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Curso: Evaluación de programas educativos Unidad I. Marco conceptual de la evaluación Introducción del contenido Instrucciones: Enseguida encontrarás una sinopsis de cada tema de la primera unidad. Se trata de que tengas un primer acercamiento a las ideas centrales que deberás analizar críticamente al leer las fuentes de consulta correspondientes, disponibles al oprimir el botón de Recursos. Puedes acercarte a este documento antes o después de haber consultado el material indicado para la unidad, o hacer una lectura de la sinopsis, ir a la fuente de consulta y regresar a este documento para una re-lectura. De todos modos, cualquiera que sea tu estrategia lectora el material que tienes ante tus ojos te será útil. ¡Adelante! A Qué es la evaluación. Stufflebeam (1993) rescata la idea de que la evaluación supone comparar objetivos y resultados, y prefiere presentar las definiciones a la hora de hablar de modelos, pues a cada uno le corresponderá una diferente manera de definir la evaluación y contradecir consistentemente esta idea inicial tan simple. De acuerdo con Stufflebeam, para el Joint Comittee on Standards for Educational Evaluation: “la evaluación es el enjuiciamiento sistemático de la valía o el mérito de un objeto” (p. 19). Posiciones contrarias consideran que la orientación valorativa de esta definición conduce a interpretaciones radicales y subjetivas. Así, dentro de la evaluación cabrían muchas perspectivas de valoración, ventaja fundamental para los evaluadores. Scriven (1981 en Stufflebeam, 1993) ya ha indicado las diferencias entre los términos valía y mérito, además del importante papel para determinar el valor de lo evaluado. Stufflebeam recomienda tener en cuenta tres aspectos cuando se realice la evaluación: 1. Las distintas expectativas de los clientes. 2. El mérito o excelencias del servicio en cuestión. 3. La validez potencial del servicio. A los aspectos anteriores agrega otros dos: la viabilidad y la equidad. El primero es aplicable a todas las sociedades y el segundo distingue a las sociedades


democráticas. Otros tres aspectos de la evaluación completan los cuestionamientos de Stufflebeam sobre la definición de evaluación: si la evaluación necesita ser comparativa, las principales utilizaciones de la evaluación y la pregunta de hasta qué punto los evaluadores necesitan cualificaciones especiales. Es muy interesante analizar la postura de Stufflebeam acerca de las utilizaciones de la evaluación: para comparar, para hacer recapitulaciones o informes sumarios y para ejemplificar. Nos encontramos, según Stufflebeam ante un concepto altamente complicado que llama a tener en cuenta una serie de cuestiones. Métodos Stufflebeam destaca la importancia para el evaluador de dominar todas las técnicas, saber aplicarlas y mantenerse informado acerca de los avances tecnológicos en el área. Recomienda saber hacer entrevistas, informes preliminares, análisis de contenidos, observación, análisis político, económico, entre muchas otras que valdrá la pena considerar. Normas Según reporta Stufflebeam, existen conjuntos de normas para las evaluaciones. Por un lado, las treinta normas formuladas por el Joint Comittee on Standards for Educational Evaluation y por el otro, las cincuenta propuestas por la Evaluation Research Society (ERS). B Aparición de la evaluación y su aplicación al campo educativo. Para Casanova (1999) el término evaluación aparece a partir del proceso de industrialización en Estados Unidos, a principios del siglo XX, con el surgimiento del moderno discurso científico en el campo de la educación. Este discurso va acompañado por términos como, “tecnología de la educación”, “diseño curricular”, “objetivos de aprendizaje” y “evaluación educativa”. Así, el control empresarial y la evaluación escolar evolucionaron paralelamente en los momentos de su iniciación y primer desarrollo. Al mimos tiempo, los tests psicológicos permitieron al profesorado cuantificar científicamente las capacidades de aprendizaje / rendimiento del alumnado con el auxilio de la estadística descriptiva. La evaluación científica en educación surge dentro de un paradigma cuantitativo y tecnocrático, que según Casanova, la condiciona hasta la actualidad. Evolución conceptual de la evaluación Tyler define la evaluación como “el proceso que permite determinar en qué grado han sido alcanzados los objetivos educativos propuestos” (1950 en


Casanova, 1999. p. 20) y delimita ocho fases concretas. Cronbach agrega un elemento importante al definirla como “la recogida y uso de la información para tomar decisiones sobre un programa educativo” (1963 en Casanova, 1999. p. 20). Esta decisión se inscribirá en el marco de otro objetivo más global. El tercer momento importante en la evolución de la evaluación lo marca Scriven, cuando incluye la necesidad de valorar el objeto evaluado. Importancia actual de la evaluación de los sistemas educativos Casanova reconoce que la evaluación no constituye un quehacer habitual, en el sentido de que abarque todos los ámbitos, pues hasta ahora se ha enfocado en el aprendizaje de los alumnos y a través de los resultados de éstos, la excelencia o deficiencias del sistema. Con tal antecedente, Casanova advierte la necesidad de evaluar los sistemas en todos los ámbitos que lo integran: administración, centros, programas, resultados del alumnado. El campo empresarial en Estados Unidos incorporó también la “racionalidad tecnocrática” en la escuela y se despertó un gran interés en la sociedad por el funcionamiento del sistema educativo, al punto de invertir fuertes presupuestos en educación. Al final se observa que el aumento de recursos no produce un grado de mejora equivalente, pero se llega al reconocimiento de la evaluación como elemento clave del perfeccionamiento progresivo de los sistemas educativos.


I introduccion2011