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K Esta experiencia es sobre todo científica, artística y literaria y por esto se detiene en la rica bibliografía marciana, en la que cabe cualquier género, incluidos los inclasificables, así como la destacable trilogía escrita por Kim Stanley Robinson (Marte Rojo, Marte Azul, Marte Verde), quien sintetiza en un original glosario diez términos extraídos de su ciencia ficción y exclusivos para esta exposición, que se podrá visitar hasta el próximo 11 de julio. Además, Dentro del espejo rojo, no quedaría completa sin la inclusión de la mirada feminista: «la ciencia ficción marciana escrita por mujeres es una de las vertientes menos conocidas y exploradas del imaginario vinculado al planeta rojo». Dicha exposición ha contado con la destreza en investigación de ciencia ficción de Elisa McCausland, quien participa tanto en la exposición prestando su talento en forma de voz como en el catálogo de la misma. Extramarcianos en Marte Siglo y medio después de que Herbert George Wells escribiera la novela que gracias a Orson Wells se convirtiera en la pionera de las actuales y virales fake news, ‘La guerra de los mundos’, parece que tal y como corresponde a la soberbia típicamente humana, deseamos ser nosotros los "extramarcianos" que invadamos aquel planeta al que quizá por no haber conquistado aún estamos impacientes por viajar. Es posible que caigamos en la tentación de responsabilizar de esta impaciencia a la inmensa filmografía dedicada a la temática y así, transformar en realidad aquello que hasta ahora nos conformábamos con visualizar en la ficción. Para ello, necesitaremos la otra parte, la de la ciencia pues ya lo anunció Mark Watney (Matt Damon) en la película del 2015 ‘Marte’, «Solo tengo una opción: recurrir a la ciencia para salir adelante», mientras intentaba mantenerse con vida en el planeta rojo a pesar de que sus compañeros, dándole por muerto, habían regresado a la Tierra y siendo consciente debido a su formación como astronauta de que en el espacio exterior «nada es fácil».

CULTURA

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Aquellos viajes turísticos al espacio que recurrentemente se plantean podrían ser los servicios que actuaran de lanzadera de próximas normativas, y estas no parece que estén demasiado lejos de un futuro próximo puesto que el primer viaje de este tipo al espacio está previsto que se realice tan solo dentro de tres años. Más lenta será la proyección en el terreno de la primera ciudad sostenible para un millón de habitantes que se instalará según las previsiones del equipo que se encuentra diseñando Nüwa, capital y ciudad vertical que tendrá casas, oficinas y espacios verdes, construidos teniendo en cuenta las peculiaridades atmosféricas y de radiación de Marte. Dicho prototipo, de cuyo equipo de construcción forma parte el físico y doctor en Ingeniería Aeroespacial Miquel Sureda, se presentó el pasado 17 de octubre en la convención ‘The Mars Society’ y también se podrá admirar en la exposición del CCCB. Sureda admite que «en unos 100 años habrá ciudades con gente viviendo allí de una manera permanente», quien también asegura a la agencia Efe que en el planeta rojo, «el concepto de sostenibilidad es indispensable». Nueva lección marciana en la que está de acuerdo Stanley Robinson: «cuando se trata de imaginar un mundo mejor, tiene que ser global o es solo una huida». Porque si se trata de mudar de planeta debemos conocer no solo qué nos espera allí sino también cerciorarnos de que el viaje, pese a su larga duración —cada dos años existen dos semanas en las que el planeta rojo está más cerca de la Tierra, por lo que tardaríamos en llegar el mínimo: seis meses— será seguro. De ahí que para finalizar recordemos la figura del ingeniero Allan McDonald recientemente desaparecido y quien fue degradado tras advertir la inseguridad debido a las condiciones climáticas de lanzar al espacio el transbordador Challenger, en el que tras obviar su análisis ético como profesional, fallecieron sus siete tripulantes.

Futuros y futuribles Precisamente debido a esta premisa, tras el amartizaje del Perseverance y su estancia en tierras, hasta dónde conocemos, desérticas de Marte, las nuevas actividades a desarrollar si la pretensión última es la supervivencia en tan lejano lugar de las futuras generaciones humanas, plantean un gran conglomerado de dudas. Entre ellas, algunas legislativas, porque, ¿qué ley rige en el espacio ultraterrestre?. El 10 de octubre de 1967 entraba en vigor el Tratado del Espacio, con el objetivo fundamental de diseñar un marco jurídico básico y principios como la prohibición de cualquier estado de apropiarse o reivindicar el uso exclusivo de un satélite como la Luna o de un planeta determinado. Dicho tratado fue consentido por España un año después, a falta aún de su ratificación junto con 22 estados más. Los numerosos avances de las últimas décadas en esta materia supone una urgente revisión de este documento en la que por ejemplo se contemple la futura regulación de la explotación de los recursos espaciales y si estos serán o no considerados patrimonio de la humanidad. nº 190 g marzo-abril 2021

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