Palabra de Ladrón no. 2 y 3

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Antología de poesía Febrero-Abril 2021


Antología de poesía Febrero-Abril 2021


Palabra de Ladrón n° 2 y 3 Antología de poesía Febrero-Abril 2021

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Curaduría y cuidado de la edición: Martha Mega Portada, maquetación y diseño editorial @oscar_coyoli


Estos poemas fueron escritos y trabajados durante los talleres de lectura y escritura de poesía Palabra de Ladrón, coordinados por Martha Mega. Este fanzine antologa algunos de los textos resultantes de los ciclos de Febrero y Abril del 2021. Esta vez, experimentamos con distintos formatos de la poesía (como el poema visual y el videopoema), así como con técnicas de creación que involucran la reversión, la creación colectiva, el remix y el azar. Exploramos la décima espinela, la poesía para las infancias y los poemas con fundamentos científicos; reflexionamos sobre la animalidad y sobre el exilio. Mayra Santos-Febre, José Juan Tablada, Carla Faesler, Gutierre de Cetina, Dolores Castro y Néstor Perlongher fueron algunas de las poetas que nos prestaron inspiración. Para más información sobre los talleres, escribir a: martharmega@gmail.com, a la cuenta de Twitter @viboradelamar o entrar a la página web www.marthamega.com


ÍNDICE 1

Memento Bacci @ Wilshire Alberto Conrado

2

Vela

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Primeros meses Muchas circunstancias conspiran

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Abejorro Ascendente Fernanda Bada

6

El sweater Sueños de pulque Claudia Palacios Sotelo

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Especie Teoría del arte

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Nocturno Dafne Valdivia Yllades

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(Poema Visual) Pliniana Daniela Mazon

13

Me aferraré a mi lengua deseante... Diego Barjau

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White wild horses Décima lluvia


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Palabras de Helena Garro Erika Pérez Domínguez

17

¨Calama, Segunda Región de Chile,

[Tierra de Sol y Cobre.”

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Herrumbre

19

Papá

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Batalla Fernando Sánchez Tapia

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El mar Gerardo Montoya

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(Sin título) Gustavo Schaar

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Ya fue

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(Videopoema) @Kivort

27 (Poema Visual) Laura Gutiérrez Martínez 28 31

Changuitos

32

Mantis Advenimiento Lilia López

33 La patria de todos Luis Monroy-Gómez-Franco


34

Oda a la demolición

35

Hartazgos y advertencias Manuel Ochoa

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Niña María Elisa Schmidt

39

Poema para mi tesis Mariana Alturria

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El dueño Puntería Mario Roustand

42

(Sin título)

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(Sin título) Martín Josías Becerra Sánchez

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Cebolla Diatomeas Micaela Sánchez

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LWAMOB 9/11 Salada Oralia Torres de la Peña

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Los días Paula pelea con su sombra Paula Martínez


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Osa Mayor

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(Video poema) Paulina Villa

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Un lugar al que volver Luzbe


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Memento Bacci @ Wilshire Consumiendo la flor de la caña recuerdo lo que me trajo aquí. No hay compadres no los necesito no necesito saber cómo llegué. Los recuerdos nocturnos son una rutina, una constante extrínseca de mi vida. No hay niñas cómplices, ni luces en ventanas ajenas, ni olores asfaltosos, ni sabores carmesí, ni recortes en el pecho… Hay latidos, sincopados tal vez, fuertes, cansados, persistentes Ahora no laten por alguien ni por lo uno ni por lo otro ni sólo por latir laten para saber por qué.

Alberto Conrado. Conrado pa’ los cuates. Chilango por DFecto, nihilista de profesión. Hace ingeniería de software como hobby remunerado. En sus tiempos mozos, hacía teatro y editaba colecciones de poesía. Imitaba a Borges haciendo cuento corto cuando se aburría. Vuelve en su joven senectud a intentar escribir, tratando de liberar su alma de sí mismo.


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Vela (Un ex me regaló una vela roja, dejé que el fuego concibiera la historia)


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Primeros meses Seis semanas de silencio la audición es un sentido que verbera por la piel Los troncos sobre el vinilo no hablan de historia Las ramas sólo suenan en diciembre La explosión de una guayaba en tu boca ¿cuántas semillas no exploraron tu vientre?

Muchas circunstancias conspiran Los comedores, de entrada, no fueron diseñados para una persona. No hay seres superiores. (aquellos que causan incomodidad) prefieren sentarse en un trono a leer. Sin apetito, de dos en dos, dimos cinco. Las reglas se escribieron sobre el papel de baño. Somos una especie familiar poliamorosa. Polillas lumínicas que dibujan breves corrientes de aire. Cuando se apaga la luz, cada uno toma su lugar. No siempre el mismo. Y es que muchas circunstancias conspiran, las camas, por ejemplo, matrimoniales, ahora nos quedan chicas.


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Abejorro Nunca había visto animal tan elegante robusto y con abrigo de mink chapa de oro en los tacones debe trabajar en el Wall Street sobrevolando se molesta cuando la gente lo señala piensa que hablan de sus alas como si de un pene se tratara y si bien no es un secreto que fuera de si no muestra aguja los susurros con promesas estrategias para llegarle a las flores abiertas.

Ascendente Son las nueve en la primer casa se escucha correr el agua mi hermano, mi padre reposan en la misma barca el sol quema igual por ambos lados Mi madre al otro extremo, canta dan las siete, los espera Cuántas noches la he visto llorando llamar a su puerta


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Levanto la vista, respiro las variables que no alcanzaré en la vigilia No halló la forma del mundo. Tierra Pangea. Tierra desierta,soleada, deshecha. Tierra a la vista de nadie los brotes de agua Mis pares náufragos. Mi madre y su canto

Fernanda Bada. La amada por dios, valiente y audaz, sí y sólo sí, cordero: Ese sería el significado de mi nombre completo. Mi arcano es el 6, los enamorados. Busco mi lugar en el mundo. Me gusta la astrología, con un amigo reseño libremente películas. A veces hago drama, ensayo sobre la hoja y no entiendo del todo la poesía.


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El sweater Quise hacer un sweater

somos madejas,

con la idea manoseada

todo es un hilo, una red, un cruce

de que texto significa tejer

no estoy sola

regalé sus agujas, sus estambre,

todos los pequeños alfileres

los ganchos,

clavados

los botones,

en la almohadita.

la lata de galletas suizas.

porque era un exceso:

no había lugar en mí para tanto amor ni tanto tiempo

no había lugar para el sentido.

Sueños de pulque nunca olvido el camino de vuelta a casa emerge cada vez he puesto una veintena de casas pero no tengo un ritual lo más importante es el cuarto la cama la luz de la lámpara


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la perra perdida en el vuelo de su sueño la casa puede no existir pero yo la encuentro volver a casa: llegar a la TAPO bajarme del bus meterme a la cama “Déjala dormir: está empulcada” nadie sabe dónde estoy excepto yo. Siempre estoy en mi casa.

Claudia Palacios Sotelo (Texcoco, 1982). Estudió Letras Hispánicas en la UNAM y después Literatura Comparada en la Sorbona. Ha trabajado impartiendo clases de literatura y francés, y como editora y redactora en diferentes proyectos. Ahora está en el área de mercadotecnia editorial, a cargo de la distribución de distintos sellos importados.


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Especie Labrar y esculpir un perro, construirlo con mis manos, cuando de hablar con humanos mi corazón entrecierro. Ladrar y escupir de perro atropella lo que expreso y me deja pelitieso. No es mi cariño el que mengua, es el ruido de mi lengua. Te doy más carne que hueso.

Teoría del arte 1. La línea: un punto en movimiento. Trayectoria del punto a través del tiempo. ¿Si la línea fuera una película, cada punto sería un fotograma? ¿En cada momento de la línea veríamos al punto en su totalidad? Hay un lapso de tiempo que se llama nosotros. Un punto en una línea. Tú eres. Yo soy.


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Pero el nosotros no es continuidad. “El punto es un pequeño mundo, más o menos regularmente desprendido de todos lados.” 2. Mis manos como intérpretes de la distancia pasan el tiempo tejer, dibujar, cocinar, esculpir. Mis manos cada día registran el paso del tiempo el correr del tiempo el subir escaleras del tiempo el dormir del tiempo el comer del tiempo el despertar del tiempo el desear del tiempo el constante interminable repetitivo insoportable del tiempo. 3. “El punto está constituido exclusivamente por tensión, ya que carece de dirección alguna. La línea combina, al contrario, tensión y dirección.” Tensión inmóvil. ¿A dónde vamos?


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¿A qué cauce nos dirige este destino de caudales sostenidos? Esta abundancia que ya no es desborde sino núcleo hirviente. Esta línea formada de puntos suspensivos zurco al rojo vivo de semillas muertas del que surgirán quizás árboles magníficos y magmáticos lanzando ramas y raíces en direcciones infinitas, tal vez eso o nada.

Nocturno A veces voy y compro un universo para comer, lleno mi bolsa de planetas de colores.

-Los verdes son mis favoritos-

Los acomodo con cuidado, los más blandos encima para que no se apachurren. Cuando voy a pagar me tardo mucho porque siempre llevo los más raros y la muchacha de la caja no sabe cómo se llaman. Me da pena que la gente detrás de mí se moleste, pero es que esos son los que más me gustan. Al llegar a la casa los preparo: algunos se comen enteros, porque son chiquitos. Otros a mordidas y sus mares me escurren por las manos. Y otros tengo que cortarlos en cachitos, cubos, rebanadas o julianas.


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Están los que son dulces y jugosos, explotan en la boca sus volcanes miniatura. Otros saben mejor fríos, en el verano. Los ácidos tienen su encanto, aunque no a todos les gusta el sabor. Pero lo que más me gusta es juntar sus semillas. Las hay de arcilla, calizas, cuarzos, y juntas brillan como arena en el microscopio. En las noches, cuando todos están dormidos, salgo a sembrarlas en las puertas de mis vecinos.

Dafne Valdivia Yllades (Guanajuato, 1989). Artista visual, gestora e investigadora. Directora del centro de arte contemporáneo Aparato de Arte.


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Pliniana Se hizo un volcán entre mis piernas y de ahí brotó lava fue anunciada con exhalaciones la piel se cimbró. Los periódicos nunca reportaron cuando lo carente de vida procreó en la destrucción.

Daniela Mazon (Cuernavaca, 1997). Mi autocorrector escribe mi nombre en mayúsculas porque la mayoría del tiempo soy más grito que persona. Mi palabra favorita es efervescencia, me gusta pensar en el universo y sus conexiones, en las paradojas y en las dicotomías de la existencia. Una vez que descubrí mi propia hambre no pude parar.


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Me aferraré a mi lengua deseante... me aferraré al radiante punto móvil de mi esternón y de mi frente a mi lago dúctil abandoné mi cuerpo empezando por los pies empezando por el pasto que requiere demasiado riego me aferraré a un jardín de cultivos sinérgicos que sólo exigen la constancia del no abandonarse abandono la poiésis de mi propia caída un círculo que no se cierra que grita Nada pero llama un dolor Grotesco que nada tiene que ver con mis pies me aferraré a mis pies me aferraré a la sensación del pasto abandonaré la falsa disposición de todas las flores


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abandonaré el cuidado que requiere una flor me aferraré a mi lengua deseante de todos los jardines abandonaré mi voracidad me abandonaré insaciable destruyendo en cada paso no sólo flores abandonaré las hierbas que cortan la piel como una hiel perversa dejaré las espinas de la tiranía de “la empatía” me aferraré a mis ojos que te ven a tu mirada a un círculo que atraviesa mi esternón mi perineo que abarca toda mi panza abandono el lago de aceite corrosivo Me abandoné en la incesante música del porvenir en la continuidad de mi instinto danzante

Diego Barjau. Creador escénico actualmente radicando en Mérida, Yucatán. Interesado en las posibles prácticas artísticas como investigación, como posibilidad intermedial de creación, educación y experimentación contínua. La representación a distintos niveles de la dicotomía Humano/Naturaleza es el foco crítico de su actual investigación poética.


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White wild horses Tuvimos que aprender la ternura de los caballos, desenterrar lo salvaje dejarnos guiar por su oscuridad. Tuvimos que volver a derramar nuestros cuerpos heridos en la tierra y recordar el estallido de las semillas.

Décima lluvia Aprendí de cerros y aves una lengua que es cantada tiene la forma del agua y el ritmo de los raudales. Mi voz viaja por los aires atraviesa la montaña un pájaro es mi palabra, en la noche se guarece y entre ramas resplandece plumaje de lluvia clara.


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Palabras de Helena Garro

Erika Pérez Domínguez nació en Morelia Michoacán, es antropóloga y se dedica a la investigación. @unavueltalcielo


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“Calama, Segunda Región de Chile, Tierra de Sol y Cobre.” El Loa hiere al desierto, marca una vena larga y mohosa, serpiente de aguas ácidas con su carga de cobre y avaricia. La piel de Atacama está herida de rajos y galerías: cicatrices de cientos de años y en medio de un cielo azul impoluto un sol que no quema pero mata igual pinta rojizo el contorno de la Pachamama mientras los gusanos de frentes iluminadas le roen las entrañas; llenos los pulmones de sílice escocida la piel por su sequedad vacíos de aliento hieren la creación de Dios con la venia de la Candelaria. Los mineros comen, ríen, festejan, bailan se embriagan, pelean y afanan mujer en esta tierra lunar sin ver a sus hijos crecer y después viejos o jóvenes, da igual, se mueren de tristeza o se matan ellos, solos.


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Tierra yerta es, aquí no hay ni moscas solo se da la miseria, y sin embargo los sueños de los mineros, su sudor, fertiliza cada primavera al desierto florido mientras Violeta canta su desgracia: “el minero ya no sabe lo que vale su dolor…”.

Herrumbre Herrumbre muerte que no ocurre, pausa casi olvido, desmemoria sin llanto sin sonido, impase, somnolencia, latencia, fin que duda.


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Papá Ser papá es una cosa extraña y no siempre es divertido, a veces papá hace berrinche porque perdió su juguete más querido o llora porque con las estrellas ahora juega su mejor amigo; a veces un papá es un vaquero en la llanura que en la noche tiene miedo de los ruidos, y otras veces un payaso sin más juegos divertidos; a veces papá es un doctor que se preocupa y se siente triste, solito; a veces papá se enoja sin tener motivo y ladra como el perro del vecino, o finge ser un pez que no tiene oídos y cansado solo quiere estar dormido. Ser papá es una cosa extraña, es como querer ser águila y ser nido. Por eso a papá le gusta estar contigo: patear la pelota los domingos, hacer dibujos de flores, perros, monstruos o gatitos, tomar el té con la muñeca de trapo y sus amigos, hundir barcos en la bañera, rayar los libros


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y alzarte bien alto para que alcances del árbol los mejores higos, comer helado, coger las letras de la sopa para armar palabras sin sentido, oler las flores, perseguir mariposas y otros bichos; tomar tus manos, correr, reírnos y después contar cuentos de duendes y hadas hasta que te quedas dormido. ¿te digo un secreto? a mí me gusta ser tu papá pues cuando estoy contigo tengo alas, y vuelo muy alto, vuelvo a ser niño.

Batalla Avanzaba sin prisa cruzando el espacio que nos separaba, lustrosa armadura de oscuro bronce ondeantes los estandartes; ignorándome cómo si no bloqueara su paso; asombrado por su cinismo golpeé el piso con mi talón, retándole,


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sonreí, no tenía escapatoria; pero permaneció decidido en velocidad y dirección, tal vez intoxicado, ciertamente enardecido. Se acercaba cada vez más yo me preparaba ante el embate del rojizo acorazado, y empecé a dudar: ¿qué haría si arremetía súbitamente? ¿qué si se dirigía directo a mí sin mirarme a los ojos? la simple idea del contacto directo me horrorizó. No pude más, no esperé más, me adelanté solté el primer golpe: oí crujir la armadura, se detuvo por fin. Al retirar el arma lo noté quieto ¿muerto? entonces súbitamente se incorporó y empezó a correr, no a huir, no a esconderse ¡avanzó directamente hacía mí! su atrevimiento logró sorprenderme casi pude sentirle ya rozando mi piel y antes que el horror me congelara en un momento de agónica ansiedad cerrando los ojos


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le aplasté con todas mis fuerzas. Quedó inerte al fin, avergonzado por mi cobardía me sentí culpable y admiré su valor: ojalá yo pueda enfrentar así mi momento final; asqueado aún por la sensación de su cuerpo quebrándose bajo mi pie desnudo tomé delicadamente su cadáver usando una servilleta y le arrojé a la corriente inclemente del retrete.

Fernando Sánchez Tapia (Ciudad de México, 1968). Ingeniero Mecánico por el Instituto Politécnico Nacional. Amante de la Ciencia y la Tecnología. Actualmente Ingeniero de Riesgos para una empresa internacional de seguros. Sorprendido en su juventud por la premisa social de “a los ingenieros no les interesa la cultura” se embarcó en un viaje donde la lectura ha sido un medio de introspección y la escritura un ejercicio de liberación.


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El mar el mar está compuesto de fantasmas de peces unicornio de glaciares aburridos de piratas que han perdido su cimitarra o su tesoro pero han conservado al hombro a su cotorro fiel fantasmas de inmigrantes con chaleco o sin y también las cenizas de papá y también lo habita un plancton que baila vals cuando la luna canta y las olas hacen pogo ahí también vive una familia de krakens con un krakencito llamado Manuel y los temibles guardianes del fondo que son seres que se disfrazan como nosotros pero que viven en el abismo y cazan a sus presas con artillería bioluminiscente y cuidan con recelo las flores de plástico de un jardín majestuoso Gerardo Montoya (Monterrey, México 1984) publicó los poemarios: www.teamogrupo clarin.com y www.decalogoclasemedia.com. Vive en Buenos Aires desde el 2005. Coordina el Comité de Escritores Jóvenes de Centro PEN Argentina. Chambea en Qeja Ediciones. Organiza el ciclo Poesía en tu Sofá Argentina.


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(Sin título) los barcos no dejarán de aparecer en el horizonte ni las fumarolas ni las erupciones reaparecerán infatigables como las dudas pero ellos no se aclaran su cansancio se cura en el astillero los trituran los desmembran tal vez recibir un cuerpo en pedazos da más certeza que no volver a ver el mismo barco que partió ojalá un cazador un arponero trajera cuerpos en pedazos a casa pero no no es el mismo barco el mar está repleto de cadáveres ¿cuándo volveré a ver la carcasa navegante que en su cuerpo tiene tallado mi nombre? lo perdí el día que zarpó.

Gustavo Schaar. (Tuxpan, Ver. 1986). MUTANTE interlab. Jugador, viajante, comediante que explora en las letras.


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Ya fue “Steer your way through the fables of creation and the fall” - Cohen Ya sucedió. El aleteo de la mariposa atómica que desencadenaría el huracán. El botón autodestructivo fue presionado hace mucho. Ya sucedió. Estamos en el centro de la herida cósmica La psique cautiva en la vorágine del algoritmo. Alrededor el pánico esperando la brisa que derrumbe otra vez nuestras ciudades de naipes. Al tiro. Traza tu senda entre las ruinas de mercados y altares, Labra tu camino entre las fábulas de la creación y del colapso Ve más allá de los palacios que se alzan por sobre los disturbios.


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Que el alarido chirriante de la máquina descarrilándose no tergiverse los mandatos de tu espíritu Que no te pongan a dormir sin que los muerdas total Ya sucedió.

Videopoema www.youtube.com/watch?v=3fYv-vnzGFc

@kivort De oficio sin beneficio, / catedrático del ocio, / voy atendiendo el negocio / de los versos de artificio./ Santificador del vicio, / toco funk, le hago al slap, / soy versador del watsáp, / me late la bicicleta, / busco la neta, poeta, / y hago décimas y rap.


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Laura Gutiérrez Martínez. (Huauchinango, Puebla, 1980). Estudió la Licenciatura de Diseño Gráfico. Trabajó en una editorial y un periódico, al igual que en distintas agencias publicitarias. Años más tarde realizó un taller de fotografía y, al mismo tiempo, creó su tienda virtual de invitaciones. Actualmente radica en California, donde ha podido seguir desarrollando su gusto por la pintura y la fotografía.


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Changuitos Para Valerio Estaba un changuito brincando practicando para alto volar pues una voz con un bello canto desde lejos lo estaba llamando. Changuito, changuito, si saltases muy fuerte, no te olvides nunca de agarrar bien tus lentes. Brincando logró, en verano ¡qué calor! saltar muy fuerte y el mar cruzó. De noches y días por acá se le extrañó. Desde lo alto de los árboles, los días buscando la voz pasó, y examinando de las hojas su condición, ese tiempo aprovechó. Muy pronto de blanco, todo el paisaje se llenó. Primavera vuelve pronto y calma este dolor.


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Un árbol que observaba el trabajo del changuito con tremenda admiración, aunque su compañía mucho disfrutaba, un día muy claro le habló: Changuito, changuito, que de soleadas tierras vienes, el canto que buscas de un árbol especial del suroeste proviene. Pero no llores changuito, brincando brincando, pronto llegarás y en sus dulces ramas alivio encontrarás. Sus estudios de las hojas por un momento changuito suspendió, se agarró fuerte los lentes y su aventura emprendió. Brincando, brincando, la dulce melodía su corazón siguió y por fin a la copa del árbol especial llegó.


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Árbol de fuertes ramas, de amarillas, ocres, rojas y naranjas hojas su color, ¡qué sorpresas tan hermosas que alegran el corazón! Ahí en la copa, una changuita muy contenta cantando estaba, para recibir al changuito, pues desde hace tiempo con amor lo llamaba. Brincando, brincando al verse celebraron, y con un baile en el árbol sus corazones juntaron, compartiendo desde entonces sus vidas este par de enamorados. Pasaron varios inviernos, y en sueños profundos, con mucho amor ya te imaginaban. Un verano por fin muy emocionados celebraban, pues la alfombra de hojas tu llegada anunciaba. Con mucho jolgorio


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la copa del árbol acomodaron, para recibirte en tu nuevo hogar, allá del otro lado del mar, Valerio.

Mantis Conjunto de líneas y polígonos irregulares, verde. Verde entre ángulos rectos y agudos, suspendido en el aire, soportando toda esa geometría, perfecta, paciente para envejecer al amarillo, esperando reflejarte en el café del ocaso dejando impecables trazos, sosteniéndote como si fueras la gran cosa, pendiendo ahí del vacío.


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Advenimiento Bésame en los claros porque te he visto de noche bajo mis sábanas

Lilia López (Guanajuato 1987) Estudió economía y matemáticas. Se dedica a hacer análisis de datos con perspectiva de género en una ONG y a contar historias con gráficas. De las muchas cosas que disfruta hacer en su tiempo libre, escribir y hacer origami son sus favoritas.


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La patria de todos No cuentes lo que viste en los hospitales: la falta de aire, los heridos errantes, la indolencia rampante. Así es la nueva patria donde las misas del sofista ya no alcanzan a tapar la desdicha. Así es aquí donde estamos solos. Así es aquí en la muerte, esta tierra de todos.

Luis Monroy-Gómez-Franco. Doctorante en economía que da clases y a veces escribe poesía y lee historia.


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Porque no es absurdo ni terrible querer que los insectos sean lo único que sobreviva de nosotros. - Elisa Díaz Castelo

Oda a la demolición Con frecuencia pienso en las orugas y en su escatológica rutina de la desintegración más allá de la estructura y de la forma. Cambiar no es adquirir alas, ojos, tornasol rotundo; no es reacomodar la casa, sino pulverizarlo todo y labrar otra forma de ladrillos. Bestias que devoran el propio cuerpo, fundidas en caldo primigenio. Consistencia que desdice su promesa de adjetivo. Dejarán de ser orugas dejarán de ser para reescribirse desde el derretimiento, la baba y lo viscoso. Carne de incendio a punto de ocurrir; el capullo, su pira

corteza incandescente.

Más que cambio, radical voluntad de autodestruirse.


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Certeza de renacer luego de arrojarse hacia la nada.

Hartazgos y advertencias I A quien cuelgue algo a mi nombre en el perchero sepa bien que lo defraudaré. II Brindo por las calles mal trazadas y por los árboles que supieron fracturar banquetas. Voy a prescindir de lo ejemplar; me aferraré a todo lo aferrable: -que lo bailado nadie me lo quitelas metáforas fáciles, los lugares comunes; ciertos objetos que acumulo y la ternura. No le deseo un país a nadie. Desistiré de domesticar espinas, me cuidarán campos de amapolas. Una tormenta y yo hablaremos el lenguaje de la brisa.


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[todo estará bien] En tierra de profetas autoproclamados, la revolución se yergue en quienes nunca podrán sentirse los elegidos. III Se dijo todo sobre las estrellas. Igual confieso que envidio su identidad de cuerpos que avanzan mientras siguen ardiendo.

Manuel Ochoa (Ciudad de México, 1988). Biólogo de plantas y evolución, de flor en flor (por eso escribe). En Twitter como @actinomorfo.


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Niña Ante tus ojos Una niña oruga en capullo Para ti Una niña De canas Suaves De arrugas tersas De mañanas infinitas Con dientes de leche servida tibia en un vaso cada noche. La espalda encorvada no vence el miedo a la oscuridad Pero en cambio cede ante la alegría de la mañana al sonido


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de las alas de los pájaros hasta recobrar la postura antigua el primer paso jamás dado y se estira como la primera palabra jamás pronunciada. Una niña por siempre, (la posibilidad) infinita de mirarme de esa manera es para ti.

María Elisa Schmidt (Ciudad de México, 1995). Estudió la licenciatura en Literatura Latinoamericana. Actualmente trabaja en la revista Gatopardo como “content strategist”. Además, es editora en jefe y fundadora del proyecto literario y de gestión cultural C de Cultura.


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Poema para mi tesis Once años de cursada más cuatro de preparar este texto que me otorga un título profesional. ¿Será que me convierta en comunicadora social? ¿O se trata simplemente de una formalidad? Carne y uña mucho tiempo, llegó el momento de soltar tantos años de amargura de no poderte acabar. Acá estamos, vos y yo y está a nada de llegar nuestro punto final.

Mariana Alturria (1985, Buenos Aires, Argentina) es comunicadora social. Coordina las redes de Poesía en tu Sofá Argentina (ig: @poesíaentusofaarg). Participó en la organización del primer Ciclo Internacional Hiperpoesía en Buenos Aires. Ama a los felinos.


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El dueño Camina alrededor de mi torso, parece que me cuenta un poco su miedo a la luz de día y a los techos; bajo sombra de árboles camina sigiloso arrebatan mis ansias sus diminutas huellas; son las líneas en su pelo los andamios que resuelven todo, y se enreda en mis brazos, como si fuese el dueño, el dueño de todo, de todo lo que quiero.

Puntería Son esos vaivenes en mi bolsillo -repican y charlan, tienen fríolas esferas de vidrio que se agitan en esa malla abultada, de feo amarillo. Entre suelos de gravilla y polvo -Nos vemos los ojos, sobre seco lodouna a una caen dentro del hoyo unas son verdes, arcoíris bajo el toldo. En recreos interminables de etéreos días -se acumularon millares por las tardesCon los codos sucios y las cejas altas en las risas sueltas que nos encendían.


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Fueron la brújula aquellos años -dándonos abrazos a sol y nubescaminos de infancia en la memoria vienen conmigo sin hacerme daño. Dejé las miles en eternas manos -lloré y morí un poco varias horasRuedan ahora sobre tierra tersa, tierra del sur, de niños ufanos.

Mario Roustand. Nacido en Chiapas, de familia veracruzana y actualmente viviendo en Tamaulipas. De raíces cálidas y con una estrecha relación con la comida y placeres de campo, siempre ha estado vinculado a la literatura, fungiendo como Coordinador de Salas de Lecturas con un grupo de adolescentes en reclusión dentro del Programa Nacional en los años 2005 al 2008. Encuentra en las líneas cortas y el relato breve su mayor fuente de sosiego. En Jaime Sabines, su paisano, halla la inspiración: el ejemplo más limpio de la vivencia diaria y el pensamiento confundido entre el amor, la soledad y el añoro. Se desarrolla profesionalmente en el sector público.


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(Sin título) Me agrada el sol en la cara se siente bien al caminar Ahí hay un puesto de aguas frescas Lima, por favor por alguna razón las manos quedan pegostiosas pero he aprendido el truco de la saliva y el pelo Quiero ser guardameta me gustan los guantes multicolores para atrapar los balones son necesarios además lo dice el reglamento Mira Deportes Ulises allí deben venderlos mi padre no sabe lo que quiero evade la tienda pero yo voy de filo me grita loco le digo que venga un descubrimiento inmenso nos espera entramos todo es blanco huele a cuero a fierro a cigarro y a baño el vendedor parece desesperado le señalo lo que quiero


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abre la bolsa olor dinosaurio, me ha quitado el privilegio de lo primero luego meto las manos Ante la evidencia me busca un par más chico no existen mi acompañante me promete que cuando crezcan mis manos volveremos sé cuando miente nos alejamos No quiero olvidar la ubicación algún día volveré, seré grande, tendré dinero, a lo mejor ya no estará el señor ni habrá tienda y quizás ya no me gustará el fútbol nos alejamos abro bien los ojos estiró los dedos él cree que haré un berrinche no se da cuenta del puño en el aire.


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(Sin título) Las piedras no tienen oídos el mar así las forma el rodar y el rodar escupitajos, jicarazos, Ires y venires de tímidas olas. Hay de todas diferentes pecosas lisas monocromáticas pardas mochas cuarras cuando el mar da a luz lo hace en las orillas: las conchas se cree guardan su memoria lenguaje náutico del aire y del agua. pero yo le digo, Marinero preste atención escuche no se deje engañar las piedras son sus silencios.

Martín Josías Becerra Sánchez (1987) es licenciado en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Tiene publicados diversos artículos de revistas como en International Journal of Žižek Studies vol 7, no 3 (2013) (issn 1751-8229) y en la Revista Lathouses: psicoanálisis, arte y humanidades numero 1 octubre 2013. Actualmente escribe poesía.


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Cebolla “los declaro marido y mujer”, dijo, y nos besamos. seguramente antes era una alcachofa. un juez me hizo mujer. decidí ser cebolla. recé un padrenuestro y cinco avemarías. ¿la primera fue sumisión o miedo? había sangre y rabia. la rabia logró desaparecer. aquí debería haber tres puntos suspensivos. la segunda, padrenuestros y avemarías. la tercera, vómito y desconcierto. cuando la cuarta, expulsé una placenta. la quinta capa es más gruesa, la de los cuidados y la crianza. había puños y rezos. también domingos de parques un día no me encontré. decidí ser cebolla y me cubrí de capas.

Diatomeas hicieron fotosíntesis y lo inundaron todo en el jurásico quizá antes cuando Pangea se partió en dos doscientos millones de años de experiencia


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unicelulares y algas eucariotas de las que tienen núcleo verdadero pared celular de sílice opalino y geometría perfecta diminutas mitades de armonía y proporción de estética y eficiencia causadoras de oxígeno primer eslabón de la cadena trófica del ponto las que avizoran el resquebrajamiento del planeta y la calidad del agua diatomeas las de los focos rojos y la asertividad las que calculan la estupidez las que podrán predecir el momento justo en que valimos madre

.....


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dos mil años buscando sus gónadas todo inicia en el Atlántico en la parte más profunda y salada aristóteles entrañas de la tierra emergiendo del lodo huevo suspendido en el mar en las profundidades de un bosque

[submarino del mar de los Sargazos

la parte más profunda y más salada del Atlántico del tamaño de un grano de arroz inicia odisea viaja 6000 kilómetros transformación radical hasta los ríos de Europa ratón en alce décadas viviendo en el lodo agua dulce y engordando regresa a su oscuro seno oceánico donde desova y muere madurez sexual al final de su vida se comen las unas a las otras viven cuarenta y ocho horas fuera del agua Plinio el viejo 10 metros Putte, especimen sueco en 1863 vivió ochenta y ocho años Aristóteles, Leeuwenhoek. Linneo, Freud banquete Julio César se sirvieron seis mil anguilas Da Vinci en su última cena, los discipulos comen un plato de anguilas

necesita una cuarta parte de la circunferencia de la tierra

[para completar su ciclo vital


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no se ha podido seguir a un solo ejemplar adulto a lo largo de su

[viaje desde los rios de

Europa hasta el mar de los Sargazos, ni se ha observado apareándose

[en su habitat natural

Micaela Sánchez. Estudió Biología y Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Actualmente estudia en la Escuela de Escritores Ricardo Garibay y vive en Tepoztlan, Morelos.


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LWAMOB Dile a mi hermana que la extraño, dile que todo se vuelve más fácil. Mis viejos amigos desaparecen, regresan otros espectros. No puedo ver el futuro, quizás me observa o hace grandes planes (con o sin mi). Me río con sangre en la boca.

9/11 Edificios cayeron una y otra vez al ritmo de la lluvia.

Salada Si el mar me reclama, ¿reconoceré su llamado? ¿Qué sonidos debo atender para saber que mi destino está en el fondo y no la superficie?


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Si el mar me llama, ¿caminaré hasta que me devore? ¿Debo dejarme caer desde el vértigo? ¿Llevo mi vestido y mis joyas, o que me trague en bikini? Si el fin está cerca, ¿acepto la ventura y me dejo llevar por el oleaje? ¿Debo pelear, mostrar algo de resistencia, o solo dejarme ir? Cuando acepte el llamado, ¿encontrarán mi carcaza o desaparecerá? ¿Seré alimento o desperdicio? El ruido aumenta, las aguas acarician mis pies. Aún no.

Oralia Torres de la Peña (Monterrey, 1991). Mediadora de cine, escritora y poeta que trabaja en un estudio de contenidos creativos. Escribe con un enfoque multidisciplinario e inclusivo que ha estado en plataformas nacionales e internacionales; la encuentras en redes sociales como @oraleia. De su caverna saldrá un poemario de horror pronto.


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Los días ¿A dónde van los días que se fueron? Se quedan en la memoria, o se van con el viento. Ayer fue miércoles, y la otra semana volverá a ser miércoles, pero nunca será el mismo miércoles de ayer, sino el de la otra semana y el ayer de otro mañana. Como insectos nocturnos, algunos días se escabullen en nuestras ventanas y se imprimen en nuestros sueños, algunos tienen redes como las arañas, otros se encapsulan en huevecillos y se guardan debajo del fregadero, y otros se esconden en las esquinas de nuestra habitación. A veces los días son el polvo que barremos o los insectos que nacen como plagas después de semanas, quizá los días no vayan a ningún lado y seamos nosotros los que nos quedamos en ellos.

Paula pelea con su sombra ¿Por qué me persigue? Siempre lo hará, tendrás que acostumbrarte. ¿Cómo me deshago de ella? Una vez la luna se atravesó sin querer frente al sol, ¿y sabes qué pasó?


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se hizo de noche a la mitad del día. Fue de noche, pero no cambió la fecha a la vuelta de la luz, quizá las sombras sean magia, o tengan secretos que a muy pocos revelan. Quizá sea mejor bailar con ella mientras pisas sus pies. A veces nuestra sombra es más nosotros que nosotros mismos. Se A - L- A - R - G - A, se hace pequeñita, incluso se oculta: Una constante deformación entre nuestras ideas y lo que miramos. Si los pájaros no tuvieran sombra tampoco volarían, escucha a los grillos y quizá ellos te digan el secreto o a las lombrices, que de su sombra no saben nada, y sin embargo existe.

Paulina Martínez es una viajera de vidas que nació en la Ciudad de México en el 93. Estudió Escritura Creativa y Literatura en la UCSJ. Ha participado en proyectos con enfoque periodístico, publicitario, literario y con perspectiva de género y DDHH.


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Osa Mayor Un cambio de ojos o un cambio de encuadre Me había funcionado bien Un escape Ya no estoy disponible, por favor, deja tu mensaje Ando fuera, empoderándome Mi operación será ligeramente complicada Y aun así, me tiene un tanto agobiada No soy de ti, ni eres de mi, pero pudimos caminar juntos Una experiencia de inicio, contenido y fin. Merece respeto; Sabiamente ahora, Sé que nunca te quedarán mis huellas No se trata de lo que te sucede, sino cómo lo enfrentes Todo está conectado Porque así como las estrellas se entrelazan con una ligera, delicada, pero irrompible telaraña, así se entrelazan inevitablemente nuestros caminos Osa mayor, osa mayor Los tiempos son perfectos Porque me provocas sueños de mañanas desconocidos Lo que era ayer y lo que ahora soy Digamos que soy como una flor silvestre Los hombres que se volvieron bestias Déjalo fluir No queda nada en el vacío Más que agradecerte silenciosamente, Maestro.


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(Videopoema): www.youtube.com/watch?v=QZDIqFKvw4Q&feature=youtu.be

Paulina Villa (La Paz, México, 1983). Es Arquitecta. Estudió en el ITESM, Campus Monterrey. Desde muy joven escribe y su obra ha sido publicada en revistas locales de Monterrey. Actualmente vive en Tulum, Quintana Roo, México, con su familia donde tiene asentado su despacho, llamado CO-TA Arquitectura.


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Un lugar al que volver Prendo una vela algo cae en la punta de la mesa dimos fin al ritual de mandar mensajes esperar respuestas como señal de vida Cuando llueve en un lugar lejano los árboles se mueven al ritmo del agua y las calles en subida se escalan con el viento en contra Si se cumplieran mis otros dos deseos no habría lugar lejano al que volver llorando la sangre que nos une fluiría cuesta abajo la lengua que heredamos muere en la tierra que acordamos visitar qué ridículo se siente ahora creer que estamos cerca Hoy te imagino bailando al ritmo del agua acá cuando llueve los edificios bajan sus anclas nada se mueve en la tormenta de cemento. No tengo mucho más para dedicarte un vacío en común donde caer una herida que riego para verla supurar

Luzbe (Argentina, 1993). Se especializa en el área de discapacidad. Escribe y dibuja desde siempre y hace unos años se enamoró de la poesía en voz alta. Desde entonces intenta tomarse más en serio lo que crea para poder compartirlo con los demás. Sube sus dibujos y escritos a instagram: @_luzbee


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Gracias a las autoras que nos prestaron inspiración: Mayra Santos-Febre, José Juan Tablada, Marco Antonio Montes de Oca, Ismael Velázquez Juárez, Nicanor Parra, Carla Faesler, Rodolfo Mata, Anaïs Abreu, Gutierre de Cetina, Guillén de Castro, Alberto Arvelo Torrealba, Sor Juana Inés de la Cruz, Óscar de Pablo, Patricio Hidalgo, Laurie Anderson, Lucía Carvalho, Tálata Rodríguez, Los KFGC, Emmanuel Vizcaya, Adrienne Rich, Luis Eduardo García, María Elena Walsh, Gerardo Montoya, Los Qué Payasos, Jorge Cuesta, Andrea Chapela, EnriKetta Luissi (Olga Gutiérrez García), Elisa Díaz Castelo, Agustín Ávila, Lynn Margulis, Mary Oliver, Isabel Zapata, Fátima Vélez, Xel-Ha López, Xitlálitl Rodríguez Mendoza, José Emilio Pacheco, Bertolt Brecht, Néstor Perlongher, Luis Felipe Fabre, Juan Gelman, Dolores Castro.