Page 20

sin dar gracias, con la gran ingratitud que supone retirarse sin dar gracias después del pan cotidiano, mucho más tras haber recibido el pan de vida eterna de los ángeles. Durante toda la cena estuve viendo al lado de Judas una figura terrorífica, cuyos pies eran como un hueso seco; pero cuando Judas llegó a la puerta del cenáculo, vi tres demonios a su alrededor: el uno entraba en su boca, el otro le daba prisa y el tercero corría ante él. Era de noche y parecían irle alumbrando el camino; Judas corría como un insensato. Nuestro Señor echó un resto de la divina sangre, que había quedado en el fondo del cáliz, la pequeña copa que había estado en su interior; después puso sus dedos sobre el cáliz y Pedro y Juan echaron de nuevo agua y vino sobre ellos. Después les dió a beber otra vez del cáliz y lo que quedó lo echó en las copas y lo repartió entre los demás apóstoles. A continuación, Jesús limpió el cáliz, metió dentro la pequeña en la que había guardado el resto de la sangre divina, puso encima la bandeja con lo que quedaba del pan consagrado, le colocó la tapadera, envolvió el cáliz y lo situó en medio de las seis copas. Yo vi como, después de la Resurrección, los apóstoles comulgaban con los restos del Santísimo Sacramento. No recuerdo que el Señor comiera o bebiera el pan y el vino consagrados, tampoco vi que Melquisedec lo hiciera cuando ofreció él también pan y vino. Pero sé por qué los sacerdotes participan del Sacramento aunque Jesús no lo hiciera. Si los ángeles la hubieran distribuido, ellos no hubieran participado de la Eucaristía; pero si los sacerdotes no participaran, lo que queda de la Eucaristía se perdería, así que lo hacen para preservarla. Había una indescriptible solemnidad en todo lo que Jesús hizo durante la Sagrada Eucaristía, y cada uno de sus movimientos estaba lleno de majestad. Vi que los apóstoles anotaban cosas en unos pequeños trozos de pergamino que llevaban consigo. Varias veces durante la ceremonia los vi también inclinarse unos ante otros, como hacen nuestros sacerdotes.

Novena meditación INSTRUCCIONES PRIVADAS Y CONSAGRACIONES Jesús dio a sus apóstoles unas instrucciones privadas. Les dijo que debían seguir celebrando el Santísimo Sacramento en memoria suya hasta el fin de los tiempos. Les enseñó cómo usarlo y cómo transmitirlo; y de qué modo, gradualmente, debían enseñar y hacer público este misterio. Les enseñó cuándo debían comer el resto de los elementos consagrados, cuándo 18

La amarga pasion de cristo (ana catalina)  
La amarga pasion de cristo (ana catalina)  

:D

Advertisement