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a COMPETENCIA Y ECONOMÍA COMPETENCIA Y ECONOMÍA

la UE. Un índice constituido por tres ejes: necesidades humanas básicas, fundamentos del bienestar y oportunidades. En el último eje, España mostró aún recorrido por hacer. Más conocido es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), basado en los postulados de Amartya Sen, que desde 1990 contempla la esperanza de vida, el ingreso per cápita y el nivel de educación. Por su parte, el Índice de Progreso Real (GPI, en inglés), originado en EE.UU. en los años 50, calcula, además de factores económicos y medioambientales, un detallado bloque de parámetros sobre calidad de vida, tales como la formación, el trabajo doméstico, la contaminación, el empleo de las infraestructuras, el coste de los accidentes de tráfico o el crimen, entre otros. Como ejemplo variopinto, el Índice de Felicidad Nacional Bruta, creado por Bután en los años 70, considera nueve apartados de evaluación: bienestar psicológico, uso del tiempo, vitalidad de la comunidad, cultura, salud, educación, diversidad medioambiental, nivel de vida y gobierno. El valor del compromiso de las organizaciones colegiales En esta línea, al abundar en esa nueva tarea de prospección y configuración de los datos para nutrir indicadores más ricos en matices sobre los diferentes aspectos sociales, las organizaciones colegiales tienen, por su esencia característica, un espacio idóneo para acometerla. Su régimen público-privado les sitúa como un engranaje genuino entre la administración y la ciudadanía al respecto de todos los asuntos que le atañen en cuestio-

nes jurídicas, sanitarias, económicas, así como en otras técnicas relacionadas con la arquitectura, la ingeniería o la ciencia y, por supuesto, las docentes y sociales que atraviesan el conjunto. Derivado de ello, ese compromiso adquirido con el servicio a nuestro bienestar de la institución colegial tiene aún un mayor potencial por explotar en términos públicos en una doble vertiente vinculada con los datos. En primer lugar, si bien los colegios profesionales ya recogen con diversa profundidad la estadística de su propia actividad, la confección de indicadores que presentaran la incidencia del ejercicio profesional sobre la materia objeto de tratamiento del cliente y paciente con un carácter más inclusivo y cualitativo sería capital. Esto es, arrojar más luz y sistematización en los resultados acerca del acceso y articulación de los derechos, niveles de salud, integración social, la calidad medioambiental, la gestión patrimonial, vivienda y seguridad personal, etc., en tanto en cuanto son elementos en los que intervienen los profesionales. Y, en segundo lugar, el establecimiento de alianzas multidisciplinares coyunturales o estructurales entre las profesiones para analizar las casuísticas que conciernen a la sociedad favorecería un grado de eficacia y eficiencia mayor a la administración, puesto que podrían suministrarle una información más fidedigna, pronta y adecuada fruto de la actuación de los profesionales que están en contacto directo con el ciudadano. En consecuencia, se trata de medidas y propuestas encaminadas al incremento del bienestar comunitario por medio del refuerzo del valor intangible de las instituciones colegiales.

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nº 166 g marzo-abril 2017

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Profesiones 166  

Celebramos en portada los 60 años de las profesiones en la Unión Europea.

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