Issuu on Google+


Long night Qué haré con tanto deseo en la garganta con tanta humedad entre los muslos Demiurgo con AK47 al hombro hazme temblar despierta tus garras de jaguar esta noche de luna contráctil soy tu mala suerte Doce gritos azules rezan al infierno al reino del gato a tu Cristo negro y hay un latir de garras llenándome de pronto deja que nos crezca la hierba al pie de la ventana el agua que cae de tus piernas a mi boca en paz muere Qué haré con tanta humedad con tanto deseo


A media calle nosotros

No me toques no hieras el silencio no importa que salgas desnudo a la calle no hay lobos azules en la furia de las sombras ni caballos rojizos a galope en el espejo ni suicidios ni ca铆das de agua ni gatos ensalivando mis rodillas

Por los ojos sedicentes de tu Cristo a nadie se culpe no hay locos en las azoteas s贸lo esta maldita soledad que muere y resucita y a media calle nos encuentra pateando botes de cerveza


Oración

Llegaste con las corrientes desdeñosas que trajeron del Norte tiempos malos estás aquí provocando el éxodo dónde tu gato negrísimo dejaste? sabor de bocamanga coge el vino los gatos de noviembre llenan de pelusa la cama no habrá yerbas de olor que los ahuyente aunque uno nunca sabe en qué momento será necesario un gato para encontrarnos Señor olvídate de nosotros el recuerdo es una daga que en la carne se hunde me duelen -en la yugularlas marcas de tus dientes y en este larguísimo combate sin puentes colgantes

sin ningún cambio de piel

en el borde oscuro de tu sexo la más secreta


de mis oraciones susurro


Raíz de gata negra. Lucía Yépez.