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la Florida, Nueva York y sus alrededores, y California), España y México, pero tiene representantes en los más aislados puntos de la geografía mundial, desde Austria hasta Sudáfrica; desde Canadá hasta Chile y Argentina. Varios investigadores han estudiado por décadas, con detenimiento y rigor, esta poética de la emigración cubana. Jesús Barquet, por ejemplo, señaló los temas más relevantes de esta poesía: “Se vuelve de la memoria como una forma de restauración y resistencia de la identidad en crisis [...], el ser fragmentado, la ausencia y el vacío, el desamparo e intemperie existencial, la dispersión familiar, la desconfianza hacia la Historia, el paraíso (o infierno) perdido, la espera y el regreso míticos [...], el lenguaje y la poesía como patria y salvación individual” (170). Lourdes Gil, por su parte, ha apuntado que, a pesar de que “la escritura de la diáspora cubana es la signografía de la desposesión y de la pérdida”, hay en ella “una cubanidad asimilada y una coherencia con la proyección escritural de la nación” (63-64). A partir de los 90, nuevas generaciones de artistas emigrados aportan su particular visión al cuerpo conceptual de la poesía del exilio. Se trata de un grupo integrado, en gran parte, por lo más destacado de la poesía hecha en la isla después de 1980, un conjunto de voces posnacionales y transterritoriales que reinventan la cultura cubana fuera de su geografía original, “enfrentados a la devaluación más contundente de las ideas históricas de Patria y Exilio” (De la Nuez 144). Madeline Cámara la ha catalogado como una “poética nómada” que no ata “su sentido de nacionalidad a los límites geográfico-políticos de un territorio o un Estado, sino que lo asocian a un discurso sobre la identidad que se nutre de valores culturales vivos, hijos de la circunstancia más que de la tradición”. Agrega que esta corriente se caracteriza por un “nuevo modo de decir la lejanía, poética emancipadora del sexo y del verbo, ríspida y lírica, cotidiana y trascendente, donde la memoria afectiva registra lo histórico y lo transforma, violentando las fronteras entre lo íntimo y lo doméstico” (128). La poesía cubana del exilio trata con recurrencia la nostalgia por Cuba, esa nostalgia desde la lejanía que Cintio Vitier catalogara como una de las marcas esenciales de nuestra poesía. La nostalgia, la desposesión, el desarraigo, la búsqueda de una identidad, la imposibilidad del regreso o el desconcierto del reencuentro, pero también el humor, la ironía, las referencias clásicas y modernas, los temas, personajes y situaciones

universales, la búsqueda de la belleza, la trascendencia del arte, la confluencia de los géneros literarios, la incorporación a/de otras tierras y otras culturas. Estos poetas suelen mirar hacia la isla, hacia el pasado, pero también en otras direcciones y conforman, así, un concierto polifónico multitemático: Cuba no es el único ni el exclusivo elemento unificador de estas voces. Muchos piensan que la proliferación de antologías de poetas cubanos parece últimamente una obsesión. Tal vez es que andamos queriendo encontrarnos al menos en las páginas de un libro: un pañuelo extendido en cuyas cuatro puntas haya un cubano poetizando la isla multiplicada y sus postrimerías. Y que estirando las manos desde cada una de esas puntas, podamos tocar las manos de los otros, reconocernos en ellas, reencontrarnos.

Obra citada Barquet, Jesús. “Confluencias dentro de la poesía cubana posterior a 1959”. En Lo que no se ha dicho. Nueva York: Ollantay Press, 1994. 155-172. Cabrera Infante, Guillermo. “El nacimiento de una noción”. En Mea Cuba. México: Vuelta, 1993. 373389. Cámara, Madeline. “Tríptico de la lejanía o tres poemarios de la diáspora”. En La letra rebelde. Estudios de escritoras cubanas. Miami: Universal, 2002. 125-138. De la Nuez, Iván. “Registros de un cuerpo en la intemperie”. Encuentro de la Cultura Cubana 12/13 (1999): 123-135. ______________. “El destierro de Calibán. Diáspora de la cultura cubana de los 90 en Europa”. Encuentro de la Cultura Cubana 4-5 (1997): 137-144. Gil, Lourdes. “La apropiación de la lejanía”. Encuentro de la Cultura Cubana 15 (2000): 61-69. __________. “Los signos del leopardo o la seducción de la palabra”. En Lo que no se ha dicho. Nueva York: Ollantay Press, 1994. 208-216. Rojas, Rafael. “Insilio y exilio”. En Isla sin fin. Contribución a la crítica del nacionalismo cubano. Miami: Universal, 1998: 167-187. Vitier, Cintio. Lo cubano en la poesía. La Habana: Instituto del Libro, 1970.

Unidiversidad 22  

Revista de pensamiento y cultura de la BUAP.

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