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Al menos de armas y letras Monterrey fuera

En este número:

Paloma Meléndrez, Eligio Coronado, Antonio Sonora García, Francisco Serrano, Claudia Berrueto, Leticia Damm, Sergio Cordero, Leticia Esquer y Miguel Ángel Villarreal.

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Urbanario No. 3. Febrero 2011. $10.00

Ganadores del concurso de Cuento Primer lugar

Segundo lugar

Paloma Meléndrez

Eligio Coronado

Las postales de doña Eugenia

Fugitiva ciudad

Patricia fue al Callejón del arte y entró a las tiendas de antigüedades. En una, encontró siete postales enviadas a Eugenia Treviño, a la calle Iturbide no. 11. La más antigua tenía una imagen de un hospital en Pensilvania y estaba fechada en 1905. Decidió comprarlas. No podía dejar de pensar en Eugenia.

Harta de la violencia, la ciudad se ha marchado. No dijo a dónde para que no la siga nadie. Como quien deja a un mal marido, en medio de la noche recogió sus calles, sus casas, sus viejos edificios y los puentes. No se llevó los cerros porque no son suyos ni los recuerdos porque son de todos. Pero sí se llevó el metro, la tubería, los cables eléctricos y los arbotantes. Sólo dejó el valle solitario donde la fundaron hace más de cuatrocientos años. Allá donde ahora se encuentra espera nuevos habitantes y una vida que no la tenga siempre al borde del colapso. Nosotros tendremos que fundar otra ciudad y una sociedad que no tenga tantas fronteras con la muerte.

Su mente vagó y de pronto se encontró dándole forma y sentido a una historia de amor: la historia de Eugenia, una mujer de la alta sociedad regiomontana que intercambiaba cartas con un doctor que había huido hacia Pensilvania cuando fue amenazado por la familia de ella, pero después de un tiempo la propia Eugenia huyó para ir al lado de su amado y así vivir feliz para siempre. Se puso a investigar. Patricia parecía estar ya obsesionada con Eugenia, por lo tanto sólo consideró justo entregar esas postales a sus descendientes, y con esto lograr que una familia cerrara el misterio de la desaparición de uno de sus miembros. Logró ubicar la calle Iturbide, ahora bajo el nombre de Hidalgo. Encontró el lugar: una casona vieja y desarreglada, de las pocas que subsistían en aquella calle llena de consultorios. Parecía deshabitada pero tocó el timbre; al cabo de un rato salió un señor de una juventud bastante acumulada. Ella se presentó y le comentó el motivo de su visita. Aquel hombre la dejó hablar largo y tendido sobre Eugenia Treviño y su historia de amor. Los ojos del anciano se iluminaron un poco al escuchar esa historia, pues se trataba de su madre. Patricia se sintió satisfecha con su arduo trabajo, le extendió las postales al hombre y éste comenzó a leerlas. A medida que lo hacía Patricia empezó a notar cómo el semblante del anciano cambiaba, respiraba de forma agitada. Empezó a sudar y antes de caer al suelo fulminado por un ataque cardíaco alcanzó a decir: ¡Mi madre tenía tres amantes! Patricia no daba crédito a esto. Cómo era posible que Eugenia la traicionara de esta forma. Leyó las postales detenidamente sólo para darse cuenta de que estaban firmadas por personas diferentes. Absorta por la mentira de Eugenia, Patricia salió de la casa cerrando la puerta tras de sí. Originaria de Monterrey, divide el insomnio entre la psicología y la historia. Psicóloga y estudiante de maestría en humanidades, vive entre sus letras y obras de arte disfrutando de las anécdotas de la urbe. @PalomaCaminante (twitter). palomamelendrez@hotmail.com

Sergio Cordero

Eligio Coronado nació en Monterrey, Nuevo León. en 1948. Ha publicado 21 libros de diversos géneros, siendo el más reciente el poemario Habitaciones. En 1996 recibió el Premio a las Artes de la UANL. Ha sido traducido al inglés, francés e italiano. Figura en la Enciclopedia de México y en el Diccionario de Escritores Mexicanos. eligio_coronado@yahoo.com.mx.

René Rojas Hasta luego, José Carlos Este número con el tema de “La ciudad” lo dedicamos a la memoria de nuestro amigo José Carlos Méndez Trujillo, quien se despidió para ir a cumplir años de otro modo el pasado 15 de enero. Ensayista, periodista, guionista de televisión, permanente investigador, se fue de una manera elegante; muchos lo recordaremos ya sea por sus pláticas, por su excelente sazón, por su modestia o por su enorme caballerosidad. Poseedor de un currículo del que nunca hizo gala, se dedicó a recabar datos, a compartir la sonrisa y la palabra, a tomar las cosas con calma, a pensar en cada palabra que decía y a leer como quien come un manzana en el parque. Por todo ello le dedicamos este número, pero también porque, sin ser regio, amó como pocos esta tierra, estudió y escribió sobre su historia y difundió mucho de los logros de los personajes, mujeres y hombres, que él admiraba. La mitad de sus cenizas descansan en el Cerro del Obispado, donde se esparcieron para que por siempre se quede aquí, como seguramente habría deseado. Hasta luego, José Carlos.

Tercer lugar

Antonio Sonora García Identidad Ninguna ciudad cuenta con un mapa sobre sí misma. No hay tiendas, ayuntamientos, oficinas de turismo que ofrezcan una publicación en donde los ciudadanos puedan ver la fiel localización de sus plazas, calles, jardines y cementerios. En cambio, proliferan detallados mapas de otras ciudades lejanas, más de las veces inalcanzables. Una interpretación de esta regla dice que el verdadero mapa de la ciudad se lleva en el corazón de cada hombre que la habita, por ello para cada uno es única y distinta: la ciudad se transforma en los ojos de quien la mira y la recorre. El mapa de la ciudad debe ser una hoja en blanco, o al menos, una página lista para escribir sobre ella y hacer que los lugares aparezcan. Nació en 1979. Vive en Monclova, Coahuila y es autor de los libros de cuentos El diario de los lienzos (1999) y Piezas para un anticuario (2003). Escribe actualmente una novela sobre las orquídeas y un libro de poemas sobre pirómanos. antoniosonora@hotmail.com

Eligio Coronado

Francisco Serrano

El parque ausente

Tanka

La bicicleta

Para Arnulfo Vigil

A Minerva Villarreal La bicicleta lanza su sombra al pavimento –interminable cinta– como sólo ella sabe. La sombra crece, se estira allá, muy lejos, y alcanza la otra orilla; luego viene y me cuenta o, si no, desaparece, se pierde en un suspiro y otra surge despacio para cubrir la ausencia de la sombra que somos mi bicicleta y yo.

Si hubiera parque no estaría usted aquí, dice la gente. Andaría serpenteando el agua con las manos o abriendo mariposas para vaciar su luz. Lo más probable es que sucumbiera a la ráfaga verde de los árboles y al estruendo sereno de la hierba. Pájaros le hurgarían la cabeza, depositando pólenes diversos o fabricando nidos vulnerables. De sol a sol cabalgaría unicornios y en el blanco furor de la alborada recogería gladiolas para el desayuno. Ebrio de tanta dicha perdurable, liquidaría reflejos de su vasta memoria para instalar el pasmo venidero.

Continúo pedalendo, ruedo vertiginoso, me trago el pavimiento de esta noche; luego miro el reloj: la una y quince. Me hundo lentamente por el piso a desnivel, desaparezco apenas, pero vuelvo a surgir del lado opuesto como si así espantara a una parvada de pájaros chillones y el mar, atrás, me fuera persiguiendo. Finalmente, cansado, adolorido, Me detengo a las puertas de la casa. Dejo la bicicleta en la cochera; Reclino sus manubrios pensativos –el niquelado brillo de su acero– y mi propio cansancio de cara a la pared.

Rezos, lamentos. Se escabulle de golpe la muchedumbre. Seca el sol de la tarde Otro charco de sangre. Nació en 1979. Es capitán de meseros. Vive en Escobedo, Nuevo León. serfrancisco@gmail.com

Claudia Berrueto en la casa vecina agoniza un perro. asustados por sus gritos, comenzamos a recordar en silencio nuestra infancia; dentro de nosotros no mueren del todo esos días de angustia y desamparo. un animal dolorido nos mira desde lo más hondo de la memoria y cada vez que reímos le damos un poco de agua y acariciamos su lomo.

Leticia Damm El penúltimo round

Angélica Ramírez G.

Nació en Jalisco en 1961, y vive en Monterrey desde el 5 de febrero de 1984. El presente texto fue publicado en el libro Vivir al margen. Poemas 1981-1986. FCE, 1987.

Claudia Berrueto nació en Saltillo en 1978. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Tijuana 2009 y becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas (2005-2006) asi como del Fonca en 2009-2010 en el área de poesía de jóvenes creadores. unacositadenada@hotmail.com.

¿Que parezco un trozo de periódico prófugo del basurero? ¿Que soy una irritante espina en el costado del municipio? Quizá, sobre todo para los que pasan por mis calles con cara de fuchi. Cierto, mis fachadas necesitan pintura, pavimentos y banquetas tienen cicatrices de obras inconclusas, pero por mí transitan personas vivas. Las veo barrer la calle, ir al mandado, sonreír con el aroma a pan recién horneado. Se hablan respetuosamente de usted. Es la tradición. Canosos y de cutis arrugado, sólo conciben mudarse al cementerio cuando les toque, pies por delante. Sepa Dios que será de mí entonces. Más que todo, me cautiva la casa de doña Chayo, en paz descanse, convertida en centro cívico cuando nadie reclamó el predio. Ayer cancelaron la lotería y hubo junta de emergencia porque el alcalde los invitó a ver la maqueta del proyecto y “platicar”. Otra vez quieren reubicarlos y borrarme del mapa dizque para construir un parque. Había ojos húmedos y gestos asustados, pero también una voluntad tenaz. El joyero propuso pedir apoyo a los sindicatos y el tendero llamar a una ONG. El más anciano sugirió a los medios olvidando que nunca han respondido. Se aprobó su moción por cortesía. Por si acaso, el zapatero trajo mantas y pintura, las costureras cartulinas y tijeras para los esténciles. Los demás se limitaron a morderse las uñas y quejarse. Como el último censo del barrio apenas registró 342 habitantes, el nuevo alcalde confía en convencerlos. Sólo acuden a la cita Juvencio y Juanita, portavoces de la colectividad. Los acompañan dos líderes sindicales y la monja que encabeza una ONG, cuyos reclamos casi sacan de quicio al funcionario. Salió sobrando tanto afán del edil. Tras agitada discusión y una vez escudriñado el modelo de las frágiles viviendas que ofrecen a cambio de casas de sillar, los emisarios expresaron un rotundo rechazo. Con algo de suerte, él desistirá y ganaremos tres años más. Si no, sospecho que la lucha será sin cuartel. Nació en Monterrey, Nuevo León, en el siglo 20. En 1973 ganó el Premio Somonte al Cuento. En el 98 comenzó a participar en los talleres literarios y diplomados impartidos por la Casa de la Cultura de Monterrey. En el 2000 ganó la beca del Centro de Escritores de Nuevo León. Es coautora de Confesiones inauditas (2002), primer libro del Taller Barrio Antiguo, vigente desde 2001. ldamm@prodigy.net.mx

Urbanario agradece el apoyo de: Ruth Rodríguez

Margarito Cuéllar, José Luis Martínez Canizález, Alejandría Treviño, María Belmonte, Julio César González, Adrián Ruiz, Antonio Ortega Magaña, José Luis Berlanga, Ricardo Martínez, Romualdo Gallegos, Raquel Esquivel, Jaime Arreola, Joao Quiroz, Rebeca Gómez Andrés, Lázaro Salinas, Odvidio Reyna, Blanca Corpus, Alejandro González, Argelia Flores y Aleida García.


Director: Gerardo Ortega Diseño: emeestudio.com Fotos de este número: René Rojas/ Ruth Rodríguez/ Angélica Ramírez G. Urbanario de marzo tendrá como tema Las mujeres, sus mundos y deseos. Estaremos esperando tus colaboraciones hasta el 20 de febrero del 2011 en el correo redaccion@urbanario.com

Urbanario No. 3. Febrero 2011. $10.00

Serie de Ruth Rodríguez Paola Gericke Opinión

Reseña

Reseña

Pueblo bicicletero

El empresario que llevamos dentro

Pensamientos para llevar

G

Reseña

L

ran parte del orgullo regiomontano se debe al espíritu emprendedor que transformó estas tierras. Gracias a los valores como el trabajo, el ahorro y la entereza para vencer adversidades se han formado varias generaciones, tanto de empresarios, como de empleados y obreros, con un pensamiento más o menos común que se puede resumir en la frase: “Que nadie te diga que no se puede”.

A

ctualmente, en las grandes ciudades sufrimos de padecimientos colectivos, como el estrés, la contaminación del aire, el sedentarismo y la apatía hacia lo que pasa entre las personas que las habitan. La mayoría de estos padecimientos tienen su origen en la rutina en la que estamos inmersos: ir al trabajo, a la escuela, visitar a la familia o simplemente a charlar con algún conocido. Estas actividades de rutina pueden a transformar en una experiencia grata en experiencias estresantes, cuando nuestros traslados están llenos de ruido, el tráfico, smog, aglomeración etc. Un pueblo bicicletero nos puede recordar a lugares lejanos, subdesarrollados o pobres, o nos puede llevar a visualizar la alternativa que tenemos para regresar a ser las ciudades incluyentes y sustentables con las que hemos soñado. El Pueblo bicicletero utiliza la bicicleta y además es una alternativa para quitarnos del deshonroso segundo lugar mundial en obesidad en la población mayor a 15 años; es una alternativa para disminuir hasta en un 50 por ciento el riesgo de sufrir un infarto; elevar hasta en dos años nuestra esperanza de vida; disminuir los contaminantes del aire por la quema de combustibles fósiles; ahorrar recursos que invertimos en movilidad, muchos de estos recursos en trayectos menores a 7 kilómetros. Pueblo bicicletero se une al movimiento mundial por la sostenibilidad fomentando el uso de la bicicleta en el Área Metropolitana de Monterrey. Al pedalear buscamos rescatar el nombre de los Pueblos bicicleteros, dignificarlos, engrandecerlos. Quién diría que andar en bici sería hoy en día reconocida como lo más progresista que puede fomentar una ciudad en materia de movilidad urbana; una alternativa de transporte saludable, económico y ecológico. Tenemos tres recorridos al mes, los ya tradicionales domingueros y los nocturnos entre semana. Más información: www.pueblobicicletero.org Leticia Esquer y Miguel Ángel Villarreal.

La globalización. Permanencias y cambios en el área metropolitana de Monterrey Lylia Palacios, editora. Camilo Contreras, Víctor Zúñiga et al, coordinadores. Ed. UANL/Colef/Udem/ITESM/Ciesas y Normal Miguel F. Martínez. 2010. jkd

Origen de un gusto musical y su papel en la construcción de una identidad social. José Juan Olvera Gudiño. Ed. Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, 2005.

Sin embargo, con la brevedad que a veces da la poesía, y con la profundidad que puede tener un ensayo, el libro doble Sueño de la sombra & Spondylus (el primero editado anteriormente bajo el sello regiomontano de Diáfora) da una sonrisa ácida a la vida, al amor y a los prójimos. “No hay diferencia entre la máscara, el gesto y la apariencia; la simulación es el hilo conductor”. En la sección “Amorismos”, el autor muestra su descrédito amoroso en forma de crítica: “En el juego del amor los contrincantes apuestan sus cartas más débiles; en la ruptura salen a relucir los ases”. Margarito Cuéllar observa el mundo, desentraña de él lo que tal vez muchos no somos capaces de reconocer. ¿Qué tan común es la mentira, por ejemplo?: “La mentira forma parte de la piel del hombre; si por alguna causa se viera en la necesidad de despo­jarse de ella los huesos quedarían a la intemperie”. Este pequeño libro se acerca y remueve los conceptos más comunes que tenemos sobre la amistad, el amor y la muerte desde una postura escéptica. Si los aforismos, esas sentencias breves y concisas son capaces de hacernos pensar dos veces en lo que teníamos por válido, los textos de este volumen pueden además, sacarnos una sonrisa a veces amarga, a veces juguetona, gracias a esas observaciones de alguien que se ha detenido a reflexionar en los absurdos humanos. El formato pequeño (mide apenas 10.5 cms de alto) y sus 220 páginas hacen además de este libro un volumen de bolsillo que ofrece una cómoda lectura. El sueño de la sombra & Spondylus Margarito Cuéllar. Ed. Práxis, 2010.

T

eníamos entendido que los maestros eran ejemplo de educación y buenas costumbres.

Romualdo Gallegos demuestra en su libro Informe gallina negra que esto no siempre es verdad, pero además nos lo dice con humor. Maestro de formación, el autor muestra su aguda vena de cronista, más que de poeta, y nos regala unos textos llenos de honestidad, a veces contestatarios y casi siempre ingeniosos. El espíritu de Gallegos brota en este libro que se supone de poemas, pero donde más bien resaltan mosaicos de una vida colorida, exuberante, gritona, violenta, en donde vemos al burócrata que no cumple, al maestro que no cumple y a lo que ya no hay pero que debería haber. Dicho de otra forma, si hubiera que definir con una palabra el libro, ésta sería “no”, pues se respira el ánimo contestatario, oposición y rebeldía, pero también, por fortuna, una actitud de que nada es tan en serio que no se pueda contar en un chiste. El cronista sale a relatar sucesos que afectan profundamente a nuestra ciudad. Leemos en “Dos estudiantes muertos”: “A las doce de la noche mientras termino este libro las ráfagas de metralleta se escuchan hasta mi estudio. Primero se dijo del encuentro entre un convoy del ejército y dos sicarios. / Más tarde se supo la verdad:/ por error masacraron a dos estudiantes del Tec./ Apareció por televisión la madre de uno de ellos llorando, con cuánta dignidad muerde sus labios, cuánto dolor en la mirada. / Nada es más grande que la muerte sin invitación. / Por qué tienen que pagar los inocentes / no hay poemas que lo justifique. / no hay discurso ni pésame que lo justifique. / Quién multiplicó el miedo y lo puso en el corazón de la gente. // La muerte es la muerte. / Y ha llegado a esta ciudad./ Todos los días nos acorrala unos centímetros más”. Sólo un libro que originalmente se iba a llamar Educación púbica (sic) podía contener una parodia de Sócrates como está: “Yo sólo Sep que no Sep nada”.jkd

Urbanario se vende en: Monterrey: En la librería Gandhi. Con el voceador de Morelos y Escobedo; y en la cafetería Kúndul, en Juan Ignacio Ramón y Valentín Gómez Farías, en la zona de Santa Lucía. Ensenada: Plaza Hussongs 3er Piso dentro de Life Gym y en La Alcoba casa de té, sobre el Malecón. Pedidos: redaccion@urbanario.com

Urbanario recomienda: Colombianos en Monterrey.

os libros de Margarito Cuéllar recorren principalmente la ruta de la poesía; por ahí aparecen antologías elaboradas por el autor nacido en San Luis Potosí y avecindado en Monterrey de toda la vida, y algún libro de cuentos como Los riesgos del placer, por el que obtuvo el Premio Nacional de Cuento de Campeche en 1997, que forman parte de su obra.

La industrialización de esta región creó un pensamiento empresarial compartido, iniciado por grupos familiares que a finales del siglo 19 y principios del 20 dieron pie a corporativos que, por décadas, han sido punto de referencia para la identidad regiomontana. Pero ¿qué particularidades tienen estos grandes grupos? “En el proceso de industrialización y formación de pensamiento empresarial se entremezclaron la figura del emprendedor y del patriarca en la dirección de la gran empresa de origen familiar, que vinculó las formas paternalistas y afectivo-familiares en la relación laboral”. En el capítulo “El pensamiento empresarial regiomontano: cambios generacionales y permanencias culturales”, preparado por Lylia Palacios y Anne Fouquet se ahonda precisamente en los rasgos generacionales que integran la red empresarial regiomontana. “La primera generación ¬–“padre controlador”– inició con grandes capitales provenientes de una intensa actividad comercial regional durante el siglo 19 y las primeras décadas del 20, con riqueza terrateniente e inversión de socios extranjeros”. En la segunda generación está la sociedad de hermanos, esos empresarios “que se formaron al lado del padre, de los tíos y de los empleados de mayor confianza”. Una tercera y cuarta generación de empresarios, identificada como “consorcios de primos”, se manifiesta actualmente entre la continuación y el cambio “tanto en la actividad empresarial como en los valores que la han sustentado. El volumen reúne 23 textos, convocados por Lylia Palacios a la cabeza, y coordinado por Camilo Contreras, Víctor Zúñiga, entre otros, todos ellos investigadores de primer orden en el ámbito nacional e internacional, aborda el impacto social y económico de la globalización en el área metropolitana de Monterrey. Pero a pesar del título, el libro ayuda a comprender aspectos concretos que pasan por el transporte público, la violencia conyugal, la precariedad laboral y migración, entre otros. GO.

Educación Púbica

Cómo usar los ojos

Crónicas Perdidas

Ana Margarita Ríos-Farjat. Ed. Conarte/Bonobos, 2010. Luego de una espera de 15 años luego de Si las horas llegaran para quedarse, la autora ofrece este su segundo volumen en donde destaca un juego de miradas en un excelente ritmo de palabras escogidas dentro de un verso largo.

Gerson Gómez. Ed. UANL, 2010. Con amplia trayectoria dentro de la letras, el autor demuestra por qué la crónica es lo suyo. Libro recomendable para reconstruir el presente de las distintas etnias urbanas.

Escritores y periodistas. Ricardo Covarrubias. Ed. UANL, 2010. Libro de biografías a partir de los nombres de las calles de Monterrey. Historiadores y cronistas elaboraron este volumen como un homenaje a personajes ilustres y de pasositúan al lector en la geografía de la ciudad.

Ivaginaria Elia Martínez-Rodarte. Ed. Posdata, 2010. Los textos de Elia rompen con lo establecido porque informan de una manera sencilla y se burlan del tabú del sexo, pero sin llegar a la estridencia vulgar. Simplemente son elegantes e ingeniosos, quizá por eso gustan tanto.

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Amor de Ciudad Turnera difussa. UANL, 2010. El disco en donde abunda el blues y otros ritmos cadenciosos y candentes, es un registro musical de una ciudad decadente, bella en su fealdad, y sobre todo viva en todas suspasiones. Jaime Arreola, Raquel Esquivel y Joao Quiroz trenzan su talento de voces y melancolía.


Urbanario No. 3 - Al menos de armas y letrasMonterrey fuera