactor integral en la actividad de la adenosina trifosfatasa sodio-potasio celular, y una deficiencia de magnesio afecta el transporte intracelular de K y contribuye a la pérdida renal de K, que causa hipocaliemia (disminución de calcio).

Resistencia a la insulina

Síntesis de eicosanoides alterada

Acción mejorada de la All

(↓PGI2:↑TXA2 y 12-HETE)

↑Agregación plaquetaria

Incremento del tono vasomotor

↑Aldosterona

↑Reabsorción de Na+

Hipertensión

Mecanismo por medio del cual la deficiencia de magnesio (Mg) puede propuede producir hipertensión ducir hipertensión 78


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La deficiencia de magnesio incrementa la acción de la angiotensina II (AII), reduce los niveles de las prostaglandinas (PGs) vasodilatadoras, incrementa los niveles de PGs vasoconstrictoras y de los factores de crecimiento, incrementa el calcio citosólico del músculo liso vascular, afecta la liberación de insulina, produce resistencia a la insulina y altera el perfil lipídico. Todas estas consecuencias de la deficiencia de magnesio favorecen el desarrollo de la hipertensión y la ateroesclerosis.

Magnesio sérico total (para una dieta normal de 250-350 mg/d de Mg) Normal (1.7 2.1 mg/ dL)

Bajo (<1.7 mg/ dL)

Mg en orina de 24 horas

Mg en orina de 24 horas

Normal (> 24 mg/24 hrs)

Bajo (< 24 mg/24 hrs)

Bajo (< 24 mg/24 hrs)

de Mg

Bajo (> 24 mg/24 hrs)

de Mg Buscar causas no renales

Prueba de tolerancia al Mg(véase la Figura 4-18)

de Mg Pérdida renal de Mg

Retención normal del Mg

Retención del Mg

de Mg

de Mg

Normal

Buscar causas no renales

Evaluación en una presunta deficiencia de magnesio (Mg) Los niveles de magnesio sérico, no siempre hacen referencia a los depósitos de magnesio corporales totales. Normalmente, es difícil encontrar disponibles otras herramientas más refinadas utilizadas para evaluar el estado de magnesio en los eritrocitos, músculos, linfocitos, huesos, estudios de isótopos e indicadores de magnesio intracelular. La exploración selectiva de la deficien79


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cia de magnesio, se basa en el hecho de que el magnesio urinario se reduce rápidamente ante la depleción de magnesio en presencia de una función renal normal. PRUEBA DE TOLERANCIA AL MAGNESIO (Mg) PARA PACIENTES CON MAGNESIO SÉRICO NORMAL Tiempo

Acción

0 (Línea base) 0−4 h

Orina (pizca o cronometrada) para Mg molar: tasa de Cr Infusión IV de 2.4 mg (0.1 mmol) de Mg/Kg de peso corporal sin grasa en 50 m de dextrosa al 50%l

0−24 h Fin

% M =1−

Calcular el % de Mg retenido (%M) (Mg en orina de 24 horas)-( Mg de orina previa a la infusión × Cr de orina de 24 horas ) Magnesio total por infusión

× 100

Mg retenido, % >50 20−50 <20

Probable No hay

Cr - Creatinina; IV - Intravenoso; Mg - Magnesio

Prueba de Tolerancia al magnesio La prueba de tolerancia al magnesio, en sus diversas formas, ha sido recomendada para diagnosticar la depleción de magnesio en pacientes con niveles de magnesio séricos normales o casi normales. Todas estas pruebas se basan en el hecho de que los pacientes con un nivel normal de magnesio excretan rápidamente más del 50% de una carga intensa de magnesio, mientras que los pacientes con depleción de magnesio, lo retienen en un intento por reabastecer sus depósitos.

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El Magnifico Magnesio

SALES DE MAGNESIO UTILIZADAS EN LA TERAPIA DE REEMPLAZO DE MAGNESIO Sal de magnesio

Fórmula química

Ejemplos*

Contenido de magnesio

Gluconato

Cl2H22Mg014

Contenido de magnesio mg/g 58

Magonate ®

Tableta de 27 mg. 54 mg/5 ml

±

Cloruro

MgCl2 . (H2O)6

120

Mag-L-100

Cápsula de 100 mg

+

Lactatp

C6H10MgO6

120

MagTab SR*

84-mg caplet

+

Citrato

C12H10Mg3O14

53

Múltiples

47-56 mg/5 ml

++

Hidróxido

Mg(OH)2

410

MgO

600

83 mg/5 ml y tableta de 63 mg 96 mg/5 ml tableta de 241 mg

++

Óxido

Maalox®, Mylanta®, Gelusil® Riopan® Mag-Ox400® Uro-Mag® Beelith®

tableta de 84 mg tableta de 362 mg

IV IV Sal de Epsom oral

10%—9.9 mg/ mL 50%—49.3 mg/ mL 97 mg/g

++

Leche de Magnesia Phillips®

168 mg/ 5 mL

++

MgSO4 (H2O)7

Sulfato

100

Leche de Magnesia

Diarrea

++

++

Información obtenida en McLean 9 , Al-Ghamdi y colaboradores 11 , Oster y Epstein 19 y Physicians´Desk Reference 20 . * Magonate®, Fleming & Co, Fenton, MD; Mag Tab Sr®, Niche Pharmeceuticals, Roanoke, TX; Maalox®, Rhone-Poulenc Rorer Pharmaceutical, Collegeville, PA; Mylanta®, J & J-Merck

Consumer Pharm, Ft Washington, PA; Riopan®, Whitehall Robbins Laboratories, Madison, NJ; Mag-Ox 400® y Uro-Mag®, Blaine, Erlanger, KY; Beelith®, Beach Pharmaceuticals, Conestee, SC; Leche de Magnesia Phillips, Bayer Corp, Parsippany, NJ.

Sales de magnesio (Mg) que pueden emplearse en la terapia de reemplazo de Mg LINEAMIENTOS PARA EL REEMPLAZO DE MAGNESIO (mg) Evento que amenaza la vida; p. ej., convulsiones y arritmia cardiaca I. IV o IM de 2-4 g de MgSO4 inmediatamente

II. Goteo IV durante las primeras

(2-4 vías [2 ml cada una] de MgSO4 al 50%

24 h para proporcionar como

Proporciona 200-400 mg de Mg (8.3-16.7 mmol de Mg)

máximo 1200 mg (50 mmol)

Monitorear cercanamente:

de Mg/24 h

Frecuencia cardiaca Presión sangínea Frecuencia respiratoria Mg sérico K sérico (< 2.5 mmol/I) [6.0 mg/dl] Reemplazo subagudo y crónico de Mg I. 400-600 mg (16.7-25 mmol de Mg diario por 2-5 días) IV: Infusión continua IM: doloro Oral: emplee dosis divididas para minimizar la diarrea

Reemplazo de magnesio 81


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En muchas investigaciones se ha descrito el reemplazo intenso de magnesio ante eventos que amenazan la vida, tales como convulsiones o arritmias cardiacas potencialmente letales. Los incrementos intensos en el nivel de magnesio sérico pueden causar náuseas, vómitos, rubor facial, debilidad muscular e hiporreflexia (disminución en la intensidad de un reflejo ante un estímulo adecuado). Al incrementarse los niveles de magnesio por encima de 6 mg/dl (2.5 mmol/l), se presentan cambios electrocardiográficos; luego de ello, tienen lugar, en secuencia, la hiporreflexia, la parálisis respiratoria y el paro cardiaco. El magnesio debe administrarse con precaución en pacientes con insuficiencia renal. En caso de una emergencia, la carga intensa de magnesio debe administrarse por una infusión intravenosa (IV), suministrando, como máximo, 1200 mg (50 mmol) de magnesio el primer día. Este tratamiento puede continuarse, en situaciones menos urgentes, con otra repleción de magnesio de entre 2 y 5 días en la misma dosis. Se sugiere de preferencia la infusión IV continua de magnesio en lugar de la administración intramuscular (que es dolorosa) y oral (que causa diarrea). Una infusión continua evita una mayor excreción urinaria fraccionada de magnesio, que puede observarse con la administración intermitente del mismo. Los pacientes con deficiencia de magnesio leve, pueden ser tratados con la misma eficacia con sales de cloruro de magnesio orales, en lugar de magnesio parenteral. La administración de sulfato de magnesio puede causar caliuresis, debido a la excreción del anión de sulfato no reabsorbible. El magnesio parenteral también se administra, por lo general, de una manera diferente de la que se muestra en la figura, a pacientes con pre-eclampsia, asma, infarto agudo de miocardio e insuficiencia cardiaca congestiva.

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CAPITULO II

EL PROTECTOR CELULAR ALFA: EL DR. PIERRE DELBET

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EL DR. PIERRE DELBET Y LA CITOFILAXIS Nuestras dietas hoy son bastante diferentes de las de nuestros ancestros aunque nuestros cuerpos han permanecido similares. Hace miles de años, ellos comían alimentos altos en magnesio y bajos en calcio. Debido a que los suministros de calcio eran escasos y la necesidad de este mineral vital era enorme, fue eficazmente almacenado por el cuerpo. El magnesio, por otro lado, era abundante y disponible en nueces, semillas, granos y vegetales, y no requería ser almacenado internamente. Hoy, nuestros cuerpos aun retienen el calcio pero no así el magnesio aunque tenemos la tendencia a consumir más calcio (en la forma de productos lácteos) que nuestros ancestros. Dra. Kathryn Fuchs, PhD., autora de “Nutrition Detective”

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En 1915, un cirujano francés, el Prof. Pierre Delbet, Doctor en Medicina, buscaba una solución desinfectante de heridas, pues había descubierto que las soluciones antisépticas tradicionales en realidad gangrenaban los tejidos y facilitaban la infección en lugar de impedirla. Nacido en 1861, el Profesor Pierre Delbet, fue durante más de 30 años de carrera, lo que se llama un “médico modelo”. Su carrera médica fue ejemplar: interno de hospitales, jefe de clínica, catedrático de la Facultad, luego cirujano de hospitales; además, galardonado varias veces por la Facultad de Medicina y de la Academia de Medicina de la que se vuelve miembro, así como autor de importantes obras de gran reconocimiento. Deja este mundo en 1957 a la edad de 96 años. El Dr. Delbet fue un médico respetado y admirado, pero generalmente, las ideas nuevas no son acogidas como se merecen, sobre todo en medicina. Como lo expresa él mismo desde su internado, se había obsesionado con “la idea de la nocividad de los antisépticos” los que se usaban para de matar los microbios en los tejidos mismos. Dicho de otro modo, él se preguntaba si el hecho de lavar las heridas con soluciones antisépticas no presentaba más inconvenientes que ventajas. “Siendo los microbios más resistentes que las células de seres más evolucionados”, a él le parecía imposible destruirlos sin destruir las células al mismo tiempo. En efecto, los antisépticos, que son como venenos para los microbios, también lo son obligatoriamente para las células que ellos alteran y destruyen en gran número, lo cual disminuye la resistencia de los tejidos y favorece en segundo lugar la infección, contrariamente a lo que se espera. ¿En lugar de debilitarlas, no sería mejor apoyar el esfuerzo de esas células adaptadas hereditariamente a la lucha contra los agentes de infección? Es entonces cuando comienza la Primera Guerra Mundial (1914-1918). El Dr. Delbet es llamado como cirujano y enviado en misión al oeste. Tiene la oportunidad de inspeccionar un gran número de hospitales, lo mismo que puestos avanzados, en Jonchery y luego en Châlons. De esas experiencias, el Dr. Delbet retorna con dos verdades: había que reorganizar, cueste lo que cueste, el servicio de salud y sobretodo, modificar el tratamiento de las heridas. Entonces, emprende una serie de investigaciones, teniendo por objetivo, evaluar la acción de los principales antisépticos con resultados lamentables. Llega a la conclusión que los antisépticos, al destruir los glóbulos blancos todavía vivos y activos y aportando modificaciones químicas a las albúminas 98


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contenidas en el pus tomada sobre una herida infectada, hacen de ello un excelente medio de cultivo para los microbios. Su objetivo se vuelve entonces aumentar la resistencia de la células para que ellas puedan triunfar sobre los microbios, ya que parece que esta lucha forma parte de una competencia natural organizada. La única medicación eficaz consistiría en mantener este esfuerzo, sobretodo no a anularlo como era el tratamiento oficial. El Dr. Delbet profundiza en el estudio de la fagocitosis, y constata que la facultad que tienen los glóbulos blancos de reunir y de dirigir las partículas orgánicas o inorgánicas nocivas al organismo (tales como los microbios o los glóbulos rojos usados) varía en enormes proporciones en función de ligeras diferencias químicas. Todas estas investigaciones, lo llevan a plantearse muchas interrogantes y a buscar la existencia de una sustancia presente en cantidad insignificante en nuestros tejidos, pero capaz de reforzar la acción de los glóbulos blancos. Experimenta así con diversas sustancias, buscando cual sería susceptible de presentar una acción citofiláctica interesante. Probó varias soluciones minerales y descubrió que una solución de Cloruro de magnesio no solo no dañaba los tejidos, sino que también tenía un gran efecto sobre la actividad leucocítica y la fagocitosis, de modo que era perfecta para el tratamiento externo de heridas. El Dr. Delbet realizó muchos experimentos “in vitro”, es decir en tubos de ensayo, e “in vivo” (con seres vivos) con esta solución, y se dio cuenta que ésta no sólo era buena para aplicaciones externas, sino que también era un poderoso inmunoestimulante si era administrada por inyecciones o incluso oralmente. A este efecto lo llamó “citofilaxis.” En algunos experimentos “in vivo”, se pudo incrementar el índice de fagocitosis hasta 300%. El Dr. Delbet descubrió que esta solución oral también tenía un efecto tónico en muchas personas, y así se dio cuenta que el Cloruro de magnesio tenía un efecto favorable para todo el organismo. En poco tiempo, recibió informes acerca de los excelentes efectos terapéuticos de esta “terapia” proveniente de personas que tomaban Cloruro de magnesio por sus propiedades tónicas y que sufrían diversas dolencias. El Prof. 99


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Delbet empezó a estudiar cuidadosamente el tema y verificó que la solución de Cloruro de magnesio era una terapia muy buena para una gran cantidad de enfermedades. Logró resultados muy buenos en la colitis, angiocolitis, colecistitis, en el aparato digestivo; la enfermedad de Parkinson, temblores seniles y calambres musculares, en el sistema nervioso, acné, eczema, psoriasis, verrugas, picazón de diversos orígenes y sabañones, en la piel. Observó que el cabello y las uñas se fortalecían, hubo un buen efecto sobre las enfermedades típicas de ancianos (impotencia, hipertrofia prostática, problemas cerebrales y circulatorios) y sobre las enfermedades de origen alérgico (fiebre del heno, asma, urticaria y reacciones anafilácticas). Fue entonces, que el Dr. Delbet empezó a investigar la relación entre magnesio y cáncer. Después de muchos estudios clínicos y experimentales, descubrió que el Cloruro de magnesio tenía un efecto muy bueno sobre la prevención del cáncer y que era capaz de curar diversas condiciones pre-cancerosas: leucoplasia, hiperqueratosis, mastitis crónica, etc. Los estudios epidemiológicos confirmaron los puntos de vista de Delbet, y demostraron que en las regiones de suelo con mayor incidencia de magnesio había menos cáncer y viceversa. RELACIÓN ENTRE EL CANCER Y EL CONTENIDO DE MAGNESIO EN EL SUELO

Estadística por departamentos (ciudades de menos de 5.000 habitantes)

Ausencia de magnesio Abundancia de magnesio Carta geológica de Francia investigada por M. Robinet y P. Delbet

Relación entre el Cáncer y el contenido de magnesio en suelo. 100


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En estudios experimentales, la solución de Cloruro de magnesio también fue capaz de aminorar el curso del cáncer en animales de laboratorio. El Prof. Delbet escribió dos libros: Politique Preventive du Cancer (1944) y L’Agriculture et la Sante’ (1945), donde dio a conocer sus ideas acerca de la prevención del cáncer y como vivir mejor. El primero es un informe bien documentado de todos sus estudios acerca del Cloruro de magnesio En 1943, otro francés, el Dr. A. Neveu, Doctor en Medicina, usó la solución de magnesio en un caso de difteria para reducir los riesgos de reacción anafiláctica, debido al suero anti-diftérico que estaba listo a administrar. Para su gran sorpresa, cuando los resultados de laboratorio confirmaron el diagnóstico de difteria al día siguiente, la niñita estaba completamente curada antes que él administrara el suero. Atribuyó el resultado a la actividad inmunoestimulante de esta solución y la probó en algunos otros pacientes, todos los cuales quedaron curados en muy poco tiempo (24-48 horas), sin efectos posteriores. El Dr. Neveu empezó a tratar algunos casos de poliomielitis, obteniendo los mismos resultados maravillosos. Estaba muy entusiasmado y trató de difundir esta terapia, pero tropezó contra un muro de hostilidad y obstruccionismo proveniente de la “medicina oficial.” Ni Delbet (quien integraba la Academia de Medicina) ni Neveu, pudieron divulgar los resultados extraordinarios que tuvieron con la terapia de Cloruro de Magnesio. La oposición fue total: profesores de medicina, revisiones de sus colegas médicos, la misma Academia, todos se opusieron a ambos doctores. La “Medicina Oficial” vio en la terapia de Cloruro de magnesio una amenaza a su nuevo y floreciente negocio: las vacunas. Esto no desalentó al Dr. Neveu y siguió probando esta terapia en una amplia gama de enfermedades, obteniendo muy buenos resultados con la faringitis, amigdalitis, ronquera, resfrío común, influenza, asma, bronquitis, bronconeumonía, enfisema pulmonar, “enfermedades infantiles” (tos ferina, sarampión, rubéola, paperas, escarlatina, envenenamiento alimentario y profesional, gastroenteritis, forúnculos, abscesos, erisipela, panadizos, picaduras sépticas (heridas), fiebre puerperal y osteomielitis. Pero las indicaciones para la terapia de Cloruro de magnesio no terminan aquí. En años recientes, otros médicos han verificado muchas de las aplicaciones de Delbet y Neveu y han probado la terapia en otras patologías: ataque 101


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asmático agudo, shock, tétanos (en estos casos, el Cloruro de magnesio se administra mediante inyección intravenosa), herpes zoster, conjuntivitis aguda y crónica, neuritis óptica, enfermedades reumáticas, muchas enfermedades alérgicas, astenia de primavera y Síndrome de Fatiga Crónica (puede ser un coadyuvante útil, incluso en casos de cáncer) Las listas precedentes de dolencias no están completas, quizás esta terapia pueda tratar otras enfermedades, pero por ser un tratamiento relativamente “joven” somos los pioneros y necesitamos la ayuda de todos los médicos de buena voluntad para establecer definitivamente las verdaderas posibilidades de esta maravillosa terapia. Desde un punto de vista práctico, recuerde que exclusivamente el Cloruro de magnesio tiene esta actividad “citofiláctica” y ninguna otra sal de magnesio, lo que probablemente sea un asunto molecular y no simplemente iónico. El procedimiento a ser empleado es una solución (MgCl2.6H2O) de hexahidrato de Cloruro de magnesio al 2.5% (es decir, 25 gramos/litro de agua). Quienes sufren problemas renales deben ser monitoreados cuidadosamente por su médico de cabecera, de acuerdo con el Centro para el Control de Enfermedades. El médico italiano, Dr. Raul Vergini afirma: “esto es verdad sólo para la insuficiencia renal grave”, es decir, cuando existe una contraindicación obvia, pero también es aplicable para todos los minerales que un riñón gravemente dañado no puede eliminar con facilidad. En todos los demás casos, no hay riesgos. La cantidad aproximada de magnesio elemental que contiene una dosis de 125 cc de la solución al 2.5% es de 500 mg. Ésta no es no es una dosis grande, aunque es recomendable aconsejar a las personas con problemas renales que consulten con su médico. El Cloruro de magnesio, aunque es una sal inorgánica, se absorbe muy bien y es una muy buena fuente suplementaria de magnesio. Para inyecciones intravenosas, la fórmula es: Hexahidato de Cloruro de magnesio .................

25 gramos

Agua Destilada.......................................................

100 gramos

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Aplique inyecciones de 10-20cc (cada 10-20 minutos) una o dos veces al día. Por supuesto, la solución debe ser esterilizada. Esta terapia también ofrece muy buenos resultados en medicina veterinaria con las dosis apropiadas, dependiendo del tamaño y tipo del animal. De acuerdo con el Dr. Raúl Vergini, la solución al 25% para inyecciones intravenosas es correcta. Esta solución fue usada hace más de treinta años por algunos doctores Franceses (5 gramos en 20 ml de solución salina de agua destilada) para tratar tétanos y otras enfermedades menos peligrosas (ataques de asma, shock, herpes oftálmica, herpes zoster, edema de Quincke’s, picazón, etc.). Se inyectó muy lentamente (en 10-20 minutos), y los resultados fueron muy buenos. Además, el cóctel de Myers también contiene 2-5 ml de una solución de cloruro de magnesio al 20% (junto con otros productos que pueden contribuir a que la solución se diluya más). Sin embargo, pueden existir problemas de “quemadura” con la concentración al 25%; debería ser posible usar, con los mismos resultados, una solución al 2.5% (la misma usada por vía oral) disolviendo 5 gramos de cloruro de magnesio en 200 ml de agua destilada. La solución debe ser esterilizada. La vía intramuscular no es recomendable porque la solución es dolorosa.

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DE LA ANTISEPSIA A LA CITOFILAXIA “Con toda la investigación que vincula el bajo consumo de mg con el riesgo cardiovascular, este mineral de bajo costo parecería ser una manera simple de contra atacar la epidemia de ataques cardiacos y derrames de hoy en día. Desafortunadamente, el magnesio es tan barato, que virtualmente nadie lo promueve como un mineral salvador de vidas. No hay substituto para el magnesio; es lo más cercano que llega un metal a ser tan necesario como el aire.” Dr. William Faloon, Director de “The Life Extension Foundation” La sincronía muchas veces nos muestra el camino correcto. Así es como las circunstancias le muestran al Dr. Pierre Delbet, lo que él mismo relata en estos términos: “Me acuerdo con precisión, como una de esas fechas importantes de mi vida, el día, el momento cuando por primera vez lo administré por la boca”. El tenía en su servicio del Hospital Necker un herido grave que rechazaba las inyecciones. Por lo que sugirió administrarle la solución por vía oral. Sonrisas de la vigilante y de dos enfermeras presentes: - ¿Por qué ríen?... les pregunta Delbet. - Todas lo tomamos, responde la señora Boivin, la vigilante. - Y ¿por qué? - ¡Eso nos da ánimos! - Pero ¿qué les ha dado la idea de tomar? - Hemos visto que los enfermos a los que le inyectábamos la solución sentían una especie de bienestar. ¡Entonces hemos probado y eso nos ha producido el mismo efecto! Debido a esta sincronía, se extiende el método citofiláctico. El Dr. Delbet decide administrarlo a todos los heridos de su servicio. El mismo lo ingiere y lo ofrece tanto a su entorno familiar, como profesional. Todos están total104


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mente satisfechos y encantados con la sensación de euforia, de energía, de resistencia a la fatiga que siguen tomando lo que ellos llamaban “su droga”. La información se difunde como un reguero de pólvora, lo que provoca una serie hechos que no esperaba y que le inspiran a realizar nuevas investigaciones. Así fue llevado a estudiar la acción de las sales magnesianas sobre la narcosis clorofórmica, sobre las avitaminosis, sobre la anafilaxia, sobre la secreción, la eliminación y las propiedades de la bilis, y sobre el equilibrio acido-básico (PH). Como consecuencia, su método se amplía: de la técnica de apósito, se vuelve un método general que aumenta la resistencia no solamente contra la infección, sino contra la avitaminosis, contra la anafilaxia, contra el envejecimiento y contra el cáncer. Este vasto programa, lo llevó a publicar sus investigaciones en dos comunicaciones a la Academia de Ciencias y a la Academia de Medicina en septiembre 1915. Como Profesor de clínica quirúrgica, disponía en esa época de un laboratorio; sus alumnos son sus más valiosos auxiliares. En abril 1918, publica inclusive en colaboración con uno de ellos, Noël Fiessinger, un libro extenso llamado “Biología de la herida de guerra 4”, en el que establece el balance de sus investigaciones. Es por una sincronía que Delbet constata una posible relación entre la toma regular de Delbiase, del cual hablaremos luego, y la desaparición “espontánea” de lesiones cutáneas pre-cancerosas de las que él ya se había hecho operar en tres ocasiones, pero que se reproducían a pesar de todo. Al haber decidido no preocuparse más de ello, por no saber qué hacer, decidió tomar la Delbiase cada mañana. Algunos meses después, estaba totalmente curado. Las lesiones no volvieron nunca más. Ahora bien, él ya había experimentado la toma de dolomita (carbonato doble de magnesio y de calcio) por este tipo de problema, sin obtener resultados. La consecuencia de sus investigaciones prueba que la acción del cloruro de magnesio o de Delbiase era probablemente debido, no al ion magnesio sino a la molécula salina (el cloruro). Existe, pues una gran diferencia entre el carbonato y las sales halógenas. El Dr. Delvet pudo inclusive constatar, que mientras que los carbonatos aceleraron la evolución de tumores cancerosos o de lesiones precancerosas, la Delbiase o el cloruro de magnesio detiene la evolución y los hace incluso a menudo retroceder. 105


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Sus numerosas experiencias se dirigen entonces hacia la prevención y la evolución de cánceres injertados. Los resultados muy favorables le prueban, que es posible disminuir la evolución de los cánceres saturando el organismo de esas sales halógenas de magnesio. Su acción sobre la célula cancerosa es indiscutible. Estos hechos clínicos le permitieron atribuir a las sales halógenas del magnesio (cloruro de magnesio y Delbiase), una acción preventiva contra el cáncer. El Dr. Delvet señala, además, que el cloruro de magnesio no debe ser considerado como un tóxico para la célula cancerosa. En realidad el magnesio es en realidad “el mineral de la vida”. La fotosíntesis, por ejemplo, se realiza por la acción del magnesio. La acción de las sales magnesianas es en realidad citofiláctica, es decir que aumentan la resistencia y la actividad de las células. En realidad, ellas restablecen el buen funcionamiento celular cuando este se encuentra viciado por cualquier patología. El cloruro de magnesio también disminuye la alcalosis sanguínea y acidifica la orina en los cancerosos, que generalmente sufren de hiperalcalosis. Esta acción podría, por sí misma, explicar uno de los modos de acción del cloruro de magnesio sobre los tejidos cancerosos. Fue en esta época que comenzó la preocupación por el rápido aumento del número de cánceres en todos los países civilizados. Era el momento de verificar si la teoría del rol de la carencia magnesiana era real: en ese caso, era necesario que la ración magnesiana de los países desarrollados estuviera en neta disminución, lo que explicaría el recrudecimiento súbito de los cánceres. El resultado de las investigaciones de Delbet en este campo, se dirigió hacia dos razones principales: el cernido de las harinas y la refinación de la sal. En efecto, la más grande parte de magnesio del trigo se queda en el subproducto reservado a los animales: el pan blanco es realmente antihigiénico, ya que es privado de todos los elementos nutritivos eliminados en el cernido. En cuanto a la sal, su refinación es otro error, ya que elimina toda huella de magnesio. “Es entonces muy importante consumir sal no refinada”. Otro elemento de importancia: el contenido en magnesio de las verduras y de las frutas. Cuando el suelo es pobre en magnesio (como es el caso de ciertas regiones y en nuestra época de cultivos “forzados” o intensivos), vemos incre106


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mentar los casos de cáncer. Esto explica la utilidad de los abonos magnesianos que representan uno de los aspectos de la política preventiva del cáncer de Delbet. Para probarlo, en 1928 se llevaron a cabo estudios geográficos serios, como el mapa que se observa en la Fig. 21, con el fin de observar si los mapas geológicos de las regiones pobres en magnesio, coincidían con los de las regiones donde se comprobaba un número importante de cánceres. La misma labor fue llevada a cabo en el extranjero, con los mismos resultados. Por ejemplo, en Egipto y en Túnez, donde la alimentación era particularmente rica en magnesio, en razón de la riqueza de este elemento en el suelo y en el agua, no se encontraba casos de cáncer. En 1932, las investigaciones del Dr. Delbet comenzaron a ser conocidas; otros investigadores se interesaron en ellas, y entre estos últimos, el Doctor Neveu, el cual decide entonces experimentar y aplica el método citofiláctico al tratamiento de las enfermedades infecciosas en humanos y animales. En abril 1937, el Doctor Neveu realiza sus primeras pruebas en el tratamiento citofiláctico de la enfermedad del Moquillo (enfermedad de la infancia del perro). Todas esas experiencias fueron concluyentes, y alcanzó con éxito a curar a todos los perros, con la única condición que la parálisis no sobrepase 8 días. Ahora bien, la enfermedad del Moquillo o Distemper, es en realidad la polio del perro y hay una identidad viral entre esta y la polio humana. La única diferencia: mientras que el perro puede soportar 8 días de parálisis sin que se vea comprometido el tratamiento; en el caso del ser humano no ocure lo mismo, y por esta razón se debe aplicar el tratamiento de cloruro de magnesio lo más rápido posible. Es importante señalar, que el Doctor Neveu obtuvo también numerosos éxitos en casos de enfermedades tratadas, algunas veces, con varios meses de retraso. La poliomielitis, es una terrible enfermedad que aterrorizaba a numerosos padres, pues no existía ningún tratamiento eficaz. Los niños afectados conservaban de por vida importantes secuelas de su enfermedad: piernas atrofiadas, y en el mejor de los casos, la manera de andar contorneándose. Ahora bien, el Doctor Neveu alcanzó numerosos casos de curación de la poliomielitis en algunos días. El cloruro de magnesio, administrado a tiempo, detiene la en107


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fermedad, incluso en los casos más graves. El efecto citofiláctico del cloruro de magnesio no puede ser puesto en tela de juicio en el tratamiento de esta enfermedad. En 1947, a pedido del Profesor Javillier (encargado él mismo de la conferencia inagural), el Doctor Neveu presenta su experiencia en el transcurso de las “Jornadas terapéuticas de París” en una exposición llamada “Tratamiento citofiláctico de algunas enfermedades infecciosas del hombre y del ganado con el cloruro de magnesio”. El menciona su primer éxito sobre un caso de polio, obtenido durante la epidemia de 1943. En una ocasión, se le llevó un niño cuando ya tenía paralizada la pierna izquierda desde hacía varios días; a pesar del importante retraso en la administración del tratamiento, el niño se curó completamente en quince días. Este tratamiento debe ser seguido desde los primeros síntomas: • • • •

atiga, malestar general, cefaleas, fiebre. F Angina con rigidez de la nuca. Rigidez dolorosa de la columna vertebral dorsal. Aparición de la primera parálisis (con el descenso de la temperatura)

La cura es entonces rápida y completa, en todos los casos. Si se ha esperado demasiado, la gravedad del mal crece en función a la demora en el inicio del tratamiento magnesiano. En efecto, el virus de la poliomielitis destruye la sustancia nerviosa de los cuernos anteriores de la médula espinal, lo que deja cicatrices esclerosas incurables. Sin embargo, inclusive en este caso, el Doctor Neveu aconseja seguir el tratamiento magnesiano: el enfermo debe absorber una dosis –adaptada a su edad (consultar posología)– de cloruro de magnesio, primero cada seis horas durante algunos días (cuatro veces por día a intervalos regulares) luego cada ocho horas, y finalmente, dos veces por día durante un largo periodo. El Dr. Neveu decía textualmente: “Con este tratamiento hemos podido mejorar los estados crónicos de manera a veces sorprendente, sobre todo en los casos más recientes (parálisis de menos de un mes). Inclusive en los casos más antiguos, la toma regular de Delbiase, a razón de seis comprimidos por día durante varios meses, mejora muy sensiblemente la situación. 108


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¡Desde entonces, numerosos casos han sido curados gracias a este tratamiento; sin embargo, increíblemente, estos resultados no han despertado la atención ni el interés del cuerpo médico! Se continúa, a pesar de todo, vacunando sistemáticamente a los niños, lo que ha provocado la aparición de numerosos casos de poliomielitis vaccínea. Esta vacunación es entonces a la vez cruel, ineficaz y peligrosa. En cuanto al tratamiento antibiótico, es totalmente inútil, como para toda enfermedad viral. Y sin embargo, la solución está aquí, a disposición de todo el mundo: ¡el cloruro de magnesio!” En el caso de meningitis, esta temida enfermedad continúa causando víctimas cada año, sobre todo en el caso de los niños. Aquí nuevamente, el cloruro de magnesio hace maravillas, lo que no debe por supuesto incitarlos a la imprudencia, tomando a la ligera esta peligrosa enfermedad. Preventivamente, se establecer el tratamiento de cloruro de magnesio cuanto antes. Si a pesar de todo el niño presenta síntomas dudosos (angina, violentos dolores de cabeza, rigidez de la nuca), usted debe llevarlo al doctor, quien le recetará un tratamiento apropiado. Continúe, sin embargo, administrando por vía oral el cloruro de magnesio a intervalos aconsejados hasta la curación completa: el resultado de dos terapias asociadas sólo será mejor. El Dr. Neveu reportó un caso de difteria. Una vez más, la experiencia se presenta sincrónicamente, consiguiendo definitivamente la adhesión del Dr. Neveu al método. El reportó: “Una de mis enfermitas, Ghislaine, encontrándose atacada por una angina dudosa (la difteria en ese entonces devastaba), le fue practicada una extracción de amígdala, con el fin de analizarla; por prudencia, se le da a tomar cloruro de magnesio para atenuar los trastornos anafilácticos del suero que se pensaba inyectarle si el análisis se volvía positivo. Grande fue la sorpresa, al día siguiente por la mañana, la joven paciente estaba totalmente curada. Cuando llegó el resultado del análisis practicado en el laboratorio arrojó definitivamente positivo”. Esta sorprendente curación marca para el Dr. Neveu, el punto de partida de sus investigaciones sobre el tratamiento de enfermedades infecciosas con el cloruro de magnesio. Con el apoyo de un grupo de médicos fusionados a la técnica de Delbet en vista de los resultados obtenidos, él realiza una comunicación sobre “las propiedades fármaco-dinámicas y terapéuticas del magnesio” en las “Jornadas terapéuticas de Paris” en 1947. Lamentablemente, el Dr. 109


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Neveu se lleva la desagradable sorpresa de ver que el informe escrito de su comunicación había sido no solamente mutilado, sino también condensado al extremo y salpicado de “errores tipográficos” extraños: se lee por ejemplo “mejorías” cuando él habla de “curaciones” y “ocho casos sobre 61” en lugar de...”58 casos sobre 61” (en los tres casos restantes, los pacientes habían recibido un suero, además de la terapia magnesiana, y tampoco los habían incluido en su estadística, cuando el porcentaje de curaciones era en realidad de 100%!). En el transcurso de los decenios, parece que nada ha cambiado. En relacón con la gripe y las afecciones respiratorias: pleuresías, bronquitis, tos ferina, asma, bronquitis crónicas, enfisema, rinitis alérgica y otros, el Dr. Neveu pudo experimentar sus teorías, entre otras ocasiones, en el momento de la epidemia de gripe severa del invierno 1935 que causó tantas víctimas y numerosas personas morían de bronconeumonía gripal. Al mismo tiempo, las personas tratadas con el cloruro de magnesio, absolutamente todas, se curaban rápidamente. A pesar de las pruebas aportadas, estudios efectuados, numerosos testimonios de pacientes curados y de médicos que probaron el método, el Doctor Neveu sufrió incesantes críticas, difamaciones, mentiras y ataques injustos de parte de la Facultad. Cuando él murió, debilitado por esta lucha incesante por salvar niños, que de otro modo hubiesen estado condenados a morir, al menos tuvo la satisfacción de saber, que en lo sucesivo, el cloruro de magnesio se vendería usualmente en todas las farmacias.

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EL DELBIASE: LA FÓMULA OLVIDADA “Estoy seguro que no sólo es posible, sino fácil disminuir notablemente la frecuencia del cáncer, estoy totalmente seguro de los resultados de largos estudios que lo sustentan. Estoy seguro porque he llegado a esta noción sin buscarla. Las investigaciones que realicé, basadas en la terapia del Cloruro de magnesio tenían como único objetivo el tratamiento de las heridas, pero llegué al convencimiento que su uso es primordial para la vida y para sanar casi todas las enfermedades” Dr. Pierre Delbet (1861-1957) profesor de cirugía clínica en la Academia de la Clínica de Cirugía en París, miembro de la Academia de Medicina de 1921, en su libro “Politique Préventive du Cancer”. Según el Dr. Delbet, el cloruro de magnesio tiene una actividad citofiláctica que ninguna otra sal de magnesio tiene. Es poco sabido, por ejemplo, que el magnesio aumenta la eficacia de la células blancas “Imagínese lo que podría significar si nosotros pudiésemos inducir que las células blancas en nuestra sangre, doblaran su actividad protectora sin un aumento en sus números. Reduciría agudamente la posibilidad de que los invasores del torrente sanguíneo pudieran sobrevivir a estos defensores, que a su vez podrían hacerle daño a nuestros sistemas. Significaría que la necesidad de drogas para luchar contra las invasiones bacterianas quedaría virtualmente eliminada. “Significaría llevar la habilidad protectora de la sangre de todos los seres humanos al nivel que ahora sólo es ostentado por los individuos extraordinariamente saludables”, escribió a J. I. Rodale en su libro “El magnesio, El Nutriente que podría cambiar su vida.”. El Dr. Pierre Delbet solía administrar una solución intravenosa de cloruro de magnesio rutinariamente a sus pacientes con infecciones, y varios días antes de ejecutar una cirugía planificada; quedó sorprendido al constatar que muchos de estos pacientes experimentaban euforia y estampidos súbitos de energía. 111


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Esta no es una fantasía, la información la pueden encontrar en el famoso libro del Dr. Pierre Delbet, llamado “Política Preventiva del Cáncer”. El Dr Raúl Vergini, en Italia, afirma que los estudios epidemiológicos confirmaron los puntos de vista de Delbet, y demostró que en las regiones donde la tierra es más rica en magnesio, sus habitantes tienen menos incidencia de cáncer. Él también afirma que en los estudios experimentales, la solución del cloruro de magnesio pudo reducir la velocidad en el curso de cáncer en los animales del laboratorio. El Dr. Delbet demostró hace muchos años, que la solución de cloruro de magnesio era una excelente terapia para una larga lista de enfermedades, porque tenía un efecto global sobre el organismo. Obtuvo buenos resultados en: la colitis (el magnesio oral se contraindica en los desórdenes intestinales severos), la angiocolitis y la colecistitis en el aparato digestivo; la Enfermedad de Parkinson, temblores seniles y calambres musculares en el sistema nervioso; el acné, el eccema, la psoriasis, las verrugas, la comezón de varios orígenes y sabañones en la piel. Observó que tenía un efecto fortalecedor en el pelo y las uñas, y además, prevenía las enfermedades típicas del envejecimiento (la impotencia, la hipertrofia prostática, los problemas cerebrales y circulatorios) y en las enfermedades de origen alérgico (la fiebre de heno, asma, urticaria y reacciones anafilácticas). El Dr. Delbet manifestaba en sus conferencias: “En su mayor parte, los hechos clínicos han sido observados de forma casual. Mis seguidores ingieren mucho cloruro de magnesio. Son tan entusiastas, que le hacen difusión. Otros lo adoptan, quizás debido a que generalmente produce una acción sistémica. A muchos de los que lo consumen por su acción nutricional, les desaparecen muchas dolencias”. El Dr. Delbet denominó Delbiase a la fórmula basada en el cloruro de magnesio que utilizaba con sus pacientes. El método se estructuró y perfeccionó. Al comienzo, él utilizaba el cloruro de magnesio exclusivamente. Luego enterándose de las investigaciones de Grignard sobre el poder sintético de los compuestos órgano-magnesianos, decide añadir al cloruro débiles cantidades de otras sales halógenas de magnesio: bromuro, yoduro y fluoruro. Después de algunas investigaciones, da el último toque a esta fórmula, a la que bautiza como Delbiase, la cual siempre se vende libremente en las farmacias. Sin embargo, por una oscura razón, la actual Delbiase se ha sido modificada desde 1983 eliminando el yoduro y fluoruro; actualmente se comercializa con un contenido de cloruro de magnesio y el bromuro de magnesio. 112


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A continuación proporcionamos de manera exacta la fórmula original de la Delbiase del Profesor Delbet, tal como él la perfeccionó y que fue aplicada durante decenios con los éxitos que conocemos: • Cloruro de magnesio 0,592 • Bromuro de magnesio 0,020 • Yoduro de magnesio 0,0001 • Fluoruro de magnesio 0,0009 “En la sales anhidras, es decir, despojadas de su agua de cristalización, eso da: • Cloruro de magnesio anhidro 0,379 • Bromuro de magnesio anhidro 0,013 • Yoduro de magnesio anhidro 0,000072 • Fluoruro de magnesio anhidro 0,0009 El cloruro de magnesio es fácil de elaborar, simple de tomar y económico; deberíamos acudir a este remedio al inicio del más mínimo malestar, ya que puede evitar problemas más graves. Sólo tiene un inconveniente: su gusto desagradable. Le damos un consejo: ¡tómelo de golpe y no a sorbitos! Después de varias tomas, estará sorprendido de comprobar que “pasa” mejor. Aunque no lo encuentre agradable, los beneficios que obtendrá con ese pequeño esfuerzo serán extraordinarios. Las sales de magnesio son alimentos necesarios, los encontramos en estado natural en numerosos vegetales (frutas, verduras, cereales, etc.) y en toda clase de complejos orgánicos. Lamentablemente, el cultivo intensivo, así como el refinado excesivo de alimentos de base como el pan, harinas, cereales, aceites, sal, etc., han acabado por disminuir la cantidad de magnesio en los alimentos, e inclusive en muchos casos, a suprimir toda huella de esas sales tan necesarias para nuestro metabolismo. La ausencia de magnesio es incompatible con la vida, y su carencia ocasiona trastornos muy diversos, los cuales desaparecen cuando se completa la adecuada ración alimenticia diaria. Ahora bien, en los países civilizados, la mayoría de la gente se encuentra en un estado de carencia magnesiana casi total. No es de extrañar entonces, que la ausencia de este indispensable catalizador, genere tantos daños en la salud. Sin embargo, el remedio es simple: habría que agregar sistemáticamente cloruro de magnesio o la Delbiase a nuestra alimentación. Por cierto, su gusto desagradable nos desanima a tomarlo, pensando a su vez que es un medicamento, aunque la realidad es que debe ser considerado como un alimento que 113


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no tiene contraindicaciones. Si usted decide darles cloruro de magnesio a sus hijos, luego de las primeras tomas, son ellos mismos quienes se lo pedirán cuando se sientan “enfermos”. Ese es el mejor momento para explicarles las ventajas de este tratamiento: “Te vas a sentir mejor rápidamente y podrás ir a jugar muy pronto”, “Si tu tomas esto, no necesitarás inyección” (esto funciona muy bien en los niños que son tratados comúnmente con antibióticos). Adviértales del gusto desagradable, juegue con ellos a decir quién de ustedes dos hará la mueca más bonita… y prométales una cucharada de miel, por ejemplo, después de la toma: el mal gusto pasará instantáneamente. Cuando hayan sentido por sí mismos los resultados, sus hijos harán como tantos otros: ellos se volverán junto a sus amiguitos “defensores” del producto y usted recibirá sin duda algunas llamadas telefónicas de padres curiosos de saber de qué se trata. Es posible aunque no siempre, que la toma de cloruro de magnesio tenga sobre usted un efecto laxante. Si esto sucediera, no pare el tratamiento, esta reacción es completamente normal y no tiene nada que ver con una enfermedad. En general, el alivio viene con esta pequeña diarrea. Se constata a menudo que, cuando estamos más enfermos, esta reacción tarda más. Por ejemplo, si Ud. tiene 39° de temperatura, le hará falta quizás esperar tres días para sentir una mejoría, a pesar de las tomas frecuentes en este caso. Luego de ese tiempo, comprobará una clara recuperación de su estado de salud. También puede ocurrir, que la simple toma de un vaso por día sea suficiente para provocar este efecto laxante: aquí de nuevo, no hay problema; basta con disminuir ligeramente la dosis. Señalemos que esta reacción no tiene nada que ver por ejemplo, con una crisis de enteritis: las deposiciones se vuelven blandas (o líquidas en caso de fuerte consumo) y este fenómeno es totalmente controlable (no hay pues nada que temer: puede ir a su centro de labores o ir a hacer sus compras). Aunque el efecto laxante presenta ventajas, limpiando sus intestinos por ejemplo, este no es el objetivo. Aproveche pues de esta purificación, pero no busque a prolongarla, salvo en casos de patologías graves. Para evitar el efecto laxante solo se debe disminuir un poco la cantidad a ingerir. En caso de las personas afectadas de colitis crónica, lo mismo que las que sufren de estreñimiento, la toma regular y a largo plazo termina siempre por regularizar la situación. 114


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Un dato interesante: el Nigari es un alga del Japón que contiene 87% de cloruro de magnesio marino. Una toma diaria es muy eficaz, sobre todo en el contexto de una intención inmuno-estimulante. ¿Existen contraindicaciones al cloruro de magnesio? Ni el Profesor Delbet, ni el Doctor Neveu, no más que sus sucesores, nunca han hallado intolerancia ni reacción negativa al tratamiento con la solución de cloruro de magnesio, como tampoco con la Delbiase, que deben ser considerados no como un medicamento sino como un complemento alimenticio. Como lo expresa el Doctor Neveu: “El miedo de ocasionar una nefritis no debe impedir el empleo del cloruro de magnesio. No he observado tal efecto, en los numerosos enfermos a quién he hecho seguir el tratamiento magnesiano”. De igual manera, en el caso de hipertensión, no se ha encontrado ni constatado ningún tipo de agravación. Sin embargo, por razones de seguridad, es preferible de abstenerse de este tratamiento en caso de nefritis seria, de insuficiencia renal grave o de hipertensión arterial, lo mismo en todos los casos donde la sal no es aconsejada; igualmente en los casos de hemofilia, debido a que su acción retrasa ligeramente la coagulación sanguínea. En cuanto a la Delbiase, es generalmente desaconsejada durante un tratamiento con quinidina (La quinina es un fármaco que actúa disminuyendo la velocidad de los impulsos nerviosos del músculo del corazón. El cloruro de magnesio aumentaría sus efectos). La acción inmuno-estimulante del cloruro de magnesio (o de la Delbiase, que añade además las virtudes de otras sales halógenas de magnesio) hace de ella una verdadera panacea, utilizable en toda circunstancia, desde la más benigna a la más seria. Su innocuidad permite utilizarlo ampliamente, incluyendo su uso como preventivo. En periodo de invierno, para prevenir la gripe: un vaso de la solución en la mañana y en la noche le permitirá de estar en plena forma, inclusive en caso de epidemia. La toma de cloruro de magnesio o de la Delbiase debe ser cotidiana: esta toma debe ser considerada como un paliativo a las carencias modernas de nuestra alimentación. Sin embargo, esta toma sólo representa un medio individual, “útil transitoriamente”: la verdadera solución, como lo expresaba Delbet, “consistiría en unir el Ministerio de la Agricultura al de la Salud, promoviendo una alta cantidad en magnesio y en todos los otros nutrientes de nuestra alimentación, lo cual debería representar nuestra verdadera medicina”. Desafortunadamente, esta no es la realidad, y desde la época de las investigaciones del Dr. Delbet, la situación no hace más que empeorar de manera catastrófica: el número de cánceres y otras enfermedades degenerativas no ha 115


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cesado de incrementarse. Notemos pues la importancia de una alimentación a base de frutas, verduras y cereales cultivados según los principios de la agro-biología con adición de un poco de sal no refinada: nuestra salud y la de nuestros hijos depende de ello. Sin embargo, para colmar las carencias, la cura de cloruro de magnesio se impone. Entre las observaciones de Delbet, hay una muy importante: la toma regular de cloruro de magnesio, atenúa considerablemente los efectos negativos de una alimentación carente. Parece que esta sal permite o regulariza ciertas síntesis que la carencia de diversos nutrientes (vitaminas, minerales, etc.) impide o perturba. Si tal es su caso, que ya sea luego de una enfermedad grave, de un régimen para adelgazar demasiado drástico o desequilibrado, o simplemente porque no ha tenido el tiempo necesario para elaborar comidas sanas, lo cual comprende suficientes verduras (crudas), cereales no refinados (arroz integral, fideos integrales, sémola, pan integral, etc.), frutas, aceites vírgenes, sal marina no refinada, le será muy útil tomar diariamente uno o dos vasos de cloruro de magnesio o un comprimido de Delbiase en la mañana y en la noche. En resumen, para un resultado duradero y una mejoría de su salud, le hará falta reformar su alimentación o tomar un suplemento en forma de vitaminas, minerales u otros complementos alimenticios según sus necesidades, además de los consejos de un terapeuta competente. Nuestro mundo nos hace vivir en un verdadero “baño de radiaciones” de toda clase. Además de la exposición a la radioactividad (¿quién no ha consumido alimentos irradiados?), está también la televisión, los juegos de video, las pantallas de las computadoras, los teléfonos celulares, etc. Ahora bien, esta exposición casi permanente, perturba el equilibrio de las células vivas, tiene un efecto muy “ying”, lo que genera nuevas patologías, presentándose desde una simple fatiga hasta la agresividad, los dolores de cabeza y a la leucemia engendrada por la exposición a la radioactividad (un ejemplo de ello es lo sucedido en Chernóbil). Ahora bien, el cloruro de magnesio se presenta como un agente quelante de la radioactividad, muy yang, capaz de neutralizar en parte estos efectos mórbidos. Si usted pasa mucho tiempo delante de una pantalla, sería recomendable que ingiera cloruro de magnesio regularmente. 116


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BIBLIOGRAFÍA 1. 2. 3. 4. 5.

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CAPITULO III

APLICACIONES TERAPEUTICAS DEL MAGNESIO

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MAGNESIO Y ASMA “Ha sido experimentalmente demostrado que el magnesio aumenta el efecto broncodilatador del salbutamol e inhibe el bronco espasmo inducido por la histamina. El magnesio debería ser usado como un agente fácil y seguro de administrar y un efectivo agente de primera mano en pacientes con asma aguda severa.” Dr. Peter Kaye, Departamento de Emergencia en el Bristol Royal Infirmary, UK.

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El asma es la principal causa de morbilidad e incapacidad en niños y adolescentes de dos a diecisiete años de edad. También es relativamente común entre todos los grupos de edades, ya que se presenta en una de cada cuarenta personas, y el 65 por ciento de quienes lo padecen desarrollan síntomas antes de los cinco años de edad. Esta enfermedad generalmente se manifiesta en forma de un ataque de asma. Entre estos ataques, la persona asmática generalmente parecerá estar perfectamente saludable. Un ataque se caracteriza por el estrechamiento de los conductos bronquiales, junto con una excesiva secreción de moco, lo que ocasiona dificultad para respirar; y por lo general, la severidad de los síntomas casi siempre progresa rápidamente. Un ataque generalmente se inicia con una tos no productiva, seguida de dificultad para respirar, la cual que se exacerba rápidamente. Mientras que la frecuencia respiratoria no aumenta, la expiración se vuelve prolongada y laboriosa, lo que da lugar a una sibilancia que muchas veces puede oírse a distancia. Muchos agentes alergenos y ambientales pueden ocasionar ataques asmáticos. Entre ellos se encuentran el polen, el polvo, los ácaros, el moho, la caspa de los animales, las plumas, los textiles como el algodón y el lino, los detergentes, las sustancias petroquímicas, la contaminación atmosférica y el humo. De acuerdo a James Braly, M.D., Director Médico de Inmuno Labs en Fort Lauderdale, Florida, el trigo, la leche y los huevos, se encuentran entre los alimentos con mayor probabilidad de desencadenar un ataque asmático. Los aditivos químicos como los colorantes y los conservadores de los alimentos también pueden ser dañinos. La sensibilidad a la aspirina, la exposición al aire frío, y el ejercicio también. Numerosos estudios demuestran que el magnesio es un mineral clave en el tratamiento del asma. Un estudio del año 1996, descubrió que el magnesio disminuye la «explosión» de glóbulos blancos que suele tener lugar en el asma debido a la inflamación, la cual inicia una cascada de reacciones que dan por resultado el resuello y la sensación de frío. Un estudio en niños asmáticos tratados con magnesio intravenoso (IV), demostró que el simple uso de este mineral mejoró la función pulmonar, y otro estudio de magnesio IV en adultos, realizado en 1995, descubrió que este mineral reduce de manera notable las hospitalizaciones.

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¿Es realmente posible que algo tan simple y abundante como el magnesio pueda detener los devastadores síntomas, del asma? Junto con los aceites omega y otras hierbas y nutrientes, es un bastión de un enfoque natural de la reversión del asma. La mayoría de pacientes asmáticos toman magnesio oral, y también pueden recibir el mineral por vía intravenosa hasta que la crisis asmatica se estabiliza. El magnesio funciona de la siguiente manera: relaja los músculos bronquiales y les impide reaccionar exageradamente a los estímulos alérgicos. También parece apaciguar o calmar la respuesta alérgica. En cierto modo, el efecto del magnesio no es tan diferente al de los broncodilatadores y esteroides, pero en vez de causar efectos colaterales como sequedad de boca y nerviosismo, el magnesio produce en el paciente un calmado estado de bienestar. En algunos estudios, se ha reportado que el uso intravenoso de sulfato de magnesio administrado como terapia coadyuvante, es útil en pacientes con crisis de asma. Este beneficio ha sido descrito en pacientes con niveles séricos normales de magnesio, aunque la hipomagnesemia se presenta en alrededor del 50% de los pacientes con asma aguda. Es posible que este ión pueda inhibir los canales de calcio del músculo liso bronquial, interfiriendo con la contracción muscular de la vía aérea. El magnesio también disminuye la liberación de acetilcolina en la placa neuromuscular disminuyendo el estímulo parasimpático, asimismo, el magnesio parece disminuir la broncoconstricción inducida por histamina y metacolina en pacientes asmáticos. El magnesio por vía intravenosa se emplea en forma de sulfato de magnesio (MgSO4). En algunos países está aprobado para las indicaciones de trastornos convulsivos (tetania, epilepsia), taquicardia y vértigo, aunque es también empleado en otras indicaciones, como en pre-eclampsia, enfermedad isquémica cardiaca y asma. El empleo de MgSO4 por vía intravenosa en el tratamiento del asma se remonta al año 1936, posteriormente se han publicado varias revisiones referentes a este tratamiento. Los posibles mecanismos de acción que se le atribuyen son: competición con el Ca2+ en la entrada de las células del músculo liso; inhibición de la liberación de Ca2+ por parte del retículo sarcoplásmico; inhibición de la liberación de histamina por los mastocitos e inhibición de la liberación de acetilcolina en las terminaciones nerviosas. En la medicina nutricional, el magnesio es utilizado frecuentemente para 123


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el tratamiento natural del asma, el cual puede aparecer como resultado de una deficiencia de magnesio. El asma aguda está asociada con un menor contenido de magnesio eritrocitario, mientras que sus niveles plasmáticos permanecen inalterados. Esta disminución ocurre independientemente de la severidad de la exacerbación y recobra sus niveles normales cuando se consigue el control de la enfermedad. Desde hace más de 60 años son conocidas las propiedades broncodilatadoras de magnesio durante las crisis de broncoespasmo. A pesar de los resultados satisfactorios obtenidos a nivel experimental, los ensayos clínicos controlados, efectuados hasta hace poco, tanto en niños como en adultos, han arrojado resultados contradictorios. Esto motivó a un grupo de científicos de la Escuela Médica de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts, liderados por la doctora Lydia Ciarallo, a realizar un estudio clínico de diseño aleatorio doble ciego y controlado con placebo, cuyo objetivo era establecer los efectos de la administración intravenosa de magnesio, en pacientes asmáticos. Los investigadores seleccionaron 31 individuos, con edades comprendidas entre los 6 y 18 años, quienes acudieron al servicio de urgencias del Hospital Pediátrico de Boston, por presentar crisis asmáticas. Tras el manejo inicial por medio de nebulizaciones con agentes ß2 adrenérgicos, se comenzó la infusión intravenosa de magnesio o placebo (asignados de manera aleatoria) y a partir de ese momento, fueron efectuadas evaluaciones clínicas y espirométricas de forma seriada, durante un período de 110 minutos. El porcentaje de aumento en el flujo espiratorio pico a los 50 minutos, fue significativamente mayor en el grupo tratado con magnesio (46%), con respecto a quienes recibieron placebo (16%) y dicha diferencia se mantuvo, con mínimas variaciones, a lo largo de toda la fase de seguimiento. Así mismo, se detectó un incremento importante del flujo espiratorio forzado al primer segundo (FEV-1) asociado a la administración de magnesio, que mejoró en 34%, con respecto a los valores basales; este efecto adquiere particular relevancia al considerar que entre los niños manejados con placebo, los valores de FEV-1 disminuyeron en 1%. La doctora Ciarallo y sus colaboradores, concluyeron que la administración de magnesio por vía intravenosa es una alternativa terapéutica efectiva y segura para el tratamiento de la crisis asmática en niños, ya que induce a una gran mejoría en la función pulmonar y no tiene efectos colaterales. El índice de mortalidad por asma está en aumento, especialmente dentro 124


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de ciertos grupos étnicos o geopolíticos. Este incremento se debe en parte por los tipos de inhaladores utilizados, por la contaminación ambiental y otros factores diversos. Cada día el asma es más difícil de tratar, varios estudios indican que la mortalidad casusada por esta enfermedad es cada vez más alta y que el número de pacientes asmáticos en emergencias ha aumentado. A pesar de la existencia de muchas drogas nuevas, las personas que la padecen, mueren con mayor frecuencia debido a esta enfermedad. Un tratamiento prometedor podría ser la terapia intravenosa con magnesio y otros nutrientes en casos agudos y crónicos. El uso de nutrientes por vía intravenosa para el asma se inició a finales de los años ochenta, para luego aparecer en la literatura médica. Muchas publicaciones han aparecido desde entonces, pero se han concentrado sobre todo en el magnesio intravenoso, generalmente en su forma sulfatada. La mayoría de investigadores sostienen que el sulfato del magnesio por vía IV es beneficioso para el manejo del asma, sin embargo, no todos los resultados han sido positivos, debido a la manera en que se ha administrado, a las dosis empleadas y a otros factores tales como la severidad del asma. Lamentablemnete, el uso del magnesio intravenoso no ha llegado a ser universal, ni se ha estudiado, a pesar de que se sabe que es una alternativa segura con efectos secundarios nulos. Un estudio efectuado por el Dr. Welman Shrader (Centro de Alergia y Medicina Ambiental, Santa Fe, Estados Unidos) ha investigado el uso del magnesio y de otros alimentos en el tratamiento del asma aguda y crónica. Los protocolos se basan en estudios de los efectos teóricos y conocidos de los nutrientes para ambas condiciones, como resultado de investigaciones previas con alimentación parenteral. Se seleccionaron aleatoriamente 43 pacientes voluntarios con enfermedad aguda y crónica, los cuales fueron tratados con infusiones intravenosas (16 hombres y 27 mujeres, con promedio de edad de 53 años), todos fueron controlados mediante espirometría 10 minutos después de la infusión; también fueron evaluados dos subgrupos después de múltiples infusiones en un período corto de tiempo (menos de un mes) y para uno más largo (promedio de 5 a 8 meses). La función pulmonar fue analizada por medio de pruebas espirométricas antes y después de la infusión; en pacientes con periodos de tiempo más largos, las medidas basales de espirometría fueron comparadas después de que los pacientes recibieron múltiples infusiones durante un periodo determinado de tiempo. Según los resultados, 38 pacientes con enfermedad aguda y crónica demostraron una mejora media del 45% respecto al antes y el después de la infusión. 13 pacientes evaluados para mejoría a largo plazo (tendencia, duración media 125


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de 5 a 8 meses), demostraron una mejora media del 57%. De los 13 pacientes del grupo de infusión múltiple, 9 recibieron terapia durante mayor tiempo (duración media de 12 meses) para el asma crónica demostrando una mejoría media de un 95%. En conclusión, el manejo intravenoso con múltiples nutrientes, incluyendo al magnesio, para el asma aguda y crónica puede ser considerado altamente beneficioso. La función pulmonar mejora progresivamente en los pacientes que reciben este tipo de tratamiento. El Dr. A. Okayama, estudió en 1987 el efecto broncodilatador del MgSO4 intravenoso en 10 pacientes con ataques moderados y graves de asma mediante un estudio no controlado ni ciego. A cinco pacientes se les administraba 0,5 mmol/min de MgSO4 (sulfato de magnesio) intravenoso, en 20 minutos. Al resto se les administró diferentes dosis de MgSO4 intravenoso (0,05/0,15/0,5 mmol/min) en intervalos secuenciales de 20 minutos. Se demostró una mejora de la broncoconstricción en todos los pacientes. La broncodilatación fue rápida tras infusión de sulfato de magnesio (MgSO4) y su punto máximo coincidió con el final de los 20 minutos de infusión. Los parámetros respiratorios volvieron a los valores iniciales tras 10 minutos, después de la broncodilatación máxima. Las respuestas máximas fueron similares a los efectos de una inhalación adicional de salbutamol. En 1988 Rolla y colaboradores realizaron un estudio cruzado y doble ciego en un grupo de 10 pacientes con crisis asmáticas de moderadas a graves, a los que se les administró 2 g. de sulfato de magnesio intravenoso en 20 minutos, como terapia adicional a B2-agonistas (B2-AG) inhalados, más teofilina. Al final de la infusión, el volumen total de aire espirado en el primer segundo de una espiración forzada (FEV1) se incrementó significativamente (109% respecto a valores iniciales). El efecto broncodilatador fue corto y rápido, pero menor al observado tras una inhalación de salbutamol. Skobeloff y colaboradores publicaron en 1989 un estudio aleatorio, placebo-control, doble-ciego, con 38 pacientes, la mayoría mujeres de raza negra que presentaban un ataque de asma de moderado a grave, siendo resistentes a la acción de los B2-AG inhalados. Se les administró 1,2 g de sulfato de magnesio intravenoso, tras una dosis convencional de B2-AG y se midió la respuesta mediante instrumentos. El grupo de tratamiento, demostró un incremento en 126


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la mejoría respecto al grupo placebo y un menor número de hospitalizaciones. En 1990 Noppen y colaboradores investigaron el efecto broncodilatador del sulfato de magnesio intravenoso en sus pacientes mediante un estudio no controlado, no ciego. En los pacientes que presentaban ataques de asma grave (FEV1 < 40%) se les administró, previamente al tratamiento con sulfato de magnesio intravenoso. (1,5 g en 20 minutos), B2-AG inhalados y teofilina. Los enfermos recibieron una inhalación adicional de salbutamol 30 minutos después de finalizada la infusión de sulfato de magnesio. Se observó un leve efecto broncodilatador tras la administración de sulfato de magnesio, menor al obtenido después de una inhalación de salbutamol. En España Castillo Rueda y colaboradores publicaron en 1991 un estudio aleatorio, prospectivo con 16 pacientes a los que se les administró una infusión por vía intravenosa en 20 minutos de 1,5 g i.v. de sulfato de magnesio posterior a B2-AG inhalados, corticoides y xantinas. Administró un bolo de 2 g de sulfato de magnesio intravenoso en 20 minutos, seguido de 2 g de sulfato de magnesio intravenoso cada hora durante cuatro horas de infusión, el segundo grupo recibió un bolo de 2 g de MgSO4 en 20 minutos seguido de una infusión de placebo, y al tercer grupo se le administró un bolo de placebo seguido de una infusión de placebo. Todos los pacientes recibieron una dosis estándar de B2-AG inhalados, corticoides y teofilina, previa a la administración de MgSO4. Los autores no encontraron diferencias en los PEFR y FEV1 de los tres grupos. Schimayer y colaboradores, describieron en 1994 el caso de dos pacientes jóvenes que ingresaron a la sala de urgencias del hospital con un ataque de asma grave. Al no mejorar su estado clínico después del tratamiento habitual con B2-AG y corticoides, los pacientes recibieron 2 g de sulfato de magnesio intravenoso durante dos minutos. Éste es el primer caso de infusión rápida de MgSO4 en el tratamiento del asma. En ambos pacientes se evitó la intubación y la ventilación mecánica. Por último, Bloch y colaboradores publicaron en 1995 un estudio placebo-control, doble-ciego con 135 pacientes que fueron divididos en dos grupos, según presentaban un ataque asmático moderado o un ataque grave (FEV1 < 25 %). Al grupo control se le administró un placebo intravenoso, y al resto 2 g de sulfato de magnesio intravenoso. Todos los pacientes recibieron B2-AG inhalados y corticoides intravenosos. Se observó un beneficio en los pacientes 127


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que habían recibido MgSO4 intravenoso y presentaban asma de tipo grave, en el resto de pacientes no se obtuvo mejoría. El efecto broncodilatador del sulfato de magnesio es consecuencia de una reacción directa relajante sobre el músculo liso, mediante la competición con el ión de calcio en la entrada a las células del músculo. Existen evidencias que sostienen firmemente que el magnesio intravenoso puede proporcionar una broncodilatación adicional, cuando se administra conjuntamente con agentes broncodilatadores estándar y corticosteroides. El uso del sulfato de magnesio, así como los fármacos estándar cuando se hospitaliza a una persona debido a una crisis asmática grave puede proporcionar un alivio extra, en especial cuando la respuesta a los tratamientos estándar no es muy buena. En una crisis asmática, las vías respiratorias (conductos hacia los pulmones) se estrechan por los espasmos musculares y la tumefacción (inflamación). Se pueden utilizar los fármacos broncodilatadores (inhaladores de alivio) para relajar los músculos y abrir las vías respiratorias, y los fármacos de corticosteroides para reducir la inflamación. El sulfato de magnesio es un fármaco que también puede relajar los músculos y reducir la inflamación. Se puede administrar a través de un goteo en las venas (por vía intravenosa). En la revisión de diversos ensayos se encontró que el sulfato de magnesio intravenoso, además de los broncodilatadores, parece ser seguro y beneficioso para las personas con crisis asmáticas graves, o para aquellos en que los broncodilatadores no cumplen su efecto. La presencia de pacientes en las salas de emergencias (SE) por complicaciones del asma son frecuentes y potencialmente graves. Aproximadamente del 10% al 25% de los pacientes que ingresan a la sala de emergencias requerirán ser hospitalizados, sin embargo, esta tasa varía según el grupo etario estudiado, los tratamientos recibidos y el ámbito. El tratamiento del asma aguda, se basa en consideraciones fisiopatológicas que incluyen el tratamiento del broncoespasmo y la inflamación de las vías respiratorias. Existe una variación en la práctica médica en lo que se refiere a los enfoques de tratamiento. Sin embargo, en el nuevo protocolo se usa el sulfato de magnesio en el tratamiento del asma aguda, ya que tiene un efecto más rápido que la cortisona, sin los efectos secundarios de la misma. El magnesio es un cofactor importante en muchas reacciones enzimáticas, y está vinculado a la homeostasis celular. 128


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Además, el magnesio tiene un efecto sobre las células del músculo liso, en que la hipomagnesemia causa contracciones y la hipermagnesemia causa relajación. Hay pruebas determinantes de que cuando el magnesio es infundido en los pacientes asmáticos, puede proporcionar una broncodilatación adicional. Además, las pruebas sugieren que el magnesio puede reducir la descarga de neutrófilos observada en la respuesta inflamatoria. Por lo tanto, hay motivos de sobra para creer que el tratamiento de magnesio, en forma de sulfato de magnesio intravenoso, puede ser beneficioso en el tratamiento del asma aguda. La administración intravenosa del sulfato de magnesio ha demostrado ser segura en aquellos estudios donde se registraron los signos vitales y los efectos secundarios. Por ejemplo, el tratamiento de sulfato de magnesio no cambió la frecuencia del pulso o la respiratoria; el pequeño cambio en la presión arterial sistólica fue clínicamente insignificante. Los pacientes con asma aguda grave parecen beneficiarse en términos de mejorías en la función pulmonar y en la reducción de ingresos hospitalarios. En este contexto, el asma grave es definida como las tasas de flujo espiratorio máximo de menos del 25% al 30% pronosticado después del tratamiento inicial de agonistas Beta2 en adultos y/o la ausencia de respuesta al tratamiento (adultos y niños), o las tasas de flujo espiratorio máximo de menos del 60% pronosticado (niños). Es posible que el enfoque clínico pueda identificar los candidatos al tratamiento de sulfato de magnesio, entre aquellos pacientes que no responden al tratamiento inicial con agonistas Beta2. El reforzamiento del sistema inmune es de primordial importancia en el tratamiento del asma y esto se logra eliminando los alérgenos en los alimentos, corrigiendo los problemas digestivos, estableciendo un equilibrio adecuado de los ácidos grasos esenciales y proporcionando los nutrientes que son importantes para el sistema inmune. Asimismo, es necesario un buen manejo dietético para resistir el asma. Esto puede lograrse con una dieta de rotación, y evitando todos los colorantes artificiales (especialmente el amarillo No. 5FD&C - tartrazina) y los saborizantes. Se recomienda evitar la cafeína, el alcohol, el tabaco, el azúcar, y todos los conservantes.

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Además de eliminar los alimentos alérgicos, Alan Gaby, M.D., Presidente electo de la Asociación Americana de Medicina Holística, sugiere suplementar la dieta con nutrientes como las vitaminas C, B6, B12, niacinarnida, cloruro de magnesio, y glicerofosfato de calcio. Para los ataques agudos de asma, el Dr. Gaby recomienda una inyección endovenosa de estas mismas vitaminas y minerales que se ha denominado Cóctel Myers. Otros nutrientes que benefician directamente a los pacientes asmáticos incluyen la quercetina (un flavonoide que contienen las cebollas), el betacaroteno, el selenio, y el manganeso. Las investigaciones muestran que los casos de asma asociados con bajos niveles de azúcar en sangre, también responden bien a una dieta hipoglucémica. Esta dieta parece ayudar específicamente en los casos de asma inducida por el ejercicio. Si el asma se debe a un estilo de vida con mucho estrés, es recomendable agregar media cucharadita de sal de mar y de bicarbonato de sodio a a una bebida o jugo dulce para un alivio inmediato. La investigación también ha determinado que muchos pacientes pueden reducir su incidencia de ataques de asma, tomando una cucharada de aceite de olivo dos veces al día. Por otro lado, es posible corregir el exceso de ácido en los pacientes asmáticos, usando vinagre de sidra de manzana.

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INTERVENCION DEL MAGNESIO EN EL PROCESO DE RELAJACION DEL MUSCULO LISO POR EL OXIDO NITRICO Acetilcolina CELULA ENDOTELIAL

R Arginina

Mg 2+

Ca2+

+

NO sintasa

NADPH FAD FMN

NO + Citrulina

GTP NO

Proteincinasas de cGMP

+

Guanilil - Ciclasa

cGMP

+ Relajación

CELULA DEL MUSCULO LISO

El diagrama muestra la formación de óxido nítrico (NO) en una célula endotelial, a partir de la arginina, en una reacción catalizada por la NO sintasa enzima compleja que emplea factores redox para su formación como el NADPH, que a su vez necesita magnesio.

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La interacción entre un agonista (p.ej., acetilcolina) y su receptor “ R “ induce la liberación del Ca2+ y produce la activación de la NO sintasa. El NO, en forma subsecuente, se difunde hacia el músculo liso adyacente, donde ocasiona activación de la guanilil ciclasa, formación de cGMP, estimulación de proteincinasas de cGMP y relajación como efecto final.

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SÍ, PERO MUY LENTO, NECESITAS MAGNESIO

MI CORAZÓN LATE POR TI

MAGNESIO Y CORAZÓN “Desde los años 1960, se han publicado en revistas médicas más de 1,000 artículos sobre el magnesio. Los resultados son claros: El magnesio es esencial para el normal funcionamiento vascular. Los vasos sanguíneos requieren del magnesio para funcionar correctamente. Las carencias de magnesio son enormes y son la base de muchos desórdenes comunes en la actualidad. Uno de estos desórdenes es la hipertensión. Es espantoso, francamente, saber que muchos médicos ignoran la importancia de este mineral vital” Dr. Jay S. Cohen, MD. , autor de “El magnesio como solución para la Presión arterial elevada”

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La enfermedad cardiaca es la causa de muerte más común en muchos países. Basta con revisar las estadísticas para darse cuenta el devastador panorama como una realidad que tendría una solución eficaz, barata y sin ningún efecto secundario: El magnesio. La enfermedad cardíaca es el asesino número uno de las mujeres. 8 Millones de mujeres en los Estados Unidos tienen alguna forma de enfermedad cardiaca. Cada 33 segundos, muere una mujer a causa de enfermedades relacionadas con el corazón. Las mujeres que han llegado a la menopausia, tienen de dos a tres veces más probabilidades de desarrollar enfermedad coronaria que aquellas que no todavía no han llegado a ella. Se sabe que en Estados Unidos, 6 millones de mujeres en promedio, han tenido un ataque cardíaco o angina de pecho y 31,837 mujeres en promedio mueren cada año por insuficiencia cardíaca congestiva y 267.000 Mujeres podrían morir a causa de un ataque al corazón de este año. Según el Dr. Urlich, en su libro “Por siempre joven”, menciona que en Alemania, Japón y Finlandia, existe una orden gubernamental de enriquecer la sal con magnesio, lo cual ha dado grandes resultados en disminuír las muertes por cardiopatías. Las enfermedades del corazón cobran más vidas que las ocho siguientes enfermedades en la lista de principales causas de muerte de la mujer, incluido el cáncer de mama. Las mujeres que fuman, tienen la probabilidad de tener un ataque al corazón 19 años antes que las mujeres que no fuman. La causa número uno de muerte en los Estados Unidos, es la enfermedad cardíaca coronaria. La segunda causa de muerte en los Estados Unidos es por accidente cerebrovascular. Un tercio de las muertes, son causadas por enfermedades cardiovasculares en personas de 65 años de edad o menos. Cincuenta por ciento de los varones padecen de enfermedad coronaria a los 50 años, y 50 por ciento de las mujeres sufren de enfermedad coronaria a los 60 años. En el 2002, más de 340.000 hombres murieron de enfermedad cardíaca, y se sabe, por lo tanto, que las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en los hombres. Entre el 70% y el 89% de casos de muerte súbita cardíaca se producen en los hombres, y 50% de los que tienen un ataque al corazón antes de los 65 años, mueren dentro de los próximos ocho años. El consumo de ácido fólico (800 mcg. Por día) y vitamina B6 (piridoxina 138


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100 mg.) al desalojar del organismo a la homocisteína destructiva de las arterias, disminuiría el 50% de los infartos en el mundo. Los hombres sufren ataques al corazón, en promedio, diez años antes que las mujeres y 50% de los hombres que han muerto de un ataque al corazón no presentaban síntomas anteriores. Los hombres que están clínicamente diagnosticados con depresión, tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiaca y ataque al corazón que aquellos no la poseen. Realmente, las enfermedades del corazón pueden afectar a cualquier persona, sin distinción de sexo o raza. Los países con la tasa más alta de enfermedades del corazón son: la Unión Soviética, Polonia, Hungría y la República Checa y los países con las incidencias más bajas de enfermedades del corazón son: Japón, Francia, España, Suiza y Canadá. El especialista cardiaco Michael Brodsky de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en Irving, California, declara que: “La gente necesita saber que la deficiencia de magnesio los predispone a arritmias cardiacas graves, incluso mortales.” Un estudio en Gran Bretaña confirmó que el consumo diario de magnesio por seis semanas redujo las arritmias entre 25% y 50%. Las pruebas realizadas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos demostraron que las mujeres con insuficiencia de magnesio, desarrollaron latidos cardiacos irregulares en el lapso de tres meses. Los investigadores de los Centros de Control de Enfermedades informan que un alto nivel de magnesio en la sangre, reduce en un tercio la posibilidad de morir de cardiopatía “isquémica” común. Y Lawrence Resnick, de la Universidad de Cornell, ha documentado que a mayor magnesio dentro de las células, la presión se mantiene estable, los vasos sanguíneos más elásticos y el corazón saludable, por lo cual menciona al magnesio como un bloqueador natural del canal del calcio. La hipertensión ocurre en cincuenta millones de estadounidenses, y es responsable de un estimado de 29.3 millones de visitas al año en consultorios a médicos alópatas.En la mayoría de esas consultas, se recetan fármacos contra la hipertensión, ignorando al magnesio que ha sido empleado con éxito por casi más de medio siglo por doctores en medicina, osteópatas, y médicos naturópatas. 139


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Una de las primeras evidencias para el empleo del magnesio contra la dolencia cardiaca provino de estudios epidemiológicos en Gales, Taiwán, Suecia, Finlandia y Japón, mostrando que los índices de mortalidad por enfermedad coronaria al corazón son más altos en comunidades que consumen agua y dietas con deficiencia de magnesio. Las áreas geográficas donde el calcio en el agua era mucho más abundante que el magnesio, o donde la ingesta dietética de calcio era más alta que el magnesio, mostraron aún más enfermedades coronarias. Un estudio en Estados Unidos, hecho en un período de 7 años, observando a catorce mil hombres y mujeres, concluyó que una baja ingesta de magnesio en la dieta puede contribuir al origen de la ateroesclerosis coronaria y al ataque agudo al corazón. El Centro para el Control y Prevención de Enfermedad en Atlanta, siguió a doce mil personas durante diecinueve años, al final de los cuales 4,282 personas habían muerto, 1,005 de ellas de enfermedad al corazón. El riesgo de morir de enfermedad al corazón, era el más alto en aquellos con deficiencia de magnesio. Los investigadores hicieron un estimado conservador de que el 11% de medio millón de muertes por enfermedad al corazón en 1,993, pudo haber estado directamente relacionado con deficiencia de magnesio. Si se usaran medidas más exactas para determinar la deficiencia de magnesio, tal como la prueba del ion-magnesio (magnesio-ionizado), encontraríamos que los números serían aún más elevados y la necesidad de magnesio todavía mayor. La evidencia que señala que el magnesio juega un rol crucial en la prevención tanto de la ateroesclerosis como la arterioesclerosis, se ha estado acumulando por décadas. El magnesio mantiene la elasticidad de la pared arterial, y es necesario para el mantenimiento de músculos saludables, incluyendo al músculo del corazón. Por todas estas razones, el magnesio es indispensable para el mantenimiento de un corazón saludable. Uno de los principales químicos metabólicos en el cuerpo es el óxido nítrico. Es un compuesto muy simple hecho de nitrógeno y oxígeno, pero desarrolla una importante actividad. El óxido nítrico controla la vasodilatación, pero esta acción está dirigida por el magnesio. El límite superior de un colesterol normal es 200 mg. /dl, pero en la actualidad, como el promedio del colesterol en la sociedad se eleva cada día más, parece ser que los valores que la medicina actual acepta como normales, también se han elevado. Algunos médicos han hecho serios reparos a esta situación y están revisando el límite superior normal para bajarlo a 180 mg/ dl. Como ocurre con la hipertensión, se dice que la causa actual de muchos 140


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casos de colesterol alto, es desconocida. El colesterol alto tiende a ser un mal de familia y ocurre en asociación con baja producción hormonal tiroidea o hipotiroidismo, enfermedad al hígado, y la gestación. El Dr. Kilmer McCully fue el primer investigador, en 1969, en identificar una condición de elevados niveles de un aminoácido, homocisteína, en la orina de pacientes con enfermedades cardiacas, que podía ser revertida con ciertos nutrientes. La homocisteína es un producto normal de la digestión de proteínas, que en cantidades elevadas causa colesterol oxidado, el cual daña los vasos sanguíneos. Para ciertos individuos que carecen de enzimas específicas para la digestión de proteínas, la homocisteína puede volverse un serio problema. Un nivel saludable de homocisteína es debajo de 12 micromoles por litro de sangre (12 mol/L). Los niveles de homocisteína mayores a 12 mol/L son considerados altos. Del 20 al 40 por ciento de la población general, tiene niveles altos de homocisteína. Las personas con niveles altos tienen cuatro veces más riesgo de sufrir un ataque al corazón, comparadas con los que tienen niveles normales. La elevación de los niveles de homocisteína ocupa un lugar importante en la lista de factores de riesgo de enfermedad cardiaca, y sirve como un marcador aún más determinante que el colesterol alto, para diagnosticar las enfermedades cardiacas y trastornos de coagulación sanguínea. El marcador más relevante es la deficiencia de magnesio, debido a que las principales enzimas involucradas en el metabolismo de la homocisteína dependen del magnesio. Según McCully, la elevada homocisteína se debe a la excesiva presencia de proteína en la dieta. Sin embargo, cuando existe deficiencia de magnesio, de las vitaminas B6, B12 y el ácido fólico, el cuerpo no puede digerir las proteínas adecuadamente. Hace 100 años, las vitaminas B estaban presentes en la dieta típica; ahora que están ausentes de la dieta, la homocisteína se eleva y produce dolencias cardiacas. Cuando estos nutrientes metabólicos son reintroducidos a través de la dieta o de suplementos, los niveles altos de homocisteína son revertidos, y los síntomas de enfermedades cardiacas disminuyen. Las investigaciones actuales confirman que las vitaminas B6, B12, y el ácido fólico junto con el magnesio, son necesarios para impedir el daño a los vasos sanguíneos provocado por los altos niveles de homocisteína en la sangre. En síntesis, el tratamiento exitoso de la homocisteinemia depende de cambios en la dieta que incluyen las vitaminas B y el magnesio. 141


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SH

H3 C

(CH2)2 H

C

SH (CH2)2

NH3+

H

COO

C

NH3+

COO

Homocisteína

Metionina METIONINA SINTASA Metilcobalamina

Metil

H4folato

B12

H4folato

Homocisteinuria y trampa de folato. La B12 causa inhibición de la actividad de la metionina sintasa, lo que produce homocisteinuria y atrapamiento de folato como metiltetrahidrofolato.

Es fácil confundir los términos arterioesclerosis con ateroesclerosis; en realidad muchas personas los usan indistintamente. Arterioesclerosis es el término genérico para el endurecimiento de las arterias. La ateroesclerosis es la cicatrización o el engrosamiento específicamente debido a placas de grasa. Cuando el diámetro de una arteria se estrecha debido a los depósitos de grasa, entonces un coágulo sanguíneo o un espasmo arterial puede ser el toque final para que se produzca una angina, ataque al corazón, o parálisis cerebral. Las complicaciones de esta condición prevenible, causan más de una tercera parte de todas las muertes en el mundo.

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El Adenosin Trifosfato presentado como complejo con magnesio La hipertensión, es una elevación de la presión sanguínea que sufren gran cantidad de personas en el mundo, teniendo causas emocionales como nutricionales. La presión normal es 120-140 sobre 80-90. La presión sistólica es el primer número, y se relaciona con la presión de bombeo que el músculo del corazón crea para empujar la sangre dentro de las arterias. La presión diastólica es el segundo número, y es la presión que mantienen las arterias cuando el corazón está relajado, o entre latidos del corazón, para mantener las arterias abiertas. La hipertensión es primaria o secundaria. La hipertensión primaria no tiene una sola causa, y ocurre en el 90 por ciento de los pacientes hipertensos. La hipertensión secundaria es consecuencia de otra enfermedad. Las causas de hipertensión primaria incluyen hiperlipidemia, historia familiar, obesidad, dieta inadecuada, fumar, estrés, y la excesiva ingesta de sal y azúcar refinado. Durante mi experiencia clínica en 30 años de ejercicio de la medicina, he tenido éxito en el control de pacientes con hipertensión primaria, administrando cloruro de magnesio (4 gramos) con jugo de naranja en ayunas diariamente. El magnesio controla al calcio y el potasio de la naranja controla el sodio, con lo cual se establece un buen equilibrio en la bomba sodio-potasio y el control de la hipertensión. 143


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Generalmente, la hipertensión se diagnostica durante un examen físico de rutina; y es importante destacar que no presenta señales distintivas o síntomas, salvo que la condición esté muy avanzada, en cuyo caso pueden existir señales como dolores de cabeza, mareos y visión nublada. En la medicina occidental, el protocolo para el tratamiento con fármacos para la hipertensión es típicamente el uso de diuréticos, o píldoras de agua. Cuando a los pacientes se les prescribe diuréticos, se les advierte que el efecto colateral más común es la deficiencia de potasio, que se elimina con la orina. Para prevenir esta situación, se les recomienda que coman plátanos y naranjas. Lo que no se les dice a los pacientes, es que el magnesio también se elimina junto con el potasio. Recuerde que la deficiencia de magnesio lleva a que los vasos sanguíneos estén menos relajados y más susceptibles a espasmos y tensión, un precursor de la hipertensión; como consecuencia, el mismo tratamiento contra la hipertensión empeora el problema. Irónicamente, el reemplazo de potasio no ayuda a los pacientes que también padecen de deficiencia de magnesio, porque el cuerpo no puede llevar potasio a las células sin suficiente magnesio. Además, los llamados diuréticos ahorradores de potasio, generalmente agotan otros minerales, incluyendo el magnesio. Algunos, aunque no muchos cardiólogos, saben que el magnesio es una necesidad fisiológica y un tesoro terapéutico que se debería usar antes recetar medicamentos que causan efectos colaterales. Llaman al magnesio la “droga ideal”: es segura, económica, y simple de usar, con amplio espectro terapéutico, una vida media corta, y muy poca o ninguna tendencia hacia interacciones con drogas. Las investigaciones demuestran una relación directa entre la cantidad de magnesio en la dieta y la habilidad para evitar la presión alta. Los Dres. Burton y Bella Altura fueron los primeros en demostrar, que las dietas deficientes en magnesio producían hipertensión en animales de laboratorio. La dieta, puede bajar la presión sanguínea con éxito, debido a una combinación de pérdida de peso y un aumento en la ingesta de los cofactores de vitaminas y minerales necesarios para el control de la presión sanguínea. Por ejemplo, los niveles elevados de minerales como el potasio y el magnesio en la dieta, tienen un efecto supresor en las hormonas reguladoras de calcio, que influyen en la presión sanguínea. La presión sanguínea arterial parece subir en la medida que los niveles de iones-magnesio y magnesio sérico total descienden. La angina se presenta como un dolor episódico en la región del pecho y/o 144


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debajo del brazo izquierdo, debido a la falta de oxígeno del músculo del corazón, y a la acumulación de dióxido de carbono y otros metabolitos. Usualmente el dolor que puede presentarse como una ligera presión o llenura, o un soplido abrumador, viene con el ejercicio (especialmente en un ambiente frío), el estrés emocional, una comida pesada, o aún un sueno intenso, y es aliviado (luego de cinco minutos) con el descanso y la nitroglicerina. La falta del suficiente flujo sanguíneo que lleva el oxígeno básico para la vida y nutrientes, puede deberse a arterias coronarias bloqueadas o a espasmos en estos pequeños vasos. La angina es llamada “inestable” cuando los síntomas se tornan más severos; una angina inestable implica un mayor riesgo de ataque al corazón. Otro tipo de angina es llamada de Prinzmetal, que es la que ocurre durante el descanso, luego de una especie de estrés físico. James B. Pierce, Ph.D., cree que ha identificado la causa de Prinzmetal, que ocurre generalmente a dos horas específicas del día: temprano por la mañana y al final de la tarde, cuando los niveles de magnesio están en su punto más bajo. El Dr. Pierce estima que hasta un 50 por ciento de ataques al corazón súbitos, pueden deberse a deficiencia de magnesio. El Dr. Pierce, encontró que el magnesio funcionaba mejor que la nitroglicerina para sus propios dolores de pecho ocasionados por estrés. De hecho, el Dr. Pierce podía predecir que tendría un dolor de pecho después de un día estresante, luego de haber conducido por mucho tiempo, o por una alteración emocional, y por ello aumentaba su ingesta de magnesio para prevenir los síntomas. Los factores de riesgo para la angina incluyen: deficiencia de magnesio, fumar, diabetes mellitus, hiperlipidemia, personalidad tipo A, estilo de vida sedentaria, dieta pobre, e historia familiar de enfermedad a la arteria coronaria. El diagnóstico de la angina, para diferenciarla del infarto al miocardio y de la angina inestable, incluye un EKG (electrocardiograma) tomado durante un ataque de angina; un test de tolerancia al ejercicio, que es un EKG tomado mientras se realiza un circuito de ejercicios; y un angiograma coronario, para apreciar si las arterias coronarias están abiertas o bloqueadas. El infarto al miocardio (IM), o ataque al corazón, causa daño permanente al músculo del corazón y requiere hospitalización inmediata. El IM es el resultado de una enfermedad a la arteria coronaria, debida a la ateroesclerosis o a espasmos causados por deficiencia de magnesio. La arteria puede dañarse gradualmente por la placa, repentinamente entrar en espasmo, ser bloqueada por un coágulo sanguíneo, o una combinación de todo lo anterior, a menudo 145


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acelerado por una emoción excesiva. La placa ateroesclerótica calcificada, el espasmo arterial, y hasta el coágulo sanguíneo, todos son causados o empeorados por la deficiencia de magnesio. El tratamiento inmediato para un ataque agudo al corazón, usualmente incluye administrar drogas anticoagulantes mediante goteo endovenoso. El magnesio vía endovenosa se debe administrar tan pronto como sea posible después del ataque cardiaco; sin embargo, si se ingiere con regularidad, el magnesio puede brindar la mejor protección para prevenir un ataque agudo al corazón. El tratamiento con magnesio por vía oral, también inhibe los coágulos sanguíneos en pacientes con enfermedad a la arteria coronaria, sea que el paciente esté en terapia de aspirina o no. Mientras más médicos leen el considerable bagaje de investigación sobre el magnesio, más están incorporándolo dentro de sus protocolos endovenosos y orales para sus pacientes con dolencias cardiacas. Desde la década de 1930, el magnesio ha sido estudiado por sus efectos en el corazón, y ha sido aplicado como inyección para el tratamiento de condiciones del corazón desde los años 40. Los efectos del magnesio como salvador de vida, han sido confirmados y reconfirmados en muchas clínicas y laboratorios. Por ejemplo, en un análisis de siete grandes estudios clínicos, los investigadores concluyeron que la aplicación del magnesio (en dosis de 5-10 g. por inyección endovenosa), redujo las posibilidades de muerte en un sorprendente 55 por ciento en casos de infarto agudo al miocardio (IM). Durante la década pasada, varias pruebas realizadas en clínicas que usaron magnesio, han demostrado sus efectos beneficiosos: Si el magnesio endovenoso es administrado antes de cualquier otro fármaco e inmediatamente después del inicio de un ataque al corazón, la incidencia de la presión alta, falla del corazón congestivo, arritmia, o un subsecuente ataque al corazón, es ampliamente reducida. Uno de esos estudios, llamado LIMIT-2, proporcionó poderosa evidencia que la temprana administración de magnesio protege al músculo del corazón, previene la arritmia, y mejora la supervivencia a largo plazo. El magnesio puede mejorar la secuela de un ataque al corazón agudo, previniendo problemas de ritmo, mejorando el flujo sanguíneo al corazón dilatando los vasos sanguíneos, protegiendo el músculo del corazón dañado contra la sobrecarga de calcio, mejorando la función del músculo cardiaco, deshaciendo cualquier coágulo sanguíneo obstruyendo las arterias, y reduciendo el daño de los radicales libres. El magnesio puede también ayudar a la droga para el corazón digoxina, a ser más efectiva en el tratamiento de la arritmia cardiaca; 146


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sin suficiente magnesio, la digoxina puede tornarse tóxica. Los criterios sugeridos para la intervención del magnesio no fueron seguidos en un examen muy grande llamado ISIS-4, y el resultado no mostró los mismos indicadores de la prueba de LIMIT. En el examen ISIS, el magnesio fue administrado muchas horas “después” del inicio de los síntomas y “después” que el coágulo sanguíneo había comenzado a formarse. Las dos pruebas (exámenes) fueron tan diferentes como manzanas y naranjas, pero el debate sobre la eficacia del magnesio todavía está cargado de vehemencia. Desde los estudios LIMIT e ISIS, varios estudios más pequeños han demostrado aún mayor recuperación de ataques al corazón usando magnesio endovenoso, incluyendo un examen a doscientas personas, con un índice de mortalidad 74 por ciento más bajo. Los laboratorios farmacéuticos, que quieren promover terapias con sus propios fármacos, citan el examen de ISIS como prueba de que el sulfato de magnesio no funciona; quienes apoyan al magnesio citan el estudio LIMIT como prueba que sí funciona. Su propio médico, puede estar influenciado por el examen de ISIS y quizás piense que el magnesio no es una opción importante para su cuidado. Pero los cardiólogos que están buscando alternativas diferentes a la terapia con fármacos y al inconveniente de sus muchos efectos colaterales, y que leen los estudios que se han realizado a conciencia, están usando magnesio. Debido a que uno de los mayores efectos colaterales de los medicamentos para el corazón, especialmente los diuréticos, es la deficiencia de magnesio, es vital que sea medido con un test de magnesio ionizado y administrado como suplemento en pacientes del corazón que están bajo medicación. La dosis varía de 6 a 10 mg/kg/día (300-1,000 mg. por día), la cual debe ser ingerida exclusivamente bajo supervisión médica, si usted está tomando otros medicamentos para el corazón. Entre el 40 y 60 por ciento de las personas que sufren ataques repentinos al corazón, puede darse el caso que no tengan bloqueo arterial o una historia irregular de palpitaciones. Dos causas posibles de que esto ocurra son: espasmos en las arterias coronarias y la ocurrencia de una severa perturbación en el ritmo cardíaco, tal como la fibrilación atrial. Ambas condiciones pueden ocurrir por una deficiencia de magnesio. Un bajo nivel de magnesio hace que el músculo del corazón se torne hiperirritable, llevando al desarrollo de una perturbación en el ritmo, que no puede ser detenida sin intervención médica de emergencia. Un médico sagaz reconoce la posibilidad de deficiencia de 147


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magnesio e inmediatamente administra magnesio endovenoso, como en el examen de LIMIT. Tanto las palpitaciones rápidas o taquicardia atrial como los latidos prematuros y la fibrilación atrial, han respondido al tratamiento con magnesio endovenoso. Se ha detectado que la hora más común para el inicio de ataques al corazón es las 9 a.m. los días lunes, cuando la gente se alistaba para otra larga semana de labor. Como se mencionó anteriormente, personas que sufren de ataques de angina inducidos por el espasmo a menudo los experimentan a la misma hora del día, usualmente en la mañana y al terminar la tarde, cuando los niveles de magnesio están en sus niveles más bajos. La deficiencia matutina, probablemente se deba al no haber comido la noche anterior, y a la pérdida de magnesio a través de la orina. La deficiencia de la tarde, puede ser causada por el agotamiento del magnesio inducido por el estrés del día, y al no haber sido repuesto con la comida nocturna. La habilidad del magnesio para neutralizar los efectos dañinos al corazón de las catecolaminas (los productos inducidos por el estrés, la adrenalina y el cortisol), es el milagro que puede prevenir los efectos colaterales de un ataque agudo al corazón, tal como la arritmia. La deficiencia de magnesio contribuye a ritmos cardíacos anormales, posiblemente porque el magnesio es responsable del mantenimiento de concentraciones normales de potasio y sodio dentro de las células musculares del corazón. Un equilibrio de potasio, sodio, calcio, y magnesio, permite la contracción normal del músculo cardiaco y mantiene la palpitación normal. Un marcapaso central dentro del músculo cardiaco, crea una acción normal de bombeo que viaja a través del corazón; la arritmia cardiaca ocurre cuando otras áreas menos preparadas del corazón, son forzadas a asumir el rol del marcapaso central cuando éste se daña o se irrita por falta de oxígeno debido a vasos sanguíneos bloqueados, causado por fármacos (incluyendo el café), desequilibrio hormonal, o deficiencia de magnesio. Estos nuevos marcapasos son aún más sensibles a la deficiencia de magnesio, y responden a la terapia de magnesio que ha sido empleada exitosamente por más de sesenta años. El magnesio también es un tratamiento aceptado para las arritmias ventriculares, la insuficiencia cardiaca congestiva donde el corazón es débil y no es capaz de vaciarse después de cada palpitación, además, antes y después de una operación al corazón, incluyendo el injerto de bypass coronario. Todos estos estudios indican, que la frecuencia de las arritmias ventriculares es reducida mediante la administración de magnesio endovenoso, y respaldan la administración de una alta dosis de magnesio 148


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endovenoso temprana, en el inicio de un infarto al miocardio. Las arritmias impiden la correcta expulsión de sangre por el corazón, al hacer que este lata desorganizadamente o muy rápido. Cuando una persona joven o de edad muere repentinamente y la autopsia no logra encontrar un ataque al corazón, los doctores generalmente sospechan de una arritmia fatal como causa de la muerte. En estos casos, el magnesio demuestra el rol esencial que desempeña para mantener un ritmo armonioso del corazón, tanto directamente, como a través de sus efectos en el potasio y en el calcio. La deficiencia de magnesio origina una acumulación del calcio celular, y la pérdida del potasio celular da origen a las arritmias, incluyendo extrasístoles (latidos prematuros), taquicardia (aceleración del ritmo cardiaco), y a la fibrilación (un índice de latidos tan rápido que el corazón tiembla o vibra caóticamente, en vez de empujar sangre hacia adelante con latidos normalmente espaciados y efectivos). Las arritmias producidas por un bajo nivel de magnesio pueden dañar o causar muerte cardiaca repentina, por esta razón, los cardiólogos aplican hace muchos años sulfato de magnesio IV en los casos de arritmias malignas. Según la información recibida en los congresos mundiales de magnesio (Francia, Alemania, Japón, México, Estados Unidos, etc. Ver www.biendesalud.tv e www.infomagnesio.com), los protocolos en casos de infarto agudo al miocardio, se aplica como primera acción, sulfato de magnesio IV para evitar la fibrilación, lo cual puede ser fatal. Un intervalo QT anormalmente largo, se aprecia en los electrocardiogramas (ECG) de personas que poseen una arritmia mortal llamada torsade de points, una condición que tiene respuestas efectivas al tratarse con infusiones de magnesio. Se ha demostrado que al aumentar el nivel de magnesio en la sangre a través de una solución de magnesio las arritmias tienden a disminuir, aumentando la retención de potasio del cuerpo para corregir los niveles bajos de potasio y bloqueando el desplazamiento de calcio dentro de las células musculares. Ingerir oralmente el magnesio significa una mejora comprobada en la salud cardiaca, ayudando a prevenir las arritmias en primer lugar. La deficiencia de magnesio es la clave para encontrar la respuesta al enigma de la muerte súbita en individuos aparentemente sanos, personas jóvenes, deportistas y atletas, 149


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a quienes en las autopsias inexplicablemente se observan arterias coronarias normales y desbloqueadas. El magnesio es uno de los elementos de mayor importancia dentro de la célula, e interviene en procesos bioquímicos básicos como regulador de la estructura del ribosoma, que son pequeñas formaciones de la célula, en el transporte de la membrana celular, la síntesis de proteínas y de ácidos nucleicos; la generación y transmisión de los impulsos nerviosos, la contracción muscular y cardiaca, así como en la fosforilación oxidativa que es la etapa más eficiente en la producción de energía en las células. La cantidad de magnesio que podemos obtener de los vegetales no contiene la cantidad adecuada para una dieta rica en magnesio, debido a que la industria agrícola intensiva actual no contiene los nutrientes necesarios en los suelos ni se respeta los ciclos de cultivo natural de cada ecosistema. Por ello encontramos deficiencia de magnesio en la población actual. En los últimos 50 años el consumo mundial de magnesio ha bajado y el de calcio ha aumentado, esto se debe al uso masivo de fertilizantes en los suelos con alto contenido en potasio y calcio, ambos sin magnesio; por esta razón, la hipertensión arterial, los infartos del corazón, los derrames cerebrales, la diabetes, la osteoporosis, el envejecimiento acelerado, la ansiedad y la depresión, han aumentado como consecuencia de esta deficiencia nutricional. El magnesio bloquea la captación del calcio y actúa como un potente vasodilatador y mantiene el balance de los mecanismos que permiten la coagulación, aumentando la oxigenación en el corazón y mejorando la contracción del músculo del corazón. Los exámenes en personas que han fallecido por ataques cardiacos muestran bajos niveles de magnesio en el músculo cardiaco, mientras que los pacientes con enfermedad coronaria, tratados con dosis grandes de magnesio, tienen una mejor expectativa de vida que aquellos que son sometidos al tratamiento convencional. Un porcentaje significativo de personas sufren de prolapso de la válvula mitral, que es un descenso en la eficiencia de esta válvula en su función con el corazón. Este problema es asociado a las arritmias, y en general a un músculo cardiaco hipersensible. Los estudios demuestran que más del 60% de estas personas tienen deficiencia de magnesio, y los síntomas pueden ser prevenidos por la administración de este elemento. 150


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Los países que poseen una relación de alto contenido de calcio y un bajo contenido de calcio, como es el caso de Australia, presentan un mayor índice de enfermedades cardiovasculares. Algunos medicamentos para regular la arritmia y diuréticos, aumentan la excreción urinaria del magnesio y contribuyen a la deficiencia del mismo. El magnesio es el más importante agente antiarrítmico para tratar la toxicidad de la medicación, a la vez que contribuye a tratar la taquicardia atrial y ventricular cuando es administrado por vía intravenosa en estados de emergencia. Además, el magnesio corrige las arritmias y la insuficiencia cardiaca congestiva; actúa como un sedante cardíaco que disminuye la excitabilidad del miocardio. La deficiencia de magnesio también ha sido implicada en el prolapso de la válvula mitral (PVM), un desorden en el que la válvula mitral no cierra completamente una de las cámaras del corazón durante la contracción del mismo. También es llamado síndrome de la válvula flexible. Cuando la sangre ingresa a través de la válvula abierta, puede oírse como un murmullo del corazón con un estetoscopio. Cuando el ultrasonido cardíaco se hizo común, el diagnóstico del PVM se incrementó, especialmente en las mujeres jóvenes. No hay tratamiento alopático para esta condición, y en casos no graves o aún en los moderados, no causa ningún síntoma. Sin embargo, usualmente se les advierte a los pacientes que deberían tomar antibióticos cuando se curan la dentadura, para prevenir la posibilidad que bacterias alojadas en las encías sean incorporadas al flujo sanguíneo y se instalen en la válvula prolapsada, causando infección. Esta es una ocurrencia muy rara y algunos médicos desaprueban esta sobre utilización de antibióticos, pero permanece como un riesgo de responsabilidad potencial para los dentistas que no advierten a sus pacientes sobre este peligro. Por otro lado, la depleción del potasio y del magnesio parece jugar un papel significativo en las taquiarritmias ventriculares vistas en los pacientes alcohólicos, en los pacientes tratados con diuréticos y/o pacientes con toxicidad por digitalicos. Se sugiere una estrategia terapéutica por la observación, de que los pacientes hipokalémicos tienen una incidencia coexistente del 38-42% de hipomagnesemia: tanto el magnesio como el potasio deben de ser reabastecidos en todos los pacientes hipokalémicos que padecen de alcoholismo, o en quienes están recibiendo diuréticos y/o digitalicos, debido a las taquiarritmias ventriculares que acompañan estos estados clínicos. Una determinación séri151


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ca rutinaria de magnesio, contribuirá significativamente a identificar aquellos pacientes en riesgo de arritmias cardiacas debido a la magnesio depleción. Los posibles mecanismos a través de los cuales la depleción de potasio y la depleción de magnesio podrían causar los disturbios en el ritmo cardiaco, incluyen la repleción incompleta del potasio celular con la retención del sodio, debido a una debilitación o deterioro de la actividad ATPasa magnesio activada, una alteración en la permeabilidad de la membrana celular con pérdida de potasio celular y pérdida de absorción celular del sodio, y que ocurra un influjo intracelular del calcio. Todos estos eventos podrían resultar como consecuencia de la magnesio deficiencia. Una razonable estrategia terapéutica para evitar el problema de la repleción refractaria del potasio, debido a una coexistente magnesio deficiencia, sería la de reabastecer el magnesio, cuando haya una indicación para reponer el potasio. Finalmente, parece razonable recomendar que el magnesio sérico sea determinado rutinariamente, cuando el médico requiera de la determinación de los electrolitos séricos para apoyar su manejo en la terapia del paciente. La determinación del magnesio sérico es especialmente relevante en pacientes que son alcohólicos y en pacientes que reciben diuréticos y/o digitalicos, debido a la frecuencia de las taquiarritmias ventriculares que acompañan a estos estados clínicos que no responden a la repleción de potasio por si solo, pero que son mejorados por la provisión del magnesio así como del potasio. La tasa de mortalidad debido al infarto del miocardio, parece variar con el consumo dietético del magnesio, lo cual podría ser debido a los efectos sobre la arteriosclerosis, el espasmo de la arteria coronaria, patogénesis alterada de infarto del miocardio, la vulnerabilidad aumentada a la arritmia, o alguna combinación de éstos. Se ha encontrado que la deficiencia de magnesio aumenta la severidad de un evento oclusivo coronario en término del monto de necrosis producida por alguna oclusión en particular. Además, una reducción en la concentración del magnesio extracelular, se asocia con la contracción del músculo vascular liso que podría ser el equivalente del espasmo arterial. En los hámster, la MD conduce a la necrosis fibrinoide, que se cree es secundaria a la sobrecarga de Calcio. Estos 3 efectos: el espasmo de la arteria coronaria, la arritmia cardiaca, y el aumento de la vulnerabilidad a la necrosis miocardial tras una oclusión coronaria, pueden estar todos vinculados a los cambios en el metabolismo electrolítico del músculo miocardial y del músculo liso vascular que ocurren del Mg reducido, que se asocia con la MD.

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Una complicación común de pacientes críticamente enfermos, es la taquiarritmia cardíaca. Al papel que juega el magnesio, no se le ha dado la debida importancia. Miles de casos bien-documentados, indican la eficacia del magnesio para controlar el ritmo cardiaco cuando fallan los métodos convencionales. Las siguientes taquiarritmias responden favorablemente al magnesio: En casos de taquicardia ventricular rebelde y la fibrilación, ya sea hipo o normomagnesémica, Torsades de pointes, taquiarritmia ventricular digitalico-tóxica, taquicardia atrial multifocal y taquiarritmia atrial hipomagnesémica; se recomienda que 10-15 ml de 20% MgSO4 (sulfato de magnesio) se infusione por más de 1 min, seguido de 500 ml de 2% MgSO4 durante más de 5 horas. Podrían ser necesarios unos segundos 500 ml por más de 10 horas. Falla renal, la desaparición del reflejo del tendón profundo, un aumento del magnesio sérico por encima de 5 mEq/l, una caída en la presión sanguínea sistólica por debajo de 80 o una caída en el pulso por debajo de 60, contraindican el uso continuo de magnesio. Si el potasio sérico se encuentra en o cae por debajo de 4.0 mEq/l, entonces se deberá agregar 20-40 mEq/l de cloruro de potasio. La deficiencia de magnesio puede confirmarse mediante un bajo nivel sérico o mediante una retención mayor del 50% de magnesio administrado.

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Con mi magnesio adios migraña ahora nos vamos de compras

¿Pero mami y tu migraña?

MAGNESIO Y MIGRAÑA La ciencia está empezando a reconocer el papel del magnesio como el agente preventivo número uno contra las plagas de la civilización. En cuanto a las migrañas, si bien es cierto que no todos los dolores de cabeza son producidos por desequilibrios minerales, ahora sabemos que el 50-60 % de las migrañas están vinculadas a la deficiencia de magnesio. Dr. Mark Sircus, M.D. Director de “International Medical Veritas Association” y autor de “magnesio para la Vida”, “magnesio: la fuente de la Vida” y “magnesio : Lo último en Medicina para el Corazón”

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Dos prestigiosos estudios han hecho considerar el papel del magnesio en el tratamiento de la migraña aguda. El Dr. Alexander Mauskop, experto internacional y líder en investigación en el tratamiento de las migrañas y colaboradores, demostraron el alivio del dolor de cabeza a los 15 minutos de aplicar magnesio intravenoso en 32 de 40 pacientes con migraña, dolor de cabeza, o dolor de cabeza por tensión. Es un hecho que la deficiencia de magnesio ocasiona dolores de cabeza, y esa es probablemente la razón por la cual ninguna terapia de prescripción en el mercado llega a tratar todos los dolores de cabeza con éxito. Según el Dr. Burton M. Altura, profesor de fisiología y medicina en la Universidad del Estado de Nueva York en Brooklyn, simplemente no están tratando la causa. De las 17 personas que hemos tratado con magnesio, 13 tuvieron una completa mejoría,” dice el Dr. Herbert C. Mansmann, hijo, profesor de Pediatría y profesor asociado de medicina en la Universidad Jefferson Medical en Filadelfia. La contaminación de nuestros alimentos es un problema creciente, y actualmente un riesgo reconocido vinculado con la aparición de dolores de cabeza. No se requiere de mucho conocimiento para observar que el bienestar humano, ha sido comprometido por los cócteles químicos que contienen nuestras comidas. Por los menos 2,800 sustancias han sido reconocidas como aditivos de comida por el FDA Americano. Estas sustancias se usan para hacer la comida más atractiva y agradable al gusto y además para alargar la vida de los alimentos en las tiendas. Un análisis realizado en Inglaterra, revela una amplia gama de sustancias químicas en los alimentos; la mayoría de estas sustancias, aunque no siempre, por debajo del límite legal, y 65% de ellos están reconocidos por ser dañinos a la salud: el 35% son químicos sospechados de ser causantes de cáncer, el 12 % son químicos que alteran las hormonas, y el 41 % son agudamente tóxicos. Debido a que el magnesio es esencial para el desecho de las sustancias toxicas del cuerpo, la falta del mismo nos hace aun más vulnerables a la contaminación alimentaria. De acuerdo con la Dra. Carolyn Dean, si uno tiene magnesio deficiencia y usa regularmente el aspartame, la toxicidad es magnificada y puede ser la causa de dolores de cabeza y migrañas. Además, es necesario no perder de vista otro factor coadyuvante en el tratamiento de la migraña en combinación con el magnesio, como es el caso de la vitamina B2 o riboflamina, lo cual había sido materia de discusión como tratamiento potencial y agente preventivo para las migrañas. Fue hasta abril 162


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de 1997, cuando un estudio doble ciego, demostró que la riboflamina podía ciertamente prevenir migrañas. Esta investigación fue publicada en la prestigiosa revista de medicina “Neurología”. El magnesio y la riboflamina se encuentran en muchos alimentos, juegan roles integrales en la salud general, y son muy bien tolerados por el cuerpo humano. Ingerir magnesio es muy seguro para los niños y gestantes. El magnesio es un mineral que ayuda a que el cuerpo convierta los carbohidratos, proteínas, y grasas en energía; manufactura el material genético, asegura que los músculos se contraigan y se relajen adecuadamente, elimina del organismo al amoníaco y otras sustancias tóxicas, transmite mensajes a través de los conductos nerviosos, mantiene los dientes saludables y mantiene al corazón latiendo apropiadamente. Es muy importante mantener de manera constante, suficientes niveles de magnesio en la sangre. Afortunadamente, si sus niveles en la sangre caen debajo de los niveles aceptables, el cuerpo es capaz de extraer el magnesio almacenado en los huesos. Aún así, esta situación no es aceptable, ya que en este caso se depleta los depósitos de magnesio en los huesos. Como ya hemos visto, el calcio contrae y el magnesio relaja. Ambos se complementan como par de opuestos necesarios para hacer posible que los músculos funcionen apropiadamente. Estos dos minerales, hacen lo mismo para los vasos sanguíneos; pero el magnesio y el calcio deben mantenerse en equilibrio, o habrá problemas, porque el exceso de uno de estos minerales puede propiciar algunos de los mismos problemas que usted puede observar en la deficiencia del otro. Supongamos, por ejemplo, que hay mucho más calcio en relación al magnesio en el cuerpo; sin los efectos relajantes del magnesio, los vasos sanguíneos en el corazón se pueden contraer demasiado, obstaculizando el flujo de sangre, posiblemente empujando la presión sanguínea hacia arriba o propiciando un ataque al corazón. Por otro lado, tomar mucho magnesio puede impedir que su cuerpo absorba suficiente calcio de sus alimentos. Generalmente, la mayoría de los problemas de salud, están vinculados a la insuficiente ingesta de magnesio. La reserva de magnesio de su cuerpo puede bajar, si usted no está ingiriendo suficiente en su dieta. También puede bajar si tiene procesos largos de diarrea o vómito, si bebe demasiado alcohol, o usa drogas diuréticas por largos períodos de tiempo, o tiene diabetes, enfermedad renal, o malnutrición proteica-calórica. 163


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El stress, por ejemplo, es uno de los grandes consumidores de magnesio. De eso hablaremos en un capítulo aparte. Sin embargo, sabemos también que el stress puede hacer que las migrañas sean más frecuentes y severas. Si vinculáramos estos dos hechos, el magnesio sería el nexo biológico entre el stress y la migraña. En el caso de los pacientes de migraña, existen otros problemas. Por ejemplo, si están tomando demasiado calcio en sus alimentos y/o suplementos, podría ocurrir que su organismo no absorben suficiente magnesio, así lo están consumiendo. Tabmién puede haber problemas con la manera en que sus cuerpos usan el magnesio. El stress físico y emocional “quema” el magnesio que toman. Un miembro de la familia de las vitaminas B, la riboflamina, juega varios roles en el cuerpo, ayudando en la liberación de energía de los carbohidratos, proteínas, y grasas que comemos, en el crecimiento normal, la fabricación de glóbulos rojos, la fabricación y regulación de un número de hormonas, la conversión del triptófano en niacina y la activación de la vitamina B6. A diferencia del magnesio, la riboflamina no se almacena en grandes cantidades en el cuerpo, de manera que el ser humano necesita tomar cantidades adecuadas todos los días. El exceso de riboflamina, especialmente cuando se toma en forma de suplemento, se elimina en la orina sin problema, con un color amarillo brillante. La riboflamina participa en muchas actividades corporales; la deficiencia de esta vitamina puede afectar de muchas y diferentes maneras: causar quemazón y ardor de la boca, lengua y labios; fisuras en los rincones de la boca, inflamación de las membranas mucosas de la boca, escasa visión, sensibilidad a la luz, ojos rojos, sequedad y otros problemas a la piel, debilidad, fatiga, conjuntivitis, depresión, dificultades emocionales y mentales. La rivoflamina se encuentra en pequeñas cantidades en una variedad de alimentos, de manera que a veces se observa casos serios de deficiencia. Hay sin duda numerosas personas que toman muy pocos alimentos que la contienen, y además aveces, en dosis inadecuadas. La gente de menos recursos económicos y el adulto mayor, son más proclives a esta deficiencia. Afortunadamente, no hay que preocuparse de las megadosis, pues la cantidad que el cuerpo no necesite, simplemente será excretado por la orina y/o por las heces. La RDA de B2 (riboflavina) es 1.7 mg. por día; sin embargo, algunos 164


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pacientes con migraña necesitan grandes cantidades de riboflavina, regulando la acción mitocondrial. Es bueno saber en la mitocondria se encuentra la mayor concentración de magnesio y la mitocondria tienesu propio ADN. La mitocondria es clave en la respiración y la energía celular y se encuentra en todas las células, por lo cual ahora encontramos la explicación de la acción del magnesio en todos los procesos bioquímicos del cuerpo, así como en los órganos, aparatos y sistemas; esto quiere decir que el magnesio puede ser beneficioso en todo el organismo y en toda terapia médica, nutricional y sobre todo preventiva. Al iniciarse la década de los 90, sabíamos que magnesio y la riboflamina eran nutrientes importantes, pero lamentablemente, los neurólogos que trataban dolores de cabeza, no mostraron en debido interés. Todo adquiere mayor sentido, si se recuerda que la mayor parte de nuestras medicinas ancestrales, se derivaban de la naturaleza, de hierbas y alimentos. El conocimiento científico creció a pasos agigantados en el siglo XX, de manera que en la actualidad, nuestras medicinas son píldoras y cápsulas con apariencia científica e inyecciones intramusculares y endovenosas. Pero aún está presente bastante de nuestra naturaleza en los medicamentos modernos, muchos de los cuales son versiones altamente refinadas de sustancias naturales. Evidentemente, los investigadores de muchas de las compañías farmacéuticas de alta tecnología, están explorando detenidamente los bosques de lluvia tropical buscando plantas o hierbas que tengan valor medicinal y que puedan ser convertidas en drogas modernas. De manera que no hay nada anti-científico o no-científico en el uso de un mineral, una vitamina, e incluso una hierba para aliviar y prevenir las migrañas. Una medicina no tiene que ser una elaboración altamente refinada de laboratorio para ser considerada buena, simplemente tiene que funcionar, con un mínimo de efectos colaterales. Cerca de la mitad de la gente que sufre dolores de migraña, son deficientes de cierta forma de magnesio conocida como ión de magnesio en suero, llamado magnesio “libre”. Hay dos formas de magnesio en el cuerpo. Una es inactiva porque está ligado a otras sustancias y la otra, la forma que nos interesa, no está ligada y está activa. Es esta forma libre y activa, la que juega un papel importante en el origen y la prevención de migrañas. Cuando los niveles libres de magnesio caen, ocurre lo siguiente: • Los vasos sanguíneos en la cabeza están más propensos a contraerse (espasmofilia), especialmente ante la presencia de sustancias como la 165


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serotonina. Este “endurecimiento” interrumpe el flujo sanguíneo y puede propiciar la migraña. • Varias sustancias inflamatorias son liberadas en el cerebro, creando las condiciones dolorosas y otros síntomas. En los últimos congresos de neurología, se han presentado estudios de la aplicación de sulfato de magnesio en las crisis de migraña. Lamentablemente, en el Perú sólo se pueden adquirir ampollas de sulfato de magnesio en las famacias de las salas de emergencia. Hemos tenido la experiencia de aplicar 1 gramo de cloruro de magnesio cristalizado, dividido en 3 partes de manera sublingual, durante dos minutos, para los casos de migraña, ataques de hipo, asma y síndromes convulsivos, con resultados realmente exitosos. El vínculo magnesio/migraña es muy fuerte y está bien documentado. Sabemos, por ejemplo, que los mismos sucesos que causan que el cuerpo pierda magnesio como por ejemplo la menstruación, la gestación, stress, alcohol, y ciertas drogas diuréticas, también pueden propiciar migrañas. También sabemos que el magnesio tiene mayor eficacia contra las migrañas que los medicamentos. Por ejemplo, el magnesio: • Ayuda a mantener en el cerebro los vasos sanguíneos adecuadamente tonificados y abiertos, permitiendo que la sangre fluya libremente. • Previene que las arterias sufran un espasmo súbito. • Ayuda a evitar que las plaquetas se junten inapropiadamente, causando un lento y denso fluir de la sangre. • Ayuda a mantener estables las membranas celulares. • Interfiere con las sustancias que causan inflamación en el cuerpo. De esta manera actúa el magnesio como una medicina para las migrañas. Hace noventa años, se sugirió que una deficiencia de magnesio podría causar dolores de cabeza, y décadas más tarde, durante los años 90, se realizaron informes esporádicos de médicos que estaban usando este mineral para aliviar los dolores de cabeza. Lamentablemete, sólo se realizaron unos pocos estudios sobre el magnesio, ocasionando resultados confusos, debido a que sólo se podía medir el magnesio total y no el magnesio libre. Cuando surgieron nuevas técnicas para medir el magnesio libre, desarro166


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lladas por el Dr. Burton Altura a los inicios de los 90, se pudo estudiar con mayor eficacia el vínculo entre magnesio libre y migrañas. Por ejemplo, en 1993, el Dr. Alexander Mauskop informó los resultados de un estudio con 200 pacientes en el Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York. Se halló que la gente que sufría de dolores de migraña agudos, tenía los niveles más bajos de magnesio en su sangre. Este hallazgo, fue respaldado por otro estudio en el que se encontró que el nivel del magnesio libre era 42 % menor en aquellos que tenían un ataque de migraña agudo. En 1995, el Dr. Mauskop aplicó inyecciones endovenosas de magnesio a personas con bajos niveles de este mineral en su sangre, y pudo aliviar los dolores de cabeza generalmente dentro de los 15 minutos siguientes a la aplicación. Mientras más bajo era el nivel de magnesio cuando la migraña atacaba, más dramático y duradero era el alivio ofrecido por la infusión de magnesio. En 1996, se estudiaron los efectos del magnesio en 40 pacientes que ingresaron al Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York con severos dolores de cabeza de diversas características, no sólo migraña. Se administraba 1 gramo de magnesio endovenoso y eliminaba el dolor completamente dentro de los 15 minutos siguientes en el 80 % de los voluntarios, así como los síntomas asociados, tales como náusea y sensibilidad a la luz, los cuales también desaparecieron. En más de la mitad de los voluntarios, el dolor desapareció aún un día después; y los pacientes que tenían los niveles más bajos de magnesio al comienzo de la crisis, fueron los que disfrutaron de una mejor y más larga respuesta Este estudio confirmó los hallazgos previos del Dr. Mauskop: los bajos niveles de magnesio están asociados con migrañas y otros dolores de cabeza, y mientras más bajo el nivel de magnesio durante el dolor de cabeza, mejor la respuesta al tratamiento con magnesio. Todas estas investigaciones, han dejado muy en claro que el magnesio es un poderoso agente activo para prevenir y curar las migrañas y otros dolores de cabeza. Sabemos que tomar magnesio oralmente, todos los días, puede reducir el número de migrañas; desafortunadamente, también sabemos que un pequeño número de pacientes no puede tolerar magnesio por la vía oral: no importa cuál fórmula traten de ingerir, les ocasiona diarrea o dolor de estómago. También existen casos en que suplementos no funcionan, porque el organismo no puede absorber bien el mineral o simplemente porque no tienen deficiencia de magnesio. 167


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Los doctores pueden medir el nivel de magnesio de sus pacientes para constatar si tienen deficiencia del mismo, pero el test estándar es impreciso, como ya lo hemos visto en capítulos anteriores.. Algunas veces se emplea una inyección endovenosa de magnesio como instrumento de diagnóstico, para ver si a los pacientes les falta el mineral y si este déficit está contribuyendo a sus migrañas. Si ese es ciertamente el problema, la infusión endovenosa generalmente ofrece un alivio repentino, el cual puede durar de dos a cuatro semanas. Al tratar con pacientes de migraña que no han recibido ayuda por otros medios, la mayoría de los especialistas en dolor de cabeza administran inyección endovenosa de magnesio. El estudio inicial en el Centro Para el Dolor de Cabeza de Nueva York, muestra que es un tratamiento efectivo para ataques agudos de migraña, una enorme ayuda para el 50 % de pacientes que tienen bajos niveles de magnesio. En la práctica es aconsejable inyectar magnesio antes que emplear otros medicamentos, pues éste no tiene serios efectos colaterales. Normalmente se utiliza 1 gramo (a veces 2 gramos) de sulfato de magnesio diluido en una solución salina. El magnesio abre los vasos sanguíneos, lo que hace que los pacientes perciban una sensación de tibieza. En algunos casos pueden sentirse temporalmente mareados, de manera que es mejor que estén echados. Los efectos colaterales, los cuales son muy raros y poco frecuentes incluyen náuseas y una fuerte sensación de sonrojamiento; en estos casos, disminuír la velocidad de la infusión elimina estos problemas. Por otro lado, la Riboflamina (B2), no ha sido estudiada tan intensamente como el magnesio, pero los informes que existen son bastante alentadores. Por ejemplo, en un estudio del año 1998 con 55 pacientes de migraña, se encontró que era superior al placebo y mejor para reducir el número de dolores de cabeza. Aunque se necesita investigar mucho más acerca de la riboflamina, está claro que esta vitamina común tiene un importante rol en la batalla contra las migrañas, y más aún si se usa conjuntamente con el magnesio. Las víctimas de migraña no son los únicos pacientes de dolor de cabeza que pueden beneficiarse con el magnesio. Algunos de los voluntarios en estudios anteriores del mineral han sufrido de dolores de cabeza en racimo, y algunos de ellos, como muchos de los de migraña, tenían bajos niveles de magnesio. Esto nos llevaría a plantearnos si los dolores de cabeza en racimo también podrían estar relacionados con la falta de magnesio. Estos dolores de cabeza 168


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ocurren en racimos o grupos, algunas veces diariamente por un período de dos a tres meses todos los años, y cada ataque dura de una a dos horas. A diferencia de las migrañas, los dolores de cabeza en “racimo” atacan generalmente a los hombres. ¿Podría un suplemento de magnesio ayudar al alivio de sus problemas? Si es así, sería un inmenso regalo para los muchos que sufren de lo que se ha llegado a llamar “dolores de cabeza suicidas”, porque el dolor es tan terrible, que algunos pacientes consideran -y unos pocos hasta lo han intentado- acabar con sus vidas. En 1994, el Dr. Mauskop y sus colaboradores volvieron a conducir un estudio en 16 pacientes que sufrían ya sea de dolores de cabeza episódicos o dolores de cabeza crónicos tipo “racimo”. Encontraron que la mitad de aquellos que sufrían de dolores de cabeza racimo, tenían bajos niveles de magnesio libre y tenían relativamente altas cantidades de calcio libre, comparado con el magnesio libre. Este fue un estudio pequeño, pero sugiere que el magnesio puede jugar un rol importante en ciertas personas que sufren de dolores de cabeza “racimo”, y que el suplemento podría ayudar a aliviar el problema. Luego prosiguieron con otro estudio con 22 pacientes de dolores de cabeza “racimo”, a quienes se les aplicó infusiones endovenosas de magnesio. Nueve de los voluntarios (41 %) informaron de mejorías que duraron por lo menos dos días, y la eliminación de por lo menos dos ataques de racimo que esperaban. Es cierto que se necesitan realizar más estudios extensos y rigurosamente científicos para probar la teoría del magnesio-racimo en los casos de migraña. La terapia con magnesio ha ayudado a muchas personas con dolores de cabeza que utilizaban drogas más fuertes y las mejores terapias disponibles, sin que éstas surtieran efecto. Si usted sufre de dolores de cabeza, en este libro le proponemos una solución inmediata. La idea que el magnesio podría jugar un rol en las migrañas y otros dolores de cabeza no es nueva; de hecho, fue sugerida inicialmente en la década de los años 30. En 1933, la prestigiosa revista médica británica Lancet publicó un informe sobre el uso exitoso de inyecciones de magnesio para prevenir los dolores de migraña de un paciente; desde entonces, se han publicado muchos informes de personas que han sido beneficiadas usando magnesio. La industria farmacéutica, floreció a mitad del siglo XX.; las drogas comenzaron a aliviar una enfermedad tras otra, y muchos doctores se burlaron de la idea que 169


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un simple nutriente tuviera valor medicinal. El magnesio y otros remedios naturales fueron rechazados y olvidados. Relegada por muchos años, la idea que una falta de magnesio podría causar migrañas -y que un suplemento de magnesio podría ayudar-, fue revivida a mitad y al terminar los 80. En 1990, la revista Dolor de Cabeza publicó los resultados de un estudio involucrando a más de 3,000 voluntarios que sufrían de migrañas con o sin aura. Los pacientes, la mayoría de los cuales eran mujeres en edad de tener hijos, recibieron 200 mg. de magnesio diariamente. Los investigadores informaron un índice de éxito del 80 %. Desafortunadamente, no estuvo claro, ya que fue un ensayo abierto, no el estudio “doble-ciego, placebo-controlado”, que es considerado más vállido científicamente. Este estudio fue seguido un año después por otro informe en la revista Headache (Dolor de Cabeza), sobre un estudio doble-ciego en 24 mujeres que sufrían de migrañas menstruales. Algunas de estas mujeres recibieron 360 mg. de magnesio por día, desde el décimo-quinto día de sus ciclos hasta la menstruación, durante dos meses. Las otras mujeres en el estudio, recibieron placebos según el mismo programa. Las mujeres del grupo del magnesio disfrutaron una significativa reducción del “Índice de Dolor Total” (Pain Total Index) (una medida de la extensión e intensidad de los dolores de cabeza), y tuvieron menos días con dolores de cabeza, comparados con aquellas que recibieron el placebo. A inicio de los años 90, ya se veía claro que el magnesio estaba vinculado a muchas migrañas y otros tipos de dolores de cabeza. Los científicos empezaron a resolver un rompecabezas que recién se iniciaba. Por el momento sabían que: • El nivel de magnesio total era bajo en medio de una migraña, pero esto no ocurria en un dolor de cabeza de tipo-tensión. • Había menos magnesio en el suero, glóbulos rojos, o cierto tipo de leucocitos en pacientes de migraña - según algunos estudios, pero no en otros. • Los niveles de magnesio en el cerebro eran más bajos durante y entre los ataques de migraña en algunas personas. • Dar magnesio a pacientes con dolor de cabeza era muy útil en muchos de estos casos. 170


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Esas expresiones “según algunos estudios”, “en algunas personas”, y “en muchos pacientes” se reiteraban. ¿Por qué? Esto debería ser una cuestión simple: O el magnesio bajo era igual a migrañas, y el suplemento de magnesio resuelve el problema, o no lo hace. Pero las cosas no se estaban elaborando de forma simple. Al disponer de mejores test de laboratorio, se entendió por qué la ecuación magnesio/migraña no funcionaba de la misma manera en todos los estudios. Los invetigadores estaban confundidos por el hecho de que el nivel de magnesio no es el mismo en todo el cuerpo. Sea en las células o en el flujo sanguíneo, el mineral aparece en diferentes formas: Puede estar ligado a otras sustancias e inactivo, o no ligado y activo (“libre”). Hasta hace poco sólo se podía medir el magnesio total (TMg), que está hecho de los tipos de magnesio combinados. Allí es donde surgió la confusión, dado que el magnesio total terminó siendo menos importante que la cantidad de suero de magnesio ionizado (IMg2+, o magnesio libre). Es muy importante tener en cuenta a nivel bioquímico el tamaño, la forma y carga eléctrica del cuerpo humano, para mantener la química del organismo de manera equilibrada. Se postulaba ciertamente que el magnesio podía ayudar a que los vasos sanguíneos en el cerebro se relajen, entre otras cosas, pero sabíamos que para que eso sucediera, la “llave” magnesio tenía que acomodarse perfectamente dentro del “candado” que, al girar, liberara la tensión en los vasos. Si había una pequeña falla o diferencia en la llave magnesio, no se acomodaría dentro del candado. Esto significa que el tamaño es vital. Algo tan simple como estar ligado a otro átomo o molécula puede hacer la llave magnesio muy grande, y por lo tanto, inoperante. Suponga que hay una pequeña ventana en su casa, sólo lo suficientemente grande para permitirle a su hijo de 10 años deslizarse a través de ella. Llega un día del colegio y descubre que ha olvidado la llave de su casa. No hay problema. El abre la pequeña ventana y se desliza a través de ella. Su hijo se acomoda perfectamente en el tamaño de la ventana. El es la “llave”, la ventana es el “candado”. Ahora imagine que llega a casa del colegio un día, otra vez sin su llave, pero esta vez tiene una bolsa en la espalda llena de libros. Nuevamente, abre la ventana y trata de introducirse, pero no puede. Con la bolsa pegada en la espalda le será imposible. Tiene que sacarse el bulto de la espalda, deslizarse por la abertura, luego introducir su brazo por la ventana para jalar el bulto hacia él. En nuestro mundo, es fácil agregar o sustraer 171


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bultos, paquetes y otros objetos que temporalmente nos hacen muy grandes para entrar a través de aberturas. Pero en el mundo de la bioquímica no es tan simple. El magnesio que está ligado a otra sustancia, vendría a ser como su hijo con la bolsa en la espalda: ya no puede pasar por la abertura. En pocas palabras, cuando el magnesio es incapaz de pasar a través de la abertura para hacer su labor bioquímica, no puede funcionar apropiadamente. La forma, es tan importante como el tamaño en el pequeño mundo de la química del cuerpo. Muy rara vez pensamos en la forma de un átomo o molécula. Después de todo, cuando usted mira el diagrama de un átomo o molécula en un libro de química, es de dos dimensiones y plano. Las Cs (átomos del carbón) están conectados por líneas a las Os (átomos de oxígeno), las Hs (átomos de hidrógeno), etc. Observando ell dibujo, usted no tendría idea que la sustancia tiene una forma tridimensional, pero los átomos y las moléculas tienen formas tridimensionales muy definidas y específicas. Un pequeño cambio en cualquier lugar de la estructura, puede cambiar la forma. Suponga que quiere comprar una gaseosa de una máquina. Saca unas monedas y las introduce en la máquina una por una. Pero sucede que la última moneda está ligeramente doblada, de manera que la máquina se niega a aceptarla. La moneda “llave” que debería abrir el candado” de la máquina de aguas gaseosas no funciona, y usted no puede conseguir su bebida, todo por un pequeño cambio en las monedas de forma tridimensional. Finalmente, la carga eléctrica es también muy importante. Los electrones, como recordamos en la clase de química, son partículas de carga negativa que orbitan alrededor de átomos tales como el magnesio. Aunque los átomos tienen una asignación estándar de electrones, ellos también pueden, ocasionalmente, tomar uno adicional o dejar que uno se vaya. Cuando eso sucede, la carga eléctrica cambia. Observemos que cuando colocamos el polo negativo de un magneto junto al polo positivo de otro magneto se atraen mutuamente, y ocurre lo contrario cuando colocamos dos positivos o dos negativos juntos, se repelen y se empujan lejos el uno del otro. Algo similar acontece en el cuerpo; por eso la carga eléctrica es tan importante. Un átomo ionizado, uno que ha tomado o ha dejado ir un electrón, tiene una carga diferente y atrae, o se activa con otras sustancias de manera diferente. La carga equivocada puede volver inútil a una sustancia para una tarea, pero absolutamente perfecta para otra. Si se cambia la carga, se cambia la utilidad. En 1992, El Dr. Burton Altura y su esposa la Dra. Bella Altura, desarro172


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llaron nuevas técnicas de laboratorio para medir más que el magnesio total (TMg) en la sangre. A partir de ese momento, podía observar al ión de magnesio (Img2+, una forma de magnesio libre configurado de manera diferente a la variedad “estándar”. Finalmente se podía medir las partes que hicieron la cuenta total de magnesio. Gracias a las nuevas técnicas de laboratorio, hoy en día se puede ver el “ratio” entre suero de magnesio ionizado y suero de calcio ionizado (ICa2+). El equilibrio entre esta forma de magnesio y esta forma de calcio es importante, pues los minerales y otras sustancias interactúan en el cuerpo. Mientras el calcio estimula los músculos, dándoles fuerza para que se contraigan, el magnesio hace lo opuesto, ayudándolos a relajarse. Necesitamos un cierto equilibrio entre el calcio y el magnesio, de manera que los músculos puedan apretar cuando es necesario, y luego soltar. Demasiado calcio en relación con el magnesio, por ejemplo, puede llevar a una excesiva contracción muscular. Tener un poco menos de cualquier sustancia, es como tener mucho de la otra. Por esta razón, la proporción calcio/magnesio es tan importante como la cantidad absoluta de cualquier mineral. Provistos con nuevas técnicas de laboratorio, las investigaciones se enfocaron en analizar si la falta de suero de magnesio ionizado podría ser la verdadera causa de la migraña, y cual era el rol en la proporción entre el suero de magnesio ionizado y el suero de calcio ionizado. Un estudio posterior realizado por el Dr. Mauskop, empleó a más de cien pacientes sucesivos en el Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York. Los voluntarios fueron divididos en dos grupos: aquellos con migrañas intermitentes y aquellos con continuos dolores de cabeza. También participaron 60 personas que no sufrían de migrañas como grupo de control, para ser usados como comparación. Se extrajo pruebas de sangre de los pacientes y controles de salud, luego se envió las pruebas al laboratorio para el análisis. Deliberadamente no se envió ninguna información acerca de los participantes en el estudio junto con las pruebas; nadie sabía quién tenía qué niveles de cuáles sustancias hasta el final del estudio. Cuando se observaron los resultados de las pruebas de sangre y se hicieron coincidir con los voluntarios del estudio, se halló lo siguiente: • 42 % de aquellos que sufrían migrañas tenían bajo suero de magnesio ionizado, más una elevada proporción de suero de calcio ionizado con 173


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relación al primero. En otras palabras, ellos tenían menos del magnesio clave específico, y mucho calcio comparado al magnesio. • Sólo 23 % de aquellos que sufrían de severos y continuos dolores de cabeza, tenían niveles similares de suero de magnesio ionizado y suero de calcio ionizado. • Ambos grupos, sin embargo, tenían niveles normales de magnesio total en su suero sanguíneo. Esto era uno de los hechos que habían estado confundiendo a los investigadores antes de que se pudiese medir también el suero de magnesio ionizado. • Aún entre aquellos con magnesio total normal, sin embargo, fue en el nivel bajo de lo normal, en aquellos que también tenían bajo suero de magnesio ionizado. Los niveles totales de magnesio no eran lo suficientemente bajos para originar sospechas, pero cuando se combinaron con el bajo suero de magnesio ionizado, entonces surgió un patrón. Estos resultados ayudaron a aclarar el panorama. El magnesio era un factor en los dolores de cabeza, pero la clave era el suero de magnesio ionizado, no el magnesio total. El magnesio total, de hecho, podría estar dentro de los límites normales, aunque en el límite inferior. Este estudio ayudó a explicar los resultados confusos de los estudios previos e hicieron apuntar hacia una nueva dirección, más estrechamente enfocada. Desde 1995 y gracias a las investigaciones del Dr. Mauskop y los Dres. Altura, se sabía que la falta de suero de magnesio ionizado era el detonante para las migrañas en muchas personas. Muchos casos y un estudio doble-ciego, placebo-controlado ya habían sugerido que dosis orales de magnesio ayudaban a aliviar las migrañas en algunas personas. Sin embargo se quería ir más allá, es decir, descubrir exactamente que personas podían recibir la mayor ayuda, y se sospechó que eran aquéllas con los niveles de suero de magnesio ionizado más bajos. Para probar que esto era así, se realizó un nuevo estudio en 40 pacientes consecutivos que atravesaban por un proceso de ataque de migraña al momento de sus visitas al Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York. De las 37 mujeres y 3 hombres; 7 tenían migraña con visión de aura, condición que involucra dolores de cabeza repetitivos asociados con náuseas, vómitos y otros síntomas. 33 la tenían sin aura, que generalmente involucra dolores de cabeza recurrentes que pueden estar acompañados de otros síntomas. Sus edades 174


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fluctuaban entre 23 y 58 años. Luego de informarles sobre lo que se planeaba hacer, se extrajo pruebas de sangre para determinar el magnesio total, el suero de magnesio ionizado, y el suero de calcio ionizado. Luego, se les pidió que clasificaran sus dolores de cabeza en una escala de 1 a 10, siendo 10 el peor y más doloroso de todos. Finalmente, a los pacientes se les dio infusiones de 1 gramo de sulfato de magnesio (MgSO4 en una solución al 10 % dada en 5 minutos). Es importante enfatizar que éste era un estudio ciego. Se tomaron pruebas de sangre para determinar el magnesio y otros rubros, pero no se conocían los resultados de las pruebas de sangre antes de administrarle el magnesio IV. A los 40 voluntarios se les administró infusiones de magnesio, aún a aquellos que más tarde resultaron tener niveles adecuados de magnesio. Inclusive para ser más objetivos, se impidió que los técnicos de laboratorio que midieron la sangre, supieran datos, inclusive personales, de los sujetos como por ejemplo, sus nombres. Esto fue realizado para asegurarse que las opiniones personales acerca del mineral, no influenciaran el estudio en una manera u otra. Después de dar a los pacientes el magnesio, se les pidió que midieran su dolor en la escala de 1-10 dos veces más. La primera, 15 minutos después que tomaran el magnesio IV, y nuevamente 24 horas después, por vía telefónica. Tal como se esperaba, el magnesio detuvo el dolor de migraña inmediatamente. En 35 de los 40 pacientes (87.5 %), los niveles de dolor cayeron a la mitad o más, dentro de los siguientes 15 minutos, y 9 informaron que su dolor de migraña había desaparecido completamente. De los 35 pacientes que respondieron positivamente a la infusión de magnesio, 21 aún estaban sin dolor 24 horas después. Los investigadores esperaban que el magnesio endovenoso aliviara el dolor de migraña, pero aquellas personas con bajos niveles de suero de magnesio ionizado se beneficiaron más que otras, tal como se pensaba. Para confirmarlo, 24 horas después de la infusión, se separó a los 21 pacientes que aún se sentían mejor de los 19 que ya no. Luego se observaron las pruebas sangre que se extrajeron al comienzo del estudio para ver quienes tenían bajo nivel de suero de magnesio ionizado al inicio y quienes no. Dieciocho de los 21 que aún se sentían mejor 24 horas después, empezaron con bajo nivel de magnesio. Pero sólo 3 de los 19 que no se sintieron mejor 175


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24 horas después, empezaron con bajo nivel de magnesio. Esto confirmó que la hipótesis inicial era correcta. Ciertamente, había una fuerte relación entre la reducción del dolor de cabeza y bajo nivel de suero de magnesio ionizado. Aquellos que tenían bajos niveles de suero de magnesio ionizado al comienzo fueron más proclives a responder positivamente a la infusión de magnesio, que aquellos con alto nivel de ión de magnesio. Esto es significativo, porque va aún más allá de comprobar que el magnesio ayuda a aliviar migrañas. Estos estudios nos indican que la gente con bajo nivel de magnesio son los más propensos a beneficiarse de dosis extras de magnesio. Esto es muy importante para definir porque el beneficio es distinto en cada persona. . Los efectos colaterales del magnesio IV fueron casi imperceptibles. Los 40 pacientes tuvieron una sensación de sonrojamiento al recibir la infusión, y 12 tuvieron ligeros mareos por unos pocos minutos cuando se sentaron después del magnesio IV. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que esto era de magnesio inyectado directamente en las venas, no de tabletas de magnesio. Es claro que las infusiones endovenosas de magnesio pueden detener las migrañas y otros tipos de dolor de cabeza, pero resultaría incómodo y costoso para un paciente dirigirse al consultorio del doctor, cada vez que sufre un dolor de cabeza. Investigadores en Alemania pusieron el tema en cuestión en un estudio más extenso de 16 semanas con 81 pacientes de migraña, entre las edades de 18 y 65 años. Los voluntarios tenían migrañas con o sin aura, y sufrían un promedio de 6 migrañas por mes. El estudio fue doble ciego, al azar y placebo controlado. Las primeras 4 semanas fueron de período de línea-base: a los pacientes no se les dio ni magnesio ni placebo, fueron simplemente monitoreados. Por las siguientes 12 semanas, los pacientes del grupo de magnesio tomaron una mezcla de polvo conteniendo 600 mg. de magnesio, mientras que aquellos en el grupo de placebo tomó un polvo que no contenía el mineral. A través del período de estudio, los voluntarios registraron en sus diarios el número de migrañas que experimentaron, su extensión e intensidad, cualquier medicamento que tomaron, y efectos colaterales que sufrieron. Los efectos colaterales del magnesio, anotados por unos pocos pacientes, fueron desórdenes gástricos y diarrea. 176


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Los resultados fueron impresionantes: el número de ataques, el número de días perdidos por las migrañas, y la cantidad de drogas necesarias para tratar el problema cayeron significativamente en el grupo del magnesio. En palabras de los mismos investigadores: “Hemos demostrado que una dosis oral alta de magnesio bajó la frecuencia de los ataques de migraña dentro de las 12 semanas de terapia” En otras palabras, aquí estaba la prueba de que el magnesio, tomado oralmente, podía ayudar a los pacientes de migraña a prevenir los ataques, impidiendo inclusive que se produzcan. Otro estudio doble-ciego, realizado en Europa y descrito en la revista Cephalalgia en 1996, arrojó resultados negativos. Sin embargo, este estudio tuvo una gran falla, la formula de magnesio escogida fue escasamente absorbida y causó diarrea: 45 % de los pacientes que recibieron magnesio desarrollaron diarrea, mientras que sólo el 22 % del placebo sufrió algo similar. (Ciertas sales de magnesio no son bien absorbidas y, de hecho, son usadas como laxantes). Este estudio es importante, en el sentido que puntualiza la necesidad de usar un tipo de magnesio que el cuerpo pueda tolerar bien. Existe un estudio italiano del año 1991, realizado con 24 mujeres que sufrían de migrañas menstruales. Con dosis de sólo 460 mg. de magnesio, redujeron el número de días con dolores de cabeza, así como la extensión y la intensidad de los ataques. El Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York, condujo un pequeño estudio de migrañas asociadas a la menstruación; se usó a 2 voluntarias cuyo suero de magnesio ionizado se mantenía bajo, a pesar del hecho que estaban tomando suplementos orales. Cada mes, más o menos una semana antes del inicio de la menstruación, se les administraba infusiones endovenosas de magnesio de 1 a 2 gramos (MgSO4, sulfato de magnesio). Los resultados fueron gratificantes: el magnesio previno las migrañas menstruales y alivió los síntomas del Síndrome Pre-Menstrual (PMS). Durante años, el Centro para el Dolor de Cabeza de Nueva York ha aplicado infusiones endovenosas a muchas mujeres que sufrían de migrañas relacionadas con la menstruación. Los investigadores del estudio italiano de 1991 también anotaron que el magnesio alivió los síntomas del Síndrome Pre Menstrual. Es claro que los bajos niveles de magnesio están vinculados a dolores de cabeza de migraña en un gran número de personas, pero no cualquier magnesio: específicamente el suero de magnesio ionizado. La proporción entre el suero de magnesio ionizado y el suero de calcio ionizado es también un factor importante. 177


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Sabemos que el magnesio afecta al cuerpo como ciertas drogas que se utilizan para tratar o prevenir migrañas. Específicamente, el magnesio: •

Ayuda a los vasos sanguíneos que se han “comprimido” para “soltarse”.

Retarda la agregación de plaquetas.

Estabiliza las membranas celulares.

Retarda el proceso de inflamación del cuerpo.

Altera la función de la serotonina y otros receptores cerebrales.

Ya que el magnesio puede comportarse como una medicina, y que ayuda a retardar la cascada de reacciones corporales que tienen lugar en el inicio de la migraña, es razonable formular la hipótesis que en la falta de magnesio, se encuentra la raíz del problema. Existe una preocupación especial cuando se trata con jóvenes, pues las medicinas que damos a los adultos son algunas veces inapropiadas o aún peligrosas para los niños. Afortunadamente, el magnesio puede ser tan útil para los niños como para los adultos. En un estudio con 86 niños que sufrían frecuentemente de migrañas, el magnesio fue confrontado con el placebo. El magnesio produjo una reducción estadísticamente significativa en el número y la severidad de las migrañas entre los niños, cuyas edades fluctuaban entre 3 y 17 años. Los estudios con magnesio e inclusive combinándolo con la riboflamina (B2) continúan, y los investigadores están profundizando en los misterios de las migrañas. No existe duda, que en un futuro cercano, entenderemos realmente más sobre las causas de estos terribles dolores de cabeza, y por qué la terapia con magnesio ha ayudado a tantas personas.

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MAGNESIO Y TDAH

(Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad) El rango de patologías asociadas con la Mg-deficiencia es abrumador: hipertensión, enfermedad cardiovascular, riñón, daño hepático, daño por peroxinitrito, migraña, esclerosis múltiple, glaucoma, el Alzheimer, infecciones bacteriales recurrentes debido a bajos niveles de oxido nítrico en las cavidades, pulmones, garganta, infecciones micóticas debido a un sistema inmune deprimido, desactivación de la tiamina, desordenes conductuales, hiperactividad, síndrome premenstrual, osteoporosis, cambios en el estado de ánimo, enfermedad dental , pérdida del oído, diabetes tipo II, calambres, debilidad muscular, impotencia, agresión, fibromas, algunas formas de cáncer, etc.” Dr. Steven A. Jonhson, Clinical Supervisor, director de Alternative Health Supplements 181


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Es muy triste ver que los establecimientos médicos, inclusive estatales y educativos, realizan campañas masivas para que niños y padres sean consumidores de drogas muy potentes que alteran el cerebro, como es el caso del metilfenidato, pese a que algunos científicos describen a esta droga como perjudicial, y cuyo efecto sobre el cerebro es más potente que el de la cocaína (West, Jean, “Children’s drug is more potent than cocaine,” The Observer, London, Sept. 9, 2001.) Las abrumadoras prescripciones psicotrópicas para niños son, en su gran mayoría, para desórdenes de déficit de atención (ADD, por sus siglas en inglés) o para el síndrome de déficit de atención con hiperactividad (ADHD). En algunos casos, es prerrequisito que el niño tome una medicina para asistir al colegio, y rechazarla podría ser motivo para su expulsión o, incluso peor, para que el estado lo retire de su hogar. El Hospital de Niños de Philadelphia, informó que el 19% de los niños recientemente diagnosticados con diabetes tipo 2, también padecen enfermedades neurológicas. Muchos de estos niños son tratados con medicamentos psiquiátricos como Zypreza, Risperdal, Geodon, Seroquel, Clozaril y Abilify. Todas estas drogas tienen advertencias de riesgo que alertan a los médicos acerca de los peligros de la diabetes. Lo más seguro es que todas estas drogas disminuyan los niveles séricos de magnesio. Existe un estallido internacional para drogar legalmente a los niños, ya que padres, educadores y políticos han sido engañados masivamente en la creencia de que sólo drogándolos constantemente desde temprana, edad los niños “afligidos” podrán superar sus problemas. Desde 1960, los casos de suicidio en adolescentes se han triplicado en los Estados Unidos. Hoy en día, el suicidio es la segunda causa de muerte (luego de accidentes automovilísticos) entre los jóvenes de 15 a 24 años de edad. Desde principios de los 90, millones de niños en todo el mundo han tomado antidepresivos, los que en la actualidad las autoridades de salud están etiquetando como agentes suicidas. Este es el otro lado de la deficiencia de magnesio, la pesadilla de estas drogas que sólo agravan y empeoran la pérdida de magnesio en el cuerpo. Es triste reconocer que en las últimas dos décadas, se ha emprendido un devastador ataque contra los niños, empleando armas químicas lucrativas en nuestra juventud, drogas psicotrópicas adictivas que hacen las veces de medicamentos. Se está creando una generación de adictos a las drogas y, en gran medida, están provocando una crisis cada vez peor en los niños de hoy, en vez 182


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de procurar atender sus necesidades de una mejor manera. Hay miles de niños que toman drogas psicotrópicas aún siendo muy inteligentes. Sucede que estos alumnos están aburridos por el sistema educativo empleado, y la gente que está aburrida se inquieta, se mueve, se rasca, se estira y (especialmente si son varones) empiezan a buscar maneras de meterse en problemas. Estos niños a su vez enfrentan niveles de magnesio demasiado bajos. Los Doctores. T. Kozielec y B. Starobrat-Hermelin del Departamento de Medicina Familiar y la Academia Médica de Pomerania en Szczecin, en Polonia, condujeron un estudio bastante revelador, en el cual llegaron a la conclusión de que la deficiencia de magnesio tiene un papel protagónico en el Déficit de Atención y la Hiperactividad. Hallaron que el magnesio tiene una influencia altamente beneficiosa en la prevención y el tratamiento de la hiperactividad en niños, lo cual figura en el primero de dos artículos que publicaron en Junio de 1997 en la Revista de Investigación sobre el magnesio. Los investigadores pasaron a revelar los resultados de dos estudios dirigidos para revisar la relación entre magnesio alimenticio y síntomas de hiperactividad, que son referidos como “Síndrome de Desorden de Atención e Hiperactividad”. En el primer estudio, los niveles de magnesio en 116 niños con TDAH diagnosticado fueron comparados con niveles de magnesio normales para su grupo etáreo; en el segundo, 75 niños con TDAH que habían sido detectados con deficiencia de magnesio, fueron divididos en un grupo de suplementación con magnesio y un grupo de control. Los resultados se comparaban después de seis meses. Los niños en el primer estudio se extendían hasta la edad de 9 y 12, de los cuales el 82 % eran niños menores de 9 años. Los niveles de magnesio fueron determinados en el suero sanguíneo, glóbulos rojos y en el pelo con ayuda de un espectroscopio de absorción atómica. La deficiencia de magnesio fue encontrada en 95 % de los niños revisados. La conclusión de la investigación es que la deficiencia de magnesio en niños con TDAH es un hecho más frecuente que en niños sanos. El análisis del material, demostró la correlación entre los niveles de magnesio y el cociente del desarrollo de la distracción a la libertad.

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El segundo estudio, era para medir la influencia de la suplementación con magnesio sobre la hiperactividad, en pacientes con TDAH. La investigación empezó con 75 niños, de edades entre 7 y 12 años, que cumplieron los criterios de sulfato de magnesio IV para TDAH, con la deficiencia reconocida de magnesio en la sangre (suero sanguíneo y glóbulos rojos) y en pelo, sobre la base de los resultados del espectroscopio de absorción atómica. 50 de los niños fueron suplementados diariamente con magnesio de aproximadamente 400 mg. Mientras los 25 restantes fueron tratados de manera usual, sin los concentrados de magnesio. La hiperactividad fue medida con la ayuda de escalas psicométricas: La Escala de clasificación de Conners para padres y profesores y la Escala del Comportamiento y el Cociente del Desarrollo de la Distracción a la Libertad de Wender. En el grupo de niños con 6 meses de suplementación de magnesio, se observó un aumento en el contenido de magnesio en el pelo y una declinación importante en la hiperactividad, comparado al estadío clínico antes de la suplementación y comparado con el grupo de control que no había sido tratado con magnesio. Al mismo tiempo, sin embargo, entre los niños que les fue dado el tratamiento usual sin la utilización de magnesio, la hiperactividad se intensificó. El magnesio seda al sistema nervioso central, y su deficiencia severa puede producir pérdida de la coordinación, además de confusión mental. La mayoría de los niños que sufren ya sea de autismo o de hiperactividad, tienen una deficiencia de magnesio. Hoy en día muchos médicos investigadores del magnesio sugieren que antes de emprender un tratamiento farmacológico, es preciso eliminar la probabilidad de una carencia de magnesio, dosificando este electrólito no sólo en el plasma, sino que también en los glóbulos rojos, una prueba simple y poco costosa. En la experiencia clínica, la sinergia entre el magnesio y la vitamina B6 (Piridoxina) está dando notables resultado en el tratamiento no sólo del TDAH, sino también en el espectro autista. Se ha hallado bastante evidencia de la utilidad de la Vitamina B6 y el magnesio en casi la mitad de todos los niños y adultos autistas y con TDAH, incluidos en 18 estudios consecutivos entre 1965 y el 2006. La dosis promedio de B6 que daba resultados benéficos, era 184


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aproximadamente de 8 mg diarios por cada libra (½ Kg). Esto es más o menos 500mg diarios para un niño de 27 Kg. En Francia, Gilbert Lelord y su grupo de investigadores llegaron a una cantidad casi idéntica: 17mg/kg al día. Pero esto es sólo un promedio. Los límites máximos recomendados para adultos que pesen más de 55 kg., es 1000mg diarios, aunque algunos han tomado 1500 mg diarios. El único peligro conocido de administrar megadosis de B6 es neuropatía periférica, manifestada en cosquilleo y adormecimiento de las manos y los pies, la cual es rara, y sólo existen cuatro casos documentados convenientemente en 30 años; el problema desaparece cuando se suspende el uso de la vitamina B6. Pocas personas son sensibles a la vitamina B6. Frecuentemente, la combinación de vitamina B6/magnesio produce beneficios a los pocos días. Investigaciones paralelas sugieren, que a dosis más elevadas de magnesio se incrementa el efecto de la B6, y protege además contra una posible deficiencia de magnesio. Hay que tener en cuenta que la comida procesada elimina al magnesio, de modo que un suplemento de magnesio es necesario para evitar una deficiencia. Se ha demostrado que la vitamina B6 que mejora la absorción de magnesio, así como otros minerales en las células, lo que permite mayores niveles de este mineral clave. Las vitaminas B tienen su propio conjunto de propiedades, y numerosos estudios han relacionado la familia de la vitamina B para mejorar la función mental. Las personas con TDAH tienen niveles mucho más bajos de magnesio en la sangre dentro de las células que los individuos sin este trastorno. Sin embargo, los niveles de magnesio en el suero (parte líquida de la sangre que no incluye las células de sangre) no fueron vinculados al TDAH. Dado que la vitamina B6 ayuda a que el magnesio se incremente en las células de la sangre, es un ingrediente clave en el tratamiento del TDAH con magnesio. Los niveles bajos de magnesio pueden conducir a la irritabilidad y también se les ha vinculado a la disminución del flujo sanguíneo al cerebro, que es un fenómeno común observado con frecuencia en las exploraciones del cerebro de las personas con TDAH. Aunque la mayoría de los síntomas del TDAH se han mejorado con el tratamiento de magnesio / vitamina B6, la mayor efectividad se observó en la hiperactividad. 185


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Los estudios sugieren que se puede tardar un tiempo de dos meses o más para lograr la plena eficacia del tratamiento. Esta propuesta fue apoyada por el hecho de que al suspender el tratamiento, los síntomas de los pacientes con TDAH regresaron en unas pocas semanas. Es realmente significativo notar, como la carencia de tan sólo un mineral puede ser un factor desicivo en el inicio del TDAH. Además, también se sugiere un tratamiento relativamente simple a través de los cambios en la dieta y la disminución inmediata del consumo de azúcar refinada. El magnesio es esencial para la relajación de las fibras musculares. Sin este mineral esencial se producirán espasmos y contracciones. El magnesio ayuda a que los músculos del cuerpo se relajen y funcionen adecuadamente, sin perturbaciones. Cuando el organismo de los niños hiperactivos se encuentra relajado, facilita que se comporten con calma. Por supuesto, existen otros beneficios para la salud adicionales que brinda el consumo de magnesio: o El magnesio es esencial para la regulación del azúcar en la sangre, ( (evita fluctuaciones indeseadas). o Ayuda a absorber y utilizar otros minerales y nutrientes importantes. o Activa las enzimas que administran la producción de energía, la absorción de nutrientes, la producción de hormonas. o Es un poderoso antioxidante que protege al cuerpo contra los temibles y dañinos radicales libres. Un estudio del 2004 de PUBMED, demuestra la eficacia de los suplementos de magnesio para reducir los síntomas del TDAH. Usado con la vitamina B6, indica resultados positivos, entre ellos, la mejora de trastornos neuroconductuales en niños que recibieron dosis altas de magnesio y vitamina B6. Varios estudios han reportado la participación de magnesio sérico en niños con síndrome de TDAH. En esta investigación, 40 niños con síntomas clínicos de TDAH fueron seguidos clínica y biológicamente durante la ingesta de vitamina B6 con magnesio en dosis de 6 mg/kg. /Mg., 0,6 mg/kg./vit-B6, durante por lo menos 8 semanas. Los síntomas de TDAH como hiperactividad, hiperemotividad, agresividad y falta de atención fueron registrados en diferentes momentos, en paralelo. Se midió el magnesio intraerocitario en la 186


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sangre y la del calcio ionizado. Los niños con TDAH mostraron valores muy por debajo de los normales de magnesio intraerocitario, que los niños de control. En casi todos los casos de TDAH, la combinación Mg-B6 administrada durante al menos dos meses, aliviaba de manera significativa los síntomas clínicos del TDAH tales como la hiperactividad, hiperemotividad y agresividad, las cuales se redujeron y además, mejoró la capacidad de atención en la escuela. Paralelamente, el régimen Mg-B6 condujo a un aumento significativo en los valores de magnesio intraerocitario. Un estudio francés titulado “La ingesta de magnesio y B6 reduce la hiperexcitabilidad del Sistema Nervioso Central en los niños”, dirigido por M. Mousain-Bosc, M. Roche, J. Rapin y J.P. Bali; del Departamento de Pediatría en Nimes, Francia, demostró también que la pérdida masiva de magnesio iónico (Mg2+) ocasiona hiperexcitabilidad con crisis convulsivas. En este estudio se evaluaron los efectos de magnesio iónico y vitamina B6 en el comportamiento de 52 niños hiperexcitables (menores de 15 años de edad) y sus familias. Los resultados fueron determinantes ya que en todos los pacientes, los síntomas de hiperexcitabilidad (agresividad física, inestabilidad, déficit en la atención escolar, hipertonía, espasmos, mioclonía) se redujeron significativamente después de 1 a 6 meses de tratamiento. Otros miembros de la familia que compartían síntomas similares, tenían valores bajos de magnesio debido a su dieta, los cuales respondieron clínicamente a una ingesta mayor de magnesio combinado con vitamina B6. Este estudio abierto indicaba claramente que los niños tienen una baja hiperexcitabilidad con valores normales de magnesio iónico, y que los suplementos de vitamina B6 y magnesio pueden restaurar los niveles normales y mejorar el comportamiento anormal. Otro estudio del 2006 titulado “Efecto de magnesio y la B6 en las manifestaciones clínicas y bioquímicas del Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad en los niños” y publicado por la revista rusa Nogovitsina y dirigido por O. Levitina, utilizó la combinación del magnesio y la B6 para el tratamiento de un grupo de 31 niños de 6 a 12 años con déficit de tención e hiperactividad. El grupo control incluyó 20 niños con manifestaciones similares de la misma patología, que recibió un complejo polivitamínico. La eficacia del tratamiento se evaluó en el día 30, con la ayuda de investigaciones clínicas bioquímicas-neuropsicológicas complejas. Se estableció que la administración de magnesio y 187


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B6 mejoró el comportamiento, disminuyó el nivel de ansiedad y la agresión, mejoró en gran escala la hiperactividad y aumentaron de las características de la atención al corregirse la homeostasis del magnesio. Todos estos estudios e investigaciones son una muestra resaltante de la efectividad del magnesio en el TDAH. Nuestros niños nacen en un mundo donde las condiciones como TDAH se diagnostican a un ritmo acelerado. Estas condiciones generalmente se medican de manera apresurada, mientras que a los padres se les orienta con pocas sugerencias sobre estilos de vida, obviamente con la recomendación de aceptar los fármacos recetados. Sabemos que muchos padres y educadores no están de acuerdo con este tipo de solución, y es comprensible que busquen tratamientos naturales para sus hijos. Una manera importante de iniciar un tratamiento natural para el TDAH, es asegurarse de que su hijo esté recibiendo suficiente magnesio en su dieta o a través de suplementos. En comparación con las generaciones pasadas, vivimos en tiempos donde abundan los alimentos y se encuentran a nuestra disposición. Sin embargo, los niños de hoy son más propensos a la deficiencia de magnesio que nunca. Esto sucede por dos razones principales: • Estrés. El número de factores estresantes en la vida de nuestros hijos no tiene precedentes, y parece aumentar con cada generación. Piense en ello: la práctica de fútbol, la imagen corporal, la música estridente, los exámenes de matemáticas, la presión de grupo, imágenes perturbadoras y eventos que ocurren todos los días. Nuestros niños están afectados por el estrés desde todos los ángulos posibles; y los niños que han sido diagnosticados con TDAH viven en un nivel de estrés aún más difícil de enfrentar. El estrés, acompañado de un exceso de adrenalina, elimina el magnesio del cuerpo, ya que este mineral es esencial para la liberación de hormonas como la adrenalina. Como el magnesio se utiliza para calmar el sistema nervioso, el estrés provoca una excesiva utilización del magnesio, disminuyendo sus niveles en el cuerpo. • Mala nutrición. Las dietas de los niños de hoy están llenas de alimentos procesados, azúcares refinados, aditivos y preservantes. Este tipo de dieta reduce los niveles de magnesio en los niños de dos maneras: En primer lugar, este tipo de dieta es extremadamente baja en magnesio. En segundo lugar, los azúcares refinados y aditivos alimentarios en realidad estresan el sistema nervioso, causando que el cuerpo agote el magnesio al contrarrestar este efecto. 188


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Sabemos que el magnesio relaja el cerebro y serena la mente. El magnesio facilita en nuestro cuerpo el envío de mensajes, través de nuestro sistema nervioso. Ya que el magnesio se utiliza para calmar el sistema nervioso, su acción es muy importante en los niños con trastornos de hiperactividad. Cuando los niños tienen la cantidad adecuada de magnesio en su cuerpo, pueden pensar claramente y concentrarse mejor. El magnesio también es un factor clave en la producción de serotonina, un neurotransmisor importante que ofrece sensación de calma y bienestar. Los niveles bajos de serotonina están asociados con irritabilidad, mal humor y depresión. La cantidad de magnesio en forma de suplemento que un niño debe tomar varía, pero la cantidad diaria recomendada (RDA) de magnesio para los niños es: •

Niños de 1-3 años: 80 mg

Niños de 4-8: 130 mg

Niños de 9-13: 240 mg

Sin embargo, los estudios demuestran que las condiciones de los niños con TDAH, requieren de dosis más elevadas. Algunos expertos como el Dr. Leo Galland, autor de “Superinmunidad para los niños”, dicen que los niños hiperactivos pueden necesitar hasta 10 mg por kilo de peso corporal al día. Otra forma de aumentar ligeramente la ingesta de magnesio en los niños, es agregar una taza de sales de Epsom (Sulfato de magnesio) para el baño de la noche. La terapia trasdermal es muy efectiva, como lo comprobaremos en los próximos capítulos.

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Son las piedritas, de papá

¡ Pero llenó mi bacenica ! !

¡Ay mis Riñones ! !

MAGNESIO Y ENFERMEDAD RENAL “El óxido de magnesio es un suplemento prometedor como preventivo de las piedras en los riñones. He conseguido con una pastilla de 250 miligramos hecha del mismo material con los que solían fabricar ladrillos al fuego, lo que ningún medicamento ha logrado totalmente. Esto podría provocar una revalorización de los métodos presentes en el tratamiento de las piedras en los riñones”. Dr. H. E. Sauberlich Del Army’s Fitzsimons General Hospital en Denver.

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Uno de los dolores más insoportables que aflige a la humanidad, es causado por los cálculos en los riñones. Los cálculos han sido encontrados en los riñones de momias egipcias, y es evidente que el hombre ha sufrido con esta aflicción desde hace aproximadamente 4,000 años, mientras que las soluciones médicas preventivas son escasas o de muy poca ayuda. Las investigaciones más recientes señalan al ácido oxálico, presente en muchos productos de alimentación, como el principal causante, ya que aparece en las dos terceras partes de los casos de cálculos renales, en la forma de oxalato de calcio. Sin embargo, numeroso estudios encontraron que los cálculos renales, se producen por lo general donde hay una deficiencia de magnesio. Incluso nuevamente aparecen estudios en donde la vitamina B6 (piridoxina) podría reducir el ácido oxálico en el cuerpo. La Vitamina B6 se encuentra en la levadura de cerveza, el germen de trigo o como suplemento. Por lo tanto, si una persona observa con cuidado su dieta podría observar que productos comestibles contienen oxalatos de calcio y cuales contienen magnesio y vitamina B6. Los problemas renales no sólo se resumen a cálculos o piedras. Existe una amplia gama de disfunciones en las cuales el mito o falta de información, genera temor de consumir magnesio en la prevención y cuidado renal. El manejo renal del magnesio en humanos es un proceso de filtración-reabsorción.; no hay una secreción tubular de magnesio. Cerca de 15% a 20% del magnesio filtrado es reabsorbido en el túbulo contorneado proximal. Luego aproximadamente el 60% al 75% del magnesio filtrado es reabsorbido en el asa ascendente cortical gruesa de Henle. Otro 5% a 10% es reabsorbido en el túbulo contorneado distal. Finalmente, el ducto colector es solo un pequeño lugar para la reabsorción del magnesio. La reabsorción de magnesio en el túbulo proximal aparenta ser pasivo. Realiza cambios en la reabsorción de sal y agua, y está asociado con el índice de flujo fluido. En el asa de Henle, el magnesio aparece como un sistema adicional de transporte activo. Recientemente una proteína, claudina 16, ha sido identificada en el asa ascendente gruesa de Henle (TALH), que forma una ensambladura apretada de camino paracelular. El magnesio en el túbulo contorneado distal (DCT por sus siglas en ingles) a través de un proceso activo de transporte transcelular. En el DCT, el transporte de magnesio en el citosol es a través de canales selectivos y extrusión en el intersticio, y está aparentemente 196


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mediada por un cotransportador de sodio/magnesio. Estudios en vivo en humanos y animales, han demostrado un máximo tubular para el magnesio que refleja un compuesto de estos procesos tubulares reabsorbidos. El papel del riñón de conservar el magnesio durante una deficiencia crónica leve de magnesio, es controversial. Durante agotamientos agudos de magnesio experimental en humanos, el magnesio urinario desciende a niveles muy bajos: menos de 1 mmol/día entre tres a 4 días. Sin embargo, los efectos de baja ingesta de magnesio en la dieta a largo plazo o conservación renal, han sido poco estudiados. Los escasos estudios disponibles, han sido revisados desde la referencia alimenticia de ingestión. A pesar de las estrechas regulaciones de magnesio por parte del riñón, nadie ha descrito una hormona dominante o factor que sea responsable de la homeostasis del magnesio renal. Debido a que pacientes con hiper o hipoparatiroidismo usualmente tienen una concentración normal de magnesio sérico y un máximo tubular normal de magnesio, es improbable que la hormona paratiroidea (PTH) sea un regulador importante en la homeostasis del magnesio. Aunque la PTH incrementa la reabsorción de magnesio, la hipercalcemia inducida por PTH opone este incremento en la reabsorción. El Glucagon, la calcitonina, la vasopresina, la aldosterona, las prostaglandinas, la insulina y la vitamina D, afectan además el transporte de magnesio en el asa de Henle, pero su relevancia fisiológica es incierta. El receptor sensor de calcio es también sensitivo al magnesio, así que una elevada concentración de magnesio sérico decrecerá el movimiento de potasio en el lumen del TALH, llevando a una disminución del voltaje lumen positivo y una disminución en la reabsorción de magnesio. Cualquier cambio en el cotransporte de sodio, cloruro y potasio, así como una reabsorción activa de sodio, dan como resultado cambios en los voltajes transepiteliales en el asa de Henle, los cuales afectaran la reabsorción de magnesio. Aunque un incremento agudo en la dieta de cloruro de sodio aumenta la excreción de magnesio, los efectos crónicos permanecen en gran parte sin estudiar. La cafeína incrementa intensamente la excreción urinaria de magnesio, relativa a la excreción de creatinina por 9h después de su consumo. La conservación compensatoria de la noche es insuficiente para compensar las pérdidas, resultando en un incremento urinario neto en 24h de 0.16 mm. La adaptación 197


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de la homeostasis de magnesio al consumo crónico de cafeína no se ha estudiado. La terapia diurética afecta el manejo renal de magnesio. Diuréticos de asa, tales como la furosemida, disminuyen la absorción de magnesio en el TALH al inhibir el movimiento sodio-potasio-clorina en la célula, dando como resultado un disminuido voltaje transepitelia,l que lleva a una disminución de la reabsorción de calcio y magnesio. Mientras que amilorida y tramterene incrementan el transporte de magnesio en el DCT, el uso de clorotiazide crónico puede resultar en desecho renal de magnesio. Estos diuréticos, usados comúnmente en el tratamiento de hipertensión, falla cardiaca y otros estados edematosos, pueden causar hipermagnesuria, llevando a una posible hipomagnesemia y deficiencia de magnesio en el tejido. El agotamiento de magnesio es una característica común de la diabetes mellitus, aparentemente relacionada al control glicémico. En el Simposio Mundial de Magnesio del 2012, realizado en Mérida, México, al cual asistimos una delegación de 11 peruanos; el Dr. Barbagallo y su esposa la Dra. Domínguez, expositores principales del congreso, llegaron a la conclusión de que los grupos de pacientes que necesitan mayor ingesta de magnesio, tanto en la prevención como en la terapia, son los niños, adultos mayores, gestantes, lactantes y sobre todo los pacientes de diabetes tipo 1 y 2 (puede encontrar información sobre este congreso en www.infomagnesio.com y www.biendesalud.org). El magnesio del plasma disminuyo 3% durante hiperglicemia. Este estudio, separo la influencia de la insulina en el plasma de aquella de la glucosa sanguínea, lo cual probó ser el principal causante de la pérdida de magnesio renal. Este descubrimiento no niega el papel adicional de la insulina en el metabolismo del magnesio, incluyendo la distribución de magnesio en células contra plasma. El magnesio urinario bajo, es un factor de riesgo para la nefrolitiasis de oxalato de calcio. El magnesio actúa como un antagonista del calcio en uniones de oxalato. El oxalato de magnesio es mucho más soluble que el oxalato de calcio, así que reduce el límite de saturación del oxalato de calcio en la sangre. Las orinas diarias con una descarga de magnesio de menos de 2.0 mmol/L, tienen más probabilidad de reflejar un índice de riesgo por encima del límite de saturación para el oxalato de calcio. La Dra. Carolyne Dean, nos invitó a Nueva York para la nueva (y ampliada) edición de su libro “El Milagro del Magnesio”, en el que se reafirma que el magnesio asociado a la vitamina B6, previene la esclerosis renal y los cálculos 198


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renales, al bloquear la B6 a los oxalatos y el magnesio al calcio, ya que el 90% de los cálculos renales son de oxalato de calcio. El uso excesivo de diuréticos económicos sin potasio, predispone a muchos pacientes con insuficiencia cardiaca crónica a una deficiencia de magnesio. Según la Dra. Dean, el uso constante de diuréticos puede afectar al cerebro. Hay un numero de trastornos hereditarios primarios de la reabsorción de magnesio, los cuales están asociados generalmente con desordenes en el transporte de calcio. Cole y Quamme, han descrito los 5 más característicos: Primero, está la hipomagnesemia con hipocalcemia secundaria, una enfermedad recesiva autosomal segregada con el cromosoma 9q12-22.2. Segundo, una hipomagnesemia dominante autosomal causada por desecho de magnesio renal aislado, que planea al cromosoma 11q23. Tercero, una recesiva hipomagnesemia con hipercalciurea y nefrocalcinosis causada por una mutación del gen claudina-16 (3q27) que codifica a una proteína de unión ajustada que regula el transporte celular de Mg2+ en el asa de Henle. Cuarto, un hipoparatirodismo dominante autosomal, un desorden hipomagnesémico variable causado por mutaciones en el receptor sensor de Ca2+/Mg2+ extracelular, el Casr gen en 3q13.3-21. Finalmente, el síndrome de Gitelman, presente con desperdicio de magnesio renal y asociado con mutaciones en el cotransportador NaCI sensitivo al clorotiazide expresado en el túbulo convoluto distal. Como sabemos, el cuerpo de un adulto promediocontiene aproximadamente 25 gr. (2000 mEq) de magnesio. El lugar principal de el magnesio intracelular es el hueso (60%-65%) donde dos distintas existencias, cortical y trabecular, han sido descritas. Se cree que el magnesio forma una superficie constituyente del componente mineral hidroxiapatita. Inicialmente, mucho de este magnesio está preparado para intercambiar con el suero, y por lo tanto, representa un almacenaje moderablemente accesible de magnesio, el cual puede ser obtenido en tiempos de deficiencia. Aproximadamente del 25% al 30% está localizado dentro del músculo esqueletal, y el 10% a 15% en otros tejidos suaves no musculares. La mayoría del magnesio intracelular está atado a diferentes queladores, tales como: citrato, proteínas, adenosin difosfato (ADP) y trifosfato (ATP) RNA y DNA. Solo del 5% al 10% está libre, el cual es esencial para la regulación del contenido de magnesio intracelular. La concentración normal de magnesio en el total del plasma, tiene un rango de 0.65 a 1.02 mmol/L, donde alrededor de 5% a 10% esta complexo como sales ( bicarbonato, citrato, fosfato y sulfato) 199


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30% es atadura de proteína y el 60% está presente en los iones de magnesio libres, la forma biológicamente activa. El magnesio funciona como cofactor de muchas enzimas envueltas en el metabolismo de energía, síntesis de proteínas, síntesis de RNA y DNA y mantenimiento del potencial eléctrico de los tejidos nerviosos y las membranas celulares. La mayoría de los semillas como el ajonjolí, calabaza; menestras como los garbanzos, las habas y, frijoles; las oleagenosas como las nueces, pecanas y almendras son ricas en magnesio, así como la harina de soya y tarwi, el tofu y los fermentos como el miso, el mensí y el tausí; verduras como el fokua (balsamina); raíces como la bardana (gobo), la ortiga, diente de león, la achicoria; gérmen de trigo; hongos como el chitake (hongo japonés) o tonku (hongos chino); pero la mayor fuente de magnesio es el cacao natural (400 mg. de magnesio en 100 gramos de cacao). Aunque la mayoría de granos de cereal no refinado son fuentes razonables, muchas harinas refinadas, tubérculos, frutas, hongos y la mayoría de aceites y grasas contribuyen muy poco al magnesio dietario (<100mg/Kg. de peso fresco). Las harinas de maíz, de yuca y de arroz blanco, tienen un contenido de magnesio extremadamente bajo. El promedio diario de ingestión de magnesio es de aproximadamente 20 a 30 mEq (240-365 mg), y para mantener un balance óptimo, el consumo diario de 0.5 a 0.7 mEq/Kg es esencial.

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El Magnifico Magnesio Ingesta de Mg . Diaria

Absorción intestinal 30%50% de la ingesta

Músculo esquelética Hueso

Mg. en plasma

60-65% del total de Mg . en el cuerp o

0.6-1 mmoll./I

25 - 30% del Mg total en Otros tejidos suaves 10-15% del total de Mg . en

Manejo Rena l

reabsor bida

Representación esquemática de la homeostasis del magnesio Las cantidades de magnesio absorbidas en el estómago, son insignificantes. El principal lugar de absorción digestiva de magnesio es en el intestino delgado, particularmente en las porciones proximales, pero además, ocurre en el íleon como también en el colon. La absorción puede envolver un transporte activo, difusión facilitada y un proceso pasivo por el gradiente electroquímico y el dragado del disolvente. Bajo condiciones normales, 30% al 50% del magnesio ingerido es absorbido, pero la absorción gastrointestinal puede adaptarse a una ingestión alterada. Como consecuencia, en una baja ingestión de magnesio, aproximadamente hasta el 80% del magnesio puede ser absorbido, mientras solo el 25% es absorbido cuando la ingesta es alta. En pocas investigaciones se ha analizado la absorción intestinal de magnesio en el deterioro renal crónico (CRF) con gran controversia en los resultados. Reportes anteriores indicaron que no hay diferencias significantivas en la absorción neta de magnesio entre sujetos normales y pacientes con CFR. Randall reportó tan sólo una pequeña absorción reducida de magne201


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sio en enfermedad renal crónica, mientras que otros autores encontraron un promedio de grados de absorción neta de rangos entre 17% a 38%. Estudios de balance estrictamente controlados, demostraron que el promedio de la absorción neta de magnesio en pacientes con CRF era significantemente más bajo, que la absorción en sujetos con función renal normal, resultados que han sido confirmados utilizando técnicas de radioisótopo, aún cuando la edad fue tomada en consideración. Los factores que determinan la absorción intestinal reducida de magnesio, no son conocidos completamente; sin embargo, ha sido demostrado que la absorción de Mg en el yeyuno es dependiente de la vitamina D, y que la administración de 1-25-dihidroxivitamina D a pacientes con CRF, resultó en un incremento de la absorción intestinal de magnesio. Además, un transplante renal exitoso, es capaz de restaurar la absorción de magnesio dañada en esos pacientes. Por lo tanto una síntesis deficiente del metabolito activo de la vitamina D en los riñones, puede jugar un papel importante en la causa de una mala absorción de magnesio en la insuficiencia renal crónica (CRF, por sus siglas en inglés: Chronic Renal Failure). Otro aspecto de interés en cuanto a la absorción de Mg en el contexto de la enfermedad renal, es el efecto de la toma de proteína, debido a que la restricción de proteína es ampliamente recomendada en pacientes con insuficiencia renal. Investigaciones realizadas por McCance y colegas, demostraron que dietas con contenido de 0.7 a 0.9 g de proteína /Kg de peso corporal, estaba asociado con una absorción del 32%, mientras que cuando las dietas contenían 2.3 a 2.6g de proteína/Kg de peso corporal, la absorción de magnesio fue de 41%. Estos resultados iniciales fueron confirmados por estudios posteriores, indicando que cuando la ingestión de proteína es baja, la absorción intestinal de magnesio es reducida. Todos estos estudios fueron realizados en sujetos con una función renal normal, y por lo tanto, no hay datos disponibles acerca de la relación entre el consumo de proteína y la absorción intestinal de magnesio en pacientes con CFR. El riñón juega un papel crítico en la homeostasis del magnesio y en establecer la concentración de magnesio en el fluido extracelular. Aproximadamente del 70% al 80% del magnesio en el plasma es ultra filtrable, con alrededor de 2gr. de magnesio filtrados al día. Bajo circunstancias normales, el 95% de la carga filtrada de magnesio es reabsorbida por el riñón, y sólo el 5% es excretado en la orina. El transporte de magnesio difiere del de la mayoría de otros iones, en que el túbulo proximal no es el sitio principal de reabsorción, por 202


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lo que sólo del 15% al 25% de magnesio filtrado es reabsorbido en el túbulo proximal. Estudios de micropuntura han demostrado que la mayoría de su reabsorción (60%-70%) ocurre en el limbo grueso ascendente del asa de Henle, mientras que los túbulos dístales y ductos colectores juegan un papel limitado en el manejo de magnesio. La concentración de magnesio en el plasma, es el determinante principal del manejo renal. Durante la hipermagnesemia característica, el riñón puede excretar hasta 70% de la carga filtrada. En contraste, durante la deficiencia de magnesio, el riñón puede compensar esta situación, reduciendo el magnesio excretado en la orina a menos de 0.5% de la carga filtrada. Diversos estudios han demostrado que los cambios en la dieta que resultan en un aumento del pH urinario y una reducida acidez, están asociados con una reducida salida urinaria de magnesio, sin importar los incrementos marcados en la ingesta alimenticia de magnesio en dietas de proteínas vegetales. En la CRF, aunque la excreción urinaria de magnesio puede ser normal o hasta incrementada en muchos pacientes con un grado de filtración glomerular (GFR) más bajo de 30 mL/min, usualmente es baja en insuficiencia renal avanzada. Mientras la función renal se deteriora, la fracción del magnesio filtrado excretado aumenta como resultado de una dañada reabsorción tubular, la cual se vuelve más marcada cuando el GFR está más bajo de 10mL/ min. Sin embargo, este aumento compensatorio de la excreción fraccional de magnesio es insuficiente, y por lo tanto, la concentración de magnesio sérico se incrementa. Otro aspecto de interés es que un incremento de calcio en la dieta (particularmente si está asociado con altos consumos de sodio), contribuye a acrecentar la descarga de magnesio urinario, y cambiar hacia un balance de magnesio negativo. También se ha observado una relación cercana entre la excreción urinaria de sodio, calcio y magnesio en pacientes con CFR avanzado. Así, mientras que en pacientes con enfermedad policistica del riñón y el CFR más alto que 20mL/min no hubo ninguna relación entre la excreción de sodio y magnesio o fosfato, en pacientes con un GFR más bajo de 20mL/min, la excreción de calcio, magnesio y fosfato estaba significativamente relacionada a la del sodio. Estos descubrimientos sugieren que el deterioro de la reabsorción tubular de estos electrolitos, es el resultado de un mecanismo común. Debido a que la capacidad renal para la eliminación de magnesio se encuentra dañada debido a la reducción de la filtración neta de magnesio, la ab203


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sorción intestinal siempre excederá la excreción renal sin importar el aumento compensatorio de la excreción fraccional de Mg mientras la función renal se deteriora. Así, el consumo de magnesio en la dieta es un factor determinante de los niveles de Mg sérico y niveles totales corporales de Mg, debido a que no hay otras rutas alternativas de excreción de Mg en pacientes con CRF. El típico paciente de enfermedad renal terminal, tiene una concentración de magnesio en plasma de entre 1 a 5 mmol/L, pero una hipermagnesemia severa, sintomática y hasta fatal puede ser inducida por la administración exógena de antiácidos o laxantes que contienen dosis terapéuticas usuales de magnesio. Otras situaciones en las que se ha reportado un aumento de magnesio sérico, son en la administración de diuréticos tiazida. En pacientes urémicos en hemodiálisis, la concentración de magnesio sérico es paralela al nivel de magnesio de la diálisis, porque el magnesio cruza la membrana de diálisis con el movimiento determinado por la gradiente entre la concentración de magnesio difusible en la sangre y el nivel de magnesio en la diálisis. Diversos autores han reportado que una reducción de magnesio en la diálisis, produce una reducción significativa en las concentraciones de magnesio sérico rápidamente (durante el primer mes). En contraste, en otro estudio, al cambiar el Mg de la diálisis de 0.75 a 1.5 mmol/L la concentración media de magnesio sérico se incremento de 1.25 a 1.7 mmol/L. Estos datos demuestran que el Mg en la diálisis juega un papel determinante, al mantener la homeostasis del Mg en pacientes en estado final de enfermedad renal tratados con hemodiálisis. En pacientes de diálisis peritoneal (PD), también se han reportado niveles elevados de Mg sérico, lo cual depende en gran parte en la concentración del Ion en la diálisis. Ahsan Ejaz y colegas, estudiaron la evolución de la concentración de magnesio sérico en 33 pacientes dializados con una solución baja de Mg PD (0.5 mmol/L). Todos los sujetos tenían los niveles de magnesio sérico en el rango normal o elevado antes de la institución de PD (0.65-1.15 mmol/L). Sin embargo, luego de la diálisis con un fluido bajo de magnesio, 64% de ellos desarrollo hipomagnesemia. Casos similares han sido reportados recientemente por Hutchinson y colaboradores. Estos autores encontraron que la concentración de magnesio sérico en 12 pacientes de diálisis con un fluido estándar de PD (contenido de Mg, 0.75 mmol/L), era de 1.24 mmol/L. Sin embargo un mes después de haberlo cambiado a una fórmula reducida de Mg (0.25mmol/L) el Mg sérico medio des204


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cendió a 0.89 + o – 0.04 mmo/L (p<0.001). Estos datos de coherencia con estudios iniciales en continuos pacientes PD ambulatorios, han demostrado que era común una leve hipermagnesemia cuando las concentraciones de Mg en la diálisis era 0.75 mmol/L. Los resultados acerca del contenido de magnesio en el tejido de pacientes urémicos, han demostrado resultados contradictorios. La evaluación de la concentración de Mg en diferentes tejidos, tales como músculo esquelético, ha sido reportada como apropiada, sea baja, normal o elevada. Por otra parte, los niveles normales de magnesio se han observado en los linfocitos de pacientes en hemodiálisis, sin importar las concentraciones de magnesio sérico acrecentadas. Al contrario de estos descubrimientos, el aumento del contenido de Mg óseo es un descubrimiento universal, siendo este exceso de Mg distribuido entre las existencias rápidamente intercambiables y las no cambiables. Contiguglia y colaboradores, reportaron un incremento medio de 66% en el contenido de magnesio óseo. Los desórdenes en la homeostasis de magnesio pueden llevar a profundos cambios en la función y el bienestar del organismo. La concentración de magnesio sérico es normal en pacientes con insuficiencia renal aguda, pero la hipermagnesemia usualmente ocurre en estados avanzados de insuficiencia renal, debido a la reducida excreción urinaria de magnesio. Después de la introducción de hemodiálisis crónica o tratamiento continuo de diálisis peritoneal ambulatoria (CAPD por sus siglas en ingles), el factor más importante para determinar el balance de magnesio, son los niveles de magnesio en la diálisis. Los pacientes en un estado terminal de enfermedad renal (ESRD por sus siglas en ingles) y que están recibiendo diálisis, pueden desarrollar varias complicaciones, incluyendo hipertensión, artereosclerosis, dislipidemia y osteodistrofia renal. El desequilibrio del balance de magnesio en aquellos pacientes que permanecen en diálisis, puede afectar el desarrollo de estas complicaciones. Todos estos datos apuntan a la importancia que tiene el magnesio en el proceso de la enfermedad renal. Bajo un amplio criterio, el magnesio sigue siendo esencial para el funcionamiento renal y su uso no debe ser descartado en pacientes incluso con enfermedad renal crónica o insuficiencia renal, siempre bajo supervisión médica. Como hemos visto, la combinación mágica entre el magnesio y la vitamina B6, ayuda extraordinariamente en el problema de cálculos renales. La tasa de reincidencia de los problemas de cálculos renales debido al oxalato de calcio, 205


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disminuyó casi en su totalidad con sólo ingerir 300 mg/día de óxido de magnesio. El desconocimiento médico de este tratamiento simple, seguro, eficaz y económico para los cálculos renales recurrentes, es casi total. Existe un estudio muy interesante que muestra que los cálculos renales son probablemente una enfermedad por deficiencia, que puede corregirse con una dieta adecuada. En este estudio llevado a cabo en el Departamento de Nutrición de Harvard School of Public Health, reportado por Stanley N. Gershoff y Edwin L. Prien en el American Journal de Nutrición Clínica, en mayo de 1967, informa que los pacientes que sufren de cálculos renales recurrentes, han relevado esta condición sin tener que recurrir a la cirugía cuando se mantienen con suplementos orales de magnesio y vitamina B6. Estas asombrosas curaciones logradas por el equipo de investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard, llaman la atención del entorno médico sobre la eficacia de la vitamina B6 como quizás el “factor desconocido” que, cuando se suministra, aumenta la absorción del magnesio. En ratas de laboratorio con deficiencia de B6, se observó un aumento notable del oxalato de calcio urinario, el cual es el precursor de los cálculos renales. Los investigadores de Harvard Stanley N. Gershoff y Edwin L. Prien, llevaron a cabo una investigación de los efectos de la administración oral diaria de magnesio y B6 en pacientes con historias de cálculos renales recurrentes. Sus resultados sólo pueden ser descritos como notables. Los pacientes adultos masculinos y femeninos que habían tenido dos o más cálculos renales dos años antes del estudio, fueron utilizados para esta investigación que fue publicada en el American Journal of Clinical Nutrition. Se les pidió a los pacientes que tomasen diariamente dos tabletas, cada una contenía 100 mg. de piridoxina (B6). Este tratamiento no produjo problemas intestinales, excepto a un paciente ocasional. A todos los pacientes les dijeron que deberían evitar la leche como bebida, pero se permitieron el uso de leche o nata en otros alimentos. La ingesta de queso y otros alimentos altos en calcio fueron restringidos. Se les pidió beber dos cuartos de galón de agua por día. Treinta y seis pacientes se han mantenido en este estudio durante al menos cinco años. No ha habido ninguna recurrencia de cálculos renales en nueve. Dos pacientes produjeron sólo un cálculo en su cuarto año durante el estudio. Otro paciente, tuvo algunos eventos recurrentes durante las vacaciones de na206


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vidad durante el primer año del estudio, cuando dejó de tomar la píldora de B6; uno en el segundo año y otro en el cuarto. Este paciente había pasado 11 episodios en un año antes de la terapia, y más de 300 en los 14 años antes de ingresar en el estudio. Un cuarto paciente, un ejecutivo muy ocupado, produjo entre una o dos pequeñas piedras cada año durante tres años. Un quinto paciente, con dos piedras pequeñas existentes cuando se inició el tratamiento, no mostró ningún aumento en su tamaño, luego de 2 años y medio, no pudo asistir a los chequeos después de este período y dejó de tomar medicinas seis meses más tarde. Un año y medio más tarde, una de las piedras había crecido considerablemente y causó síntomas que requerían cirugía. Sólo un paciente no mostró ninguna mejoría y continuó haciendo cálculos. Si bien los investigadores Gershoff y Prien reconocen que se debe estudiar una serie mucho más amplia de casos durante un largo período de tiempo para determinar la eficacia de este régimen, los resultados obtenidos hasta la fecha son muy alentadores. De 36 pacientes mantenidos en el programa durante cinco años o más, 30 no han mostrado recurrencia, o han disminuido la formación crónica de ccálculos. Este estudio, tiene un profundo significado, no sólo para aquellos que están sufriendo los dolorosos cálculos renales, sino para la prevención de los mismos. La vitamina B6 es esencial para la síntesis de proteínas. Sirve como un vínculo clave en el metabolismo de los aminoácidos y ácidos grasos. La deficiencia de vitamina B6 puede ser la causa de una variedad de dificultades metabólicas, debido a la incapacidad de algunos organismos para utilizar las proteínas correctamente. Uno de estos desequilibrios metabólicos, da como resultado en un notable aumento de oxalato urinario, el verdadero precursor de los cálculos renales. La deficiencia de vitamina B6 también puede producir debilidad, irritabilidad, nerviosismo, problemas en piel y cabello, problemas en el funcionamiento muscular y dolor abdominal. Por ejemplo, los tejidos de cáncer tienen un nivel muy bajo de vitamina B6, y utiliza los aminoácidos en forma diferente que los tejidos normales. De acuerdo con un estudio que informó una revista semanal de la ciencia, que se publicó en Inglaterra, las mujeres que toman anticonceptivos orales, pierden vitamina B6. Las tabletas anticonceptivas orales contienen estrógeno sintético y progesterona, y su acción es muy similar a la de las secreciones hormonales durante una gestación natural; crean una falsa gestación en la que se 207


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impide la ovulación. Actualmente se sabe que uno de sus efectos, es inhibir la actividad de aquellas enzimas que contienen B6. El Dr. David P. Rose de Sheffield, Inglaterra, expresa su preocupación en la revista Nature del 9 de abril de 1996, sosteniendo que los anticonceptivos orales podría tener el mismo efecto que la gestación, en las enzimas que contengan piridoxina (B6), exponiendo así a otro gran grupo de mujeres a la deficiencia de B6. Está comprobado que los anticonceptivos, generalmente conducen a la deficiencia de esta vitamina. Un estudio informado en el quinto Congreso Internacional sobre nutrición, publicado en la revista Investigación ginecológica, aconseja un mayor consumo de B6 para las mujeres gestantes. El promedio que la mujer gestante obtiene de 0,5 a 1,5 mg. Diarios, en lugar de los 15 a 20 mg. que ella necesita. Lamentablemente, la vitamina B6 está ausente en los alimentos procesados ya que se destruye por la presencia del calor, entonces, es fácil incurrir en una deficiencia. La Piridoxina o B6 se puede obtener junto con otras vitaminas B en verduras frescas (no cocidas), germen de trigo, maní, yema de huevo, legumbres y especialmente en la levadura de cerveza, que es la fuente más rica de piridoxina. La eliminación de la vitamina B6 en productos lácteos esterilizados, se producen durante la pasteurización. El magnesio es un mineral vital, junto con la vitamina B6, para la prevención de la formación de cálculos renales; además, es indispensable para una adecuada regulación del metabolismo del calcio. Cuando los animales deficientes en vitamina B6 reciben altos niveles de magnesio, muestran un alto contenido de ácido oxálico en la orina, pero ya no convierten este ácido en cálculos renales. El magnesio, mejora la utilización del calcio y ordena su distribución. Tiene el efecto de un solvente que evita de la formación cálcica, la cual es como las costras de cal que se forman las teteras. Además de la prevención de cálculos renales, existen pruebas de que el magnesio puede prevenir también los cálculos biliares. Nuestro diccionario médico dice que el cálculo biliar es una concreción que se formó en la vesícula o en los conductos biliares presentes en el hígado, compuestos, en cantidades variables, de colesterol, bilirrubina y otros elementos encontrados en la bilis. En estos casos, el magnesio es un factor preventivo específico en la formación de cálculos de la vesícula biliar o del hígado. El magnesio tiene a facultad de reducir la cantidad de colesterol en el torrente sanguíneo. Este hecho es mencionado en una comunicación a la Academia Francesa de Medicina el 23 de junio de 1931 por el Dr. Pierre Delbet, reproducidas en su libro Politique 208


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Préventif du Cancer. El Dr, Delbet manifiesta que cuando la dieta es rica en magnesio, inmediatamente se muestra en la bilis. De esta manera, la cantidad de magnesio en la bilis, puede hasta duplicarse. Esto fue confirmado por Bretau. El Dr. Pierre Delbet, también menciona una investigación clínica de los doctores Godard y Palios, que demostró que la deficiencia de magnesio tiene influencia en la producción de cálculos biliares, sobre todo cuando existe deficiencia de lecitina, importante fosfolípido. El Dr. Delbet estudió la bilis humana en su laboratorio, y encontró que la adición de magnesio expulsa prácticamente todo el colesterol, y señaló que la adición de magnesio había agregado una pigmentación a la bilis, le dio una coloración más profunda. Su efecto sobre la bilis era hacer el colesterol más soluble. El colesterol al calcificarse forma la litiasis biliar. El Dr. Delbet, explica que es un resultado claro de los experimentos sobre la acción del cloruro de magnesio en los elementos que componen los cálculos, y que la adición de una ración de magnesio a los alimentos en forma de sales halogenadas, tiene el poder para reducir o eliminar la formación de un cálculo biliar. Esta conclusión se ve confirmada por los hechos. Existe un gran número de personas que toman Delbiase regularmente y ninguno de ellos tiene problemas vesiculares. Asimismo, dice el Dr. Delbet: “los casos de cálculos vesiculares curados por el uso regular de sales de magnesio halogenadas, son numerosos”.

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¡ Si te hubiera hecho caso... no estaría así... ! !

¡ Con mi magnesio diario me siento Regia ! !

MAGNESIO Y GESTACIÓN “Este económico y sencillo suplemento, es éticamente justificable. Es más, los efectos beneficiosos de los suplementos de magnesio están bien establecidos para la madre, para el desarrollo del feto, y para el bebé al nacer”. Dr. Jean Durlach, profesor en el Hospital San Vicente de Paúl en París y presidente de la Sociedad Internacional para el Desarrollo de la Investigación del magnesio (SDRM)

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En el libro “Magnesio en la dieta” que cuenta con una bibliografía de 1033 libros, se demuestra la importancia de los suplementos de magnesio en la gestación, y se sugiere que las gestantes ingieran dosis de 50 a 90 mg. /k peso corporal, ya que el cuerpo sólo asimila el 30% de lo ingerido. En el último Simposio Mundial de Magnesio, se informó que en Alemania, el nuevo protocolo consiste en la aplicación de ácido fólico y magnesio como prioridad para evitar la muerte súbita del lactante y/o de la madre, las cesáreas innecesarias, el desprendimiento prematuro de la placenta, la eclampsia, pre-eclampsia, el parto prematuro y la depresión post parto. Al igual que con el magnesio, se ha estudiado si la suplementación con Zinc reduce la hipertensión y el bajo peso fetal al nacer. El magnesio es un mineral que cumple un rol fundamental durante la gestación, ya que interviene en la generación y reparación de tejidos. Además tiene una acción reequilibrante sobre el sistema circulatorio, protege contra los infartos y estimula la contractilidad cardíaca. El magnesio cumple sus funciones en forma combinada con el calcio, ya que relaja los músculos y el calcio estimula su contracción. Las deficiencias de magnesio están asociadas a un a mayor riesgo de pre eclampsia, eclampsia, mortalidad infantil y malformaciones congénitas. Uno de los tratamientos para la eclampsia es el sulfato de magnesio por vía endovenosa. Algunas investigaciones aseveran que si durante la gestación se mantienen los niveles adecuados de magnesio, las contracciones uterinas se reducen o previenen antes de la semana 35 de la gestación. A nivel psíquico, el aporte de magnesio produce cierta euforia, optimismo y calma, brindando la sensación de tener más energía. También ofrece una acción antiinflamatoria y antiinfeciosa y es indispensable para la acción de los anticuerpos, por lo que mejora la respuesta inmunológica. La eclampsia, patología caracterizada por hipertensión, edema, fiebre y convulsiones, que afecta anualmente a tres millones de embarazadas, y que en los países en vías de desarrollo suele acabar con la muerte de la madre, del niño o de ambos, puede prevenirse en un gran número de casos gracias a un medicamento económico: el sulfato de magnesio. En un estudio publicado en “THE LANCET”, se reclutó a más de 10.000 218


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mujeres embarazadas o que habían dado a luz en las 24 horas previas. Todas sufrían pre eclampsia (patología previa a la que se pretendía estudiar) y presentaban un cuadro severo de hipertensión y proteinuria (exceso de proteínas en la orina). Las gestantes procedían de centros hospitalarios distintos, en 33 países diferentes (incluyendo tanto zonas industrializadas como naciones pobres). La muestra fue dividida aleatoriamente en dos grupos. Uno recibió inyecciones del medicamento y el otro, un placebo. Las posibilidades de desarrollar eclampsia fueron un 58% más bajas entre las mujeres del primer colectivo y, aunque algunas sufrieron pequeños efectos secundarios como náuseas o debilidad, lo cierto es que éstos no revistieron gravedad y no afectaron en modo alguno al bebé. La mujer embarazada debe prestar especial atención a su alimentación. Probablemente ningún otro suceso en la vida de una mujer cause una mayor demanda de nutrición sobre el cuerpo que la gestación. Un bebé en desarrollo, depende totalmente de su madre para adquirir la nutrición necesaria. Una mujer que tiene deficiencias de nutrientes esenciales para el crecimiento fetal adecuado, se arriesga a que su bebé sufra de un peso bajo al nacer o que tenga defectos de nacimiento. Por ejemplo, el ácido fólico es vital para el desarrollo adecuado de la médula espinal. Una cantidad apropiada de yodo es necesaria para el desarrollo de la tiroides, la cual regula el crecimiento y el metabolismo. Para prevenir que el bebé que se desarrolla dentro de ella tome los nutrientes sin problemas para la madre, se necesita tomar suplementos adicionales para cuidar su salud. Una embarazada necesita alrededor de 300 calorías adicionales al día, 65% más proteínas, 100% más de ácido fólico y vitamina D, 50% más de magnesio, 33% más de vitamina C, 25% más de vitamina A, E y Zinc. Las náuseas que se presentan generalmente durante los tres primeros meses, se deben a las fluctuaciones hormonales, y pueden corregirse tomando un suplemento de vitamina B6 (Piridoxina), magnesio, y tomando té de jengibre (kión) en la mañana, sin agregar azúcar. Pueden aparecer estrías en la piel del abdomen y los senos debido al estira219


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miento obligado de la piel. Cuando esto sucede, se debe a una deficiencia de Zinc y magnesio, minerales que actúan sinérgicamente con la vitamina A y contribuyen a la formación de elastina y colágeno. El sulfato de magnesio administrado de manera endovenosa para la eclampsia, ha sido usado exitosamente por más de setenta y cinco años. En los años 60, la llegada de nuevos diuréticos y drogas anticonvulsivas, amenazaron desplazar al sulfato de magnesio. Los laboratorios farmacéuticos continúan realizando costosos exámenes clínicos para comparar sus nuevos antihipertensivos y anticoagulantes con el sulfato de magnesio. La mayoría de los estudios demuestran que el magnesio es, en realidad, más efectivo que los medicamentos, disminuye tanto la muerte infantil como la maternal, y es extremadamente seguro. Aunque el magnesio es el tratamiento de opción para la hipertensión inducida por la gestación, podría ser usado más ampliamente. Muchos investigadores sugieren que las mujeres embarazadas tomen rutinariamente magnesio para prevenir complicaciones durante el parto y el postparto. Las pruebas clínicas han demostrado que las madres que toman suplemento de óxido de magnesio tienen bebés más grandes y saludables, y con más bajos índices de preeclampsia, labor de parto prematura, muerte súbita infantil, y defectos de nacimiento, incluyendo la parálisis cerebral. La deficiencia de magnesio ha sido implicada en el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), la cual tiene aspectos en común con la muerte súbita cardiaca (MSC) de los adultos, y puede ser evitada suministrando la cantidad adecuada de magnesio a la madre y al niño. Un episodio de debilidad muscular inducido por la deficiencia de magnesio, podría impedir que un bebé voltee su cabeza mientras se encuentra echado, dando como resultado la asfixia. El modelo del triple riesgo de la muerte súbita del lactante, describe el encuentro de tres riesgos potenciales: 1.

Un recién nacido vulnerable quien es deficiente en magnesio.

2.

Un ajuste crítico y período de desarrollo en un recién nacido exhibiendo hiperirritabilidad y control cardiovascular y respiratorio inestables.

3.

Un factor estresante exógeno tal como un sonido agudo muy fuerte, movimientos excesivos o manipuleos, frío, fiebre o vacuna. 220


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Juntos, estos tres riesgos pueden propiciar un episodio de crisis de apnea, inconsciencia, y ritmo cardíaco lento. Los investigadores creen que es probable que una alta proporción de muertes por SMSL, podrían ser evitadas simplemente administrando un suplemento de magnesio oral a los infantes durante las primeras semanas y meses críticos de vida. Existe otro riesgo que forma parte de la mortandad infantil, como es el caso de la parálisis cerebral (PC), que puede ocurrir cuando existe hemorragia en el cerebro del feto durante las últimas etapas de gestación, sea por la presión alta de la madre o por falta de oxígeno al cerebro en desarrollo del bebé. También puede ser causada por un bajo peso del recién nacido y por nacimiento prematuro. En la parálisis cerebral, el cerebro se daña y es incapaz de dirigir apropiadamente la función muscular. El cerebro proporciona a los músculos señales contradictorias, y como resultado, los músculos se cierran y entran en espasmo o se tornan débiles, creando una condición inhabilitante e incurable. Cerca de la mitad de los infantes que nacen con parálisis cerebral, también presentan retardo mental. Los bebés que nacen con muy bajo peso (menos de 1,500 g. o 3.3 lbs.) tienen cien veces más posibilidades de padecer de PC que los infantes con un buen promedio de peso al nacer (3,000-3,500 g.); más del 25 por ciento de todas las PC ocurren en bebes con muy bajo peso al nacer. Como no hay tratamiento para la PC, prevenir la parálisis cerebral sería “altamente deseable”, afirma la neuróloga Karin B. Nelson, del Instituto Nacional de Salud de Bethesda, Maryland (EE.UU.). La Dra. Nelson y sus colegas concluyeron un importante estudio en 1995 mostrando que bebés con muy bajo peso al nacer en cuatro centros de California, tenían menor incidencia de parálisis cerebral cuando sus madres eran tratadas con sulfato de magnesio poco antes de dar a luz. Este hallazgo significa, que el uso de un simple suplemento podría reducir drásticamente la incidencia de la parálisis cerebral y prevenir una incapacidad de por vida, así como el sufrimiento para miles de personas”, dice Zach W. Hall, Ph. D., Director del Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos e Infarto Cerebral. Los investigadores calcularon que el sulfato de magnesio redujo la incidencia de parálisis cerebral en cerca del 90 por ciento, y el retardo mental en cerca del 70 por ciento. Ellos reconocen que el magnesio puede jugar un rol en el desarrollo del cerebro, y posiblemente prevenir la hemorragia cerebral en infantes pre término. La Dra. Diane Schendel encontró resultados muy similares al año siguiente, luego de estudiar a una población en Atlanta. Aquellas madres que reci221


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bieron sulfato de magnesio, dieron a luz a infantes con un 90 por ciento de menor incidencia de parálisis cerebral, y un 70 por ciento de menor incidencia de retardo mental. Los investigadores informaron que a la edad de un año, sólo 1 de 113 bebes cuyas madres recibieron sulfato de magnesio desarrolló parálisis cerebral; sólo 2 de los bebes tuvieron retardo mental. En contraste, 30 de los 405 niños cuyas madres no recibieron sulfato de magnesio, tuvieron parálisis cerebral y 22 tuvieron retraso mental. Los investigadores afirmaron que el magnesio puede impedir hemorragia cerebral en el feto o bloquear los efectos dañinos de una menor cantidad de oxígeno al cerebro. Además, para aquellos bebes expuestos a demasiado oxígeno en un intento de superar los déficits intrauterinos, el magnesio protege los pulmones. Las nuevas investigaciones sugieren que el cloruro de magnesio podría ser aún mejor protector del cerebro en desarrollo, que el sulfato de magnesio. Más allá de la suplementación de magnesio administrada a las madres embarazadas a término y a recién nacidos, existen ciertas acciones que pueden evitar algunos de los daños cerebrales a infantes nacidos con poco peso; uno de ellos es el masaje craneal especializado, realizado dentro de las pocas horas o días del nacimiento por practicantes licenciados Un mineral que ayuda notablemente durante la gestación es el zinc, mineral que merecería un capítulo aparte por su extensa gama de beneficios. El zinc es un mineral necesario para el crecimiento y desarrollo. Las recomendaciones de zinc durante la gestación, son dos veces mayores a las necesidades de una mujer que no está embarazada. Los granos y frutos secos, son buenas fuentes de este mineral. Es sumamente importante que las mujeres gestantes ingieran una dieta balanceada y obtengan una dosis adecuada de zinc diaria (las investigaciones asocian la deficiencia de zinc con el parto prematuro). El zinc, que se encuentra tanto en los glóbulos blancos como en los rojos es fundamental, pues es un componente de las enzimas, y forma parte de las células humanas y de las hormonas (hormonas sexuales, de crecimiento y la insulina). Por esta razón, y para que el cuerpo funcione de manera óptima durante el período de gestación, este mineral es imprescindible. El zinc al igual que el magnesio, mejoran y/o disminuyen las enfermedades durante la gestación. Se ha sugerido que un nivel bajo de zinc puede estar asociado con anomalías en la labor de parto. 222


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Se ha comprobado en cientos de estudios que las pacientes que recibieron sulfato de magnesio en sala de partos tuvieron menos probabilidad de: Ser intubadas. • Desarrollar neumonía. • Requerir internación en terapia intensiva, en comparación con aquellas que recibieron fenitoína. • Sus hijos también tuvieron una significativamente menor probabilidad de: ser intubados peri parto o ser internados en UCI neonatal. El sulfato de magnesio se usó desde 1906, hasta que en 1968 se introdujo el uso de diazepam. Hasta ese momento habría 33 millones de mujeres con convulsiones eclámpticas y al menos 3 millones de muertes maternas resultad de las mismas (asumiendo 50.000 muertes por año y un índice de mortalidad del 10%). En 1987 se introdujo la fenitoína, y desde entonces, otros 9 millones de mujeres tuvieron convulsiones y al menos murieron 1 millón. Tomando las últimas revisiones sistemáticas acerca del sulfato de magnesio como tratamiento de eclampsia y pre eclampsia, Witlin y Sibai en 1998 analizaron14: •

19 ensayos controlados randomizados,

5 estudios retrospectivos y

8 estudios observacionales, concluyendo que:

El SM es el tratamiento de elección (nivel I de evidencia) en mujeres con eclampsia, tanto para la convulsión como para su recurrencia. Sumando todos los ensayos controlados randomizados en pacientes con eclampsia, hay una recurrencia de convulsiones en 216 (23,1%) de las 935 pacientes tratadas con fenitoína o diazepam, comparada con una recurrencia de convulsiones de sólo 88 (9,4%) de las 932 pacientes tratadas con sulfato de magnesio. Las evidencias son determinantes. Para la administración del sulfato de magnesio se utilizan tanto la vía intravenosa como la intramuscular, siendo la vía intravenosa la más segura. Se sabe que el antídoto para la intoxicación por sulfato de magnesio es el 223


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gluconato de calcio. Sin embargo llama la atención que: “En una encuesta entre 230 profesionales de la especialidad, con un promedio en el ejercicio de la profesión de 15 años empleando sulfato de magnesio, ninguno usó o vio usar el gluconato de calcio”. Se debe considerar que normalmente el consumo de magnesio en las mujeres es bajo. Por ejemplo, en Francia, el 23 % de mujeres y el 18 % de hombres tienen el consumo inadecuado. La deficiencia de magnesio durante la gestación, puede provocar consecuencias maternales, fetales, y pediátricas que podrían durar toda la vida. Los estudios de la deficiencia de magnesio gestacional en animales, muestran marcados efectos en el parto e involución pos uterina. Esta deficiencia ha interferido con el desarrollo y crecimiento fetal, y ha causado morbilidad desde efectos hematológicos y perturbaciones en la regulación de la temperatura hasta efectos teratogénicos. Debemos enfatizar los efectos de la deficiencia de magnesio gestacional clínica crónica, cuando afecta al niño. La labor de parto prematuro, contribuido por la hiperexcitabilidad uterina causada por la deficiencia crónica de magnesio materno, que puede ser intensificada por el estrés, puede causar un nacimiento prematuro. Si la única causa de la sobreactividad uterina es la deficiencia de magnesio, su suplementación constituye el tratamiento tocolítico no tóxico y adyuvante, que es carente de la toxicidad y realza la eficacia y seguridad de medicinas tocolíticas como los beta 2 miméticos. Como ya hemos visto, se considera que la deficiencia de magnesio o su depleción pueden contribuir al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Esto puede ser una consecuencia fatal de la deficiencia de magnesio materna, por el control inadecuado de los mecanismos de termorregulación del Tejido Adiposo Marrón (TAM) que conduce a modificaciones de la temperatura. Ante estos problemas, los suplementos nutricionales de magnesio son preventivos, evitando el paro respiratorio que causa la muerte súbita o la actualmente llamada Necropsia blanca, al no encontrar patología alguna. Diversos eventos estresantes en un niño, pueden transformar una simple deficiencia de magnesio en la depleción del mismo. Por ejemplo, la posición inclinada puede ser estresante para el bebé, así como también el hábito de fumar de los padres. A menudo, se descuida el papel del estrés crono patológico, cuando constituye una forma clínica de la hipofunción primaria del reloj biológico, con su estigma anatómico y clínico como la producción reducida de melatonina y de su metabolito urinario: 6 Sulfatoxy-Melatonina (6 224


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SMT). La profilaxis de esta forma de muerte súbita debería incluir la terapia nutricional de magnesio para mujeres gestantes, con la privación total de luz por la noche para el niño. Aún no se han estudiado adecuadamente las consecuencias de la deficiencia primaria de magnesio materna. Para determinar los últimos resultados de la deficiencia gestacional de magnesio en infantes, debería emprenderse un estudio a largo plazo, prospectivo multicéntrico, placebo-control sobre los efectos de la suplementación nutricional materna de magnesio en la morbilidad/mortalidad en fetos, neonatos, infantes, niños y adultos, no sólo durante la gestación y el primer año del bebé, sino a través de toda la vida. El contenido de magnesio en el agua, también puede ofrecer una contribución significativa a la ingesta de magnesio. El magnesio de los suplementos prenatales, si está presente, pocas veces contiene más de 100 mg., es por eso que la suplementación adicional de magnesio es necesaria para una adecuada nutrición durante la gestación. Como hemos visto, existen muchas evidencias de que el estatus nutricional del magnesio podría estar involucrado en varios desórdenes que pueden ocurrir durante la gestación como hipertensión, vasoespasmo, defectos de coagulación, parto prematuro, retardo del crecimiento intrauterino y calambres musculares. El estatus nutricional del magnesio puede estar influenciado por una variedad de factores, pero el más fácil de corregir es la ingesta de magnesio. Además, los factores dietéticos pueden modular la absorción de la cantidad de magnesio ingerida. Antes de discutir la ingesta del magnesio durante la gestación, y los factores que la afectan, sería interesante revisar las investigaciones previas sobre este tema realizadas por la Dra. Mildred Seelig. Sus estudios han proporcionado una revisión profunda del material publicado antes de 1980. En lugar de resumir su labor, dirijámonos a las obras publicadas desde ese entonces y, así, proveer información adicional sobre el tema. Existen seis estudios, publicados desde 1980, que han reportado la ingesta de magnesio durante la gestación en los Estados Unidos. Las ingestas promedio de magnesio en estos estudios han oscilado entre 158 y 259 mg por día, sin haber sido ingerido algún otro suplemento adicional. Estas ingestas son el 35-58% de los requerimientos dietéticos recomendados (RDA) de 450 mg. Johnson and Philipps estimaron la ingesta de magnesio en 47 mujeres em225


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barazadas durante el otoño y el invierno de 1974. Cada mujer registró su ingesta de comida cada 8vo día a partir del 5to mes, hasta el parto. Esto proporcionó un total de 568 archivos dietéticos. Las ingestas de Mg oscilaron entre 103 y 333 mg/día, con un promedio de 204 ± 54 mg (± SD). Ninguno alcanzó el requerimiento recomendado de 450 mg. Se reportaron dos casos de toxemia. Se estimó que las ingestas de magnesio diarias de estas dos mujeres eran de 178 y 186 mg. En 1981, Endres y colaboradores reportaron la ingesta de magnesio en mujeres embarazadas que participaron en un programa de alimentación suplemental en 1978-79. Las ingestas de nutrientes se estimaron a partir de reminiscencias de 24 horas, obtenidas por entrevistadores especializados del 10% de los participantes del Programa Especial de Alimentos Suplementarios para Mujeres, Infantes, y Niños (WIC) en el estado de Illinois. Este programa es patrocinado por el gobierno americano. De las 766 mujeres, el 15% habían estado recibiendo alimentos suplementales durante por lo menos 6 meses, el 85% eran aplicantes al programa. Las ingestas de magnesio estimadas de las aplicantes WIC eran el 35 ± 19% del RDA de 450 mg. Aquellas que participaron en el programa WIC promediaron 41 ± 21% del RDA. Esto se traduce a 158 y 184 mg de magnesio por día. En 1981, Butte y colaboradores reportaron la ingesta de magnesio de mujeres Navajo embarazadas. Estas mujeres pertenecían a un segmento rural semiárido de Arizona, en la parte sudoeste de los Estados Unidos, y estaban decididas a amamantar a sus infantes. Las ingestas típicas de alimentos se determinaron usando un cuestionario y por medio de una reminiscencia dietética de 24 horas, al término de gestación. La ingesta mediana de magnesio fue de 230 mg, que es sólo el 51% del RDA. La ingesta promedio de magnesio diario era de 241 ± 114 mg. Las dietas reflejaban poca ingesta de frutas y vegetales y alta ingesta de bebidas gaseosas. Se prescribieron los suplementos prenatales que proporcionarían un adicional de 100 mg de magnesio, si se usaban.

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Ingesta de Mg durante la gestación en los Estados Unidos Brennan y colaboradores, analizaron los compuestos duplicados de alimentos recolectados de 22 mujeres embarazadas de bajos ingresos que asistieron a una clínica obstétrica en un área urbana. Los compuestos alimenticios fueron recolectados con una nutricionista presente en la casa de la participante. Aun cuando las mujeres fueron instruidas “que elaboraran y consumieran los alimentos de la manera usual”, la presencia de la nutricionista podría hacer influido en la selección de los alimentos. La ingesta de magnesio promedio era de 200 ± 85 mg. La ingesta de magnesio fue determinada por Lillien y colaboradores como parte de un estudio que evaluaba la dieta y la ingesta de etanol durante la gestación. Los archivos dietéticos se determinaron con una entrevista tipo reminiscencia de 24 horas, 1-4 días posparto. Se les pidió a los sujetos que recordaran su ingesta alimenticia de “un día promedio”. El promedio de ingesta de magnesio proveniente solamente de la dieta para las 578 mujeres fue de 259 ± 4 mg. Cuando los suplementos fueron incluidos, la ingesta de magnesio era de 316 ± 5 mg. En el estudio por Moser y colaboradores, se llevaron a cabo registros dietéticos por 3 días de 35 mujeres de clase media durante la 37ava semana de gestación. Aquellas mujeres que estaban decididas a amamantar a sus hijos lactantes, tenían una ingesta de magnesio promedio de 239 ± 11, mientras aquéllas que no planeaban amamantar tenían una ingesta promedio de 198 ± 15 mg. Cuando se comparó sobre la base de la densidad nutriente, el contenido de magnesio de las dietas era el mismo. Esto demuestra que aquellas 227


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mujeres que no iban a dar de lactar a sus hijos, estaban comiendo una cantidad menor de alimentos, lo cual se reflejaba en una baja ingesta de magnesio. Debido a que ninguna de las ingestas promedio de los estudios previos alcanzaron el promedio de la RDA, se pensó que probablemente este promedio era quizás, demasiado alto. Esta posibilidad se probó indirectamente en un extenso estudio de balance de magnesio con 10 mujeres embarazadas. La meta era realizar dos estudios de balance de 7 días en las 10 mujeres durante cada trimestre de gestación, lo cual no se logró en todos los casos. En total, se obtuvieron 47 períodos de balance de 7 días. La ingesta de magnesio promedió 269 ± 55 mg/día. Los montos insignificantes fueron provistos por suplementos prenatales. Sólo 3 de los 47 balances resultaron positivos para el magnesio. El balance del magnesio promedió -40 ± 50 mg/día. Si se fuera a asumir que estos balances negativos ocurrieron para los 200 de los 280 días de gestación, las mujeres habrían perdido 8 g de magnesio durante la gestación. Ya que se ha estimado que un individuo de 70 kg contiene entre 20-25 g de magnesio en el cuerpo entero, una pérdida de 8 gramos es significativa. Los resultados del estudio de balance sugieren que las ingestas promedio de magnesio no son adecuadas para mujeres embarazadas. No exise ninguna justificación para reducir el RDA por debajo de 450 mg. Cuando las dietas previamente descritas se analizaron sobre la base de la consistencia nutriente del magnesio, las mujeres de bajos ingresos tenían ingestas de magnesio de 97-100 mg/1,000 kcal. Conforme se incrementaba el ingreso, aumentaba la solidez nutriente del magnesio. Las mujeres de familia de clase media, tenían ingestas de magnesio de 119-121 mg/1,000 kcal. Esto sugiere que las mujeres con más dinero pueden adquirir alimentos que tienen una mayor consistencia de magnesio. Conforme aumenta la densidad nutriente, los alimentos contienen menos grasa y azúcar; y aparecen los granos enteros y las legumbres. Las verduras y las frutas prevalecen gradualmente como alimentos con densidad nutriente más alta, porque son sustancialmente bajos en calorías. La ingesta dietética de magnesio refleja la densidad nutriente de opciones de alimentos individuales. Las dietas bajas en densidad de magnesio contendrían granos cereales refinados, carnes grasosas, altas cantidades de grasas y azúcares, pocas verduras, frutas y bebidas que contienen azúcar. Las dietas altas en densidad de magnesio contendrían granos enteros, bajas cantidades 228


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de grasas y azúcares, abundantes frutas y verduras. Es posible tener dietas que contienen más de 200 mg/1,000 kcal si se elige sabiamente. Chadhuri observó que las mujeres toxémicas preferían granos cereales más refinados, menos verduras y más grasa que aquellas mujeres que no desarrollaban toxemia. Chung y colaboradores encontraron que las mujeres toxémicas escogían dietas más altas en grasa y colesterol que las mujeres sin toxemia. Se ha estimado que 2 litros de agua puede incrementar la ingesta de magnesio entre 2 a más de 50 mg/día, dependiendo de la dureza del agua. Johnson and Phillipps estimaron que las mujeres embarazadas, en su estudio en Wisconsin, ingirieron del agua aproximadamente 35 mg de magnesio al día. La dureza del agua se expresa en términos del contenido de calcio, pero el magnesio puede hacer una contribución importante a su dureza. Las muertes maternas atribuidas a toxemia por gestación entre 1961 y 1965 en los Estados Unidos representan el 6.2/100,000 de nacimientos vivos. Éste era el promedio nacional, pero había un amplio rango que se desviaba de él, dependiendo del lugar donde vivía la mujer. Algunos estados tenían la mitad del promedio nacional, mientras que otros excedían el promedio nacional. Las muertes toxémicas en Mississippi eran casi cinco veces el promedio nacional. La más alta incidencia de muertes toxémicas ocurrió en la parte sudeste de los Estados Unidos. Éstos son los estados con el agua más suave. Se ha notado que el ingreso per cápita de los estados se relaciona inversamente a las muertes por toxemia. Si los estados fueran divididos en tres grupos basados en sus ingresos per cápita entre 1961 y 1965, aquéllos que estuvieron en el tercio superior de los grupos de ingreso tuvieron una mortalidad por toxemia del 61% del promedio nacional. Aquellos estados en el tercio medio de los grupos de ingreso per cápita tenían una tasa de muerte toxémica del 95% del promedio nacional, y aquellos estados en el tercio inferior de los grupos de ingreso tenían una tasa de muerte toxémica de 192% del promedio nacional. El estado más pobre es Mississippi que tuvo una tasa de muerte toxémica de 487% del promedio nacional. La temperatura promedio del estado también podría estar asociada con las muertes toxémicas. La incidencia más baja de muertes toxémicas ocurrió en los estados norteños. Cuanto más al sur se localiza los estados, más au229


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menta la tasa de muertes toxémicas. Las más altas tasas de muertes toxémicas generalmente ocurren en los estados más sureños en cada latitud, ya que la temperatura promedio se eleva cuando el estado se encuentra más al sur. En estos casos, las pérdidas sudorales de magnesio podrían ser un factor importante. Al colocar la dureza del agua, el ingreso per cápita, la temperatura promedio y las muertes toxémicas todas juntas, el ambiente en dónde ocurre la toxemia se pone en evidencia. Las muertes toxémicas tendrían la más alta incidencia ahí en dónde el ingreso per cápita es bajo, la temperatura promedio es elevada, y el contenido de magnesio del agua es bajo. Un bajo ingreso per cápita limitaría la facilidad de las mujeres para comprar alimentos con alta densidad de magnesio. En Gran Bretaña, se ha observado que hay menos preeclampsia y eclampsia en Londres que en otras partes del país. Londres también tiene el agua dura. Es importante saber que no todos los suplementos prenatales contienen magnesio; aunque en los últimos años, incluyen más magnesio que antes. Recordemos nuevamente, que la gestante y el lactante tienen carencia y sub-carencia de magnesio, sobre todo por la ingesta de suplementos hierro que es pro-oxidante y suplementos de calcio, lo que obliga a mayor ingesta de magnesio, para evitar que el calcio se vuelva patológico al ingresar a las partes blandas del organismo. Si el magnesio se incluye en un suplemento prenatal, normalmente se agrega en cantidades de 100 mg de magnesio elemental. No hay información acerca de la biodisponibilidad del magnesio contenido en estos suplementos. Los suplementos prenatales no proporcionan suficiente magnesio para satisfacer el requerimiento mínimo, ya que la mayoría de las ingesta dietéticas tienen menos de 300 mg. Se ha teorizado durante mucho tiempo que incrementar proteínas en la dieta, aumenta la absorción del magnesio. Esta hipótesis se basa en el estudio de McCance y colaboradores del año 1942. Ellos suministraron dietas que contenían 0.7-0.9 g de proteína/kg peso corporal y encontraron una absorción de magnesio del 32%. Cuando las dietas contenían 2.3-2.6 g de proteína/ kg peso corporal, la absorción de magnesio era de 41%. Estas dietas también contenían fibra y ácido fítico de vegetales y 92% de extracto de pan de trigo. Hunt and Schofield alimentaron a mujeres con dietas en las que la ingesta de proteínas variaba entre 20 y 48 g. La absorción de magnesio varió entre 28 230


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y 53%, con la absorción más alta en las dietas con 48 g de proteína. Cuando este estudio se analiza sobre la base de gramos de proteína por kilogramo de peso corporal, la ingesta de proteína con un promedio de 0.36 g/kg peso corporal dió como resultado un 28% de absorción de magnesio. Las ingestas promedio de proteínas de 0.46, 0.59 y 0.76 g/kg peso corporal se reflejaron en absorciones de magnesio de 46, 42 y 53%, respectivamente. Esencialmente, las ingestas de proteína de más de 0.4 g/kg peso corporal tuvieron como resultado absorciones de magnesio de más del 40%. Estas dietas eran bajas en ácido fítico, pero la fibra estaba presente en las frutas y vegetales. Mahalko y colaboradores llegaron a hallazgos similares. Ellos alimentaron a hombres con dietas que contenían 0.86 y 1.24 g de proteína por kilogramo peso corporal y obtuvieron absorciones de magnesio de 51.5 y 52.7%; respectivamente. Estas dietas también eran bajas en ácido fítico. Con tales niveles de ingesta de proteínas, no sería extraño esperar un aumento en la absorción de magnesio, sobre todo si la absorción del mismo ya era alta. La grasa en la dieta podría actuar de dos maneras diferentes. Una alta ingesta de grasa puede diluir la densidad nutriente del magnesio. Se ha mostrado que la grasa reduce la absorción del magnesio. Se sabe también que el calcio y el fósforo reducen la absorción del magnesio. En estudios con grupos de mujeres embarazadas entre 24 años de edad y más, se encontró que aquellas que sufrían mayor cantidad de calambres musculares durante la gestación, tenían menores ingestas de magnesio y mayores ingestas de calcio y fósforo, que mujeres que tenían pocos o ningún tipo de calambres. Estos datos cuestionan la recomendación popular de que las mujeres embarazadas deben ingerir un cuarto de litro de leche diario. Un cuarto de leche descremada proporcionaría 1,200 mg de calcio, 980 mg de fósforo, 120 mg de magnesio, y tiene ratios de Ca/Mg y P/Mg de 10.0 y 8.7, respectivamente. Estos se exceden de ratios similares (2.7) derivados de la ingesta mínima y basados en la ingesta de magnesio a 450 mg y calcio y fósforo a 1,200 mg cada uno. Además, los suplementos prenatales comúnmente proporcionan 200 mg de calcio. Si consideramos la ingesta de un cuarto de litro de leche, un suplemento prenatal y otros alimentos en la dieta, las ingestas de calcio y fósforo serían excesivas y peligrosas comparadas con el contenido de magnesio que se obtiene.

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La gestación humana está caracterizada por varios cambios cardiovasculares, entre ellos un aumento del 50% en el rendimiento cardiaco, una reducción en la resistencia vascular sistémica, la expansión del volumen sanguíneo en un 40%, una reducción en la presión sanguina promedio y un aumento de 10-15 latidos/min en la tasa cardiaca. Es posible que las alteraciones en el metabolismo de magnesio sean responsables de algunos de los cambios fisiológicos observados durante la gestación, y en muchas enfermedades relacionadas con anormalidades cardiovasculares. El magnesio ha sido utilizado ampliamente en la obstetricia para el tratamiento de alteraciones en la contractilidad uterina (parto prematuro), y en el aumento de la actividad neuronal y vascular del músculo liso vascular (pre-eclampsia). Existen pues, algunas de las alteraciones conocidas en el metabolismo del magnesio durante la la gestación, que sería importante tener en cuenta. El uso del magnesio durante el parto y como profilaxis para impedir la ruptura precoz de membranas y el parto prematuro es de suma importancia El magnesio parece jugar un rol importante en la regulación del transporte del Na (sodio) y del K (potasio) a través de las membranas celulares, incluyendo las células musculares cardiacas y lisas. La depleción de magnesio aumenta la excitabilidad neuronal y altera la relación dosis-respuesta a una infusión de sustancias vasopresoras. Por lo tanto, la alteración en el metabolismo del magnesio podría ser responsable de algunos cambios fisiológicos que se observan durante la gestación, y en muchas enfermedades relacionadas con anormalidades cardiovasculares. En la actualidad, con la existencia de la espectrofotometría de absorción atómica, existe un aumento en el interés relacionado con la evaluación de los niveles de magnesio en varias situaciones clínicas y en la investigación del metabolismo del magnesio. Recientemente, los estudios metabólicos han mostrado que algunas mujeres de clase media con una dieta auto-seleccionada, ingieren menos que la recomendación diaria de magnesio. En la gestación humana existen informes de una disminución en el magnesio plásmico: 1.83 mE/l para no embarazadas versus 1.392 mE/I para mujeres al término de la gestación. Una vez que el parto empieza, hay una mayor disminución del magnesio en plasma. La concentración de magnesio en las células rojas es un reflejo del balance a largo plazo del magnesio, y el tratamiento con magnesio no cambia su concentración. Los valores para las células rojas 232


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son: 47.1 ± 9.6 mg/l para las no embarazadas versus 47.8 ± 8.8 mg/l para las mujeres embarazadas. La concentración de magnesio plásmico se mantiene dentro de límites ajustados; por consiguiente, sólo las deficiencias extremas se manifestarán en un menor nivel del plasma, aunque en las revisiones recientes de literatura sobre los valores plásmicos en pacientes hospitalizados, muestran que la hipomagnesemia está presente en 6.9 a 52.5% de pacientes. Varios factores, además de la salida del feto, pueden contribuir a una deficiencia del magnesio relativa durante la gestación. Varios órganos requieren un aumento del magnesio en el peso durante la gestación. Las células del músculo tienen concentraciones relativamente altas de magnesio, y durante la gestación el útero aumenta de un peso de 100 a 1,000 g a finales de la gestación. La placenta también requiere magnesio. La masa celular roja aumenta por 3040%. También aumenta el tejido de las mamas. Los aumentos en la tasa filtración glomerular puede promover la excreción del magnesio. La Aldosterona y la deoxicorticosterona cuya concentración se aumenta varias veces durante la gestación, también aumenta la excreción del magnesio urinario. La concentración de magnesio en las células, depende de la actividad metabólica de las células particulares involucradas. El volumen celular rojo depende de la disponibilidad del magnesio en el momento de la formación celular; el magnesio de la célula roja no realiza un intercambio rápido con el magnesio del plasma. Las células blancas sí intercambian su magnesio con el plasma, y por consiguiente las concentraciones de magnesio intracelular podrían reflejar los cambios del magnesio a corto plazo. Una otra ventaja de medir los niveles en las células blancas es que son fácilmente accesibles. En un análisis retrospectivo de la administración de magnesio oral durante el cuidado prenatal en Alemania, en más de 4,000 mujeres, mostró una disminución significante en el retraso del crecimiento intrauterino, el parto prematuro, la ruptura prematura de membranas y los desórdenes hipertensivos; condiciones que son responsables de una morbilidad y mortalidad fetal significativas. La posibilidad de disminuir estas complicaciones con magnesio suplemental prenatal es sumamente interesante.

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MAGNESIO Y SUEÑO La dieta moderna no es suficiente hoy en dìa. Uno de los nutrientes fundamentales para la relajación muscular y el sueño, es el magnesio. Con una fórmula de citrato o cloruro de magnesio en polvo que se disuelve en agua caliente, se obtienen resultados positivos incluso mejores que los compuestos de magnesio en otras formas que vienen en pastillas o cápsulas”. Peter GiIlham, líder de Natural Vitality y pionero en la investigaciòn de los estados nutricionales.

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La función del magnesio en el cerebro, contribuye extraordinariamente a la regeneración celular, fortalece el cerebro, restablece y conserva la juventud hasta edad avanzada. Tiene acción directa sobre el sistema nervioso central y contribuye a la relajación muscular, permitiendo una mejor predisposición al sueño. De hecho, a principios del siglo XX, el magnesio se usaba para el tratamiento de la ansiedad, la depresión y el trastorno del sueño por ser un relajante natural sin efectos colaterales. El magnesio no crea dependencia, por el contrario al dejarlo se pierde la protección. Algunos episodios agudos del síndrome de fatiga crónica (SFC) y fibromialgia, se hacen presentes a menudo por la exposición al estrés, ya sea emocional o físico, y contribuyen a los trastornos del sueño. Cuando existe un cuadro de estrés, aumenta la adrenalina y otros químicos relacionados al estrés, lo que precipita la pérdida de magnesio, lo cual puede ser un factor decisivo en la conciliación del sueño; generándose un círculo vicioso. Cuando debido al estrés, ocurre una sobre producción de adrenalina, esta situación lleva a una deficiencia de magnesio, lo cual se deriva en un declive del sistema de energía del cuerpo que depende del magnesio, causando el agotamiento de energía que lleva a la fatiga. La fatiga se reduce frecuentemente con suplemento de magnesio. De hecho, un avance considerable ocurrió en la investigación sobre el síndrome de fatiga crónica (SFC), cuando se descubrió bajos niveles de magnesio en la mayoría de quienes lo sufrían. De los muchos sistemas de enzimas que requieren del magnesio, los más importantes son responsables de la producción y almacenamiento de energía. El magnesio es un tranquilizante natural que mantiene el equilibrio energético en las neuronas y actúa sobre la transmisión nerviosa, manteniendo al sistema nervioso en perfecta salud. El magnesio está presente en nuestro organismo en forma de oligoelemento. Fundamentalmente, los aportes alimentarios de dicho mineral proceden de la ingesta de cereales, legumbres en estado fresco, nueces, cacao y almendras. Su presencia en el organismo actúa favorablemente en la regulación del sistema nervioso, actuando sobre la relajación muscular y la tensión nerviosa. También interviene a nivel de los procesos de defensa del organismo, el crecimiento y la inmunidad. 244


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Las enfermedades relacionadas al stress vinculadas a nuestra sociedad moderna, están acompañadas frecuentemente por la deficiencia del magnesio. Desafortunadamente, la mayoría de las personas no cumplen los requerimientos del magnesio en sus dietas. Esta es una verdad que necesitamos entender. Por esta razón, son tan importantes y urgentes los suplementos en las dietas actuales. Cuando estamos estresados crónicamente, posiblemente tengamos una deficiencia de magnesio, aunque comamos regularmente alimentos que contengan este mineral. La compleja relación entre el magnesio y el stress explica la razón de que muchos pacientes requieren de suplementos de magnesio, incluso aun cuando tienen una dieta nutritiva, no corrigen su deficiencia. Si usted es como la mayoría de las personas, que están sometidas a un tipo de presión continua que lo irrita regularmente, se fatiga fácilmente, y pierde la concentración; su presión arterial puede elevar los niveles de adrenalina, una hormona del estrés que influye en el proceso del sueño. En estas condiciones de estrés físico y mental, el magnesio se libera de sus células sanguíneas y va al plasma sanguíneo, desde donde se excreta por la orina. En consecuencia, el estrés crónico que contribuye al trastorno del sueño, disminuye el magnesio de su organismo. Mientras más estresado está, más deficiencia de magnesio tiene. Mientras más bajo se encuentra el nivel de magnesio, tendrá mejor respuesta reactiva al estrés y será mayor el nivel de adrenalina ante las situaciones estresantes. Los niveles altos de adrenalina causan una pérdida del magnesio de las células. La ingesta de magnesio, rompe con este círculo vicioso elevando los niveles de magnesio en la sangre y aumentando su resistencia. La personalidad tiene un efecto evidente en el ciclo del estrés-magnesio. Un estudio realizado en Paris encontró que la disminución del magnesio inducido por el estrés fue más grande en las personas “Tipo A”, competitivas, con tendencia a enfermedades del corazón que sus colegas menos competitivos. La Dra. Bella Altura, fisióloga de la State Universitiy de New York, ha planteado que la pérdida de magnesio entre los individuos tipo A, es la principal razón del aumento del riesgo de ataques al corazón. El efecto de un incremento súbito del magnesio tiene una respuesta energizante y calmante al mismo tiempo. El magnesio es necesario para quemar azúcar para la energía; y también calma la excitación de las células producidas por el estrés que induce la liberación del calcio. Si en la dieta existe deficiencia 245


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de magnesio, o si no existe suficiente descanso entre los episodios de estrés, el magnesio que el cuerpo tiene almacenado va disminuyendo lentamente. La respuesta hormonal al estrés se desintegra. La tensión muscular, los espasmos y los trastornos en el sueño, son los síntomas más característicos de la eliminación de magnesio, seguido por palpitaciones, falta de aliento y molestias musculares. Además, también son comunes los síntomas de irritabilidad, fatiga, problemas para conciliar el sueño e hipersensibilidad a los ruidos. La presencia de la migraña o dolor de cabeza tensional, dolor en el pecho inexplicable, sensaciones extrañas como hormigueo, el dolor abdominal, también son indicadores de la falta de magnesio. El magnesio actúa como antidepresivo, ya que ayuda al cerebro en la elaboración de la serotonina, un neurotransmisor que provoca el sueño. Se considera al magnesio como el mineral contra el estrés. Es un tranquilizante natural, que produce relajación de los músculos esqueléticos, así como la musculatura de los vasos sanguíneos y tracto gastrointestinal. Los períodos prolongados de estrés pueden aumentar la excreción de magnesio, causando una depleción que desequilibra el organismo. Por esta razón, la toma de magnesio en personas con estrés y ansiedad deben ser continuas y en dosis mayores, para contrarrestar la pérdida transitoria que puede sensibilizar al corazón a anormalidades eléctricas y espasmos vasculares que pudieran conducir a isquemia cardiaca. Los riñones pueden excretar o conservar magnesio según las necesidades corporales. Los intestinos también pueden eliminar el exceso de magnesio a través de las evacuaciones. En resumen, el magnesio actúa en muchas funciones metabólicas esenciales. Es importante en la producción y transferencia de energía, en la contracción y relajación muscular, en la conducción nerviosa, en la síntesis proteica y en muchas reacciones bioquímicas como cofactor enzimático. Si las manifestaciones de trastorno del sueño que perjudican su salud y su rendimiento laboral persisten, no los pase por alto; existen soluciones y alternativas naturales. Es necesario comprender que el insomnio puede conducir a situaciones de peligro.

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CONSEJOS PARA DORMIR MEJOR • Haga ejercicio regularmente, de preferencia por la mañana y de intensidad moderada. • Un horario constante, tanto para acostarse como para levantarse, facilita el sueño. • El ambiente para dormir debe ser confortable, oscuro, silencioso y principalmente sin factores de distracción. • Antes de dormir, un baño con sales de Epsom (sulfato de magnesio) ayuda a relajarse. • Cada individuo tiene un número ideal de horas de sueño necesarias para sentirse fresco a la mañana siguiente. • Trate de establecer cuántas horas de sueño necesita usted. • Evite alimentos abundantes o mucho líquido antes de dormir. • No tome café, té o bebidas alcohólicas a partir del final de la tarde. • La postura para dormir es importante. Se debe dormir horizontalmente. Cuando se duerme sentado, no circula la linfa. • La cabecera debe estar orientada hacia el norte, por el eje magnético, lo que estimula en un 50 % los neurotransmisores. • El anciano hace micro sueños, además come poco, por eso duerme poco. • Hay una relación estrecha entre la cantidad de comidas que ingerimos y las horas que necesitamos para dormir. Ejemplo: Una comida requiere de 4 horas de sueño, 2 comidas de 6 horas de sueño, 3 comidas de 8 horas de sueño. • La proteína animal o vegetal son estimulantes y quitan el sueño; si come carne hágalo durante el día y no por la noche. • Las hierbas aromáticas como la manzanilla, el tomillo, la valeriana, la pasiflora, estimulan el buen dormir. • El dormitorio es un templo (8 horas en contacto con el mundo espiritual) por lo tanto debe estar limpio y libre de cosas que no sirven como periódicos, revistas y desorden. • Es importante oxigenar el dormitorio. Es aconsejable colocar plantas en el dormitorio y sacarlas a las 6pm para cargar el ambiente de iones. • ¿Por qué da sueño y hambre en la playa? Por los iones positivos del ambiente que producen tranquilidad. Por el contrario, se retienen los iones negativos cuando uno se acuesta sin cambiarse la ropa de la calle y bañarse. • El velador debe ser redondo en lo posible o sin puntas. Colocar una vela en el velador relaja. • La música y los instrumentos de cuerda como el violín relajan porque ingresan al alma profunda del ser. Los sonidos de percusión son para despertar. • Realizar media hora de caminata diaria a paso alegre en la noche. • Acuéstese con sed y se levantarà siempre con salud.

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Casi la mitad de la población experimentará un problema de insomnio este año. Las mujeres tienen mayor probabilidad de sufrir este trastorno que los hombres. Los investigadores han descubierto que el insomnio es un factor de riesgo para otras enfermedades serias, incluyendo todos los problemas cardíacos y depresión. A menudo aparece como un efecto secundario, pero es un problema diferente que causa agotamiento físico. Ahora sabemos que la deficiencia de magnesio está implicada en los trastornos del sueño; y está comprobado que este mineral inteligente juega un papel esencial, no sólo en la salud total del corazón sino en proveernos de un sueño de mejor calidad. Las alteraciones de sueño, incluso las pequeñas, tienen efectos significativos sobre el humor de las personas. El insomnio persistente puede incluso ser responsable en el futuro, de una serie de desórdenes emocionales. El insomnio aumenta la actividad de las hormonas y la actividad del cerebro, ocasionando tensión y cambios en los patrones del sueño. El insomnio puede ser una señal de ansiedad y depresión. Un estudio reciente ha demostrado que las personas con insomnio crónico, poseen signos de actividad del sistema nervioso y cardíaco que ponen en peligro la vida. Los estudios muestran que con la privación de sueño, el sistema simpático se activa provocando que los vasos sanguíneos se contraigan y la tensión arterial tienda a subir. La privación de sueño afecta la regulación de la glicemia. Por ejemplo, si usted tiene un sueño muy pobre requerirá más insulina. Un nivel de insulina elevado y una pobre regulación de la glicemia, son las causas principales del desarrollo de la enfermedad vascular, la cual puede conducir al problema cardíaco. El insomnio se define como “incapacidad para dormirse o permanecer dormido el tiempo suficiente como para sentirse descansado, sobre todo cuando el problema se prolonga en el tiempo”.. El uso de medicamentos para dormir va en constante aumento. Las ventas globales de las pastillas para dormir, los llamados “hipnóticos”, proyectan un gasto de cinco mil millones de dólares en los próximos años. La mayoría de fármacos para dormir, usados durante largos periodos de tiempo, permanecen en el torrente sanguíneo, sintiendo sus efectos al día siguiente y en algunos casos durante varios días, lo cual pone en peligro la acti248


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vidad cerebral, afectando la memoria y el rendimiento en el centro de labores o en el hogar. Según la Fundación Nacional del Sueño (National Sleep Foundation), 70 millones de personas en Estados Unidos se ven afectados por un problema de sueño. Aproximadamente 12 millones de americanos tienen el síndrome de piernas inquietas, que es un trastorno del sueño caracterizado por desagradables sensaciones de movimiento y hormigueo en las piernas, que provoca una necesidad de moverlas con el fin de aliviar los síntomas. El magnesio produce un efecto calmante que facilita una posterior relajación y un mejor sueño. El magnesio es considerado el mineral “anti-estrés” por excelencia Según el Dr. J. Durlach, Presidente de la Sociedad Internacional para el Estudio del magnesio, el reloj biológico y el estado del magnesio deben poseer un equilibrio, el cual regula la función de la glándula pineal. El Dr. Durlach manifiesta que los efectos sedantes psicolépticos de la oscuridad se amplifican gracias al magnesio. Probablemente, esto se debe a una fuerte relación entre la melatonina y el magnesio, y desde luego en relación a las cantidades de luz y oscuridad que afectan a la glándula pineal y su producción de melatonina. En pocas palabras, no hay nada como un baño caliente con cloruro de magnesio antes de acostarse. En lugar de ingerir toxinas químicas a través de píldoras que deterioran más la salud, a través de un baño con cloruro de magnesio entrará en una profunda relajación muy parecida a lo que sentiría en algunos de los más famosos spas del mundo. No sólo obtendrá un sueño mejor y de calidad, sino que el nivel de su la salud se elevará. Todo lo que tiene que hacer, es verter cloruro magnesio en polvo en el agua de su bañera. Nada podría ser más simple.

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MAGNESIO Y SÍNDROME PREMENSTRUAL “En ensayos doble ciego se ha demostrado que los suplementos de magnesio son los más eficaces en el alivio del SPM. La deficiencia de magnesio reduce la dopamina del cerebro, daña el metabolismo del estrógeno, la secreción de insulina aumenta y hace que la corteza suprarrenal (responsable de la producción hormonal) entre en desbalance, ocasionando los síntomas característicos.” Melvyn Werbach, M.D. Diplomado del Consejo Americano de Psiquiatría y Neurología y Catedrático de la facultad de psiquiatría en la Escuela de Medicina de UCLA

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El Síndrome Premenstrual o SPM, es un problema por el que pasan algunas adolescentes y mujeres. Una o dos semanas antes del período menstrual, se desarrollan síntomas como cambios de humor, dolor en los senos, inflamación, acné, antojos por ciertas comidas y dulces, sensibilidad en la piel, aumento en el apetito, sed y fatiga, además de otros síntomas. Actualmente se conoce un total de 150 síntomas asociados al SPM. Los científicos todavía están tratando de averiguar la causa del SPM. Parece ser que el SPM ocurre después de la ovulación, cuando el cuerpo se encuentra fabricando hormonas, tanto estrógenos como progesterona. Se sabe que las variaciones en el nivel hormonal causan estos cambios que las mujeres experimentan. Los factores externos también tienen efecto sobre los síntomas del SPM. Durante un buen tiempo los médicos han recetado medicamentos para aliviar los síntomas de SPM, incluyendo píldoras anticonceptivas, antidepresivos, y diuréticos. El Dr. Melvyn Werbach, M.D. ha concluido interesantes estudios que mostraron que la ingesta mínima de 400 mg. de magnesio al día superan las molestias del SPM en un 95%. Otros investigadores también aconsejan que las mujeres deberían tomar un mínimo de 50 mg. de vitamina B6 diariamente junto al magnesio para ayudar en su absorción. Las pruebas de magnesio realizadas a mujeres con SPM, mostraron nivel bajos de este mineral y niveles anormales de glóbulos rojos. El tratamiento con magnesio alivia los dolores de cabeza, los deseos de comer azúcar y los mareos relacionados al SPM. El desbalance de calcio-magnesio puede causar síntomas premenstruales durante la última semana del ciclo menstrual. Un estudio reciente demuestra que el estrógeno y la progesterona, las hormonas sexuales femeninas, influyen en los niveles de los iones-magnesio del cuerpo, lo que podría a ayudar a explicar porqué el magnesio alivia los síntomas del SPM, incluyendo la migraña, la inflamación, y el edema. La exposición de células musculares lisas cultivadas de los vasos sanguíneos del cerebro a una baja concentración de estrógeno, no interfirió con los niveles de magnesio. Sin embargo, la exposición a concentraciones mayores de es254


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trógeno indujo a una pérdida significativa de iones-magnesio; en el nivel más alto de concentración, el nivel de los iones-magnesio decreció en aproximadamente 30 por ciento en comparación con los controles (grupos de pacientes que no fueron expuestos a ello). La exposición de las células cultivadas a bajas concentraciones de progesterona, causó en un incrementado del nivel de iones-magnesio. Sin embargo, cuando estas células fueron expuestas a más altas concentraciones de progesterona, los niveles celulares de iones-magnesio disminuyeron significativamente. Mientras más alta sea la concentración de estrógeno o progesterona, más bajos los niveles de iones magnesio. Los datos de estos experimentos indican que las bajas concentraciones de las hormonas sexuales femeninas, como el estrógeno y la progesterona, ayudan a las células musculares lisas de la vasculatura cerebral a sostener concentraciones normales de iones-magnesio, que son beneficiosas para la función vascular; mientras que los altos niveles de estrógeno y progesterona, agotan significativamente los iones-magnesio, causando posiblemente espasmos en los vasos cerebrales y reduciendo los flujos sanguíneos cerebrales, llevando así al síndrome premenstrual, a la migraña, y a un posible riesgo de accidente cerebrovascular. Estos hallazgos ayudan a explicar la razón de que más mujeres que hombres sufren de migraña, y el porqué las migrañas ocurren más frecuentemente en la segunda mitad del ciclo menstrual, cuando tanto el estrógeno como la progesterona se encuentran en niveles elevados. Un estudio publicado recientemente en la revista Investigación Clínica de Drogas, mujeres con el SPM fueron tratadas con 250 mg de magnesio al día durante un período de 3 meses. El tratamiento llevó a la reducción de un tercio de los síntomas del SPM. Sin embargo, este estudio se vio dificultado seriamente por no tener un grupo de control (un grupo que toma un placebo para comparar los resultados). En la práctica, se sabe que el magnesio es muy beneficioso en el tratamiento del síndrome premenstrual. Se sabe además, que las mujeres con SPM tienen una dieta 275% por ciento más altas en azúcar refinada, 79% por ciento más alta en productos lácteos, 78% por ciento más alta en sodio, 77% por ciento más baja en magnesio, 63% más alta en carbohidratos refinados y 52% por ciento más baja en zinc. El chocolate tiene más magnesio que cualquier otro alimento, por lo tanto, el deseo irresistible de consumir chocolate es una señal segura de deficiencia de magnesio. El deseo de comer chocolate en la etapa premenstrual es muy 255


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común, porque el magnesio está en su punto más bajo alrededor del momento de la menstruación de la mujer. Sin embargo, la solución no se encuentra en comer más chocolate, sino en aumentar la ingesta de magnesio comiendo más nueces, granos enteros, algas, vegetales verdes, y tomar suplementos de magnesio. Los deseos de comer chocolate desaparecerán cuando haya suficiente magnesio en la dieta. Muchas mujeres con síndrome premenstrual se benefician con suplementos de magnesio combinadolos con vitamina B6. Estos dos nutrientes son especialmente eficaces para los estados de ansiedad. Un estudio de la Universidad de Reading en el Reino Unido, encontró que la suplementación con 400 mg de magnesio, más 50 mg de vitamina B6 por tan sólo un mes, dio lugar a una reducción de la ansiedad, irritabilidad, cambios de humor, y la tensión nerviosa. Aunque estos suplementos ayudan casi de inmediato a corregir las deficiencias de magnesio, en algunos casos podría tomar algunos meses. Es importante evitar ciertos alimentos y bebidas que interfieren con la absorción de magnesio, como el alcohol, la cafeína, el azúcar y la grasa. Las mujeres pueden sentirse deprimidas antes de su período, pero los síntomas del SPM no se limitan sólo a la depresión. Sin embargo, el SPM es considerado a menudo por los médicos y los laboratorios farmacéuticos como una condición psiquiátrica que debe tratarse con inhibidores de la recaptación selectiva de la serotonina tales como la fluoxetina. Pero recuerde que la falta de fluoxetina no causa los síntomas del SPM; una falta de magnesio sí lo hace. La reposición del magnesio en el cuerpo tratará el SPM y no causará efectos colaterales. En realidad, también se ha encontrado que el magnesio alivia la depresión del síndrome premenstrual, influenciando positivamente la actividad de la serotonina de forma natural. Existe una posible deficiencia de progesterona después de la ovulación; además, las deficiencias en vitamina B6 y el magnesio, la hipoglucemia y el aumento de los niveles de compuestos llamados prostaglandinas, que promueven la inflamación son determinantes. Se ha hallado una conexión significativa entre el SPM y los fibromas. Los fibromas son tumores benignos que surgen de la proliferación del tejido muscular de la pared del útero. Se pueden detectar en un examen médico, pero se diagnostican mejor por medio de una ecografía; no requieren tratamiento a menos que causen síntomas, que incluyen sangrado, dolor, presión en la pelvis, dolor en la vejiga y en casos de embarazo, aborto involuntario. 256


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Por causa de los fibromas, cada año se les practica a miles de mujeres en el mundo la histerectomía Aunque la mayoría de veces este procedimiento es innecesario, esta cirugía ha ganado mucha popularidad, aún cuando algunas mujeres alivian sus síntomas con el uso de progesterona suplementaria durante las dos o tres últimas semanas de su ciclo. Algunos médicos también han informado sobre la reducción de fibromas con tratamiento de progesterona. Esto puede tener que ver con la forma con que el hígado procesa en el cuerpo el estrógeno, así como la exposición a compuestos ambientales, que pueden actuar como estrógenos en el cuerpo. El cuerpo necesita vitaminas B6, B12, ácido fólico y magnesio. Si no hay suficiente magnesio, existirá un factor que contribuye al SPM y a los fibromas. Como ya hemos visto, las deficiencias de B6 y magnesio están asociadas directamente con la depresión y los cambios en el humor, que pueden ser un eslabón más de los síntomas emocionales que algunas mujeres tienen con el SPM. Otros dos factores que han sido implicados en el desarrollo de los estrógenos son el desequilibrio en la población bacteriana normal de los intestinos, llamado disbiosis, y la resistencia a la insulina. Ambos en última instancia, pueden ser causadas por dietas inadecuadas altas en azúcar, carbohidratos procesados y grasas hidrogenadas. Existe cierta evidencia que sugiere que el desequilibrio causante de las bacterias del intestino, que se ve agravado por la toma de antibióticos, píldoras anticonceptivas y esteroides como la prednisona, pueden dar lugar a la sensibilización del sistema inmune y la producción de prostaglandinas inflamatorias que causan el dolor de senos, retención de líquidos, dolores de cabeza, irritabilidad y depresión. Se debe entonces tener un control de la dieta, ingiriendo menos azúcar refinada, hidratos de carbono como cereales, pan, pasta, galletas, etc., y evitar el uso de anti-inflamatorios. El desequilibrio en las bacterias del intestino también puede producir una enzima llamada beta-glucuronidasa, que también puede afectar al metabolismo del estrógeno. Un régimen global encaminado a lograr la restauración de una buena población bacteriana, que incluye suplementos con bacterias benéficas como 257


El Magnifico Magnesio

acidophilus y bífidobacterias, es esencial junto al magnesio para el tratamiento general del SPM y los fibromas. Los estudios han demostrado que las mujeres que hacen ejercicio regularmente, tienen menos síntomas del síndrome premenstrual. El ejercicio regular, entre otras cosas, mejora la resistencia a la insulina. La astenia (cansancio matutino), la apatía (aburrimiento), la irritabilidad, los antojos de determinados alimentos (grasas, chocolate, etc.), el sueño excesivo, balonamiento abdominal, hinchazón general, acné, etc. Se solucionan con la ingesta de cloruro de magnesio y piridoxina (B6).

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SÍNTOMAS DEL SÍNDROME PREMENSTRUAL ALTERACIONES DEL ESTADO DE ÁNIMO

SÍNTOMAS COGNITIVOS

Ansiedad Confusión

Irritabilidad

Dificultad de concentración

Tensión

Hipersensibilidad

Labilidad emocional

Olvido

Depresión Hostilidad Enojo

SÍNTOMAS SOMÁTICOS

CAMBIOS CONDUCTUALES

Fatiga

Deseo vehemente de alimentos

Timpanismo

Aislamiento social

Hipersensibilidad mamaria

Conducta agresiva

Acné

Crisis de llanto

Tumefacción

Sint. Gastrointestinales

Aumento del apetito

Cefalea Sofocaciones Insomnio

Dolores articulares

Estreñimiento

En los casos típicos de SPM su clínica aparece de 7 a 10 días previos a la menstruación y desaparece en las primeras 24 horas tras el comienzo de la misma, permaneciendo la paciente asintomática en toda la fase folicular del ciclo. No hay síntomas específicos. La ausencia de síntomas los siete primeros días del ciclo, ayuda a distinguir este proceso.

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El Dr. Pierre Delbet uso desde la primera guerra mundial principalmente en caso de infección

MAGNESIO Y TRAUMA CEREBRAL El magnesio permite que el calcio incorpore una célula nerviosa para permitir la transmisión hacia y desde el cerebro. Incluso nuestros pensamientos, a través de las neuronas del cerebro, son dependientes del magnesio. Carolyn Dea, M.D., N.D. Autora del ”Milagro Del magnesio”.

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Los estudios de resonancia magnética nuclear (NMR) de trauma al sistema nervioso central (SNC), han mostrado que la concentración intracelular del magnesio libre declina luego del daño. Esta caída en la concentración del magnesio libre, fue asociada con una reducción en la concentración cerebral del magnesio tisular total. Las reducciones en ambas concentraciones del magnesio tisular total y del magnesio libre, se podrían prevenir o atenuar con tratamientos dirigidos a mejorar el resultado neurológico inhibiendo los factores específicos de lesión, tales como los aminoácidos excitatorios y los péptidos opioides. Más aun, la extensión de estos cambios en la concentración de magnesio en el SNC y su atenuación con una diversidad de tratamientos, han sido correlacionados al resultado neurológico. Por tal razón, se ha planteado que el magnesio, y en particular la concentración citosólica del magnesio libre, juega un rol central crítico en la determinación del grado de déficit neurológico, que se llega a expresar tras un daño traumático al SNC. Los estudios más avanzados indican, que la concentración de magnesio es importante en el desarrollo del daño tisular irreversible tras una lesión cerebral traumática. El daño tisular irreversible seguido a un trauma del SNC es causado tanto por eventos mecánicos que ocurren al momento de la lesión, como por eventos fisiológicos y bioquímicos que se inician al momento del trauma, pero que ocurren desde horas y hasta días después mismo. Estos eventos retrasados o secundarios causan daños que pueden ser prevenidos potencialmente o por lo menos atenuados, considerando que los factores y mecanismos asociados con el desarrollo de este daño secundario puedan ser identificados. Muchos factores de lesión secundarios han sido identificados, sin embargo, la importancia relativa de cada factor y sus relaciones con otros factores de daño, permanecen sin ser esclarecidos. Desde hace tiempo se ha reconocido que el calcio podría jugar un rol fundamental en los eventos que conducen al daño tisular. De hecho, se ha reportado que el calcio se encuentra centrado a una vía común final que lleva a la muerte celular. Aunque se sabe que el magnesio es fundamental para virtualmente todas las funciones celulares, el rol de este ion no ha sido aceptado totalmente, a pesar de que existe un gran número de estudios que demuestran el potencial rol regulador del magnesio en la expresión del metabolismo celular. Aunque existen diversas razones para esta omisión, la falta de una tecnología adecuada para detectar cambios en las concentraciones de magnesio libre, podría ser la principal responsable. Recientemente, estudios de daño cerebral traumático utilizando la espectroscopia de resonancia magnética nuclear por 264


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fósforo (NMR), han provisto la primera evidencia directa de que el magnesio intracelular libre, puede someterse a cambios significativos de suficiente magnitud para ejercer un considerable control metabólico. En la actualidad están apareciendo observaciones similares en diversos estudios que sugieren que los cambios en el magnesio libre también podrían ocurrir en una variedad de otros tejidos, con las consecuentes alteraciones en las funciones celulares asociadas. Este renovado interés en el magnesio se deriva directamente de la habilidad que tiene el NMR (resonancia magnética nuclear) para medir la concentración del magnesio libre. La observación realizada por Cohn and Hughes, de que el magnesio puede enlazarse al ATP y causar un cambio de la concentración dependiente en los desplazamientos químicos, fue la base para las mediciones del magnesio libre, tal como se realizan hoy en día. La primera aplicación biológica fue demostrada, usando sangre, por Gupta quienes desde entonces han aplicado esta técnica en una gran diversidad de tejidos. Estos autores usaron el NMR para mostrar que la concentración de magnesio libre en el tejido era típicamente menor de 1 mM, una conclusión consistente con previas estimaciones indirectas. Concentración de magnesio en el Cerebro luego de un Trauma

Intracellular free magnesium, mM

1.2 1.0 0.8 0.6 0.4 0.2 0.0

Preinjury

1

2

3

4

Time postinjury, h

Concentración de Mg libre en el cerebro de la rata después de un daño cerebral traumático. Barras en negro = daño bajo; barras en blanco = daño severo. 265


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Un gran número de estrategias de tratamiento se han intentado para reducir el déficit neurológico subsecuente a un daño traumático del cerebro. Estas intervenciones farmacológicas se han dirigido usualmente hacia los factores específicos del daño tales como los aminoácidos excitatorios, los péptidos opioides, los ácidos grasos libres, los eicosanoides, los radicales libres de oxígeno, el calcio o la depleción de energía. Hasta hace poco se le ha dado escasa atención a la relación de todos estos factores y sus cinéticas. El NMR ha permitido un monitoreo continuo no invasivo de estos parámetros, de tal modo que el rol que juegan en el desarrollo del daño tisular irreversible puede ser evaluado. Hasta la fecha, dos tratamientos específicos han sido examinados para determinar su potencial en relación al declive del magnesio: los antagonistas amino excitatorios y los antagonistas opiáceos. Existe un número de mecanismos por los cuales el magnesio puede ser un protector eficaz tras un neurotrauma. Estos pueden ser caracterizados como fisiológicos y bioquímicos. En los mecanismos fisiológicos, el magnesio tiene varias características de relevancia para el neurotrauma. Burton y Bella Altura y et. al., demostraron en una serie de estudios magníficos, que el magnesio regula el tono vascular y neuromuscular. Reduciendo la concentración plasmática del catión aumenta el tono vascular y puede inducir al vasoespasmo arterial; mientras que incrementando la concentración de magnesio se causa una vasodilatación. Más aún, la hipomagnesemia en suero induce a una hiper-reactividad de los vasos sanguíneos cerebrales hacia los prostanoides y los leucotrienes. Los prostanoides y los leucotrienes han sido observados después de neurotraumas, y su presencia ha sido implicada en las reducciones focales del flujo sanguíneo cerebral tras daño cerebral. Un declive en el nivel de magnesio exacerbaría esta respuesta. Los aminoácidos excitatorios han sido involucrados tanto en los daños cerebrales como en las de la espina dorsal, y se ha demostrado que un tratamiento con antagonistas de NMDA (N-metil D-aspartao excitoxina, derivado aminoácido que actúa como agonista específico en el receptor NMDA y nimetiza la acción del neurotransmisor glutamato) actúa como protector después de un neurotrauma. Se ha sido reconocido que el magnesio extracelular es un antagonista endógeno del NMDA, sin embargo, recientemente se ha demostrado el rol del magnesio intracelular sobre las esclusas de voltaje en los receptores NMDA. Más aun, la liberación de los aminoácidos excitatorios parece estar regulada por el mismo magnesio, y Choi ha mostrado que 266


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la neurotoxicidad mediada por el glutamato en cultivos de células neuronales, puede ser prevenida por el magnesio. Por lo tanto, la liberación y la activación de los receptores de los aminoácidos excitatorios, podrían ser dependientes de concentraciones locales de magnesio. Finalmente, el magnesio ha sido reconocido como un regulador de la función de los receptores opiáceos con concentraciones fisiológicas, afectando el enlazamiento endógeno del receptor opioide. Como ya se ha manifestado, en los mecanismos bioquímicos por ejemplo, se sabe que el magnesio regula los mecanismos del transporte del calcio, tal es así que se considera como el antagonista del calcio fisiológico. Esta habilidad para regular el transporte del Calcio, ha sido propuesta como el mecanismo por el cual el magnesio ejerce sus efectos sobre el tono vascular. Más aun, debido a que el mantenimiento de la integridad de la membrana plásmica es dependiente del magnesio, una gran cantidad de procesos dependientes de la membrana podrían verse afectados por cualquier declive en la concentración de este mineral. Estos incluyen enlazamiento receptor, fluidez de la membrana y actividad enzimática enlazada a la membrana tal como la ATPasa-Na+/K+. Las propiedades reguladoras del magnesio sobre más de 300 enzimas, significan que el magnesio ejerce un efecto sobre un gran número de vías metabólicas, incluyendo la glicólisis, el ciclo de Krebs y la fosforilación oxidativa. Desde un punto de vista bioenergético, el magnesio es esencial porque es indispensable para todas las reacciones de la transfosforilasa. Por lo tanto, cualquier reacción que use o produzca energía, necesita magnesio. Esto puede ser particularmente importante cuando un tejido dañado se recupera del trauma. En el Congreso Mundial de Magnesio en Los Angeles, California del 2005, al cual asistimos, se presentó un estudio científico sobre la aplicación de sulfato magnesio IV durante las primeras 4 horas de ocurrido un TEC, lo cual disminuía más de un 50% el edema cerebra; el Dr. Burton Altura, quien nos honró con su presencia y la incorporación del Instituto Bien de Salud del Perú (de investigación de magnesio) a su equipo, apoyó esta ponencia. Está claro, luego de conocer la evidencia acumulada, que el magnesio es un ión crítico en la determinación de lesiones tisulares irreversibles luego de un neurotrauma. La relación entre el magnesio y el calcio, ciertamente necesita 267


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mayor investigación para establecer el papel respectivo que cada catión juega en el proceso de una lesión, no sólo para la investigación de los neurotraumas, sino también para la aplicación de este conocimiento a otras condiciones patológicas como el derrame y el infarto cardíaco. Con el desarrollo de métodos más sensibles para las determinaciones in vivo de los cationes divalentes, una comprensión de los mecanismos de daño celular irreversible llevará indudablemente a intervenciones farmacológicas más apropiadas. Es cierto que el infarto es la tercera causa principal de muerte en muchos países del mundo, y la causa más común de incapacidad en adultos. Un infarto isquémico ocurre cuando un vaso cerebral se cierra, obstruyendo el flujo de la sangre hacia una parte del cerebro. Se estima, por ejemplo, que en Estados Unidos, cada año, 700,000 americanos sufren un infarto. Si no mueren en ese momento, casi el 25% de ellos morirá en un año por la falta de un tratamiento adecuado. Esos 1.2 millones de americanos que han sobrevivido a los derrames cerebrales ahora muestran serias incapacidades que afectan su vida diaria. Es importante cómo se tratan los derrames, porque la lista de incapacidades de pacientes de 65 años o más, seis meses después de haber sufrido un derrame, es demasiado extensa. Si se observan detalladamente las complicciones posteriores se halla que el 50% sufre parálisis en un lado de su cuerpo, el 35% tiene síntomas de depresión, el 30% no puede caminar sin ayuda, el 26% necesita ayuda con las actividades diarias, el 26% está viviendo en casas de reposo y el 19% tiene problemas de lenguaje o para expresarse. El costo para el cuidado de las víctimas de infarto en el mundo, es de miles de millones de dólares. La mayor parte de las personas piensa que con tomar una aspirina al día prevendrá la acumulación de una plaqueta, o sea la formación del coágulo y que ayudará a prevenir un infarto. Sin embargo, la verdad es que la aspirina puede prevenir un infarto en sólo 3 de cada 100 mujeres, y no parece prevenirlo en hombres de ninguna manera. La aspirina no es el tratamiento preventivo correcto para un infarto, y esa idea se lleva a casa aun cuando sabemos que la aspirina causa sangrado gastrointestinal en 8 de cada 1,000 personas y algunas veces con consecuencias fatales. Se estima que 20, 000,000 personas toman aspirina diariamente para prevenir accidentes vasculares. La evidencia para recomendar tomar aspirina no es muy sólida. Millones de pacientes con ataques al corazón, derrames, angina de pecho, diabetes y factores de riesgo por enfermedad vascular, toman aspirina recetada por 268


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sus médicos para prevenir ataques al corazón y derrames. Cuatro estudios iniciales con uso de aspirina para prevenir ataques al corazón no demostraron beneficio alguno (British Medical Journal 1974 vol. 1 p. 436, Lancet Vol. 2 p. 1313, R. Levy JAMA Feb 15, 1980 y R. Peto British Medical Journal 1988 vol. 296 pg. 313-6). Adicionalmente, se realizó un estudio sobre los médicos de los E.E.U.U., que utilizaron Bufferin (aspirina y magnesio). Este estudio no mostró reducción alguna en los ataques fatales al corazón y ninguna mejora en el índice de supervivencia, pero había una disminución del 40% en el número de ataques al corazón no fatales. Era muy probable que ese efecto benéfico hubiera sido realizado por el magnesio, pero fue ignorado. La disminución en gran número de los ataques al corazón probablemente resultó del magnesio que contiene el Bufferin. Una vez que ocurre un infarto cerebral, se limitan las opciones de tratamiento, una de las cuales es tomar más aspirina. Si la dosis es demasiado alta, sin embargo, corre el riesgo de sangrado gastro intestinal, zumbido en los oídos, y pérdida de audición. Hay otros medicamentos llamados acumuladores antiplaquetarios que pueden reducir el riesgo, pero los efectos secundarios conllevan diarrea, irritación de piel, y la agranulocitosis, una afección que destruye los glóbulos blancos. Los agentes neuro-protectores más comúnmente estudiados de infartos graves bloquean el receptor (NMDA). Dextrorphan, un antagonista de NMDA no competitivo y metabolito del inhibidor de la tos, fue el primer antagonista NMDA estudiado en pacientes humanos con infarto. Desafortunadamente, el dextrorphan causó alucinaciones y agitación; también produjo hipotensión, lo cual limitó su uso. El magnesio es un agente con acciones en el receptor NMDA, y con una baja o nula incidencia de efectos secundarios. Puede reducir la lesión isquémica aumentando el flujo de sangre regional, contrarrestando los canales de calcio sensibles a la tensión y bloqueando el receptor NMDA. Mediante el uso de diversos mecanismos, los agentes neuro-protectores intentan salvar las neuronas isquémicas del cerebro de lesiones irreversibles. Los estudios en animales indican un período de por lo menos 4 horas después del inicio de la isquemia completa, en la cual muchas neuronas potencialmente viables existen en la penumbra isquémica. Usando tratamientos de magnesio, se observa la tendencia hacia un mejor resultado funcional en pacientes en 30 días, cuando los tratamientos comien269


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zan en el plazo de 24 horas del inicio versus los controles. La administración de sulfato de magnesio por vía intravenosa durante la fase hipersevera del infarto mostró ser segura en un ensayo abierto, en el cual más del 70% de pacientes fue tratado en menos de 2 horas desde el inicio de los síntomas. La Dra. Carolyn Dean señala: “El magnesio es importante para bajar la presión arterial, cuidando que el músculo del corazón no produzca espasmo, y reduciendo el colesterol (por el mismo mecanismo que la droga estatina), pero puede ayudar a curar el daño en el cerebro causado por un infarto.” El magnesio, un cofactor importante en la síntesis del metabolismo y de la proteína, se une a un complejo con el trifosfato de adenosina. El magnesio actúa como un bloqueador del receptor NMDA no competitivo; inhibe la liberación de neurotransmisores excitatorios en el nivel presináptico y bloquea los canales de calcio dependientes de tensión. Por otra parte, se ha demostrado que al inhibir la despolarización anóxica y la depresión cortical propagada, ambos objetivos potenciales para el tratamiento neuroprotector, el magnesio también ejerce efectos vasculares, tales como reforzar la vasodilatación, aumentar el rendimiento cardiaco. El sulfato de magnesio administrado por vía intravenosa protege las neuronas isquémicas in vitro y en vivo en modelos estándares experimentales de infarto en animales, incluyendo la isquemia prosencéfalo global de 4 vasos (Tsuda y colaboradores 1991), la oclusión media permanente de la arteria cerebral (Izumi 1991) y la inyección directa de NMDA (McDonald y colaboradores 1990). La neuroprotección puede deberse a la cantidad de propiedades del magnesio: La vasodilatación por sulfato de magnesio aumenta el flujo de sangre en la corteza isquémica (Chi y colaboradores 1990) mientras aumenta el rendimiento cardiaco; previene el vasoespasmo cerebral (Kemp y colaboradores 1993); es el bloqueador endógeno no competitivo de los receptores NMDA (Nowak y colaboradores 1984, Harrison y Symmonds 1985), una propiedad que puede ser responsable por su eficacia como anticonvulsivo (The Eclampsia Trial Collaborative Group 1995); y contrarresta la entrada del calcio a las células a través de canales múltiples (Iseri and French 1984). El cloruro de magnesio tiene varias ventajas sobre otros agentes neuroprotectores actualmente disponibles o en desarrollo. Un galón y medio de cloruro de magnesio al año, con un costo máximo de 180 dólares americanos, haría más para prevenir infartos de manera segura, (los ataques al corazón, y el cáncer si se combina con selenio) sin los efectos secundarios de otras medicinas. 270


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MAGNESIO Y CÁNCER “Está totalmente aceptado que un consumo más alto de magnesio en el agua potable, está asociado con la reducción de incidencia de cáncer y la reducción de infarto cardiaco”. Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota El incremento del cáncer nos hace tomar con mucha seriedad la prevención, particularmente con la predicción de que éste se extenderá en los próximos 15 años. La Asociación para la Investigación Internacional de Cáncer (AICR) sostiene que si las tendencias actuales continúan, el número de personas que desarrollarán cáncer aumentará a una tasa “alarmante”. La Organización Mundial de la Salud predice que los casos de cáncer aumentarán por hasta un 50% mundialmente para el año 2020. El peso de la evidencia, basada en los hallazgos de los biólogos de la fauna, toxicólogos, y epidemiólogos, indica claramente que actualmente las poblaciones mundiales están expuestas a toda una gama de contaminantes químicos que se han excedido por encima de los límites permitidos; y esta situación es más peligrosa y amenazante que cualquier combinación de virus. Las enfermedades crónicas son las principales causas de muerte en el mundo entero. Según se estima, más de un tercio de la población mundial, padece alguna enfermedad crónica como el asma, diabetes, cáncer, corazón y enfermedad del riñón o artritis. El Cáncer es la segunda causa principal de muerte, sólo superada por la enfermedad cardiaca. Entre los niños de 1 a 14 años de edad, el cáncer es ahora la causa principal de muerte por enfermedad. Observando las tasas actuales, el cáncer invasivo será diagnosticado en la mitad de todos los hombres y en una de cada tres mujeres en su tiempo de vida. Casi el 100 por ciento de estas personas se encuentran sufriendo de envenenamiento químico. Las poderosas drogas utilizadas en la quimioterapia pueden causar cáncer y crean un riesgo para las enfermeras, farmaceutas y otras personas que

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las manipulan. La quimioterapia (utilización de poderosas drogas con el fin de eliminar células cancerígenas) tiene más de 60 años. La primera de estas drogas era mostaza nitrogenada, desarrollada originalmente como agente químico. Las drogas para quimioterapia son tan fuertes que pueden causar otros tipos de cáncer en los pacientes; para una persona saludable, son veneno. Muchos empleados de la salud no tienen idea acerca de que tan tóxicos son estos agentes. Al ofrecer tratamientos de radiación y quimioterapia, los oncólogos utilizan tratamientos que causan cáncer para tratar el cáncer Según la Fundación Nacional para la Investigación del Cáncer, con frecuencia no se les da el debido valor a los minerales como parte de una dieta anti-cáncer. Sin embargo, los minerales pueden jugar un papel trascendental en la lucha contra el cáncer. Un ejemplo típico es el selenio, que tiene características antioxidantes de gran alcance. El selenio (Se) es un micronutriente esencial con funciones biológicas y bioquímicas importantes en el organismo, debido a sus características antioxidantes únicas y a su capacidad para regular el metabolismo de la glándula de la tiroides. Es bien sabido que el selenio es un antagonista que modera los efectos tóxicos en el organismo de muchos metales pesados tales como el arsénico, cadmio, mercurio, y plomo. Los datos sugieren que una dieta rica en selenio protege contra el cáncer de estómago, mamas, esófago, pulmón, próstata, colon, y recto. Según el Dr. Harold Foster, los índices de mortalidad de cáncer en los Estados Unidos son más bajos cuando los niveles de selenio de la sangre son altos. El selenio merece no sólo un capìtulo, sino un libro aparte debido a que es un mineral tan importante, como lo es el magnesio. El selenio, especialmente cuando se utiliza en conjunto con la vitamina C, vitamina E y los betacarotenos, actúa para bloquear las reacciones químicas que crean radicales libres en el cuerpo (que pueden dañar el ADN y causar el cambio degenerativo en células, produciendo el cáncer). El selenio también se combina bien con el mercurio, protegiéndonos de sus efectos perjudiciales. La información acerca de la relación entre el cáncer y el magnesio es escasa, pero los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota acaban de concluir, que las dietas ricas en magnesio reducen la aparición de cáncer de colon. Un estudio anterior realizado en Suecia, reportó que las mujeres con un consumo más alto de magnesio, tuvieron un riesgo menor de desarrollar cáncer 40 por ciento menos, que aquellas con un consumo menor de este mineral. 276


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Varios estudios han demostrado una tasa creciente de cáncer en regiones con niveles bajos de magnesio en el suelo y en el agua potable. En Egipto, la tasa de incidencia de cáncer era sólo del 10% en relación con Europa y América. En el ambiente rural prácticamente no existía. La diferencia principal era el consumo considerablemente alto de magnesio (de 2.5 a 3gr) en las poblaciones libres de cáncer; este consumo es diez veces más alto que en los países de occidente. Un caso muy conocido entre los investigadores que se dedican a estudiar el cáncer, es lo que ocurrió en la Represa de Asuán en Egipto. La realización de la gran represa, situada en el Alto Egipto y destinada a modificar el entorno físico para controlar las crecidas del Nilo y producir energía, tuvo graves consecuencias en el frágil equilibrio del milenario ecosistema. Las consecuencias medioambientales han sido numerosas: sedimentación excesiva aguas arriba, erosión aguas abajo, desaparición de especies animales que efectuaban migraciones a lo largo del río, destrucción y salinización del delta del Nilo, y una significativa disminución del limo con alto contenido de magnesio. Como consecuencia, las tierras de cultivo no proveían de suficiente magnesio a los alimentos, provocando una fuerte incidencia en la tasa de cáncer en la región. El Dr. Seeger y el Dr. Budwig han demostrado en Alemania, que el cáncer es principalmente el resultado de un metabolismo energético defectuoso en las centrales eléctricas de las células, las mitocondrias. El ATP (adenosín trifosfato) y la mayor parte de las enzimas implicadas en la producción de energía, requieren de magnesio. Una célula sana tiene un alto contenido de magnesio y bajos niveles de calcio. El problema con los niveles bajos de magnesio, es que el calcio se acumula dentro de las células mientras que la producción energética disminuye y las mitocondrias se calcifican gradualmente. El Mg2+ es fundamental para la energía de las células porque se requiere de forma absoluta que el Mg2+ sea ligado (quelado) al ATP (adenosín trifosfato), el componente central de alta energía del cuerpo. El ATP sin Mg2+ ligado no puede crear la energía utilizada normalmente por enzimas específicas del cuerpo para hacer proteínas, ADN, ARN, las cuales transportan sodio, potasio o calcio dentro y fuera de las células, ni a las proteínas fosforiladas en respuesta a las señales hormonales, etc. De hecho, el ATP sin suficiente Mg2+ no es funcional y conlleva a la muerte de las células. El Mg2+ ligado mantiene el trifosfato en la posición estereoquímica correcta, de modo que pueda interactuar con el ATP usando enzimas; y el Mg2+ también polariza la estructura fundamental del fosfato, de esta manera, la “parte posterior del fósforo” es más 277


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positiva y susceptible a los ataques de agentes nucleofílicos tales como, ión hidróxido u otros componentes cargados negativamente. En resumen, el Mg2+ en concentraciones críticas es esencial para la vida. Todos los mecanismos de desintoxicación tienen la base de la energía requerida para quitar a un tóxico la necesidad de Mg-ATP para conducir el proceso. No hay nada que funcione en el cuerpo que no utilice energía y sin Mg2+, esta energía no se puede producir ni utilizar. La desintoxicación de venenos químicos carcinógenos es esencial para las personas que quieren evitar los estragos del cáncer. La importancia del magnesio en la prevención del cáncer no debe ser subestimada. Entre otros efectos, el magnesio mejora la producción interna de sustancias defensivas, como los anticuerpos, y mejora considerablemente la actividad operacional de los glóbulos blancos granulocíticos (demostrado por Delbet con cloruro de magnesio), y contribuye a muchas otras funciones que aseguran la integridad del metabolismo celular. El Dr. Juan A. Nieper, en el año 1961, introdujo la terapia cardiaca basada en el aspartato de magnesio. Se sorprendió al observar que apenas había incidencias de cáncer en el grupo de pacientes que trató. El índice de nuevas enfermedades cancerígenas con terapia de magnesio a largo plazo reportó ser menor al 20% de lo que frecuentemente se espera. En un ensayo no controlado, algunos investigadores en el Reino Unido encontraron que el magnesio intravenoso alivia el dolor neuropático en pacientes con cáncer. Según el Dr. Vincent Crosby y sus colegas en el hospital de la ciudad de Nottingham, el magnesio actúa como antagonista no competitivo en el receptor de N-metil-D aspartato, el cual ha sido implicado en la transmisión del dolor, Se sabe que la carcinogénesis produce disturbios en la distribución del magnesio, lo que causa su movilización a través de los glóbulos y la reducción de magnesio en los tejidos no-neoplásicos. La deficiencia de magnesio parece ser carcinógena, y en los casos de tumores sólidos, los niveles altos de magnesio inhiben la carcinogénesis. Tanto la carcinogénesis, como la deficiencia de magnesio, incrementan la permeabilidad de la membrana plasmática y la fluidez. El magnesio tiene influencia sobre más de 300 enzimas que intervienen en el metabolismo de los carbohidratos, los aminoácidos, los ácidos nucleicos, proteínas y el transporte de iones; todos ellos requieren magnesio. Su papel en el ácido graso y en el metabolismo del ácido fosfolípido que afectan la permeabilidad y la estabilidad de membranas han sido investigadas, y se ha confirmado que el magnesio es vital en el ciclo de la célula, ya que su deficiencia es 278


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un condicionante importante en la transformación de la célula precancerosa. Además, la inmuno-competencia, que elimina las células transformadas, es dependiente del magnesio. Los estudios epidemiológicos más recientes sugieren que el agua y suelo bajos en magnesio, pueden predisponer a algunos cánceres. La dureza del agua está relacionada directamente con la longevidad, pero la edad asociada a la mutación celular y la capacidad disminuida para la inmuno-supervivencia, pueden obstaculizar los efectos. En el libro “Políticas Preventivas del Cáncer”, escrito por el Dr. Pierre Delbet, y premiado por la Academia Francesa de Medicina (disponible en la página web científica del magnesio www.infomagnesio.com), se demuestra que la carencia de magnesio en los suelos y la alta incidencia de cáncer es directamente proporcional. El Dr. Delbet demostró con mapas cancerológicos y mapas magnesianos en Inglaterra y Francia, que había menor o nula incidencia de cáncer entre los pobladores que vivían en zonas donde los suelos eran ricos en magnesio. Correlación epidemiológica del magnesio con el Cáncer 1. INCREMENTO DE LA LONGEVIDAD EN ÁREAS CON DUREZA EN EL AGUA Debido a que los factores ambientales han sido involucrados en la mayoría de los cánceres humanos, es importante comprobar si hay agentes geoquímicos protectores. Determinar cuáles son las diversas regiones geográficas y como afectan a la expectativa de vida, nos proporcionarían un acercamiento a esta interrogante. Por ejemplo, la mayor área en Estados Unidos con un aumento de la longevidad está en la zona norte y el centro, la mayor área con una decreciente longevidad está en el área de la costa sur este. Estas son regiones de agua dura y blanda respectivamente. 2. MUERTES CARDIOVASCULARES PREMATURAS Y DUREZA DEL AGUA Una gran morbilidad y mortandad por enfermedades cardiovasculares, están directamente relacionadas con la blandura del agua y la dieta. Mu279


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chas dietas americanas proporcionan menos del 70% de los requerimientos dietéticos permitidos recomendadas de magnesio en el 2005. Estudios experimentales y clínicos, y los resultados epidemiológicos indican que es el magnesio el que protege contra la IHD, infartos del miocardio y muerte súbita cardiaca causada por arritmias. En Nueva York y Miami, que se encuentran al este en Estados Unidos, existe 15% más infartos que en el Los Ángeles, California, es decir, el oeste, debido a que en esta zona el agua es dura (rica en magnesio). 3. INCREMENTO DEL RIESGO DE CANCER CON ANGINA El cáncer es la segunda causa de muerte en la vejez, de alli que es más común en regiones donde la gente alcanza una edad avanzada. La inhibición de la CELULA B y la CELULA T de la función inmunológica, ocurre con el envejecimiento. Además, la exposición prolongada a agentes ambientales con potencial oncogénico, es el riesgo más grande en el desarrollo del cáncer. Así, la longevidad de quienes viven en áreas con agua dura, quizás esconda esta protección de factores geoquímicos contra la transformación de la célula. El Neoplasma en niños, que finaliza a edad temprana, puede contribuir a la longevidad disminuida (en regiones con agua blanda). El efecto de factores geoquímicos es difícil de interpretar, debido a que las trazas de metales oncogénicos como el cadmio (Cd), seguido del Plomo (Pb), y el níquel (Ni) se encuentran más en el agua blanda que en el agua dura. 4. PROMEDIO DE CANCER EN REGIONES BAJAS EN MAGNESIO Una relación inversa entre prevalencia de cáncer y el contenido de magnesio en el agua y el suelo y cáncer, fue reportado a nivel mundial en estudios realizados hace más de 50 años. Un reporte ruso reveló que el cáncer estomacal es cuatro veces más común (40/100,000) en Ucrania, donde el contenido de magnesio del suelo y agua potable es más bajo que en Armenia (10/100,000), donde el contenido de magnesio es dos veces más alto. Aleksandrowicz y colaboradores, en Polonia, también consideró a las aflatoxinas de hongos ambientales, la radiación, 280


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el uso de pesticidas, y la aplicación en los suelos de fertilizantes que son ricos en fosfatos, potasio (K) y nitrógeno, que disminuyen el Magnesio y Selenio en la tierra; en la evaluación de diferencias por región en la leucemia. Ellos concluyen que la insuficiencia de Mg. y antioxidantes son factores de riesgo importantes en la predisposición a la leucemia. Los pobladores que habitan regiones con contenidos altos de magnesio en Polonia, tienen tasas de leucemia muy inferiores que aquellos que residen en regiones donde la cantidad de magnesio disponible es baja. La frecuencia de leucemia es inferior en el Oriente que en varios países europeos: Escandinavia, Escocia, Inglaterra, País de Gales, Bélgica, Holanda, Suiza, y en los Estados Unidos. El Agua puede contribuir de 0.4 a 300 mg/d de Mg.: es decir las aguas blandas en estados del sudeste de Estados Unidos proporcionan sólo 0.35 a 0.84 mg/d, mientras que el total de magnesio recomendado por la RDA, se puede encontrar en las aguas más duras. Está totalmente comprobada la sinergia existente entre el magnesio, el zinc y la piridoxina (B6). El metabolismo del magnesio está entrelazado con el de la piridoxina (como se demuestra en la figura siguiente) y con el del zinc, que también está entrelazado con vitaminas B6 y E. Las carencias de las mismas pueden contribuir al cáncer. El magnesio y el zinc son necesarios para muchos sistemas de enzimas. Cada uno es necesario para la síntesis de ácidos nucleicos y de proteínas. La deficiencia de piridoxina o vitamina B6 proporciona signos similiares a los de deficiencia de magnesio La deficiencia de Piridoxina causa pérdida de magnesio del tejido, y su suplementación aumenta el consumo de magnesio del tejido. La deficiencia de Piridoxina también afecta negativamente el metabolismo del zinc, disminuyendo su absorción y bajando sus niveles del tejido. Todos estos elementos participan en la inmunidad mediada por las células. La deficiencia de Piridoxina (B6), así como de magnesio, causa depleción tímica, así como disminución de la respuesta inmune. Las celulas B y T son las más afectadas por la deficiencia de piridoxina que la función de las células asesinas y macrofagos. Los bajos niveles plasmáticos de piridoxal fosfato y los metabolitos anormales del triptofano: el ácido de 3-OH-antranilico (OHA) y 3-OH-kinurenina, indicativos de un disturbio del metabolismo B6, los que 281


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han sido descubiertos en pacientes con cáncer de mama y vejiga, y de intestinos y pulmones, son pruebas de la deficiencia de vitamina B6 en pacientes con cáncer. Los tumores de vejiga se repitieron en pacientes con metabolismo anormal de triptofano. Los metabolitos anormales del triptofano, como son producidos por la deficiencia de piridoxina, inducen el cáncer de vejiga en animales En una familia propensa al cáncer de vejiga, se les encontró niveles altos de un metabolito del triptofano oncogénico, que estaba asociado con una kinureninasa anormal (una enzima B6-dependiente), aunque la deficiencia de piridoxina no fue detectada. Ya que esta enzima también es dependiente de magnesio, una anormalidad genética de magnesio podría ser una de las causas. Los pacientes que sufren pérdidas de zinc causadas por alcoholismo, enfermedad inflamatoria intestinal u otras causas que impliquen mala absorción, son también deficientes en magnesio, y por lo tanto, son propensos al desarrollo del cáncer. El organismo requiere ambos cationes para la síntesis de ácidos nucleicos y para la actividad enzimática, y sus deficiencias causan daños a la inmunología El daño de la membrana causado por agentes que aumentan los radicales libres y lípidos peroxidazas, ha sido relacionado en la disminución de la immunocompetencia de las personas de la tercera edad. Los niveles séricos bajos de vitamina E, que actúa como un antioxidante, han sido asociados con una alta incidencia del cáncer pulmonar. Las anormalidades lipídicas de la membrana en la deficiencia de magnesio y en células neoplásicas, implican peroxidacion de ácidos grasos insaturados. Las pérdidas renales de magnesio causadas por la gentamicina se han intensificado debido al uso de drogas antineoplásicas. La Amphotericin B liga el magnesio a las membranas celulares, inactivándolo, intensificando así la deficiencia del mismo. Los datos epidemiológicos y experimentales, sugieren que los niveles de magnesio adecuados pudieran proteger contra el inicio de cambios celulares precancerosos. La longevidad extendida en áreas geográficas ricas en magnesio está claramente correlacionada con una disminución de la mortalidad de la enfermedad cardíaca y su correlación con la prevalencia del cáncer.

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El pre-tratamiento de la hipomagnesemia ha sido reportado en niños leucémicos jóvenes, el 78 % de los cuales tienen historias de anorexia, y sufren de pérdidas viscerales y urinarias excesivas de magnesio. Los errores genéticos humanos del metabolismo de magnesio son conocidos: mala absorción intestinal y pérdida renal. No existen informes sobre si las familias con estos errores metabólicos hayan aumentado su vulnerabilidad a las neoplasias. Los niveles de magnesio eritrocitarios (altos) anormales, se han encontrado en miembros de familias con leucemia, como han sido reportados en otros pacientes neoplásicos en fases activas de su malignidad, que acompaña la alza de niveles de Mg. tumoral durante su fase activa. El factor genético HLA ha demostrado que desempeña un papel en el control de los niveles de Magnesio. Actualmente se sabe que la ingesta de magnesio y selenio previenen varios tipos de neoplasias, entre ellos el cáncer de mama. En un estudio con 80,000 enfermeras, se demostró que las que laboraban en turno de noche, tenían más riesgo de contraer la enfermedad, por lo tanto, se sugiere que las personas que laboran en horario nocturno, deben ingerir más antioxidantes, realizar más actividad física e ingerir una dieta protectora rica en antioxidantes

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MAGNESIO, VIOLENCIA Y DEPRESIÓN “El Instituto Koch estaría más interesado en asociarse al proyecto del enriquecimiento del agua con magnesio y esto podría ser decisivo para llegar bajo este mismo concepto a los otros 49 estados federales, y al sistema de Escuelas Públicas para prevenir la violencia.” Dra. Janice Jaworsky, Directora de Investigación para el Instituto Criminalístico de Koch.

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Algunos síntomas de la deficiencia de magnesio son la irritabilidad y la agresividad. Otro síntoma común de la deficiencia de magnesio es la depresión, un trastorno del estado emocional que puede resultar en suicidio. Los niveles de magnesio afectan la actividad de los receptores de serotonina. Se sabe que la serotonina es un potente vasoconstrictor, y que además está involucrada en los mecanismos neurales importantes del sueño y la percepción sensorial. Existe una relación entre la migraña y el magnesio, cuyos mecanismos hemos tratado en capítulos anteriores. Existe además una importante conexión entre la migraña y la depresión. También ha sido demostrado que el magnesio alivia la depresión del Síndrome Premenstrual mediante el cambio de la actividad de la serotonina. Esto indica que un gran porcentaje de la alta tasa de crímenes violentos, pueden ser mitigados acabando con las deficiencias de magnesio. Las deficiencias de magnesio son el resultado de la aprobación por parte de las instancias que rigen el control de alimentos en los diferentes países, los cuales que siguen permitiendo que el agua sea deficiente en magnesio; por otra parte encontramos que los productos hechos con harina blanca, como el pan blanco, son deficientes en magnesio, además de las gaseosas oscuras que causan la pérdida de magnesio, debido los fosfatos que contienen, y las dietas de alto contenido graso, las cuales se combinan con el magnesio en el tracto digestivo formando magnesio saponificado inservible, el cual es excretado. Por lo tanto, las comidas como hot dogs, hamburguesas, donas, etc. son magnesio deficientes, y si se acompañan junto a papas fritas y gaseosas oscuras, pueden finalmente causar una deficiencia aguda de magnesio, y por lo tanto reducir los niveles de serotonina, e incrementar la violencia. Varios estudios han encontrado una relación entre la deficiencia de magnesio y el suicidio En un estudio de datos estadísticos sobre suicidio, el científico francés M.L. Robinet descubrió algo sumamente interesante: “La comparación de mapas geológicos y datos estadísticos, establecen en una manera impresionante la influencia del contenido de magnesio en el suelo con la cantidad de los suicidios. Evidentemente, el hecho de que la tierra sea pobre en magnesio no significa que esta sea la causa directa que lleva al suicidio, pero quienes con regularidad absorben una buena cantidad de sales de magnesio tienen un equilibrio más estable, soportan la adversidad con más calma y no renuncian a todo para evitar alguna pena. El uso de magnesio permite que uno resista la adversidad y la afronte con más serenidad. 298


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La Academia Nacional Americana de Ciencia Alimenticia y Nutrición ha determinado que el promedio de estadounidenses mayores de 14 años de edad son magnesio deficientes. La típica dieta estadounidense no suministra la dosis mínima de magnesio para las personas de 14 años o más. “También concluyeron que las personas de raza negra y de raza hispánica son más deficientes en magnesio que los de raza blanca”. Muchas enfermedades están relacionadas con la deficiencia de magnesio, y pueden ser prevenidas o tratadas con agua enriquecida con magnesio. Dentro de ellas se encuentran: comportamiento agresivo, alcoholismo, esclerosis lateral amiotrófica, arritmias, asma, déficit de atención, cáncer, parálisis cerebral, enfermedad cerebrovascular, fatiga crónica, cefalalgias histamínicas, estreñimiento, diabetes, fibromialgia, toxicidad por fluoruro, lesiones de cabeza, condiciones relacionadas al corazón, VIH, hipertensión, piedras en el riñón, migraña, esclerosis múltiple, osteoporosis, problemas relacionados a la gestación, síndrome premenstrual, trastornos psiquiátricos, artritis reumatoide, problemas relacionados con el deporte, estrés, shock tóxico. Para cubrir los nuevos requerimientos de magnesio, en septiembre de 1999 el National Academy of Science, estableció que para reducir la enfermedad y prevenir la violencia, se proponía que los delincuentes juveniles e internos de centros penitenciarios ingieran agua naturalmente enriquecida con magnesio con un contenido mínimo de 100 miligramos /L, o que los suministros de agua del caño sean fortalecidos a ese nivel con bicarbonato de magnesio (que le brinda sabor agradable al agua). Si los internos consumieran 1.5 litros de agua enriquecida con magnesio por día, estarían ingiriendo 150 miligramos/ día, cubriendo parte del déficit para todos, tanto para internos menores y jóvenes no embarazadas. Ninguna bebida con deficiencia de magnesio debería ser admitida, pero la mayoría de bebidas estarían admitidas si su contenido de magnesio estaba previamente comprobado. Se reafirmó que las gaseosas oscuras impiden la fijación del magnesio. La experiencia con niños indican que con 300 miligramos/día como suplemento, se pueden obtener mejoras en el comportamiento en sólo algunos días. Los delincuentes e internos juveniles probablemente tienen mucho más magnesio deficiencia quete que el promedio de las personas, debido a problemas de fondo como el alcohol, drogas, dietas inadecuadas y el estrés. Es difícil diagnosticar deficiencia de magnesio sin tener muestras de tejido, porque los 299


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niveles de suero se ocultan intracelularmente a nivel de los huesos. El magnesio se usa frecuentemente para impedir la pelea y las mordidas de cola entre cerdos castrados, y para reducir el estrés cuando son alistados para el matadero. Es una pena concluir que muchas veces el ganado, generalmente está mejor alimentado y nutrido que los niños. Las explicaciones sobre la disminución del magnesio en la dieta se orientan al agotamiento del magnesio en el suelo, la ruina de la industria de agua mineral de América en la década de 1930, y el desarrollo reservorios de agua corriente blanda para reemplazar el agua dura de los arroyos y pozos naturales. Para obtener suficiente magnesio de los alimentos, los delincuentes juveniles y los internos tendrían que comer alimentos no refinados, granos enteros y vegetales de hojas verdes como la espinaca y el brócoli. Todos se preguntarán ¿Por qué se debería agregar magnesio al agua y en cambio no se reparte el magnesio en tabletas de suplementos? Una de las razones es que mediante el agua, la ingesta sería segura y directa mientras que las tabletas podrían ser desechadas por los sujetos. El riesgo de que los reclusos descarten los comprimidos es grande. El límite máximo de ingesta en plenitud es fijado por el efecto laxante de alto consumo, que para algunas personas puede empezar en dosis de 300 mg. transmitidas a través del agua como dosis efectiva durante el día, y que no tiene efecto laxante en niveles altos como 325 mg / litro. El NAS se ha ocupado de los “límites de consumo máximo” en su examen de Ingesta Dietética de 1997. La Dra. Janice Jaworsky, Directora de Investigación Criminalística del Instituto Koch ha mostrado interés en asociarse a este proyecto, y de esta manera ampliar el mismo concepto a los otros 49 estados, y al sistema de educación pública para prevenir la violencia. Particularmente, en el caso de los pabellones correccionales de menores del estado, el Ministerio de Justicia debería tener la obligación de proporcionar a los internos la cantidad diaria recomendada de nutrientes. Podemos considerar como un hecho real que las olas de violencia se han incrementado en proporción directa a la baja ingesta de magnesio. Esta afirmación la podemos confirmar en los reportes que afirman que casi un 70% tiene una deficiencia severa de magnesio Los dos requerimientos básicos para el funcionamiento normal de nuestro cerebro, son un suministro suficiente 300


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de energía y una presencia óptima de bioquímicos relacionados con la transmisión de mensajes. El magnesio es crucial tanto en la producción de energía como para los neurotransmisores, sin mencionar la integridad de la barrera hematoencefálica. Es ciencia pura la que conecta al magnesio con los desórdenes neurológicos. Por supuesto, el magnesio no es el único nutriente cuya deficiencia conlleva a amplios problemas mentales y emocionales. El zinc también es un mineral importante, y está relacionado con desórdenes psiquiátricos. Más de 90 metaloenzimas necesitan zinc, y el funcionamiento del cerebro depende de niveles adecuados de zinc; su carencia puede causar amnesia, apatía, depresión, irritabilidad, letargo, retardo mental y paranoia. Al igual que con el magnesio y con el zinc, las deficiencias de minerales de una gran cantidad de nutrientes básicos son fundamentales para un equilibrio físico y mental. Numerosos estudios realizados en correccionales juveniles, han demostrado que la violencia y el comportamiento antisocial severo se han reducido a la mitad luego de implementar dietas con alto contenido de nutrientes como el magnesio. Sin embargo, los funcionarios de la salud y las compañías farmacéuticas, no quieren saber nada sobre el uso de minerales simples para contrarrestar la depresión o la violencia. Desde la llegada de los Antidepresivos Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (SSRIs, por sus siglas en inglés), y los antipsicóticos atípicos en el mercado, innumerables estudios han demostrado que la llamada “nueva generación” de drogas psiquiátricas es ineficaz y peligrosa. Mundialmente, las ventas de antipsicóticos pasaron de $263 millones en 1986 a $8.6 mil millones en el 2007, y las ventas de antidepresivos de $240 millones en 1986 a $11.2 mil millones en el 2008. Para estas dos clases de drogas combinadas, las ventas subieron de $500 millones en 1986 a cerca de $20 mil millones en el 2004, 40 veces más, según Robert Whitaker, autor del best-seller Mad in America. Según un artículo publicado en The Washington Post en junio del 2005, un estudio federal, principalmente financiado por el Instituto Nacional de Salud Mental, a pesar de las grandes mejoras en el tratamiento de desórdenes psiquiátricos en los últimos 10 años, no han disminuido la tasa de pensamientos y comportamientos suicidas entre los adultos. 301


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Si bien existe una variedad compleja de causas relacionadas en los niveles físicos, emocionales, mentales y espirituales del ser humano, es importante debatir el hecho de que gran parte de la culpa de la violencia y de la depresión puede residir en causas nutricionales, que son precisamente las más fáciles de corregir. Está bastante claro, por ejemplo, que la deficiencia o el desequilibrio de magnesio juega un papel importante en los síntomas de desórdenes en el estado de ánimo. Estudios de observación directa y experimentales han demostrado una asociación entre el magnesio y la agresión, la ansiedad, el síndrome de déficit de atención con hiperactividad (ADHD, por sus siglas en inglés), trastorno bipolar, depresión y la esquizofrenia. Es un hecho también que Los pacientes que han intentado suicidarse (ya sea por medios violentos o no), tenían un nivel de magnesio significativamente más bajo que aquellos con Síndrome de Fatiga Crónica (CFS, por sus siglas en inglés), independientemente del diagnóstico. El Departamento de Medicina Familiar de la Pomeranian Medical Academy, establece que los factores dietéticos pueden jugar un papel significativo en el origen del ADHD, y que la deficiencia de magnesio puede generar cambios bruscos en el comportamiento. Incluso una mínima deficiencia de magnesio puede causar sensibilidad al ruido, nerviosismo, irritabilidad, depresión mental, confusión, espasmos, temblores, aprensión e insomnio. Los iones de magnesio tienen acciones nutricionales y farmacológicas que protegen en forma segura contra la neurotoxicidad de muchos agentes, incluyendo el estrés del ruido ambiental y traumas físicos. La deficiencia de magnesio, incluso la más insignificante, aumenta la susceptibilidad a varios tipos de factores neurológicos y psicológicos estresantes, tanto en animales como en personas sanas. La deficiencia de magnesio aumenta la susceptibilidad a los daños psicológicos producidos por el estrés. Los efectos adrenérgicos del estrés psicológico inducen un cambio de magnesio del espacio intracelular al extracelular, aumentando así la excreción urinaria y, eventualmente, agotando las reservas del cuerpo. El Dr. Linus Pauling fue uno de los primeros en afirmar la supremacía de la nutrición para corregir las anormalidades en el ambiente químico del cerebro. El Dr. Pauling afirmó que los nutrientes como ácido ascórbico, tiamina 302


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(B1), niacinamida (vitamina B3), piridoxina (B6), cobalamina (B12), ácido fólico (B9), magnesio, ácido glutámico y triptófano, se encuentran íntimamente relacionados con la función cerebral y las enfermedades mentales. Además, una buena nutrición ayuda a que los organismos sanos mantengan su salud mental y su estabilidad emocional. Con la dieta apropiada, incluyendo los nutrientes adecuados en cantidades correctas, los síntomas de las enfermedades mentales pueden ser contrarrestados y tratados. Las deficiencias de algunos nutrientes necesarios generan síntomas psicóticos y depresión, mientras que el suplemento de otros nutrientes ayudan a atenuar y mejorar los síntomas de las enfermedades mentales. En el año 2000, el Instituto Nacional de la Salud Americano (NIH, por sus siglas en inglés), señaló a la depresión como una señal de deficiencia de magnesio. El NIH definió los síntomas de la deficiencia de magnesio en tres categorías: • Síntomas primarios que incluyen irritabilidad, ansiedad (incluyendo el Desorden Obsesivo-Compulsivo y el Síndrome de Tourette), anorexia, fatiga, insomnio y espasmos musculares. Otros síntomas incluyen apatía, confusión, habilidad reducida del aprendizaje, y memoria y/o atención escasa. • Síntomas moderados que incluyen los anteriores y posibles latidos acelerados y/o irregulares y otros cambios cardiovasculares, algunos de ellos letales. • Los síntomas severos por deficiencia pueden incluir uno o más de los síntomas anteriores y otros más severos, tales como cosquilleo en todo el cuerpo, entumecimiento, contracciones sostenidas de los músculos, junto a alucinaciones y delirios (incluyendo depresión) y, finalmente, demencia senil o Alzheimer. La presencia de una deficiencia ligera de magnesio, parece ser común entre los pacientes con trastornos considerados funcionales o neuróticos, y dicho déficit pareciera contribuir al desarrollo de síntomas tales como astenia, trastornos del sueño, irritabilidad, hiperexcitación, espasmos de músculos estriados y lisos e hiperventilación. Por lo general, la alegría, la tristeza y el dolor son parte de la vida diaria. Un periodo corto de depresión como respuesta a nuestros problemas diarios es normal, pero un periodo largo de depresión y tristeza es anormal. La mayoría 303


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de los episodios depresivos son provocados por un evento personal estresante como la pérdida de un ser querido o el cambio de circunstancias, por lo que la depresión durante un periodo corto, es un mecanismo normal de defensa. La depresión a largo plazo generada por estrés se produce, frecuentemente, cuando el magnesio desciende a niveles peligrosamente bajos en el cuerpo. Una de las razones por las que esto sucede, es porque el estrés disminuye las reservas de magnesio celular, que por lo general son escasas. Normalmente, la nivelación de magnesio en el organismo revierte cualquier hipersensibilidad al estrés, y la recarga farmacológica de sales de magnesio vía oral, intravenosa o transdérmica induce a una resistencia a los factores estresantes neuropsicológicos. El magnesio tiene gran éxito en el tratamiento de la depresión, y lógicamente en su prevención. En el Almanaque de Nutrición de 1975, McGraw-Hill Book Company, de New York, publicó un artículo donde revelaba las personas suicidas y depresivas tenían un nivel bajo de magnesio en el suero. El artículo señalaba además, que los suplementos a base de magnesio habían sido efectivos en el tratamiento de la depresión. También afirmaba que las personas con deficiencia de magnesio son propensas a ser poco colaboradoras, retraídas, apáticas y nerviosas, presentan temblores y, esencialmente, tenían muchos de los síntomas neurológicos asociados con la depresión. Desde principios de los años 90, millones de niños en todo el mundo han tomado antidepresivos que en la actualidad, autoridades de la salud están definiéndolos como agentes suicidas. Esta es la otra cara de la deficiencia de magnesio, la pesadilla de estas drogas que sólo agravan y empeoran la pérdida de magnesio en el cuerpo. En las últimas dos décadas, se han recetado masivamente drogas psicotrópicas adictivas que hacen las veces de medicamentos y que sólo han contribuido a crear una generación de adictos a las drogas y, en gran medida, están provocando crisis aún mayor en los niños de hoy, en vez de procurar encontrar un mejor camino para su salud. El magnesio debería substituir estas drogas, no sólo por ser más efectivo para aliviar los trastornos neurológicos, sino también porque es mucho más seguro que cualquier fármaco.

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! Con mi tratamiento, mi dieta y mi Magnesio estoy regia !

¡ Fantastica !!

MAGNESIO Y DIABETES “El vínculo entre la diabetes mellitus y la deficiencia de magnesio es bastante conocido. El magnesio tiene un papel fundamental en la reducción de riesgos cardiovasculares implicados en la patogénesis de la diabetes. Se ha demostrado que el magnesio mejora la sensibilidad a la insulina. Los niveles adecuados de magnesio retrasan el inicio de la diabetes tipo 2 y protegen contra sus complicaciones devastadoras: enfermedad cardiovascular, retinopatía, y nefropatía.” Dr. Jerry L. Nadler, Profesor de Medicina y Director de La Divisón de Endocrinología y Metabolismo de la Universidad de Virginia.

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Desde hace muchos años sabemos que los pacientes diabéticos sufren de perdida de magnesio. Los pacientes diabéticos tipo 2 son hipomagnesémicos en un 25% a 38%, y tienen además un nivel bajo magnesio sérico y una baja ingesta de magnesio. Una baja concentración de magnesio en sujetos no diabéticos, se asociaba con una resistencia relativa a la insulina, intolerancia a la glucosa y a la hiperinsulinemia. Fue necesario realizar estudios a largo plazo (4 semanas) para determinar si la suplementación de magnesio (15.8mmol/ día) es útil en el manejo de la diabetes tipo 2. Las mujeres embarazadas diabéticas dependientes de insulina, tienen riesgo de una deficiencia de magnesio, principalmente por un aumento de pérdida de magnesio urinario. Los niveles bajos de magnesio sérico han sido relacionados con anormalidades en la acción de la insulina y la disminución de la secreción de la misma; ambos transtornos se encuentran involucrados en la patología de la diabetes. Además, la hipomagnesemia también está relacionada con los principales factores de riesgo para el desarrollo de la diabetes tales como obesidad, síndrome inflamatorio crónico de bajo grado y envejecimiento. Debido a que una dieta tradicional es la fuente principal de magnesio, y porque varios estudios prospectivos han demostrado una fuerte asociación entre los niveles bajos de magnesio sérico y desórdenes metabólicos de la glucosa e insulina, se ha sido determinado que un bajo consumo de magnesio es un factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes. Se estima que el índice de diabetes en adultos en el mundo en 1995 era del 4%, y los investigadores proyectan que se eleve a 5.4% para el año 2025. El número de adultos con diabetes en el mundo se elevará de 135 millones en 1995 a 300 millones en el año 2025. Las proyecciones indican que la diabetes se incrementará en 0.42% en países desarrollados y en 1.7% en países en vías de desarrollo, originando una gran carga en la salud pública. Los principales factores de riesgo asociados al desarrollo de la diabetes tales como obesidad, síndrome inflamatorio crónico de bajo grado, envejecimiento, dieta y fenotipo familiar, están asociados también con la hipomagnesemia. Además, los niveles más bajos de magnesio sérico han sido asociados con anormalidades en la acción y secreción de la insulina, ambos involucrados en la fisiopatología de la diabetes tipo 2. Varios estudios también demuestran una asociación entre niveles bajos de magnesio sérico y desórdenes de la glucosa y metabolismo de la insulina, sugiriendo que un bajo consumo de magnesio sérico podría ser un factor de riesgo para el desarrollo de la diabetes tipo 2. 308


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Además de la evidencia que surgió de las investigaciones clínicas, los antecedentes que sustentan la hipótesis de que la hipomagnesemia está asociada con la incidencia de diabetes tipo I y II, se derivan del papel que el magnesio propicia en el metabolismo energético. En este aspecto y considerando que el magnesio es el cuarto catión más abundante en el cuerpo y el segundo catión intracelular más abundante, es un cofactor esencial crucial en múltiples procesos fisiológicos. Como lo hemos mencionado anteriormente, el magnesio interviene en 300 reacciones enzimáticas, incluyendo la ruptura de glicógenos, oxidación de grasas y la síntesis del trifosfato adenosina (ATP), jugando un papel esencial en el mantenimiento de la sensibilidad de la insulina en los tejidos. Además el magnesio también está involucrado en la función inmune y hormonal. Las anormalidades intracelulares de la homeostasis del magnesio, pueden disminuir la actividad de la tirosina cinasa en los receptores de insulina, incrementando la resistencia de insulina e influenciando su secreción estimulada por la glucosa, disminuyendo la secreción de insulina de la célula B, el principal proceso involucrado en el inicio de la diabetes tipo 2. Además, se ha encontrado que los niveles bajos de magnesio sérico están fuertemente relacionados con elevadas concentraciones séricas del factor de la necrosis y la proteína reactiva C, sugiriendo que una deficiencia de magnesio puede estar también involucrada en la respuesta inflamatoria de bajo grado y por esta vía, con el desarrollo de diabetes. Aunque se requieren pequeñas cantidades de magnesio en la dieta para asegurar la capacidad para el gasto de energía y para mantener una óptima función fisiológica, actualmente el consumo de magnesio es inadecuado. Recientemente, analizando datos de la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES III; 1999-2000), se reportó que el consumo medio de magnesio era de 290 +- 4mg por día y que éste disminuye con el aumento de la edad. Se concluyó que durante los años 1999 al 2000, la dieta de una gran proporción de la población mundial era magnesio deficiente. Debido a que las fuentes alimenticias contaron que aproximadamente el 96% del consumo total de magnesio en individuos de las sociedades occidentalizadas consumen en gran parte alimentos procesados, es difícil alcanzar el requerimiento mínimo diario (RDA) con una dieta tradicional y como consecuencia la deficiencia de magnesio se está volviendo más común. La deficiencia de magnesio ha sido asociada con anormalidades cardiovas309


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culares incluyendo hipertensión, infartos agudos al miocardio, arritmia, dislipidemia, enfermedad arterial coronaria y complicaciones diabéticas macro vasculares. Además, hay suficiente evidencia para apoyar una asociación entre el bajo consumo de magnesio en la dieta y la incidencia de diabetes tipo 2. Estudios que demandaron muchos años de investigación, hicieron el seguimiento entre la relación de dietas glicémicas, bajo consumo de fibra y riesgo de diabetes tipo 2 en dos grades grupos de 65,173 mujeres de 40 a 65 años; y 42,759 hombres de 40 a 75 años de edad sin enfermedad cardiovascular, cáncer ni diabetes al inicio del estudio. Se reportó una relación inversa entre el consumo dietario de magnesio y la incidencia de diabetes tipo 2, y concluyeron que sus descubrimientos apoyan la hipótesis de que dietas con una alta carga glicémica y bajo contenido de fibra incrementan el riesgo de diabetes. Recientemente, la asociación entre el consumo de magnesio y el riesgo de diabetes ha sido examinada en algunos estudios prospectivos. Lopez-Ridaura y sus colaboradores siguieron durante 18 años a 85,060 mujeres y 42,872 hombres sin diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer al comienzo del estudio. Después de ordenarlos por edad, índice de masa corporal (BMI), actividad física, historia familiar de diabetes, fumadores, consumo de alcohol, historia de hipertensión e hipercolesteloremia, encontraron un riesgo relativo (RR) para la diabetes. Además, debido a una alta proporción de sujetos que toman vitaminas con contenido de magnesio, Lopez-Ridaura y colegas calcularon además la asociación entre suplementos de magnesio y riesgo de diabetes. Las causas del agotamiento de magnesio están muy relacionadas a la falta de regulación metabólica tales como diarrea crónica, consumo de alcohol, fumar, presión sanguínea alta, enfermedades crónicas, terapia diurética y función renal disminuida. La excreción urinaria de magnesio se incrementa en pacientes con diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2, reflejándose en la reducción de los niveles de magnesio sérico e intracelular. En pacientes con ataque cerebro vascular, hipertensión y diabetes, el nivel de magnesio sérico se encuentra disminuido. El ion de magnesio (Mg2+) juega un papel fundamental en la secreción de insulina de las células B pancreáticas. El primer paso para estimular la secreción fisiológica de insulina, es la captación intracelular de glucosa dentro de las células B pancreáticas por medio del transportador de glucosa en la mem310


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brana del plasma. La glucosa es metabolizada por medio del ciclo del acido tricarboxilico (TCA) para producir trifosfato adenosina (ATP). Entonces el ATP se une al Mg2+ para cerrar los canales K sensitivos de ATP, causando la despolarización de la membrana del plasma. Además, el magnesio intracelular estimula el transporte de glucosa intracelular y su paso de oxidación. Debido a que la insulina estimula por sí misma la absorción de magnesio intracelular en células sensitivas a la insulina, la deficiencia de magnesio causa un círculo vicioso, inhibiendo la acción de la insulina principalmente al inhibir la unión de la insulina a su receptor y al metabolismo de glucosa intracelular. Estos mecanismos causan la ocurrencia de resistencia de insulina e intolerancia de glucosa, y posiblemente conduce al desarrollo de diabetes. Para los diabéticos, el magnesio es fundamental. Un estudio de Gallup realizado en 1995, con 500 adultos con diabetes reportó que el 83 por ciento de aquellos con diabetes estaban consumiendo, por márgenes significantes, muy pocos niveles de magnesio en las comidas. Por lo menos el 25% de diabéticos tiene hipomagnesemia, y este porcentaje probablemente se encuentra minimizado. Recientemene, un grupo de estudio sugirió que los efectos de glutationa reducida en el metabolismo de la glucosa pueden ser moderados, por lo menos en parte, mediante los niveles de magnesio intracelular. El magnesio es necesario para la producción, función y transporte de la insulina. La deficiencia de magnesio se asocia con la resistencia a la insulina e incrementa la reactividad de la plaqueta. El mecanismo de la hipomagnesemia en pacientes diabéticos todavía sigue sin resolverse, pero hay suficiente evidencia que sugiere que los niveles de magnesio bajan en el transcurso de la recuperación de la ketoacidosis, durante la terapia con insulina o con retinopatía severa o proteinuria. Los pacientes diabéticos, especialmente aquellos con escaso control de la glucosa, también pueden desarrollar hipomagnesemia debido a una diuresis osmótica inducida por la glucosa. La resistencia a la insulina y la reducción de magnesio pueden dar lugar a un ciclo vicioso, que empeora la resistencia a la insulina y disminuye el magnesio intracelular del ión de magnesio Mg (2+), lo que puede limitar el papel del magnesio en los procesos celulares vitales. La cetoacidosis diabética (DKA) es un estado de niveles de insulina inadecuados, lo que causa altos niveles de azúcar de sangre y acumulación de ácidos orgánicos y de cetonas en la sangre. Los ácidos crecientes de la sangre (cetoacidosis) pueden ser una complicación aguda para la diabetes; esto ocurre cuando las células del mús311


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culo llegan a estar tan hambrientas de energía que el cuerpo toma medidas de emergencia y metaboliza la grasa, causando un proceso que forma ácidos conocidos como cetonas. Inicialmente la hiperglucemia causa el movimiento del agua hacia el exterior de las células, con la subsecuente deshidratación intracelular, la expansión extracelular fluida e hiponatremia (pérdida de sodio). También conlleva a una diuresis, en la cual las pérdidas de agua exceden las pérdidas del cloruro sódico. Se cree que el magnesio también se pierde por acción osmótica. Las pérdidas urinarias entonces llevan a la deshidratación progresiva y a la reducción de volumen, lo que causa una reducción en el flujo de la orina y una mayor retención de glucosa en el plasma. El resultado neto de estas alteraciones es la hiperglucemia con acidosis metabólica. La proteinuria es la proteína en la orina, causada por riñones dañados y una capacidad decreciente de los mismos para proteger al cuerpo contra la pérdida de proteína. Esto se observa con frecuencia en las personas que sufren diabetes durante muchos años, además de la hipertensión, así como en otras condiciones renales crónicas. En ambos casos de diabetes tipo 1 y tipo 2, la primera señal de deterioro de la función del riñón es la presencia de pequeñas cantidades de albúmina en la orina, una condición llamada microalbuminuria. Mientras que la función del riñón se debilita, la cantidad de albúmina en la orina aumenta, y la microalbuminuria se convierte en proteinuria. Los niveles más bajos de magnesio sérico se asocian con una degeneración más rápida de la función renal. Ni el magnesio ni el potasio se pueden metabolizar correctamente durante el tratamiento con insulina, por lo que en estos casos, estos minerales esenciales deben ser reemplazados. La hipermagnesemia sintomática severa es relativamente rara; sin embargo, se pueden desarrollar en la gente altos niveles de magnesio, comúnmente en aquellos con insuficiencia renal o falla renal. Estudios recientes encontraron que el 55% de niños obesos tienen deficiencia de magnesio por los los alimentos que consumen, comparado con sólo el 27% de niños delgados. Los niños obesos tenían niveles mucho más bajos de magnesio en la sangre que los niños delgados. Los niños con niveles inferiores de magnesio tenían una resistencia mayor a la insulina Los resultados del estudio sobre la dieta demostraron que los niños obesos obtenían 14.4% menos 312


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magnesio de los alimentos que los niños delgados, aunque los niños obesos y los delgados ingieren casi la misma cantidad de calorías al día. Esto se debe a que los niños obesos ingieren más calorías de alimentos grasos que los niños delgados. Además de no comer suficientes alimentos ricos en magnesio, los niños obesos parecen tener problemas en asimilar el magnesio de los alimentos que ingieren. La grasa adicional del cuerpo, puede evitar que las células del organismo utilicen el magnesio para metabolizar los carbohidratos. Actualmente en el Perú, 3,500 colegios se han unido a una campaña para el incremento de kioskos saludables, con el apoyo e iniciativa del Congreso de la República. La ciencia médica ha descubierto cuán sensibles son los puntos de recepción de insulina al envenenamiento químico. Metales como el cadmio, mercurio, arsénico, plomo, fluoruro y posiblemente el aluminio, pueden desempeñar un papel en la destrucción real de las células beta, estimulando una reacción autoinmune a ellos después de que se han ligado a estas células en el páncreas. El alimento no se considera chatarra solamente debido al alto contenido de grasas o de azúcar, existe una larga lista de productos químicos tóxicos que son usados por la industria alimenticia que están enfermando a las personas. Además, existen muchas deficiencias alimenticias serias en los alimentos de hoy en día que disminuyen la capacidad del cuerpo de desintoxicarse de estos productos químicos y metales pesados. Esto se debe principalmente a la deficiencia de magensio y selenio. La neuropatía diabética, una complicación de la diabetes tipo 1 y 2, es probablemente la complicación más común de esta enfermedad. Los estudios sugieren que hasta el 50% de las personas con diabetes, han sido afectadas en cierto grado por este problema. La neuropatía diabética es un trastorno del nervio causado por la diabetes. Las dos principales clasificaciones de la neuropatía son la neuropatía periférica, que afecta las extremidades, brazos, piernas, manos y pies y la neuropatía autonómica que afecta los sistemas de determinados órganos, principalmente a los nervios de los sistemas digestivo, cardiovascular, del tracto urinario y de los órganos sexuales. Los síntomas del daño periférico del nervio (neuropatía) son básicamente debilidad, generalmente en los brazos y las manos o las piernas y los pies, causando generalmente dolor con ardor, hormigueo u otras sensaciones anormales. Es común el entumecimiento o la sensación restringida como la dificultad para caminar y usar los brazos y las manos, o las piernas y los pies. La neuro313


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patía sensorial periférica, puede dar inicio a los acontecimientos fisiológicos que ocasionan úlcera en la extremidad distal y amputación eventual. El daño del nervio producido por la diabetes puede también causar a problemas en los órganos internos tales como el tracto digestivo, corazón, y los órganos sexuales, causando indigestión, diarrea o estreñimiento, vértigos, infecciones a la vejiga, e impotencia. La neuropatía diabética es una de las mayores causas de impotencia en hombres diabéticos. Se cree que las neuropatías autonómicas están implicadas en “ataques al corazón silenciosos” de la diabetes, donde los síntomas completos del infarto al miocardio no se manifiestan en la persona. En algunos casos, la neuropatía puede surgir repentinamente causando debilidad y pérdida de peso. La neuropatía puede causar tanto dolor como insensibilidad al dolor en la misma persona. Generalemnte, los síntomas son leves al principio, y puesto que el conjunto del daño del nervio ocurre durante años, los casos leves pueden pasar inadvertidos durante mucho tiempo. En algunas personas, principalmente las afectadas por la neuropatía focal, la aparición del dolor puede ser repentina y severa. Recientemente, los investigadores se han centrado en los efectos del metabolismo por exceso de glucosa, sobre la cantidad de óxido nítrico en los nervios. El óxido nítrico dilata los vasos sanguíneos. En una persona con diabetes, los niveles bajos de óxido nítrico pueden causar constricción en los vasos sanguíneos que suministran sangre al nervio, contribuyendo al daño del mismo. Los científicos también saben que los niveles altos de glucosa, afectan muchas vías metabólicas de los nervios. Cada 30 segundos, en alguna parte del mundo se pierde una pierna debido a la diabetes. Se sabe que el magnesio es necesario para la conducción del nervio, y que la deficiencia causa síntomas periféricos en la neuropatía; y los estudios sugieren que la falta de magnesio puede empeorar el control de la glucosa en la sangre en la diabetes tipo 2. Los científicos creen que la falta de magnesio interrumpe la secreción de la insulina en el páncreas, y aumenta la resistencia a la insulina en los tejidos del cuerpo. Un estudio sobre los Trastornos del Metabolismo del Magnesio, concluye que la disminución del magnesio es más común de lo que se pensaba. Esto suele suceder especialmente en pacientes con diabetes mellitus; generalmente causado por pérdidas del riñón o del tracto gastrointestinal. Un paciente con disminución de magnesio puede presentar síntomas neuromusculares, hipocalemia, hipocalcemia, o complicación cardiovascular. Los médicos deben vi314


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gilar con cuidado la disminución del magnesio en pacientes con alto riesgo, e implementar la terapia correspondiente desde sus inicios. En una serie de documentos, el Dr. L.M. Resnick ha demostrado en el tubo de ensayo que un aumento de glucosa en el fluido conlleva a la liberación y/o al desplazamiento del magnesio de las células de los glóbulos rojos, de esta manera, la hiperglucemia del cuerpo, el azúcar alta en la sangre, causarán una deficiencia de magnesio en todo el cuerpo. Un estudio más reciente nos muestra que la disminución del magnesio sérico está presente, y muestra una fuerte relación con las úlceras en el pie en individuos con diabetes tipo 2. La hipomagnesemia se asocia al desarrollo de la neuropatía y a la actividad anormal de la plaqueta, los cuales son factores de riesgo en el desarrollo de úlceras en los pies. Por lo antes indicado, podemos deducir que el magnesio debería ser utilizado para prevenir y tratar ambos tipos de diabetes y sus respectivas complicaciones, incluyendo la neuropatía periférica severa. El Dr. S.E. Browne realiza el tratamiento intravenoso de magnesio como terapia de la enfermedad arterial, y ha utilizado sulfato de magnesio en su práctica general por más de tres décadas. El inyecta el sulfato de magnesio (MgSO4) en una solución al 50% inicialmente de manera intramuscular, y más delante de manera intravenosa en pacientes con enfermedad vascular periférica (incluyendo gangrena, úlceras en la pierna y tromboflebitis), angina, infarto agudo al miocardio, enfermedad vascular cerebral sin hemorragia e insuficiencia cardiaca congestiva. Se observó un efecto vasodilatador potente con irrigación marcada después de la inyección intravenosa (IV) de 4-12 mmol de magnesio (Mg), y se obtuvieron excelentes resultados terapéuticos en todas las formas de la enfermedad arterial. El Dr. Herberto Mansmann Jr., Director del Laboratorio de Investigación sobre el Magnesio (quien es diabético con deficiencia congénita de magnesio y neuropatía periférica severa), expresó que fue capaz de revertir la neuropatía y la degeneración del nervio, usando soluciones de magnesio orales en dosis muy altas durante un año. El menciona: “Por ejemplo me tomaba 6 tabletas, una cada 4 horas, Maginex, MgOxide, Mag-Tab SR y Magonate para lograr un balance positivo de magnesio. Le cuento a la gente esto, no para asustarlos, sino para enseñar cuánto necesité saturarme a mí mismo de magnesio. La mayoría sólo necesitaría el 10% de esta cantidad. Estuve realizando el experimento en mí mismo para ver si esto me ayudó en mi problema de neuropatía diabética. Como funcionó lo hice por un año, y he logrado una significativa regeneración del nervio. Jamás podría haber sido capaz de hacer esto con baños de MgSO4 (Sal de Epsom), puesto que 315


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no podía entrar ni salir de una tina de baño.” “Aproximadamente me saturaron con 3 gramos de magnesio elemental por día, pero llegué a 20 gramos por casi un año. Ahora tomo 5 gramos, y las heces son semi-formadas y el agua alrededor es clara, 3-4 veces por día. El magnesio es muy seguro puesto que la absorción del intestino es regulada por los niveles del magnesio sérico, y luego, el magnesio permanece en el intestino y resulta en diversos grados de diarrea. Si esto sucede, quiere decir que la dosis es demasiado alta. Las heces deben ser suaves y semi-formadas. Las mías, mientras tomaba altas dosis de magnesio, eran líquidas cada 2-4 horas durante 2 años, los electrolitos cada mes eran normales, pero por el bajo potasio, parte de mi residuo urinario de magnesio a veces era líquido y normal.” El Dr. Mansmann concluye: “Yo tuve neuropatía diabética por más de 10 años. El síntoma más significativo era el dolor neuropático de ardor en los pies, llamado eritromelalgia (EM). Con la ayuda del magnesio puedo desaparecer completamente este síntoma; pero si mi nivel de glucosa en la sangre es sumamente elevado, debido a una dieta inadecuada, el dolor aparece a pesar de una ingerir una dosis adecuada de magnesio. En este caso, desaparece en una hora, al ingerir una dosis extra de gluconato (Magonate) de magnesio. Por experiencia propia, creo que todos los que tienen diabetes deben tomar suplementos de magnesio, hasta el punto que uno pueda tolerar una dosis máxima, lo cual significa, hasta tener heces suaves, semi-formadas.” Como conclusión, podemos afirmar que el uso prolongado del magnesio previene las complicaciones crónicas de la diabetes. Sería sensato que los médicos que tratan a pacientes diabéticos, consideren la deficiencia del magnesio como factor contribuyente en muchas complicaciones diabéticas, y como factor principal en la exacerbación de la enfermedad misma. La repleción de la deficiencia con terapia mineral de cloruro de magnesio transdérmico, es la manera ideal de administrar magnesio en dosis médicamente terapéuticas. Estos tratamientos, con seguridad, ayudarán a evitar o mejorarán las complicaciones tales como la neuropatía periférica diabética, arritmias, hipertensión, y la muerte cardiaca súbita e incluso mejorarán el curso de la condición diabética en general. El aumento rápido de las provisiones de magnesio es un salvavidas para los diabéticos, como lo es para los pacientes que acuden a las salas de emergencias.

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Año 2033 Dr. José Luis Pérez-Albela B., campeón mundial senior de 100 y 200 metros planos.

MAGNESIO Y MEDICINA DEPORTIVA “Cualquier atleta que busque ganar resistencia, aumentar su desempeño atlético y su masa muscular, debe considerar aumentar su ingesta de magnesio y zinc. La resistencia muscular y la capacidad de rendimiento total disminuyen rápidamente con la deficiencia nutricional de minerales esenciales como el zinc y magnesio. ” Dra. Lorrie Brilla, del Programa de Kiensiología y Educación Física, Western Washington University.

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El magnesio, es posiblemente, el mineral más importante para la nutrición deportiva. Esto está comprobado, especialmente en el caso de los atletas. Cuando se practican ejercicios vigorosos, el ser humano pierde minerales esenciales a través del sudor, siendo uno de los más importantes el magnesio. Un nivel adecuado de magnesio ayudará al cuerpo contra la fatiga, agotamiento a causa del calor, control del azúcar en la sangre y el metabolismo. Pese al importante papel que desempeña el magnesio en la producción de energía, muchos entrenadores y atletas ignoran su gran importancia para conservar la salud y un buen rendimiento. Las investigaciones indican que incluso pequeñas disminuciones en la ingesta de magnesio, pueden ocasionar serios problemas en el desempeño atlético. El déficit de magnesio reduce la eficiencia metabólica, eleva el consumo de oxígeno y el ritmo cardiaco; factores que ralentecerían el desempeño atlético. Lo último que un médico deportivo o entrenador quisiera, es que sus atletas pierdan su ventaja competitiva. No rendir en toda su capacidad por la falta de un mineral como el magnesio, simplemente no es una opción para los que desean ganar una competencia. La resistencia atlética y el rendimiento reforzado, aumentan significativamente cuando se suministran dosis de magnesio elevadas de maneras transdérmica/ tópica y orales. Un descenso de magnesio puede causar la interrupción parcial de la cadena respiratoria, al aumentar la cantidad de oxígeno requerido para mantener la producción de ATP. El magnesio sirve también como regulador en muchas funciones fisiológicas, incluyendo las neuromusculares, cardiovasculares, inmunológicas y hormonales, así como para el mantenimiento de la estabilidad de la membrana. El magnesio puede participar en las reacciones que envuelven la formación y uso de ATP a través de 2 mecanismos distintos. Estudios cinéticos de varias enzimas que requieren ambos: magnesio y ATP, demostraron que la actividad de la enzima depende en la proporción, como también en las concentraciones absolutas, de los dos cofactores, y que el magnesio quela fuertemente con el ATP formando el complejo Mg (ATP) el sustrato activo para la acción de la enzima. El magnesio también es conocido por alterar ambos sitios del receptor y movimiento del ion a través de la membrana de la célula. Al hacer complejos con fosfolípidos, el magnesio estabiliza las membranas, reduciendo su fluidez y permeabilidad. Así, el magnesio es un importante modulador de las concen322


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traciones intracelulares del ion. En el déficit de magnesio, las concentraciones intracelulares de calcio y sodio incrementan, y las concentraciones de potasio y fósforo disminuyen. Simultáneamente, la membrana se despolariza. Estas alteraciones pueden ser el resultado del efecto directo del magnesio sobre los canales de sodio, calcio o potasio, o el resultado indirecto de su efecto sobre las enzimas en la membrana de la célula que están envueltos en el transporte activo, por ejemplo, (Na+K+)-ATPasa (enzima que activa el ATP, adenosino trifosfato, la molécula de la energía). En el sistema neuromuscular, reduce la excitabilidad eléctrica de las neuronas e inhibe la liberación de acetilcolina de los terminales nerviosos en la unión neuromuscular, y bloquea el efecto del N-methyl-D-aspartate, un neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso central. Estas y muchas otras funciones facilitan la comprensión del porqué hacer ejercicio es altamente dependiente de la regulación de la homeostasis del magnesio. Además, existe evidencia de que el desempeño en el ejercicio parece estar limitado bajo condiciones de deficiencia de magnesio. Por esta razón, los individuos que realizan ejercicios, deben prestar una atención especial a sus niveles de magnesio. Frecuentemente, los individuos físicamente activos no consumen dietas que contengan cantidades adecuadas de minerales, incluyendo magnesio, lo cual lleva a una deficiencia nutricional marginal y tiene como resultado un entrenamiento de baja calidad y desempeño limitado. Además, las pérdidas de minerales en la orina y el sudor son mayores mientras se hace el ejercicio, que cuando se está descansando. Estas condiciones, generalmente pueden contribuir a déficit de minerales entre los atletas. Durante el ejercicio, se han observado cambios en el compartimiento del magnesio. Con respecto al magnesio en la sangre extracelular, varios autores han indicado que el ejercicio de alta intensidad produce hipomagnesemia como consecuencia de la disminución en el volumen del plasma, por la pérdida del magnesio por acción del nervio vago que estimula la excreción del magnesio por las heces y por el sudor. El ejercicio agotador prolongado, especialmente bajo condiciones calientes, puede conducir también a una hipomagnesemia. Los bajos niveles de magnesio plasmático, han sido explicados por diversos mecanismos: redistribución de magnesio a las células rojas, adipositos o miocitos, perdida en la 323


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orina debido a incrementos de aldosterona, hormona anti-diurética, hormona tiroidea y la acidosis que reduce la reabsorción tubular de magnesio; o liposis incrementada, debido a elevaciones en los niveles de catecolamina inducidas por el ejercicio. La hiperexcresion en el sudor, sólo adquiere una verdadera importancia en el caso de actividad intensa, realizada en condiciones atmosféricas húmedas y de altas temperaturas. Un cambio pasajero del magnesio al espacio intracelular durante el ejercicio, es una probablemente la explicación de una gran proporción de hipomagnesemia. En un estudio realizado por Golf y colaboradores, postularon que mientras la duración del ejercicio aumenta, el magnesio cambia desde el depósito de eritrocitos en el plasma y luego a los músculos en acción. Con un ejercicio prolongado de más de 1 hora, puede ocurrir hipomagnesemia como resultado de un agotamiento del depósito de eritrocitos. Varios estudios sugieren que durante una temporada de entrenamiento, pueden mantenerse niveles bajos de magnesio en las células rojas. El ejercicio puede incrementar la demanda de magnesio y/o incrementar la perdida del mismo, conduciendo a un potencial déficit de magnesio, el cual puede causar debilidad de los músculos y disfunción neuromuscular. Las señales y síntomas notorios de déficit de magnesio, por ejemplo hiperirritabilidad, tetania, convulsiones y arritmias cardiacas, pueden no manifestarse hasta que la concentración de magnesio sérico haya disminuido a un nivel bajo 0.5mmol/L. Generalmente, la disminución de magnesio inducida por el ejercicio, no se aproxima al nivel preocupante desde el punto de vista de la salud. Las consecuencias de las disminuciones de magnesio inducidas por el ejercicio en el estatus de salud de gente sana con niveles normales de magnesio, parecen ser insignificantes; sin embargo, pueden ser más importantes en gente que ya tiene un nivel bajo de magnesio. Este problema puede estar exacerbado en aquellos que experimentan grandes incrementos de ácidos grasos libres en el plasma durante el ejercicio, debido a la relación inversa entre el magnesio sérico y los ácidos grasos libres. Es también importante notar que el déficit de magnesio juega un papel en la lesión miocardial luego del ejercicio prolongado sostenido, lo cual puede causar un incremento de probabilidades en la formación de trombos y/o vaso espasmo coronario. 324


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En recientes estudios, se ha reportado que la ingesta de magnesio incrementa la fuerza y poder de los músculos. Los corredores de maratón con un nivel adecuado de magnesio, presentaron mejoras en su rendimiento al correr y en la función músculo esquelético, cuando incrementaron la la concentración de magnesio muscular. Tanto los médicos deportivos como los atletas, deben estar atentos a los cambios del magnesio durante el ejercicio, para evitar un riesgo a la salud. El ejercicio físico agotador es capaz de inducir estrés oxidativo, un estado donde la producción de especies de oxigeno reactivas (ROS) en el cuerpo trascienden la capacidad de defensa antioxidante. Varios procesos fisiológicos están implicados en la generación y propagación de ROS durante el ejercicio: ritmos incrementados de desoxigenación y re-oxigenación de hemoglobina; transporte acelerado de electrón mitocondrial; acidosis y liberación incrementada de catecolaminas (hormonas del estrés), ya que durante su oxidación se forman radicales libres. El ejercicio agotador también puede inducir al trauma, lo cual conduce a la extravasación de la sangre y a la introducción de hierro libre y cobre a los tejidos, lo cual puede catalizar la propagación de ROS y consecuentemente modificar un amplio campo de biomoléculas, incluyendo los ácidos grasos poliinsaturados de la membrana de la célula. Una herida inflamada, con la infiltración y activación de monocitos, produce un espectro de radicales libres. Si la elevación de radicales libres de oxigeno excede la capacidad protectora de los sistemas de defensa antioxidantes de las células, puede conducir a una herida mediada por ROS, y consecuentemente a la perdida de la integridad de la membrana de la célula y a daños en los tejidos. Varios estudios han demostrado que el ejercicio agotador promueve la formación de radicales libres. La eficiencia de los sistemas de defensa contra los antioxidantes descansa en un consumo alimenticio de vitaminas y micro nutrientes, y en la producción endógena de antioxidantes tales como enzimas antioxidantes y glutatione. Como en la práctica de ejercicio, la deficiencia de magnesio también se encuentra propensa al incremento de la generación de ROS, ya que el magnesio juega un importante papel en la inhibición de herida celular inducida por ROS; inhibe la liberación de catecolaminas y es un cofactor para su metilación que previene la oxidación. También participa en la síntesis del glutatione reducido (GSH por siglas en ingles), el cual puede ser importante para restaurar 325


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los niveles celulares de GSH durante el ejercicio. La falta de magnesio también está asociada con un agotamiento de selenio y a una actividad reducida de peroxidasa glutation. Chugh y colaboradores suplementaron a pacientes con enfermedades de estrés oxidativo con magnesio, y sugirieron su efecto antiperoxidante cuando observaron una disminución en la peroxidación lípida. En vista de lo expuesto, durante la práctica de ejercicio, las condiciones son propensas a incrementar la generación de especies de oxigeno reactivas y a la disminución del nivel de magnesio. Como consecuencia, los individuos que practican ejercicio son más susceptibles a heridas influidas por radicales libres. Nuevamente, enfatizamos la importancia de evaluar el nivel de magnesio en los atletas, no sólo porque su déficit puede comprometer el rendimiento, sino además porque la práctica de ejercicio con déficit de magnesio puede dejar al individuo más susceptible a la ocurrencia de daño celular, especialmente aquellos asociados con el estrés oxidativo. El magnesio tiene una fuerte relación con el sistema inmune en ambas respuestas, específicas y no especificas. El intento de un agente infeccioso de entrar al cuerpo, activa inmediatamente el sistema innato de defensas. La respuesta no específica comprende la acción de los macrófagos, asesinos naturales (NK por sus siglas en inglés), linfocitos. Las células asesinas por naturaleza se activan rápidamente y son capaces de controlar al huésped hasta que se activen más células competentes inmunes específicas. Se ha descubierto que las células NK son considerablemente influenciadas por varios tipos de estrés, incluyendo el ejercicio físico agudo. Los ejercicios de alta intensidad y prolongados, son un estrés para el cuerpo, y son proporcionales a la intensidad y duración del ejercicio, respecto a la capacidad máxima del atleta. El estrés del ejercicio conduce a un incremento proporcional en los niveles de estrés de la hormona y a cambios concomitantes en varios aspectos de la inmunidad, incluyendo cortisol alto; neutrofilia, linfofenia, disminuciones en la ruptura oxidativa de los granulocitos, actividad de la célula macrófaga, proliferación de linfocitos, producción de citocinas en respuesta a mitógenos y en los niveles de inmunoglobulina A (IgA) nasales y salivales; e incrementos en el granulocito sanguíneo y fagocitosis monocita y citosinas pro y anti inflamatorias. Los efectos agudos del ejercicio sobre los linfocitos están mediados por la adrenalina y noradrenalina, mientras que los neutrófilos están mediados por el cortisol. 326


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Muchos aspectos de la función inmune pueden ser abatidos temporalmente con una simple rueda de ejercicios muy severos, o por un largo periodo de entrenamiento excesivo. Aunque la alteración generalmente es pasajera, puede ser suficiente para permitir un episodio clínico de infección, particularmente infecciones en el tracto respiratorio superior. Sin embargo, se ha reportado que el ejercicio regular y moderado, mejora la habilidad del sistema inmune para proteger al huésped de la infección. Los niveles de células macrófagas en el descanso, son regenerados como resultado del entrenamiento. La cantidad de leucocitos es clínicamente normal y permanece sin cambios con el entrenamiento. La respuesta del sistema inmune al ejercicio es variada, con diferentes comportamientos para cada tipo de célula, y dependientes de la intensidad y duración de la prueba de ejercicio y en el entrenamiento del sujeto. Aparte de estos factores, las deficiencias nutricionales también alteran la inmunocompetencia e incrementan el riesgo de infección. El ejercicio pesado y la nutrición poseen influencias separadas sobre la función inmune, pareciendo ser mayor cuando actúan sinérgicamente. La práctica de ejercicio incrementa el requerimiento del cuerpo de la mayoría de nutrientes; sin embargo, algunos atletas adoptan un régimen alimenticio desbalanceado que los predispone a la inmunodepresión. Se conocen varios elementos que ejercen efectos modulatorios en la función inmune, incluyendo al zinc, selenio, cobre y magnesio. Varias investigaciones sobre nutrición e inmunología, han mostrado evidencia de que el magnesio juega un papel fundamental en la respuesta inmune. La razón para asumir una asociación entre el magnesio y la función inmune, está basada en conclusiones de que la deficiencia de magnesio conduce a una inflamación incrementada. La aparición de señales clínicas de inflamación, es uno de los primeros síntomas de deficiencia de magnesio. El ejercicio constante y prolongado, ha demostrado estar asociado con inmunodepresión temporal. Sin embargo, existe evidencia de que este tipo de ejercicio, conduce también a considerables disminuciones de magnesio. Por lo tanto, si el consumo alimenticio de los atletas es bajo, podrían ser propensos a déficit de magnesio.

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El déficit de magnesio ha demostrado estar relacionado con una función inmune celular y humoral afectada. Si bien se presupone que los atletas son muy cuidadosos con sus dietas, no están libres de sufrir una deficiencia de magnesio. Por ejemplo, algunos estudios realizados en 1986 y 1987 revelaron que algunos gimnastas, futbolistas y basquetbolistas sólo consumían cerca del 70% de la RDA (cantidad diaria recomendada). Existen muchas pruebas de que la disminución de magnesio estimula el gasto de energía y, por ende, el consumo de oxígeno, durante una actividad como el ciclismo. Un estudio sobre atletas hombres a los que se les suministró diariamente con 390 mg de magnesio durante 25 días, derivó en un aumento de la absorción máxima de oxígeno y en un beneficio total en los exámenes de capacidad de rendimiento. Generalmente, a los atletas se les aconseja hacer un esfuerzo consciente para incrementar la proporción de alimentos ricos en magnesio en sus dietas. Incluso un pequeño cambio, como ingerir productos de grano entero y aumentar el consumo de verduras, nueces y semillas, puede ser de gran impacto. Pero esto no es suficiente para un atleta que pierde magnesio más rápidamente que una persona promedio. Incluso, hoy en día, esto no es suficiente para una persona común. Si un atleta no consume una dieta cargada de semillas de calabaza (tostadas), espirulina, almendras, nueces brasileñas, semillas de ajonjolí, maní o arroz integral (que son alimentos comunes, con más de 100 miligramos de magnesio por cada 100 gramos), realmente no está consumiendo suficiente magnesio. Si agregamos pan blanco y otros alimentos chatarra, podremos suponer fácilmente, que es poco probable que los atletas estén consumiendo el magnesio suficiente exclusivamente de sus fuentes dietarias. Generalmente, no se cree que la ingesta de magnesio por encima de la RDA pueda potenciar el rendimiento de una persona, pero ésta es una afirmación absurda a la que ningún atleta ni entrenador debería prestar atención. Para empezar, las RDAs están elaboradas universalmente para la población general, por lo tanto, no se pueden tomar como pautas adecuadas para los atletas, puesto que ellos tienen demandas y necesidades propias del cuerpo de un deportista. En lo referente al magnesio, deberíamos multiplicar varias veces la RDA si deseamos maximizar el rendimiento atlético Los estudios han demostrado que la administración diaria de un suple328


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mento con 30 mg de zinc y 450 mg de magnesio, puede elevar los niveles de testosterona hasta en un 30%. La Dra. Lorrie Brilla, de la Universidad Western Washington, indicó recientemente, que el magnesio y el zinc suministrados por vía oral, aumentan significativamente los niveles de testosterona libres y la resistencia muscular en jugadores de fútbol de la NCCA (Liga Universitaria Atlética de Estados Unidos). En otro estudio con jóvenes atletas suplementados diariamente con 8mg de magnesio por cada kilo de su peso corporal, experimentaron aumentos en su resistencia y un menor consumo de oxígeno mientras realizaban ejercicios. Los atletas que están bajo un continuo estrés, producen cantidades excesivas de ácido láctico, lo cual se ha relacionado con niveles más altos de ansiedad. Cuando una persona está estresada, se pierden grandes cantidades de magnesio. La combinación de magnesio y cloruro de magnesio incrementa la circulación y la eliminación de desperdicios. Este principio es aplicable durante los recesos en competencias y después de los mismos, en baños relajantes similares a los baños con sales Epsom, pero mucho más potentes. Un baño con cloruro de magnesio, ayuda a bajar la inflamación de los músculos y las articulaciones. El Dr. Mark Steckel recomienda un baño caliente con sales Epsom (sulfato de magnesio) luego de una carrera larga, justo cuando los músculos están adoloridos. Igualmente, recomienda mojarse una vez a la semana “como tratamiento para sus piernas, ¡simplemente para mantenerlas felices!” Usar cloruro de magnesio significa toda una revolución a nivel terapéutico. Vislumbramos un nuevo enfoque mundial en la medicina deportiva, cuando veamos que los atletas y sus entrenadores usen el cloruro de magnesio de fuentes naturales para su consumo tópico. Con este nuevo avance en la medicina deportiva, los entrenadores ahora podrían tratar lesiones, prevenirlas e incrementar el rendimiento atlético.. El cloruro de magnesio se absorbe transdérmicamente cuando se aplica en forma directa sobre la piel. La terapia mineral transdérmica de cloruro de magnesio, es ideal para aquellos atletas que requieren de altos niveles de magnesio. Incluso los desgarros de tendones se podrían evitar por lo menos parcialmente mediante un soporte nutricional, ya que la contracción y relajación dependen de los niveles celulares apropiados de magnesio. Un tendón encogido 329


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es consecuencia de falta de magnesio. En este caso, se puede simplemente rociar cloruro de magnesio líquido y frotarlo sobre el tendón de Aquiles adolorido para bajar la hinchazón. Al mismo tiempo, remojar los pies en un baño de cloruro de magnesio es lo mejor que se puede hacer (aparte de estiramientos) para protegerse o recuperarse de desgarros de tendones y de otras lesiones. No hay nada mejor que un baño completo con cloruro de magnesio o que un terapista masajista lo frote, aplicándolo profundamente sobre los músculos. Reforzando el uso de magnesio para el rendimiento atlético, será suficiente para generar una diferencia entre ganar y perder. El magnesio es el mineral más importante para la nutrición de los deportistas. Un nivel adecuado de magnesio ayudará a su cuerpo a defenderse de la fatiga y el calor; además de controlar el azúcar en la sangre y el metabolismo. Asimismo, esto descifra parte del misterio del porqué algunos atletas mueren jóvenes: en atletas que han sufrido paros cardiacos, incluso en plena competencia, se encontró que sus niveles de magnesio en los análisis de tejidos eran muy bajos y los de mercurio demasiado altos. Recientemente se ha descubierto que los pacientes con fallas cardiacas congestivas, tienen 22,000 veces más de mercurio y 14,000 veces más de antimonio en sus corazones. Los minerales como el zinc, cromo y selenio, además del magnesio, se pierden en la transpiración o en el metabolismo acelerado durante ejercicios extenuantes, siendo muy difíciles de reponer posteriormente. Cuando transpiramos, perdemos más que sólo agua. Los componentes del sudor incluyen electrolitos, especialmente sodio y magnesio. La pérdida de magnesio mediante la transpiración se lleva a cabo rápidamente cuando existe una falla en la homeostasis del sudor, situación muy frecuente cuando los ejercicios son realizados en condiciones de atmósferas húmedas y en altas temperaturas. El gasto excesivo de energía, provoca un aumento en los requerimientos de magnesio. Por otro lado, el selenio es fundamental para neutralizar los efectos tóxicos del mercurio, lo que es especialmente importante para aquellos atletas cuya boca está llena de mercurio por amalgamas dentales. Se ha observado que corredores de largas distancias, caen muertos repentinamente con arritmias cardiacas. Lamentablemente, la ingesta de magnesio es considerada generalmene como secundaria, y los ejercicios intensos son un factor que expone particularmente a los atletas a un déficit de magnesio a través de la disminución metabólica relacionada con los mismos. 330


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MAGNESIO Y MEDICINA DENTAL “Dado que suele haber una deficiencia de magnesio en la población, la creencia de que debemos tener mucho calcio para prevenir la caries puede provocar el efecto contrario. Beber grandes cantidades de leche, por lo tanto, podría ser una de las causas de la caries dental.”

Steinman Saunders, Gilliland, Holub, and Tague. Loma Linda University in California

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Es el magnesio, y no el calcio, el que ayuda a formar un esmalte dental fuerte y resistente a las caries. Muchos pacientes crónicamente enfermos tienen problemas periodontales. Se ha mencionado una asociación entre el magnesio y la periodontitis. Los materiales inorgánicos del diente están compuestos de hidroxiapatita; sin embargo, las apatitas biológicas contienen muchos elementos de trazo y tienen diferentes propiedades cristalográficas. El esmalte del diente está bien cristalizado, ocurriendo lo contrario con el hueso y la dentina, que se encuentran pobremente cristalizados. La dentina es más rica en magnesio que el esmalte, y afecta significativamente las propiedades fisicoquímicas de los dientes. En general, el magnesio disminuye la cristalinidad de la hidroxiapatita y promueve su solubilidad. El magnesio también tiene papeles importantes en relación a las células. Los iones bivalentes, tales como el magnesio, promueven la adhesión de la célula y contribuyen al metabolismo de tejidos finos duros. Esto puede afectar a la formación de los dientes, y además, está relacionado a la regulación durante la maduración. Los dientes son tejidos finos duros vitales para la vida humana, debido a que mantenemos nuestra salud por masticar los alimentos. La acción de morder, también es muy importante para mantener la actividad cerebral a través del impulso de la fuerza de la mordida. Los dientes se deterioran generalmente por caries y enfermedades periodontales. Los dientes están estructurados por esmalte, dentina y cemento soportado por el hueso alveolar y la membrana periodontal (ligamento). El esmalte está compuesto de casi el 95% de hidroxipatita bien cristalizada, con un bajo contenido de porcentaje de proteínas no colágenas y agua. La dentina está compuesta de aproximadamente 60% a 70% de hidroxipatita pobremente cristalizada y 30% a 40% de colágeno. Estas composiciones químicas son mostradas en la Fig. 31. El magnesio es contenido como un elemento de trazo y es rico en la dentina. Aunque el radio molar de calcio y fosfato refleja aproximadamente su contenido en hidroxipatita para el esmalte, demuestra un valor más alto para la dentina. La variedad de estas composiciones químicas en los cristales afectan las propiedades fisicoquímicas, especialmente las propiedades cristalográficas y mecánicas de los dientes.

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El Magnifico Magnesio

Composición

Esmalte

Dentina

Hueso

Ceniza

95.7

70.0

57.1

Ca

37.9

25.9

22.5

P

17.0

12.6 10.3

Mg

0.42

0.82

Na

0.55

0.25 0.52

K

0.17

0.09

CO2

2.4

3.2 3.5

Cl

0.27

0.0 0.1

F

0.01

0.02

0.26 0.09

0.05

Composiciones químicas del esmalte humano, dentina y hueso (% peso seco) Algunos elementos tales como el magnesio, sodio, zinc, flúor y cloro tienen patrones de distribución característicos en el esmalte y en la dentina. Por ejemplo, en la capa de la superficie estrecha del esmalte, el magnesio y el sodio muestran una disminución muy inclinada en la concentración, mientras que el zinc, cloro y flúor muestran una concentración pico mucho más alta que en el resto del esmalte. El magnesio está distribuido en la dentina en un nivel mucho más elevado que en el esmalte. Aunque la diferencia de distribución del magnesio entre la dentina y el esmalte aún no ha sido aclarada, se puede especular que este fenómeno puede estar relacionado a la asociación del magnesio con compuestos orgánicos tales como el colágeno en la dentina. El magnesio puede también estar relacionado a la susceptibilidad de caries en los dientes, así como también lo está el carbonato. Ambos magnesio y carbonato disminuyen la cristalinidad e incrementan la solubilidad de cristales de apatita. Las recomendaciones de un dentista sobre cómo ayudar a prevenir las caries son muy conocidas. Lo más probable es que le sugiera un nuevo cepillo de dientes o hilo dental, cepillarse después de cada comida y evitar comer demasiados dulces. Si es como la mayoría de los dentistas, le indicará ingerir grandes cantidades de leche conocida por sus “supuestas propiedades para 339


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fortalecer los dientes”, para que obtenga suficiente calcio. Sin lugar a dudas, su dentista hará todo lo posible para ayudarle a tomar medidas preventivas, según sus mejores conocimientos, ya que sabe que las bacterias de las partículas de alimentos y el azúcar producen ácido láctico, que disuelve el calcio en la capa del esmalte protector, lo que produce caries y cuando ésta se extiende al tejido pulpar sensible, causa mucho dolor. No obstante, muchos dentistas ignoran el hecho de que la leche es el mayor productor de ácido láctico que cualquier otro alimento conocido. Una cosa que probablemente no sabe su dentista, es que varios estudios han establecido que es el magnesio y no el calcio, el que forma el tipo de esmalte duro que resiste al deterioro de los dientes; y que no importa cuánto calcio tome, sin magnesio sólo formará un esmalte suave. Si el esmalte es demasiado blando carecerá de la suficiente resistencia a los ácidos de la caries. Durante años, se creyó que una ingesta elevada de calcio y fósforo impedían la caries, mediante el fortalecimiento del esmalte; sin embargo, hay pruebas recientes que indican que un aumento en estos dos elementos es inútil, a menos que incrementemos nuestro consumo de magnesio, al mismo tiempo. Incluso se ha observado que las estructuras dentales debajo de la superficie, pueden disolverse cuando los importes adicionales de calcio y fósforo son difusos a través del esmalte en diferentes etapas. Así, la leche, pobre en magnesio, pero rica en los otros dos elementos, no sólo interfiere con el metabolismo del magnesio, sino que también antagoniza al mineral responsable de la prevención de caries. Un artículo en Nature (29 de abril 1999) informa que 200 pacientes que recibieron una fosfatasa alcalina durante tres años, mostraron una reducción significativa de la caries dental. Los científicos de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda, descubrieron que el magnesio era el factor beneficioso. El informe concluyó que “se le asignaba al fosfato de magnesio un rol importante en la estabilización de los químicos, físicos y la electrocinética en la superficie del esmalte.” En un documento anterior presentado a la sección de ortopedia de la reunión anual de la Asociación Médica de Texas en Dallas (06 de mayo 1982). cuenta una historia aún más prometedora sobre el magnesio. Lewis B. Barnett, un conocido cirujano ortopédico, notó que la gente en el Condado de Deaf Smith, de Texas, tuvo incidencia mucho menor de caries dental y una curación más rápida de fracturas de huesos, que los residentes en otros lugares. En su ponencia, el médico ofrece la explicación de que “el agua y los alimentos poseían 340


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un alto contenido de magnesio y yodo, y, recientemente, había demostrado que todas las trazas de minerales que se sabe son esenciales, estaban presentes en el agua y los alimentos cultivados en esa área”. El Dr. Barnett encontró que el contenido de magnesio del hueso de un residente del Condado de Deaf Smith, era generalmente cinco veces superior a la de un residente del condado de Dallas.La la gente del condado de Deaf Smith, también ingería una gran cantidad de proteínas y vitamina C. Una evidencia sólida proviene de una publicación llamada El Anunciador, publicado mensualmente por el Colegio de Agricultura de la Universidad de Missouri. Se publicó en el mes de agosto de 1978, la cual citaremos: Un estudio reciente, apunta a la importancia del magnesio en los huesos y dientes, y para la prevención de los depósitos minerales en los tejidos blandos del cuerpo. Las observaciones, se realizaron en conejillos de indias, pero tienen implicaciones importantes para el ser humano. Esto es particularmente cierto en cuanto se refiere a la caries dental en los niños y las articulaciones calcificadas en personas mayores. Los cobayos tienen una mayor necesidad de magnesio que otros animales, pero hay grandes variaciones en las necesidades nutricionales de todos los animales, incluyendo al ser humano. En consecuencia, una persona puede sufrir de falta de magnesio, aunque su dieta sea totalmente adecuada para la persona promedio. Cuando los cerdos de guinea son alimentados con una dieta deficiente en magnesio, crecen lentamente y, si sobreviven durante unos meses, se desarrollan depósitos de fosfato de calcio en órganos como los riñones, los músculos, el hígado, el estómago y el corazón. Al mismo tiempo, los dientes no calcifican con normalidad. Los incisivos con frecuencia se decoloran, y erosionan, y finalmente se desprenden de las encías. Un nivel elevado de calcio en la dieta aumenta la exigencia de magnesio de los conejillos de Indias, como se ha sido observado por otros investigadores que han estudiado los requerimientos de magnesio en ratas de laboratorio. La contribución más significativa de la investigación de Missouri a la ciencia de la nutrición, sin embargo, es la observación de que un nivel alto de fósforo en la dieta agrava los síntomas de una deficiencia de magnesio, incluso mayor en alcance de la que tiene el calcio. Este efecto se ha observado en la rata, así como en el conejillo de indias. El requisito de magnesio de este último se incrementó de cuatro a cinco veces 341


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cuando los altos niveles de fósforo estaban presentes. El efecto de una dieta alta en fósforo aumenta la exigencia de magnesio, y tiene importantes implicaciones en la alimentación animal, así como en el ser humano. La parte más significativa de este artículo es la afirmación de que un nivel elevado de calcio en la dieta aumenta el requisito de magnesio, y esto no sólo ocurre con cobayos. Un aumento de los alimentos refinados en la dieta de las ratas aumenta la incidencia de caries. La creencia de que debemos tener mucho calcio para prevenir las caries, puede provocar un efecto totalmente contrario. Tomar grandes cantidades de leche, por lo tanto, podría ser una de las causas de la caries dental. El descubrimiento que tuvo lugar en la Universidad de Otago en Nueva Zelanda y publicado por la revista inglesa Nature, fue accidental, como sucede a menudo en la investigación médica. Se administro una fosfatasa alcalina a un grupo de 200 pacientes, que van de 5 a 56 años de edad, durante un período de tres años, y se detectó como efecto secundario el que se redujeran el número de cavidades en la superficie del esmalte de los dientes. En los todos dientes extraídos de las personas que recibieron el compuesto de magnesio, había una gran reducción en la incidencia de caries. En estos casos, los dientes fueron extraídos y luego probaron su contenido de calcio y magnesio. Las conclusiones determinaron que el calcio no juega un papel en la prevención de caries, como popularmente se supone. De hecho el artículo afirma que los análisis químicos preliminares en el Departamento de Química de la Universidad de Otago, han indicado que se le ha asignado al magnesio un papel importante en las estabilizaciones químicas. En otras palabras, el calcio requiere la estabilización que sólo el magnesio puede darle. A falta de magnesio, el calcio puede ser un desequilibrante, y no una ayuda en la prevención de caries. Otra prueba de que el calcio no previene las caries es el hecho de que, si bien el consumo de leche en los EE.UU. es elevado, también lo es la tasa general de caries dental. La leche es un alimento de bajo contenido de magnesio. Los investigadores de Nueva Zelanda, que eran conscientes de la controversia del fluoruro en todo el mundo, se tomaron la licencia de incluir una declaración en su artículo, en el sentido de que el compuesto de magnesio que 342


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utilizaron era libre de fluoruro. Como consecuencia, es una falacia el hecho de que el calcio previene la caries. El Dr. Ritchie, el principal investigador de la Universidad de Otago, vio la dirección que tomaba su estudio y sabía que el dictamen médico rechazaría sus conclusiones, por lo que protegió su posición. El estudio finalmente no fue tomado en cuenta, y sólo se expone como en esta ocasión para demostrar la importancia del magnesio en la medicina dental. La idea de complementar la dieta con magnesio podría ser un método más favorable que los fluoruros para la prevención de caries. Los Archivos de Biología Oral (Vol. 11, 1966) contienen un estudio histórico, pero igual de interesante, realizado por A. Stralfors en la Universidad de Umea en Suecia. Este experimento encontró que el cacao desgrasado tuvo un potente efecto inhibidor de caries. El informe concluyó que el cacao en polvo, contiene sustancias capaces de inhibir la caries. Estos hallazgos, sin embargo, no significan que tengamos que alimentarnos de chocolate, el cual se ha emulsionado con grasas y endulzado con azúcar hasta tal punto, que puede ser contrario a nuestra salud dental. Si usted aprecia su salud dental, empiece a consumir alimentos ricos en magnesio. Evite la leche, pues cada día se comprueba más que es la causa principal de la debilidad en los dientes. A nuestros amigos dentistas, esperamos puedan informarse lo suficiente acerca del magnesio como para recomendarlo dentro las medidas preventivas de las caries. Hace mucho que el magnesio dejo de ser un misterio, y hoy es una verdadera tragedia que se siga ignorando la gran importancia de este valioso mineral en la fisiología humana. Actualmente, los estudios y las tendencias están empezando a cambiar, y cada año se realizan cientos de estudios e investigaciones, así como congresos, conferencias y simposios sobre magnesio. Esto es sólo el principio de un gran cambio. Hay mucho más que aprender sobre este importante e inteligente mineral. El calcio se asimila como fosfato de calcio a nivel óseo y a nivel dental. La ingesta de magnesio incrementa la producción de lecitina endógena a través 343


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de los hepatocitos; la lecitina es un fosfolípido que además de ser hepatoprotector, permite que el calcio se asimile como fosfato de calcio. Nuestros antepasados tenían una dentadura casi perfecta, como se puede comprobar en la mayoría de las momias encontradas por los arqueólogos, esto se debe en gran parte a la calidad nutricional de los suelos y a la ingesta prioritario de granos y semillas, alimentos ricos en magnesio. La deficiencia o carencia de magnesio origina que el PH de la saliva, que debe ser alcalino, se convierta en PH ácido, el cual corroe el esmalte dental, deteriorando la dentadura.

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CAPITULO IV

MAGNESIO EN SALA DE EMERGENCIA Y CUIDADOS INTENSIVOS

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MAGNESIO EN SALA DE EMERGENCIA Y CUIDADOS INTENSIVOS “El Northridge Hospital participa en el estudio para la Administración de Campo del magnesio como Terapia para el Derrame Cerebral (Field Administration of Stroke Therapy-Magnesium, FAST-MAG por sus siglas en inglés), un estudio de importancia crucial sobre la terapia para el derrame cerebral agudo, conducido por el Centro UCLA para el Derrame Cerebral. El ensayo es realizado conjuntamente con paramédicos del Departamento de Bomberos de Los Angeles, así como con médicos de emergencia, neurólogos y enfermeras de todo el condado de Los Angeles. El estudio FAST-MAG evalúa si el sulfato de magnesio tiene la capacidad de proteger al cerebro cuando se encuentra en riesgo, al ser administrado a las víctimas de derrame cerebral durante las primeras dos horas posteriores del inicio del mismo. El sulfato de magnesio dilata los vasos sanguíneos del cerebro y evita la acumulación de calcio, el cual perjudica las células nerviosas lesionadas.” Centro para el Trauma Cerebral del Northridge Hospital, San Fernando Valley, Los Ángeles, CA. 349


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La deficiencia de magnesio ocurre generalmente en enfermedades críticas, y se relaciona con una alta mortalidad y resultados clínicos complicados en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El magnesio se encuentra directamente implicado en hipokalemia, hipocalcemia, tetania, y arritmia. Además, el magnesio jugaría un rol importante en la prevención de síndromes coronarios agudos, isquemia cerebral aguda y asma. El magnesio regula cientos de sistemas enzimáticos. Al regular las enzimas que controlan el calcio intracelular, el magnesio afecta la vasoconstricción de la musculatura lisa, un factor importante para la fisiopatología subyacente de diversas enfermedades críticas. Las principales causas de deficiencia de magnesio son pérdidas gastrointestinales y renales; sin embargo, el diagnóstico es difícil de realizar por las limitaciones que existen para medir los niveles de magnesio. El uso de la terapia con magnesio está sustentado por cientos de ensayos clínicos en el tratamiento de hipomagnesemia sintomática y pre eclampsia, y es recomendada para el torsade de pointes, el infarto agudo de miocardio, la exacerbación del asma severa, la prevención de arritmias post injertos de bypass coronario, y como un agente neuroprotector en la isquemia cerebral aguda. La taquiarritmia cardíaca es una complicación común en los pacientes críticamente enfermos. Casos bien documentados, indican que el magnesio puede ser muy eficaz controlando el ritmo del corazón, cuando fallan los métodos convencionales. Las siguientes taquiarritmias responden favorablemente al magnesio: la taquicardia ventricular rebelde y la fibrilación, ya sea hipo o normomagnesémica, torsades de pointes, taquiarritmia ventricular, digitalis-tóxica, taquicardia atrial multifocal y taquiarritmia atrial hipomagnesémica. Se recomienda que 10-15 ml de 20% de Sulfato de magnesio (MgSO4) se infusione por más de 1 minuto, seguido de 500 ml de 2% de MgSO4 durante más de 5 horas. Podrían ser necesarios una segunda dosis de 500 ml por más de 10 h. Una falla renal, la desaparición del reflejo del tendón profundo, un aumento del magnesio sérico por encima de 5 mEq/l, una caída en la presión sanguínea sistólica por debajo de 80 o una caída en el pulso por debajo de 60, con350


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traindicarían el uso continuo de magnesio. Si el potasio sérico se encuentra en o cae por debajo de 4.0 mEq/l, entonces se deberá agregar 20-40 mEq/l de cloruro de potasio (KCl). La deficiencia de magnesio puede confirmarse mediante un bajo nivel sérico, o mediante una retención mayor del 50% del magnesio administrado. Las causas de la magnesio deficiencia, se encuentran asociadas frecuentemente a diarreas y pérdidas gastrointestinales, diuréticos y pérdidas renales, diabetes y causas endocrinas, falta de una dieta adecuada, desvío de ácidos grasos libres, drogas tales como el cisplatino, intoxicación alcohólica, parto con toxemia, corazón, pulmones o hígado descompensados y quemaduras. Quizás la causa más común de la depleción del magnesio, sea la toma excesiva de alcohol. Flink y colaboradores describieron esta relación hace muchos años. Los alcohólicos crónicos no sólo tienen una inadecuada ingesta dietética, sino que también parecen excretar más magnesio de lo normal. Hay varios reportes escritos que describen una pérdida excesiva de magnesio durante y después de ciertas terapias con fármacos. Éstas incluyen cisplatina, amfotericina, gentamicina, ciclosporin y esteroides. Se sospecha que hay varias drogas complejas consumidas regularmente, que podrían potencialmente quelar el magnesio libre y causar magnesio deficiencia. La descompensación cardíaca aún sin el uso de diuréticos, se ha demostrado que causa depleción de potasio y magnesio a través de un incremento en la actividad del catecol y la aldosterona. La falla respiratoria con hipoxia crónica causa pérdida de magnesio. Ésta podría ser la base para el desarrollo de la taquicardia atrial multifocal, observada a menudo en estos casos. La falla hepática también puede acompañar a la magnesio deficiencia; la razón aún se encuentra en investigación. El parto y la gestación pueden llevar a una deficiencia de magnesio, debido al aumento en el requerimiento de este elemento durante el periodo de gestación. Existen evidencias para implicar la deficiencia de magnesio como un factor en la génesis de la toxemia y de la eclampsia. Por supuesto, la efectividad de la terapia de magnesio en estas condiciones se ha establecido bien y podría deberse a un reemplazo, y no a una acción farmacológica específica. Finalmente, la pérdida de magnesio puede también ocurrir a través de una piel denudada, como en caso de quemaduras de segundo y tercer grado. En cualquier paciente críticamente enfermo con una taquiarritmia sin diagnósti351


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co específico, se debe sospechar de magnesio deficiencia. La deficiencia de magnesio debería ser considerada como un factor en el desarrollo de la arritmia, aunque el magnesio sérico se encuentre dentro de los límites normales. En medicina de cuidados críticos, las taquiarritmias frecuentemente determinan el resultado final. La deficiencia de magnesio debería ser considerada como un factor en el desarrollo de la arritmia, aunque el magnesio sérico se encuentre dentro de los límites normales. La fibrilación ventricular y taquicardia pueden ser tratadas eficazmente con magnesio parenteral, cuando las drogas convencionales no pueden controlar el ritmo. El magnesio protege de la toxicidad de la digoxina. La terapia de magnesio combinada con potasio es bastante eficaz para controlar la rápida tasa ventricular y atrial en la taquicardia atrial multifocal, y en otras taquicardias supraventriculares cuando se asocian con niveles de magnesio sérico subnormales. Cuando la fibrilación atril no responde a la digoxina, ha sido controlada con terapia de magnesio, la cual es útil también en casos de extrasístoles y prolapso de la válvula mitral. Durante el tratamiento con sulfato de magnesio parenteral, el potasio sérico frecuentemente baja a niveles subnormales, y una suplementación con cloruro de potasio podría ser esencial para controlar el ritmo. En el envenenamiento masivo por digoxina, sin embargo, el potasio sérico podría subir a niveles tóxicos, y se ha encontrado que la terapia de magnesio puede prevenir esta subida. En las formas más leves de sobredigitalizacion, los niveles de potasio sérico, sin embargo, podrían ser subnormales, y en estos casos el reemplazo del cloruro de potasio podría ser necesario. Hay razones para creer que el magnesio permite que más potasio ingrese y que menos sodio y calcio entren a las células críticas en el corazón. El magnesio también podría controlar el movimiento del calcio dentro de estas células. Como ya hemos mencionado, la hipomagnesemia es un hallazgo común en los pacientes hospitalizados. Aproximadamente el 10% de todos los pacientes admitidos en los hospitales públicos tienen concentraciones bajas de magnesio sérico. Los pacientes de La unidad de cuidados intensivos (UCI) están en riesgo particular de tener deficiencia de magnesio, especialmente aquellos con función renal normal.

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La magnesio deficiencia puede ser el resultado de las pérdidas gastrointestinales de magnesio, como se observa en pacientes con síndromes de malabsorción, diarrea, y fístulas intestinales. Las pérdidas urinarias de magnesio predominan en pacientes con alcoholismo, diabetes melitus, hipercalcemia, e hipofosfatemia. Las medicinas administradas a los pacientes extremamente enfermos, que también pueden resultar en pérdidas urinarias de magnesio, incluyen los fluidos parenterales (especialmente salina), diuréticos, digitalis, aminoglicósidos, amfotericina B, ciclosporin, y cisplatin. La inadecuada ingesta dietética de magnesio en los pacientes UCI, también acelera el desarrollo de la deficiencia de magnesio. Los síntomas de deficiencia de magnesio, generalmente se encuentran ocultos por la severidad de las enfermedades subyacentes en pacientes de la UCI. Estos incluyen signos de irritabilidad neuromuscular manifestada por calambres, los signos positivos de Chvostek y Trousseau, y una disminución del umbral de convulsiones. También puede ocurrir debilidad en los músculos respiratorios secundarios. La magnesio deficiencia puede causar hipocalcemia, dañando la liberación de la hormona paratiroidea y su acción calcémica en el hueso y en el riñón. Como consecuencia de la magnesio deficiencia no detectada, la hipokalemia refractaria y la kaliuresis, ocurren a menudo en pacientes UCI. Como menos del l% del Mg total del cuerpo está en el fluido extracelular, es importante reconocer que las concentraciones normales de magnesio no excluyen la presencia del magnesio deficiencia. Es fácil hallar en la unidad de cuidados intensivos, a cardiacos con un bajo contenido de magnesio mononuclear en casi la mitad de todos los pacientes admitidos, a pesar de las concentraciones de magnesio plasmáticas normales. Esto se explica porque sabemos que la mayor concentración de magnesio es intracelular. Por lo antes dicho, el magnesio es un eficaz tratamiento para una variedad de condiciones en medicina de emergencia. Existe un gran interés para emplear magnesio como tratamiento para limitar el daño del miocardio en el infarto de miocardio (IM). Experimentalmente, el magnesio ha demostrado tener un papel importente en la recuperación del miocardio, posiblemente mediante la inhibición de la entrada de calcio a los miocitos isquémicos y / o reduciendo el tono coronario. También se ha demostrado que aumenta el umbral de despolarización de los miocitos cardíacos, teóricamente entonces reduciría el riesgo de tumores malignos y arritmias. 353


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En personas sanas, puede reducir la resistencia vascular periférica y el aumento cardíaco de salida. En 1995 varios estudios pequeños y un estudio a gran escala llamado LIMIT-2, la intervención del magnesio mostró resultados positivos en el infarto agudo de miocardio. En este estudio, un ensayo controlado aleatorizado (ECA) con 2.316 sujetos, demostró una reducción estadísticamente significativa del 16% en mortalidad por cualquier otra causa. Otros estudios pequeños, posterores al ISIS-4, han sugerido un beneficio positivo del uso de magnesio en el infarto agudo de miocardio. En el más reciente, Gymlani y colaboradores demostraron una reducción significativa de las muertes por arritmia (4% vs. 20%) y del fallo de la bomba (4% vs. 14%). El grupo de investigadores sugirió que la rapidez en el tratamiento, es crucial para su efectividad. Existe evidencia experimental y clínica para apoyar el uso de magnesio en la taquicardia ventricular monomórfica, ya sea como tratamiento o después del evento como profilaxis. Además de las intervenciones según la regulación del Advanced Life Support (ALS), el magnesio es considerado como un fármaco de primera línea en caso de paro cardiaco. Asimismo, el magnesio otorga el gran beneficio de controlar la frecuencia ventricular, y es un antagonista directo de la digoxina, reduciendo las arritmias asociadas a la toxicidad por digoxina. El magnesio actúa como relajante del músculo liso, alterando la entrada de calcio extracelular e intracelular y las reacciones de fosforilación; también puede atenuar la explosión neutrofílica asociada con la bronco-constricción inflamatoria, atenuando la degranulación de los mastocitos. El detonante principal de esta degranulación, es un aumento del calcio intracelular, que es antagonizado por el magnesio. Se ha demostrado experimentalmente, que el magnesio aumenta el efecto broncodilatador del salbutamol y de la histamina inducida inhibiendo el broncoespamo, mejorando el flujo respiratorio y obteniendo como resultado el alta de un gran número de pacientes en el servicio de urgencias de adultos con asma grave. La revisión sistemática de Cochrane en 1999, apoya el uso de sulfato de magnesio intravenoso en pacientes con asma aguda grave. También ha sido 354


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investigada con resultados positivos, la posibilidad de utilizar el magnesio isotónicamente como un vehículo para agonistas nebulizados. En la actualidad, el magnesio intravenoso parece ser seguro y eficaz en el asma aguda grave en todos los grupos de edad. Estos resultados avalan que el magnesio debe estar disponible como un medio seguro, fácil de administrar y como agente eficaz de primera línea en el asma aguda grave. En el caso de la eclampsia, que es una aparición epileptiforme, un trastorno multisistémico de la gestación, asociado con la hipertensión, proteinuria y edema; por lo general el magnesio se ha usado con bastante éxito, aconsejando como primera medida la aplicación de magnesio sub-lingual y transdermal. Estas condiciones se producen en uno de cada 2000 partos en el mundo desarrollado, y es un factor relacionado al 10% de las muertes maternas a nivel mundial. El sulfato de magnesio fue sugerido por primera vez como anticonvulsivo en 1906, y ha sido muy utilizado en los Estados Unidos desde la década de 1930. El magnesio es superior en acción a la fenitoína y al diazepam. Comparando el magnesio con el diazepam, el magnesio tiene un número significativamente menor de convulsiones recurrentes, y no se ha reportado caso alguno que involucre complicaciones con el bebé. En la comparación del magnesio con la fenitoína también existen menos convulsiones, así como una reducción del riesgo de la necesidad de usar anestesia, y como consecuencia la reducción de ingresos a la UCI. También se ha demostrado que existe un menor riesgo de muerte perinatal, y una reducción en el riesgo de ingreso a cuidados especiales neonatales por más de siete días. Dos revisiones sistemáticas de Cochrane relacionadas a la gestación y parto, han apoyado enérgicamente estas conclusiones. El magnesio es un fármaco de primera línea en la eclampsia. Un factor esencial es que es más efectivo que la fenitoína y el diazepam. El procedimiento más utilizado, es un régimen de sulfato de magnesio de 4 g por vía intravenosa en un bolo, seguido de 1 g por infusión intravenosa por hora. Por otro lado, el interés que ha despertado el magnesio como tratamiento efectivo para la migraña, está basado en estudios que demuestran que el magnesio ionizado afecta la actividad del receptor de la serotonina. 355


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Un aumento de calcio/magnesio ionizado, promueve el vasoespasmo cerebral. Como se vio en una parte del capítulo II, Magnesio y migraña, el Dr. Mauskop y colaboradores demostraron, que era posible el alivio del dolor de cabeza a los 15 minutos de la aplicación por vía intravenosa de magnesio en 32 de 40 pacientes con migraña aguda y dolor de cabeza de racimo o cefalea tensional. En 18 de los pacientes que tuvieron dolor de cabeza durante horas, 16 de ellos presentaron bajos niveles séricos de magnesio. Demirkaya y colaboradores demostraron el alivio del dolor de cabeza en 13 de 15 pacientes con migraña, y el alivio de los síntomas asociados en todos los pacientes, en comparación con alivio parcial del dolor de cabeza en un paciente en el grupo placebo. El magnesio también es un agente importante en caso de quemaduras. La exposición del tejido puede producir hipocalcemia, hipomagnesemia hiperpotasemia, arritmias cardíacas y muerte. El magnesio tiene efectos secundarios mínimos y tiene un índice de eficacia terapéutica impresionante. Tiene un desempeño claro en el manejo de emergencias en una amplia gama de condiciones, pero sobre todo, es muy importante tener en cuenta que: • Se debe utilizar como terapia de primera línea en la eclampsia, el torsade de pointes y la taquicardia ventricular. • Cuenta con una función claramente definida como terapia de primera línea en asma bronquial aguda y severa. • La hipomagnesemia debe ser siempre considerada en pacientes con insuficiencia biventricular que presentan arritmias malignas. • El magnesio debe ser considerado como una medida de aplicación inmediata en los casos graves de toxicidad por digoxina, durante el uso de anticuerpos como el antídoto específico. El magnesio es seguro y fácil de usar, y debe estar disponible para su uso inmediato en todos las salas emergencia.

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CAPITULO V

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MAGNESIO TRANSDERMAL “La deficiencia del magnesio inhibe la habilidad de absorber magnesio. Una vez que el nivel intracelular baja lo suficiente como para causar síntomas, en algunas personas, el revestimiento intestinal pierde su habilidad de absorberlo de manera eficaz. Las inyecciones intravenosas de magnesio se usan para lograr que el cuerpo remonte este obstáculo, y así se pueda absorber el magnesio de manera oral nuevamente. Lo mismo podría decirse sobre el magnesio aplicado a través de los medios transdermales/tópicos”. Dr. Walter Stoll, Autor de “Recapture su Salud” y “Sanándose asimismo”

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La medicina transdérmica es ideal para el tratamiento del dolor, así como para la medicina deportiva y la pediatría. De hecho, es una de las mejores maneras de administrar medicamentos de una manera rápida y eficaz. El método transdérmico es muy utilizado debido a que permite la absorción de la medicina directamente a través de la piel. Los Gels, cremas emulsiones, aerosoles y los bálsamos son fáciles de usar, y eficaces para conseguir que los principios activos de la medicina ingrese en el torrente sanguíneo rápidamente. El problema con el magnesio oral es que todos los compuestos de magnesio son laxantes potenciales. Existe evidencia de que la absorción de magnesio, depende de que el mineral permanezca en el intestino por lo menos unas 12 horas. Si el tránsito del magnesio es menor de 12 horas, la absorción queda alterada, y esto es lo que ocurre cuando se administran altas dosis de magnesio. Por esta razón, es muy difícil administrar oralmente, lo que se considerarían dosis medicinales del magnesio. Hay muchas formas de magnesio oral y quizás una de ellas, sea más fácil de utilizar que la otra. El cloruro de magnesio oral se tolera bien, se absorbe muy rápidamente y es económico. Se puede adquirir el hexahidrato de cloruro de magnesio químicamente puro, en la mayoría de las casas de suministro de materia química sin prescripción; pero una de las desventajas de los compuestos orales del magnesio disponibles, es que no controlan la liberación de magnesio. Una de las razones por las cuales son ineficaces, es porque estos compuestos liberan el magnesio en el tracto gastrointestinal superior, donde reaccionan con otras sustancias como el calcio. Estas reacciones reducen la absorción de magnesio. Muchos factores afectan la absorción del magnesio en el intestino, como es el caso de la mayoría de las drogas, que afectan de manera adversa la absorción de magnesio tomado oralmente, y la rapidez con que se excretará. Cuando consideramos las drogas que se usan para los niños que sufren de autismo, debemos estar muy atentos a los antipsicóticos utilizados para controlar la conducta. Los fármacos recetados para controlar hiperactividad y el déficit de atención pueden causar hiperglucemia, lo que a su vez causa un aumento en la excreción del magnesio tomado oralmente. Muchas drogas se ligan con el magnesio, lo cual disminuye su disponibilidad en el cuerpo. Dos latas de refresco por día (todos contienen fosfatos) también se ligan con el magnesio, impidiendo la absorción de los iones del magnesio en el tracto gastrointesti364


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nal. El magnesio también se liga con el aspartame, por lo que beber refrescos dietéticos tampoco es una buena idea. La adición de un suplemento de magnesio a nuestra dieta es realmente trascendental para todos hoy en día, pero tenemos que prestar especial atención al método de suplementación, ya que esto es muy importante para que nuestro organismo lo utilice de manera eficaz. El magnesio se absorbe principalmente en el intestino delgado distal o el colon; su captación activa involucra varios sistemas de transporte, como el sistema de transporte vitamina-D-sensible. Debido a que el magnesio no se absorbe pasivamente, demuestra una absorción saturable que produce una biodisponibilidad variable que promedia el 35-40% de la dosis administrada, incluso bajo las mejores condiciones de salud intestinal. Los niveles existentes de magnesio en el cuerpo, tanto como la presencia del calcio, el fosfato, de los fitatos y de proteína pueden afectar la tasa de absorción del magnesio ingerido. Éstas y otras condiciones hacen que la ingesta oral de magnesio sea menos eficaz comparado con la nueva terapia transdermal del cloruro de magnesio. Los estados de salud del sistema digestivo y los riñones, influyen significativamente en el estado del magnesio. El magnesio se absorbe en los intestinos, y luego es transportado a través de la sangre a las células y tejidos. El organismo absorbe aproximadamente entre un tercio y la mitad del magnesio dietético. Los desórdenes gastrointestinales, como la enfermedad de Crohn, que dañan la absorción, pueden limitar la habilidad del cuerpo para absorber el magnesio. Aunque la forma más rápida de administrar magnesio para restaurar los niveles normales en la sangre y los tejidos es administrando inyecciones, a pesar de ser beneficiosas, son demasiado dolorosas como para considerarlas para los niños, o para el uso a largo plazo en adultos. También son relativamente caras, ya que tienen que ser administradas por un médico. La terapia con el cloruro de magnesio transdermal es económica y segura, lo puede realizar usted mismo en su propia casa, y reemplaza fácilmente la incomodas inyecciones en cualquier situación, excepto en la sala de emergencias. Al usar lo que se denomina “Aceite de magnesio”, ya sea tópicamente o mediante el remojo del cuerpo, podemos absorber grandes cantidades de este mineral. Los dolores corporales se pueden eliminar rápidamente mediante un remojo prolongado o a través de una aplicación directa en la piel. 365


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El aceite de magnesio está compuesto aproximadamente de 31% a 35% de cloruro de magnesio, derivado de fuentes naturales y además actúa como humectante e hidratante. La aplicación transdermal del magnesio es superior a los suplementos orales, y es la manera más práctica de usar magnesio como una medicina, al igual que por medio inyectable. Usado de manera transdermal o intravenoso, tenemos una sustancia potente y natural que penetra las células, produciendo resultados asombrosos sobre la bioquímica celular. La sanación, la producción de energía global (ATP), la salud de la piel, la salud cardiaca, la prevención de la diabetes, el manejo del dolor, el efecto tranquilizante sobre el sistema nervioso, la calidad del sueño y la reducción de la presión arterial, son los beneficios que pueden brindar el cloruro de magnesio. Una gran cantidad de estudios pasados y actuales, proporcionan cada día más evidencia de la necesidad de proporcionar el suministro adecuado de magnesio a las personas de todas las edades, y sobre la manera más adecuada de administrarlo para que se absorba con facilidad. Lo que algunas personas pueden lograr con las inyecciones intravenosas de magnesio, todos lo pueden obtener con el magnesio transdermal. El Dr. Norman Shealy ha hecho estudios sobre la terapia mineral con el cloruro de magnesio transdermal en la cual las personas se rociaban una vez al dia durante un mes, una solución de cloruro de magnesio sobre el cuerpo entero, además de remojar los pies durante 20 minutos diariamente. La administración de magnesio intravenosa así como la transdermal, evitan el procesamiento por el hígado. Ambas terapias crean una “saturación tisular”, que es la habilidad de llevar los nutrientes dónde se necesitan, directamente en la circulación, desde dónde pueden llegar a los tejidos del cuerpo en dosis elevadas, sin pérdidas. Las lociones de magnesio transdermal otorgan altos niveles de magnesio directamente a través de la piel hasta el nivel celular, evitando de esta manera los síntomas intestinales y renales comunes, asociados con el uso oral. El cloruro de magnesio tiene una ventaja mayor sobre el sulfato de magnesio porque es higroscópico, y atraerá el agua hacia él, por lo tanto, se mantendrá húmedo sobre la piel, con mayor posibilidad de ser absorbido; mientras que el sulfato de magnesio simplemente “se seca” y se pone “polvoriento”. El Aceite de magnesio se siente, precisamente, “aceitoso” en la piel. El mayor beneficio de la administración del cloruro de magnesio tópico/ transdermal, es que los intestinos no se impactan de manera adversa por gran366


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des dosis de magnesio oral. La terapia mineral Transdermal con el cloruro de magnesio es una intervención médica muy poderosa y extremadamente segura, con la cual se cuida las necesidades de los pacientes. Con la simple aplicación de una solución aceitosa sobre la piel, o usándola en baños de tina, podemos lograr que las personas suban su magnesio a niveles saludables. Por otro lado, en la gran mayoría de pacientes con deficiencia de magesio, se puede esperar mejorías insuperables en un amplio rango de condiciones. La combinación de magnesio y cloruro de magnesio incrementa la circulación y la eliminación de desperdicios. Este principio es aplicable durante los recesos de las competencias deportivas y después de juegos, administrándose en baños relajantes, similares a los baños con sales Epsom, pero mucho más eficaces. Un baño con cloruro de magnesio ayuda a bajar la inflamación de músculos y articulaciones. Además, es recomendable mojarse una vez a la semana como tratamiento para las piernas, ¡simplemente para mantenerlas en buen estado! Usar cloruro de magnesio significa toda una revolución a nivel terapéutico. La terapia mineral transdérmica de cloruro de magnesio mejora la recuperación luego de actividades o lesiones atléticas. Surgirá todo un mundo nuevo de medicina deportiva cuando los atletas y entrenadores descubran que el cloruro de magnesio, procedente de fuentes naturales, se encuentra disponible para su consumo tópico. En este nuevo y favorable avance en la medicina deportiva, los entrenadores podrán al mismo tiempo, tratar lesiones, prevenirlas e incrementar el rendimiento atlético. El cloruro de magnesio se absorbe transdérmicamente cuando se aplica en forma directa sobre la piel. La terapia mineral transdérmica de cloruro de magnesio, es ideal para atletas que requieren de altos niveles de magnesio. El magnesio ingerido por vía oral es mucho menos efectivo que el magnesio transdérmico para el tratamiento de lesiones y músculos cansados y agotados. Sin embargo, actualmente contamos con loción y sales de baño de cloruro de magnesio que pueden ser aplicadas directamente sobre la piel, de manera que las dosis pueden elevarse a niveles seguros, sin provocar diarrea ni problemas por absorción. Los desgarros de tendones se podrían evitar por lo menos parcialmente mediante un soporte nutricional, ya que la contracción y relajación dependen de los niveles celulares apropiados de magnesio. Se debe entender que un tendón encogido es consecuencia de la falta de magnesio disponible; en este caso, 367


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se puede simplemente rociar cloruro de magnesio líquido y frotarlo sobre un tendón de Aquiles adolorido, para bajar la hinchazón. Al mismo tiempo, remojar los pies en un baño de cloruro de magnesio es lo mejor que se puede hacer (aparte de los estiramientos) para ayudar a protegerse o a recuperarse de desgarros de tendones y de otras lesiones. No hay nada mejor que un baño completo con cloruro de magnesio o un terapista masajista que lo frote, mientras actúa profundamente sobre los músculos. El potencial total de la medicina transdermal no ha sido explorado por la medicina moderna, aunque se ha practicado durante miles de años en diferentes parte de todo el mundo. La medicina transdérmica nos lleva de nuevo a los fundamentos médicos, de retorno a aquellas sustancias que no pueden ser patentadas, y por lo cual no pueden ser vendidas con fines de lucro. Las personas que viven en partes de la costa donde el agua es limpia, tienen una ventaja sobre el resto debido a que tienen acceso libre a un poderoso tratamiento transdérmico de medicina en las orillas del mar. Así es, la playa, que recibe todos los beneficios del mar con sus grandes concentraciones de magnesio en el agua, y yodo en el aire, otorgan un maravilloso universo de posibilidades terapéuticas. El tratamiento transdérmico ideal incluye la radiación solar, con el consecuente aumento en los niveles de vitamina D a través de la piel. Con la medicina transdérmica podemos abordar deficiencias sistémicas nutricionales, hormonales y nerviosas, proteger las células del daño oxidativo, abrir la permeabilidad de la pared celular, reducir el riesgo de cáncer, reducir los tumores y casi cualquier cosa que pueden hacer los fármacos orales e intravenosos. Ahora imagine que recibe el tratamiento médico en la comodidad de su propia casa, si no tiene posibilidades de acercarse al agua de mar caliente. La terapia transdérmica de magnesio es ideal para el tratamiento del dolor. La combinación de cloruro de magnesio y el calor, aumenta la circulación y la eliminación de residuos. El efecto terapéutico de los baños de magnesio es calmar la inflamación de los músculos y las articulaciones. El cloruro de magnesio, cuando se aplica directamente sobre la piel, se absorbe transdérmicamente y tiene un efecto casi inmediato sobre el dolor. ¿Existe mejor manera de reducir o eliminar el dolor, que tomando un simple baño terapéutico, o rociándose cloruro de magnesio en forma líquida, directamente en el área de la piel o del cuerpo afectada? Desde el dolor de lesiones deportivas hasta el dolor lumbar y la ciática, dolores de cabeza, el 368


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alivio de cálculos renales, el síndrome de las piernas inquietas, dolores de artritis, y casi toda condición dolorosa imaginable. Como lo hemos dicho en anteriormente, el cloruro de magnesio mejora la recuperación de lesiones relacionadas con el atletismo; reduce el dolor y la inflamación, mientras que la propagación por ser más rápida regenera los tejidos. La aplicación tópica de cloruro de magnesio aumenta la flexibilidad, lo que ayuda a evitar lesiones. Además, aumenta la fuerza y la resistencia. La terapia transdérmica de magnesio es una bendición para los atletas, entrenadores y médicos que practican la medicina deportiva. El uso de parches transdérmicos es bastante nuevo. Estos parches contienen un depósito con el medicamento que contiene un opioide, el cual se absorbe a través del contacto con la piel de los pacientes. Estos pueden ser útiles para la aplicación más potente de la medicación para el dolor de una manera más controlada, fuera del hospital o para ayudar en el alivio del dolor post-operatorio, y quemaduras después de la radiación. Cuando se utiliza la medicina transdérmica en sus formas más naturales, los médicos envían a sus pacientes a casa para ejecutar las terapias dos o tres veces al día. El método perfecto para utilizarlo en niños y bebés El valor de la vía transdérmica de administración de un fármaco, demuestra en sí mismo, la nueva tecnología que se está desarrollando para administrar incluso grandes moléculas similares a la insulina, a través de la piel. Anteriormente esto no era posible, debido a que la molécula de insulina era demasiado grande para pasar a través los poros de la capa córnea. Los investigadores han explorado una variedad de métodos para penetrar esta barrera de la piel, que van desde productos químicos, hasta rayos láser, micro agujas, energía térmica / eléctrica, ultrasonido, etc. La mayoría de estos métodos, buscan agrandar los poros para conseguir el tamaño adecuado para aceptar estas grandes moléculas. La terapia transdérmica de magnesio es ideal para el tratamiento del dolor. La combinación de cloruro de magnesio y el calor aumenta la circulación y eliminación de residuos. El efecto terapéutico de los baños de magnesio es aliviar la inflamación de los músculos y las articulaciones. El cloruro de magnesio, cuando se aplica directamente sobre la piel, se absorbe transdérmicamente y tiene un efecto casi inmediato sobre el dolor. 369


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Los medicamentos pueden entrar al cuerpo de muchas y diferentes maneras, y se absorben cuando viajan desde el lugar donde se administran en el cuerpo, hacia la circulación. Los medicamentos, por el contrario, se enfrentan a sus mayores obstáculos durante la absorción. Los medicamentos tomados por vía oral, son transportados a través de un vaso sanguíneo especial desde el tubo digestivo hacia el hígado, donde una gran cantidad del mismo es destruida por las enzimas metabólicas en el llamado “efecto del primer paso”. Otras vías de administración de drogas evitan al hígado, entrando en el torrente sanguíneo directamente a través de la piel o los pulmones. La piel humana es como una tela de tejido muy apretado, pero aparentemente impermeable y porosa a nivel microscópico. A través de sus millones de pequeñas aberturas, el cuerpo destila sudor y absorbe algunas sustancias aplicadas a la piel. Para que un agente tópico pueda ser eficaz, obviamente, en primer lugar, debe ser absorbido. El medicamento debe ingresar en la concentración adecuada, para que sus principios activos produzcan las respuestas deseadas en la piel. La piel está involucrada en un intercambio dinámico entre los entornos internos y externos a través de la respiración, la absorción y eliminación; es altamente permeable. En la medicina transdérmica, las sustancias se aplican a la superficie de la piel y luego se difunden a través el estrato córneo. En el estrato córneo construyen un reservorio, y lo desplazan a través del estrato espinoso; es en este punto, que puede ser metabolizado y se une a los receptores, ejerciendo así sus efectos. Finalmente, la sustancia médica curativa aplicada, se entrega a la grasa subcutánea y al sistema circulatorio, logrando así la absorción sistémica. Las concentraciones de las dosis aplicadas, el área superficial del cuerpo, y el tiempo estimado en el que la sustancia está en la piel, son las principales consideraciones a tener en cuenta para la absorción. La penetración se produce por efecto del tiempo. Cuanto más tiempo la sustancia se encuentre en la piel, mayor es la probabilidad de penetración. La cantidad total para que un fármaco sea absorbido durante un período de 24 horas, puede ser diferente para una sola aplicación en comparación con la misma cantidad aplicada en dosis divididas. Dicho de otro modo, la aplicación de un medicamento una vez al día por la mañana, ofrece diferentes concentraciones en comparación con la aplicación de un medicamento tres veces al día con 8 horas de diferencia. En las cataplasmas de hierbas, baños terapéuticos de vapor y sauna seca, parches transdérmicos de magnesio o yodo, la terapia transdermal se basa en 370


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la permeabilidad de la piel, ya sea para la introducción de sustancias en la circulación sistémica a través de la piel o las membranas mucosas, o para la eliminación de las sustancias tóxicas del sistema, a través de los canales de transpiración. La penetración se detendrá por lo general cuando la piel se encuentre saturada. La absorción en el torrente sanguíneo se incrementa si la concentración de una sustancia es más alta, y más aún si el cuerpo está cubierto totalmente de ella. Obviamente, la piel de los niños es más propensa a la absorción que la de los adultos. La piel ocluida (piel que ha sido cubierta) o la piel hidratada, es de más fácil penetración que aquella no ocluida o la piel seca. Hay muchos factores que afectan la absorción a través de la piel, ya que la distribución se lleva a cabo por la distribución alrededor y a través de las células que la componen. Algunas absorciones se llevan a cabo a lo largo de los folículos pilosos o por medio de los conductos del sudor. El grosor de la piel y las barreras de accesibilidad son diferentes en diversas áreas, por lo cual los índices de absorción varían en las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, la hidrocortisona (una solución sintética que se usa en el tratamiento de inflamaciones, alergias y comezón) es absorbida por la piel 6 veces mejor en más en la frente que en el brazo, y 44 veces mejor en el escroto. La condición física de la piel en el punto de aplicación externa, es otra variable importante. La piel de un bebé o un niño es más permeable que la de los adultos. La piel que recubre los órganos en orden de menos a más en cuanto a permeabilidad es: genitales, cabeza y cuello, tronco, brazos y piernas. La abrasión de la piel, permite que una sustancia aplicada a nivel local entre contacto directo con el tejido subcutáneo y los vasos sanguíneos. La absorción es en este caso, es mucho más alta que en una piel sana. La inflamación permite que la piel pueda absorber moléculas más grandes. El Dr. Tullio Simoncini, afirma que: “Un tumor en la piel puede ser eliminado por completo con Tintura de Yodo al 7%, cepillando varias veces (10-20) al día. Cuando la costra se forma, no hay que retirarla, hay que seguir con el tratamiento en la zona continuamente, y esperar hasta que desparezca sin ninguna otra intervención, excepto la de la tintura de yodo. Cuando la 371


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costra se cae por tercera vez, el paciente está curado”. “En los casos en que el tumor haya invadido una zona de transición cutánea-mucosa como el ano, los párpados, la vagina o la boca, es necesario realizar un tratamiento preliminar en la zona de mucosa con bicarbonato de sodio, y a continuación, después de la eliminación de las colonias existentes allí, proceder a tratar con una solución de yodo. Es conveniente destacar que el mismo tipo de terapia se puede aplicar también a la psoriasis y los problemas de hongos conocidos. De hecho, la diferencia entre la micosis cutánea, psoriasis y tumores, consiste sólo de una variación de la agresividad, y por lo tanto de la profundidad de enraizamiento, ya que el agente causal es siempre el mismo: un hongo. A veces, para la terapia, se pueden utilizar otras sales corrosivas, en función de la ubicación en el cuerpo. “ Por lo tanto, sería maravilloso que los médicos se familiaricen con las claves de la permeabilidad de la piel. La física nos dice claramente que la fuerza motriz detrás de la absorción transdérmica, es la gradiente de concentración. La concentración de magnesio en el aceite de magnesio puro es alrededor de 80.000 mg /I, y cuando que se aplica directamente sobre la piel, la velocidad de consumo es muy alto. Pero en el caso de un baño, lo recomendable es entre 1500 y 5000 mg/l de magnesio (1 a 4 veces la concentración en el agua de mar). Por ejemplo, el Mar Muerto y el lago salado tienen una concentración de hasta 40.000 mg /l de magnesio, y la gente se baña todos los días en estas aguas como método terapéutico. Tenemos que ayudar a desintoxicar el cuerpo, y la piel debe ser utilizada como el principal instrumento y también como la primera ruta de salida de la acumulación de los metales pesados. Uno de los beneficios de la medicina transdérmica, es utilizar la piel como vía de salida para los venenos que están perturbando el cuerpo. Transdermal significa “a través de la piel”. Normalmente, se refiere a la absorción de medicamentos que pueden colocarse directamente sobre la piel, como cremas y ungüentos, o aplicaciones temporales diversas, tales como los parches para la piel. Por lo general, el término transdérmico denota un transporte a través de la piel intacta (cutis), y por lo tanto es sinónimo de transcutánea. En el sentido estricto, sin embargo, transdérmico sólo se refiere a transportar a través de la parte interna de la piel, la dermis sub-epidermal. La piel es análoga a la membrana celular, para la célula es esencial tanto en 372


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la alimentación como en la eliminación. Los practicantes adeptos a la medicina transdermal incluyen el uso del sauna y la arcilla, porque aprovechan la piel para desintoxicar el cuerpo de venenos químicos mortales o metales pesados. Cuando la arcilla se introduce en el cuerpo, entra en un estado dinámico de intercambio con el medio ambiente en el tubo digestivo y los tejidos adyacentes. Las tres palabras esenciales que describen el uso de la arcilla son “adsorción”, “Absorción” y su raíz “sorción”. La “Adsorción” es la propiedad de un sólido o líquido para atraer y retener en su superficie un gas, líquido, soluto, o suspensión. Se trata de una adhesión en una capa muy fina de moléculas a las superficies de los cuerpos sólidos o líquidos, con los que entran en contacto. En realidad, la acumulación de moléculas no penetra la sustancia en la que reposan, pero representan una asimilación superficial. “Absorción”, por el contrario, implica un movimiento real y la captación de las sustancias en la arcilla, y sus principios activos en la fisiología humana. “Sorción” es el proceso en el cual una sustancia toma o permanece con otra, ya sea por absorción o adsorción. El poder de absorción de la arcilla es muy intenso, por lo cual empuja las toxinas a los espacios interiores de la estructura de la arcilla; esta propiedad hace que las toxinas, que antes estaban pegadas a la superficie de la estructura externa de la arcilla a través de enlaces iónicos, puedan ser expulsadas dentro de la molécula de la arcilla. En la medicina y la psicología existe lo que se denomina “geofagia”, que es la ingestión intencional de tierra. Se cree que la geofagia es una conducta alimentaria compleja, con una etiología relacionada con numerosos problemas médicos. La geofagia ha sido registrada en todas las regiones del mundo, tanto en el comportamiento idiosincrásico de individuos aislados, como en el comportamiento culturalmente establecido de sociedades en particular. Este comportamiento ha sido considerado como patológico por la medicina, y se le ha señalado como causante de anemia. Los baños sauna proporcionan las siguientes ventajas: • Aceleran los procesos metabólicos de los órganos vitales y las glándulas, incluyendo las glándulas endocrinas. • Inhiben el desarrollo de las microformas pleomórficas (hongos, levaduras, 373


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bacterias y moldes), creando una “reacción febril’ al aumentar la temperatura que los neutraliza. • Aumentan el número de leucocitos en la sangre. • Producen una disminución de la presión arterial diastólica. • Estimula la dilatación de los vasos sanguíneos periféricos, por lo tanto, alivia el dolor (Incluyendo dolor muscular) y acelera la curación de esguinces, tensión, bursitis, artritis y los síntomas relacionados con la enfermedad vascular periférica. • Promueve la relajación, creando una sensación de bienestar.

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CAPITULO VI

CLORURO DE MAGNESIO Y SULFATO DE MAGNESIO

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CLORURO DE MAGNESIO Y SULFATO DE MAGNESIO “El Sulfato de magnesio (MgSO4), no es siempre la sal más apropiada para las terapias clínicas. El Cloruro de magnesio (MgCl2) es la mejor composición anión-catión para ser empleada en numerosas indicaciones clínicas y farmacológicas”. Dr. Jean Durlach y colaboradores en Magnesium Research. Volume 18, Number 3, 187-92, September 2005.

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Existen muchos compuestos que cuentan con enlaces iónicos; son los llamados compuestos iónicos, los cuales se forman cuando los metales reaccionan con los no metales. La formación del cloruro de magnesio puede considerarse como resultado de una reacción que involucra el metal magnesio (Mg) y el gas cloro Cl2. . El Cloruro de magnesio es un elemento que existe en forma natural, y se extrae de soluciones de agua salada tales como aquellas encontradas en el agua de mar, el Gran Lago Salado, el Mar Muerto y en muchos otros lugares. Para extraer la salmuera del cloruro de magnesio, se retira la sal del agua a través de la evaporación solar. El cloruro de magnesio tiene muchos usos, y nos afecta de una u otra manera diariamente. En sus formas y concentraciones diversas, el cloruro de magnesio limpio y de alta calidad, ha logrado participar en el negocio de alimentos y de la salud, en campos médicos, aplicaciones industriales, la agricultura y procedimientos con el agua, entre muchos otros usos. El cloruro de magnesio es seguro ambientalmente y se utiliza en la vegetación y en la agricultura para controlar la basura. La solución de cloruro de magnesio no sólo es inofensiva, sino que también tiene un gran efecto sobre la actividad de los leucocitos y de los fagocitos; por tal motivo, es perfecta para el tratamiento de heridas externas. El cloruro es necesario para producir una gran cantidad de ácido gástrico cada día, y también para estimular la digestión enzimática de almidones. Si se emplean otras sales de magnesio, es menos beneficioso, porque éstas deben convertirse necesariamente en el cuerpo, en cloruros. Muchas personas de edad avanzada, especialmente aquellos con enfermedades crónicas que necesitan urgentemente más magnesio, no pueden producir suficiente ácido hidroclórico y, por lo tanto, no pueden absorber el óxido de carbono. El Cloruro de magnesio está indicado para el tratamiento cutáneo. Rociado sobre la piel dañada por el sol, por lo general empezará a rejuvenecerla desde adentro hacia afuera y, luego de algunos meses, se habrá restaurado de manera significativa. También está indicado como enjuague bucal. Es excelente para las encías, pues crea un ambiente oral altamente alcalino. Refuerza los dientes y es excelente para la gingivitis. Como lo volvemos a repetir, es el magnesio, y no el calcio, el que ayuda a formar un esmalte dental resistente a las caries. 380


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Como tónico general, el cloruro de magnesio estimula todos los aspectos de la fisiología celular y la producción de energía. Como lo hemos visto en un capítulo anterior, el magnesio es, quizá, el mineral más importante para la nutrición deportiva; esto es cierto, especialmente en el caso de los atletas. Cuando se practican ejercicios vigorosos, se pierden minerales esenciales a través del sudor, siendo uno de los más importantes el magnesio. El nivel adecuado de magnesio ayudará a su cuerpo contra la fatiga y el agotamiento a causa del calor, en el control del azúcar en la sangre y en el metabolismo. Los tratamientos transdérmicos con cloruro de magnesio, son esenciales en el tratamiento de lesiones deportivas y en los problemas de músculos adoloridos y articulaciones. El cloruro de magnesio también refuerza el sistema inmune. El Dr. A. Neveu observó que el cloruro de magnesio no tiene efecto directo sobre las bacterias (es decir, no es un antibiótico); por ello, concluyó que su acción era la de incrementar específicamente el sistema inmune, por lo que podría ser útil contra las enfermedades virales. La deficiencia de magnesio puede producir una disminución de la memoria y de las habilidades de aprendizaje, mientras que la abundancia de magnesio puede mejorar las funciones cognitivas en niños y en ancianos. Numerosos estudios prueban que el magnesio cruza la barrera hematoencefálica, tanto en animales como en seres humanos. Las concentraciones de magnesio en el cerebro, son reguladas por un transporte activo de la barrera hematoencefálica. La concentración de magnesio en el líquido cefalorraquídeo aumenta de un 20% a un 25% al duplicar la concentración sérica, y llega al máximo aproximadamente luego de 4 horas de haberla administrado por vía intravenosa. La composición del líquido cefalorraquídeo con una gravedad específica (1.004 - 1.007 g/cm 3) es bastante similar al plasma sanguíneo: es un líquido claro incoloro que contiene glucosa, proteínas, ácido láctico, urea, sales y algunas células sanguíneas blancas. El líquido cefalorraquídeo levanta los desperdicios metabólicos mientras circula por los tejidos nerviosos del cerebro y de la médula espinal; luego, estos desperdicios metabólicos se mueven hacia el torrente sanguíneo en la cavidad vascular intracraneal, mientras el LCR es absorbido. La sangre se lleva estos desperdicios para eliminarlos del cuerpo a 381


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través de los pulmones y los riñones. Los cambios en la composición (aumento de proteínas) o en la apariencia (más turbio) del LCR indicarían alguna enfermedad neurológica. Existen varios cientos de diferentes tipos de transportadores, cada uno especializado para diferentes substancias. La integridad y el funcionamiento de la BHE, son esencialmente críticos para el funcionamiento total del cerebro. Frecuentemente, los cambios en la permeabilidad, reflejan alteraciones en los sistemas de transporte de la BHE. Las causas toxicológicas de los cambios generalizados en la permeabilidad de la BHE, incluyen solventes orgánicos, enzimas y metales pesados. Algunos agentes, como el mercurio, generan cambios selectivos en el transporte de la BHE con dosis muy bajas. La integridad de la barrera cerebral está comprometida por radicales libres. Se ha observado que el magnesio atenúa la creciente permeabilidad de la barrera hematoencefálica en casos de hipoglucemia inducida por insulina en estudios de animales. El magnesio juega un rol importante en el LCR, y los investigadores creen que este metal probablemente protege al tejido cerebral de los efectos de la isquemia cerebral, de lesiones cerebrales y de derrames cerebrales a través de sus acciones como calcio antagonista y como inhibidor de aminoácidos excitadores. Como los aminoácidos y sus enlaces asociados son altamente susceptibles a la degradación enzimática, la naturaleza y la concentración de enzimas específicas en el BHE, pueden impactar eficazmente sobre la detoxificación y el suministro de nutrientes. El magnesio es crucial para prevenir la degradación enzimática y, por ende, es fundamental para la integridad del BHE. Existen transportadores específicos en el BHE que permiten que los nutrientes entren en el cerebro, y que los productos tóxicos y desperdicios salgan. Además, se han identificado sistemas de transporte independientes para la glucosa, aminoácidos neutrales y ácidos monocarboxilícos en el BHE. Es particularmente importante el transporte de metilmercurio en el cerebro. Estudios “in vivo” han demostrado que el metilmercurio, enlazado con el aminoácido cisteína, es transportado por la barrera hematoencefálica. El transporte de plomo en la barrera hematoencefálica depende de la bomba de calcio de ATP (adenosin-trifosfato), y esta bomba depende del magnesio. Para que el plomo salga del cerebro, la bomba debe funcionar correctamente. La excitotoxicidad, un mecanismo por el cual se acumula el exceso de glu382


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tamato afuera de las neuronas, generando así la muerte de la célula mediante un proceso de excitación, ha sido relacionada con la neurotoxicidad del mercurio. Estudios recientes han confirmado que el mercurio, incluso en concentraciones por debajo de las que se conocen, causa daño a las células, paraliza el mecanismo de extracción del glutamato, conllevando a un daño significativo de la sinapsis, los dentritos y las neuronas mismas. El glutamato y su “primo” bioquímico, el ácido aspártico o aspartato, son los dos aminoácidos más abundantes en el cerebro. Según Daniel Reid, autor del libro “The Tao of Detox”, el sulfato de magnesio, comúnmente conocido como sales Epsom, se excreta rápidamente a través de los riñones y, por ello, es difícil de asimilar. Esto explicaría en parte la poca duración de los efectos de los baños con sales Epsom, y la razón de que se requiere más sulfato de magnesio que de cloruro de magnesio en un baño, para obtener los mismos resultados. El cloruro de magnesio se asimila y metaboliza fácilmente en el cuerpo. Los padres de niños con autismo usan las sales Epsom debido al sulfato, a fin de suplir la deficiencia de dicho mineral. El sulfato también es fundamental para el cuerpo y es eliminado en la orina de niños autistas. El Dr. Jean Durlach y colaboradores de la Universidad P. et M. Curie, París, redactaron un informe acerca de las toxicidades relativas entre el sulfato de magnesio y el cloruro de magnesio. Ellos describen: “Es probable que la toxicidad de dosis farmacológicas del magnesio usando aniones de sulfato, en lugar de aniones de cloruro, resulte de las respectivas estructuras químicas de ambas sales de magnesio. En consecuencia, la molécula de MgSO4 más hidratada, tendrá interacciones químicas con componentes paracelulares, y no con componentes celulares, lo que podría potenciar manifestaciones tóxicas al reducirse el efecto terapéutico. Estos investigadores también analizaron los flujos iónicos en ambas direcciones, entre la madre y el feto. Descubrieron que había un efecto positivo mayor cuando se usaba el MgCl2, y que el MgSO4 no podía garantizar las necesidades fetales del intercambio de sodio y potasio, al igual que el MgCl2. El Dr. Durlach lo resumió de la siguiente manera: “El MgCl2 interactúa con todos los intercambiadores, mientras que la interacción del MgSO4 sólo se limita a intercambiadores paracelulares, y el MgCl2 aumenta la proporción del flujo entre la madre y el feto, mientras que el MgSO4 lo disminuye.

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La disminución de los niveles de magnesio durante la gestación causa contracciones prematuras, lo que ha sido tratado especialmente por la medicina alopática con sulfato de magnesio. No obstante, una alta dosis de sulfato de magnesio tocolítico en mujeres embarazadas durante una labor de parto prematuro puede ser tóxico y, algunas veces, incluso letal para sus recién nacidos. Una investigación de Medline reveló que el sulfato de magnesio (MgSO4) fue utilizado en 53 bebés prematuros, mientras que el cloruro de magnesio (MgCl2) sólo presenta 4 reportes de uso. Dicha investigación mostró los resultados de sobredosis severas en las madres (50 gramos o más de sulfato de magnesio). Ciertamente, resulta tóxico en cantidades abundantes, pero otros estudios lo señalaron como seguro y eficaz en dosis bajas. El sulfato de magnesio, administrado en mujeres inmediatamente antes de la labor de parto, puede mejorar de forma significativa los resultados pediátricos. En bajas dosis no se han observado efectos dañinos serios. El cloruro es fundamental para producir una gran cantidad de ácido gástrico diariamente, y también para estimular la digestión enzimática de almidones. Podemos usar el magnesio como óxido o carbonato, pero nuestro cuerpo debe producir ácido hidroclórico adicional para absorberlo. Muchas personas de avanzada edad, especialmente aquellas con enfermedades crónicas que necesitan dosis altas de magnesio, no pueden producir suficiente ácido hidroclórico, y como consecuencia, no pueden absorber el óxido o el carbonato. El sulfato también es importante e influye principalmente sobre casi todas las funciones celulares. El sulfato se une con los fenoles, los vuelve menos dañinos y los prepara para ser excretados por los riñones. Muchas de estas moléculas potencialmente tóxicas, se encuentran en los alimentos. El sulfato también es utilizado para regular el funcionamiento de otras moléculas. Varios sistemas del cuerpo no funcionarían en un ambiente con bajo nivel de sulfato. Del mismo modo, el sulfuro es tan importante para la vida, que el cuerpo podría tomar prestadas proteínas de los músculos, a fin de evitar un funcionamiento lento. Si bien el sulfato de magnesio salvaría vidas en situaciones de emergencia, tan rápida y fácilmente como el cloruro de magnesio, el cloruro de magnesio se ajusta perfectamente a la medicina universal, mientras que el sulfato de magnesio no. El sulfato de magnesio es un primo cercano cuyo efecto, forma y toxicidad exigen que sea empleado en aplicaciones especiales, cuando el sulfato sea necesario. 384


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Desde un punto de vista práctico, recuerde que sólo el cloruro de magnesio tiene actividad “citofiláctica” que ninguna otra sal de magnesio posee, probablemente por un factor molecular y no simplemente iónico. La solución que más éxito tiene, en cuanto a terapia se refiere, es el Cloruro de magnesio Hexahidrato al 3.3% (MgCl2.6H2O), es decir, 33 gramos/litro de agua. De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades, quienes sufren problemas renales, deben ser monitoreados cuidadosamente por su médico de cabecera. El Dr. Raúl Vergini dice que “esto es verdad sólo para la insuficiencia renal grave”, pero manifiesta que esta terapia incluso puede ser aplicada bajo supervisión médica constante, cuando existe una contraindicación obvia; pero también es cierto que un riñón dañado gravemente, no puede eliminar con facilidad ningún tipo de mineral. En los demás casos, no existe riesgo alguno; nunca se ha registrado algún problema. La cantidad aproximada de magnesio elemental que contiene una dosis de 125 cc de la solución al 3.3% es de 660 mg., no es una dosis grande, aunque se sugiere como precaución aconsejar a las personas con problemas renales que consulten a su médico. El Cloruro de magnesio, aunque es una sal inorgánica, se absorbe muy bien y es una fuente suplementaria de magnesio muy buena.

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CAPITULO VII

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EL MAGNESIO EN LA PREVENCION “La deficiencia de magnesio ha sido la causa de ocho millones de muertes súbitas coronarias anuales en EEUU, apoyados en la base de datos de censo y estudios de muertes similares por deficiencia de magnesio dirigida en Canadá, Gran Bretaña, Finlandia, e India. Este panorama global de la muerte por deficiencia de magnesio es importante para establecer prioridades en la investigación adicional y establecer los estándares de nutrición”. Asociación del Agua Saludable – www.mgwater.com

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Hoy en día la dieta de los latinoamericanos es rica en proteínas, carbohidratos y grasas, pero tiene, por lo general, un bajo contenido de magnesio. Además, la mayoría de los suplementos vitamínicos y minerales, que muchos toman para garantizar una nutrición adecuada, proporcionan magnesio sólo en cantidades mínimas, si es que lo proporcionan. El magnesio en cantidades óptimas es un mineral esencial para la salud, y necesitamos ingerirlo para obtener el máximo beneficio de los alimentos y los suplementos que tomamos. Nuestros cuerpos requieren magnesio para activar numerosas enzimas que controlan el metabolismo de los carbohidratos, grasas y electrolitos, para ayudar la asimilación de otros minerales esenciales, incluyendo el calcio (Ca), y para construir los ácidos nucleicos y las proteínas en nuestro organismo, a partir de los aminoácidos proporcionados por las proteínas que se encuentran en los alimentos. Sin la cantidad adecuada de magnesio, la producción de energía se reduce y las proteínas no pueden producirse en cantidad suficiente para el crecimiento y desarrollo normales de infantes, niños, adolescentes y mujeres embarazadas. El magnesio es también importante para reparar el desgaste natural de la vida diaria, conservar la resistencia a las infecciones, proteger contra las enfermedades cardiovasculares, renales y óseas, y satisfacer el exceso de necesidades provocado por el estrés emocional o físico. El Consejo de Alimentación y Nutrición del Consejo Nacional de Investigación, Academias Nacionales de Ciencias, estimó hace mucho tiempo que la Ingesta Diaria Recomendada (IDR) para la ingesta de magnesio (una cantidad estimada como suficiente para prevenir las enfermedades relacionadas con la deficiencia de magnesio) es de 300 mg. magnesio/día para las mujeres, y 350 mg. magnesio/día para los hombres. La IDR para el magnesio se incrementó a 310 – 320mg. magnesio/día para las mujeres y a 400 – 420 mg. magnesio/día para los hombres, en la edición de 1997 titulada Ingesta Dietética Referencial (DRI, por sus siglas en inglés), en la que se desarrollaron nuevas categorías dietéticas, incluyendo los Límites Superiores Tolerables (UL, por sus siglas en inglés). Los UL se asignan a cantidades suplementarias que se estima causarán efectos adversos, si se exceden de manera habitual. Los UL de magnesio se limitaron a evitar la diarrea en los sujetos vulnerables. Los UL para Ca, fosfato y vitamina D, cuya ingesta elevada puede interferir con el uso de magnesio, se incrementaron significativamente más que los UL para el magnesio. Pero, ¿es la IDR óptima para el magnesio? La ingesta óptima de magne396


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sio es la cantidad que mantiene un funcionamiento normal del organismo y previene los trastornos tratables con suplementos de este mineral. Las investigaciones realizadas a nivel mundial, muestran que la IDR original para el magnesio, no es suficiente para garantizar la compensación de la cantidad perdida en las excreciones y el sudor; incluso en presencia de un esfuerzo o competencia física o mental menor, el agravamiento u otros tipos de estrés, todos los cuales incrementan los requerimientos de magnesio. Inclusive para los adultos que viven sin estrés y que mantienen estilos de vida poco activos, no es suficiente mantener el balance de magnesio, que es el término empleado para describir el equilibrio entre la ingesta y la excreción de magnesio. La cantidad real consumida en las dietas auto-seleccionadas, tal como se observa en los Estados Unidos, Europa y Asia, es menor que la IDR, y es mucho menor que la cantidad que se muestra en los estudios de equilibrio metabólico, que es la que se requiere para mantener el equilibrio. Ningún ser humano puede permitirse perder más magnesio que el proporcionado en la dieta. Cuando esto ocurre, la persona tiene un balance de magnesio negativo. Esto significa, que para mantener las funciones vitales normales, el magnesio que ya se encuentra en el cuerpo y que sirve para activar las enzimas, mantener los niveles de energía y de electrolitos normales en las células, así como formar las estructuras saludables, se emplea y tiene como resultado que algunos tejidos se descomponen para satisfacer las demandas de los órganos requeridos para mantener la vida. Las cifras más altas para la IDR establecidas en el año 1997 podrían ser más cercanas a las cantidades recomendables de magnesio, que se estiman como las cantidades requeridas para prevenir daños corporales y mantener la salud. Todos los tejidos se encuentran en riesgo de disfunción y/o daño físico cuando los niveles de magnesio son bajos; estos incluyen el corazón, las arterias, los riñones, los huesos, las hormonas, los músculos, los nervios, el cerebro, la piel y los órganos gastrointestinales. La deficiencia de magnesio crónica o prolongada, contribuye a desarrollar muchos trastornos y enfermedades. El tratamiento de estas enfermedades pueden intensificar el problema, puesto que muchas medicinas incrementan la pérdida de magnesio. Cuando la deficiencia es aguda y severa, puede causar convulsiones o latidos cardiacos rápidos e irregulares (arritmias), que pueden ser fatales. Los trastornos que se desarrollarán, dependerán de la predisposición hereditaria de cada persona. Algunas familias tienen predisposición a tener la presión sanguínea alta y 397


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otros tipos de enfermedades cardiovasculares; otras tienen predisposición a tener cálculos renales, adelgazamiento de los huesos, fatiga crónica, calambres musculares, nerviosismo y otros tipos de cefaleas severas recurrentes ( en todas las cuales se ha encontrado niveles de magnesio por debajo de lo normal, y se ha comprobado que el incremento de la ingesta de magnesio es útil para este padecimiento). El balance de magnesio positivo se alcanza cuando el cuerpo retiene algo del magnesio que se consume, en lugar de eliminar una cantidad igual a la cantidad ingerida y absorbida. El magnesio retenido participa en la construcción de un nuevo tejido saludable, a esta fase se le denomina anabolismo. Ésta condición se encuentra en las madres embarazadas y nodrizas, en aquellos que han logrado el crecimiento y maduración totales, y en los atletas que están desarrollando su musculatura. En este estado también se encuentran las personas que se están recuperando de una enfermedad, cirugía o trauma accidental. Un balance de magnesio positivo indica que este mineral vital se está utilizando en la formación de proteínas de los músculos, ya sea en nuestras extremidades, corazón, arterias, riñones u hormonas. El magnesio es también necesario para formar huesos normales, para convertir la vitamina D en una de las hormonas requeridas para la utilización del calcio, que es el componente estructural más importante del hueso. Para obtener un balance positivo de magnesio, su ingesta diaria debe de ser óptima y adecuada para satisfacer los requerimientos individuales. La cantidad que requieren las personas que están creciendo y desarrollándose, reparando tejidos o realizando ejercicios intensos, es mayor que la cantidad requerida por los adultos que tienen vidas sedentarias. Posiblemente, incluso la IDR incrementada recientemente, no sea la adecuada para los individuos con necesidades especiales. Los jóvenes adolescentes, especialmente aquellos involucrados en atletismo, pueden requerir tanto como 15-20 mg. magnesio/ kg/día. Las mujeres embarazadas, particularmente aquellas que tienen más de un feto, las que han tenido gestaciones frecuentes, o las que no han alcanzado un desarrollo completo, tienen altos requerimientos de magnesio de por lo menos 850 mg. magnesio/día, posiblemente, hasta 25/mg/kg/día. Los infantes y niños en crecimiento y desarrollo, requieren también de una alta ingesta diaria de magnesio. La ingesta de magnesio ha disminuido ligeramente durante el siglo XXI en Sudamérica, pero la relación Ca/magnesio en la dieta, que era aproxima398


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damente de 2/1 en el primer tercio del siglo veinte, se ha incrementado, y la IDR para el Ca y la vitamina D (vitamina que incrementa la absorción de Ca) también se ha incrementado. Se ha demostrado que estos nutrientes interfieren con la retención de magnesio, pero requieren de él para su propio desempeño. La ingesta de fosfato también se ha incrementado como resultado de su adición en alimentos procesados y refrescos, e interfiere también con la absorción de magnesio. La IDR para el calcio y el fosfato fue, como máximo, de 1000 mg/día para cada uno. El límite superior (UL) tolerable para el Ca es como máximo 2500 mg.; para el fosfato, 3500 mg.; y para la vitamina D, 2000 unidades. Sin embargo, el UL para los suplementos de magnesio es de 350 mg., que añadidos al de los alimentos y agua, podría incrementarse en una ingesta diaria de aproximadamente 650 mg. Para aquellos que aceptan el límite superior como deseable. El límite superior tolerable de Ca, fosfato y vitamina D, puede intensificar la deficiencia de magnesio. Estudios metabólicos realizados cuidadosamente en seres humanos, han verificado que la ingesta dietética de calcio/magnesio y fosfato/magnesio (dentro de los límites de las dietas usuales, y por debajo de los ULs citados por el Consejo de Alimentación y Nutrición), han probado ser una causa del balance negativo de magnesio. La compilación y análisis de grandes estudios de balance de magnesio en adultos jóvenes normales, mostraron que con ingestas de magnesio por debajo de 5 mg./kg./día, se desarrollan balances negativos tanto de magnesio como de calcio, cuando la ingesta de calcio no es alta. Con ingestas de magnesio por debajo de 300 mg./día, los balances de magnesio resultaron constantemente negativos o apenas equilibrados a una ingesta de calcio de 1 g./día. Con 5-6 mg./kg./día de magnesio, la ingesta de calcio por debajo de 1 g./día, permitió que hubieran balances positivos de magnesio, los cuales disminuyeron la ingesta de calcio que se encontraba por encima de 1 g./día. Si la ingesta de calcio es muy alta y la de magnesio es baja, el resultado puede ser un balance negativo de magnesio. El depósito de calcio puede encontrarse en los tejidos blandos, tales como las arterias y riñones, así como en los huesos. La ingesta alta de magnesio no interfiere con la retención de calcio, sino que puede mejorarla, salvo que la ingesta de calcio sea muy baja. Esto ocurre por el efecto favorable que el magnesio tiene en las hormonas que controlan la absorción de calcio y su metabolismo. En 1935 se consideraba adecuada para el mantenimiento de la salud, una 399


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razón Ca/Mg de 2/1, proporcionada por una ingesta diaria de magnesio de 600 mg. y una ingesta de calcio de 1200 mg./día, basándose en la literatura disponible de esa época. La ingesta IDR actual, proporciona una razón Ca/ Mg de 3/1; el UL permite razones de 4/1 o mayores. Puesto que el exceso de fosfato intensifica la pérdida de magnesio, el UL alto de fosfato puede agravar el problema. Hasta que haya información definitiva sobre la ingesta óptima en diversas condiciones fisiológicas y patológicas, la ingesta de magnesio debe incrementarse hasta, por lo menos, 10 mg./kg./día para los adultos jóvenes. En un estudio con hombres de la tercera edad, cuya ingesta dietética de magnesio se mantuvo en un nivel habitual de 450 mg./día y su ingesta de calcio se incrementó a 1400 magnesio./día, se desarrolló un balance negativo de magnesio. Cuando la ingesta de magnesio se incrementó a 850 mg., el equilibrio de magnesio se restableció. De la misma manera, se produjo un balance negativo de magnesio al incrementarse la ingesta de fosfato desde un nivel IDR cercano a 975 mg./día hasta 1500 mg. diarios, una cantidad que es común en muchas dietas, lo que es menor que la mitad del UL tolerable. Un importante estudio con 15 mujeres jóvenes, quienes fueron sometidas a tres períodos consecutivos de 20 días de balance, mientras se encontraban en una dieta que proporcionaba niveles de IDR de magnesio (265 a 305 mg.), calcio (1008 a 1085 mg.), niveles de IDR de fosfato, y una razón de Ca/Mg de 3.7/1, mostró que con ingestas IDR controladas, estas mujeres perdieron aproximadamente 50 mg. de magnesio por día. Los autores consideraron que este resultado era un indicador de que las mujeres jóvenes requieren un mínimo de 10 mg./kg./día de magnesio. Asimismo, observaron un incremento gradual de colesterol sérico, pese a que tuvieron una ingesta diaria baja en grasa, durante los tres períodos de observación. Como se sabe, se requiere de vitamina D para absorber el calcio, efecto en el que se ha basado la prevención del raquitismo en niños. Actualmente, se recomiendan dosis altas, junto con una dosis alta de calcio, para la protección contra la osteoporosis. Lamentablemente, el exceso de vitamina D también incrementa los niveles sanguíneos de colesterol. Los niveles altos de grasa dentro del intestino, ya sean derivados de alimentos grasosos o de una disfunción intestinal, tal como la esteatorrea, o en el intestino delgado, interfieren directamente con la absorción tanto de magnesio como de calcio, por la formación de complejos indigeribles de magnesio y/o calcio con la grasa. El exceso de grasa absorbida puede conducir a un nivel 400


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elevado de colesterol sanguíneo. Lo más importante son los niveles elevados resultantes de lipoproteína de baja densidad – colesterol (LDL-C), que se denomina “grasa mala”, puesto que ésta y los triglicéridos causan ateroesclerosis. En contraste, la fracción del colesterol de alta densidad (HDL-C) es el “lípido bueno”, porque reduce el depósito de grasa en las arterias. El HDL-C es bajo en pacientes con enfermedad cardiovascular, mientras que el nivel de LDL-C es alto. Es muy importante lo que el magnesio produce a la razón HDL-C/LDL-C. La observación de que los suplementos de magnesio incrementan la razón HDL-C/LDL-C en la sangre de sujetos normales y en pacientes con presión sanguínea alta o con coronariopatía, es una explicación de uno de los beneficios del incremento de la ingesta de magnesio. La ingesta elevada de azúcar, los altos niveles de azúcar en sangre, comunes en pacientes diabéticos, y el consumo de alcohol moderado, causan pérdida de magnesio por vía renal. Beber alcohol de manera exagerada causa una deficiencia severa de magnesio, no sólo por la pérdida renal, sino también como resultado de una dieta pobre y de los trastornos hormonales que se desarrollan en pacientes con cirrosis hepática, que es una consecuencia del alcoholismo crónico. Es necesaria una ingesta adecuada de proteínas para la retención óptima de magnesio. Esto se mostró en adolescentes y mujeres con dietas que tenían un suministro límite de magnesio y proteínas. Su balance de magnesio mejoró mediante el incremento de su ingesta de proteínas de baja a normal. Las dietas que contienen magnesio suficiente para el crecimiento y el desarrollo (10-16 mg./kg./día) de jóvenes adolescentes, tuvieron como resultado balances positivos, sin considerar la ingesta de proteínas. Sin embargo, una ingesta de proteínas muy elevada, ha mostrado que incrementa el riesgo de deficiencia de magnesio, sobre todo, cuando estas dietas tienen una cantidad pobre o mínima de magnesio. Esto se descubrió, en primer lugar, en los infantes con malnutrición de calorías proteicas, cuya deficiencia de proteínas se reparó sin corregir su déficit de magnesio. Ellos desarrollaron arritmias cardiacas que podían tener un desenlace fatal cuando no se les proporcionaba un suplemento de magnesio. Se ha informado que las arritmias, atribuibles a la pérdida de magnesio, son también el resultado del consumo de una dieta proteica líquida para la reducción de peso, un enfoque para la obesidad que tuvo como resultado lo que se denomina el “caos de las proteínas líquidas”, puesto que causó 401


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muertes por arritmias ventriculares. Las enfermedades que reciben mayor atención por estar relacionadas con la deficiencia de magnesio, son las enfermedades arteriales y cardiacas. Muchos estudios experimentales con animales de laboratorio han demostrado que sólo la deficiencia de magnesio, especialmente en combinación con nutrientes que interfieren con el uso de magnesio, causa un daño cardiovascular que puede observarse en las enfermedades que afectan a los seres humanos. Los estudios de la frecuencia de las enfermedades en diferentes partes del mundo, han mostrado que la baja ingesta de magnesio en los alimentos y/o agua prevalece más en las regiones donde las enfermedades cardiovasculares son un problema mayor, que en aquellas donde la ingesta de magnesio es elevada. Se ha encontrado que el agua dura, que contiene principalmente magnesio, es protectora. Otro factor clave de que las altas razones dietéticas Ca/magnesio y los nutrientes tales como la vitamina D, que incrementan la absorción de Ca pero intensifican los daños cardiovasculares producidos por la deficiencia de magnesio, es el incremento de las enfermedades cardiovasculares en Japón, puesto que su dieta es más parecida a la dieta estadounidense de bajo contenido de magnesio y alto contenido de calcio. La incidencia anteriormente baja de coronariopatías, se correlacionó con su baja razón dietética Ca/Mg. Los médicos han empleado el magnesio para tratar pacientes desde el primer tercio del siglo veinte, usándolo como un medicamento, más que como un nutriente que podía proteger contra las manifestaciones de las enfermedades que respondían favorablemente a su administración. Su uso para tratar las convulsiones y la presión sanguínea alta en mujeres con toxemia de la gestación empezó en 1925, un uso basado en la demostración precoz de que la deficiencia de magnesio experimental inducía a las convulsiones, hipertensión y lesiones arteriales en los animales. El tratamiento con magnesio se ha empleado para controlar las arritmias causadas por el tratamiento digitálico de la insuficiencia cardiaca congestiva, un efecto que fue reportado, por primera vez, en Alemania en 1935 y en los Estados Unidos en 1943. Se acepta el tratamiento en condiciones en las que las arritmias son un riesgo (en insuficiencia cardiaca congestiva y luego de una cirugía cardiaca), e incluso en condiciones en las que las arritmias son resistentes a la terapia con fármacos. La pérdida de magnesio causada por los diuréticos recetados para controlar el edema o la hipertensión, provocan también efectos secundarios que son manejables mediante la repleción de magnesio. Los pacientes diabéticos que no se encuentran debidamente controlados son otro grupo bastante conocido 402


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que presenta pérdida de magnesio, y para quienes la administración de magnesio ha sido útil. Se ha descubierto que la resistencia a los efectos de la insulina, que anteriormente se pensaba que sólo era un problema de la diabetes, también se encuentra en pacientes con otros trastornos metabólicos que incluyen niveles anormales de magnesio y calcio en sus tejidos. Entre estos trastornos se encuentran la hipertensión (con y sin enfermedad cardiaca o diabetes), obesidad (con y sin diabetes), gestación complicada por presión sanguínea elevada, y procesos anormales asociados con el envejecimiento. La existencia de la resistencia a la insulina en diversas condiciones, han llevado a emplear términos tales como: síndrome X, el síndrome de resistencia a la insulina, y el trastorno metabólico cardiovascular generalizado. Es común encontrar en todos ellos una razón magnesio/calcio intracelular por debajo de lo normal. Es alentador que la deficiencia de magnesio haya sido directamente correlacionada con el desarrollo de la resistencia a la insulina, y que los suplementos de magnesio hayan mejorado la respuesta a dicha hormona. La observación de que las personas saludables, que han llegado o sobrepasado los 100 años de edad, tienen mayores niveles de magnesio corporal total y menores niveles de calcio que las personas normales de la tercera edad, sugiere una posibilidad intrigante: el magnesio podría disipar algunos de los procesos dañinos del envejecimiento. El estrés incrementa la secreción de la adrenalina y las hormonas corticosteroides; estas hormonas movilizan el magnesio de las células e incrementan su excreción renal. Los niveles inadecuados de magnesio incrementan la secreción de las hormonas del estrés, ¿Podría ser ésta la razón por la que los individuos Tipo A son más propensos a sufrir infartos cardiacos, que aquellos que tienen una disposición más tranquila? Los tipos de estrés que pueden incrementar los requerimientos de magnesio pueden ser físicos (ejercicios exhaustivos o competitivos, exposición a temperaturas extremas, traumas accidentales o quirúrgicos) o psicológicos (ira, miedo, ansiedad, depresión, duelo, tensión). En el continente europeo, las personas que se quejan de tales manifestaciones psicológicas son, por lo general, diagnosticadas con tetania latente, asociada a la deficiencia mínima de magnesio. Con frecuencia, estos pacientes sufren de fatiga pronunciada, calambres en las piernas y cefaleas recurrentes, incluyendo migraña, así como de problemas psicológicos. En los Estados Unidos, donde generalmente los niveles de magnesio no son con403


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siderados para buscar una explicación a los síntomas que terminan, usualmente, en una consulta psiquiátrica; un trastorno similar se diagnostica, por lo general, como síndrome de fatiga crónica; la pregunta es: ¿Por qué no se diagnostica la deficiencia de magnesio? La mayor parte del magnesio corporal se encuentra dentro de las células, más que en el plasma o en el suero sanguíneo, y es a partir del análisis de los niveles séricos o plasmáticos de minerales donde se puede realizar un diagnóstico de deficiencia de magnesio. Si los niveles plasmáticos se reducen, los riñones pueden limitar la pérdida de magnesio a cantidades muy pequeñas. Sin embargo, puede existir deficiencia de magnesio en los tejidos, incluso cuando los niveles plasmáticos son normales. Un síntoma claro de deficiencia de magnesio, se presenta cuando el magnesio plasmático se encuentra por debajo de lo aceptado como límite normal mínimo. El ajuste, sin embargo, no es garantizado por los niveles plasmáticos que permanecen dentro de un rango normal de valores. Los signos universalmente reconocidos de deficiencia severa de magnesio, son las convulsiones y las arritmias cardiacas. Las lesiones arteriales prematuras (del revestimiento de las arterias y sus músculos) carecen de signos, puesto que son lesiones precoces del corazón y los riñones. Los signos neuromusculares de nerviosismo, irritabilidad, ansiedad y síntomas gastrointestinales, son considerados generalmente como manifestaciones que justifican la atención psiquiátrica o la investigación del estado intestinal, más que una revisión de la dieta. La osteoporosis, reconocida como un problema principalmente nutricional, se trata mediante el incremento de la mineralización (ingesta de calcio y vitamina D), sin prestar atención al hecho de que en Finlandia, donde la ingesta de calcio es alta y la ingesta de magnesio es baja, tanto la osteoporosis como la enfermedad cardiovascular, son problemas serios. La dificultad para diagnosticar la deficiencia de magnesio proviene de la falta de confiabilidad de los valores plasmáticos y del hecho de que hay pocos síntomas definidos en la deficiencia de magnesio prematura, la cual afecta a los tejidos internos. Asimismo, el cuerpo tiene la capacidad para mantener el equilibrio, incluso cuando los niveles de nutrientes esenciales corporales (como el magnesio) se encuentran por debajo de lo normal. La evidencia disponible señala que el cuerpo requiere períodos de tiempo variables, pero usualmente prolongados, para adaptarse al cambio en la ingesta de magnesio 404


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mediante la retención de las cantidades necesarias para su óptimo funcionamiento. Hay pruebas evidentes de que la deficiencia de micronutrientes puede afectar la inmunidad considerablemente; estas deficiencias son bastante conocidas en el VIH, incluso en pacientes asintomáticos. Se ha encontrado relación directa entre las deficiencias de nutrientes específicos, como las vitaminas A y B12. La corrección de las deficiencias ha sido demostrada al tener efecto en los síntomas y la manifestación de enfermedades (Demencia compleja y B12; diarrea, pérdida de peso, y el zinc), y ciertos micronutrientes han demostrado poseer un efecto antiviral in vitro (vitamina E, magnesio y zinc). En un estudio publicado por Alternative Medical Review (2000; 39 – 51) con 64 pacientes VIH positivos frente al espectro de la infección, (27 asintomáticos, 18 sintomáticos, y 19 SIDA confirmados), 59% eran magnesio deficientes. El magnesio fue el mineral deficiente más significativo comparado con los controles de los no infectados, y los niveles de magnesio bajos no eran atribuibles al consumo de alcohol, a pérdida de peso, o diarrea. La única correlación parecía ser las concentraciones de glutatión sérico. Los autores del estudio afirmaron que los niveles bajos de magnesio podrían estar relacionados con la fatiga, el letargo, y el cansancio mental de los pacientes con VIH. 34 estudios han reportado niveles bajos de magnesio, encontrando deficiencias de entre 30-65% de los pacientes. Los estados de resistencia a la insulina, así como lo que a menudo se cree que es envejecimiento “normal”, se caracterizan por la acumulación de calcio y el agotamiento de magnesio en las células. Los investigadores sugieren que el eslabón perdido responsable por la frecuente coexistencia clínica de la hipertensión, ateroesclerosis y los desórdenes metabólicos del envejecimiento, podría ser la alteración de los iones calcio y magnesio. En experimentos con animales y estudios epidemiológicos, se ha evidenciado que la deficiencia de magnesio puede aumentar nuestra susceptibilidad a enfermedades cardiovasculares, así como acelerar el envejecimiento. En un estudio realizado en residentes de un asilo para personas de la tercera edad, los niveles bajos de magnesio estaban asociados a dos condiciones que son una “plaga” entre los ancianos, calambres a las pantorrillas y diabetes mellitus. Los centenarios (individuos que alcanzan los cien años de edad) tienen niveles 405


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totales más altos de magnesio y menos niveles de calcio que la persona mayor promedio. Se cree que las “drogas para la inteligencia” tales como la piracetam, oxiracetam, pramiracetam, y aniracetam mejoran el aprendizaje, facilitan el flujo de información entre los dos hemisferios cerebrales, ayudan al cerebro a resistir lesiones físicas y químicas, y se supone que están libres de efectos colaterales. El magnesio cumple todos los criterios de las “drogas para la inteligencia”, pero es mucho más económico y no tiene efectos colaterales. Los radicales libres están implicados en más de sesenta diferentes condiciones de salud, incluyendo las enfermedades cardiacas, la enfermedad autoinmune, y el cáncer. Según investigaciones actuales, los bajos niveles de magnesio no sólo magnifican el daño hecho por los radicales libres, sino que pueden acelerar la producción de otros radicales libres. Un estudio realizado utilizando cultivos de células de la piel, encontró que los niveles bajos de magnesio, duplicaba los niveles de radicales libres. Un buen número de informes han identificado a los pesticidas como la causa de la enfermedad de Parkinson que afecta a millones a nivel mundial; y la exposición a pesticidas dentro del hogar representa el mayor riesgo. Los químicos y metales tóxicos estás asociados con la enfermedad de Alzheimer, especialmente el aluminio, al que muchas personas están expuestas cuando usan ollas de aluminio, latas de aluminio, antiácidos y antitranspirantes que contienen aluminio, papel de aluminio, y agua de grifo que puede contener niveles elevados de aluminio. Muchas investigaciones han demostrado que las neuronas cerebrales afectadas por la enfermedad de Alzheimer, tienen niveles significativamente más elevados de aluminio que las neuronas normales. Los pacientes de Alzheimer también tienen niveles más bajos de magnesio dentro del hipocampo, el área del cerebro más dañada por esta enfermedad. El aluminio puede reemplazar al magnesio en ciertos sistemas de enzimas en el cuerpo, imitando su función pero causando daño. El aluminio también puede reemplazar al magnesio dentro del cerebro, dejando los canales de calcio de las células nerviosas cerebrales considerablemente abiertas, permitiendo así la saturación del calcio, causando la muerte celular. Los metales compiten con el magnesio para entrar en las células cerebrales. Si el nivel demagnesio es bajo, los metales ganan acceso mucho más fácilmen406


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te. También existe competencia en el intestino delgado por la absorción de minerales; si el nivel de magnesio es adecuado, no se absorberá el aluminio. Alrededor de los 70 años de edad, la absorción de magnesio disminuye a las dos terceras partes que cuando teníamos 30 años de edad. Varios mecanismos de deficiencia incluyen la mal absorción intestinal; reducida absorción y movilización de los huesos (osteoporosis); pérdidas urinarias incrementadas; estrés crónico; resistencia a la insulina, llevando a la diabetes con severa pérdida de magnesio en la orina; falta de respuesta a la estimulación adrenalínica; pérdida causada por la medicación, especialmente diuréticos; adicción al alcohol y consumo de cigarrillos. La deficiencia de magnesio en las personas de tercera edad incluye síntomas del sistema nervioso central: ansiedad, emotividad excesiva, fatiga, dolores de cabeza, insomnio, mareos, tics nerviosos, sensación de nudo en la garganta, y dificultad para respirar. También son comunes las señales del sistema nervioso periférico: punzadas en las extremidades, calambres, dolores musculares. Los desórdenes funcionales incluyen: dolor de pecho, respiración entrecortada, presión en el pecho, palpitaciones, extra-sístoles (ocasionales golpes del corazón a raíz de un latido adicional aislado), ritmo cardíaco anormal y el síndrome de Raynaud. Las alteraciones al sistema nervioso autónomo (sistema neurovegetativo), involucran tanto los sistemas nerviosos del simpático y del para-simpático, causando hipotensión de aparición súbita o hipertensión alta. Los síntomas particularmente importantes de la deficiencia de magnesio en pacientes mayores son: emotividad excesiva, temblores, debilidad, trastornos del sueño, amnesia, y perturbaciones cognitivas. La deficiencia de magnesio a largo plazo podría jugar un rol en el proceso de envejecimiento, afectando la actividad de los neurotransmisores, la síntesis de las hormonas y la función inmune, y/o podría reforzar la enfermedad cardiovascular, la cual es la causa más común de la enfermedad y la mortalidad en la vejez. Existen estudios que indican que la adición de magnesio a una nueva sal de mesa, que tiene un contenido de sodio más bajo que el normal, podría ser útil en el mejoramiento y la prevención de la enfermedad cardiovascular. La deficiencia de piridoxina, lo que es común en las personas mayores, intensifica la magnesio-deficiencia. Los suplementos de magnesio podrían ser muy útiles para tratar los desórdenes asociados con la deficiencia de piridoxina, tales como la anemia crónica o la urolitiasis del calcio; en las cuales están involucradas enzimas magnesio dependientes. 407


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El magnesio es un mineral importante e indispensable, porque después de los 40 años aproximadamente, es cuando el organismo empieza a fallar en la absorción de magnesio a través de los alimentos. El magnesio es esencial en casos de artritis, prevención de infartos, purifica la sangre, le da más vida al cerebro, descalcifica la membrana de las articulaciones, conservando en mayor o menor medida, la juventud de la persona que lo tome, y remediando esos males a veces catalogados como incurables.

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CAPITULO VIII

MAGNESIO EN VETERINARIA

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MAGNESIO EN VETERINARIA “Es muy común tanto en animales domésticos como en el ganad, encontrar desórdenes clínicos debidos a deficiencia de magnesio. La depleción del magnesio es la causa de los síndromes clásicos y de la hiperexcitabilidad, nerviosismo, micciones frecuentes, temblores en general, finalmente convulsiones y muerte en las mascotas. La observación de las hipomagnesemias agudas, pueden coincidir con el parto o post parto inmediato. Es frecuente la muerte súbita de los animales sin causa aparente” L.R. Mc Dowell, en “Minerals in animal and human nutrition” FAO On line Catalogues. 417


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La hipomagnesemia es una de las enfermedades metabólicas que más preocupa a los médicos veterinarios, criadores y productores. Su aparición se presenta en muchos animales de compañía, granja y ganados, preferentemente en la vaca de cría, en época invernal, luego de días lluviosos, nublados y fríos; y la misma coincide con una disminución de los niveles de magnesio en los pastos y en la sangre. La deficiencia de magnesio en la alimentación y la pobreza de los suelos con alto contenido de potasio, hacen que exista cada vez más concentración de enfermedades en grupos de animales domésticos y de consumo directo e indirecto. El magnesio está asociado con el calcio y el fósforo en el esqueleto. El organismo lo utiliza en su proceso bioquímico, para el debido aprovechamiento del calcio; casi no se almacena en el cuerpo, y los animales lo necesitan de una fuente constante como son los bloques minerales. El magnesio es un mineral esencial para mantener la fertilidad y su deficiencia se asocia con mecanismos silenciosos, infertilidad, abortos y nacimiento de crías con tendones contraídos. Cuando el magnesio falta en los forrajes o existe en niveles muy bajos, se puede presentar la tetania (parálisis muscular) que afecta al ganado caprino. Independientemente del momento en que se presente la deficiencia de magnesio, es importante estar preparado y contar con medidas adecuadas de manejo y suplementación. Como el magnesio es un macroelemento que no puede ser almacenado para luego ser movilizado desde el hueso, de nada sirve el empleo de suplementos inyectables de liberación lenta como preventivos para evitar la aparición de hipomagnesemia. La suplementación deberá hacerse siempre por vía oral, diariamente, y durante la época de mayor riesgo para el ganado: desde el último tercio de gestación y hasta el pico de lactación. Por ejemplo para un bovino adulto es necesario un aporte diario total de 33 gr. de magnesio. Para cumplir con estos requerimientos se pueden utilizar distintos métodos de suplementación. Los minerales ejercen funciones esenciales en diferentes niveles dentro del organismo animal, y a pesar de que existen diferencias importantes entre los distintos minerales, coexiste un esquema general para todos ellos. Uno de los 418


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lugares donde los minerales ejercen sus funciones específicas, es a nivel tisular, donde pueden tener funciones estructurales (formación de huesos y otros tejidos de sostén) o funciones metabólicas (componentes de enzimas o coenzimas, transmisión del impulso nervioso, etc.). La deficiencia de minerales a este nivel determina las alteraciones en el metabolismo intermediario de la microflora y microfauna, lo cual produce bajas tasas de crecimiento de bacterias y protozoos, causando este proceso una menor digestibilidad y aprovechamiento de nutrientes. La hipomagnesemia es una enfermedad de la producción ganadera, por lo tanto, es una enfermedad ligada a animales que tienen altas exigencias de producción, como por ejemplo las vacas que están gestando o con un ternero al que amamantan. Estas son las épocas más críticas de demanda de magnesio para las vacas, y como el animal no tiene capacidad para movilizarlo de la reserva de sus huesos, es necesario suministrarlo todos los días con la dieta. Por lo tanto, es fundamental que durante el último tercio de gestación, que es cuando la vaca requiere mayor cantidad de magnesio para finalizar con la formación y crecimiento del feto, y hasta el pico de lactación que es cuando va a perder una gran cantidad de magnesio por la excreción de leche, asegurarse que el animal está recibiendo la suplementación adecuada de magnesio. Es importante implementar medidas apropiadas, de manera que el animal no llegue gordo al momento del parto. Es preferible restringirlo un tiempo antes del parto y guardar la pastura para el momento en que el animal tenga el ternero al pie, para asegurarnos así que reciba con su ración diaria la cantidad necesaria de magnesio El requerimiento diario total de magnesio es de 33 gramos para animales adultos, y de 7 a 9 gramos para los terneros. La mayor susceptibilidad se presenta en bovinos adultos, en los cuales la capacidad de movilización de sus reservas de magnesio es nula y depende, por lo tanto, de la ingesta diaria. Las situaciones de estrés, como los movimientos de hacienda y encierres, desencadenan la aparición de casos agudos, los cuales generalmente terminan con la muerte de los animales. Debido a que esta situación se puede desarrollar en un periodo corto de tiempo, son pocas las veces en que se pueden tomar medidas y detener la mortandad.

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En general, los animales que se ven afectados con más frecuencia son los que están en mejor estado de salud, ya que la movilización de grasa provocaría la captura de magnesio, y por consiguiente una disminución del magnesio sérico. Debido a que las cantidades de magnesio en la mayoría de los alimentos son pequeñas, se necesitan suplementos para compensar esta carencia. En el ganado caprino, el organismo de las cabras actúa con índices metabólicos mayores, por lo que requiere de una mayor cantidad de magnesio para su mantenimiento. Un ejemplo de esto es que la glándula mamaria segrega 29 gramos de sales minerales en cada litro de leche producida, casi 50 % más que la leche de vaca. Otro mineral que se encuentra escaso es el Zinc, el cual es indispensable para el normal crecimiento y salud de los animales, por lo que debe mantenerse en la concentración normal que es de 0.065 mg/100 ml. La deficiencia de zinc causa malformaciones y produce efectos dañinos en las funciones, tanto en animales machos como en hembras, siendo menos marcado en estas últimas. Además puede afectar todas las fases del proceso reproductivo. La mayoría de las plantas y sus componentes contienen por lo menos 0.6g/kg de magnesio, por lo que en general, el consumo de este elemento es inadecuado. Las leguminosas tienen mayor concentración de magnesio que las gramíneas, sin embargo, cuando aumenta el contenido de potasio y nitrógeno en las hierbas jóvenes, disminuye la disponibilidad de magnesio. La mayor parte del magnesio corporal, aproximadamente 70%, se encuentra localizado en la estructura cristalina del hueso, con el 10% de este depósito intercambiable de los tejidos blandos. Todas las células contienen magnesio en forma de catión Mg++, el cual actúa como cofactor de varias enzimas, especialmente en las que transfieren grupos fosfato con aporte de energía. El magnesio se absorbe con dificultad en el tracto digestivo, y se excreta por vía renal. La deficiencia de magnesio en el ganado bovino es susceptible especialmente durante la lactación, puesto que en la leche se excretan grandes cantidades de Mg++, lo que conlleva a la manifestación de la Tetania de los Pastos; esta condición también se presenta cuando las pasturas se fertilizan con grandes cantidades de potasio, las que se acumulan en las plantas, y de esta manera, son ingeridas por los animales. 420


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Excepto para los animales lactantes, las distintas especies de herbívoros y omnívoros, obtienen suficiente cantidad de magnesio si la dieta contiene 1 g/ kg; en el caso de las vacas lactantes, deben recibir una dieta que contenga hasta 3 g/kg. DINAMICA DEL MAGNESIO EN EL ORGANISMO ANIMAL

El metabolismo del magnesio (Mg), difiere entre las especies animales debido a que el sistema digestivo y el tipo de alimentación son diferentes. Las enfermedades relacionadas con la nutrición del magnesio son raras en cerdos y aves de corral bajo condiciones prácticas, debido a que sus dietas están formuladas con un nivel apropiado de magnesio. Por otra parte, la deficiencia de magnesio no es rara en animales de pastoreo, debido a que la concentración de este mineral se encuentra disminuida, y varía según las zonas de la pradera 421


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por diversos factores, tales como: suelo, especies de plantas y madurez. El Tétano de pasto es inducido en rumiantes por la reducción de la absorción de magnesio, cuya causa es el bajo consumo de magnesio y el gran consumo de potasio y compuestos nitrogenados, lo que ocasiona una reducción de la fermentación rumial. Adicionalmente, la tensión por el frío estimula la incidencia de tétano, ya que disminuye la concentración de magnesio en el fluido cerebroespinal. El exceso de magnesio es uno de los factores que puede inducir a la urolitiasis en gatos y ganado y a la enterolitiasis en caballos; sin embargo, el nivel de magnesio en dietas inteligentes, no induce a estas enfermedades. Las enfermedades relacionadas con la nutrición de magnesio, se desarrollan principalmente en combinación con otros factores dietarios y/o ambiéntales en rumiantes, caballos y gatos. El sistema digestivo es extensamente diferente entre las especies animales. Los herbívoros consumen dietas altas en fibra (ricas en celulosa) que proviene de la plantas, y su digestión es en buena parte debido a la fermentación microbial en el rumen (un estómago destacado) de los rumiantes, tales como ganado y ovejas o en el intestino largo de herbívoros monogástricos tales como conejos y caballos. Estos lugares de digestión microbial son grandes debido a que necesitan un mayor tiempo de tránsito para la fermentación. Los carnívoros obtienen originariamente la mayor parte de su alimentación al comer otros animales, y su digestión se lleva a cabo en buena parte, debido al uso de enzimas digestivas. El tracto alimentario en los carnívoros es corto y simple. En omnívoros tales como perros, cerdos y ratas tanto las digestiones enzimáticas como microbiales son importantes, y la estructura del tracto digestivo entre carnívoros y herbívoros es intermedia. La absorción de magnesio es diferente entre las especies animales, generalmente es más baja en los rumiantes que en otros animales. En rumiantes, las ovejas absorben el Mg 1.7 veces más eficientemente que el ganado, debido a que la proporción del área de la superficie a contener es más grande en el lugar principal de absorción de magnesio. La eficiencia de la absorción de magnesio es mayor en caballos que en rumiantes. La absorción de magnesio es menor en cerdos que en ratas. Se sabe que el fitato en la dieta, disminuye la solubilidad de magnesio en la digestión intestinal de animales monogástricos y suprime la absorción de magnesio. Las dietas inteligentes para cerdos contienen granos enteros, alimentos a base de aceites de semillas y salvados, que son ricos en fitato, pero a las ratas generalmente se les proporciona dietas semipurificadas 422


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sin contenido de fitato. Debido a que los gatos tienen un intestino relativamente corto, por lo cual tienen una digestión rápida, la digestibilidad de muchos alimentos naturales es generalmente más baja en gatos que en ratas y perros. Los rumiantes absorben magnesio principalmente del rumen. En las ratas, el principal lugar de absorción de magnesio es el intestino delgado distal o el íleon y colon. Existen pocos reportes que señalen el principal lugar de absorción de magnesio en otros animales domésticos. Se demostró que los cerdos absorben magnesio en el íleo y en el colon. Los Perros y los gatos absorben el magnesio en el intestino grueso. En caballos y conejos, el principal lugar de absorción de magnesio se encuentra en el intestino delgado. Coudray y colegas sugirieron que el transporte activo de magnesio era importante sólo bajo condiciones de magnesio extremadamente bajo en la dieta de ratas, debido a que la cantidad de magnesio absorbido aumentó linealmente con un incremento de magnesio en la dieta hasta el nivel requerido. Algunos investigadores también reportaron que el magnesio es absorbido principalmente, por una difusión pasiva en un consumo usual de magnesio en ratas. Además, los inhibidores metabólicos y el inhibidor de trifosfataso adenosin (ATPasa) no afectaron el transporte transepitelial de magnesio, el cual además sostuvo al transporte pasivo como la principal ruta de absorción de magnesio. Los rumiantes absorben magnesio principalmente a través de la ruta celular al otro lado del epitelio del rumen, por el transporte activo secundario. Los rumiantes obtienen energía de la dieta como ácidos grasos volátiles producidos por los microbios ruminales. Además, los microbios ruminales degradan los componentes nitrogenados alimenticios (nitrógeno de proteína y no proteína) a amoniaco, los cuales reconstituyen la proteína del amoniaco. La proteína microbial contribuye en gran parte a la nutrición proteica de los rumiantes. La absorción de magnesio aumenta al incrementar carbohidratos fermentables preparados en las dietas. La ingestión de carbohidratos fermentables preparados aumenta rápidamente la concentración ruminal de ácidos grasos volátiles y CO2/HCO3, lo cual estimula directamente la absorción de magnesio en las células epiteliales. El consumo elevado de sustancias nitrogenadas incrementa la concentración de amoniaco ruminal a través de la fermentación, debido a que la degradación de la proteína alimenticia es más alta que la síntesis de la proteína microbial en esta condición, la cual reduce temporalmente la absorción de magnesio. Además, la reducción de Ph ruminal incrementa la absorción de 423


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magnesio al incrementar su solubilidad. Las concentraciones de ácidos grasos volátiles y amoniaco afectan la absorción de pH y de magnesio ruminal. La alta concentración de potasio (K) en el rumen, suprime en gran parte y directamente la absorción de magnesio de las células epiteliales. El magnesio es endógenamente excretado tanto en la orina como en las heces. La excreción urinaria de magnesio es mucho más grande que la excreción fecal endógena en ovejas y gatos a los que se les administra magnesio a niveles adecuados. Por otra parte, la excreción fecal endógena es igual a la excreción urinaria en las ratas. Los caballos segregan una mitad del magnesio absorbido en el intestino grueso, y la pérdida fecal endógena de magnesio es mayor que la excreción urinaria. La excreción de magnesio urinario se incrementa con suplementos de magnesio en la mayoría de los animales, y se sabe que existe una buena correlación entre la absorción de magnesio y su excreción urinaria. La concentración de magnesio en la leche de vaca es de aproximadamente 5mM. Una vaca que produce 30 Lt. de leche, perdería 150 mmol de Mg/día en la misma, lo cual corresponde aproximadamente a la mitad del magnesio absorbido. La concentración de magnesio en la leche se encuentra relativamente estable en la vacas con deficiencia de magnesio, pero la producción de leche tiende a disminuir. Las ratas segregan aproximadamente 40% del magnesio absorbido, en la leche. La concentración de magnesio en la leche de yeguas es aproximadamente de 1.6 mM, y pierden de 12 a 40mmol/día de magnesio en la leche. Las yeguas lactantes absorben 160 mmol Mg/día, cuando el requerimiento alimenticio de magnesio se encuentra satisfecho. Por lo tanto, en los caballos, el magnesio absorbido es cuatro veces mayor que su secreción en la leche. La lactancia estimula la absorción de magnesio debido a un aumento del consumo de alimentos y a la eficiencia de la absorción. El balance positivo del magnesio se puede mantener hasta en vacas lactantes cuando se les suministra una cantidad suficiente de magnesio. La principal manifestación de deficiencia de magnesio es el crecimiento retardado, hiperirritabilidad y tétano, vasodilatación periférica, anorexia, descoordinación muscular y convulsión. Aunque la concentración de magnesio en forrajes debería satisfacer generalmente los requerimientos de los rumiantes, varía en gran parte con las especies de las plantas y su madurez, con el suelo y el clima en el cual crecen las mismas. Por lo tanto, el nivel de magnesio en los forrajes es comúnmente bajo, por lo cual se observa hipomagnesemia en herbívoros de pastoreo. La hi424


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pomagnesemia en rumiantes se clasifica: de tipo aguda y de desarrollo lento. Hipomagnesemia Aguda (Tétano de Pasto) El tétano de pasto es el resultado de la hipomagnesemia que ocurre de al comienzo de la primavera, justo después de iniciado el pastoreo. El tétano de pasto casi nunca se se desarrolla en caballos que se alimentan con pastos que contienen concentraciones elevadas de magnesio. La reducción de la absorción de magnesio se considerada el factor principal de la patogénesis, como consecuencia de dietas bajas en magnesio y factores que reducen la biodisponibilidad. El tétano de pasto se encuentra en áreas donde la producción de leche o de carne se encuentra muy desarrollada. Los pastos que se encuentran en áreas con gran producción de ganado, son generalmente ricos en componentes de potasio y nitrógeno, debido a la frecuente fertilización con abono. El ganado que se alimenta en los mencionados pastos tiene el riesgo de paceder de hipomagnesemia, debido principalmente a la absorción precaria de magnesio causada por el potasio. Además, el exceso de componentes de nitrógeno eleva la concentración de amoniaco en los rumiantes, la cual reduce la absorción de magnesio. El consumo de alimentos se reduce por el cambio acelerado del medio ambiente luego del inicio del pastoreo, lo cual disminuye la absorción de magnesio. Las vacas lactantes están más susceptibles a desarrollar el tétano de pasto, debido a la secreción de magnesio en la leche. Además la susceptibilidad al tétano de pasto se incrementa también en otros rumiantes. La concentración de magnesio en los huesos es más baja en otros animales. La reducción del magnesio disponible en los huesos, se relaciona posiblemente a la alta incidencia de tétano de pasto en las vacas más viejas. En los rumiantes, la absorción de magnesio es baja, cuando existe una elevada incidencia de tétano de pasto en animales más viejos. El inicio del tétano de pasto está más asociado con la concentración de magnesio en el fluido cerebroespinal (CSF), que con el magnesio sanguíneo. La concentración de magnesio en el CSF es más baja en vacas afectadas clínicamente que en vacas sin tétano, pero la concentración de magnesio en el plasma es casi similar entre ellas. La baja concentración de magnesio en el CSF está asociada con alteraciones en la concentración monoamina en el sistema nervioso central, la cual que 425


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juega un papel importante en las funciones motoras voluntarias e involuntarias. Por lo tanto, se considera que la alteración de la concentración monoamina juega un papel en la etiología del tétano hipomagnesémico. El inicio del pastoreo tensiona a los animales por los rápidos cambios en el ambiente, incrementa la concentración de potasio circulante y reduce el transporte de magnesio al otro lado del plexo coroideal, una de las causas de esta enfermedad. En resumen, los factores ambiéntales y alimenticios desarrollan sinérgicamente el tétano de pasto. Hipomagnesemia de tipo lenta La hipomagnesemia sub-clínica se observa en el ganado durante muchos meses, específicamente durante el invierno. Cuando la concentración de magnesio en el plasma desciende a niveles críticamente bajos, viene acompañada de síntomas clínicos tales como: falta de coordinación moderada, tétano e hiperirritabilidad. Esta enfermedad es llamada tétano de invierno. El tétano de invierno se desarrolla por niveles bajos de magnesio en la dieta, baja calidad de los alimentos y tensión ambiental tales como frío extremo y clima húmedo. La reducción del consumo de energía suprime la fermentación ruminal, la cual disminuye los ácidos grasos volátiles y las concentraciones de CO2, elevando la concentración amoniaca en el rumen. Además, la reducción del consumo de energía incrementa el pH ruminal, debido a la alta concentración de amoniaco y a la baja concentración de ácido graso volátil en el rumen. Estos cambios disminuyen la absorción de magnesio en el rumen. La hipomagnesemia es común en terneros que consumen leche entera por un periodo de tiempo largo, particularmente en terneros que son amamantados por vacas subclinicamente hipomagnesémicas. Esta enfermedad es llamada tétano de leche. La etiología de esta enfermedad es una simple deficiencia de magnesio. Por lo tanto, los terneros que crecen rápidamente, pueden ser susceptibles a desarrollar tétano de leche. Además la absorción de magnesio disminuye con el crecimiento: 70% para un ternero de 50 Kg y 30% para uno de 75 Kg. La hipomagnesemia también afecta a los terneros lactantes de más edad. Se considera que la arteriosclerosis espontánea (AS por sus siglas en inglés) ocurre en casi todas las especies animales, incluyendo rumiantes salvajes. Aunque la AS es rara en rumiantes adultos, la AS se desarrolla en terneros 426


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que consumen leche entera por un largo periodo de tiempo. También se encontró esclerosis de las arterias en terneros a los que se les suministró dietas artificiales deficientes de magnesio. Los terneros que fueron alimentados con margarina desarrollaron hipomagnesemia y arteriosclerosis severa, la cual se pudo prevenir con una suplementación de magnesio. La deficiencia de magnesio es considerada como detonante de la AS en terneros. La toxicidad por magnesio no ha sido reportada y no aparece en animales a los cuales se les da alimentos naturales. Por otra parte, el exceso de magnesio puede inducir a la urolitiasis en rumiantes y gatos, y a la enterolitiasis en caballos. En el siguiente cuadro resumimos la cantidad de Mg intercambiable disponible de una vaca adulta, donde veremos la pérdida total aún con Mg por debajo del umbral, o sea PERDIDA DE MAGNESIO = 0 MAGNESIO INTERCAMBIABLE DISPONIBLE: HUESO TEJIDOS DOS

4,536 gramos BLAN-

TOTAL

6,710 gramos 11,246 gramos

Pérdida total aún con Mg por debajo del umbral, o sea, pérdida de Mg =0 (producción estimada 20 litros diarios) LECHE

130 mg x litro

2,600 gr/día

TUBO DIGESTIVO

1,5 mg /kg

0,750 gr/día

RIÑON

10 mg% x 8 litros de orina

0,800 gr/día

TOTAL

4,150 gr/día

Como vemos, 4,150 gramos es casi 8 veces la magnesemia normal (0,525 gramos). Por lo tanto, en tres días, el animal entra en hipomagnesemia como resultado de una dieta baja en magnesio. Como en el caso del Ca, el Mg del plasma está ligado a proteínas. La concentración de Mg difusible es menos precisa que la del Ca, pero se considera 427


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que representa del 65% al 67% del total, siendo mayor que la del Ca; esto se explica porque el Ca y el Mg compiten por los mismos puntos de unión de las proteínas. De aquí se deduce que la relación entre Ca ligado y Mg ligado debe ser igual a la relación de las concentraciones totales. La competencia por los mismos receptores proteicos también significa que si la concentración de calcio aumenta, la de proteinato de magnesio disminuirá y la de iones magnesio aumentará. ABSORCION INTESTINAL DE MAGNESIO

Como vemos en la gráfica, la pérdida fecal de magnesio es muy alta en los rumiantes adultos; se calcula que un 75% a 80% se pierde por las heces con dietas normales, y puede llegar hasta un 92% cuando las dietas son ricas en potasio y proteínas de altamente degradables. Particularmente en los rumiantes, la concentración de magnesio iónico (Mg++) a nivel del intestino delgado (íleon), tiende a ser baja por las siguientes razones: 1. La presencia de materiales en la digesta capaces de unir o complejar el Mg al pH intestinal. 2. Las grandes cantidades de agua que son retenidas a nivel del íleon. Está comprobado que el suministro de grandes cantidades de calcio en las dietas de los terneros lactantes, produce una significativa disminución del magnesio a nivel plasmático y óseo. 428


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ABSORCIÓN DE MAGNESIO SEGÚN EDAD

En la figura siguiente podemos observar la importancia que representa la relación Na/K en la absorción intestinal de magnesio. Es evidente que los forrajes voluminosos, y los verdeos invernales (avena, centeno, y gras) contienen elevadas cantidades de potasio y son altamente tetanígenos por disminuir la digestibilidad real del magnesio, y si a ello le sumamos la elevada concentración de proteínas degradables, la utilización de este mineral se encuentra seriamente comprometida

Las glándulas endocrinas se encuentran relativamente comprometidas en la homeostasis del magnesio. Sólo las vacas y las ovejas están sujetas a desórdenes clínicos debidos a deficiencia de magnesio. Las carencias pueden ser clasificadas en dos tipos: las de desarrollo rápido y las de desarrollo lento. En los terneros el desarrollo es 429


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lento, mientras que en las vacas lecheras y en las de carnes adultas es del tipo rápido. La depleción de la concentración de magnesio en el LEC (líquido extracelular) es la causa de los síndromes tetánicos clásicos de hiperexcitabilidad: nerviosismo, micciones frecuentes, temblores, finalmente convulsiones y muerte. Las hipomagnesemias agudas pueden coincidir con el parto o post parto inmediato, pero generalmente están supeditadas a causas ecológicas diversas, condiciones climáticas, temperatura, humedad, etc. En consecuencia, un bovino puede encontrarse en hipomagnesemia subclínica sin sintomatología aparente, y necesita una causa desencadenante para pasar bruscamente a la manifestación aguda. Por esta razón, se puede observar la muerte súbita de los animales, sin causa aparente. Desde el punto de vista bioquímico, todo animal con una magnesemia de 1 mg% en plasma, se encuentra en peligro inminente de sufrir hipomagnesemia aguda si se asocian a las condiciones ambientales arriba mencionadas. Esto permite deducir que el metabolismo del magnesio es sumamente delicado, y que depende básicamente de la ingestión de este elemento por las siguientes razones: 1. La disponibilidad de Mg corporal o endógeno movilizable de sólo 4 a 5 gramos desde el hueso y 6 gramos desde los tejidos blandos. Por cada kilo de leche producido, se pierden 130 mg de Mg, o sea 2,6 gr en una vaca que produce 20 litros de leche equivale a 4,5 veces la magnesemia normal. 2. La absorción a través del tubo digestivo en el animal adulto es sólo del 17 al 20% del Mg ingerido. La mayor cantidad de magnesio que se incorpora al organismo se hace a través de los pre-estómagos (rumen-abomaso); el intestino por sí solo, es incapaz de mantener un balance adecuado. La absorción depende de la relación Na/K y de la concentración de proteínas solubles (degradables). Un exceso de K+ o NH3 bloquea la absorción, situación que se presenta con los pastos nuevos o rebrotes, lo que se agrava por una disminución de la secreción salival (déficit de fibra efectiva), todo esto conduce a un menor aporte de Na y Mg al medio ruminal. Los encierres prolongados en la manga, el transporte, las situaciones de estrés, las vacunaciones o simplemente el acto del ordeñe, son desencadenantes 430


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de las formas sobreagudas en animales susceptibles a estrés. Encefalopatía Espongiforme Bovina La Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o Mal de las Vacas Locas ha sido materia de investigación al ser tratada con magnesio, como en el caso de la terapia realizada por el Sr. Mark Purdey quien es una persona autodidacta, muy observadora y con una capacidad de estudio francamente interesante, que ha publicado sus teorías en varias revistas científicas. Sin embargo, en un principio, sus declaraciones se ocultaron continuamente, y luego fueron criticadas sin presentar argumentos. Posteriormente, coincidentemente fue agredido físicamente, amenazado, boicoteado y finalmente su veterinario y su representante legal murieron en extrañas circunstancias. Esto último, evidentemente, puede no estar relacionado con sus teorías, pero la opinión pública británica ha especulado mucho sobre este asunto. En apoyo de la hipótesis de Purdey, interviene el hecho de que el Ministerio de Agricultura Británico obligó por decreto en 1980 a todos los propietarios de ganado a tratar a sus animales con un insecticida organofosforado denominado en Inglaterra Phosmet, con el fin de eliminar una epidemia de miasis (enfermedad producida por la picadura de una mosca que pone sus huevos sobre la piel de los animales desarrollándose unas larvas que emigran al interior y producen molestias intensas y una reducción notable en la producción de leche), muy extendida en esa época en el país. Purdey se negó a utilizar el producto, en primer lugar porque su granja era ecológica y, en segundo lugar, porque él tenía un tratamiento alternativo muy eficaz y económico que llevaba usando desde hace años, al igual que el resto de los granjeros ecológicos. Además, la dosis de Phosmet recomendada por el ministerio, era mucho más alta que la utilizada en otros países como Irlanda o Suiza. En Francia, el Phosmet fue declarado obligatorio en la zona de Bretaña (aunque la dosis aplicada era menor), lugar donde aparecieron los primeros 20 casos de los 28 que aparecieron en todo el país. Se trata de un insecticida que se rocía sobre la espalda del animal a lo largo de la columna vertebral y que se absorbe a través de la piel, actuando sobre los parásitos y destruyéndolos. Bien, pues Purdey empezó a investigar su teoría con mayor insistencia al observar la total similitud de síntomas que existe entre la EEB y la intoxicación crónica por organofosforados. Es más, con el fin de intentar demostrar su teoría, compró vacas de una granja convencional que desarrollaron al cabo de un tiempo la enfermedad y las trató, junto a su veterinario, como si estuviesen afectadas por una intoxicación por organofos431


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forados, con altas dosis de cloruro de magnesio y con los antídotos convencionales (sulfato de atropina, etc.), observando con sorpresa que los animales mejoraban notablemente. Es más, ni siquiera mostraban síntomas durante su tratamiento; y comprobó también que al suspender el tratamiento, la afección se manifestaba de nuevo. Cuando los técnicos veterinarios del ministerio se enteraron de este caso, se personaron en la granja y ¡le obligaron a llevar a los animales al matadero con el argumento de que era obligatorio el sacrificio en estos casos! AVICULTURA Y MAGNESIO Se debe saber qué tipo de semillas, vegetales y frutas se les debe dar a las aves a la hora de alimentarlas, así como debemos tener idea de porqué suministramos un alimento determinado, y la importancia que tiene hacerlo en una determinada época del año. Sin lugar a dudas los suplementos minerales influyen de manera decisiva en la formación de tejidos, como el muscular, y en la regeneración (previene la degeneración celular) y renovación de éstos en el crecimiento, formación y mantenimiento del cuerpo. Una dieta baja en minerales puede acarrear graves problemas. Las especies de loros que viven en la selva necesitan una dotación diaria de sales minerales ricas en magnesio que las obtiene de las colpas; ellos acuden todas las mañanas religiosamente a obtener las sales de los frutos que les sirven como antídoto y preventivo. Los minerales como el magnesio, contribuyen a la realización de múltiples funciones dentro del organismo de las aves, especialmente para las aves jóvenes en crecimiento. El magnesio influye de manera decisiva en la función orgánica, de tal forma que su carencia provoca serias alteraciones en el organismo. El magnesio interviene en la formación normal del esqueleto, en el desarrollo metabólico correcto, en el crecimiento y sustitución de los tejidos, en la regulación de la presión osmótica de la sangre; en la sangre y linfa se encargará de regular el ph (sodio y potasio), el transporte de oxígeno, producción de glóbulos rojos, en el crecimiento y desarrollo (la falta de magnesio privará a nuestras aves de un plumaje tupido, brillante y colorido), producción de hemoglobina (hierro y cobre), protección frente a determinados parásitos (con ayuda del potasio, sodio, calcio y hierro), liberación de anhídrido carbónico en la combustión de los alimentos, además de participar en el funcionamiento 432


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de glándulas y órganos internos. El magnesio se puede administrar en las aves a través de la alimentación o compuestos ya elaborados para tal objeto. El magnesio abunda en el trigo, la avena y las nueces, y deben ser suministrados a través de la alimentación en proporciones adecuadas para garantizar la salud de cualquier tipo de ave. Finalmente, el magnesio es sumamente importante en animales domésticos. Es un mineral necesario para la absorción del calcio, y el cuerpo de los seres vivos lo utiliza para transportar el calcio a los huesos. Si tuviera que cruzar un río y careciera de barca, no podría pasar a la otra orilla. Aunque llevara a otras diez personas a la orilla con usted, seguiría necesitando una barca. Las otras personas no le servirían para cruzar al otro lado. Habría diez personas inmovilizadas en vez de una sola. Lo mismo ocurre con el magnesio y el calcio. Sin el magnesio para transportar el calcio a los huesos, puede tomarse un cubo entero de calcio sin que le sirva de nada. Circulará por el cuerpo, sin ninguna «barca» que lo lleve a su destino, y se depositará en los tejidos blandos, causando los numerosos problemas ya que hemos mencionado.

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MIS DOS GRANDES AMIGOS: DRA. CAROLYN DEAN DR. MARIO BARBAGALLO LOS MAS GRANDES INVESTIGADORES SOBRE EL MAGNESIO EN EL MUNDO

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Dra. Carolyn Dean

LA IMPORTANCIA DEL MAGNESIO PARA LA SALUD CEREBRAL • Protege al cerebro de los efectos tóxicos de ciertos químicos, como los aditivos incorporados a los alimentos. • Mantiene el calcio fuera de las células; cuando el nivel de magnesio se encuentra bajo, el calcio ingresa abruptamente a las células y las mata. • Cuando el nivel de azúcar y magnesio en la sangre son bajos, el glutamato del monosodio ingresa a las células del cerebro y las mata. El magnesio protege la circulación sanguínea y el cerebro mucho más que cualquier fármaco: • Es vaso-dilatador. • Preserva el endotelio o capa interior de los vasos sanguíneos. • Cierra el canal del calcio cuando es excesivo. 440


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Cuando el cerebro presenta bajos niveles de magnesio Las personas con déficit de magnesio corren mayores riesgos de padecer diversos problemas de salud, incluyendo infarto cerebral y sus severas complicaciones, que suponen el aumento de daño neurológico y una recuperación lenta. Debemos tener en cuenta también que una pobre ingesta de magnesio nos expone a daños neurotóxicos producto de la gran cantidad de químicos ambientales, incluyendo los que se encuentran en el aire, los alimentos y el agua, y en muchos casos a enfermedades como alzhéimer y parkinson. Estas condiciones son el equivalente neurológico de la enfermedad al corazón, ya que tanto el corazón como el cerebro son tejidos que liberan energía eléctrica y ambos requieren un adecuado nivel de magnesio. En la actualidad, recién comienza a comprenderse la complejidad de los mecanismos de hiperexcitabilidad del sistema nervioso central debido a la deficiencia del magnesio. Lesiones cerebrales La lesión cerebral traumática es un gran problema de salud pública mundial. De acuerdo a estudios realizados con animales de laboratorio, sabemos que los niveles de magnesio en el cerebro caen dramáticamente ante una situación de lesión, ya que cuando ocurren este mineral se agota rápidamente. Los estudios en víctimas de trauma, tanto en animales como en humanos, asocian el nivel de magnesio con una mejor y más rápida recuperación. Administrar cantidades adecuadas de magnesio ayuda también a mejorar el proceso curativo. Si su niño recibe un golpe fuerte en la cabeza o cualquier integrante de la familia sufre un accidente automovilístico, informe a su médico que el sulfato de magnesio reduce significativamente el edema cerebral que se forma luego de una lesión. Lesión cerebral y alcohol Los Dres. Bella y Burton Altura, estudian la relación directa causa-efecto entre el dolor de cabeza inducido por el consumo de alcohol y el riesgo de lesión e infarto cerebral. Ellos afirman que beber alcohol de manera frecuente se asocia a un número creciente de casos de parálisis cerebral (infarto) y muerte súbita. El alcohol causa además vaso-espasmos y ruptura de las arterias cerebrales. En estudios de laboratorio con animales, altas dosis de alcohol 441


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causaron una rápida caída de los niveles de ionmagnesio en el cerebro y una elevación del calcio, seguido por espasmos y ruptura de vasos sanguíneos cerebrales (parálisis o infarto cerebral). En estudios con humanos, a las personas que sufrieron una leve lesión en la cabeza se les diagnosticó déficit inicial de iones-magnesio; mientras mayor la lesión, mayor y más profundo el déficit de ion-magnesio y mayor el nivel de ion-calcio comparado con el de ion-magnesio. En las mujeres, el dolor de cabeza de la tensión pre-menstrual y su exacerbación por el alcohol también es acompañado por déficit de ion-magnesio y elevación de la proporción ion-calcio a ion-magnesio. El sulfato de magnesio endovenoso corrige tanto el dolor de cabeza de la tensión pre-menstrual como el déficit de suero en los iones-magnesio. Derrame cerebral La rotura de un coágulo de sangre que bloqueaba un vaso sanguíneo del cerebro es todo lo que se necesita para ocasionar un derrame. El daño en un espacio tan pequeño destruye funciones muy importantes del cerebro. Se cree que las causas de los derrames son la hipertensión, la arteriesclerosis y complicaciones de la diabetes, todas relacionadas con la baja cantidad de magnesio. Mantener los vasos sanguíneos fuertes, prevenir que la sangre se coagule en forma inadecuada e incluso sanar las áreas dañadas por el derrame, están dentro del alcance del Magnesio Milagroso. Los Dres. Bruce Rindy Sean Dalton desarrollaron el procedimiento RELOX para el derrame cerebral, el cual consiste en una solución mineral de vitaminas aplicada vía intravenosa, con un marcado énfasis en el magnesio, y las aplicaciones simultáneas de oxígeno con una máscara. Dalton y Rind presentaron su protocolo RELOX durante la Conferencia de Neurociencia realizada en noviembre de 2005 en Washington. El discurso de inauguración, a cargo del Dalai Lama, honró a los más de treinta mil asistentes a la conferencia. En su ponencia, “Rehabilitación del derrame cerebral: una investigación de recuperación clínica y neurológica con intervención nutriente de oxígeno,” los doctores señalaron que existe poca investigación centrada en el potencial de intervenciones nutraceúticas y biológicas económicas para mejorar y/o restaurar el funcionamiento clínico y neurológico en pacientes con derrames subagudos crónicos que viven con parálisis y sin esperanzas de cura. Le dijeron al público que el procedimiento RELOX fue administrado a 442


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una población de más de 200 pacientes que han sufrido los efectos secundarios del derrame cerebral por períodos de entre unos cuantos días hasta más de veinte años. Sus resultados han sido nada menos que milagrosos. Los pacientes con impedimentos de leves a moderados experimentaron una significativa recuperación clínica de las funciones cognitivas, motoras y sensoriales después de tres tratamientos de 40 minutos, sin efectos adversos importantes. Los escaneos con Tomografía Computarizada de Emisión de fotón (TCEF) sugirieren “la recuperación del volumen funcional cerebral relacionado con el flujo sanguíneo cerebral y un aumento en el metabolismo”. Al contrario de la mayor parte de la opinión médica, los doctores Rind y Dalton demostraron que el área de daño por derrame cerebral puede estimarse relativamente viable, funcionalmente baja, aunque las regiones afectadas pueden ser recuperables por un periodo más amplio después de un derrame u otro infarto cerebral.” Los doctores saben que esta es una posibilidad real porque su procedimiento ayudó a la mayoría de los pacientes tratados. Ellos afirman: “Dados los beneficios potencialmente importantes, personales, sociales y económicos para los pacientes y la sociedad, se garantiza una mayor investigación de la eficacia, seguridad y mecanismos de acción en el aspecto clínico y neurológico del procedimiento RELOX.”

CIRUGÍA DE CEREBRO Y MAGNESIO Durante y después de una operación de cerebro muchos atributos del magnesio entran en juego para prevenir el infarto cerebral y evitar que el calcio ingrese a las células dañadas, disminuyendo la incidencia de ataques y espasmos. Estos efectos favorables han sido probados científicamente en estudios realizados en animales, pero la experiencia clínica en la sala de operaciones de neurocirugía también prueba su eficacia pues se están salvando vidas. Muchos cirujanos ya asumen como standard procedure (procedimiento normal) administrar magnesio endovenoso a todos sus pacientes quirúrgicos antes de la operación. El Dr. Bernard Horn, cirujano general en California, ha administrado sulfato de magnesio por vía endovenosa a más de ocho mil pacientes en un período de 15 años. El Dr. Horn informa que la presión sanguínea, tan alta como 20 sobre 15, se normaliza antes de la intervención quirúrgica.

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El sulfato de magnesio endovenoso también actúa como un anestésico general de manera que, durante la operación, la dosis de otros anestésicos químicos puede reducirse de forma segura. Usar magnesio endovenoso ha dado como resultado menores índices de dolor post-operatorio: se necesitan menos medicamentos para el dolor dentro de las veinticuatro horas después de la operación y como consecuencia se reducen la náusea y el vómito. Cuatro cosas que usted debe saber sobre el magnesio y la cirugía cerebral 1. Los buenos neurocirujanos suministran magnesio a todos los pacientes antes de ser operados. 2. El magnesio ayuda al cerebro a recuperarse de una lesión en la cabeza. 3. El magnesio puede evitar infartos y ataques cerebrales, o reducir su impacto. 4. El sulfato de magnesio es por lo tanto un agregado seguro y menos costoso que los anestésicos generales como propofol, remifentanil y mivacurium. El magnesio y los ataques El cerebro desarrolla una constante actividad eléctrica. Las células cerebrales la estimulan o suprimen en un consistente y delicado equilibrio. Estas células son como interruptores: algunas están prendidas y otras apagadas por químicos de los neurotransmisores. La acción de estos no podría realizarse sin calcio, magnesio y zinc, que juegan diferentes roles en el “prendido y apagado” de las células nerviosas ante la estimulación eléctrica. Las células cerebrales alteradas por traumas, químicos o estrés severo pueden quedar permanentemente prendidas y emitir “calor” (electricidad) excesivo que puede derivar en un ataque. El magnesio eleva el umbral de protección contra los ataques, reduciendo incluso las posibilidades de que se produzcan. Estudios experimentales han demostrado que bajos niveles de magnesio en el cuerpo reducen significativamente el umbral de protección que evita que se produzca un ataque. Nota: La Dra. Carolyn Dean, M.D., N.D., es doctora en medicina, naturópata, activista ambientalista, acupunturista, homeópata y gran conocedora del uso de hierbas en medicina, nutricionista, escritora, investigadora e inventora. El enfoque de su práctica médica, desde sus inicios en 1979, es enseñar a las personas sobre sus opciones naturales y las elecciones clave para lograr una salud óptima. La Dra. Dean es autora de varios libros, entre ellos “El magnesio milagroso”. Su página web es: www.carolyndean.com 444


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ENTREVISTA AL DR. MARIO BARBAGALLO La revista Bien de Salud tuvo la oportunidad de entrevistar al Dr. Mario Barbagallo en el Hotel Westin de Lima, Perú. El Dr. Barbagallo es de nacionalidad italiana, médico especialista en medicina interna y geriatría, y además es promotor del magnesio, mineral indispensable para nuestra salud. RBDS: Dr. Barbagallo, le damos la bienvenida al Perú y agradecemos que esté con nosotros para brindarnos un poco de su tiempo. Quisiéramos hacerle algunas preguntas. Dr. Mario Barbagallo: Encantado, para mí es un placer. RBDS: La primera pregunta que nos gustaría hacerle después de escuchar que en sus conferencias siempre menciona el magnesio es ¿por qué es importante consumirlo? Dr. Mario Barbagallo: El magnesio es un ion muy importante para que 445


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nuestras células funcionen de manera adecuada. El magnesio es un ion intracelular muy importante para el funcionamiento de las enzimas celulares. Recordemos que más de 300 encimas del organismo son magnesio dependiente y, si no tenemos niveles adecuados de este mineral, las enzimas no pueden realizar su labor en el organismo. RBDS: Es como el aceite para una máquina... Dr. Mario Barbagallo: Exacto. RBDS: Usted menciona que necesitamos consumirlo como complemento porque aunque nuestro cuerpo tiene magnesio, no lo produce. Además, el organismo lo elimina cuando sudamos e inclusive cuando estamos estresados. Dr. Mario Barbagallo: Exacto. El magnesio es seguro, se puede consumir sin ningún problema. Cuando nuestros niveles de magnesio descienden de manera peligrosa, nos sentimos fatigados y con muchos síntomas específicos como, por ejemplo, la depresión. RBDS: Lo ideal es que tomemos suplementos desde jóvenes, pero ¿qué pasa si no lo hemos hecho durante muchos años? Si hablamos de un adulto mayor, ¿es necesario que su ingesta de magnesio sea habitual? Dr. Mario Barbagallo: El magnesio es importante en todas las etapas de vida, sin embargo, en los ancianos lo es mucho más, porque generalmente consumen pocos alimentos que lo contienen; además los adultos mayores absorben menos magnesio. Para explicarlo mejor, el cuerpo de una persona joven solo absorbe el 30 por ciento del magnesio que ingerimos de los alimentos; en el caso de los ancianos, este porcentaje es mucho menor. Por otro lado, la mayoría de adultos mayores tienen problemas de riñón y expulsan por medio de la orina el poco magnesio que tienen en el cuerpo. Los síntomas más comunes de carencia de magnesio son la falta de energía y la debilidad muscular. Esto último es sumamente importante: el magnesio es fundamental para las contracciones porque colabora en la composición del ATP, que vendría a ser la gasolina de nuestro cuerpo. RBDS: Se habla mucho de que las mujeres tienen mayor riesgo de padecer osteoporosis, y siempre relacionamos la osteoporosis con deficiencia de calcio, sin embargo, el magnesio evita que el calcio se endurezca y ayuda a que los huesos tengan flexibilidad. ¿Es así, doctor? Dr. Mario Barbagallo: Eso es verdad. El hueso es el mayor depósito de 446


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magnesio de nuestro cuerpo. El 5 por ciento del magnesio se encuentra en los huesos; por lo tanto, la osteoporosis se genera tanto por falta de calcio como por carencia de magnesio. RBDS: Dr. Barbagallo, en la actualidad existe un gran porcentaje de personas que padecen enfermedades como la hipertensión arterial, diabetes, obesidad, etc., ¿por qué en estos casos es necesario considerar la ingesta de suplementos de magnesio? Dr. Mario Barbagallo: Porque hemos hecho muchas investigaciones en pacientes diabéticos e hipertensos y la falta de magnesio es muy común en ellos. Las personas que padecen diabetes tienen niveles extremadamente bajos de magnesio porque lo eliminan por la orina. El exceso de glucosa facilita la excreción de magnesio y determina una falta de magnesio porque lo elimina por la orina; por esta razón, muchos diabéticos tienen una carencia de magnesio intracelular. Otro asunto muy importante es que la medida de los niveles de magnesio en sangre no es un indicativo de carencia de magnesio intracelular. Hemos demostrado que hay muchísimos diabéticos e hipertensos que tienen niveles normales de magnesio en la sangre, pero a nivel celular sus niveles son muy bajos. RBDS: Usted se refiere a que esta medida es un poco engañosa... Dr. Mario Barbagallo: Exactamente. La carencia de magnesio no se determina fácilmente con un análisis de sangre común realizado en un laboratorio. RBDS: ¿Existe una prueba que pueda determinar con certeza nuestros niveles de magnesio a nivel celular? Dr. Mario Barbagallo: Sí, existe una prueba para medir el magnesio a nivel celular, pero lamentablemente es muy cara y está limitada a la investigación. Por eso es sustancial entender que la falta de magnesio es algo común en la mayoría de personas, más aún en las que padecen diabetes, hipertensión y en los ancianos. RBDS: Doctor Barbagallo, es importante que los lectores sepan que además de ingerir alimentos que contengan magnesio también es necesario tomar un complemento. Queremos que nos comente sobre este tema porque muchas personas dicen que conocen las bondades del magnesio pero que lo toman a veces, cada dos días o tres veces a la semana, ¿es suficiente tomarlo de esa manera? 447


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Dr. Mario Barbagallo: De ninguna manera, y la razón es que el cuerpo funciona todos los días y también elimina sustancias diariamente, entre ellas, el magnesio. RBDS: ¿Cuantos miligramos de magnesio debemos ingerir diariamente? Dr. Mario Barbagallo: Si hablamos de magnesio básico, el magnesio elemental, la cantidad necesaria recomendada es de aproximadamente 400 miligramos; pero en los distintos complementos que encontramos en el mercado podemos observar que se agregan otros compuestos por lo que la cantidad real de magnesio elemental a veces es difícil de determinar. RBDS: Entonces, es necesario saber exactamente el contenido de magnesio elemental que tiene cada suplemento para elegir el más adecuado. Dr. Mario Barbagallo: Sí, es muy importante leer las etiquetas. RBDS: Pasando a otro tema, tenemos entendido que en algunos países europeos se ha incluido en el protocolo médico colocar ampollas de magnesio en casos de eclampsia o de pre-eclampsia y en algunos otros cuadros de emergencia. Evidentemente esto es producto de investigaciones que han demostrado que el magnesio es eficaz para resolver estos casos. Dr. Mario Barbagallo: Sí, está demostrado que el magnesio puede reducir la presión arterial en una embarazada y que es el tratamiento más seguro en la pre-eclampsia. También se puede usar para prevenir la hipertensión, como tratamiento de la diabetes, y para aliviar muchas enfermedades específicas en los ancianos. RBDS: Para hacer un resumen, usted nos ha mencionado que el magnesio es necesario como complemento diario porque nos ayuda en más de 300 procesos enzimáticos; que lo podemos encontrar en los alimentos, pero también sabemos que es prácticamente imposible ingerir la cantidad adecuada solo de los alimentos, es decir, tendríamos que comer enormes cantidades de ciertos vegetales y frutos secos para cubrir nuestras necesidades diarias. ¿Estamos en lo correcto? Porque algunas personas pueden pensar “yo como frutos secos, ingiero alimentos que contienen magnesio, por lo tanto, no necesito un complemento”. Dr. Mario Barbagallo: En primer lugar, la dieta occidental es muy procesada y contiene poco magnesio. Entre los alimentos ricos en magnesio tenemos: la fibra, el trigo integral, las legumbres, los vegetales verdes, pero en 448


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realidad los alimentos ricos en magnesio son pocos. No es fácil obtener una cantidad adecuada de magnesio solo por medio de la alimentación, en general se necesita un complemento. RBDS: Finalmente, podemos decir que el magnesio tiene muchas funciones en nuestro cuerpo y no tiene ningún efecto colateral. Dr. Barbagallo, muchas gracias por su tiempo. Dr. Mario Barbagallo: Para mí ha sido un gusto conversar con ustedes y compartir mis conocimientos sobre las bondades de este maravilloso mineral. Gracias.

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EL MAGNESIO Y LA MEDICINA PREVENTIVA Segn el New York Times el uso del magnesio como un medicamento preventivo, clínico y de emergencia significaría el desastre para la industria médica de 1.6 billones de dólares en los Estados Unidos. El Dr. Frank D. Gilliland, profesor de medicina preventiva en la Escuela Keck de Medicina, y sus colegas supervisaron a más de 2,500 pre-adolescentes y adolescentes en una docena de comunidades de California del sur, rastreando lo que estos niños comían y midiendo la función pulmonar (cuan bien sus pulmones trabajan). El equipo encontró que los niños que comen muchas frutas y jugos antioxidantes así como aquellos que consumen una abundancia de magnesio y potasio-se desempeñan mejor en las pruebas de función pulmonar que niños que comen menos de dichos nutrientes. Según el Dr. Ronald Elin y el Dr. Robert Rude, “el refinamiento y el procesamiento de granos y otros comestibles típicamente resultan en la pérdida del 70% o más del contenido de magnesio (así como otros nutrientes). La conversión del trigo en harina resulta en una pérdida del 82% de magnesio. Refinando el arroz en arroz pulido sacrifica el 83% del magnesio. La molienda del maíz en almidón pierde el 98% del magnesio. Cuando se cocinan los frijoles de la soja, estos pierden el 69% de su magnesio. La harina de avena de rápido-cocción solo proporciona aproximadamente el 15% del magnesio por comparación con el cereal bajo una lenta cocción La ingesta suboptima de magnesio ha sido asociada con las siguientes condiciones prevalentes y potencialmente serias:  ADD/ADHD  Alzheimer  Angina  Desordenes de Ansiedad  Arritmia  Artritis- Reumatoide y Osteoartritis  Asma  Autismo  Desordenes Auto inmunes de todos los tipos  Caries  Parálisis Cerebral - en niños de madres magnesio deficientes  Síndrome de Fatiga Crónica 451


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 Enfermedad Congestiva Cardiaca  Constipación  Dientes torcidos -mandíbula estrecha - en niños de madres magnesio-deficientes  Depresión  Diabetes- Tipo I y II  Desordenes del comer - Bulimia, Anorexia  Fibromialgia  Desordenes del estómago - incluyendo ulcera péptica, la enfermedad de Crohn, colitis, alergia a las comidas  Enfermedad Cardiaca- Arteríosclerosis, alto colesterol, alto triglicéridos  Enfermedad Cardiaca - en infantes nacidos de madres magnesio-deficientes  Alta Presión Sanguínea  Hipoglucemia  Desempeño Atlético Disminuido  Convulsiones Infantiles - en niños nacidos de madres magnesio-deficientes  Insomnio  Piedras Renales  Enfermedad de Lou Gehrig  Migrañas- incluyendo del tipo racimo  Prolapso de la Válvula Mitral  Esclerosis Múltiple  Contracturas Musculares  Debilidad muscular, fatiga  Miopía- en niños de madres magnesio-deficientes  Obesidad- especialmente obesidad asociada con dietas de alto contenido carbohidrato  Osteoporosis- el solo hecho de agregar magnesio puso en reversa la pérdida ósea  Enfermedad de Parkinson  PMS- incluyendo el dolor menstrual y sus irregularidades  PPH- Hipertensión Pulmonar Primaria  Enfermedad de Raynaud  SIDS- Síndrome de Muerte Súbita Infantil  Derrame  Síndrome X- Resistencia a la insulina  Desordenes de Tiroides - bajo, alto y auto-inmune. 452


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EL COMPORTAMIENTO FACTORIAL DEL MAGNESIO

LO MEJOR DE LO MEJOR Factores Cuantitativos Correspondientes al Status del Magnesio en el Mundo moderno. J.R. Marier El creciente soporte que la humanidad ha encontrado en las provisiones de alimentos refinados ha significado una ingesta gradualmente decreciente del magnesio en el mundo contemporáneo. Por lo tanto, en lugar de la ingesta de 410 mg/día estimados para el año 1910, la ingesta contemporánea de magnesio se promedia hoy en día en menos de 300 mg/día. Esta situación contemporánea se ilustra en la tabla I, que presenta un compendio de recientes encuestas conducidas en Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania Oriental, y EE.UU. Nótese que, cuando se expresa en relación al “Requerimiento Diario Asignado” (RDA) propuesto por la Academia Nacional Americana de Ciencias, la ingesta contemporánea de magnesio oscila entre una mínima adecuacidad hasta una dosis tan baja como el 50% del subóptimo. Aparte de los datos mostrados en la tabla, se ha reportado recientemente que la ingesta de magnesio entre las mujeres jóvenes en la región de Seattle promedia “menos del 2/3 del RDA”. También, una tendencia idéntica prevalece entre ambos hombres y mujeres en el Kentucky Central en dónde “la amplia distribución de bajas ingestas de magnesio... debería ser reconocida por los nutricionistas”. No es por lo tanto sorprendente que se hayan hecho recientes alusiones ha “la malnutrición del magnesio” en el mundo contemporáneo. Podría argüirse que la reportada y actual inadecuacidad de Mg dietético es ilusoria debido a que el RDA se puso demasiado alto en primer lugar. Sin embargo, como fue discutido en una revisión anterior, aunque estudios de balance metabólico han indicado que los humanos pueden mantener un balance positivo de magnesio a ingestas que representan sólo el 60% de lo propuesto por el RDA, tales ingestas bajas de magnesio probablemente representan un mero nivel de “subsistencia”. No debe olvidarse que los estudios de balance metabólico son conducidos bajo condiciones de reposo relativo que no representan los estreses o excesos de la vida contemporánea. La importancia del factor del estrés se ha revelado en estudios con varias especies animales. Por lo tanto, en estudios con cerdos, la suplementación con magnesio 453


El Magnifico Magnesio aumentó la función cardiaca y la supervivencia durante un estrés hemorrágico y también incrementó la supervivencia durante “un estrés de transporte”. También, después de un estudio a largo plazo con ratas estresadas al frío, se concluyó que: “Aunque la ingesta subóptima crónica de magnesio puede que no resulte en signos abiertos de Mg deficiencia, reduce severamente la resistencia al estrés”. Uno de los problemas en marcha concernientes al estatus subóptimo del magnesio es que puede eludir diagnosis fácilmente. El hecho de que la depleción intracelular de magnesio puede ocurrir sin cambio detectable en la concentración sérica de magnesio ha sido reportada previamente y ha recibido énfasis en recientes reportes. También, Caddell ha comentado sobre las limitaciones del test de carga del magnesio, que “sirve como guía” de la adecuacidad de las provisiones de magnesio en un paciente, pero no cuantifica la deficiencia”. Recientemente, se ha sugerido que el monitoreo electrocardiográfico podría proveer un índice exacto del estatus intracelular del magnesio cardíaco. El énfasis acerca del magnesio miocardial intracelular es entendible cuando consideramos que el corazón puede depletarse selectivamente de magnesio, mientras que el contenido de magnesio de otros músculos permanece sin cambio. En consecuencia, se ha sugerido que la pérdida miocardial de magnesio es un factor que podría predisponer tales corazones a fatales arritmias, calcificaciones, necrosis, e infarto La interpretación de lo que la pérdida miocardial de magnesio de hecho significa, sobre todo en tejido no-necrosado, establece un dilema, es decir, ¿es la pérdida de magnesio meramente una consecuencia del infarto, o es que una Mg-depleción previa puede predisponer al corazón a un proceso de infarto subsecuente? Lehr ha presentado recientemente un tratado comprensivo de los varios mecanismos magnesio-relacionados involucrados con la necrosis miocardial; entre los puntos discutidos están: (1) en el trauma cardíaco, la pérdida de magnesio miocardial es el disturbio electrolítico más temprano en ocurrir; (2) la pérdida de magnesio miocardial puede ocurrir en células que parecen normales, y no necesariamente requiere de lesiones morfológicas obvias que pudiesen verse bajo el microscopio de luz; (3) la pérdida de magnesio miocardial representa un estadio temprano prenecrótico de procesos intracelulares aberrantes.

Deficiencia de Magnesio y el vaso-espasmo coronario: papel de la muerte cardiaca súbita. Kul D. Chadda, Neil A. Schultz La muerte cardiaca súbita sigue siendo una causa significativa de muerte en los Estados Unidos. La mayoría de los pacientes se encuentran con alguna enfermedad arterial coronaria, pero se han implicado otras causas: anormalidades estructurales, defectos de conducción eléctrica, entamponamiento pericardial, enfermedad miocardial, enfermedad cardiaca valvular, embolismo coronario, y ruptura cardiaca. En algunos pacientes no se encuentra ninguna anormalidad patológica. También se ha sugerido que los espasmos arteriales coronarios, quizás con arritmia cardiaca 454


El Magnifico Magnesio consecuente podrían jugar un rol significativo en la muerte cardiaca súbita; sobre todo en el último grupo de pacientes. Ha habido reciente interés en el rol que el magnesio juega en la muerte cardiaca súbita. Un estudio canadiense por Anderson et al mostró un aumento de muerte súbita en las áreas provistas con agua suave, siendo las aguas de estas áreas deficientes en magnesio. Se sintió que la disminución del magnesio jugó un rol significativo en el aumento de la muerte súbita en áreas de agua suave. Otros han apoyado este concepto. Extendiendo estos hallazgos Turlapaty and Altura lograron demostrar recientemente que las arterias coronarias caninas aisladas exhiben un vasotono arterial coronario incrementado y respuestas contráctiles potenciadas a la norepinefrina, la acetilcolina, la serotonina, la angiotensina y el potasio en ausencia del Mg. Además, un aumento de la tensión o el vasospasmo no ocurrió con una alta concentración de Mg. Siendo su conclusión que este aumentó en el vasotono arterial coronario con hipomagnesemia podría resultar en un espasmo arterial coronario. Durante los últimos años la ergonovina intravenosa se ha usado para inducir el espasmo coronario. El espasmo de la arteria coronaria ha sido descrito en el hombre en relación a una forma variante de angina asociada con una elevación del segmento ST, arritmias cardíacas y como una causa del infarto de miocardio con arterias coronarias normales. En nuestro estudio intentamos mostrar un aumento en la incidencia de espasmos arteriales coronarios, como exhibido por la elevación del ST, después de la estímulación con ergonovina en perros que eran deficientes en magnesio. La muerte cardiaca súbita, por las noches o tras una convulsión, ha sido previamente reportada en perros hechos hipomagnesémicos. Estas observaciones se relacionaron a la tetania Mg deficiente. En nuestro estudio, una hiperirritabilidad en los perros fue ocasionalmente notada por sus guardianes. Debería notarse que el propósito de este estudio no fue el de estudiar los cambios inducidos por la Mg deficiencia en los perros. Si es que el desorden convulsivo generalizado que se ha notado inmediatamente antes de la muerte refleja una isquemia miocardial o un fenómeno relacionado con la arritmia no ha sido estudiado. Una caída en el nivel de magnesio resulta en un aumento en la excitabilidad de las neuronas y un aumento de la transmisión neuromuscular; sin embargo, el mecanismo preciso de la muerte súbita no ha sido descrito. Chutkow and Grabow han mostrado que en ratas jóvenes mantenidas en una dieta magnesio-deficiente, el Mg cerebral disminuyo exponencialmente, y estos animales previamente insensibles a los estímulos de ruido, rápidamente exhibían convulsiones de frecuencia y severidad incrementante. En conclusión, estos resultados indican que la vulnerabilidad de las arterias coronarias a los espasmos incrementan con la Mg deficiencia en los perros intactos, y que la muerte súbita puede estar relacionada con las consecuencias del espasmo coronario.

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Interacciones entre el Mg, Na y K en las Enfermedades Coronarias. Burton M. Altura, B. T. Altura La enfermedad coronaria del corazón (CHD) tiene un alto índice de mortalidad y de morbilidad. Aunque está bien establecido que un número de factores juegan roles importantes en la etiología del CHD, no está claro cual es el rol de los minerales dietéticos tales como el sodio (Na), potasio (K) y magnesio (Mg) pudiesen tener o cual sería el rol que juegan en la regulación del tono arterial coronario. El material aquí revisado indica que los niveles plasmáticos y tisulares miocardiales de Na, K y Mg están alterados en varios tipos de CHD (ejemplo, falla cardiaca congestiva, infartos al miocardio, angina, muerte súbita, y enfermedad isquémica del corazón). Varias de estas enfermedades cardiacas se asocian con un estado hipomagnesémico. Las estadísticas nutricionales, particularmente en el mundo occidental, indican que nuestra ingesta dietética de Mg ha ido constantemente en declive desde el comienzo del siglo hasta el punto en el que muchos de nosotros estamos ante una Mg-deficiencia fronteriza o verdadera. Se muestra claramente aquí que el agua dura no necesariamente implica un alto, o suficiente, nivel de Mg. Se ofrece un raciocinio por el cual “la historia del agua dura” y su vinculo con la enfermedad cardiovascular ha permanecido controversial. Los hallazgos experimentales revisados aquí indican que la concentración extracelular de Mg ([Mg2+]0) es importante en el control del tono arterial coronario vía la regulación de los sitios de intercambio Mg/Ca en la membrana vascular. Una reducción en ([Mg2+]0) produce vasospasmo coronario y una potenciación de los agentes vasoconstrictores al permitir el ingreso excesivo de [Ca2+]0. Aunque alteraciones en ya sea [K+]0 o [Na+]0 a lo largo de un rango fisiológico por si mismo, no resultan en un vasospasmo coronario, una reducción o una elevación del [Na+]0 en la cara de un déficit de Mg2+ exacerbará el vasospasmo coronario notado con una reducción en sólo [Mg2+]0. En general, nuestros datos sugieren que el Mg2+ podría estar controlando una bomba Na+-Ca2+ la cual es esencial para el mantenimiento del tono vascular coronario normal. Aunque el Na y el K juegan roles importantes gobernando la actividad eléctrica del corazón, no está claro si son las células musculares cardiacas o las células lisas musculares coronarias la que son alteradas. Aun permanece especulativo si es que estos dos minerales influencian el diseño estructural de las paredes vasculares ya sea afectando el movimiento osmótica del agua, los mecanismos de intercambio NaCa, el transporte electrogenico de cationes, o la reactividad vascular; experimentos definitivos, que sean tanto animales como humanos en naturaleza, con respecto a estas teorías sobre el efecto de las células musculares lisas vasculares coronarias no están disponibles. En Terranova, Finlandia y Carolina del Sur, en particular, parece haber una asociación fuerte entre la baja ingesta de Mg dietético, el bajo Mg en suelo, el bajo Mg acuífero y una alta incidencia en la elevación de la presión sanguínea entre sujetos humanos que viven en estas diversas regiones geográficas. ¿Podría haber un posible “vinculo verdadero” entre la Mg-deficiencia y el desarrollo de una incidencia más alta que la normal de pacientes con enfermedades hipertensivas en estas regiones geográficas? 456


El Magnifico Magnesio Varias recientes investigaciones señalan hacia una relación causal entre el contenido reducido de [Mg] en el músculo cardíaco y las arterias coronarias con la mortalidad de muerte súbita (no ocIusiva) (SDIHD), cuya incidencia es la más alta en aquellas regiones geográficas con agua potable suave o un suelo pobre en Mg. Interesantemente, de los minerales que están deficientes en el agua suave, el Mg es el único elemento que se ha encontrado consistentemente más bajo en el músculo cardíaco de las víctimas de SDIHD.

El magnesio como el regulador fundamental del ciclo celular. Graeme M. Walker, John H. Duffus

Una hipótesis para dar cuenta de la regulación del ciclo celular eucariótico ha sido formulada en la que la concentración del magnesio libre actúa como el transductor fundamental del tamaño celular que correlaciona el crecimiento celular con la mitosis y con la división celular. Se propone que los niveles de magnesio intracelular controlan la temporización de los husos y los ciclos cromosómicos variando periódicamente durante el ciclo celular. Así, una gradual, volumenrelacionada, caída en la concentración del magnesio durante la interfase, la cual se termina por rápidos y transitivos flujos en la mitosis, se postula ser necesario para detonar ambos el derribamiento de los microtúbulos y la condensación de los cromosomas. Este esquema general, originalmente desarrollado para la levadura de fisión, el Schizosaccharomyces pombe, puede aplicarse a la división celular superior (incluso las células tumorales) asignando un papel regulador central al magnesio. Por ejemplo, puede mostrarse que la disponibilidad del magnesio forma la base mecánica de muchos modelos teóricos de ciclo celular, y puede también explicar los efectos de muchos reguladores de ciclo celular propuestos, incluso del calcio y el AMP cíclico. El magnesio es fundamentalmente importante en bioquímica, siendo la única sustancia conocida en la Naturaleza con la capacidad intrínseca de regular la miríada de reacciones que constituyen el crecimiento celular y el metabolismo [14, 78, 95]. A pesar de esto, relativamente poca atención se ha prestado hasta ahora a este cation en el control de la multiplicación celular. En esta área, el énfasis se ha colocado más en el papel de los iones de calcio [9, 28, 59, 74,105]. Sin embargo, reportes recientes han resaltado la importancia del magnesio, en lugar de la del calcio, en el control de la proliferación de células tumorales [60, 61, 83] y han ido tan lejos como hasta sugerir que son los defectos de un sistema regulador de magnesio los que están fundamentalmente enlazados a la transformación maligna. Además, un reciente papel por Jerzmanowski and Staron [46] ha propuesto que el ion de magnesio actúa como un gatillo de la transición condensación-decondensación en la cromatina durante la mitosis. Por un número de años, hemos hipotetizado que la concentración de magnesio actúa como el transductor fundamental del tamaño de la célula en el control del ciclo celular, y en particular de la división nuclear La evidencia experimental que apoya a esta hipótesis se describe en los papeles citados pero la hipótesis no ha sido plenamente desarrollada en ninguno de ellos. El 457


El Magnifico Magnesio objetivo del presente papel es el de perfilar la hipótesis como se aplica a la levadura de fisión, el Schizosaccharomyces pombe, y para examinar su aplicabilidad a otras células y a otros modelos de ciclo celular, incluso a aquellos que involucran a las fases G1 y G0; la primera de la cuales es usualmente inmensurable en el S. pombe y la segunda de las cuales no ha sido reportada. Nuestra hipótesis, que estamos llamando ‘El Modelo del Magnesio como Regulador del Ciclo Celular’, vincula la concentración de magnesio al tamaño y al control del tiempo del ciclo celular. Los resultados de los experimentos con el S. pombe durante años han establecido lo siguiente: 1. La División Celular posee un Requerimiento Absoluto de Magnesio 2. El Tamaño Celular es sensible a la Disponibilidad del Magnesio 3. La División Celular puede ser sincronizada limitando la Disponibilidad del Magnesio 4. La Concentración de Magnesio cambia periódicamente durante el Ciclo Celular

Efectos del Sulfato de Magnesio sobre la contractibilidad uterina en humanos. Guillermo Valenzuela, Robert H. Hayashi, Anthony Johns Se ha mostrado que el Mg tiene un número de efectos sobre la musculatura lisa vascular, en el sentido de que la ausencia de este ion promueve un aumento en el tono muscular e incrementa la sensitividad a un número de agonistas estimulantes [1]. Una reintroducción del Mg causa una reducción en el tono muscular liso, una reducción en la sensitividad a los agonistas estimulantes y un incremento en la sensitividad a los agonistas inhibitorios [10]. El uso del Mg en pacientes preeclámpticas para abatir o prevenir las convulsiones es un procedimiento bien establecido [8]. Los resultados muestran claramente que los efectos del MgSO4 sobre el útero tanto in vivo como in vitro son los de reducir la frecuencia de la contractilidad uterina y de aumentar modestamente la amplitud si la contractilidad es mantenida. Se ha mostrado que el Magnesio es importante en el músculo vascular liso para regular tanto el tono como la reactividad a varios agonistas. Aumentando la concentración de magnesio reduce tanto el tono inherente y la sensitividad a los agonistas excitatorios [1,10]. El mecanismo por el cual el magnesio controla estas funciones en el músculo liso es actuando como débil agente bloqueador del influjo de Calcio [1]. Se sugiere que los efectos in vitro del magnesio podrían involucrar la inhibición de la absorción del calcio en la membrana celular, por lo tanto reduciendo la fuga pasiva del calcio activador. La falta de efecto del magnesio sobre la amplitud de las contracciones podría indicar que el influjo de calcio, sensitivo al magnesio, está separado del calcio usado para las contracciones [4]. Los efectos in vivo del magnesio también podrían deberse a una acción del magnesio sobre el útero, el magnesio indirectamente reduciendo los niveles circulantes del calcio [2] o reduciendo la sensitividad del útero a algún espasmógeno circulante. 458


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Receptores alfa-adrenérgicos y la Hipomagnesemia inducida. Kul D. Chadda, Eric J. Essman, Neil Schultz

Una relación entre el nivel de Mg y la arritmia cardiaca [28, 29] y/o el espasmo coronario [12, 34] ha sido postulada, pero los mecanismos sobre los cuales dicha interacción ocurre no han sido explorados. Una sugerencia para un factor regulador en la enfermedad cardiaca es que los receptores endógenos podrían cambiar en numero [35], y uno de los posibles sitios sugeridos como índice de cambio bajo varios estados patológicos es el receptor α-adrenergico [20]. Mientras que varios estudios han relacionado un nivel bajo de Mg serico a la arritmia cardiaca, estudios canadienses por An­dersen et al. [1] mostraron un aumento en muertes súbitas en áreas suministradas con agua suave [1-3]. Se sintió que la cantidad disminuida de Mg jugaba un rol significativo en el incremento de la tasa de muertes súbitas. Los autores meramente especularon el mecanismo de muerte súbita como debida a la arritmia ventricular y/o a la isquemia transitoria. En 1980, Turlapaty and Altura [34] demostraron un tono vascular aumentado en las arterias coronarias caninas aisladas en la ausencia del magnesio, y este fenómeno no ocurrió con altas concentraciones de magnesio. Teóricamente, los isquemia miocardiaca inducida por el espasmo coronario podría ser un factor significativo en la arritmia cardiaca. Sin embargo no se han explorado los mecanismos en que podrían basarse tales interacciones. Una sugerencia para un factor regulador en la enfermedad cardiaca es que receptores endógenos pueden cambiar en número, y según estudios informados por Jarrot et al. [20], uno de los sitios sugeridos como un índice para el cambio bajo varios estados patológicos es el receptor α-adrenergico.

Magnesio, Diabetes y el Metabolismo de Carbohidratos: I. Avances Fisiológicos. J. Durlach, Y. Rayssiguier El magnesio, un factor controlador coordinante del metabolismo, afecta la bioquímica de los carbohidratos de varias maneras. A niveles fisiológicos, la administración del magnesio no modifica la glucosa plasmática sanguínea ni induce un efecto antidiabético. Altas dosis de magnesio resultan en hiperglicemia, hipocaIcemia e hipofosfatemia a través de aumentar la liberación de adrenalina y calcitonina juntamente con una reducción en la secreción de insulina. La deficiencia de magnesio (MD) combina los efectos de la insulina con los efectos diabetogénicos que pueden resultar de una depleción de los islotes de Langerhans durante una aguda o prolongada Mg-deficiencia. Los factores controladores en el metabolismo de carbohidratos están involucrados en el metabolismo del magnesio. La insulina actúa como una hormona ahorrativa del magnesio, tanto directa como indirectamente, estimulando la hidroxilación de la vitamina D. La deficiencia de 459


El Magnifico Magnesio insulina induce una caída en 1,25(OH)2 D3 que puede favorecer un estado diabético mediante un efecto de círculo vicioso. Además, la deficiencia de insulina induce varios disturbios en la hormona paratiroidea, la caIcitonina y las hormonas péptidas digestivas. Mientras que la translocacion del magnesio parece estar esencialmente conectada con las reacciones péptidas y de transfosforilación mediadoras; la translocacion del calcio parece vinculada a variaciones en las relaciones con la calmodulina y el ciclo AMP/GMP. Este análisis de los efectos de la insulina ayuda a mejor entender los efectos diabetogénicos y los efectos de la insulina observados durante la Magnesiodeficiencia. El magnesio puede presumiblemente incrementar la afinidad y especialmente el número de receptores insulínicos. La deficiencia de B6 parece ser un factor que conduce a la magnesio-depleción que puede tratarse. Altas dosis de vitamina pueden considerarse como un factor iatrogénico en la MD diabética. La deficiencia de vitamina D después de una reducción en la hidroxilación de la vitamina D se empeora durante el invierno debido a la falta de luz solar. La taurina es ambas un agente ahorrador del Mg y un agente antidiabético a través de sus efectos sobre el páncreas y tejidos blanco. La cisteína y una reducción del glutatión pueden aumentar la taurina sanguínea. Los efectos tisulares y sistémicos del Mg, Ca, P y K están cercanamente relacionados. Las fibras dietéticas tienen efectos favorables para mantener la homeostasis entre los diabéticos, pero tienen efectos variables sobre la retención del magnesio: las dietas ricas en fibras aumentan el suministro de magnesio pero pueden, sin embargo, reducir la absorción del magnesio. El tratamiento temprano de la magnesio-depleción diabética debería impedir que los disturbios funcionales se desarrollen en lesiones orgánicas: la diabetes y la Mgdeficiencia pueden ambas conducir a la calcinosis tisular.

Sobre el mecanismo terapéutico del Mg2+ en las arritmias Digitóxicas y el rol de los glicósidos cardiacos cuando hay depleción de Magnesio. Bruce H. Moe Se ha sabido por casi medio siglo que el Mg2+ es efectivo para revertir las arritmias ventriculares causadas por los glicósidos cardiacos [20]. El mecanismo por el cual este ion actúa se pensaba popularmente que era una reactivación de la ATPasa Na+, K+ en la membrana glicósido-inhibida hasta que Specter et. al. [15] mostraron que era de otra manera en 1975 extinguiendo las arritmias digitóxicas con inyecciones de MgSO4 que no llegaban a estimular la enzima, aunque su actividad había sido esencialmente reducida a la mitad por la droga. Los resultados sugieren que los glicósidos cardíacos pueden depletar el Mg del miocardio. El mecanismo de la acción terapéutica del Mg2+ en la intoxicación por digital se discute a la luz de su involucración en la secuestración del Ca2+ por el retículo sarcoplásmico. 460


El Magnifico Magnesio Los resultados anteriores prestan credibilidad a la idea de que la acción terapéutica del Mg2+ en las arritmias digitóxicas probablemente involucra el antagonismo del OAP Ca2+-dependiente inducidos por los glicósidos cardiacos.

Actividad metabólica de la Mitocondria Hepática en ratas Magnesio-deficientes. Frank W. Heaton, J. Patricia Ellie La deficiencia de magnesio ocurre naturalmente en los animales de granja y en el hombre, y sus efectos se han estudiado extensamente en animales de laboratorio. Aunque la concentración de magnesio en los tejidos suaves sólo cae ligeramente, los efectos secundarios sobre otros constituyentes celulares están bien establecidos. Éstos incluyen pérdida de potasio, acumulación de sodio y calcio [6, 16, 17] y una proporción reducida de síntesis de proteína [9, 24]. El mecanismo que produce estos cambios no es entendido pero muchos de ellos podrían ser secundarios a las perturbaciones en el metabolismo de la energía. Varias líneas de investigación sugieren que hay desordenes mitocondriales durante la magnesio-deficiencia. Estudios histológicos han reportado hinchazón mitocondrial en el riñón, hígado, corazón y músculo del esqueleto [11, 19, 21] y las investigaciones analíticas sobre el hígado indican que los cambios en la distribución mineral y proteínica ocurren predominantemente en las fracciones mitocondriales y microsomas de la célula [8]. Estudios metabólicos con mitocondrias cardiacas de patos y ratas magnesio-deficientes revelaron un parcial desacoplamiento de la fosforilación oxidativa [3, 22] y trabajo previo en este laboratorio usando ambos técnicas polarográficas y manométricas han mostrado la misma cosa con la mitocondria hepática de la rata [5, 9]. Se emprendió por lo tanto la presente investigación para examinar los efectos de la magnesio-deficiencia sobre la función a nivel submitocondrial.

Inhibición del Calcio por el Magnesio en la Contracción del Músculo Liso Aórtico de la Rata. 1. Modelo matemático del enlace Calcio/Magnesio. Mary K. Healy, John A. Ward, Ping Wang Un modelo matemático del efecto del enlace entre el calcio y el magnesio sobre la tensión muscular fue desarrollado. El modelo fue puesto a prueba sobre tejido músculo-liso aórtico obtenido de ratas alimentadas con dietas magnesio-suficientes. El modelo actual de la contracción muscular está basado en el estudio del músculo esqueletal. Ahí, se postula que en la contracción están implicados varios pasos secuenciales, comenzando con la activación de un receptor por un neurotransmisor. Esto lleva a la despolarizacion del sarcolema seguido de un cambio en la célula que libera calcio de almacenes intracelulares, principalmente del retículo sarcoplasmatico. El calcio también esta implicado en la contracción del músculo liso, pero tres diferentes mecanismos han sido propuestos. La teoría más popular es que la 461


El Magnifico Magnesio activación ocurre como un resultado de la fosforilacion de la miosina, y que el nivel de fosforilacion determina la actividad contractil del músculo. La teoría alterna es que la regulación no implica la fosforilacion de la miosina si no que se debe a un sistema llamado leiotonina, el cual opera vía la actina. Recientemente, se ha propuesto una tercera hipótesis que da cuenta de las diferencias de los cursos del tiempo de la fosforilacion y la tensión en el músculo liso, e intenta resolver las aparentes diferencias en los mecanismos de la contracción del músculo estriado versus la contracción del músculo liso en una sola teoría universal de contracción muscular. Los mecanismos propuestos para la contracción de ambos músculos, el estriado y el liso, permiten varios posibles sitios de antagonismo entre el magnesio y el calcio, cualquiera de los cuales podrían afectar las contracciones calcio-inducidas. Estos sitios incluyen la interfase droga-receptor, los canales de transporte del calcio en la membrana del plasma, sitios de almacenamiento intracelular, y proteínas calcioenlazantes en la célula. Interacciones calcio-magnesio han sido demostradas en todos estos sitios. Se ha sugerido que el Mg2+ podría ser intercambiable con el Ca2+ en los sitios de enlace de la membrana celular, que el Mg2+ podría ser importante para regular la permeabilidad de la membrana al Ca2+, y que podría regular el enlazamiento del Ca2+ a la membrana misma. Se mostró que el Mn, Cd y Ni tenían un efecto similar al del Mg2+ sobre la absorción del Ca2+, y que inducían la relajación. Se ha mostrado que el efecto del Mg2+ sobre la contracción Ca2+-inducida depende de la acumulación activa del Ca2+ por parte del retículo sarcoplásmico. A concentraciones muy bajas del Mg2+ se ve impedida la habilidad del sarcoplasma para retener el Ca2+. Cuando el Mg2+ es aumentado, la tasa de absorción del Ca2+ desde el espacio del miofilamento hacia el retículo sarcoplásmico excede la tasa de difusión del Ca2+ hacia el espacio miofilamentoso. La liberación del Ca2+ desde el retículo sarcoplásmico es inhibida por el Mg2+. Este estudio puso a prueba dos hipótesis: (a) que el incremento Ca2+-inducido en la tensión muscular depende del enlazamiento del Ca2+ a un sitio de enlace a través de una única reacción de segundo orden, y (b) que la relajación Mg2+-inducida resulta de que el Mg2+ compite con el Ca2+ por el mismo sitio de enlace.

Especulaciones sobre los controles hormonales de la homeostasis magnesiana: Una hipótesis. J. Durlach, V. Durlach La importancia fisiológica del Mg, el segundo cation intracelular en el organismo está bien establecida. Dos problemas principales todavía permanecen para resolver: regulación de los mecanismos que estabilizan el nivel del magnesio sanguíneo [76, 102, 169] y, principalmente la latencia (o no) de la Mg deficiencia marginal (MD) o el exceso de Mg (ME). ¿Cuáles son los mecanismos reguladores que permiten al organismo ajustarse a las formas más sutiles de MD, o, más específicamente, cómo es que las consecuencias sobre el calcio y el potasio del MD se compensan? ¿Como es 462


El Magnifico Magnesio que el MD marginal se mantiene latente, o, inversamente, cómo es que una carga de Mg puede permanecer asintomática? La deficiencia de magnesio (MD) puede ser latente: es decir sin disturbios en el Mg sanguíneo, el calcio y el potasio intracelular (Ki) o patente, con una rica sintomatología: es decir, con hipomagnesemia, hipocalcemia y un Ki reducido. Estos dos aspectos también se encuentran en el exceso de magnesio. La discrepancia entre estos dos opuestos clínicos nos lleva a postular la existencia del un control de la homeostasis de Mg, eficiente en las formas latentes y deficiente en las formas patentes de los disturbios de Mg. Cuatro glándulas endocrinas, es decir, la medula suprarrenal, la paratiroides , la tiroides y las β-islotes del páncreas están involucradas principalmente en los sistemas de retroalimentación homeostática que regulan ambos los niveles de Mg y las consecuencias humorales de los disturbios del metabolismo de Mg. Es más, la alta estabilidad del Mg2+ intracelular en los tejidos blandos también nos lleva a postular la existencia de mecanismos reguladores de retroalimentación celular. A modo de entender, comprensivamente, las consecuencias del MD, debemos poner en perspectiva sus efectos directos, las repuestas sistémicas del organismo. A su vez debemos distinguir aquellos efectos que son nocivos de aquéllos que ejercen un rol homeostático [39, 41, 44, 45, 48, 49]. Una de las funciones celulares más importantes del Mg es controlar la permeabilidad de la membrana celular ya sea a través de su papel de plasticizacion en la membrana celular induciendo cambios estructurales y electrostáticos (es decir, “paracelulares” o por “desvió”), o a través de sus efectos sobre las bombas de membrana ATPasadependientes (es decir, “las celulares”) [73]. Por lo tanto, su deficiencia intracelular es considerada la responsable de la elevación del calcio (y del sodio) en la célula y de una perdida de potasio (y de fósforo). Sin ninguna respuesta reguladora sistémica, la MD se asociaría con hipocalcemia e hiperkalemia tendientes a la sobrecarga de Ca y Na celular y a los déficits de potasio y fósforo. La regulación endocrina de los niveles sanguíneos de fósforo/calcio y potasio/ sodio es bien conocida: la parathormona (PTH), la calcitonina (CT) y el 1,25-dihidroxicolecalciferol [1,25(OH)2D] son los principales factores reguladores del metabolismo normal del fósforo/calcio; la renina, la aldosterona y la insulina son requeridas para un metabolismo de potasio/sodio normal. Es por lo tanto lógico pensar que los mecanismos compensatorios de los disturbios de calcio y potasio atribuidos a la MD podrían involucrar a la paratiroides, la medula tiroidea y la vitamina D en la prevención de los disturbios de Mg; y a la renina, la aldosterona y la insulina en la prevención de los disturbios de potasio. Por lo tanto, podemos considerar que todo el sistema endocrino está involucrado en la homeostasis del Mg [95, 158, 174]. Al estudiar las manifestaciones humorales de la MD, es importante distinguir entre aquellas nocivas y aquellas útiles: es decir, entre respuestas endocrinas nocivas que deben corregirse y respuestas homeostáticas útiles que deben respetarse. La vitamina D no parece interferir, ya que pocas veces es modificada in vivo por la MD [105, 119, 120, 186]. El sistema de renina aldosterona induce sólo efectos nocivos. 463


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Interacciones entre el Magnesio y el Potasio sobre vasos sanguíneos –aspectos en vista de la Hipertensión. Revisión del status presente y nuevos hallazgos. Burton M. Altura, Bella T. Altura El Mg2+ activa la bomba Na+-K+-ATPasa la cual a su vez juega un rol principal regulando el transporte Na+-K+ . La pérdida de Mg2+ celular resulta en la pérdida de fosfágenos críticamente importantes: el Mg ATP y el fosfato creatina. Por lo tanto, bajo condiciones en las que el Mg2+ celular está depletado (ejemplo,: hipoxia, anoxia, isquemia, deficiencia de Mg, errores en el metabolismo, en el enlace y transporte de Mg) la bomba Na+-K+ y los almacenes de fosfágeno estarán comprometidos, conduciendo a alteraciones de las membranas en reposo (ejemplo,, despolarización de la membrana). Se ha encontrado que la depleción de Mg2+ celular resulta en una concomitante depleción de K+ en un número de células, incluyendo músculos cardíacos y vasculares. Todas estas hipótesis han generado alguna controversia, y exactamente como es qué un aumento sostenido del tono vascular venular y arteriolar se produce en una variedad de formas cIínicas y experimentales de la enfermedad hipertensiva sigue siendo un misterio. Pero, para que cualquier hipótesis sea viable, varios factores deben tomarse en cuenta:(1) ¿Por qué es que la enfermedad hipertensiva conduce a una alta incidencia de muerte súbita y de eventos parecidos al derrame? (2) ¿Por qué hay es que hay evidencia de altas incidencias de hipertensión en ciertas regiones geográficas y no en otras? (3) ¿Por qué es que la incidencia de la enfermedad hipertensiva en los países occidentales se ha incrementado desde el comienzo del siglo? (4) ¿Por qué es que hay una alta incidencia (40-80%) de la enfermedad hipertensiva entre los aIcohólicos crónicos y los diabéticos a largo plazo (mantenidos en insulina)? (5) ¿Por qué es que la incidencia de la hipertension y de la muerte súbita es particularmente baja en las poblaciones Bantú, Beduina y Groenlanda y por qué es que tales personas muestran una alta incidencia de estas enfermedades cuando se mudan y se instalan en el mundo occidental? (6) ¿Por qué es que hay una relación entre la dieta, el estrés sistémico y ambiental (incluyendo el ruido) y el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, particularmente la hipertensión y la muerte súbita?. En cualquier caso, el resultado final de estas alteraciones dietéticas y procesamientos de comida así como la terapia por droga podrían ser alteraciones tanto en las concentraciones tisulares como plasmáticas de K+ y Mg2+. Lo que parece realmente ser importante en este concepto es que las reducciones tisulares y plasmáticas de cualquiera de estos dos elementos muy probablemente resultará en la concomitante reducción del otro, por lo tanto reforzando sus efectos sobre el tono vascular, la reactividad vascular, los flujos regionales sanguíneos y la presión arterial sistémica. Colectivamente, éstos estudios in vitro e in vivo indican que cuanto mayor es el déficit de la concentración extracelular de Mg2+, mayor es el grado de concentración o constricción y mayor es la potenciación de los agentes constrictores. Además, se ha 464


El Magnifico Magnesio acumulado evidencia para demostrar que las acciones relajantes vasculares de ciertas substancias neurohumorales, como los eicosanoides, la adenosina, el isoproterenol, los péptidos neurohipofiseales, también son grandemente atenuados conforme se reduce el Mg2+. El material repasado aquí sugiere que el Mg es el elemento central en los procesos de vida y que los cambios tempranos en el Mg2+ del músculo vascular y cardíaco podrían jugar un rol importante en el control del K+ celular, de otros electrolitos, del tono vascular, del ritmo cardíaco normal y de la presión arterial normal. Se discuten los mecanismos mediante los cuales el Mg controla los procesos vitales vasculares y miocardiales.

Nivel del Magnesio en agua potable y el factor de riesgo cardiovascular: una hipótesis. J. Durlach, M. Bara, A. Guiet-Bara La importancia de la ingesta de Mg en agua potable es tanto cuantitativa como cualitativa. El agua que contiene Mg es mejor y más rápidamente absorbida que el Mg dietético. Esta disponibilidad particular podría llevar a entender por qué es que un nivel adecuado de Mg en agua podría determinar un mejor estado de salud, aun sin nada de Mg deficiencia. Datos epidemiológicos en el hombre y datos experimentales en las ratas han demostrado que la ingesta de agua que contiene una cantidad suficiente de Mg puede prevenir la hipertensión arterial y sus disturbios iónicos y nerviosos correlacionados. La importancia de la ingesta de Mg en agua potable es tanto cuantitativa como cualitativa. El agua que contiene Mg es mejor y más rápidamente absorbida que el Mg dietético. Esta disponibilidad particular podría llevar a entender por qué es que un nivel adecuado de Mg en agua podría determinar un mejor estado de salud, aun sin nada de Mg deficiencia. Indirectamente el nivel de Mg en agua también interfiere con la fuga del Mg procedente de la comida durante la cocción. Hay una correlación inversa entre la pérdida de Mg en el alimento cocido y el nivel de Mg en la misma agua con la que se cocina. No es aconsejable enriquecer el agua con Mg en el curso de su procesamiento ya que su índice de corrosividad también aumentaría. El nivel de Mg de agua para cocción también interfiere con la ingesta dietética del Mg. Un nutriente en el agua de cocción, siempre pierde una parte importante de su Mg [95], pero el Mg perdido es menor cuando el alimento es cocinado en agua que de por sí tiene un más alto contenido de Mg. Hay una correlación inversa entre el Mg perdido en los alimentos cocidos y el nivel de Mg en el agua para la cocción [28, 36, 47, 77]. En 1957, Kobayashi [58] señaló la posible relación entre la composición del agua potable y las enfermedades cardiovasculares luego de observar una correlación geográfica entre la mortalidad por derrame y la acidez de las aguas en los ríos. Schroeder [96] estadísticamente comprobó la validez de los datos japoneses, y luego examinó las implicaciones epidemiológicas de este fenómeno en los EE.UU. Sugirió 465


El Magnifico Magnesio que existía una correlación inversa entre los varios tipos de enfermedades cardiacas y la dureza total del agua potable: beber agua suave aumenta el riesgo cardiovascular la cual se reduce recíprocamente por el consumo de agua dura. Una correlación inversa significativa ha sido encontrada irregularmente entre la mortalidad cardiovascular y los elementos naturales del agua: K+ [98], Ca2+ [98], Li+ [71], CO3H- [98], F- [67], I- [77,78], Ni [71], Cr, Fe, Zn, Cu, Se [47, 77, 78, 80], quizás Va [44,96], Si [99] y As [89]. Es obvio que si la importancia de la ingesta del K dietético es critica (particularmente el ratio K/Na) [69, 85,105], la parte cuantitativa del K en agua es raramente importante. Esta observación es idéntica con aquella que se hace con el Ca. Su ingesta dietética tiene un importante rol protector cardiovascular [10,12,68,89,94], pero el Ca en agua potable, el cual es a menudo pobremente asimilado, representa un elemento neglegible de la ingesta de Ca. De todos los factores estudiados en el agua potable, la más alta correlación inversa ha sido observada entre el Mg y la mortalidad cardiovascular [2-4, 54, 71-76, 100, 108a, 109]. Más aun, en Canadá el nivel de Mg en el miocardio es significativamente más bajo en distritos de agua suave que en distritos de agua dura. Lo mismo se encuentra en los corazones de los sujetos que se murieron de ataques cardiacos repentinos o de infartos al miocardio (aun fuera de las áreas tisulares necrosadas en donde la fuga también depende de la l