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El Herrero

CUADERNOS DE HISTORIA LOCAL (Oficios tradicionales) UNIVERSIDAD POPULAR DE MIGUELTURRA

Nยบ 4


Cuadernos de historia local: Número 4 (vol II) Edita: Universidad Popular.(Área de Cultura. Excmo. Ayuntamiento de Miguelturra) Realizado por: Mª del Castillo González Garrido. Monitora del Aula de Estudios de la U.P. Colaboran: Isabel Gómez Rodrigo. Carmen Corral Ocaña Mª José Sánchez Rodrigo. Alberto Martín Castellanos. Amalio Segura González. Ignacio Cañizares Campallo José Antonio Mondéjar Rodrigo. José Manuel García Pardo. Teresa Sánchez Serrano Lucio Punzón Nieto Estrella Martín Sánchez. Teresa Sánchez Arévalo Foto portada: «La fragua de Vulcano» (Velázquez) Diseño y maquetación: Marcial González Rivero Imprime: FISENSI Artes Gráficas I.S.B.N. Fascículo: 4: 84-934322-4-5 I.S.B.N. Genérico: 84-934322-0-2 Depósito Legal: CR. 187/2001

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Índice 1. Introducción. 2. Antecedentes históricos. 3. La herrería y sus elementos. 4. Las herramientas del herrero. 5. El trabajo del hiero. 6. Los herreros de Miguelturra. 7. El herrador. 8. Las herramientas del herrador. 9. Otros oficios metalúrgicos. 10. Canciones, dichos y refranes. 11. Documentación utilizada.

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1. Introducción. El metalúrgico, como el herrero son «dueños del fuego» del que se sirven para hacer que la materia cambie de estado. Por eso, en las sociedades primitivas, el fundidor y el herrero son equiparados a los chamanes, los curanderos y los magos. De ahí que el carácter sagradodemoníaco del ambivalente metal se transmita a los metalúrgicos y herreros que son muy estimados pero, a la vez, temidos. Hasta el punto de que se les mantiene viviendo alejados de la ciudad, y son objeto de menosprecio por el temor que inspiran. Pero, como son necesarios para mantener el progreso social y la defensa de la comunidad mediante los utensilios y las armas que fabrican, también son respetados. En muchas mitologías aparece la figura del herrero divino encargado de forjar las armas de los dioses. Los talleres de los herreros son lugares de trabajo pero también una especie de santuarios que inspiran temor, fascinación y respeto. En no pocas etnias africanas, se hace remontar sus orígenes a un individuo extraordinario, un rey-herrero que proveía de armas y de utensilios para la agricultura. Desde la infancia a la tumba, los objetos de metal protegen, salvan, defienden y adornan a los seres humanos, transformados en obras de arte. Pero, por encima y más allá de los límites

de la existencia, hunden sus raíces en los mitos que sustentan los imaginarios colectivos. Curiosamente, el herrero divino tiene relaciones con la música y el canto. No es extraño que, en tantas sociedades, los herreros y caldereros sean también músicos, bailaores y cantaores, magos y echadores de la buenaventura, que practican el nomadismo y que se asientan en las afueras de las ciudades. Nuestros zíngaros y gitanos moder nos . José Carlos Gª Fajardo. (nesemu.blogia.com)

Grabado. Velázquez

2. Antecedentes históricos. -80-

Los herreros y herradores han integrado uno de los gremios más importantes desde el mundo antiguo,


hasta las últimas décadas de nuestra más reciente historia. «(...) Sin embargo, hoy en día, estos oficios son reliquias del pasado, tenues reflejos de la consideración que llegaron a adquirir. Puede decirse que la forja es la forma más antigua de trabajar el hierro por medio del batido del metal con un martillo. El desarrollo de los trabajos de forja en España ha estado condicionado a sus aplicaciones y al momento histórico particular, incluyendo en éste no solo al pueblo dominante, sino también al movimiento cultural y artístico en boga. Por tanto, las labores del trabajo del hierro, ya sea por obra de herreros o de los herradores, e incluso, de otros oficios ligados a ellos como el de calderero o cerrajero, deben considerarse como exponentes de un periodo histórico caracterizado por la necesidad del hombre de utilizar objetos de metal para sus trabajos en el campo o, simplemente, para satisfacer sus necesidades domésticas. No sorprende entonces que el herrero adquiera un papel relevante, lindando a veces, con lo mágico e identificándolos, en ocasiones, con los chamanes o brujos de la tribu. O que fruto de esta circunstancia surjan leyendas que los relacionan, sobre todo en España, con la etnia gitana, como lo demuestra el hecho de que en 1756 se

llegó a promulgar un Edicto prohibiendo a los gitanos ejercer el oficio de herrero por miedo a que fabricasen armas»1. Ya en el siglo XVIII, el Catastro de Ensenada hace referencia al sector artesanal al señalar la existencia de herradores, herreros, carpinteros, tejedores, etc... Muchos de estos productores prolongarán su actividad durante los siglos XIX y XX. Entre estos oficios, puramente artesanales, están los herreros, herradores, caldereros, hojalateros, y otros tantos, que han estado presentes en el tejido económico e industrial de Miguelturra desde tiempos remotos. Dicho sector artesanal, únicamente se dedicará al abastecimiento del mercado local, produciendo manufacturas con una mecanización prácticamente inexistente. «Son negocios que a penas generarán empleo y que pasarán de padres a hijos, creando una economía cerrada de subsistencia dependiente de un mundo agrario y rural» 2 . Ellos fueron los encargados de la elaboración de buena parte del utillaje agrícola y doméstico; los labradores se valían de aperos hechos y reparados por los herreros locales, las casas se dotaron de rejas y flejes fabricados por éstos artesanos, quienes también realizaban sartenes, badiles, trébedes, tenazas, etc.

1 Luis Felipe Mazadiego martínez y Octavio Puche Riart: «Herreros y herradores en la provincia de Madrid: breve bosquejo histórico». Escuela Superior de Ingenieros de Minas. Universidad Politécnica de Madrid. 2 «Entre la Cruz y Miraflores. Piedrabueba. Espacio histórico y natural». Prado Albalate Cabezas: población y economía en Piedrabuena(el comercio y la industria 1900-2000, pág. 306).

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3. La herrería y sus elementos

allí donde se fundía y se moldeaba el hierro. El horno constaba de un cuerpo inferior, el fogón, fabricado en mampostería y consistente en una bancada de ladrillo donde se quemaba el carbón y se trabajaba para forjar el hierro; en la parte superior había una chimenea para salida de humos y gases. «(...) El carbón utilizado como combustible en la fragua, solía ser carbón mineral, hulla granza, que es el mejor y el único capaz de alcanzar los 380 grados necesarios para fundir el hierro. La fragua necesitaba de una continua aireación, para lo que disponía de dos elementos imprescindibles: - Una entrada de aire con forma cónica llamada tobera, ubicada un poco por debajo del nivel del fogón, que servía para que le entrase oxigeno a la fragua y,

La herrería es el Taller en el que se forja y se labra el hierro en grueso. Estas herrerías o fraguas, eran imprescindibles en el medio rural, ya que su función principal era la construcción y arreglo de los aperos del campo para el trabajo agrícola(sobre todo calzar las rejas de labranza)3. También en estos talleres se hacían rejas para las ventanas, clavos, puertas, cuchillos, hachas, azuelas, arreglo de herramientas, y todo tipo piezas que componían un carro. Las fraguas tenían emplazamientos variados, ya que podían estar en la propia vivienda del herrero o en edificios aislados, en ambos casos, solían ser de reducidas dimensiones, lo que no impedía que fuesen un lugar frecuentado por agricultores y ganaderos como punto de reunión y contacto entre ellos y el herrero, no en vano se llamaba a los clientes habituales de la fragua, «parroquianos.» Se conoce como fragua al conjunto de herramientas con las que el herrero trabajaba aunque, a modo de simplificación, se ha acabado identificándola con el horno donde se fundían los metales. Esta asociación entre fragua y horno se debe a que era éste el principal elemento del taller,

3 Cuando se usaban las llantas de hierro, los aros gastados que se desechaban de los carros, se volvían a aprovechar para «calzar rejas», labor que consistía en alargar la punta de dicha herramienta que debido al uso había llegado a la rabera, utilizando el hierro de estos aros.

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- Un gran fuelle lateral que se acoplaba sobre un trípode, o entre dos tablas, a medio metro de la fragua, y se manejaba con una cadena y con el brazo, debiendo

otros, estaban hechos con cuero y pellejos, generalmente de badana porque eran más flexibles.

A la derecha del horno se colocaban la pileta y el pilón, siempre con agua, para enfriar y modelar con más facilidad las partes que se estaban fraguando. Al otro lado de éste, se localizaban los yunques, piezas de hierro terminadas en punta (ya sea en un extremo o en ambos),algunos suelen presentar un orificio en la parte superior para acoplar diversos accesorios, sobre los que se

estar constantemente insuflando aire para mantener vivo el fuego»4. Estos fuelles llegaban a tener más de 2m. de largo por 1/2m. de ancho y estaban realizados de madera y lonas, 4

Revista Zahora, nº 43, pág.:54 y 55.

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realizaba el forjado a base de majar o machacar mediante los martillos, también de hierro. El yunque es uno de los elementos característicos y básicos de la fragua; es el instrumento sobre el que se forjan y se arreglan las herraduras y muchas otras manufacturas. Suele descansar sobre un apoyo de madera de encina u olivo que levanta aproximadamente unos 60-70 cm. del suelo, llamado cepo.

vincia de Madrid»5. Las herramientas utilizadas por el herrero son muy variadas, pudiendo clasificarse, atendiendo a su finalidad en: - Instrumentos de fragua. - Instrumentos de percusión. - Instrumentos de sujeción. - Instrumentos de corte. - Instrumentos de estampación. - Instrumentos de torsión. - Instrumentos de medición. - Instrumentos de protección.

Instrumentos de fragua: Los principales instrumentos de fragua son: - Los badiles que consisten en unas piezas de hierro alargada y de sección circular con un extremo puntiagudo y otro en forma de asa. Existen dos variedades (atizador y espetón). Son útiles para sacar la escoria del fogón, para remover o ahuecar el carbón ayudando a que arda mejor, y para desobstruir la tobera. - La pala, es un utensilio que dispone de un mango en el que se ensarta una plancha metálica cóncava, se emplea para echar carbón a la fragua, y para recoger la escoria.

4. Las herramientas del herrero Para la descripción del utillaje del que se sirven los herreros, hemos utilizado la clasificación elaborada por los investigadores Mazadiego y Puche, en su articulo: «Herreros y herradores en la pro5

Herreros y herradores en la provincia de Madrid: breve bosquejo histórico. Luis Felipe Mazadigo Martínez y Octavio Puche Riart. Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Minas. Universidad Politécnica de Madrid.

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Instrumentos de percusión: Además del yunque, están el tas, el macho, el martillo de bola y el taladro. - El tas, es un bloque de hierro con una tabla de geometría redonda o cuadrada, que tiene unos huecos en su cara superior. Sirve para redondear la superficie del hierro, colocándolo en caliente sobre el hueco elegido y golpeándolo con el martillo, recibiendo el golpe en el aire. - El macho, es un martillo grueso. Se emplea para batir el hierro sobre el yunque o para golpear los instrumentos de corte o estampación. - El martillo de bola , es un instrumento formado por una cabeza maciza con dos estrechamientos a los lados. Puede ser «de bola» (con forma esférica), «de peña» (en forma de prisma trigonal) o «de brazos», se emplea para golpear el hierro y darle la forma deseada. -El taladro, instrumento provisto de varias brocas de diferentes tamaños que se utiliza para taladrar y perforar. Antiguamente eran manuales, con el paso de los años se fueron incorporando los eléctricos. Instrumentos de sujeción: - Las tenazas , instrumentos de metal

que sirven para sujetar los perfiles de hierro que se han calentado en la fragua, o para transportarlos desde la fragua al yunque, pueden ser curvas o planas. - El tor nillo o tor no , es un instrumento compuesto por dos mordazas, articuladas en un extremo que pueden abrirse o cerrarse gracias a un mecanismo de rosca. Sirve para sujetar el hierro, pudiendo ser «de mesa» o «de pie». - El aro o anilla, es una pieza circular, que sirve para sujetar los brazos inferiores de las tenazas y evitar que se abran. - El caballete, es un aparato formado por un pie y una barra vertical. Se utiliza para sujetar las barras de hierro de gran tamaño mientras están en la fragua. - La burra o borriquete, soporte para apoyar los hierros de excesiva longitud.

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Instrumentos de corte: - La tajadera, es un instrumento con una cuchilla en forma de media luna, que se emplea para cortar el hierro en frío, puede ser de mano o de yunque. - El puntero, instrumento de boca cónica con punta achatada. Permite hacer agujeros en el hierro y ensancharlos. - La rompedera, es una pieza maciza, plana y circular, que, al igual que el puntero, sirve para agujerear el hierro. - El cortafríos, instrumento en forma de cincel, común en trabajos de forja y cerrajería, para cortar hierros en frío a golpe de martillo. - Las tijeras, para cortar chapa, las hay planas y curvas. Instrumentos de estampación: - El asentador, también llamado plana, permite suavizar las asperezas de

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la superficie del hierro, una vez forjado. - El destajador , sirve para rebajar el hierro en ángulo recto, consta de una boca recta y cortante, ensartada en un astil de madera. - El degüello , es un instrumento con el filo romo y redondo que facilita el estrechamiento de los perfiles de hierro. - Las canalejas, constan de dos elementos que actúan a modo de molde, uno de ellos (la hembra) tiene un apéndice que se acopla en el yunque, mientras que el otro (el macho) va enmangado; se utiliza para perfilar el hierro. - La clavera, es una pieza maciza y cuadrada perforada por agujeros de diferentes formas y tamaños, se emplea para hacer clavos. - La butrola, instrumento formado por dos elementos, uno en forma de buril, sirve para redondear la superficie del hierro y para hacer las cabezas de los tornillos. - El buril, barra de hierro con forma esquinada que permite hacer incisiones en el metal. - El escariador , compuesto por varias cuchillas variables o fijas, pero siempre pares, sirve para agrandar y alisar agujeros. - El punzón, para perforar y marcar el hierro.


calientes. - Los guantes, prendas que sirven de protección de la mano izquierda del forjador, que es con la que sujeta el hierro si no utiliza las tenazas. - El gorro, sirve como refuerzo en la cabeza de las proyecciones de elementos sólidos.

Instrumentos de torsión: - La grifa, de sección circular, está formado por dos extremidades paralelas que parten de una barra, se utiliza para torcer o enderezar el hierro. - Los camones o cartelas, disponen de un apéndice que se puede insertar en el yunque, así como de una placa rectangular sobre la que se coloca una pletina que reproduce una determinada forma, generalmente a base de espirales; se emplea para curvar el hierro. - La terraja, instrumento para labrar la rosca de los tornillos.

5. El trabajo del hierro El trabajo del hierro desarrollado en fraguas y herrerías, fue uno de los oficios más necesarios de los pueblos agrícolas hasta mediados del siglo XX. Con el paso del tiempo, las herrerías se fueron transformando en talleres mecánicos introduciéndose la soldadura eléctrica y desapareciendo progresivamente el acompasado golpe de martillo, sonido tan característico de las antiguas fraguas. En la fragua se elaboraban infinidad de piezas como arados, azadas, herrajes

Instrumentos de medición: - El compás, utilizado para medir los diámetros de las barras de hierro o para hacer circunferencias. - La escuadra , formada por dos brazos unidos en ángulo recto, sirve para dibujar o trazar ángulos de 90 grados. Si los brazos están articulados (falsa escuadra) per mite trazar cualquier ángulo. - El pie de rey o calibre , para calibrar el grueso de los hierros. Instrumentos de protección: - El mandil o delantal, es una pieza, normalmente de cuero, que recubre la parte delantera del cuerpo y protege al forjador de las proyecciones de esquirlas

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6. Los herreros de Miguelturra

para carros, badilas, tenazas, tijeras, faroles, etc. Todo el oficio de la fragua fue, sin duda, uno de los más castigados por las exigencias de los tiempos modernos. Las materias primas necesarias para el desarrollo del trabajo, se centraban en dos elementos básicos, el hierro en sus muchas variaciones, macizo, laminado, de tubo, etc., cuya procedencia solía venir a través del ferrocarril, bien de Valencia, o bien de Bilbao. Y el carbón con el que se alimentaba la fragua. El mejor es el carbón mineral, que generalmente se traía de Puertollano. El fragüero, sin ser químico, conocía perfectamente las propiedades del hierro, de hecho para trabajarlo jugaba con la temperatura, la propiedad del hierro de poderse malear una vez caliente, y con la fuerza de sus brazos. Para endurecer una pieza, se calentaba a punto de temple y luego se introducía en agua o aceite, fabricando así un acero casero. Para endurecer todavía más este acero se calentaba hasta alcanzar los 1050 grados centígrados, y debido al color que toma el hierro, se llama «rojo cereza», para luego volverlo a meter en agua o aceite, repitiendo el proceso varias veces hasta conseguir la dureza deseada.

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1. Agustín Valero, tenía herrería fragua, en la calle Toledo, hoy José Mora; este hombre falleció en 1923 y aún después de morir quedaron sus oficiales a cargo de la herrería: Rafael Almagro y Dionisio Jurado; al cabo de unos años, en 1925, ambos oficiales se establecieron por su cuenta junto a la cava, montando dos herrerías diferentes, una «dando vistas al Pradillo, y otra dando vistas a la cava». 2. Manuel Gómez, desde principios del siglo xx, ya que se dedicó al oficio que heredó de su padre, tuvo fragua en c/ Lentejuela. 3. Isidoro Corral Jurado ( el Purillo), también heredó el oficio y la fragua de su padre, tenían el taller en c/ Real manteniendo abierto el negocio hasta los años 60 (S.XX). 4. Críspulo Martínez Corral, en c/ Peligros, su padre también fue herrero, la fragua se mantuvo hasta mediados los años 50. 5. Mariano Corral, en c/ Carretas, también de tradición familiar, mantuvo el negocio abierto hasta mediados de los 60. 6. Luciano conocido por «Trani», en la c/ Ancha, también de tradición familiar, mantuvieron el negocio hasta los 60. Uno de sus hijos continuó con la


eran titulares de talleres o clínicas, popularmente conocidas como «bancos», donde los herradores que trabajaban para ellos y se encargaban de herrar a las mulas y caballerías. Se hacían los herrajes que fueran necesarios en el año, a veces 3 ó 4. Era frecuente que todos éstos se realizaran en el banco, no teniendo por costumbre salir al campo o fincas fuera del pueblo para desarrollar su trabajo, sino que eran los labradores quienes llevaban a los animales para ser herrados.

tradición, aunque no exactamente de herrero, sino que trabajo en unos talleres de calderería (situados en la c/ Almagro, en la entrada del huerto de Antonio Romero Trujillo), donde se arreglaban sartenes y se ponían remiendos a pucheros y cacerolas. 7. Regino Fernández Salcedo (el carrionero), tenía la fragua en la c/ botija frente al bar la cuadra, como anécdota decir que acabó sus días como repartidor de gaseosas en motocarro. 8. Marcelino Corral (el Cano), en c/ la Corte, de tradición familiar, estuvo operativa hasta los años 50. 9. Julián Roldan, en c/ el Ramo, estuvo funcionando hasta antes de la guerra

7. El herrador Otro oficio prácticamente extinguido es de herrador, el artesano de las herraduras de los animales. Antiguamente, era ésta una labor que permitía vivir con holgura, sin necesidad de dedicarse a ninguna otra complementaria. En la economía de antaño las caballerías eran muy valiosas, pues servían de medio de transporte y de tiro para diversos trabajos del campo. Durante la segunda mitad del S. XX, tanto labradores como ganaderos estaban igualados con los diferentes veterinarios que había en el pueblo. D. José Gornés y D. Serafín Benito, quienes

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En el trabajo del herrador, existen dos fases claramente diferenciadas, la confección de las herraduras y la colocación de las mismas en el animal. - La confección de las herraduras, aunque no todos los herradores habían


limándolo y curándolo, si fuera necesario; posteriormente se perfilaba la herradura en el yunque hasta conseguir las medidas específicas de cada animal, una vez ajustada se clavan los seis clavos, cortando las puntas que hubieran podido salir a través del casco y se limaba perfectamente todo el exterior del mismo. Lo normal es que las herraduras fueran de seis agujeros, pero si por alguna circunstancia aparecía alguna con siete, se consideraba símbolo de buena suerte.

de ser necesariamente forjadores, ya que su trabajo específico consistía en la colocación de la herradura en la bestia, muchos de ellos si se dedicaban a la fabricación de las mismas, proceso que requería de los siguientes pasos: Preparación de la fragua, mediante encendido y mantenimiento. Posteriormente se calienta una barra de hierro y pasa al yunque, donde se martillea para darle forma. En una primera fase solamente se realiza media herradura, incluida la señal de los taladros, después se calienta la otra mitad del hierro y se concluye. Una vez terminada, se pasa por agua y se deja enfriar, para finalizar perforando los taladros con el puntero.

- La colocación de la herradura, para colocar la nueva herradura, primero tenía que extraerse la antigua. Después se saneaba el casco, cortándolo,

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Las herraduras solían ser de distinto tamaño, siguiendo una numeración


establecida, así mismo, había variaciones en cuanto a las patas traseras y delanteras; también existían diferencias entre las herraduras destinadas a machos o hembras, y entre caballo y mula. El tiempo empleado en fabricar cuatro herraduras y colocarlas, rondaba alrededor de tres o cuatro horas. Entre los herradores rescatados de la memoria de nuestros informantes están los siguientes.

existen otros varios específicos de esta actividad: - Horno o fragua , de las mismas características que el de los herreros. - Bigornia o yunque, también similar al de los herreros, pero con la peculiaridad de que éste no se encuentra encajado y fijo en la madera, sino completamente encajado en ella formando un solo cuerpo. De esta forma puede trasladarlo cuando ejerza su trabajo en alguna finca particular, pues frecuentemente era necesario reposar las herraduras hasta amoldarlas a las dimensiones exactas del animal a herrar. los instrumentos que usa sobre el yunque son: - Tenazas , para cortar el hierro y remachar. - Martillo, para golpear y dar forma. - Estampador , punzón de hierro sobre el que se da un golpe para señalar los taladros que lleva la herradura, por donde se clava a la pezuña del animal. - Puntero , para perforar éstos taladros.

Herradores: 1. José Fernández «el herrador.» 2. Valeriano Fernández. 3. Francisco , conocido como «Paco el negro». Estos tres herradores trabajaban con el veterinario D. José Gornés. 4. Ambrosio Villaseñor, este herrador, era de Ciudad Real y estuvo trabajando con D. Serafín Benito, hasta que marchó al servicio militar y después, paso a ser herrador para la Guardia Civil en Valladolid. Años después, estuvieron trabajando con D. Serafín, dos herradores de Almagro, una vez acabada la guerra civil, le pasaron el trabajo a Luciano «Trani» .

8. Las herramientas del herrador De entre los útiles empleados por el herrador, hay muchos que lógicamente coinciden con los del herrero, pero

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La labor de colocación de la herradura requiere: - Tenazas, para extraer la vieja herradura. - Pujabante, gran cuchilla con mango de madera, para cortar el casco de la caballería. - Escofina , lima para arreglar y suavizar el casco. - Tijeras, para cortar el pelo del casco.


- Cuchilla, para quitar las durezas. - Hoja sabia y legra, cuchilla utilizada para sanear, o para curar el casco si fuera necesario. - Martillo, para clavar la herradura. - Patín, instrumento de goma para colocar bajo la herradura y evitar que resbale. Todos estos instrumentos han variado poco a lo largo de los años.

9. Otros oficios metalúrgicos Al igual que la de herrero y herrador existen otras profesiones relacionadas con la metalurgia que estuvieron presentes en el ámbito rural, entremezclándose sin a penas distinción; entre estos otros oficios de fragua, no se pueden olvidar a caldereros, hojalateros, «enlañaores», plomeros y afiladores. Tanto los caldereros como los hojalateros, desarrollaban su trabajo con metales como el cobre, el latón y la chapa, que se forjan a base de calentar el metal en la fragua y golpear con el martillo, haciendo en algunos de ellos trabajos de cincelado, repujado y calado, obteniendo como resultado bonitas y decorativas piezas. Con a penas un puñado de herramientas y los útiles necesarios para el desarrollo de la actividad, confeccionaban y reparaban gran número de objetos, fundamentalmente

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de uso doméstico, como son embudos, ralladores, embutidores, moldes de confitería, marcas para el pan, churreras, cazos, ollas, calderas, alcuzas, y un sin fin de cacharros y utensilios necesarios en muchos aspectos de la vida cotidiana. Aunque algunos de estos artesanos disponían de un pequeño taller donde trabajar, también era frecuente, que ofrecieran sus servicios directamente en la calle, como asimismo era costumbre que sucediera con «enlañáores», plomeros y afiladores; quienes pasaban por plazas y calles gritando: «Enlañaor,» se arreglan pucheros, tapas, cacerolas... C uriosamente, estos últimos profesionales, no eran, generalmente, naturales ni vecinos de Miguelturra, sino que venían de otras poblaciones cercanas (en muchos casos de Almagro) varias veces al mes, según la demanda o las necesidades de la clientela. Muchos de éstos profesionales ambulantes, tenían que presentarse ante la Guardia Civil, quienes les concedían un permiso que los habilitaba para ejercer su profesión en la calle, durante un periodo de tiempo no superior a 48 horas. Llama la atención el dato de que, sobre todo , los afiladores eran de origen gallego y se hacían notar, tocando una peculiar flauta para anunciar su presencia y ofrecer sus servicios; además de su particular silbato, se acompañaban de un carrillo (más recientemente una bicicleta) donde llevaban acoplado el instrumental


Trabajos en lat贸n y cobre

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Trabajos en hierro y lat贸n

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necesario para afilar todo tipo de cuchillos, tijeras y otros objetos cortantes. Entre hojalateros y caldereros existía la costumbre del «patacón» consistente en una especie de cobro a plazos, muy extendida en el pueblo durante los años de posguerra, originada, sin duda alguna, por el escaso nivel de renta de que disponía la gran mayoría de la población durante este difícil periodo. Por eso era frecuente que llevaran un cuadernillo de apuntes, donde iban anotando la cantidad que se les abonaba semanal o mensualmente, según lo estipulado previamente con el usuario. Algunos de los profesionales que se dedicaron a estas actividades en Miguelturra, durante la segunda mitad del siglo XX, son los siguientes:

sus servicios, que consistían en el arreglo de sartenes, pucheros y cacerolas. Entre estos artesanos no podemos dejar de citar a Santos «el campanillero» , natural de Almagro, aunque vecino de Miguelturra y casado con una «churriega», era un hombre habilidoso que trabajaba principalmente el metal dorado, experto en la fabricación de almireces y campanillas para las caballerías.

Caldereros: 1. Ramón Martínez, en c/ Real. 2. Francisco Carpio, en c/ Real. 3. Francisco Aníno, cerca de la estación. Fabricaba, principalmente, calderas y alambiques para el alcohol y quema de flemas. Hojalateros: 1. Moisés Avellán, hacia el año 1930, tenía la hojalatería en el Pradillo, frente a la escuela de D. Salvino. 2. Juan Ruiz «el Calviche», tenía la hojalatería también en el Pradillo, cerca de la bodega la Confianza. 3. Juan de la Cruz «Juanito el sartenero», iba por la calle ofreciendo

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- Trancha o cola de pez, bigornia más pequeña usada para redondear las piezas. - Plomada, base circular de plomo para apoyarse en ciertas operaciones. - Pata cabra, molde consistente en un largo cilindro de acero para realizar tubos. - Palo huerta, molde de madera para realizar los embudos, también sirve como mango a otras herramientas. - Planta, trozo de rail de hierro, agujereado, que sirve para remachar.

De las herramientas utilizadas por caldereros y hojalateros podemos señalar las siguientes: - Anafre, hornillo portátil consistente en un cubo de metal con una plancha agujereada en su interior, colocada hacia la mitad del cubo, en la zona inferior, tiene una abertura por donde se introduce el carbón. (foto 14, pág 127). - Soldador y soplete, para fundir los metales a elevadas temperaturas. - Bigornia, pequeño yunque para golpear.

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- Rebordeadora, máquina con varios discos que se aplican según el tamaño deseado, es completamente manual y se utiliza para rebordear y hacer dibujos. - Cincel, para cortar el metal golpeando contra él.

Eres el herrero de la perdición, cuando tienes hierro no tienes carbón.

Dichos y refranes: - El que a hierro mata, a hierro muere. - En casa del herrero, cuchillo de palo. - Un clavo de herrero, saca otro clavo de carpintero. - A fuerza de martillear, el herrero deja de herrar. - El pez en el agua y el herrero en la fragua. - Invierno: buen tiempo para el herrero y para el hornero.

10. Canciones, dichos y refranes. Canciones: El herrero se va con la herrera, y el molinero con la molinera. El herrero remacha los clavos, y la molinera maquila con garbo. El día que me dijiste que no querías herrero, fui capaz de moldear tu corazón en puro hierro. Tango mi fragua «cerrá», no quiero fuego «encendío». Pues cuando lo enciendo, noto tu corazón en el mío. Dónde vas martinete martilleando, por esa moza guapa que va llorando. Si me quieres divertir, herrero de mis amores, dame tu cariño a mí y yo te daré mis flores.

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- En el fuego se prueba el hierro, y en la tentación el valor del hombre. - La fuerza del villano: hierro en mano. - Más vale ser hierro que nube. - Unos van al mártir y otros al martinete. - Echar hielo en la fragua y en el mar un alfiler.


Otros: - Quitarle hierro al asunto. - Hombres de hierro. - Salud de hierro. - Mano de hierro. - ¿Qué pesa más, 1K. de hierro ó 1K de paja?.

Llamador

cerraduras

11. Documentación utilizada

Polea mixta

- Albalate Cabezas, Prado. «Entre la Cruz y Miraflores. Piedrabueba, espacio histórico y natural»: población y economía en Piedrabuena (el comercio y la industria 1900-2000, pág. 306). - Catálogo «Museo municipal Jerónimo Molina», pág 16. Jumilla. - Fernández de Paz, Esther «Artesanías y artesanos en la sierra norte Sevillana. Aproximación etnográfica». Etnografía española, 6. Ministerio de Cultura, 1987. Págs., 120 y siguientes. - Revista Zahora, nº 43, pág.:54 y 55. Internet: - nesemu.blogia.com. José Carlos Gª Fajardo - www.vivirasturias.com Fuentes orales. - Ignacio Cañizares Campallo.

candado

llave

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Varias piezas de cerrajerĂ­a

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Garios o «arrebañaderas» Estaca

Barija zuela

Pernio o gozne

Rascador

Punzón de mango

Rizador del pelo

Badila -100-

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Historia Miguelturra 4  

Fascículo cuarto de la Historia de Miguelturra dedicado a los oficioes tradicionales

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