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BARCELONA Miércoles 26 de enero de 1944 FUNDADORES: DON CARLOS V DON BARTOLOMÉ GODO

ESPAÑOLA Año LX. - Numero 24.149

2 5 cents. Precio cíe este ejemplar Redacción y Admón.: PELAYO, 28

Teléfonos: 14132-33-34 y 35 DIRECTOR: LUIS DE GALINSOGA


MIÉRCOLES 26 DE ENERO DE 1944

LA VANGUARDIA ESPAROLA

Ejercito libertador

Barcelona

(Fotos. Archivo)

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IAVANGUARDIA ESPAÑOLA

Número suelto: 2 5 céntimos

26 ENERO 1939

Pelayo, 28 Teléf.

14132 - 33 - 34 - 35

Miércoles, 26 de enero de 1944

Barcelona libertada España rescaté su

Un objetivo espiritual D OCAS palabras para el buen entendedor. En el presente caso concreto, pocas palabras también para el mero observador. Porque quienquiera contemple la Barcelona que tiene al alcance de su vista en este 26 do enero de 1944, y la coteje con aquella Barcelona que encontró hoy hace cinco años como un despojo casi inerte el Ejército de Franco, necesita en verdad muy pocos artiiicios de palabra para que quede grabada en su ánimo toda la fuerza impresionante del contraste. En las cuartillas con que nos honra el laureado y glorioso general Moscarda está expresada, según el sobrio rigor del estilo militar, la cautela contra las alegrías prematuras y contra las euforias precipitadas. Aun queda mucho camino por recorrer, e s efecto, para la recuperación, en sus diversos aspectos de economía, de Industria y de comercio, de la vida física de Barcelona. Pero el camino recorrido entre estas dos fechas, separadas por un quinquenio, ¡qué longitud, qué anchura y qué profundidad tiene! Mas no enturbiemos las claras aguas de las evocaciones poéticas de este día con el análisis y las estadísticas de cosas tangibles y, en definitiva para un pueblo de la hondura espiritual de Cataluña, deleznables y precarias. Recordemos, en cambio, «1 alegre revolar de las flámulas, las marciales notas de los himnos triunfales, los gráciles ondeos de las banderas desplegadas, que hoy hace cinco años ungieron rutilante y sonoro el aire de Barcelona, al conjuro de la presencia de aquellos soldados que, descendiendo por las suaves colmas circundantes, trajeron a la ciudad predilecta de España aires y luces de vida para espantar los estertores y las sombras de la muerte. Barcelona era el objetivo primario de la guerra desde hacía muchos mases, desde hacía años, después de comensada la guerra misma. Si no lo hubieran señalado como tal las circunstancias históricas —viejas, modernas y contemporáneo»— que hacen del Principado insigne pieza substancial en la ensambladura magnífica de la Unidad, los enemigos de España y de la propia Barcelona —queremos decir la sedición separatista y soviética—, lo habrían determinado como punto de mira para los catalejos avizores del Generalísimo y de su Estado Mayor, A Barcelona habían elegido, en efecto, los sayones de la revolución antiespañola como sede y ciudadela de sus cerriles resistencias. Aunque según el apotegma político de Calvo Sotelo —«Cataluña sin España no sería Cataluña, pero España sin Cataluña no sería España»— no hubiese canalizado los mejores ímpetus de la Cruzada, a través de aquel portento militar que fue la batalla del Ebro, hacia esta orilla del bisarro río español, bastaba que Barcelona estuviese cautiva de la depredación y el crimen republicanos para que constituyese el objetivo más urgente de la campaña libertadora. Hoy hace cinco años que el objetivo se cumplió, con una victoria militar en la que í¡3 conjugaron los alientos y las tácticas del ataque con las parsimonias, las prudencias y las cautelas necesarias a la conservación material de cuanto Barcelona representa. Hoy hace cinco años que iué rescatado para esta ciudad su sacrosanto derecho, escarnecido por los aventureros y los cursis de la Generalidad, al honor y a la eficacia de ser española Pocas palabras son, en verdad, precisas para evocar el multitudinario respiro da la ciudad salvada. Algunas más serían saludables para insistir sobre la necesidad vital de que Barcelona no olvide nunca la trágica experiencia de su desgracia y el impagable beneficio de su redención. Hemos intentado en estas páginas de LA VANGUARDIA de hoy recoger una brazada de pensares y de sentires, sugeridos por la conmemoración de la efemérides inmarcesible. Poetas, hablen o no en verso porque el metro no tiene nada que ver cen la emoción, dan contenido espiritual al periódico de este día, que nosotros queremos consagrar a la recordación de la fecha histórica en la pluralidad de sus emociones impares. En pos de una bandera imprescriptible, patinada por los ásperos vientos de las batallas, pero orlada con los mil laureles de las victorias; en pos de la bandera de España entraron, hoy hace cinco años, generales, jefes, oficiales y soldados del Ejército de Franco en esta ciudad, para reivindicarla ante el Mundo y ante el resto d» las provincia» hispánicas, i Gloría «terna a quienes, en la batalla del Ebro y en las otras batallas de los campos de España, precursoras todas del gran triunfo de este dio, dieran su vida generosa por rescatar el mejor florón de la corono de nuestra Unidad naeional! ¡Gratitud imperecedera al Caudillo, para quien la reconquista de Barcelona implicó una santa obsesión de estratega y d# estadista! (VIVA FHANCO1

REDACCIÓN Y ADMINISTRACCIÓN:

[ARRIBA ESPAÑA1

|VIVA

ESPAÑA1

"CATALANES:

BOCETO DE POEMA 1/ querían separarte de España -—pedazo de España, el mejor-", porque íú tras rica y bella y podías bastarte a ti misma, dudad privilegiada. 1/ querían hacerte enemiga de España, porque España, la madre de Mundos, estaba extenuada y pobre y necesitaba más que nunca de iodo* sus hijea... I

querían desgarrarte de España, como, lo uña de la carne, cuando España, lastimada y herida, se desangraba, Y que, abandonándola, te convirtieras en uno de esos Estadillos minúsculos, lamentables y precarios, a la merced de otras naciones, en estos días de ios grandes Imperios.. 1/ pretendían arrancarle contigo a España la más preciosa joya de su diadema: su Candado de Barcelona. £>ero tú preteriste unir, a la suerte de ser catalana, ei orgullo de ser española; ei orgullo de sentirte esa cosa seria y grande que es ser española... Y

unir a tu dulce saber mediterráneo el ancho anhelar atlántico, que descubra medio planeta. V Jo conquista. 7 lo españoliza.

Cl afán reconstructivo en la paz vigilante correspondió la misión de entrar en esta ciudad coa mis compañeros N Odememando, al frente de las tropas que hoy hace cinco años liberaron a Barcelona del deshonor, fiel crimen y del hambre. El Generalísimo había dispuesto de mí, como general jefe del V Cuerpo de ejército de Aragón, integrado por cuatro divisiones, para que prestase otros servicios en la campaña de Cataluña, y a ellos atendía en la comarca de Tosas en aquel 28 de enero memorable. Pero pocos días después vine a Barcelona y pude atestiguar, como todos los demás espafioles que a la'sazón la visitaban, hasta dónde había calado el desastre moral y físico de esta ciudad en manos de la revolución roja. Al volver hoy la vista para contemplar el camino recorrido en la tarea de la reconstrucción, también, naturalmente, moral y física, de Barcelona, puede cualquier observador apreciar la progresión constante de semejante empeño, que se traduce en el notorio estado actual, palpable para todos. Sería, sin embargo, concesión demasiado ligera a un optimismo demasiado iluso, afirmar, o siquiera creer, que están cubiertas todas las etapas de aquella reconstrucción. Hay aún dificultades, hay todavía problemas y conflictos que dimanan, en la casi totalidad de los casos, de las circunstancias verdaderamente angustiosas que plantea a la postguerra española la guerra universal. El patriotismo, el espíritu de trabajo, la lealtad al Caudillo, nunca mejor probada que cuando se traduce en esfuerzos o en iniciativas de regeneración española, son los mejores elementos para que Barcelona pueda mirar con serenidad, aunque no todavía con euforia, el porvenir. Pero lo que más destaca en la visión panorámica de los cinco años transcurridos, ti se la compara con la de los tiempos turbulentos pretéritos de esta ciudad, entonces agitada hasta la convulsión, es la paz pública, gracias a la cual pueden desenvolverse fecundamente la laboriosidad y la inventiva, proverbiales en sus naturales. Esa paz, que se manifiesta en la vida ciudadana con los signos mas inconfundibles, no debe ser tampoco tomada como cosa inconmovible, antes bien sería precaria si la propia ciudad no cuida de vivir en todo momento muy despierta y avisada contra las maquinaciones que siempre aceelian a España y concreta y preferentemente a Barcelona. Los barceloneses deben ser los más celosos vigías de su propia tranquilidad; y Barcelona, que tiene tantos motivos legítimos de complacencia, debe cuidar de ser no 1» «ciudad alegre y confiada», sino la dudad alerta y vigilante en defensa de su vida y de su honor, rescatados para España, y para los catalanes mismos, por el Caudillo y el Ejército hoy hace cinco años.

General MOSCARDÓ At/VWWAWVVVVWvVVVVvVVVVVVvVVVVVI^^

LO UNO Y LO OTRO AY en el «Cantar de Mío Cid» un momento de singular emoción: aquel en que H el paladín tiene a sus pies, rendida, la hermosura de la huerta valenciana. El verso del juglar, hasta entonces duro, esforzado y opaco, cobra luces de contento,

ritmos alegres y un como frescor de aguas cantarínas, ,?ozosas. La armadura oel Campeador, hierro pobre, polvo agrio, sangre reseca, siente que le nacen reflejos coruscantes, brillos de júbilo y de gloria. Allá está, esponjosa y fecunda, la nea vega, con sus naranjos de oro, sus árboles en flor y fruto, sus moreras de tutura I Jeto tú preferiste pronunciar seda suave, blanda y lujosa. Para eso había combatido en un largo jadeo sin pora el Mundo —sin pertregua. Esa esperanza le había dado ánimos a la sufrida hueste, cicatrizada de penurias, escaseces, quebraderos. Para eso había sufrido la carne y habían aguanjuicio de tu luminoso catalán tado los huesos sus perniquebraduras. Para eso cabalgaran paisajes sin misericorprovenxal— lé lengua que esdia, obscuros montes del Maestrazgo, sierras sin consuelo, sin poblados, sin lumcribió el Quijote, y que hablan bre. Tras el invierno de Castilla, Valencia era la primavera. No, el Cid no.pedia como la estrofa de Stefan George, que le ayudasen a traer el Abril. El solo, sin veinte naciones de América, nadie, iba al Mayo. Pero sin la esperanza de tenerlo, no hubiera ido. Se hubiera gloria de Ja Humanidad: veinquedado en paz, eri su casa. te magníficos retoños de EsDe un modo semejante y distinto aconteció en nuestra guerra con la batalla paña. .. del Ebro. Aquellas lentas, sordas, inacabables jornadas tenían un premio lejano y próximo. Por ese premio se podía aguantar, disputando pulgada a pulgada, codo a codo, una tierra pobre y amarga, más tierra que luna. Pero había un sitio proY <e salvaste tú misma, le metido: Cataluña. La vega de almendros y de viñas, de pueblos fértiles, de mar salvaste efe esa cosa fea con espumas. Y en Cataluña, la gran ciudad, abundante de gentes, de recursos, que es la ingratitud; de técnica. Había que ganarla. Pero no como botín para la hueste, sino como rescate para la Pstria. < de esa cosa odiosa que es Ja deslealtad; Siempre la economía ha sido importante en toda guerra. En las de antes como en las de. ahora, Eso no ha variado, pero sí, en cambio, las formáis de la economía de esa monstruosidad que es misma. Estamos en la época de la industria, de los grandes centros fabriles, de las el parricidio» eJ atentado a urbes tentaculares, de las chimeneas. La ciudad es, en nuestro tiempo, protagola integridad, a la sagrada nista de la Historia- Correspondiendo a ese sentido y sino, en la guerra de secesión los Estados urbanos e industriales del Norte vencieron a loa agrícolas del Sur. unidad d« la Patria... Te salvaste abriendo los braPero en nuestra guerra aconteció al revés. La zona nacional era sólo rus, sólo campo, con unas ciudades pequeñas, históricas, cargadas de recuerdos y ausentes zo» a tu* libertadores, de tóenles- Toda la industria y la urbe estaba en la zona roja. ¿Cómo fue posible que acaudillaba Franco. la victoria, dadas esas condiciones? La respuesta decisiva es ésta: porque nuestros adversarios tenían las ciudades, pero no tenían civilización, antes por el contraY e i *•'• aniversario de fu rio, perseguían cuento fuese, en mayor o menor medida, civilizado. Esa creencia se nos convirtió en evidencia al entrar corno liberadores en Caliberación tú clamas taluña, No, no eran sólo los destrozo,? de leí guerra, sino log de la Revolución. La «Franco» tres veces... comarca española más rica de burguesía se presentaba dimitida de toda condición No cono un grifo «fe ritual. burguesa. Ruinas, suciedad, abandono. Pero más aun que el abandono material, me dolía el abandono de las almas, su decadencia. Sino como un grito del corereán, ¿Cómo este pueblo tan cuerdo, tan razonable, tan normal ha podido caer en tal insania? Era la pregunta que me hacía si recorrer, tras la dolorosa ausencia, Manuel MACHADO les vías barcelonesas. ¿Cómo? Sin duda porque Ja política que le han dado dude la Real Academia Española rante medio ligio era antirracional, utópica y delirante, con delirio rojo o, peor . todavía, con delirio blanco, frío, que queriendo ser utilitario era disparatado, y queriendo ler práctico era suicida. Las doctrinas predicadas en Cataluña durante más de cincuenta años revelaron MMMMMWVMMW con la Revolución y la guerra su absoluta falsedad. Partían del supuesto de que el. resto de España era medular, temperamental y abnurdo, mientras que allí se había refugiado el buen sentido. Partían do una posibilidad de destino diferente, Y de la creencit de que Cartilla estaba muerta y yR no podía hacer nada, Y he aquí que esos venidos de Salamanca y Burgos, entran triunfadores. En la ciudad de PUa se lee esta inscripción: la vanagloria vi sará sconfilta. La vanidad será siempre derrotada, Pero mientras muchos veían, absortos, estupefactos, estos soldados llegados de provincias sin industria y sin técnica, el asombro y la admiración 0e reflejaba a la par en log ojos de esos guerreros, ante 1^ grandeva de la urbe, su arquitectura, su economía, BU capacidad, su trabajo. Ya muchos catalanes, dando la vuelta por el Pirineo, se habían sumado, en vanguardia y en retaguardia, al esfuerzo de la zona nacional. Los jóvenes de las falanges y de los tercios —[Oh, Montserrat!-- no habían cedido en heroísmo a los de ninguna otra región. Y los maduros habían hecho algo magnífico también: improvisar industrias, formas de vida técnica en Castilla, Extremadura, Andalucía. Luego, fue Cataluña entera la que se sumó al esfuerzo último y decisivo. E«o permitió acabar nuestra guerra a punto, antas de que comenzase la mundial. Y permitió ganar la paz, la prosperidad presente. Loor a la Cataluña burguesa y arte-sana, sin la cual no podríamos ser nación de alto rango europeg, Loor a la españolidad de las comarces agrícolas, sin cuyo ardor no seriamos patria.

No olvidéis nunca que por la redención

de esta querida tierra entregó España su mejor tesoro: ¡la sangre de su juventud!"

ll

(FRANCO)

Eugenio MONTES .

-íe la Real Academia h:,pañola


LA VANGUARDIA ESPAÑOLA

PAGINA 7

MIÉRCOLES 26 DE ENERO DE 1944

CINCO AÑOS DE LABOR INTENSA

CONJURO CONTRA EL OLVIDO

Lo obro culturol cíe lo Dipufoción

Día como hoy, hace cinco años

Labor de conjunto. • Enseñanza profesional, • Escuela Elemental del Trabajo. - Escuela de Tejidos de

años ya; para muchos la cuarta parte do una vida lúcida. Y parece que C INCO fue ayer. Pero no es cierto: con los tiempos que corren parece que haga siglos.

Punto de Caaet de Mar. - Biblioteca Central. - Otras Instituciones LABOH DE CONJUNTO La orientación Iniciada por.el nuevo Estado en materia de cultura ha sido fielmente seguida por la Diputación Provincial de Barcelona, cuya tradición cultural es conocida por toda España, tanto por sus «brillantes iniciativas como por sus realizaciones perfectas desarrolladas en Instituciones que han conseguido una raigambre ejemplar y que al liberarse Barcelona encontró con tarea enorme a realizar. En primer lugar, los Centros de cultura que dependían de la Corporación provincial hablan sentido pasar por sus cátedras el hálito nefando de las enseñanzas laicas y antiespañolas. Se tenía, por lo tanto, que neutralizar una influencia de bastantes años y organizar de nuevo la cultura de acuerdo con las tradicionales normas que habían inspirado la obra de las anteriores Diputaciones. Labor ímproba por las muchas Instituciones que sostiene la Corporación y por la gran variedad de ellas, por el gran número de profesores y alumnos que reúne y por el esfuerzo económico que representa para la Diputación el conseguir que las Escuelas e Instituciones pudieran sostenerse con los mismos medios que el año 1928. ENSEÑANZA PROFESIONAL El nuevo Estado ha demostrado a través de sus múltiples .actividades de tipo cultural una destacada preferencia por la formación técnica y profesional, cuyos resultados han de contribuir tanto al programa de autarquía preconizado por el Régimen y obligado a seguirse por las Circunstancias de la actual guerra mundial. La Diputación Provincial, cumpliendo estrictamente las obligaciones consignadas en el Estatuto de formación profesional del año 28, tendría que limitarse a una aportación aproximada de unas doscientas mil pesetas anuales destinadas a la formación profesional y enseñanza técnica. Pero impuesta de la necesidad que el país sentía, e inspirada además por el ejemplo del Estado que fomenta a diario dichos estudios, no tan Sólo contribuyó con este mínimo que resulta de una cuota de 0'20 pesetas por habitante y año, sino que estableció una aportación vigorosa y ejemplar y, desde luego, muy superior a las del resto de las Diputaciones españolas. La Diputación Provincial de Barcelona consigna en sus presupuestos una cifra que oscila alrededor de unos cuatro millones para dichas enseñanzas, y son conocidas ya del público algunas de Ia8 Instituciones que, como la Escuela del Trabajo, la Escueía de Tejidos de Punto de Canet de Mar, el Instituto Psicotécnico, etc., gozan de un prestigio sólidamente adquirido.

ESCUELA ELEMENTAL DEL TRABAJO Las huellas de nuestra guerra civil j del período preparatorio de la tragedia quedaron impresas de manera inconfundible en este Centro de enseñanza, en el cual reciben formación y educación la mayor parte de los hijos del elemento obrero de nuestra ciudad. La Escuela Elemental del Trabajo contaba el año 1936 con unos 1.500 alumnos entré" clases de preaprendizaje (diurnas) y aprendizaje (nocturnas). Gracias al esfuerzo de la Diputación, a la mejora de los servicios de dicha Escuela, a la categoría de su renovado claustro de profesores y al abundante utillaje adquirido a costa de grandes sacrificios, la Escuela del Trabajo cuenta hoy en día con más de 4.000 alumnos, habiéndose logrado que, en combinación con el Frente de Juventudes, los dé las clases diurnas coman gratuitamente en comedores establecidos en el recinto de la Universidad Industrial por iniciativa del gobernador civil, y cuyo resultado práctico lo demuestra el aumento constante de peticiones de ingreso y el entusiasmo de los muchachos por dichos servicios. De un presupuesto que oscilaba alrededor de 600.000 pesetas, so ha llegado a una aportación por la Diputación, de 1.700.000 pesetas exclusivamente destinadas a este establecimiento, y en él tanto la formación cultural como la formación física, patriótica y religiosa encuentran su más elevado exponente. Entre las iniciativas desarrolladas en la Escuela de Trabajo, cabe destacar por sus resultados prácticos la que, iniciada en la época de mando del teniente general Orgaz, fue dedicada a la enseñanza de los soldados de guarnición en nuestra ciudad, procedentes de pueblos y villorrios de otras provincias, sin ningún conocimiento ni oficio determinado. Reciben en la Escuela del Trabajo durante su permanencia en filas el título de maestro obrero u oficial especializado en un oficio determinado, que da al titular del mismo un amplio campo para que luego en su pueblo de origen establezca y propague los conocimientos adquiridos en nuestra ciudad y conttibuya políticamente a hermanar las provincias y desvanecer torpes equívocos y recelos. ESCUELA DE TEJIDOS DE PUNTO DE CANET DE MAR Otra de las Instituciones cuya importancia ha desbordado el ámbito provincial es la Escuela de Tejidos de Punto de Canet de Mar, única en España y de

las pocas que existen en Europa. De

una consignación de 7.500 pesetas anuales destinadas a la antigua Escuela de Artes y Oficios que existia en dicha villa con tendencia a la especialización del género de punto, la Diputación Provincial incluyó, el año 1943, 450.000 pesetas en el presupuesto de dicha Escuela, cuyos alumnos reciben una cultura general insuperable y unos conocimientos técnicos que les convierten en directore» de la industria del género de punto. De todas partes de España e incluso Hel extranjero afluyen peticiones de in-

greso, que no pueden aceptarse por ser OTRAS INSTITUCIONES limitado el número de plazas y la capacidad de la Escuela. Asimismo sobrepasa al número de alumnos que terminan sus estudios las demandas qué se reciben para colocar a éstos cuando terminan sus estudios, encontrando no tan sólo colocación en la iniciativa particular o industrial, sino en organismos oficíales, que necesitan muchas veces de informaciones técnicas y científicas que sólo pueden proporcionar los alumnos que han estudiado a fondo en Canet de Mar la complicada y variada técnica de las maquinan del género de punto, cuya perfección ha llegado a convertirlas en maquinarias de precisión como d« relojería. En dicha Escuela se Instaló el año 43, también bajo la iniciativa del gobernador civil, que siempre ha demostrado su extraordinario cariño por la Institución, una residencia para los alumnos, que encuentran en ella manutención a precio bejísimo, existiendo la intención de constituir en la Escuela un verdadero internado. La parte técnica mejoró enormemente al ser adquirida por la Diputación una edificación adyacente a la Escuela, en cuyas salas se han instalado las máquinas y laboratorios. BIBLIOTECA CENTRAL La ponencia de Cultura de la Diputa' clon también inauguró después de la liberación la Biblioteca Central, instalada en el antiguo Hospital de la Santa Cruz, habiéndose abierto poiteriormente varias salas de la misma. El marco de arquitectura gótica del vetusto edificio, la placidez del recinto y la dignidad de sus piedras dan a la Biblioteca Central características tan especiales como únicas. A través de la dirección de la Biblioteca se ha extendido la labor cultural de la Diputación, habilitando nuevas Bibliotecas Populares y mejorando las ya existentes, y así nos encontramos en la actualidad con Bibliotecas especializadas, como las del Instituto de Cultura de la Mujer y las juveniles, cuyo número de lectores marca una progresión constante.

El Instituto del Teatro, con su nueva orientación y con la constante aportación de perionalidades destacadas en las artes y las ciencias, ha conseguido

un aumento constante de alumnos y la

realización de una labor mucho más eficaz. Entre otras actividades de la Diputación, merece consignarse la creación del Museo Arqueológico, nutrido constantemente con nuevas e interesantísimas piezas, y la labor destacada y constante del Servicio de Investigaciones Arqueológicas, qu« en Ampurias desarrolla gran actividad poniendo al descubierto cada vez más las notables ruinas de la antigua ciudad grecorromana. También el Servicio de Catalogación y Conservación de Monumentos se preocupa con constancia de la restauración de obras notables que, como el monasterio de San Cugat del Valles, cada día consigue más encontrar sus primitivas líneas arquitectónicas gracias al esfuerzo del Servicio. La Escuela Profesional para la Mujer,

de unas trescientas alumnas ha pasado

a cobijar en la actualidad a más de ochocientas, siendo ya insuficiente el local donde está instalada dicha Institución. El Instituto de Medicina Experimental, el de Investigaciones Económicas, el Geológico y Topográfico, son otras tantas manifestaciones culturales de la Diputación que demuestran el extenso radio de su obra cultural. El Laboratorio General de Ensayos, el Instituto Psicotécnico, la Escuela Elemental del Aire, la Escuela de Bibliotecarias, la Escuela de Estudios Elementales Mftrítimos, el Servicio de Extensión de Enseñanzas Técnicas, son manifestaciones que confirman la intensa actividad y la ttiúltiple iniciativa de carácter cultural que siempre han distinguido a la Diputación Provincial de Barcelona. Y, finalmente, el Museo Marítimo, inaugurado después de la liberación, y cuyas salas albergaron el año pasado la Exposición Nacional del Libro de Mar, es u n exponente m á s de q u e tanto en su aspecto técnico, profesional o en actividades museísticas, la obra cultural de la Corporación no encuentra límites ni horizontes.

IMM'VVU/VM'VVVVVVVVl'ltVVVVtVVtV^^

LIBERACIÓN ESPIRITUAL N año más nos aleja del instante U glorioso de la liberación material de Barcelona por el Ejército español, al que deben los barceloneses doble

gratitud, Una por haber desvanecido la

pesadilla que durante dos años y medio vivieron, a la vez, los que aquí quedaron y aquellos que, gozando da la tranquilidad de la España nacional, temblaban a cada momento por seres queridos qué én Barcelona tenían. Pero otra gratitud debe la ciudad al glorioso Ejército, y es el haberla reconquistado por las armas sin producir aquellos estragos materiales que la guerra trae consigo. Supieron ver, más que al enemigo que debían desalojar de sus posiciones, a los seres amigos que anhelosamente les esperaban, a la urbe magnífica, orgullo de España, hija del trabajo y de la cultura de los españoleé todos.

Focas veces hubo en un pueblo tan

perfecta unanimidad, una unidad en el pensar jKen el sentir, como en los momentos que siguieron a la liberación material de Barcelona, porque aun los de contraria Ideología suspiraron satisfechos tras las miserias y desengaños sufridos por la nefasta actuación de quienes, diciéndose liberales, se mancharon con la más negra opresión y tiranía, de quienes aparentando ser amantes de Cataluña hicieron lo posible para hundirla material y espiritualmente y, escondiéndose tras un falso deseo de igualdad social, se aprovecharon de todas las desigualdades materiales a que puede conducir el más desenfrenado egoísmo servido por el poder en forma de tiranía. Un año más, y el suceso material de la liberación va alejándose de nosotros para entrar con brillante colorido en las páginas de la Historia. Vida e Historia. He ahí las dos fases de los sucesos humanos en cuyo fondo está lo frágil de la memoria de los pueblos. El hoy lo es todo para ellos. Pero la Historia recoge amorosamente, para recordarlos siempre, los hechos gloriosos que la Imperfección del hombre quizá fuera olvidando. Pero si el episodio entra cada vez más en la Historia, interesa aún a todos meditar sobre las causas que condujeron a la perturbación, sobre la serie de errores cuotidianos que, acumulándose con el tiempU, rompieron la posibilidad de una convivencia, sobre la lenta formación de las ideologías que aquí actuaron, porque estos procesos ideológicos tienen en los pueblos mayor fuerza explosiva que los modernos obuses. Nada se hubiera adelantado con sólo una liberación material, si no se logra liberar a los espíritus. La liberación material de la ciudad representaría poco si no pudiéramos considerarla a la vez como el fin de un período y comienzo de otro. Aunque no ha llegado todavía el momento de poder discurrir libremente sobre estas materias, la objetividad y la discreción permiten ya hacer algunas consideraciones sobre las influencias ideológicas que aquí actuaron, para el mejor reparto de responsabilidades. Y lo primero que acude a la memoria de todos, por su fecha contemporánea de muchos de los que aun hoy viven, es la influencia ejercida en nuestras masas trabajadoras por el sedimento republicano que aquí dejaron los mo-

vimientos liberales o revolucionarios que en el siglo pasado agitaron a la España toda. Pi y Margall tuvo en esta región influencia extraordinaria, más no fue lo grave su propia influencia ideológica, sino que con ella se difundieron entre el elemento popular catalán las ideas del francés Proudhon. La influencia de éste sobre Pi y Margall fue extraordinaria y aparecería más evidente cuanto más profundizáramos en su estudio. Pi y Margall es para mí una traducción española de Proudhon. En el estudio de las influencias ideológicas sufridas por Cataluña, hay que tener presente el hecho de que aqui son numerosos los que dominan la lengua francesa. Ello contribuyó no poco a que las ideas revolucionarias francesas hayan tenido desde 1848 amplia difusión en Barcelona. Aparte de Proudhou, se conoce la influencia en Cataluña de Fourier y de Cabet, actuando este último a través de Pascual Monturiol, inventor del submarino «Ictíneo», y de sus amigos y, más recientemente, la del grupo de intelectuales que a través de la «Confédération Genérale du Travail» difundieron en Francia sus ideas sobre el sabotaje, la acción directa y el mito de la huelga general. George Sorel ha sido el verdadero director espiritual de nuestros obreros y, en general, nuestro sindicalismo, una constante imitación de la C. G. T. francesa. Nótese la influencia de otro hecho. Cuando las ideas de la Internacional empezaron a propagarse en España, vinieron a nuestro país dos representantes de la misma, mejor dicho, de las dos tendencias que la componían. El uno era Lafargue, yerno de Carlos Marx; el otro, un diputado italiano llamado José Fanelli, representante de las ideas dé Bakunln en la Internacional obrera. Al distribuirse BU trabajo de propaganda, casual o deliberadamente, Lafargue se encargó de la región castellana y Fanelli de la catalana. Los resultados de ambas propagandas se reconocen bien evidentes en las diferentes características de los movimientos obreros en ambas áreas geográficas. ¿Y qué ideología les opusieron los elementos conservadores? No teorías espiritualistas, no orientaciones idealistas. Nada de Nletzsche, por ejemplo, tan en boga a fines del pasado rigió, de los católicos sociales franceses. Cuando se formaban los hombres que actuaron como orientadores de la burguesía a finales del siglo pasado y comienzos de éste, estaba de moda el francés Taine, y en los Centros escolares de aquella época las ideas de tal autor, que todos podían leer en francés, tuvieron gran influencia. El clima, la raza, la lengua, el medio ambiente, influyen, según Taine, en la formación e historia de los pueblos, concepción materialista propia tan sólo para reducir las áreas de la influencia ideológica y que desde el otro lado de la barricada coincidía en facilidades con las orientaciones de Pi y Margall. No supieron ver que son siempre motivos ideales los que mueven a los pue blos y los únicos que originan su ~levaclón en la Historia.

José María TALLADA

Hay que hurgar en la memoria para revivir aquella marcha, en columna de Orden y Policía, entre lodos y puentes de fortuna, por carreteras secundarlas, bajo un cielo encapotado y cientos cíe seres silenciosos. Nuestra salida de Barcelona, años antes, había sido a bordo de un cargo extranjero, hacinados por bodegas y cámaras, mal&urmiendo contra mamparos o sobre esteras, comidos de hambre y frío y, sobre todo, de tristezas. También al regreso habíamos de conocer ese acostarse sin cena y dormir ateridos en un rincón, esta vez en la Tarragona recién liberada, y el llenarse el pecho de tristes pensamientos. Como si en el tránsito de una zona a otra, de la vida al infierno, nos quisiera Dios revestidos del dantesco manto de plomo. Lo que hasta Tarragona había sido coser y cantar (más cantar que coser, pfero ser sincero), tornábase ahora compunción y ansiedad. La lentitud de la marcha en caravana, los pasos peligrosos y atascos, los rodeos y los controles que convirtieron un centenar de kilómetros en una jornada de camino, todo contribuía a dar más en el platillo de la intranquilidad que en el del júbilo: como si las contadas horas que nos separaban de tanto ser querido pudieran ser más azarosa que las ciento treinta semanas 4e nuestra ausencia. Porque con razón se ha dicho que ni en las guerras púnico* hubo más ignorancia de lo que sucedía en la retaguardia del adversario. Conforme entrábamos por el extrarradio -^perdidos en la nueva, y ya Caduca, denominación de los pueblos— y a "medida que aumentaba el entusiasmó circunstante, se multiplicaba también nuestra congoja; vial aire debíamos de traer para liberadores. Yo he entrado con la tropa camino de Málaga, y por el bajo Aragón; como, años después, en la ocupación de Transilvania por los húngaros; y con lloros y cantos y vivas y daca ahí la bota, aquello era una entrada triunfal: jubilosos, los que aguardaban y los que venían. Pero con la Columna de Orden y Policía, donde los barceloneses nativos y de adopción —soldados, fabricantes, médicos, funcionarios— habían conseguido una plaza, las cosas iban por modo diferente. El entusiasmo popular era el mismo, o más sentido; pero la justa intranquilidad y emoción de los expedicionarios crecían según se aproximaban a sus antiguas casas. Si tal párrafo de aquella carta, si no habían llegado los paquetes, si los apaseos» de última hora... Luego, el aspecto de la dudad con los montones de inmundicias en las bocacalles; con los paseos destripados y anegadas en carroña las bocas de los refugios; con las gentes escuálidas, la falta de fluido, el asalto a los depósitos rojos de víveres y ropas. Sí, amigos, era la Liberación. Luego vinieron los avales, los racionamientos, la libertad paulatina de expresión, las escisiones. Pero aquello era la Liberación, con mayúscula. La memoria es flaca de por sí y hay quien no se acuerda de que en el período anterior había perdido hasta treinta y cinco kilogramos de su peso; para no hablar de persecuciones, terrores y cárceles. Quizá hayan olvidado que en cinco meses la carne repartida no habla llegado a 900 gramos por cabeza; que en el mismo período, la media diaria por persona no subió de 6 gramos y medio de arroz, 11 de patatas, medio de judías, 4 y medio de aceite y medio de azúcar, según los cálculos fidedignos de don Francisco Lacruz en su documentado libro «Eí Alzamiento, la Revolución y el terror en Barcelona)). No se acuerdan, en fin, de aquellos soldados de España que les ayudaban a trajinar el saco de harina y los botes de leche que necesitaban sus hijos. Que todos estábamos, el domingo siguiente, oyendo la misa y aclamando al general Alvarez Arenas en la isla de la Plaza de Cataluña. Que fuimos al festival de las Regiones, en el «Palau», y allá estaba —con las banderas de España-— la (tSenyeraii, y acudimos en masa al magno tedeum de la Exposición y a las sardanas en el Parque. Pues bien, para montar aí abanderado y batidores de la Guardia Municipal hubo que pedir los cansados caballos del coronel Coco; los rojos, por llevarse, habían arramblado incluso con los coches mortuorios y sacrificado corceles de sangre. Todas esas maravillas y cien más (aquellos cortejos interminables, aquella doble ala uniformada desde la Puerta de la Paz al Cinco de Oros, aquel espíritu de compenetración y caridad) que se antojan remotas son de hace cinco años de hace cuatro y menos. ¿Qué ha pasado entre tanto? El olvido. Olvidado como el asesinato de decenas de miles de personas decentes, como el incendio y pillaje de trescientas iglesias y capillas en la ciudad en el ominoso período anterior. La que llamábamos España nacional vino en peso a. Barcelona, a comprender Se repusieron los símbolos, se saneó la economía y curaron las llagas. Se emprendió la reconstrucción —nosotros sabemos cómo quedaron ferrocarriles y carreteras, cómo quedaban las casas de España y los problemas del campo— y hubo que conjugarla con la guerra mundial que estalló de allá a poco. Llovieron las divisas, subió la moneda, se capeó el temporal. Nuestros amigos pilotaban coches cada vez mayores. Los escaparates se iban llenando de artículos delicados, de tejidos de todas clases. Pero, de consuno con la prosperidad iba naciendo el mirar torvo, la desconfianza mutua, la tibieza y el tedio. Cinco años ya, ¡cuántas fechas importantes para la vida del Mundo! Yo prefiero pensar que la razón está con Marti y los cinco supervivientes de Codo croe hov revisten los atavíos militares para no olvidar aquellos días.

Juan Ramón MASOL1VER

incremento de lo industrio del Libro EL LIBRO Y SU FUNCIÓN unas cifras comparativas de libros puL grado do civilización de un país, su blicados en España en años distintos y nivel medio de vida y el que sus habi- de plena normalidad: tantes gocen de bienestar o miseria, bien ASO 2.470 puede medirse en cierto modo por el » 2.462 índice de su cultura, por su asiduidad en

E

la lectura y — destaquémoslo— por el número de bibliotecas que posea. En este sentido es interesante observar las curvas de ascenso y descenso que experimentan los países. España ha hecho ostensible, desde hace unos años, un cambio digno de ser conocido. Las campañas pretéritas en favor del libro hallaron sólo un eco mediano entre los españoles; bastó nuestra guerra de liberación y que en nuestras ciudades y campos se vivieran años de angustia y dura lucha para que, una vez conseguido el triunfo y, con él, la paz ansiada y merecida, se obrara una reacción inmediata en favor de la lectura. La masa sintió la necesidad de saber, el afán de aprender, de identificarse con multitud de obras que, al absorberle, le facilitaran la oportunidad de olvidar los sinsabores pasados y lograr que ante sus ojos se abrieran nuevos horizontes, y fue en ese momento cuando las estadísticas oficiales, en lo concerniente a nuevas obras y publicaciones y ediciones, empezaron a registrar cifras enormemente esperanzadoras. El libro hubo de ser producido con la abundancia que el público requería. Porque es innegable que en nuestra Patria se lee; se lee en cantidad y en calidad, y esas estampas típicas de un anónimo ciudadano que, en el tranvía, en la calle, aprovechando breves momentos de descanso o hurtándole al sueño sus buenas horas, halla placer en tener un libro en mano, podrían ser exhibidas como argumento poderoso para que nuestros lectores se dieran cuenta de cómo los españoles, bajo la égida del nuevo Estado, buscan afanosamente, en las páginas que atraen su atención, las fuentes del saber, los caminos que les conduzcan a la especialización, al pasatiempo, al tónico para sus nervios faltados del temple necesario. LA INDUSTRIA LIBRERA EN ESPAÑA Son numerosos los escritores y publicistas cuyos nombres se mantienen en muy alta cotización por este anhelo popular de leer e instruirse, y a los cinco años de ser dirigida España por la mano firme y sabia de nuestro Caudillo, la industria del ramo ha laborado lo indecible. Las Empresas editoriales no han dado reposo a sus máquinas y la demanda ha mantenido su auge,, con ritmo cada vez en aumento. Y para que esta afirmación de una amplia tarea en el aspecto de la producción, dé idea, aunque no matemática en su exactitud, facilitamos a continuación

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1932

1934

2.496 3.857 ... 3.391 3391

193H (hasta mayo)... 1.624 194A 3.385 194A ;S. 489 1942 1943 5.279

EL NIVEL CULTURAL MEDIO ESPAÑOL, EN AUMENTO Si se nos obligara a afirmar que la novela sencilla, sin grandes pretensiones, ha alcanzado hegemonía, faltaríamos a la verdad, porque así como I03 temas metafísicos y filosóficos han tenido y tendrán sus devotos, los psicológicos, los tratados de Sociología y los de Economía y Etnología han interesado vivamente a infinidad de lectores. Tampoco han quedado rezagadas las obras de tipo novelesco o de aventuras policíacas, aunque éstas, como es natural, han merecido mayor aceptación cuanto mayor prestigio o garantías técnicas por parte de sus autores han ofrecido. Con objeto de orientar a quienes gustan de datos estadísticos como elemento de pulsación, añadirnos un resumen de lo que en nuestra Patria ha sido publicado durante el año 1943: Obras generales ... 664 Filosofía 91 Religión 2.97 Sociología 6'í0 Filología Hñ Ciencias puras 197 Ciencias aplicadas 465 Bellas artes 320 Bellas letras 2.933 Historia 557 Total 5.279 Es fácil darse cuenta, por los números que anteceden, de que el nivel medio cultural nacional ha fluctuado en sentido aumentativo. EL PROBLEMA DE LAS PUBLICACIONES EXTRANJERAS Mucho se ha hablado y discutido del exceso de publicaciones extranjeras traducidas a nuestro idioma. Nada tan inexacto. Los autores no españoles —algunos de ellos de positivo mérito— no han podido menguar la hegemonía de nuestra producción. En las cifras que anteriormente hemos dado, figuran incluidas las de dicho tipo, pero será suficiente, para dar una idea de lo mesurado del número de dichas obras, que citemos la cifra del 20 por t r ' "-1 total de libros que ha salido a la ..


L'alliberació de Barcelona