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I

Tlalpitzaliztli

Levantaos, vosotras, hermanitas mías, vayamos, vayamos, buscaremos flores, vayamos, vayamos, cortaremos flores. Aquí se extienden, aquí se extienden las flores del agua y el fuego, las flores del escudo, las que se antojan a los hombres, las que son prestigio: flores de guerra. Son flores hermosas, ¡con las flores que están sobre mí, yo me adorno, son mis flores, soy una de Chalco, soy mujer! Deseo y deseo las flores, deseo y deseo los cantos, estoy con anhelo, aquí en el lugar donde hilamos, en el sitio donde se va nuestra vida. Yo entono su canto,

al señor, pequeño Axayácatl, o entretejo con flores, con ellas lo circundo. Como una pintura es el hermoso canto, como flores olorosas que dan alegría, mi corazón las estima en la tierra. ¿Qué significa todo esto? Así estimo tu palabra, compañero en el lecho, tú, pequeño Axayácatl. Con flores lo entretejo, con flores lo circundo, lo que nos une levanto, lo hago despertarse. Así daré placer a mi compañero en el lecho, a ti, pequeño Axayácatl. Se alegra, se alegra, hace giros, es como niebla. Acompañante, acompañante pequeño, tú, señor Axayácatl. Si en verdad eres hombre, aquí tienes donde afanarte,

“La manera elegante de ver el sexo” Carlos Martínez Escultor, pintor, muralista, arquitecto y profesor de la Escuela de Bellas Artes de Amecameca.

“Volcán”

Pastel S/Papel

Nahúm B. Zenil Es uno de los artistas plásticos más importantes de México.

“Los Amantes de los Volcanes”

Mixta S/ Papel

Artístas de

Canto de las Mujeres de Chalco

A continuación presentamos la obra de los artistas que respondieron al llamado para participar en este número.

Zona oriente

soplos

A


¿Acaso ya no seguirás, seguirás con fuerza? Haz que se yerga lo que me hace mujer, consigue luego que mucho de veras se encienda. Ven a unirte, ven a unirte: es mi alegría. Dame ya al pequeñín, el pilón de piedra que hace nacer en la tierra. Habremos de reír, nos alegraremos, habrá deleite, yo tendré gloria, pero no, no, todavía no desflores, compañerito, tú, señor, pequeño Axayácatl. Yo, yo soy atrapada, mi manita da vueltas, ven ya, ven ya. Quieres mamar en mis pechos, casi en mi corazón. Quizás tú mismo estropearás lo que es mi riqueza, la acabarás; yo, con flores color de ave de fuego, para ti haré resonar mi vientre, aquí está: a tu perforador hago ofrenda. La preciosa flor de maíz tostado, la del ave de cuello de hule,

II

la flor de cuervo, tu manto de flores, están ya extendidos. Sobre la estera preciosa tú yaces, en casa que es cueva de plumas preciosas, en la mansión de las pinturas. Así en su casa me aflijo, tú, madre mía, quizás ya no puedo hilar. Tal vez no puedo tejer, sólo en vano soy una niña. Soy muchachita de mí se dice que tengo varón. Aborrezco a la gente, mi corazón la detesta en la tierra. Así tristemente cavilo, deseo la maldad, la desesperación ha venido a ser mía. Me digo, ven niña, aun cuando del todo he de morir. Aunque mi madre perezca de tristeza, aquí tengo yo a mi hombre, no puedo ya hacer bailar el huso, no puedo meter el palo del telar: niñito mío, de mí te burlas. ¿Qué me queda? ¡Lo haré! ¿Cómo se embraza el escudo

Colección Museo Casa de Madera Adalberto Álvarez Marines Escultor en papel maché

“La musa”

Escultura de papel maché

B


III

Jazmín Sarai Sánchez Mtz. Artísta multidisciplinaria y Técnico en Artes Plásticas

Artístas de

¿Acaso tú me has comprado, tú para ti me adquiriste, niñito mío? ¿Tal vez cambiarás mi placer, mi embriaguez? Acaso desprecias, te has disgustado, pequeño compañero, ya me voy a mi casa, niñito mío. Tú, amiga mía, tú mujer ofrendadora, mira como permanece el canto, en Cohuatepec, en Cuauhtenanpan, sobre nosotros se extiende, luego pasa. Tal vez mi ser de mujer hace locuras, mi pequeño corazón se aflige. ¿Cómo habré de hacerlo, a aquél que tengo por hombre aunque sean mías falda y camisa? ¡Los que son nuestros hombres, compañeros de lecho! Revuélveme como masa de maíz, tú, señor, pequeño Axayácatl, yo a ti por completo me ofrezco, soy yo, niñito mío, soy yo, niñito mío. Alégrate, que nuestro gusano

Zona oriente

en el interior de la llanura? Yo me ofreceré, me ofreceré, niñito mío, de mí te burlas. Compañerito, niñito mío, tú, señor, pequeño Axayácatl, vamos a estar juntos, a mi lado acomódate, haz hablar tu ser de hombre. ¿Acaso no conozco, no tengo experiencia de tus enemigos, niñito mío? Pero ahora abandónate a mi lado. Aunque seamos mujeres, tal vez nada logres como hombre. Flores y cantos de la compañera de placer, niñito mío. No hay ya jugo, señor mío, tú gran señor, tú, pequeño Axayácatl; todavía no empiezas ya estás disgustado, compañero pequeño. Ya me voy a mi casa, niñito mío. Tal vez tú aquí me has embrujado, has pronunciado hermosas palabras. Sabrosa es tu semilla, tú mismo eres sabroso. ¿Acaso se sabe esto en nuestra casa?

C

“Placer”

Grafito sobre papel

Sin titulo

Tinta china sobre papel de arroz

“Peso a cuestas”

Punta seca sobre / acrílico


se yerga. ¿Acaso no eres un águila, un ocelote, tú no te nombras así, niñito mío? ¿Tal vez con tus enemigos de guerra no harás travesuras? Ya así, niñito mío, entrégate al placer. Nada es mi falda, nada mi camisa, yo, mujercita, estoy aquí, viene él a entregar su armonioso canto, viene aquí a entregar la flor del escudo. ¿Acaso de algún modo somos dos, yo mujer de Chalco, yo Ayocuan? Quiero que haya mujeres como yo, de allá de Acolhuacan, quiero que haya mujeres como yo, que sean tecpanecas. ¿Acaso de algún modo somos dos, yo mujer de Chalco, yo Ayocuan? Están avergonzados: yo me hago concubina. Niñito mío, ¿Acaso no me lo harás como se lo hiciste al pobre

IV

Cuauhtlatohaua? Poco a poco desatad la falda, abrid las piernas, vosotros tlatelolcas, los que lanzáis flechas, mirad aquí a Chalco. Que yo me atavíe con plumas, madrecita mía, que me pinte yo la cara, ¿cómo habrá de verme mi compañero de placer? Ante su rostro saldremos, quizás habrá de irritarse allá en Huexotzinco Xayacamachan, en Tetzmolocan, yo mujer que unté las manos con ungüentos, me acerco con mi falda de fruto espinoso, con mi camisa de fruto espinoso. Los veré a todos perecer. Deseo en Xaltepetlapan a los huexotzincas, al cautivo de Cuetlaxtan, a los traviesos cuetlaxtecas, los veré a todos perecer. ¿De qué modo se sabe? Me llama el niño, el señor, el pequeño Axayácatl quiere conmigo lograr su placer. Por mi causa a dos tendrás que cuidar,

Héctor Flores Escultor en vidrio

Melecio Galván Conspicuo dibujante e ilustrador que ha dado México Dibujo S/Papel

“Diario de un Vouyer”

Cristal laminado, cortado y pulido e impresiones digitales con base de metal

“Tonantzin”

(Colección Eskisihir Glass Museum. Eskisihir, Turquia). Cristal cortado y laminado con base de marmol

D


V

Bárbara Ayala Bracho Fotografa

Artístas de

al pequeño Axayácatl. Mira mi pintura florida, mira mi pintura florida: mis pechos. ¿Acaso caerá en vano, tu corazón, pequeño Axayácatl? He aquí tus manitas, ya con tus manos tómame a mí. Tengamos placer. En tu estera de flores en donde tú existes, compañero pequeño, poco a poco entrégate al sueño, queda tranquilo, niñito mío, tú, señor Axayácatl.

Zona oriente

niñito mío, tal vez así lo quiere tu corazón, así, poco a poco, cansémonos. Tal vez no de corazón, niñito mío, entras a la que es placer a tu casa. Tal vez así lo quiere tu corazón, así, poco a poco, cansémonos. ¿De qué modo me lo haces, compañero de placer? Hagámoslo así juntos, ¿acaso no eres hombre? ¿qué es lo que te confunde? Mi corazón con flores circundas, son tu palabra. Te digo el lugar donde yo tejo, el lugar donde hilo, te hago recordar, compañero pequeño. ¿Qué es lo que te turba, corazón mío? Soy vieja mujer de placer, soy vuestra madre, soy anciana abandonada, soy vieja sin jugo, es esto lo que hago, yo mujer de Chalco. He venido a dar placer a mi vulva florida, mi boca pequeña. Deseo al señor,

E

El roce es perfecto Dulce…muy dulce

Chen Artista plástico

Gabriel Valerio Escultor y artista plástico

Óleo S/Yute

“Paisaje erótico II” Fotografía


Dos poemas 1 Como los tréboles, tu nombre es un haikú: tiene tres versos. 2 La niña no sabe de erotismo. Maestro: ¿por qué la pones a escribir de estas cosas? Acabas con su infancia. Ella sólo sabe de juegos y de besos, de besos y de juegos. Mariana Belmont

Dejaría los pinceles en la mesa Dejaría los pinceles en la mesa, reposarían mis ojos en tus ojos, aspiraría mi cuerpo el olor del tuyo bienamado. Me acercaría tanto a ti que oiría tus pensamientos. Ungiría con mi saliva las plumas de tus alas, correrían mis labios por tu piel a tus cavidades de primavera. Me hundiría en el placer si vinieras ahora. Nahum B. Zenil

Nos habitamos Nos habitamos en la mirada mutua, en el silencio que nos toca.

y como el eco que devuelve más de sí, ofreces a mis labios, fuego.

Nuestras sombras, manos que leen, una en la otra, pliegues y surcos de un canto corporal.

Prendido a ti, doy el salto a tus secretos; por el torrente de tu savia, mi ser, mi desnudez en vilo.

Tu dorso alimonado, arenal, aprisiono, felino, en el reclamo;

Más allá, en la fuente, la voz del misterio que nos llama. Gustavo A. Reynoso Galicia

VI

Gerardo Montecillos Chipres Técnica mixta S/Madera

Elizabeth Ibáñez Diseñadora y artista plástica

“Columna”

Óleo S/Madera

F

Jorge D. Santamaria Arqueólogo de profesión y artísta plástico de vocación

“Amores_ligth” Óleo S/papel


VII

Sanas mis heridas con lágrimas de savia, tu palabra me desnuda el deseo. Saúl Gutiérrez

Ruben Carcaño Sandoval

Tú eres dulce y no amargas, te quiero en forma especial; eres mi bastón de mando y me sirves sin dudar.

“Vulneravilidad”

El sabor de los recuerdos está sin dudar en ti, tantos momentos amenos que pasamos sin sentir. Por eso te quiero más, tu presencia me da bríos; es sin duda algo total vivir junto a ti y tus mimos. Enrique A. Barraza

Es de noche, tengo frío Mi amor, es de noche tengo frío y es un verdadero tormento no poder compartir mi cama contigo, llueve, escucho la lluvia caer sobre los alcatraces y las rosas del jardín.

Mi mente se llena de fantasía, y te desea, en esos momentos quisiera ser la lluvia misma para mojar tu cuerpo. Y tiemblo llena de pasión con sólo pronunciar tu nombre. Antonia Reyes

Oleo/Tela/Madera

Ruben Carcaño Sandoval

“Tengo Miedo de Perderme en el Vacio de tus Ojos” Oleo/Tela

Artístas de

Principio de mi locura embonas atinada en mis pupilas; penetras fuego y luz, despiertas mis sentidos.

A mi mujer

Zona oriente

Principio de mi locura

G


Alquimia Alquimia del cuerpo en tu sudor. Espíritu Idolatrado. Me das de beber en tus labios el vino sacramentado Me incitas a orar entre tus brazos plegarias paganas Me llevas al camino redimido por las curvas de tu sexo Ocultas el secreto de mi origen en el pubis con tus bellos En silencios de gemidos retenidos me olvido del castigo Rasguñándome la piel, la carne encuentra indulto a sus pecados Tu lengua en mi humedad: “La Gloria Eterna de los sueños extasiados” Profanando mis rincones de rodillas penitencia voluntaria Ritual de fuego sobre la cama, mundano el deseo es purificado De tu libido me hago esclava y liberta mi alma ha despertado Buscando salvación, rezo un Rosario con las perlas de tu espalda Un Ave María por mi alma condenada entre tus muslos Padre Nuestro, que no deje de caer en tentación tan ansiada Me confieso entre tus dedos, tu mirada me da la absolución Me persigno ante tu cuerpo, exhausto, imagen yaciente Trémula nube bendita llueve! Padre mío líbranos de todo mal. Ave María ruega por él. Ave María ruega por mí. Ave María ruega por nosotros!! Por la comunión sublime de tu cuerpo y de tu sangre en mi vientre. Sobre el lecho del placer terreno, piedra del amor sagrado Descubro, iniciada, religión, templo, libre profeso. Alquimia del espíritu en tu pasión. Hombre de hueso. Mara G.

VIII

Oscar Resendis Artista plástico

“Ventanita”

Óleo S/madera

H

Jorge Luna Artista plástico y profesor de la Escuela de Bellas Artes de Amecameca

Francisco Javier Osorio Periodista, fotógrafo y dibujante

“Erotismo 1”

Pastel S/papel

Carboncillo S/papel

Sin título


IX

I

Tu cueva mi universo tu sombra mi aire gritabas mi nombre al ritmo de tu agonía Terremotos excitantes sacudían tus senos Nadaba profundo danzamos entrelazados en un vaivén nos perdimos hasta morir aferrados.

La ventana abierta saliste con el viento espero tu regreso como foco apagado en el cuarto obscuro hasta que llegues nuevamente y me enciendas otra vez

Salvador Ágredas S.

Tu virilidad me acomete, me seduce, me transforma. Mi flor te recibe, un río de placer la humedece, me ahogo en tu piel. Mar que se convierte en fuego, volcán de mis sentidos Flecha de carne, mi centro perfecto, pasión incesante, fruto mortal. El cielo en tus ojos, infierno en tus manos, mujer de barro, oveja desnuda.

Mariela Jiménez Pérez

Artista gráfico y publicista.

Ilustración digital S/papel

Bésame, ata tus raíces a mi boca, mama el néctar de mis senos, Sacia tu hambre, bebe mi alma, desmaya mi ser.

“Aureola y mar”

Agotado pero ardiente no había nada más Volé al infinito te desprendiste Sudor calor besos yo río tú mar

J. Salvador Ágredas S.

Artístas de

Aspirabas mi lava se fundía con tu calor con tu ansia tu sed Sentí morir me resucitaste como un sol

“Destierro”

Te sueño, te busco, te miro, respiro. Mi sangre no espera, hilos de fuego queman mi piel, rodean mis huesos, suplican piedad.

“Mar venus”

Penetré hasta lo más obscuro de ti y una vez dentro me

Era la eternidad en un instante fue el sabor de lo eterno tú mi fuente de vida

Ilustración digital S/papel

Las yemas de mis dedos deslizaban por tu sexo mi boca como nube te cubrió vi tu sabia manar la bebí Atraganté mi sed con tus montes navegué en tu río y llegué al fondo

atrapaste Me magullabas y mordías el volcán hizo erupción

Ilustración digital S/papel

Entraste sin abrir la puerta el aire movía tu selva una vez recostada Tu fruta manaba miel Te vi me dio sed me dio hambre despertaste mis sentidos

Mar y fuego

Zona oriente

Volcán


conciencia

J


Ehecatl seccion soplos N2