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BOLETÍN

DIRECCIÓN NACIONAL ACADÉMICA WWW.UPV.CL / EDICIÓN 1 / SEPTIEMBRE 2016

Formación General: Sello profesional de la UPV Investigación y Desarrollo Diseño y Proyectos Curriculares Evaluación Acompañamiento Docente


Francia Maulén A. Directora Nacional Académica

EDITORIAL

¿Para qué encauzar nuestros esfuerzos hacia garantizar una educación superior de calidad? ¿Cuál es el concepto de ser humano que queremos formar en el tiempo, en las presentes y futuras generaciones, y sobre todo dentro de lo que hemos aprendido en nuestra comunidad educativa como desarrollo humano relacionado a una formación profesional? ¿Cómo podríamos orientar y ser constantes en este complejo proceso, con qué condiciones de posibilidad y en cuanto tiempo? Justamente, en los tiempos que corren, educar con ideas-fuerza claras, problematizadoras pero también generadoras de nuevas líneas de acción y pensamiento, es una de las tareas más desafiantes por nuestra política educacional nacional de planificación y desarrollo. La pregunta por el sentido de educar en nuestro nivel, es justamente la idea de para qué construimos (y somos) universidad. Si pensamos en la historia de nuestra educación chilena en Siglo XX, desde hitos como la promulgación de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria, la pregunta por el para qué educar se centraba principalmente en la garantía de derechos civiles relacionados a la igualdad de acceso al sistema educacional formal, a través de la garantía de cobertura de la oferta formativa en distintos niveles, y así detentar indicadores económicos de crecimiento y desarrollo. Sin embargo, es una pregunta propia del siglo XXI la que nos sitúa por la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje

y derechamente, nos interpela por el sentido de nuestra propuesta dentro de una existente oferta académica que ya ha centrado sus estrategias hacia la pregunta por la cantidad de participantes en el sistema educacional formal. Para nuestro caso, la pregunta por la garantía de calidad académica nos sitúa en un plano más urgente que proponer un plan de libre acceso al sistema. En concreto, se ha normalizado el establecer condiciones de entrada al sistema como selección, ya sea en formato de puntajes de corte venidos por evaluaciones estandarizadas (SIMCE, PSU), condiciones económicas (Matrícula, arancel, acceso a becas y créditos), más que profundizar en la problemática por el cómo vamos a hacernos cargo como Universidad desde el momento en que los estudiantes ingresan al sistema de Educación Superior y representan una consecuencia de las dinámicas emergidas de esta planificación educacional estratégica chilena. Si miramos con detención, el para qué de la primera etapa nos habla del ámbito del entrenamiento cognitivo orientado a una evaluación estandarizada nacional, y la segunda, nos ubica de plano en el ámbito del desarrollo de aprendizajes, en relación a los estudiantes, y a la pedagogía propiamente tal, en relación a los docentes. Un buen punto de partida para complejizar la reflexión y mirar con ojo crítico nuestras propias acciones, estrategias y decisiones como casa de estudios, pensando directamente en el perfil de ingreso de nuestros estudiantes de la Universidad Pedro de Valdivia, es organizar nuestra academia en relación a propósitos y premisas que puedan ser continuamente revisadas, mirando siempre a la evolución organizacional, académica y educacional de nuestra Universidad, estando atentos y alertas siempre a los continuos cambios y situaciones importantes en el desarrollo de nuestro medio profesional y laboral externo así como el de la comunidad universitaria en general. Como Dirección Nacional Académica, tampoco estamos ajenos a ello, y consi-

deramos que es precisamente por este sentido que enfocamos nuestro trabajo con estos valores y compromisos institucionales, con la más firme convicción de construir universidad desde el diálogo fecundo y la reflexión crítica de nuestros procesos, pudiendo así representar un aporte a nuestra Universidad, sus respectivas Direcciones Nacionales y Facultades dentro de la Vicerrectoría Académica, y finalmente, en nuestro eje central, nuestros estudiantes.


PRESENTACIÓN ¿Quiénes somos?

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a Dirección Nacional Académica es el área encargada de planificar, organizar, dirigir y asesorar las actividades académicas de nuestra universidad, orientando de esta manera la formación de nuestros estudiantes hacia el logro y desarrollo de sus competencias declaradas en su Perfil de Egreso, y siguiendo los propósitos institucionales declarados en nuestro Modelo Educativo vigente. Trabajamos sobre los principios de nuestra casa de estudios orientados hacia la inclusión, la generación de pensamiento crítico en cada uno de los estudiantes que deciden trazar su itinerario curricular con nuestra universidad, para entregarles una enseñanza acorde a nuestros tiempos y contexto sociocultural y económico; una enseñanza centrada en ellos como centro y el docente como facilitador. En la práctica, apoyamos la gestión académica de las Direcciones Nacionales así como también de las Facultades que dan vida a la Universidad, a fin de que los estudiantes año a año puedan cumplir a cabalidad y de forma significativa su plan de estudios. Nos preocupamos de que los procesos que derivarán en el proceso de enseñanza aprendizaje de nuestros estudiantes estén diseñados y monitoreados de acuerdo a estándares de seguimiento de la calidad institucional y aquellos señalados por la legislación nacional y sus respectivas entidades. Así, Marisol Erices Tejeda, Directora de Líneas Transversales, junto con sus coordinadoras nacionales Karina Bordon Villafana en el área de Lenguaje y Habilidades Comunicacionales y Daniela Gómez Céspedes en el área de Razonamiento Lógico-matemático, son las encargadas de implementar las asignaturas del área de formación general de toda la Universidad, a fin de nivelar las

competencias de entrada y desarrollar las competencias genéricas del Perfil de Egreso, asegurando así que nuestros estudiantes tengan una base sólida y preparada para enfrentar la vida laboral y profesional. Por otra parte, Pablo Calfa Santos, Director de Diseño y Proyectos Curriculares de nuestra universidad, es el encargado de planificar, diseñar, actualizar y proponer actualizaciones sobre el plan de estudio, malla curricular y Perfil de Egreso, verificando que las horas de clases se realicen de acuerdo a los programas de estudios, así como la realización de prácticas y procesos de titulación. Su función es asesorar a las distintas Facultades y Direcciones de la Universidad sobre cómo planificar el proceso de aprendizaje a fin de desarrollar las tres categorías de competencias comprometidas. Jocelyn Figueroa Escudero es la Coordinadora de Evaluación de nuestra dirección, y su función es supervisar que las evaluaciones estén enmarcadas en nuestro Modelo Formativo, y sean pertinentes a un nivel de Educación Superior. Su rol es hacer cumplir el reglamento que regula la ejecución de las actividades evaluativas de acuerdo al Reglamento General de Pregrado, Reglamento General de Evaluación y las respectivas normativas de las Facultades y carreras. Pablo Méndez Maulén, Coordinador de Investigación, se encuentra desarrollando en la Universidad las acciones de difusión de la investigación entre nuestros docentes académicos con un perfil y experiencia acorde a estándares de calidad nacional e internacional, articulando a través de una Política actualizada, la identificación y difusión de oportunidades y acceso a recursos, redes y

centros de generación y aplicación del conocimiento. Para cubrir igualmente el desarrollo académico de nuestros docentes en función de los requerimientos de sus estudiantes, es que existe la Coordinación de Acompañamiento Docente, a cargo de Mariel Soto Riveros, cuyo rol es apoyar a los docentes y coordinadores en sus programas de perfeccionamiento y mejora de la enseñanza. En sala y en sede, contamos con la importante colaboración de nuestras contrapartes coordinadores académicos, con Evelyn Fernández Callejas en Sede Antofagasta, Fabián Díaz Flores en Sede La Serena, Mireya Obregón Briones en Sede Santiago y Jorge Stuardo Landaeta en Sede Chillán. Su gestión apunta a mejorar la comunicación entre estudiantes, docentes y directores de carrera de cada Sede, compartiendo y resolviendo a nivel nacional las problemáticas académicas que ocurran en la realidad de las diferentes regiones, conformando un equipo a nivel nacional. Sabemos que esta tarea es amplia, de larga data y muy compleja a momentos, pero ciertamente estamos seguros que estamos avanzando progresivamente a construir una universidad capaz de dar cuenta de un proceso de desarrollo académico sostenido y comprometido realmente con una educación superior de calidad para todas nuestras y nuestros estudiantes.

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FORMACIÓN GENERAL: SELLO PROFESIONAL DE LA UPV ¿Por qué es importante un sello formativo en los egresados de la UPV? Por Marisol Erices T. Directora de Líneas Transversales

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n los últimos años se ha generado una fuerte demanda social sobre la educación, siendo el tema de la calidad, equidad e inclusión centrales a la hora de evaluar los procesos formativos . Esto implica, entre otras acciones, atender a las diversas exigencias del mundo laboral y vincular al estudiante con su entorno a través del proceso formativo.

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Poder responder responsablemente a estas demandas, implica generar instancias de desarrollo de competencias que hoy son consideradas fundamentales en la formación profesional y que dan cuenta de atributos en los egresados que les permiten aportar en forma distintiva al desarrollo de la comunidad en que se inserten. En ese contexto, la UPV cuenta con un Modelo Educativo que contempla una línea de Formación General, complementaria a la línea de Formación Básica y de Especialidad, que desarrolla en los estudiantes competencias genéricas fundamentales tanto en el desempeño profesional como en la actuación ciudadana, que caracterizan a los egresados de la Universidad de Pedro de Valdivia y les otorgan identidad. Estas competencias son identificadas como competencias genéricas en el perfil de egreso y

son transversales a todas las carreras, permitiendo así otorgar el sello distintivo que la Universidad Pedro de Valdivia pretende desarrollar en sus egresados. A estas competencias genéricas le llamamos el sello formativo de la UPV. Para desarrollar este sello formativo, la estructura de la Línea de Formación General contempla 7 u 8 asignaturas que se desarrollan desde el 1° al 7° semestre de las carreras, e incluye actividades curriculares que van desde la nivelación de competencias básicas de entrada en lenguaje y matemática, hasta el fortalecimiento de competencias en el manejo de las TIC, desarrollo de la ética y responsabilidad social, liderazgo, trabajo colaborativo, innovación y emprendimiento.


INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO ¿Para qué investigar? , y ¿cómo se vincula esta actividad con la vida Universitaria UPV? Por Pablo Méndez M. Coordinador de Investigación

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uede parecer que la respuesta se puede orientar hacia el valor e impacto intrínseco de generar, disponer del conocimiento, a través de la producción de nuevas ideas en las distintas disciplinas (Manterola, 2013). Sin embargo, en esta discusión se pueden considerar otro tipo de argumentos en función del impacto que ésta genera , por ejemplo; tecnológico, es relevante porque se permite la generación de nuevos productos, servicios o procesos; es importante desde el punto de vista social y cultural, toda vez que favorece y enriquece el conocimiento y la comprensión de la realidad; desde una mirada ambiental, en la medida que produce mejoras en el manejo y conservación del entorno; en la salud, cuando se producen mejoras en el tratamiento de alguna enfermedad; y, entre otros, el educacional, cuando permite impactar positivamente los currículos o programas de estudio y las competencias de las personas, su empleabilidad y la concordancia entre formación y requerimientos laborales (CONICYT, 2010). A pesar de estos argumentos, en nuestro país aún la investigación no adquiere un peso que se vea reflejado en el nivel de inversión necesario. Por ejemplo, según datos de la quinta encuesta a sobre Gasto y Personal en I+D del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, la cual busca recoger información de los recursos financieros y cantidad de personal, destinados a actividades de investigación y desarrollo, en el sector Empresas, en el Estado, en la Educación Superior (universidades), en las Instituciones Privadas sin Fines de Lucro (IPSFL) y Observatorios Astronómicos, se reveló que el desembolso en Investigación y Desarrollo alcanzó los $ 558.240 millones durante 2014, cifra equivalente solo al 0,38% del Producto Interno Bruto (Ministerio de Economía,

Fomento y Turismo, 2016). A pesar de esto, nuestro país ha logrado ubicarse en el lugar nº 45 del ranking mundial en investigación, y cuarto a nivel latinoamericano. Sin embargo, un dato que refleja el fuerte contraste respecto de países más avanzados en el tema, es que Chile dispone de un investigador de jornada completa equivalente por cada mil empleados, mientras que el promedio de la OCDE alcanza a los siete investigadores por mil ocupados. En este contexto, Chile debería al menos triplicar la actual tasa de investigadores por cada mil ocupados al 2030 (Comisión Presidencial Ciencia para el Desarrollo de Chile, 2015). A nivel de institución universitaria, y en términos de productividad científica, según la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, la UPV tiene 19 artículos indexados en la principal base de datos científicos Web of Science. Esto deja en evidencia un gran desafío institucional, toda vez que la productividad institucional representa el 0,03% del total de la producción Nacional. En este contexto, cabe preguntarse ¿por qué se hace necesario investigar? , y más ¿aun cuál es el sentido de la investigación docente y de estudiantes en la UPV? Existe una misión y visión institucional orientada a la formación de estudiantes que sean capaces desarrollar una visión crítica y participativa, en un ambiente de reflexión y discusión de ideas, propiciando la formación permanente, la adquisición y construcción de nuevos conocimientos y la responsabilidad social. Estos objetivos institucionales plantean el desafío de formar un pensador crítico, el cual se define por ser una persona habitualmente inquisitiva; bien informada y ordenada cuando se enfrenta a situaciones complejas; diligente en la búsqueda de información relevante; razonable en la selección de criterios;

enfocado en preguntar, indagar, investigar (Facione, 2007). Por tanto, existe un foco académico que debe ser guiado tanto por Docentes, equipos de gestión y la Institucionalidad en función de un foco de aprendizaje que, en último término, se expresa en los perfiles de egreso de cada carrera, y que como institución deben asumirse como compromiso, toda vez que dan y otorgan sentido a la formación profesional de cada uno de los estudiantes UPV. Bibliografía

Comisión Presidencial Ciencia para el Desarrollo de Chile. (2015). Un sueño compartido para el futuro de Chile. CONICYT. (recuperado el 18 de Agosto del 2016 de Enero de 2010). www.conicyt.cl. Obtenido de http://www.conicyt.cl/wp-content/uploads/2012/07/CyTConicytparaque. pdf Facione, P. A. (2007). Pensamiento crítico ¿qué es y por qué es importante? Insight Assessment, http://eduteka.icesi.edu.co/ modulos/6/134/733/1. Obtenido de http:// eduteka.icesi.edu.co/pdfdir/PensamientoCriticoFacione.pdf Manterola, C. (2013). Por qu{e y cómo conducir una investigación. International Journal of Morphology, 31(4):1498-1504. Obtenido de https://dx.doi.org/10.4067/ S0717-95022013000400056 Ministerio de Economía, Fomento y Turismo. (Extraido el 18 de Agosto del 2016 de Enero de 2016). www.economia. gob.cl. Obtenido de http://www.economia.gob.cl/wp-content/uploads/2016/01/ Presentaci%C3%B3n-resultados-I-D-2015. pdf

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DISEÑO Y PROYECTOS CURRICULARES Desafíos al Proceso de Actualización Curricular UPV Por Pablo Calfa S. Director de Diseño y Proyectos Curriculares

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Cuáles son los desafíos para nuestro rol como formadores en la Universidad Pedro de Valdivia? No deja de ser una pregunta constante en el ejercicio diario de nuestra labor, pues comprendemos que nuestro trabajo no es una actividad repetitiva que pueda replicarse en cualquier institución de la misma manera, sino todo lo contrario, exige de nosotros y nosotras flexibilidad para asumir las particularidades de cada perfil de ingreso, pero sin desatender las demandas comunes a todas las instituciones de educación superior. Asumir el desafío de trabajar en UPV, con un perfil de ingreso de carácter inclusivo (UPV, 2014 ), esto es, sin procesos de selección que sólo brinden oportunidades a una parte de la población con mejores calificaciones en Pruebas de Selección Universitaria, implica elaborar procesos académicos internos que sean claros, compartidos y evaluados; identificando al inicio de una carrera formativa determinada, aquellas potencialidades y debilidades que institucionalmente debemos asumir y trabajar para responder a las necesidades externas del medio social, frente a las cuales nuestros y nuestras profesionales tendrán que dar respuesta. El Proceso de diseño y actualización curricular desarrollado en UPV desde el año 2014 en adelante se enmarca en ese desafío, identificando las necesidades de nuestros y nuestras estudiantes a través de procesos diagnósticos inter-

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sedes; y vinculando con ello el establecimiento de estándares que permitan dar cuenta de la efectividad de nuestros procesos académicos en el logro de aprendizajes (MINEDUC, 2006), y el establecimiento de perfiles de egreso por carrera con Competencias Profesionales pertinentes (CNA, 2007-2015) . El tránsito hacia un “modelo centrado en el estudiante y de aprendizajes basado en competencias”, desde un “modelo de asignaturas parceladas centradas en la enseñanza y el cumplimiento de objetivos de una cátedra”, no es algo que se desarrolle en poco tiempo; sin embargo el diseño curricular UPV se ha puesto en camino y está dando término a la primera parte de este tránsito. En primer lugar, como Comunidad Educativa, hemos participado de la construcción y validación de “competencias de perfil de egreso” para nuestras distintas carreras, siguiendo lineamientos oficiales (Curricular, 2015). Con esto, como un procedimiento que se suma a nuestra cultura institucional, vamos dejando atrás el concepto de “perfil de egreso” como una descripción general equiparable a una declaración de principios, y generamos un documento, validado por egresados, docente y empleadores (Curricular, 2015), que describe los desempeños esperables en nuestros egresados. Por otra parte, y en consonancia con la operativización de los perfiles construidos, hemos elaborado programas de asignatura que, a partir de las competencias declaradas, deducen Unidades de Aprendizajes Esperados e Indicadores de logro orientadores de nuestras estrategias didácticas para la consecución gradual del proyecto formativo declarado a la comunidad. Así, la primera etapa de la actualización Curricular 2014-2015, se centró en la

formulación de los Insumos curriculares para la formación de nuestros profesionales. Todos los productos generados y hoy publicados, fueron posibles al compromiso de las distintas unidades académicas, quienes construyeron Aprendizajes e indicadores de logro coherentes con las competencias consignadas en los distintos perfiles de egreso. Finalmente, la nueva etapa que se inició en 2016 es más compleja y desafiante en el tránsito a la consolidación del Modelo Educativo centrado en el estudiante; pues, si bien es importante consolidar aquellos documentos mínimos que nos permiten conformar una comunidad, a saber, perfiles de egreso, mallas y programas de asignatura; no será posible tomar conciencia del avance de nuestros y nuestras estudiantes si no generamos evidencias de sus resultados, tampoco de asegurar la realización de nuestro Modelo Inclusivo, si no somos capaces de demostrar la transformación de un o una estudiante que inicia con determinadas fortalezas y debilidades, y que en el transcurso de los años las primeras se potencian y las últimas se convierten en mejoras constantes. Por lo tanto el año 2016, se ha focalizado en construir instrumentos de evaluación que nos permitan dar cuenta del logro de nuestros y nuestras estudiantes en la consecución de los aprendizajes y finalmente de los perfiles de egreso. De esta manera, nuestro desafío hoy es demostrar que como formadores y formadoras UPV somos capaces de generar aquellas instancias de aprendizaje que, recogiendo las características personales de cada estudiante, permitan la consecución de las Competencias Profesionales declaradas en nuestros perfiles de Egreso.


EVALUACIÓN ¿Para qué evaluar? Por Jocelyn Figueroa E. Coordinadora de Evaluación

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a polisemia del concepto evaluación ha quedado en evidencia cada vez que surge un estudio al respecto que intenta llegar a consensos. Lo importante es tener claro de qué forma se entenderá y aplicará este concepto en la Universidad Pedro de Valdivia. Para ello es necesario remitir al Modelo Educativo de la institución (2014) donde se señala que, en el marco de la formación basada en competencias, el foco de la evaluación está en el aprendizaje de los estudiantes. De este modo, se entenderá la evaluación como un proceso de retroalimentación permanente hacia el estudiante en relación al nivel de logro obtenido en el desarrollo de las competencias de su Perfil de Egreso, proceso en el que, además, el docente podrá analizar la pertinencia de la metodología empleada y aplicar las medidas remediales del caso en forma oportuna. En este sentido el concepto general de evaluación se sintetiza en el siguiente esquema (Manríquez, 2012): Ahora bien, el enfoque formativo basado en competencias nos compromete con la utilización de metodologías centradas en el estudiante. Esta nueva perspectiva implica un cambio en la noción del rol que cumplen tanto el estudiante como el docente en el proceso de enseñanzaaprendizaje requiriendo de los estudiantes mayor protagonismo y del docente una labor más bien orientadora. Esto implica que los docentes deben estar en permanente actualización de sus destrezas pedagógicas y la universidad Pedro de Valdivia está comprometida con esta necesidad. Además implica generar instancias de mayor participación de los estudiantes en su evaluación, como agentes protagónicos de la misma. Para una evaluación de competencias se recomienda utilizar distintas instan-

cias evaluativas aplicando diversos instrumentos a fin de evidenciar efectivamente su desarrollo (López Ruiz, 2011), siendo las instancias prácticas las que cobran mayor relevancia para observar los desempeños. “De cualquier modo, las competencias se demuestran en la acción, por lo que únicamente pueden ser evaluables si se determinan actividades de aplicación de las mismas” (García Sanz, 2014), y mucho mejor si se asemejan al contexto laboral en el

que se desenvolverán los estudiantes. Esta es la forma en la que la universidad puede ser garante de la formación entregada a los futuros profesionales, en respuesta a la visión declarada y el compromiso que ello implica con el mundo social y laboral. Con esto no se quiere decir que los contenidos no deben ser evaluados, sino que se debe hacer mayor énfasis en su aplicación (Perrenoud, 2008). Este desafío no está exento de dificultades pues se debe superar la tentación de evaluar aquellos elementos del currículum que son más fáciles de evaluar como datos memorizados, así como la concentración de los estudiantes en aquellos

aprendizajes y actividades que serán calificados. La forma de evaluar que utilizan los docentes le dice a los estudiantes cómo y qué aprender, por lo que el diseño de evaluación resulta clave. Es de vital importancia la participación de los protagonistas del proceso educativo en el diseño del proceso de evaluación de la universidad, siguiendo los lineamientos institucionales pero manifestando sus aportes en el área. Las prácticas en evaluación deben estar actualizadas y en concordancia con el modelo educativo declarado, para constituir un proceso formativo consistente.

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Acompañamiento Docente ¿Para qué el Acompañamiento Docente? Por Mariel Soto R. Coordinadora de Acompañamiento Docente supervisión en aula que busca otorgar asesoramiento presencial e individual a través de la retroalimentación oportuna y c) capacitación E-learning que busca entregar lineamientos didácticos y evaluativos con los que orientar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

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l acompañamiento docente, corresponde al proceso destinado a fortalecer la cultura de revisión e innovación de la práctica pedagógica en nuestra Universidad, para fomentar el aseguramiento de la calidad docente y su pertinencia con los propósitos curriculares(i) de la UPV. Asimismo, busca orientar a los académicos dentro del actual contexto educativo, el cual exige el ejercicio y empoderamiento de un nuevo rol por parte del docente en la Educación Terciaria o Superior, que debe dejar atrás la concepción catedrática academicista y centrar su práctica pedagógica en el aprendizaje del estudiante, promoviendo habilidades y destrezas del pensamiento y ya no solamente el contenido disciplinar. Por ello, desde el año 2015, La Universidad Pedro de Valdivia generó el Programa de Acompañamiento al Docente (PAD) cuyo objetivo es fortalecer a la planta académica y consolidar la Política de Carrera Docente Interna(ii), apoyando de forma continua y personalizada a los académicos de su comunidad, a través de los tres mecanismos que lo constituyen: a) provisión docente que busca asegurar la calidad de la docencia, b) • • •

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1) Decreto Rectoría 020/2008 i) Plan estratégico Institucional 2014-2019 ii) Decreto de Rectoría N° 020/2008

Este Programa, traduce su acompañamiento en una política de mejora continua en nuestros académicos, que nos permite enmarcar la praxis pedagógica con un sello centrado en el estudiante y favorecer dentro de las aulas una formación de calidad, bajo el alero del modelo basado en competencias que profesamos. Es por esto, que a través del plan de capacitación docente(1) buscamos tanto la complementariedad del perfeccionamiento y la actualización docente, como la socialización del Modelo Educativo, en tanto eje articulatorio de nuestro compromiso con el aprendizaje activo. Esto se ha implementado desde la plataforma Moodle con la entrega de dos cursos de capacitación los que han aprobado a la fecha, aproximadamente 250 académicos de las diferentes sedes (Antofagasta, La Serena, Santiago, Chillán y Concepción) lo que nos permite generar una comunidad académica orientada al logro de los aprendizajes de los estudiantes. El primero de los cursos, corresponde al módulo “Estrategias metodológicas para un modelo basado en competencias en UPV” consta de 50 horas pedagógicas en modalidad e-learning, brinda los lineamientos generales para el desarrollo e integración práctica de metodologías

que favorezcan la realización de clases activas centradas en el estudiante desde el aspecto metodológico – didáctico. El segundo módulo, es “Evaluación para el aprendizaje”, también consta de 50 horas pedagógicas en modalidad elearning. Está centrado en la orientación para la creación o adaptación de instrumentos de evaluación que midan el grado de competencia adquirida por los estudiantes de la UPV en una determinada área. En síntesis, el plan de acompañamiento docente tiene como finalidad elevar la calidad de la enseñanza en nuestra casa de estudios, fortalecer los vínculos que la Universidad genera con su planta docente y la actualización académica en las temáticas que a nivel país se están implementando en Educación Superior.


Sello UPV: Línea de Formación General

www.UPV.cl Dirección Nacional Académica

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Boletín Informativo DNA Nº1  
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