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CRA Los Almendros

Concurso de Cuentos

DĂ­a del Libro


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Primero

Grupo: A

Autor: Paula Gómez

LA PRIMERA HADA Hace mucho tiempo, en un pueblo pequeño, muy pequeño, Había muchas personas. Allí vivían Claudia y Lázaro, Tuvieron un bebé, llamado Pupi. Desde pequeño, lo que más le gustaba era montar a caballo. Pasaron los años y tuvo que irse porque cuatro personas le perseguían De pronto, una luz le dijo: eres la primera hada. Desde ese mismo instante no volvió a tener miedo. Fin CRA Los Almendros 2


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Primero

Grupo: B

Autor: Alba Mediavilla

EL PIRATA Y EL LORO Erase una vez un pirata y su amigo el loro. Recorrían y recorrían mares y mares porque tenían que encontrar un tesoro pirata. Y de repente, se encontró con muchas islas El pirata no sabía a cual isla ir primero El pirata miró en el mapa y por su telescopio descubrió el tesoro. Había muchas monedas. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Fin CRA Los Almendros 3


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Segundo

Grupo: A

Autor: Noelia García

BUENOS AMIGOS Erase una vez en el espacio, un planeta llamado Juguetón. En Juguetón había una familia llamada: Michi, Pati, Golfi y Piter. La familia más juguetona del planeta. Un día salieron con su platillo volante a explorar otros planetas y encontraron un planeta llamado Animalandia y sólo vivían animales. Aterrizaron y se encontraron un montón de animales, había: monos, perros, tigres, leones y muchos más, pero no se entendían, lo intentaron por señas y se sorprendieron de lo bien que lo hacían todos. Como no sabían jugar, Piter, Michi, Pati y Golfi les enseñaron un montón de juegos. Se despidieron y se fueron a su planeta, pero quedaron que la próxima vez les visitarían los animales. Fueron buenos amigos desde entonces. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Segundo

Grupo: B

Autor: Inés Wiedlocha

LA CASA EMBRUJADA Había una vez un niño y una niña que se llamaban Jorge y Samanta. Eran muy buenos amigos. Un día vieron una casa que daba mucho miedo. Vieron subir las persianas, llamaron al timbre y no abrieron. Después de unos días investigaron dentro de la casa. Había arañas, telarañas, cucarachas, ratas y cristales por el suelo. Además de eso, se oían ruidos raros. Fueron arriba y que susto se llevaron. Había cuchillos, sangre y calaveras pero cuando de repente Jorge y Samanta se tropezaron no sabían lo que pasaba. Estaban en el tejado. Un gato negro les saltó encima , se cayeron y aterrizaron en un colchón que estaba encima de un camión. Llevaron a la policía para que viera la casa. El policía investigó todo, pero vio la casa y no parecía tan monstruosa. Los policías dijeron que era una atracción de la casa y se llamaba la casa del miedo. Se volvió a abrir esa atracción y todos lo pasaban de miedo. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Tercero

Grupo: A

Autor: Daniel Conde

EL ESCARMIENTO DE IVÁN Arturo era un niño ciego. Su padre, Alfonso, era director de un colegio al que no iba Arturo, porque al ser invidente, le llevaban a un colegio adaptado para ellos. Muchos días Arturo iba por las tardes a ver a su padre al colegio, su padre le invitaba a tomarse un bollo en la cafetería. Mientras Arturo merendaba, hablaba con el dueño, el cual tenía un hijo que se llamaba Iván. Iván era un niño muy travieso y burlón. Por las tardes también solía ir a la cafetería de su padre, se metía en la cocina donde había unos pasteles riquísimos como la tarta de manzana que hacía su padre de la que podía comer tres trozos. Alguna vez invitaba a un amigo y desde la cocina podía ver podían ver a Arturo solo en una mesa con un refresco y un cruasán. Más de una vez Iván les comentaba a sus amigos: Vas a ver cómo me río de aquel niño, es ciego y no me puede ver.

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Entonces Iván se acercaba muy despacio, sin hacer ruido y le quitaba el vaso, le cambiaba las cosas de sitio o incluso le disparaba granos de arroz con un bolígrafo. Arturo, por supuesto, no podía verle, pero si notaba un olor dulce a manzana cada vez que le ocurrían estas cosas. Como Iván no era buen estudiante, un día que iba a tener un examen, entró en la secretaría a robarle para así no tener que estudiar. La secretaría estaba al lado del despacho del director y ese día, como tantos otros, Arturo fue a ver a su padre y al entrar al despacho tiró una taza de café al suelo y la rompió. -¿Estás bien?, le dijo el padre a su hijo. - Si, no pasa nada, lo único que me he manchado un poco. Voy un momento hasta los servicios del fondo y me lavo. Iván que estaba robando el examen se asustó al escuchar el ruido de la taza. Entonces se guardó rápidamente el examen en el bolsillo de atrás y miró que no hubiera nadie para salir. Salió corriendo y coincidió en los lavabos con Arturo. -¡Bah, como no puede ver no pasa nada!, pensó Iván, volviendo a menospreciar al niño ciego. Luego saltó por la ventana y se fue a la cafetería. Lo que no sabía Iván es que Arturo había podido olerle. Mientras tanto, el director del colegio salió de su despacho y le extrañó que la puerta de la secretaría estuviera abierta. Cuando se acercaba de nuevo su hijo le preguntó: -¿Has estado en la secretaría? -No, respondió Arturo, ¿por qué? El padre no contestó y entro rápidamente, dándose cuenta de que los papeles estaban descolocados donde estaban los exámenes, por lo que se imaginó lo peor. CRA Los Almendros 7


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Creo que alguien ha robado un examen, pero no tengo ni idea quién. Papá, yo sé quien ha podido ser, dijo Arturo. Siempre que voy a la cafetería, noto que alguien me cambia las cosas de sitio, me soplan en las orejas… no sé quién es… pero noto un olor especia, como a dulce. Entonces el padre cogió a su hijo y se bajaron a la cafetería y le dijo que cuando notase ese olor especial se lo dijera. Pasaron junto a unos chicos que estaban preparando un examen, junto a unos profesores que estaban charlando…y nada, Arturo no notó nada. Justo cuando se iban a ir, su amigo el dueño de la cafetería salió a saludarle, en ese momento se acercó Iván para decirle que se iba a casa y… ¡Ahora lo noto papá!, dijo Arturo. Entonces Alfonso miró a Iván y le dijo: Iván, no te importaría sacarte lo que tengas en los bolsillos? Iván se extrañó y su padre miró a Alfonso sin entender nada. -Ahora te lo explico, pero dile a tu hijo que por favor saque lo que tenga en los bolsillos. Al final, a regañadientes, Juan accedió y allí apareció el examen que faltaba. Iván estuvo castigado durante varios meses, pero lo que había aprendido no lo iba a olvidar nunca. No volvería a meterse con niños con alguna discapacidad, porque la picardía y la inteligencia no entienden de discapacidades físicas, son las mismas para todos. Fin CRA Los Almendros 8


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Tercero

Grupo: B

Autor: Iván Masedo

EL BALON DE CASCABLELES ¡Hola! Soy Javier y os voy a contar mi historia: Cuando tenía 9 años, me gustaba el fútbol; pero soy ciego y había un balón muy especial para nosotros. ¡Tenía cascabeles! Y se llamaba balón de cascabeles. Todo empezó en un parque, había mucho jolgorio de niños que corrían y se reían pero oí a un niño gritar ¡gol!, con muchas oes. Después le pregunté si podía jugar. Pero era muy difícil puesto que no sabía dónde iba el balón. Me decían; a la derecha, no a la izquierda. Así que me fui a casa. Mi madre me preguntó cómo me había ido y le respondí que mal porque no sabía dónde iba el balón. Entonces mi madre llamó a la asociación de ciegos para buscarme un colegio y un día fui al nuevo colegio. Cuando llegué era nuevo para mí aprender el braille; que si no lo sabéis es nuestra forma de escribir y leer. Me costó mucho aprenderlo, pero así descubrí otra CRA Los Almendros 9


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 forma de divertirme con la lectura; pero no con los ojos, sino con mis manos. A mí me gusta mucho la educación física, y por ser el nuevo me dejaron elegir el deporte a practicar. Elegí el fútbol y la suerte me sonrió. ¡Había un balón de cascabeles! Entonces yo ya sabía dónde iba el balón y marqué gol. Y me apunté a futbol con mi hermano Raúl que tiene 18 años. Él ganó todos los partidos y también le dieron una copa. Yo quiero ser como él y aunque sea ciego, tengo espíritu. Aunque me guste el fútbol tuve que aprender muchas cosas más para poder llevar una vida normal. Un día, mi madre me llevó al parque y me encontré a los chicos con los que jugué al futbol por primera vez y les pedí permiso para jugar. Me dijeron que sí pero yo les dije que con mi balón. Ellos al principio no quisieron, pero les dije que el mío era de cascabeles porque era ciego, así que aceptaron y empezamos a jugar. Íbamos empate a dos y faltaba un minuto para terminar el partido, estaba yo justo en su portería, lancé y… GOOOOOOOOOOOL!!!!!!!!!!!!! Y recordad y sois ciegos y os gusta el futbol haced como Javier. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Cuarto

Grupo: A

Autor: Santiago Marugán

SI QUIERES PUEDES Erase una vez un chico de 12 años llamado Lucas, que tenía discapacidad visual y le gustaba mucho el fútbol. Un día se interesó en hacer unas pruebas para entrar en el equipo de fútbol de su colegio. En las pruebas, el entrenador, puso unos cascabeles al balón para que Lucas supiera en donde estaba y jugara cómodamente. Lucas pasó todas las pruebas y entró en el equipo. Le dieron el dorsal número 10. Lucas iba, día a día, a los entrenamientos con su perro guía, Leo, al que también le gustaba el fútbol. Se acercaba el día del partido y Lucas estaba muy nervioso. Llegó el gran día y Lucas recibió una mala noticia: no se podía jugar con el balón de cascabeles. Entonces a Lucas se le ocurrió una idea. Leo, su perro guía, podía jugar en su lugar. Se puso su camiseta y saltó al campo. Los jugadores se llamaban: Jorge, Silvestre, CRA Los Almendros 11


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Mario, Dani, Mikel, Leo, Andrés, Roberto, Víctor, Paolo y Jimmy. El partido iba a comenzar. Jugaban contra el colegio de al lado. Muy pronto, en el minuto 3 de partido, Jimmy pone un centro y Leo lo remata con la cabeza. ¡Gol de Leo!1-0. El otro colegio empató en el minuto 19. 1-1. Los jugadores muy concentrados siguieron jugando el partido. Tres minutos después, en el 22, Mikel derriba a un futbolista dentro del área y el árbitro pita penalti. Un jugador del otro equipo lo lanza y al palo. Pasaban los minutos y no había goles hasta que Roberto la toca con Jorge, éste se la pasa a Jimmy que dispara y el portero ni la huele. ¡Gol de Jimmy! 2-1, minuto 62. Pero 11 minutos más tarde disparó del otro del equipo y gol. Se marcha Andrés y entra Lucas. En el minuto 90Leo pone un balón y Lucas sin ver remata y ¡GOL DE LUCAS! Eso era una fiesta. El árbitro pitó el final y salieron del campo manteando a Lucas. Cuando salieron fueron a festejarlo por todo lo alto. Se fueron al Telepizza y Paolo dijo un brindis por Lucas y por Leo. Y todos dijeron ¡BRINDIS! Y cuando volvió a casa, estaba en el periódico y salía Leo en la portada y él estaba en la segunda página. Luego encendió la tele y se oyó marcando el gol. Después, la radio, y también estaban hablando de su gol. Rápido se lo fue a contar a su madre y le ficharon en la cantera del Barcelona. Moraleja: Un niño ciego también puede jugar al fútbol. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Cuarto

Grupo: A

Autor: Víctor de Miguel

EL ROBOT CIEGO Erase una vez un robot llamado Dimo que era ciego. Tenía muchos amigos que le ayudaban en todo lo que podían y Dimo siempre les daba las gracias. Cuando los niños se iban al colegio, Dimo se echaba la siesta y cuando volvían le despertaban para jugar. Cuando se hacía de noche los niños apagaban al robot y volvían a sus casas. Había un niño llamado Miguel que siempre pegaba patadas a Dimo porque como no veía, no se podía defender. Entonces se reía del robot y sus amigos. El día del cumpleaños de Dimo, sus amigos tuvieron una idea: le iban a regalar una revisión completa en un taller para robots. Dimo se puso muy contento con el regalo y se fue enseguida al taller. Una vez allí, en el taller, le recibió un mecánico especialista en robots que se puso a trabajar con él enseguida. Le hizo una revisión tan a fondo que Dimo comenzó a ver. CRA Los Almendros 13


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Dimo estaba tan contento que no se podía esperar para contárselo a sus amigos y fue a buscarlos. Cuando los encontró, todos vieron lo que pasaba: Dimo podía ver! Todos saltaban y gritaban de alegría. Dimo pensó que ahora podía ir al colegio con sus amigos. Al día siguiente, muy contento, fue por primera vez a clase con sus amigos. Ese día había un examen de matemáticas y Dimo respondió bien a todas las preguntas sacando un 10. Su vida había cambiado. Ahora era como un niño normal solo que seguía siendo de metal. Volvía del colegio y se ponía a hacer los deberes y estudiaba mucho. Después salía a la plaza a jugar con sus amigos al fútbol y baloncesto. Era muy feliz. Un día apareció Miguel dispuesto como siempre, a pegar y reírse del robot, pero esta vez Dimo estaba preparado y esquivó la patada. Entonces Dimo le dijo que porque no probaban una cosa. Miguel aceptó y Dimo le tapó los ojos con un pañuelo. Al principio Miguel reía pero cuando pasó un rato empezó a ponerse nervioso y a no gustarle nada el juego porque aunque nadie le estaba pegando dependía de que alguien quisiera ayudarle y esa sensación no le gustaba nada. Dimo le quitó la venda de los ojos y Miguel, llorando le pidió que le perdonara porque se había portado muy mal. Ahora comprendía lo mal que se había sentido todo ese tiempo el robot ciego que ahora podía ver. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Quinto

Grupo: A

Autor: Arturo Vela

LA FÁBULA DE LAS TRES HERMANAS Éranse una vez tres hermanas hechiceras que se llamaban Diana (la mayor), Artemisa (la mediana) y Minerva (la pequeña). Vivían en un pequeño castillo con una gran torre que les servía de laboratorio. Las hermanas eran muy jóvenes y muy hermosas, pero estaban solteras. Un día dando un paseo por un bosque, se encontraron con un gran río. Como tenían que cruzarlo las hermanas agitaron sus varitas y apareció un puente de la nada. Cuando estaban a punto de cruzarlo, apareció el espíritu del río, que era una bella sirena (pero si alguien se atrevía a nadar en su río los devoraba). La sirena estaba furiosa por haber perdido tres víctimas, pero fingiendo felicitarlas, les dijo que qué deseaban. Diana pidió una varita poderosísima. La sirena tocó una rama de sauce y la convirtió en una bonita varita. Artemisa pidió una capa, un vestido, un sombrero y unos zapatos mágicos que tuvieran el poder de enamorar. La sirena tocó un poco de agua y la convirtió en una capa verde esmeralda, un CRA Los Almendros 15


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 vestido también verde, un sombrero verde y unas manoletinas negras (todo de terciopelo, excepto los zapatos y el sombrero). Pero Minerva no se fiaba y le pidió algo para escapar de ella y la sirena le dio su propio collar y su propia pulsera que hacen invisible a quien los lleva puestos. Terminaron de cruzar el puente y se separaron por primera vez. Diana fue de pueblo en pueblo buscando magos y brujas con quien batirse y a todos derrotó. Estaba una noche en una posada presumiendo de su varita y como lo hacía casi gritando, la oyó un amigo de Artemisa que esperó a que se durmiera, le quitó la varita y se la dio a Artemisa. Artemisa se estaba volviendo muy presumida con su vestido y su capa. Y con la varita que le dio su amigo se volvió aún más presuntuosa. Estaba un día en un palacio con unas amigas tomando el té, cuando un amigo de Minerva disfrazado de criado le dijo que alguien la esperaba en sus aposentos. Llegó a la habitación y no vio a nadie, pero de repente apareció en una esquina Minerva, con el collar en la mano. Las hermanas se abrazaron y se contaron cómo les había ido en la vida. Artemisa sentía envidia de Minerva y de repente la atacó. Minerva se hizo invisible y la sujetó como pudo. Llamó a su amigo y le mandó traer a Diana. Se dirigieron los cinco al consejo supremo, que reinaba en el mundo mágico, y condenaron a Diana y a Artemisa a quedarse sin poderes, como mujeres normales y sin vestidos ni varitas mágicas. Le dieron a Minerva el sombrero, los zapatos, la capa, el vestido y la varita y Minerva se convirtió en la maga más poderosa de todos los tiempos. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Sexto

Grupo: A

Autor: Juan Olmos

ALCALDE POR UN DIA Esta historia comenzó en un mes de junio, cuando se iba a celebrar la Media Maratón que solo quedaba un día. Y nuestro “prota” estaba tirado en el sofá, en una casa de New York viendo la tele. Solo falta un día para la Media Maratón – decía el presentador de la tele. ¡Un día! Tenemos que ir a Deporshop a comprar lo necesario – dijo Lucas (que era el padre) a su hijo Jake. ¿Es necesario? - respondió quejándose Jake. Si, venga, vamos. Después de una hora y cincuenta minutos en el coche, llegaron. Aunque Jake se mareó en el camino. Corre, corre. Se acabarán las zapatillas que quiero – dijo con rapidez Lucas. Como hay tantos que quieren correr… - respondió con voz burlona Jake. En la inmensa tienda de deportes, casualmente estaba el alcalde de New York. CRA Los Almendros 17


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 ¡Hola señor alcalde! ¿Va a correr también? – preguntó Lucas. Si que voy a correr la Media Maratón- respondió. Cuando Jake paseaba por el pasillo de futbol, se encontró cien dólares en el suelo. ¿Qué tenemos aquí? – dijo Yake – será mejor que los esconda. El billete que Jake se encontró, lo tapó con el pie, pareciendo que iba poner la zancadilla a alguien. De pronto, apareció un hombre vestido de negro, serio sin llamar la atención a nadie. Mi presa está aquí – dijo en voz bajita. Se estaba dirigiendo al alcalde. Pasando desapercibido se acercó a alcalde y de pronto le robó la cartera y corrió. Mientras Jake estaba tapando su billete y silbando, sin querer el ladrón tropezó con sus piernas. Por el golpe, se despertó. ¡EH! ¡Si quieres cien dólares búscatelos! – Refunfuñó Jake. Al oir esto, la gente se lanzó sobre Jake. Llegó su padre Lucas con todas las cosas que necesitaba. Jake, ya te has metido en líos – dijo a su hijo. El billete de Jake salió del alboroto y se lo encontró Lucas. Porras- respondió Jake. Oh, mi cartera- le dijo el alcalde- Dime lo que quieres y yo te lo concederé. Enseguida vino la policía y detuvo al ladrón mientras Jake pensaba lo que quería. Habéis atrapado al ladrón más buscado por la policía. Gracias – le respondió agradeciendo el jefe de policía. Por fin Jake se decidió que quería después de diez minutos pesando. Quiero ser alcalde por un día – dijo sonriendo Jake. No puedo negarme. Te lo concedo – le respondió a chico. CRA Los Almendros 18


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Después de una hora y cincuenta minutos llegaron al ayuntamiento. Mi primer mandato será el siguiente – dijo pensativo Jake. No lo sabes verdad? – Preguntó Lucas a su hijo el alcalde. No, la verdad es que no – dijo Jake. Conociéndote a ti… - le respondió a Jake. Estuvo pensando un buen rato. Para ser exactos cincuenta y nueve minutos. Ya lo tengo – dijo de repente. Qué será? - pensó preocupado su padre. Que todas las bollerías de New York estén abiertas las veinticuatro horas del día. Se veía venir- dijo en voz baja Lucas. Pasaron dos horas y Jake estaba colocando la tele y la Wi ¡y media hora más tarde, ya estaba jugando a la Wi! Tengo otro mandato – dijo de repente- el nuevo juego Mario Party 9 para la Wi. Lucas se quedó con una cara alucinando unos veinte segundos y después pensó: poner a Jake como alcalde no ha sido buena idea. A las tres de la tarde se le ocurrió un mandato. Que todas las piscinas de New York sean gratis- dijo contento Jake. En las piscinas habrá un alboroto total. ¡Toda la ciudad estaba concentrada en las piscinas! Otra cosa dijo muy sonriente Jake – Que el cine sea gratis. Lo mismo que pasó en la piscina sucedió en el cine. Y también otra cosa. Que la tienda de chuches esté abierta todo el día- dijo aún más sonriente Jake. Al fin el día terminó. Al día siguiente, cuando Jake salió del ayuntamiento, se encontró con el bollero, los trabajadores de la piscina y los del cine. CRA Los Almendros 19


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Todos furiosos menos el de la tienda de chuches porque tenía clientes. Jake ya puedes ir corriendo. Porque fuera te esperan los trabajadores furiosos- susurró Lucas a Jake. A por él – dijo uno de los trabajadores. Jake corría todo lo que podía mientras los trabajadores lo perseguían. ¡Jake, me voy a correr! ¡Y ven a casa a las dos Jake para comer!- Gritó Lucas a su hijo. ¡He aprendido la lección! Aunque no sé cuál es, pero... !Socorro! - Gritó Jake - ¡No lo volveré hacer! Y este es el fin de nuestra historia. Espero que les haya gustado. Fin

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Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Nivel: Sexto

Grupo: B

Autor: Javier Rueda

Los silbantes Los Silbantes eran unos ladrones temidos por todos. Hasta los más valientes guerreros les temían. En realidad eso era porque no se sabía exactamente lo que eran. Los llamaban Silbantes porque se comunicaban con silbidos. Tú estabas sentado en un banco y de repente oías un silbido a lo lejos. Un día, se vi a unos hombres entrar en el castillo del reino y unas horas después desapareció la princesa. Se la buscó por todo el reino, pero nunca se encontró. Al día siguiente, por la mañana, una paloma mensajera trajo una carta para el rey: “Quiero salvar a la princesa, pero a cambio me tendrás que dar 1000 libras” Al día siguiente, llegó un joven caballero con una armadura negra como el carbón y un corcel marrón como el barro. -Qué haces aquí?- le preguntó el rey -Vengo a salvar a la princesa El rey le preguntó: -Tú eres el de la carta? - Sí, señor-respondió él CRA Los Almendros 21


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 -Acepto- dijo el rey- tu generosidad es muy grande y te daré 1000 libras sí o sí. El joven caballero se puso encima del caballo y partió para encontrar a la pobre princesa. Cuando ya llevaba 9 kilómetros, vio a lo lejos una pequeña cabaña con todas las luces apagadas excepto una, la de una habitación. La caseta estaba en medio de un campo amarillento seco, con casi nada de plantas. Sólo había plantas secas. Pero entonces se fijó en una cosa verde que estaba detrás de un arbusto seco. Era una florecilla ¡y estaba viva! La flor estaba junto a la ventana de la habitación encendida. Ah, no os lo he contado, desde que la princesa no estaba en el palacio, todas las flores y plantas estaban secas. Pero al caballero le sorprendió ver esa flor enfrente de la ventana de esa habitación. Entonces decidió asomarse a ella a ver qué veía. Justo cuando se acercó, alguien le cogió por detrás y le tapó la boca. Al verle la cara al que estaba haciendo eso, vio una cara fea, con muchas cicatrices y verrugas. Tenía también un antifaz negro y una ropa muy sosa, blanca y negra. Entonces el caballero se destapó la boca y dijo: -¡Eres el ladrón, el que ha raptado a la princesa! Pero entonces se acordó de que a la princesa la habían raptado tres personas, no una, y le preguntó: -Dónde están tus compañeros? Él no respondió, pero en la habitación con la luz encendida se oyó un silbido. Entonces, ya estaba decidido: ¡eran los silbantes! Pero, quién estaría en la habitación? Cómo lograría salvar a la princesa? El caballero se escabulló de las manos de aquel hombre y se escondió detrás del arbusto. El hombre se metió dentro de la caseta. El caballero se asomó por la ventana y vio una figura muy extraña: una figura de una mujer muy alta. Estaba como encadenada. -Quién está ahí?- Preguntó el caballero CRA Los Almendros 22


Primer concurso de cuentos: Día del Libro 2012 Pero nadie respondió. No le oían. Sacó la espada para romper el cristal, pero se lo pensó y decidió que mejor no, porque si quería rescatar a la princesa debía hacerlo sigilosamente. Después de un rato, vino un señor a la habitación, abrió la puerta y entró. Después, se acercó a la mujer, se puso enfrente de ella y pareció que se daban un beso. A continuación, el señor se fue de allí y no se le volvió a ver más. Os preguntaréis que dónde estaba el caballo, no? pues estaba en el tejado de la casa camuflado por la oscuridad de la noche. A medianoche, el caballero vio cómo los tres hombres salían de la cabaña. Entonces, el caballero dijo: -Es mi oportunidad- y se metió en la casa. Dentro de ella había muebles muy viejos y feos. Entró en la habitación encendida y se encontró a una mujer mirando por la ventana. Se acercó a ella, la mujer se dio la vuelta y… ¡no era la princesa!... Entonces, quién era? Él se lo preguntó y ella dijo que era una campesina. Le preguntó también que qué hacía ahí y ella dijo que era la mujer de uno de los silbantes y que no estaba capturada. La cadena que vio por la ventana en realidad era la mascota de aquella mujer. Que ¿qué era? Pues era una serpiente. Ella dijo que había una entrada secreta, para llegar el sótano, en el frigorífico. El caballero se fue a la cocina y abrió el frigorífico. Ante él aparecieron unas escaleras. Comenzó a bajarlas. Se tropezó con una de ellas y cayó en una habitación. Su cuello había ido a parar en una guillotina. Vio a una persona que soltó una cuerda para que cayera la cuchilla sobre el cuello del caballero y… -Dónde estoy? Se preguntó Maik muerto del susto en su cama. Al ver el cuadro que se le había caído en el cuello mientras dormía, supo lo que había pasado y se tranquilizó. Fin CRA Los Almendros 23


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