Page 3

H I S T O R I A

V

Vientoy luz D E

L A

P A L M E R A

Q U E

C u e n t o

vivenciando la fe

Q U I S O d e

S E R

N av i d ad

iento y luz. Más que un nombre. Es una afirmación de fe, es un desafío que estamos invitados a asumir como creyentes y como comunidades. Como primera reacción, la impresión puede ser que viento y luz no se llevan muy bien. El viento apaga la luz de una vela. Los vientos fuertes suelen cortan la energía eléctrica y nos quedamos sin luz. Sin embargo, en el plan de Dios es diferente: para que la luz se expanda con nitidez, es imprescindible el poder y la fuerza del viento del Espíritu. Jesús no ha dejado como misión dar testimonio de Él a todos y todas y en por todas partes. Por lo tanto somos testigos de aquél que dijo: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue tendrá la luz que le da vida, y no andará en la oscuridad”, asumiendo el desafío de ser una luz bien visible. Para ello el propio Jesús nos dijo que contaríamos con el poder del Espíritu Santo, al que definió entre otras formas, como un viento que no sabemos de dónde viene ni a dónde va. Para ser testigos de Jesús, la luz del mundo, necesitamos ser guiados e impulsados por el viento del Espíritu. Esta asociación está presente en la misma creación: allí el espíritu de Dios se mueve sobre la oscuridad y sobre el agua y por la palabra surge la luz… y luego toda la creación. Este vínculo también se da en nuestro contexto, ya que la luz solar rojiza del atardecer nos anticipa que el día siguiente será de viento. El viento es por naturaleza una característica de nuestro medio sureño, y por tanto parte de nuestra identidad. Una identidad moldeada por un clima adverso, pero que ha ido logrando una calidez a fuerza de la suma de llamitas proporcionadas por el gas. Un nuevo tiempo se está viviendo, y por tanto nuevos desafíos se imponen , los mismos pasan especialmente por atrevernos a estar más juntos, ser comunidad. Esto es sabernos, sentirnos y vincularnos como hermanos y hermanas, alcanzando a todos los que necesitan de la contención y apoyo, como de la Palabra de luz y el viento del Espíritu para sanarse, restaurarse y alcanzar una vida plena como la que Jesucristo quiere para cada persona. Por tanto Viento y luz pretende reflejar esta imprescindible unión que debemos asumir como creyentes y comunidades del sur argentino, y vía internet hasta las partes más lejanas de la tierra. Jesucristo -la luz del mundo- está, el viento del Espíritu sopla... y eso es muy bueno porque cada vez con mayor claridad vamos asumiendo desafíos nuevos de testimonio, y nos vamos quejando menos de lo que nos falta o hemos perdido. El Espíritu sopla y Jesucristo nos ilumina. Sigamos andando, con fe, con confianza. Y si todavía estás mirando de afuera, es la hora de sumarte, el Señor te llama, porque te necesita. Sergio Bertinat

Espíritu Santo aliento de vida Espíritu Santo, Creador, en el principio te movías sobre las aguas; insuflaste la vida en todas las criaturas; sin, tí, toda criatura viviente muere y regresa a la nada, Ven a nosotros, Espíritu Santo. Espíritu Santo, Consolador, por ti volvemos a nacer como hijos de Díos; tú nos haces templos vivos de tu presencia, tú oras en nuestro interior con plegarias demasiado profundas para expresarlas con palabras, Ven a nosotros, Espíritu Santo. Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, tú eres luz, tú nos traes luz; tú eres bondad y la fuente de toda bondad, Ven a nosotros, Espíritu Santo. Espíritu Santo, Aliento de Vida, tú santificas y soplas vida en todo el cuerpo de la iglesia; tú habitas en cada uno de sus miembros, y un día darás vida nueva a nuestros cuerpos mortales, Ven a nosotros, Espíritu Santo.

3

VIENTO Y LUZ DIGITAL JUNIO 2011  

VIENTO Y LUZ DIGITAL JUNIO 2011 Hoy compartirmos con todos los visitantes de <a href="http://valdesesdelsur.com/" target="_blank">valdesesd...

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you