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Conexiones Editorial

Hola a todos y todas!!! Nuevamente nos estamos comunicando desde Presbiterio Sur, tenemos novedades. Por Bahía Blanca pasó el Moderador y se realizó una asamblea extraordinaria presbiterial. En cuanto a esta edición de noviembre, les comentamos que saldrá solo en formato virtual. Debido a este desfasaje con el formato papel hemos decidido “renombrar” nuestra columna y llamarla “DES-conectados”. Por motivos ajenos al grupo editor, no contaremos en este número, con las sección “30 años no son nada”, pidiendo las disculpas correspondientes por eso. Ya despidiéndonos, sabiendo que entramos en la recta final de este año, l@s invitamos a que nos envíen sus impresiones sobre el conexiones de este año. Siempre hemos querido hacer de este espacio una instancia colectiva, y es por eso que nos interesa saber qué piensan.

Informe grupo BahíaB Bahía Blanca lanca En este período realizamos nuestro informe anual de grupo descubriendo así que realizamos más actividades de las planificadas. Concluyendo que el grupo tuvo una vida intermitente, con más o menos actividades y con mayor o menor participación, pero igualmente los y las jóvenes nos sentimos conformes ya que el grupo siempre se mantuvo reunido y predispuesto a las actividades que se plantearon con el correr del año. Las reuniones no siempre fueron en la iglesia, sino en nuestras casas. La participación en los beneficios ayudó al intercambio con otros grupos de la comunidad. La visita de los italianos nos dio un motivo por el cual reunirnos, encontrarnos y consolidarnos como grupo. Logramos reflexionar profundamente acerca de ciertos aspectos de la vida cristiana. En cuanto a la comunicación con el consistorio consideramos que aún falta reforzar ciertos canales de contacto. En cuanto al proyecto de capacitación juvenil hubo una interrupción de la actividad debido a varias dificultades que surgieron a lo largo del año ajenas al grupo. No se logró planear ni llevar a cabo ninguna celebración especial. Finalmente podemos decir que logramos mantener el grupo a pesar de las dificultades atravesadas. Lo cual nos permite tener una buena visión para el próximo año. En este sentido creemos que la actividad de realización del Conexiones tuvo

mucho que ver con la dinámica interna posibilitando el cumplimiento de ciertos objetivos.

Reflexión del culto de Montevideo El domingo 20 de octubre con el grupo de jóvenes de Montevideo realizamos el culto. Esta iniciativa surgió para expresar a la comunidad el agradecimiento por toda la ayuda brindada en el recibimiento de los jóvenes italianos en agosto. A continuación, queremos compartir con ustedes la reflexión que hicimos en el grupo sobre el texto bíblico Juan 6 – 1:15, que fue el pasaje elegido para realizar el culto, y en el cual se relata el milagro de los panes y los peces: Cuando comenzamos a estudiar este texto, lo primero que notamos fue la mención a los milagros, y el milagro que en ese relato se produce. Además, en muchos relatos bíblicos se hace mención a los milagros hechos por Jesús. Pero enseguida nos formulamos la pregunta: ¿qué son los milagros? Seguramente cada uno de nosotros y nosotras asociemos la palabra milagro con cosas o sucesos diferentes, y es por eso que queremos preguntarles a todos: ¿Con qué asocian la palabra milagro? ¿A qué lo relacionan?... Muchas veces asociamos lo milagroso con algo fantástico o con algo material, de hecho en el diccionario la palabra milagro se define como “hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino”. Pero nosotros no creemos en esto, sino que creemos que los milagros se producen en las cosas más simples, en hechos de la vida cotidiana. Lo que sí creemos es que en ellos, siempre podemos encontrar la intervención de Dios, a veces por medio de la fe. En este relato de Juan, se destaca la presencia del niño, quien pasa a ser protagonista de la historia, y es quien facilita que el milagro ocurra. El niño no da lo que le sobra, sino que da lo único que tiene y lo comparte con todos los demás. Esto es lo esencial de la historia según creemos. Además, en nuestra vida cotidiana siempre existen personas como este niño que facilita los milagros. Hay muchas personas que se dedican a hacer trabajo voluntario ayudando a quienes más lo necesitan, pero sabemos que a veces, con pequeñas acciones, nosotros y nosotras también podemos ser facilitadores de los milagros. Quizás ya lo hemos hecho sin darnos cuenta, al igual que el niño del relato, que con su inocencia y bondad compartió todo lo que tenía, sin darse cuenta de la gran importancia que tuvo. En la Biblia, nos parece muy importante rescatar el hecho de que siempre el milagro se produce con otro, nunca sólo, siempre con alguien más, en comunión. Además, Jesús nunca pide nada a cambio tras realizar los milagros. Da mucho sin recibir nada a cambio, o al menos nada material, ya que seguramente sentiría una gran gratificación en su alma. En el texto también se introduce la variable del dinero, que en este caso no servía para alimentar. El tema de lo monetario escapa al milagro. ¿Qué nos quiere decir esto? Pues que lo material a veces

está alejado de los milagros, que no es necesario ni el dinero ni bienes materiales para que éstos ocurran. Seguramente este texto de para reflexionar mucho más, pero creemos que esto es lo importante de este relato y lo que queríamos compartir con ustedes. Quiera Dios que cada uno y cada una pueda seguir reflexionando sobre esto, y pedimos a Dios la sabiduría necesaria para poder visualizar los milagros en lo simple, y que nos guíe y nos ilumine para poder ser todos y todas, facilitadores de milagros.

DesConecta2

Un señor solo y perdido en la ciudad encuentra las puertas abiertas de una iglesia Pentecostal, un miércoles de noche. Un muchachito de 13 años lee la Torá en una Sinagoga. Una madre ora a la virgen, el instante después que su hijo salió de la casa temprano a rendir su primer examen de la universidad. Una familia musulmana se apronta para rezar su ultimo rezo de la jornada, a miles de kilómetros, pero siempre mirando a La Meca. Unos muchachos protestantes se sientan en el suelo a ver el límite entre el día y la noche en algún campamento. En el altiplano una comunidad abre la tierra y ofrenda su corazón y su agradecimiento a la Pachamama. Nuestra sociedad desde tiempos ancestrales ha manifestado diferentes formas de religiosidad. Nuestras discrepancias de culturas, de orígenes, de sensaciones han hecho que creamos siempre en un Dios, “En algo hay que creer” escuchamos comúnmente. Es que, es correcto, nuestra identidad humana ha engendrado la creencia en un ser superior. Ahora bien, en los tiempos que vivimos, acontece un fenómeno que es particular. Nuestras identidades religiosas han ido mutando hacia una identidad institucional. Si imaginamos una encuesta o “curriculum de Fe”, ¿qué diríamos? ¿En qué orden de jerarquía nos presentaríamos, según nuestra identidad religiosa, según nuestra institución religiosa, desde nuestra antagonía institucional, según nuestra Fe? Muchas veces me han preguntado ¿Qué son los Valdenses? y se genera un silencio, un aumento de las palpitaciones, un suspenso novelesco antes de preparar nuestra respuesta. Entramos en una serie de ensayos de la misa en pocos instantes. No sabemos si recurrir a la historia, a la identidad, a la institución. Creo que esto no es algo que nos suceda a nosotros solamente. Nuestra historia religiosa ha ido sufriendo cada vez más desprendimientos, que hacen que por un lado nos perdamos en la fragmentación religiosa, y que por el otro tratemos de emerger como se pueda del mar místico en el que vivimos. Pasamos de ser cristianos, a ser reformados, a ser iglesia, a ser grupos. Esta fragmentación creo que a veces nos hace perder nuestro rumbo y nuestra misión, no como valdenses sino como creyentes en un Cristo holístico. En este sentido, creemos que debemos ir logrando una nueva concepción sobre la vida de Fe de las personas, de nosotros y de la relación mutua con todos. No solo para tener encuentros ecuménicos, sino para entender, reflexionar y evangelizar en pos de un mundo mejor, un mundo nuevo, con


o sin nuestro Dios, con o sin nuestra iglesia, pero si con y entre todos de manera pacífica y sincera.

Todos tenemos un lugar

Lucas 14: 1, 7-14

El relato bíblico nos pinta una escena que prácticamente la podemos ver, y hasta nos puede resultar familiar salvando las distancias culturales y temporales. Cuantas veces nos juntamos para una gran comida en nuestras casas?, a veces de invitados, otras veces de anfitriones. Este banquete habría tenido lugar un sábado y en casa de un fariseo, y es allí donde Jesús enseña en torno a una mesa. ¿Pero cómo se organizaba esta comida? Los judíos en el imperio romano tomaron la costumbre griega del banquete, en donde el anfitrión recibía a los hombres importantes en su casa, en torno a una mesa bajita. Alrededor de esta mesa los invitados se recostaban sobre su lado izquierdo, y se disponían a pasar un buen rato. Eran unas verdaderas fiestas, se comía y bebía mucho, el anfitrión proporcionaba diversiones artísticas, y a menudo (lo podemos ver en el Banquete de Platón) surgían charlas diversas, sobre filosofía, u otros intereses de los participantes. En el lugar principal de esta mesa se ubicaba el anfitrión, y a su lado las personas más “importantes”, lugares codiciados por todos, porque daban un cierto estatus y se veía gráficamente la importancia de uno y de otro. En este punto entra en juego el Honor. La sociedad se articulaba en una dinámica de favores mutuos, una persona invitaba a otra a su banquete, dándole honor a esa persona, y para luego también ser convidado al banquete de quien había sido su invitado y recibir también ese honor. Podemos imaginarnos a quiénes invitarían estas personas a sus fiestas: gente en su misma situación económica para mantener su nivel social, y a personas de un escalón más alto, que le puedan brindar un mayor honor y así crecer social-económica-y políticamente. También podemos imaginarnos fácilmente a quiénes no invitarían a sus banquetes y el relato bíblico lo deja bien claro: pobres, lisiados, cojos, ciegos… El ocupar un lugar de importancia en la mesa era un honor importante, y el verse obligado a dejar ese lugar a otra persona significaba una humillación tremenda.. Podemos ponernos a pensar que para esta gente la amistad era solamente una conveniencia, una forma de sostenerse y mejorar su situación. ¿Pero dónde quedaría para ellos el afecto, el compartir otras cosas además del banquete, el acompañarse en momentos difíciles sin querer sacar provecho de la situación? ¿Pero qué es ser honorable? Jesús con esta parábola nos hace pensar en cómo hoy interpreta mos ese concepto, cómo nos reconocemos unos a otros. Esta parábola

nos dice: Nuestro honor o gloria no depende de la “pureza de nuestra alma”, sino del lugar que hayamos elegido ocupar en este mundo. Esa búsqueda de honor y felicidad es legítima para toda persona, es Dios mismo quien nos invita a encontrarla, simplemente propone una felicidad que no se consigue tratando de ser más importante, o conseguir el primer puesto. Hay una frase que dice “Hay que saber bajar, porque ese es el mejor medio para elevarse”, creo que es justamente lo que nos dice esta parábola. Saber reconocer en qué momentos estamos intentando ser el invitado de honor en los lugares que frecuentamos. Hoy podemos ver un ejemplo claro de disputa del primer lugar en la Tensa situación en Siria. Una situación por demás complicada en donde investigan si el gobierno o los grupos armados opositores han usado armas químicas en su conflicto. Se discute una intervención militar en la zona, y sabemos que los intereses que mueven a las grandes potencias nunca son intereses pacíficos… ¿cuál es la intención de atacar Siria? Es por el uso del gas sarín o hay otros intereses en juego? Por otro lado el uso de armamento químico (y otros) sin importar quién lo haya empleado, requiere una intervención de la comunidad internacional toda… Debemos expresar nuestro NO a estas situaciones, desde lo que somos, desde nuestra comprensión de la Vida como Sagrada, que es Sagrada porque es Don de Dios, y solo suyo; No de quienes pretenden tomar el lugar de Dios en la Tierra decidiendo quien vive y quien muere con solo dar una orden detrás de un escritorio. Eduardo Galeano, un escritor Uruguayo, escribió una vez: “Las guerras mienten. Ninguna guerra tiene la honestidad de confesar: Yo mato para robar. Las guerras siempre invocan nobles motivos, matan en nombre de la paz, en nombre de Dios, en nombre de la civilización, en nombre del progreso, en nombre de la democracia y si por las dudas, si tanta mentira no alcanzara, ahí están los grandes medios de comunicación dispuestos a inventar enemigos imaginarios para justificar la conversión del mundo en un gran manicomio y un inmenso matadero” Eduardo Galeano Todos los días escuchamos de nuevas masacres, sea en Medio Oriente, sea en nuestra América Latina, o en otras partes del Mundo; todas a costa de ocupar este primer lugar, ser reconocidos por el mundo como “los honorables” y sacar la mejor tajada de la torta mundial que se disputan algunos pocos invitados al banquete. ¿De qué honor estamos hablando? La elección de ocupar el último lugar pone en crisis a la jerarquía, y nos aporta otra lógica de honor, un honor de lo simple, donde la mesa sea redonda sin lugares de privilegio y cada quien pueda ocupar el lugar de siervo, de quien lava los pies. Que el Dios de la Vida, que ocupó el último lugar en Jesús, nos de fuerza, coraje, para sabernos poner y elegir humildemente nuestro lugar en el Mundo. Shalom. Bovon François, El evangelio según san Lucas, II (Lc 9, 51 – 14, 35), Salamanca, Sigueme, 2012. Federico Plenc.

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Arg: Mauro Milesi | Ezequiel Irriberry

Arg: Emiliana Sarmiento Parlatore Cristela Dolce

Uru: Paula Benech | Emanuel Hernández

Uru: Santiago Bonjour | Leticia Cabrera

Llegó el cartero! desde San Gustavo Hola chicos!!! Les escribimos desde el grupo de jóvenes de San Gustavo, para contarles que nos estamos juntando, hacemos diferentes actividades y que tenemos planeadas otras tantas para este año... Uno de los encuentros lo compartimos junto al grupo de Jóvenes Mayores de la iglesia, en donde miramos una película, la que dejó un debate muy interesante, es muy recomendada para quienes tienen ganas de verla “El Poder del Perdón”!!!.. Esperamos que anden todos bien y nos estaremos viendo pronto con quienes participen del esperado Rioplatense 2014... Saludos!! Grupo de Jóvenes, San Gustavo Un abrazo

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Dread Mar i

Tengo tiempo para seguir y mejorar pero de esto no hay que abusar. Pues muy caro es el valor que tenemos que pagar, Prestemos mas atencion a nuestro al rededor Felices con la simpleza, y con amor es mejor Oh Jah esta sobe la mesa el destino y la pasion ten cuidado lo que deseas pues puede suceder hoy. Maldad que va, volvera. esto es lo que hay que aprender para poder mejorar, buscare en Jah Jah el amor Oh Jah esta sobe la mesa el destino y la pasion ten cuidado lo que deseas pues puede suceder hoy. Maldad que va, volvera. esto es lo qua hay que aprender. para poder mejorar, buscare en Jah Jah el amor. Oh Jah esta sobe la mesa el destino y la pasion ten cuidado lo que deseas pues puede suceder hoy. Maldad que va, volvera. esto es lo qua hay que aprender. para poder mejorar, buscar en Jah Jah el amor.

Grupo Editor

Emiliana Sarmiento Parlatore | Gustavo Paglino | Valeria Manso | Gonzalo Bertin | Mariana Manso | Mara Antonela Weingartner | M aximiliano P agella | Virginia Tucat | Agustina Iseppi | Federico Plenc | Wilfredo Bonjour | Gabriela Malán


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