Page 1

EL ÚLTIMO DESEO Una chica cuyo nombre era tan hermoso como el rostro oscuro de un pétalo bañado de rocío, Vanessaera su nombre, estaba enferma con treinta y nueve y medio de fiebre en el sofá de su casa. Apenaspodía aguantar tanto dolor y sufrimiento a su edad de quince años, que se desmayó al instante. La madre de Vanessallamó al hospital más cercano con lágrimas en sus nobles ojos. De prisa y sin apenaspoder controlar sus tembleques, le fue dificultoso poder marcar el número de urgencias. A Vanessase le bajó la temperatura rápidamente, bajó a treinta y cinco, después treinta y dos…asípaulatinamente. Dejó de sudar repentinamente, pero dio paso a un cuerpo gélido y pálido cuyos labios rosados eran ahora unos labios morados y temblorosos. Cuando vinieron los médicos del hospital, metieron a Vanessaen la camilla y la introdujeron en una ambulancia, todo aquello tuvo que ser rápido, pues a la chiquilla le quedaba poco tiempo. Despuésde llegar al hospital, los médicos llevaron la camilla a la sala de revisiones. Allí la revisaron, desde cada órgano hasta cada fibra muscular… Al salir de la sala de revisiones, la ingresaron en una sala totalmente blanca, con una gran ventana de cristales azules y una mesa de madera de abeto con un manto de un bordado artesanal en medio de las dos camasque había en la sala; y encima de la mesa, un jarrón semitransparente con un ramo de lirios violetas y petunias blancas. Una vez allí, dejaron descansar a Vanessacuyas pulsaciones eran controladas y su temperatura también. -Señores, hemos estado observando a su hija, lo que tiene es un extraño patógeno situado cerca del hígado, si no se trata adecuadamente…suhija puede morir.-Comentó el doctor sincero. -¿Quécura hay, doctor?-preguntó la madre desesperada. -Sólo hay una muy complicada y peligrosa. Son tres operaciones, una cada veinticuatro horas. ¿Quéremedio iban a tener los padres de la chiquilla para salvarla? Aceptaron en pagar las tres operaciones si éstas salían con éxito.

En la primera noche de Vanessaen el hospital, se puso a pensar profundamente desde su corazón. Miró al chico (su compañero de habitación) de la otra cama y con una sonriente y tranquila sonrisa, cerró los ojos.


-Tengo que morir, lo sé. Tarde o temprano tendré que morir aunque me dé un poco de miedo…-pensó Vanessa. Vanessano cogía el sueño, así que se puso a recordar en sus últimos momentos felices, en sus amigos, en su familia, en él… Mientras conseguía dormirse gracias a la anestesia, de los ojos se le escapaban lágrimas cristalinas. Mientras las lagrimas caían recorriendo su rostro, ella pronunciaba: -No te olvidarán como me van a olvidar a mí, has hecho muchas cosasbuenas que a lo mejor cuenta no te distes. Séque pasabalo que pasasesiempre estabasjunto a mí, y por eso y mucho más…

Cuando Vanessadespertó por la luz del día, observó a su compañero de habitación. Era un muchacho de apariencia adulta de unos dieciséis años de edad que aún no se había despertado de su coma.


Vanessase secó las lágrimas con el pañuelo que había en la mesa de madera, cerca del vaso de agua. El doctor entró en la sala, observó al muchacho y se dirigió a Vanessa. -Vanessa,te operamos anoche cuando dormías, nos pareció más apropiado. Sólo te quedan dos operaciones más y ya está. Ésta ha sido un éxito, vamos a ver las demás. -Doctor…mi vida ha sido hermosa, y mucho. Dicen que he hecho feliz a mucha gente, pero me siento vacía por dentro. Por eso doctor, sólo le pido una cosa: Déjeme dar mi último deseo… El doctor acercó el oído para saber cual era el preciado deseo de Vanessa.Y en ese instante se lo susurró y el doctor puso un rostro de miedo e impresión. -No podemos hacer eso... -Si que podéis, sabéis tanto como yo que no voy a resistir. Mi cuerpo ya no puede más y el tiempo ya ha pasado.. Por favor...- insistía Vanessa. -Está bien... Al día siguiente le volvieron a operar por última vez.

Al cuarto día, Vanessasalió sonriente de la sala blanca añorando ver la noche y amanecer el día. A mitad del pasillo del hospital, observando su alrededor se quedó inconciente y se desmayó, cayendo lentamente al frío suelo de mármol… Todos pasaban al lado suya, pero no se percataban de que una chica estaba allí tirada en el suelo…


El chico (compañero y amigo de Vanessa) despertó y dio un salto que retumbó la cama, como si hubiera tenido una pesadilla. El chico extrañado vio al doctor pasar por la puerta y lo llamó. -Doctor, ¿por qué no estoy muerto?- preguntó desconcertado tocándoseel torso vendado. -Un último deseo. Tras el comentario del doctor, este le entregó una carta. El chico recibió una carta y la empezó a leer. Cuando terminó, el chico fue a ver la revisión pulmonar más reciente, corrió velozmente buscando a la autora de la carta. Cuando la encontró se quedó paralizado, llegó hasta donde estaba Vanessay la cogió cuidadosamente como un bebé recién nacido. Vanessa,medio moribunda y medio cerrando sus delicados ojos, estaba disfrutando del último calor humano, sonrió y le susurró al chico: -Disfruta de tu regalo como yo disfruté del mío. El chico lloraba desconsoladamente, gritaba y gritaba esperando a que aquella chiquilla, se despertara. Pasaron dos años, el chico aún recordaba aquella hermosa imagen de aquella chica con alas de ángel. Con dieciocho años, aún no se había olvidado. El 26 de Diciembre del 2000; Gabriel, así era su nombre, condujo hasta un pequeño lago llamado Pensamiento, pues a las orillas de aquellas aguasflorecían aquellas bonitas flores. Plantado al frente del lago y observándolo, no pudo contener esaslágrimas que cayeron por su rostro. Fue la tercera vez que visitaba aquel lugar, desde que su princesa se desvaneció en el propio pensamiento, como el nombre del lago. Junto a la orilla, quemó la familiar carta y, cuyas cenizas, tiró a las aguastranquilas y luminosasdel lago... Y misteriosamente a la noche, nacieron nuevas y hermosasflores…en forma de estrellas…

En la puerta de la luz, en su interior está Vanessa,atravesando un camino, y al fondo una luz blanca intensa. Vanessacantaba una hermosa melodía cuya alma se quedaba tranquila. Cuando llegó al final del túnel, observó su alrededor admirando la belleza del paisaje; montañas frondosas, un particular lago cristalino, un cielo azul celeste... todo era tranquilo, todo era maravilloso... Y cerrando los ojos, se tiró desde el acantilado del final del túnel. Cayendo paulatinamente a las aguas, como la carta, y entre las olas su sustancia de


ser...desapareció, cuyas lágrimas hicieron florecer las flores de la pradera y a una bella rosa… El corazón de Vanessase desprendía de su cuerpo y envuelto en una esfera de cristal se eleva para encontrar su destino y volver con el único chico que realmente se preocupó por ella… En la carta… Amigo mío, tu problema de pulmón me afectó mucho así que le pedí al señor de bata blanca mi último deseo: No quiero vivir más, quiero que un ser renazca de sus cenizas como en mi sueño florecieron estrellas. Quiero disfrutar viendo feliz a un chico especial y quiero verle viviendo todos los días como si fuera el último. Al borde de la muerte le quito para ponerme en su lugar. Cambie mi pulmón por el suyo y así podré emprender el camino que un día empecé y que quiero terminar…Quiero ser ceniza de mi sangre como un día fue mi abuela, quiero ser agua para expresarme y ser tibia, quiero ser viento para ser libre y transparente, quiero ser ``el Renacer`` que alegre su vida… Esofue lo que le dije…yahora quiero que disfrutes de tu regalo…comoyo disfruté del tuyo. Me enseñaste lo bonito que era la vida, lo agraciada que era el amor, el sentimiento del corazón respecto a una especial persona...todo ello, me lo regalaste tú, siendo el chico al cual mi corazón latía. Disfruta de tu regalo, mientras yo disfrutaré del mío...viéndote feliz como días, me hiciste sentir a mí... Vanessa


Pulmon  

EL ÚLTIMO DESEO En la primera noche de Vanessaen el hospital, se puso a pensar profundamente desde su corazón. Miró al chico (su compañero d...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you