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ETICA Y FORMACIÓN UNIVERSITARIA

En búsqueda de la ética, en el ambiente educativo, puede ser la concepción que se maneje en este sentido, y es que para hablar de ética debemos de partir con el conocimiento de lo esto significa y que va a la par de lo moral, pero además se hace necesario conocer el origen de la ética personal y en qué nivel está, para descubrir la necesidad de mejorar la calidad de esta.

Pero para la educación es gran reto promulgar la ética en los docentes y no que no la tengan sino que debe encaminarse a la actuación objetiva y con el único propósito de mejorar la calidad educativa y obtener como resultado un producto con calidad y pertinencia, pero para logra esto se debe contar la voluntad del mentor ya que en un alto porcentaje de estos aún se concibe la idea de que quien manda dentro del aula y el único que sabe es él.

Con esto se pierde la oportunidad del aprovechamiento de una actualización constante, con respecto a dar paso al entendimiento que la educción debe ser humanizada, donde se ponga en práctica la interrelación la empatía y el trabajo en equipo, reconocer que lo importante dentro del contexto del aula es el estudiante y no precisamente el profesor.

Quizá este desfase se ha propiciado por la formación con falta de pertinencia y de conciencia en lo delicado que es tener a cargo la formación de otro ser humano, y la rigidez del currículo conductista no da paso a la comprensión de esta necesidad. Para crear un ambiente con ética en la educación se debe principiar desde los cimientos de la formación de formadores, como primer paso, ya que única y exclusivamente se ha limitado a la transmisión de conocimiento sin tomar


en cuenta una educación que conlleve una cultura con valores, tanto éticos como morales.

En este sentido se puede decir que la educación ha invertido tiempo y recursos para logra la formación en valores éticos y morales y los que han fallado son las personas ya que carecen de la voluntad de pasar a un estado de machismo o de hermetismo egocéntrico a un estado de conciencia humanista que tendrá como resultado la mejora educativa, propiciando un producto con calidad humana y productiva.

Seguidamente pienso que debe existir una escuela de formación docente, principalmente para aquellos profesionales que se dedican a la docencia y que carecen por diversos factores de una preparación en esta área, desconociendo como desarrollar un proceso de enseñanza aprendizaje con ética profesional. Por experiencia y sin temor a ofender a estos profesionales, ya que ellos son especialistas en el área que imparten pero no aplican técnicas o métodos que conlleven al alcance de un objetivo concreto o al alcance de una competencia con tinte de aprendizaje significativo.

En alguna oportunidad observé y escuche a un docente de ingeniería, preguntar que porque le pedían una planificación de los contenidos si él no lo consideraba necesario para impartir el conocimiento que poseía,, y que lo único que se necesitaba es que el estudiantes pusiera atención, quiere decir esto que la educación en la universidad carece de profesionalismo didáctico y prevalece el empirismo. Provocando con esto en muchos casos la mala preparación del estudiante universitario.


La formación de docentes en todos los ámbitos educativos debe ir de la mano y conllevar una planificación relacionada con valores y actitudes y una relación temática congruente con lo que se persigue alcanzar y no un despilfarro de estos que puede provocar la actitud del docente del ejemplo anterior. Y esto es provocado porque no sabe de dónde sale y no sabe adónde va a llegar, porque carece de una guía clara y definida que lo conduzca y ayude a conducir a los estudiantes a un producto con significancia.

Otra situación que provoca la falta de ética es la masificación de que ha sido objeto la educación universitaria ya que lo único que importa es el producto económico y no el producto de la calidad educativa y de allí se deriva la contratación de persona o docentes carentes de formación docente y lo más triste que la misma universidad pregona cambios pero no los pone en práctica.

En este aspecto y considerando la evolución acelerada y exigente del tiempo actual se propone que los docentes dedicados a la educación contengan un alto grado de responsabilidad y de ética en el trabajo que desempeñan, que busquen la formación integral de sí mismo para luego promover y replicar esto con sus aprendices. Porque un docente con ética lógicamente producirá una formación en los estudiantes con esta característica.


Propuesta de ética y formación universitaria