Mondosonoro asturias cantabria nº 99

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Fiesta demoscópica 2014: orbita + chico Lugar Sala Black Bird Fecha 14-02-2014 Estilo Rock y pop Promotor Mondosonoro

Belvès Foto Carlos Caneda

más contundentes de su actuación, en los que la referencia a los Pearl Jam más épicos es clara, pedían a gritos que se les dejara sonar en un gran auditorio. Pero cuando la tensión se relajaba no solo afloraban influencias más diversas, sino también los innumerables matices con que la banda es capaz de recrearlas. Ah, y entre unas y otras también se marcaron una versión del “Steady as She Goes” de The Raconteurs. Chico pueden alardear de potencia, sutileza y, sobre todo, solidez. “Thereafter”, el título de su disco, hace referencia a un punto de partida; vista la talla que han dado las dos bandas de la noche, se ve que -si ellos quieren- tienen mucho futuro por delante. Y, vista también la buena acogida por parte del público -incluso hubo quien se tuvo que quedar en la calle cuando se completó el aforo del local- también parece que va a haber Demoscópicas para rato. n Carlos Caneda

BELVÈS Lugar La Barraca Fecha 22-02-2014 Estilo Pop Promotor Belvès

Chico Foto Ernesto Castañeda Migoya

Parece mentira que con los buenos discos que se han marcado tanto Órbita como Chico ninguno de los dos haya brindado al público demasiadas posibilidades de escucharlos en vivo. Y eso que en la Fiesta Demoscópica de Cantabria ambos han dejado claro que andan sobrados a la hora de defenderlos. Los primeros recrearon la desolación infinita a través del sonido cristalino que asoma en las canciones de su “Base tranquilidad”. Trazaron con precisión y con pasión esas parábolas celestiales que unen a Codeine con Los Planetas y a God is an Astronaut con Built to Spill. Y, por si el repertorio habitual se quedara corto, aprovecharon para presentar una nueva canción. ¿La vez que he visto al trío en mejor forma en directo? Por supuesto que sí. Tampoco Chico han paseado demasiado su “Thereafeter”, y no será por falta de oficio sobre el escenario. Los momentos

Jornada de infarto la del sábado 22 en Santander con al menos 5 propuestas de concierto en un radio de 2 km en la ciudad. Había que elegir y elegí quedarme con Belvès en la intimidad de La Barraca. El nombre de un precioso pueblecito de Aquitania une a un inglés, un alemán y a un santoñés para hacer canciones llenas de esperanza. Dos idiomas (castellano e inglés) se entremezclan en canciones a dos voces. La norma: acústica, bajo, xilofóno, una preciosa especie de acordeón y a menudo un ukelele para canciones muy sencillas pero con mucho peso en la maleta. Presentaban su primer trabajo homónimo autoeditado, totalmente DIY con un artwork nostálgico y sorprendente. En el aire referencias obvias al

pop épico de Vetusta Morla o Izal, pero no pensemos que esto viene de poco tiempo. Los que no tengan el placer, que echen un vistazo a un antiguo proyecto de Pablo Burgués: Skimo (“Un año de libros viejos”). Atrás quedaron estos tiempos aunque lo cierto es que sigue compartiendo cierta alma y coordenadas en las canciones, Largos periplos en el extranjero y muchas aventuras por el mundo (buscad en Google “Españoleando” o “Sabáticos) han abierto la mano a canciones universales pero que a menudo pecan de demasiado similares. También es cierto que si se parecen a temas tan bonitos como “Hoy por fin”, no queda otro remedio que perdonárselo. n Roberto Palacios

no fucks + greasy &grizzly La oferta de música en directo en Santander para la noche del 22 de febrero era muy amplia y variada, y destacar entre una agenda así no era algo sencillo. Pero la programación de las Fiestas Campamento Base siempre se aparta de lo obvio, algo que hay que agradecer al tesón de Javi Patrullero, el Jefe de Campamento, este cruce entre mecenas DIY y personaje de Wes Anderson. Abrieron la velada No Fucks, un trío de chavales de Gijón que, empapados del espíritu de Beat Happening y su pop esquemático, mostraron unas canciones llenas de candidez, aupadas a base de ritmos saltarines, melodías chispeantes y letras naïf. Y, donde estos pusieron inocencia y languidez, Greasy & Grizzly trajeron el ruido y la furia. Esta pareja de madrileños afincados en el Valle del Miera aporrean sus instrumentos hasta sonar como si Bo Didley improvisase desde el garaje de Billy Childish. Contado de esta forma, las propuestas de unos y otros parecen dispa-

res, pero ambos comparten una fe en la energía natural de la espontaneidad que exhiben con una radical falta de complejos. Descaradamente imperfectos, habrá quien piense que las bandas se esforzaron por sonar mal. Ambos fallaron notas, ambos pararon canciones a la mitad para empezarlas de nuevo sin tantos errores, e incluso Greasy & Grizzly decidieron sobre la marcha repetir parte de su repertorio para aquellos del público que llegaron tarde a su actuación. Desde luego que detalles como estos nunca les conducirán al panteón de los músicos más selectos. Pero ellos saben que sus creaciones nacen cargadas de una energía efímera, y que esta se disipa cuando se ejecuta con demasiada premeditación. Del mismo modo, claro, que una crónica breve como esta tampoco puede resumir lo que se vive en un directo de este tipo: la intensidad de unos directos que, ante todo, tratan de ser irrepetibles. n Carlos Caneda

Greasy & Grizzly Foto Carlos Caneda

Lugar Pub Opium Fecha 22-02-2014 Estilo Pop & Rock Promotor Campamento Base

Conciertos l MondoSonoro.com l Edición Asturias y Cantabria l Marzo 2014 l 11