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PROYECTO NACIONAL DE EDUCACION ALTERNATIVO: Un camino de reflexiones colectivas Carlos Medina Gallego. Docente Universidad Nacional de Colombia. Este Artículo en lo esencial busca colocar por escrito un conjunto de ideas que ayuden a alimentar la reflexión social sobre el Proyecto Nacional Alternativo de Educación. El documento está concebido como una herramienta de trabajo dirigido a dinamizar e impulsar una reflexión que debe extenderse a todos los sectores sociales, culturales y políticos de la nación desbordando la esfera exclusiva de la comunidad educativa universitaria en el camino de hacer de la educación un propósito común. En lo básico son enunciados sueltos mediante los cuales se pretende generar inquietudes y despertar el entusiasmo por la discusión franca, abierta y fraterna. ESPACIOS Y TIEMPOS PARA LA REFLEXIÓN Colocarse en la perspectiva de pensar el Proyecto Nacional Alternativo de Educación, significa en gran medida introducirse en el terreno de las utopías que trabajan sobre las transformaciones estructurales de la sociedad, el Estado y las relaciones materiales de reproducción de la vida social, en un contexto de acción política creativo y acumulador. Desde esta primera premisa no se trata entonces de un ejercicio contestatario en que se opone un modelo educativo emancipador a un modelo educativo opresor dominante. Es en lo fundamental un ejercicio de construcción de conocimiento y realidades históricas concretas que se potencializan en ejercicios específicos de poder a partir de una concepción del hombre, la sociedad y el papel que juega la cultura en la construcción de relaciones de convivencia democrática y bienestar humano generalizado. Su eje de reflexión en un primer momento gira en torno a la filosofía, la ideología y la política. Se trata en lo fundamental de construir una idea de un mundo posible, habitado por hombres y mujeres, humana, cultural, social y políticamente integrales, capaces de construir relaciones y procesos crecientes de dignificación y conservación de la vida. Un mundo gobernado por el ejercicio de la libertad, la justicia y la democracia reales, que se construye en ambientes eco-sistémicos saludables, social- solidarios y pluralistas. Solo pensar el Proyecto convoca una nueva forma de relacionarnos con nosotros mismos, con lo que hacemos y pensamos, un proceso de desaprendizajes y desobediencias cargadas de una profunda actitud ética en relación con lo individual y lo colectivo. Demanda de un espíritu y un intelecto abierto, dispuesto más a aprender que a enseñar, a pensar que a hablar, a escuchar que a decir, a admirarse con el silencio sabio que a pontificar... No es una empresa individual, ni colectiva, no es nada de lo que conocemos y hemos puesto en práctica, es algo totalmente diferente que no sabemos que es...y que tal vez


nunca lleguemos a saber con exactitud de lo que se trata... si algo tuviésemos que decir en este momento al respeto, bueno sería afirmar que hemos de emprender un viaje, una aventura en busca de una sociedad y un ser humano, más justos y más dignos. Sería una desgracia para nosotros decir estos son los propósitos, estos son los fines, estas son las metas, estas son las cosas que hay que hacer sin haberlas construidos en legitimidades colectivas, en multiplicidades complejas, en procesos diversos cargados de pertinencia social, histórica y cultural, Todo está por empezar y debemos hacerlo desde el lugar que habitamos y desde la circunstancias que siéndonos ajenas se nos hacen aparecer como propias... IDEAS SUELTAS PARA TRENZAR DEBATES 1. Premisas Básicas Todo proyecto educativo expresa una concepción de la vida, la sociedad, el hombre, la cultura y busca responder de la mejor manera a los intereses predominantes del momento histórico en que se desarrolla. En esta medida, es un campo de confrontación entre los intereses de las clases dominantes y las necesidades de la población y las clases subalternas en el marco de la disputa por un proyecto de sociedad y futuros posibles y dignos. 2. Un contexto de intereses particulares Cada vez es más evidente el interés de sectores económicos por colocar la educación al servicio de sus planes de desarrollo, convirtiéndola en parte fundamental de los procesos de acumulación capitalista, en particular en las llamadas sociedades del conocimiento a través de las cuales se concretiza el modelo de desarrollo neoliberal en el escenario de la cultura en un mundo globalizado. Los procesos educativos que hacen énfasis en la formación de competencias y en la estandarización curricular responden a las lógicas del mercado global y son la base fundamental sobre la cual se abre la posibilidad de que la mercancía educación entre a hacer parte de los tratados de libre comercio. El discurso de la calidad propio de los sistemas productivos conduce a la privatización creciente de la educación y a su mercantilización. Las lógicas de la evaluación apuntan a garantizar los procesos mediante los cuales se regulariza la educación y se establecen la verificación del cumplimiento de los estándares de calidad exigidos por el mercado. 3. La Ley como sistema de dominación social y política. La norma (Leyes de Educación) captura la dinámica social sobre aspectos que les son pertinentes a los intereses del estado y del sistema, constituye la herramienta mediante la cual se hace efectiva la política, se imponen los criterios para su desarrollo y ejecución. La norma expresa el interés particular (del Estado y las clases dominantes) hecho aparecer como interés general (a la nación y a las clases subalternas).


4. Un sistema empresarial de organización El sistema de organización curricular y pedagógico, así, como el administrativo y financiero responde a las necesidades del sistema económico y político dominante. La incursión de las categorías de organización económica en el sector educativo expresan con claridad la tendencia existente en el momento de convertir la educación en un servicio público susceptible de ser manejado como empresa rentable y privada. Todo el discurso de la administración y gestión gerencial hacen parte de esa dinámica. 5. Una idea simple y concluyente... El proyecto educativo imperante responde a los intereses y necesidades del desarrollo capitalista, es tutelado por el Estado y está al servicio de las clases dominantes. El discurso de la calidad educativa y los sistemas de imposición de competencias y estándares responden a las dinámicas que conducen a la privatización de la educación y a la mercantilización de la misma. Los sistemas de evaluación están diseñados para garantizar los estándares comerciales en un mercado abierto. La ley de Educación y sus correspondientes decretos reglamentarios se dirigen a la materialización de la política educativa en el contexto de las demandas globales. El modelo educativo ha dejado de tener un carácter nacional y se define como un recurso estratégico en universo de la globalización neoliberal. NUDOS CIEGOS Y NUEVAS UTOPÍAS 6. Todo es susceptible de ser transformado En el desarrollo de las discusiones para la formulación de un Proyecto Educativo Nacional Alternativo Autónomo, PENAU, es necesario comenzar por definir la naturaleza, profundidad y extensión de los cambios en el marco de referentes básicos de definición de la propuesta en los aspectos filosóficos, ideológicos y políticos. Una primera afirmación categórica debe expresar que todo es susceptible de ser transformado, y lo que define las transformaciones alternativas son los intereses de la sociedad, la nación y las clases subalternas. Ni la Constitución, ni la Ley de Educación son normas definitivas e intransformables. Son instrumentos de dominación al servicio de quienes están en posibilidad del ejercicio hegemónico del poder que las transforma a su acomodo. Las leyes son vestidos hechos sobre medidas para abrigar el ejercicio de dominación de los poderosos. 7. Un Proyecto Educativo Nacional Alternativo Autónomo, es mucho más que educativo... El Proyecto Educativo PENAU, de ser un proceso real, debe concebir como punto de partida una reflexión social sobre el tipo de sociedad, ser humano, educación, escuela y futuro que se requiere para vivir con dignidad, en convivencia y en perfeccionamiento permanente. Pero igualmente, debe tomar en consideración que no es dentro, ni fuera de la institucionalidad que se producen los cambios, es entre la institucionalidad y la


transformación de la misma, que estos son posibles como proceso de acumulación alternativa de poder. Entre significa ruptura desde adentro, procesos de empoderamiento, ejercicio de desobediencia practica y construcción creativa. 8. Sobre el concepto de proyecto. Un proyecto es en lo fundamental un bosquejo de un sueño posible que establece los criterios esenciales que pueden conducir a su materialización, allí se expresan un conjunto de ideas e imaginarios mediante los cuales se pretende generar procesos de construcción creativa y transformaciones significativas de la sociedad y las instituciones así como las estrategias y programas que lo hacen posible. Un proyecto para que sea legítimo debe ser el resultado de la más amplia construcción democrática y social, en él deben tener cabida todas las expresiones sociales y culturales sobre las cuales espera actuar. 9. Sobre el concepto de lo educativo. Lo educativo tiene que ver en lo fundamental, con la forma como las sociedades hacen apropiación y uso de la producción cultural propia y universal para la solución de sus más urgentes y sentidas necesidades históricas. Constituye un referente básico de construcción de bienestar e identidad de la sociedad. 10. Sobre el concepto de lo nacional. Entendemos lo nacional como un orden pensado como una idea que se refiere a una colectividad de seres humanos con unidad en el campo de la acción social, cultural y política, circunscrito a unas particulares formas de representarse e identificarse en relación con otras comunidades y sociedades similares y distintas. Aproximamos el carácter de lo nacional al conjunto de las necesidades de las diversas comunidades étnicas y culturales, grupos sociales subalternos, a la construcción de procesos de bienestar y convivencia democrática, a la independencia y autodeterminación en materia cultural, educativa, social, económica y política de la sociedad colombiana. Así como al reconocimiento de referentes de identidad, sentido de pertenencia y cohesión social. Desde esta percepción definimos el interés nacional como la encarnación de lo público, aquello que responde a los intereses esenciales de la reproducción y la transformación de la sociedad en condiciones de libertad y dignidad humana. Entendemos la nación como construcción histórica de una colectividad humana, que define los criterios mediante los cuales se distingue de otras, en esta medida, la referenciamos no en cuanto lo que es, sino, en cuanto a lo que puede llegar a ser. En nuestro caso se trata de construir desde la diversidad un proyecto de nación, como un conglomerado de sueños e identidades cohesionadoras en torno a posibilidades comunes de bienestar, convivencia y futuro. Hablar de "proyectos nacionales" tiene la ventaja de que le imprime al concepto una carácter dinámico y procesual en la formación de la Nación en cuanto tal. Ese carácter procesual implica dos cosas fundamentales: Primero, construir la nación presupone un acuerdo sobre la dirección del proceso, esto es, medidas políticas y sociales e, identidad cultural e histórica. Segundo, la nación como resultado de un proceso es mucho más que el Estado.


11. Sobre el concepto de lo alternativo. Lo alternativo no tiene que ver con lo otro, sino con lo distinto. No es la oposición entre el negro y el blanco donde uno es lo alternativo del otro. No. Eso es una posibilidad de lo antagónico. Lo alternativo tiene que ver con la confluencia de los distintos intereses en el espacio de lo diverso como expresión de la democracia real. No es el cambio de un modelo autoritario por otro igualmente autoritario es el paso de un modelo autoritario a un modelo vivo, dinámico, nómada, democrático. No de otra forma cabríamos todos en una concepción multiétnica y multicultural, que reconoce un país de regiones y culturas. Lo alternativo rompe los paradigmas del desarrollo y del progreso, y los sistemas económicos que se construyen sobre la acumulación y la circulación de capitales. Valora los sistemas de bienestar y convivencia como base para la construcción de múltiples presentes y futuros. La vida, el ser humano y la cultura constituyen la razón fundamental de lo alternativo en la perspectiva de la reproducción de las condiciones de bienestar y grandeza de la humanidad. 12. Preguntas para comenzar a pensar el PENAU. Sería necesario iniciar una reflexión colectiva con la comunidad educativa y social sobre la base de la formulación de un paquete de preguntas que guíen la reflexión sobre las posibilidades de un PENAU.  ¿Qué tipo de sociedad aspiramos a habitar en el futuro y bajo que relaciones de poder político, económico, social y cultural?...  ¿Es posible un Proyecto Educativo Nacional Alternativo Autónomo en este modelos de sociedad en que vivimos?...  ¿Qué posibilidades tiene y que prerrequisitos demanda la construcción social de un PENAU?  ¿Es posible avanzar en la transformación significativa del modelo educativo actual desde la formulación e implementación de un PENAU a través de una propuesta inserción institucional (entre), empoderamiento social e institucional y acumulación estratégica de poder desde la escuela?  ¿Qué papel juega en esta propuesta un Movimiento Pedagógico Nacional y la Movilización Social en Defensa de la Educación Pública? 13. Ideas básicas para una discusión de largo aliento En el camino de contribuir a desarrollar esas preguntas-guías me permito poner a consideración de los maestros y maestras del país un conjunto de enunciados fuerza, que orienten sus propias reflexiones en materia de las posibilidades de transitar un camino de resistencias que se construya como PENAU. Partamos de dos supuestos básicos, que definen la naturaleza de las contradicciones esenciales de la comunidad educativa y la sociedad colombiana con las políticas educativas del Estado, en el mundo de la globalización neoliberal: El primero, el nivel de dependencia de dichas políticas a los ordenamientos de las agendas educativas mundiales[1] y, el segundo, la homogenización de las prácticas y sistemas escolares


en correspondencia con los intereses de poder hegemónico mundial, en desconocimiento absoluto de las necesidades, particularidades y complejidades de la sociedad colombiana y sus intereses específicos. Desde estos supuestos generales se han ido construyendo los dispositivos simbólicos que garantizan el proceso de dominación, mediante la construcción de un modelo educativo que se esfuerza por formar un ciudadano sometido ideológicamente, acrítico políticamente, adiestrado laboralmente y socialmente disperso, ocupado en solucionar tareas de su propio sometimiento con el relativo convencimiento según el cual el mundo está organizado así, no es posible que exista de otra manera y que pelear contra la corriente es infructuoso y no se justifica. Enfrentar este modelo educativo de dominación y construir un proyecto alternativo significa comenzar a recuperar el principio de la autodeterminación en materia de educación, lo cual demanda la generación de un proceso de reconstrucción de las dinámicas sociales en el campo de la formación, que se dirijan creativamente hacia un ámbito en el cual la resistencia de la comunidad asume con imaginación la reformulación social del proyecto educativo de la nación, desde una perspectiva autónoma y soberana. Primera idea fuerza La resistencia en educación como proceso creativo La promulgación de la ley general de educación y los proceso de descentralización educativa situaron a los maestros frente a una nueva realidad de la escuela, en la cual era fundamental convertirse en verdaderos y auténticos protagonistas de la propuesta educativa, como una experiencia de investigación e innovación, erigida sobre el espíritu de la ley, el ejercicio de la autonomía educativa y escolar, y las necesidades del contexto social inmediato. Esta oportunidad se fue perdiendo con el paso de los años como consecuencia de la imposibilidad de asumirla en la práctica por limitaciones y carencias en la formación profesional, en particular, en lo referido con investigación, adicionalmente, el altísimo nivel de dependencia adquirido sobre las orientaciones escolares de las instituciones rectoras, lo que terminó convirtiendo a los maestros en administradores de las propuestas educativas emanadas del Ministerio de Educación lejos de los contextos específicos de su aplicación, de la pertinencia que demanda cada región a las mismas. Desde hace años, las discusiones de la comunidad educativa giran en torno a la oferta de pensamiento impuesto desde la institucionalidad, que ha sido lo suficientemente hábil como para sacarlos de las preocupaciones centrales que motivaron la aparición del movimiento pedagógico, atrapar su discurso e instalarnos en el escenario de discutir en torno a las categorías, propuestas, planes, programas y políticas educativas generadas por el Estado[2] . Salirse de esa lógica significa entrar en una auténtica dinámica de resistencia propositiva[3] , transformadora y en un proceso de empoderamiento real que comienza por combatir en cada maestro y comunidad educativa la presencia del dispositivo de autoridad y vigilancia impuesta por el Estado mediante la norma. Si este proceso no se da no existe ninguna posibilidad de pensarse desde lo distinto, esto es desde lo alternativo y autónomo. Utilizare en adelante en un


sentido diferenciador de la categoría de alternativo la categoría de autónomo, que representa la posibilidad de pensar la educación en términos soberanos. Un primer problema que es necesario superar en la construcción de un PENAU, Proyecto Educativo Nacional Autónomo, consiste en podernos “salir” del escenario de las preocupaciones ajenas e impuestas por el Estado en la cuales se han visto envueltos los maestros, las organizaciones gremiales y las comunidad educativa en general –reorganización del sistema escolar, competencias, estándares de calidad, evaluación de desempeño... e incluso el discurso empresarial de la calidad de la educación- para ubicar el pensamiento y la discusión en un lugar de análisis diferente y con distintos referentes de sentido: la pertinencia histórica, social, política y académica de un nuevo proyecto educativo en consonancia con las necesidades de la nación colombiana en un mundo globalizado. Lo anterior significa esencialmente que debe producirse un distanciamiento de la forma como se está asumiendo la discusión en materia de educación, en relación con los temas y puntos de discusión que nos propone el Estado, los cuales se encuentran en oposición a los que requiere y nos demanda la nación colombiana, y dicho distanciamiento debe comenzar en el ejercicio de la “desobediencia Institucional”[4] como una particular forma de resistirse a la imposición del modelo de dominación en el campo de la educación. Resistir, entonces, es plantar la imaginación en el lugar donde habitan los sueños colectivos de los colombianos y trabajar por su materialización en la cotidianidad de la vida social; aplicarse en la acumulación creciente de poder para avanzar en la consecución de los propósitos sociales que a través de la educación dignifican la condición humana. La resistencia se inicia cuando somos capaces de derrotar los miedos y las ataduras impuestas por el Estado y al potencializar nuestra imaginación e inventarnos, sobre el terreno de las diversas formas de existir lo social, el proyecto educativo que transforme la dinámica actual de la sociedad. Segunda idea fuerza La construcción de un nuevo referente de sentido-poder Es común que se piense que un proyecto alternativo, innovador y autónomo se genera cuando se producen transformaciones en los contenidos y las prácticas del mismo, esto es relativamente cierto, pero no absolutamente. La construcción de un proyecto educativo alternativo y autónomo se produce fundamentalmente cuando se modifican sus referentes de sentido en el ejercicio del poder y el saber, es allí y no en las formas y contenidos donde está la esencia del cambio. La transformación de los referentes de sentido-poder es fundamentalmente un cambio en la dirección del proyecto educativo, en sus propósitos, objetivos, metas y fines. Allí lo que se confronta no es solamente una forma de ser, pensar y hacer la educación y la escuela, sino además es la contrastación de una forma de existir en lo humano y lo social, de fluir históricamente desde lo individual y colectivo dentro de unos referentes de poder-saber que dignifican la existencia humana frente a otros, que la instrumentalizan y ponen al servicio del modelo económico de mercado en el mundo


global. Digámoslo más sencillo aún, en un proceso de esta naturaleza lo que está en el juego transformador es el modelo de ser humano que se pretende ser y de sociedad en la que se quiere vivir. Un reto fundamental para las comunidades educativas y sus formas particulares de organización consiste en crear una nueva cultura de la participación política y una nueva forma de existir “institucionalmente”, soportada sobre los valores de justicia social, igualdad, libertad individual y colectiva, solidaridad, cooperación social, ayuda mutua y ejercicio de la democracia directa de carácter participativo en procesos que arrancan del empoderamiento personal y social hacia procesos de autogobierno, autorregulación social y autogestión de bienestar comunitarios, que permitan un florecimiento de nuevas formas de existencia social en el marco de nuevos referentes de “institucionalidad”. Tercera idea fuerza La construcción del discurso educativo como escuela de democracia y movilización social La construcción de un PENAU, Proyecto Educativo Nacional Autónomo como movilización social y escuela de la democracia no puede ser el resultado de la imaginación y la inteligencia de un grupo de investigadores y activistas de la resistencia democrática, tiene como requisito una nueva cultura de la participación de comunidades educativas y la sociedad en su conjunto, una transformación radical de las formas de representación mental de las prácticas políticas y de los sujetos que las realizan, haciendo que estas descansen en el compromiso y la capacidad de la gente común y corriente para organizarse en torno a las necesidades compartidas, creando espacios de deliberación comunitaria y tomar decisiones inteligentes en donde la discusión amarre la solución con la acción colectiva. La exploración de una práctica democrática de nueva naturaleza, caracterizada por la Comunidad Participativa con Poder de Decisión -CPPD-, es un requisito fundamental en la generación de una nueva modalidad de la “gestión social”, en la cual se impulsan los valores de la participación, deliberación democrática y toma concertada de decisiones, en el marco de la ponderación y responsabilidad colectiva sobre la factibilidad de lo decidido cuando se trata de proponer un PENAU. El proceso de reinventarse la educación pasa por reinventarse la democracia, por revisar no solo el rigor de la evolución del concepto, sino, fundamentalmente, por tomar en consideración el horizonte de las prácticas sociales y los imaginarios que se construyen en el escenario mismo de la realidad de las comunidades. Recuperar la imaginación colectiva para el ejercicio de una manera pertinente de la participación política en los espacios de la democracia, tiene que ver con la reconstrucción de las prácticas sociales, además con las posibilidades que la misma ofrece a la transformación de la institucionalidad de carácter vertical en la definición de la política pública a una institucionalidad horizontal, que valora las potencialidades de la participación con poder de decisión de las comunidades en los asuntos que competen a sus realidades y necesidades de carácter educativo. Es en este contexto que el


movimiento pedagógico adquiere una particular importancia como movimiento social, político y cultural, cuando se dirige hacia el impulso de una CONSTITUYENTE EDUCADORA de la cual surja también un MANDATO EDUCATIVO NACIONAL, que defina los fundamentos, propósito y fines que deben incorporarse en un PENAU, PROYECTO EDUCATIVO NACIONAL AUTÓNOMO. Cuarta idea fuerza Algunos referentes básicos para la construcción de un proyecto educativo alternativo y autónomo  Concibe la vida como la más importante escuela para la formación integral del hombre y la cultura, como su más importante fuente de conocimiento.  Es una propuesta que se estructura desde una concepción de la defensa de la vida y la dignidad humana, que persigue el reencuentro del hombre consigo mismo y con la naturaleza, en unas condiciones de equilibrio natural dinámico, igualdad y justicia social.  Un proyecto educativo democrático que reivindica el derecho que tiene todo ser humano a usufructuar en igualdad de condiciones los bienes espirituales y materiales de la cultura a través de una educación pública y popular.  Centra sus preocupaciones en la formación integral del hombre, reconociendo que se encuentra inmerso en una cultura, en una dinámica social y política, y con unas capacidades intelectuales, cuya principal virtud consiste en su profunda dimensión humana y su permanente compromiso con los intereses colectivos.  Es un espacio para construir bienestar humano, afianzar los principios de la solidaridad social y poner en práctica nuevos y más democráticos modelos del ejercicio del saber - poder.  Reivindica el derecho a soñar y a trabajar por una patria más justa, en donde tengan cabida los marginados de Colombia y se puedan expresar libremente niños, jóvenes, ancianos, mujeres, grupos étnicos y raciales, minorías nacionales, movimientos sociales, trabajadores, campesinos; en general la nación entera.  Busca que la educación tenga como pilares fundamentales aprender a ser, aprender a convivir, aprender a aprender y aprender a hacer, como estrategia para que nuestro país pueda contar con seres más humanos, ciudadanos más participativos y democráticos, profesionales altamente competentes y con capacidad para acceder al conocimiento e investigar sobre problemas específicos de la nación.  Propugna por una educación que nos ayude a elevar la autoestima personal y colectiva, a transformar las condiciones de vida de los colombianos; que proteja y conserve el medio ambiente; divulgue, respete y defienda los derechos humanos; eduque en la convivencia; desarrolle el sentido de la nacionalidad, y se formule como propósito la construcción cotidiana de una sociedad justa, democrática, soberana y en paz.


 Se oriente hacia la transformación de las prácticas escolares, su organización, su vida cultural y académica; hacia la renovación permanente de las propuestas curriculares y pedagógicas y el impulso sistemático de nuevos Proyectos Educativos, como proyectos de vida e investigación.  Como proyecto cultural, educativo e investigativo centra su atención en la justa valoración de los conocimientos populares y los saberes tradicionales, en el aprendizaje de las ciencias básicas y del trabajo de una manera integral y compleja en el que el saber se aborda como un todo que se articula de manera inter, multi y transdisciplinariamente, para potenciar el aprendizaje a través de la solución de problemas.  Concibe la formación del pensamiento autónomo, complejo y sustentable como la base esencial de la educación de jóvenes más humanos, lúdicos, creativos, democráticos y comprometidos consigo mismo y con su región - nación.  Una propuesta educativa unida a la producción, la cultura, la salud, la organización social y política, concebida como un proyecto educativo que avanza en la transformación de la vida material y social de los habitantes, generando organización, promoviendo empresa, cualificando líderes empresariales, dirigentes sociales, culturales y políticos.  Promueve y desarrolla la educación campesina, indígena y popular diseñando estrategias metodológicas y prácticas pedagógicas que consultan las necesidades e intereses de estos grupos y sectores. En esta medida la E.I.A es innovadora y alternativa.  Concibe la investigación y la innovación como la manera natural de existir del proyecto educativo, que lo hace necesariamente un proyecto transformador El Proyecto Nacional de Educación Alternativo Autónomo. PENAU Es una concepción radicalmente singular de la educación que parte del sentir y las necesidades de las comunidades, de sus urgencias y particulares formas de concebir el universo, de su entorno social y cultural. Su carácter alternativo se produce en cuanto representa lo otro, lo distinto, lo no contemplado por lo institucional. Esta articulado una concepción política que se ha planteado como propósito esencial la transformación estructural de la sociedad y la construcción de una sociedad más justa. Parte de la percepción que tienen de la vida las comunidades populares e indígenas, de sus saberes tradicionales y ancestrales, de los diálogos interculturales, no acepta modelos preestablecidos, sino que descubre en su propio acontecer lo que le es importante para sus desarrollos. No desconoce los aportes de las corrientes y tendencias educativas, ni de los saberes y disciplinas científicas, pero hace una particular lectura de ellos y los apropia desde una perspectiva ética en donde lo fundamental es el ser humano.


Es abierto a toda corriente de pensamiento y acción que contribuya al mejoramiento de la sociedad, a la búsqueda de la felicidad humana y a la transformación de las relaciones del hombre con su medio natural hacia formas más armónicas y equilibradas. Notas: [1] Definidas en los encuentros de Jontiem, Educación para todos y Nakar, Educación para toda la vida, retomadas, reformuladas e impuestas por los organismos multilaterales e implementadas como agendas y planes educativos nacionales, con títulos tan sugestivos como LA REVOLUCION EDUCATIVA... [2] Déjenme decirlo de una manera sencilla: el Estado ha jugado como local, en su propia cancha, con su propio discurso, reglamento y árbitros a su favor que tienen como premisa esencial la de “la política educativa no se discute, se aplica”, la comunidad educativa no ha hecho otra cosa que tratar de defenderse, en una actitud, mas contestataria que de empoderamiento. [3] Entendamos la resistencia propositiva no como un acto de oposición sencillamente, sino, en lo esencial como un acto creativo autónomo que se formula la necesidad de retomar la iniciativa y el camino de las transformaciones en materia de educación de tal manera que estas sirvan a los intereses esenciales de la nación, esto es, entre otros, a su autodeterminación soberana, la construcción del bienestar general de la población y la convivencia social. [4] Entiendo por desobediencia institucional, la orientación que la máxima organización gremial de los trabajadores de la educación le da a sus afiliados en relación con la política educativa del Estado para que su implementación se imposibilite cuando considera, que esa política es lesiva a los intereses de la Nación y sus afiliados y no es resultado de un proceso de concertación democrática con los sectores de los trabajadores de la educación y las comunidades educativas. Enlace: http://www.camega.org/inicio/index.php?option=com_content&view=article&id=480:proy ecto-nacional-de-educacion-alternativo&catid=40:articuloscarlos&Itemid=72


Proyecto Nacional de Educación Alternativo