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La Gruta

Noviembre de 2016

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BOLETÍN del SANTUARIO NACIONAL de La Gruta de Lourdes Avda. de las Instrucciones 2223. MONTEVIDEO - Uruguay. Tel.: 2222 3532 grutadelourdes@interware.org www.umbrales.edu.uy

Jubileo de la Misericordia Misericordia y perdón

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Pedro le dijo: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar...? ¿Hasta siete veces?”. Jesús le respondió: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. ...Le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido... El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo". El rey se compadeció... Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: "Págame lo que me debes". El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: "Dame un plazo y te pagaré la deuda". Pero él no quiso.... Mt 18,21-35 1 Gruta n.479


Actualidad LOS 500 AÑOS DE LUTERO El 31 de octubre en la ciudad de Lund (Suecia) la Iglesia Luterana y la Iglesia Catolica, con la presencia del papa Francisco, dieron comienzo a la conmemoración de los 500 años de la Reforma Protestante.

Se llama Reforma Protestante el movimiento iniciado en Alemania el 31 de octubre de 1517 por el monje Martín Lutero, al proclamar 95 tesis teológicas en Wittemberg contra las indulgencias promovidas por el Papa. El movimiento luterano dio origen más tarde a numerosas iglesias bajo la denominación común de “protestantes” o “evangélicos”. El Papa Francisco aceptó la invitación de ir a Lund y hacer una Celebración de la Palabra junto a las máximas autoridades del Luteranismo, no para apoyar la Reforma Protestante o celebrar el doloroso cisma de hace 500 años, sino para dar un paso más hacia la reconciliación entre cristianos a través del arrepentimiento mutuo por los pecados y conflictos del pasado, el diálogo y una cooperación cada vez más intensa al servicio de la justicia y de la paz en el mundo. En el encuentro histórico de Lund también se quiso celebrar el progresivo acercamiento que se ha dado entre católicos y luteranos desde hace 50 años, pasando del conflicto a la comunión. Martín Lutero era un sacerdote, monje de la Orden de los Agustinos y doctor en teología, que estaba escandalizado por la campaña monetaria que estaba realizando la Iglesia con la venta de las indulgencias, para construir la ba2

sílica de san Pedro. Mucha gente pensaba que con pagar la indulgencia, uno estaba seguro de la salvación eterna. Además en aquel tiempo había mucha corrupción en la corte papal; los obispos, más que líderes espirituales, eran príncipes y señores feudales y en el pueblo florecían las supersticiones. La reforma de la Iglesia era necesaria y ya había sido promovida por santos como Francisco de Asís, Domingo de Guzman, Teresa de Avila, Juan de la Cruz. La idea inicial de Lutero era la misma y él no pensaba ni quería fundar una nueva Iglesia. Lamentablemente llegó a enfrentarse con la autoridad del Papa de aquel entonces y fue excomulgado. Lutero entonces acudió a la autoridad de la Biblia como única norma de vida para el cristiano y se alejó cada vez más de la Iglesia católica. No faltaron errores graves también por parte de la Iglesia y ahora se ha llegado a revalorizar la figura de Lutero como hombre de fe y testigo de Cristo. Después del Concilio Vaticano II se dieron extraordinarios pasos de entendimiento recíproco; se ha visto que es mucho más lo que nos une de lo que todavía nos separa. Ha llegado el tiempo de desterrar prejuicios, conocernos mejor, orar y trabajar juntos para el Reino de Dios.


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Jubileo de la Misericordia

Las obras de Misericordia Entonces se adelantó Pedro y le dijo: “Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?”. Jesús le respondió: “No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores. Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos. Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda. El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: “Señor, dame un plazo y te pagaré todo”. El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda. Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: “Págame lo que me debes”. El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: “Dame un plazo y te pagaré la deuda”. Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor. Este lo mandó llamar y le dijo: “¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda. ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti?”. E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía. Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos”. Mt 18,21-35

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Jesús afirma que la misericordia no es * solo el obrar del Padre, sino que ella se

convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos. Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia. El perdón de las ofensas deviene la expresión más evidente del amor misericordioso y para nosotros cristianos es un imperativo del que no podemos prescindir. ¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. (Papa Francisco). Continúa el Papa Francisco: “¿Por qué * nos deberíamos convertir? La conversión concierne a quien de ateo se vuelve creyente, de pecador se hace justo, pero nosotros no tenemos necesidad, ¡ya somos cristianos! Entonces estamos bien”. Pensando así, no nos damos cuenta de que es precisamente de esta presunción que debemos convertirnos —que somos cristianos, todos buenos, que estamos bien—: de la suposición de que, en general, va bien

Preguntas ¿He recibido el perdón de Dios? ¿Cuándo? ¿He recibido el perdón de los hermanos? ¿Cuándo? ¿He dado perdón sin condiciones? ¿Cuándo? 3


así y no necesitamos ningún tipo de conversión. Pero preguntémonos: ¿es realmente cierto que en diversas situaciones y circunstancias de la vida tenemos en nosotros los mismos sentimientos de Jesús? ¿Es verdad que sentimos como Él lo hace? Por ejemplo, cuando sufrimos algún mal o alguna afrenta, ¿logramos reaccionar sin animosidad y perdonar de corazón a los que piden disculpas? ¡Qué difícil es perdonar! No estamos bien, siempre tenemos que convertirnos.

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Dios nos muestra su amor perdonándonos nuestros pecados, deudas infinitas que tenemos con Él. Nos ofrece su misericordia para que también nosotros podamos ser misericordiosos con los demás. El perdón es una característica del amor perfecto de Dios. Pero Él necesita de nosotros. Quiere que nosotros seamos instrumentos de su perdón.

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El perdón es la perfección de la caridad. Nos cuesta mucho porque requiere que venzamos nuestro orgullo y que seamos humildes.

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endice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga a su santo Nombre; bendice al Señor, alma mía, y nunca olvides sus beneficios. El perdona todas tus culpas y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de amor y de ternura; él colma tu vida de bienes, y tu juventud se renueva como el águila. El Señor hace obras de justicia y otorga el derecho a los oprimidos; él mostró sus caminos a Moisés y sus proezas al pueblo de Israel. El Señor es bondadoso y compasivo,

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Pero solamente así podemos ser sus apóstoles y llevar su amor al mundo. Dios nos necesita y nos llama a esta misión maravillosa: ser instrumentos de su amor y de su perdón.

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Jesús no nos dice que perdonar sea fácil, sino que es un requisito absolutamente indispensable para nuestra vida. Por otro lado, no debemos preocuparnos por * la correspondencia del otro si hemos hecho lo que estaba de nuestra parte. Cada uno es diverso y, por lo tanto, cada uno dará cuentas a Dios de lo que ha hecho con su vida y con sus acciones.

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Debemos trabajar en amar en lugar de odiar, comprender en lugar de pensar mal, perdonar en lugar de buscar la venganza. Pidamos a Cristo la gracia de contar con * un corazón como el suyo que sepa amar y perdonar a pesar de las grandes o pequeñas dificultades de la vida.

lento para enojarse y de gran misericordia; no acusa de manera inapelable ni guarda rencor eternamente; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas. Cuanto se alza el cielo sobre la tierra, así de inmenso es su amor por os que lo temen; cuanto dista el oriente del occidente, así aparta de nosotros nuestros pecados. Como un padre cariñoso con sus hijos, así es cariñoso el Señor con sus fieles; él conoce de qué estamos hechos, sabe muy bien que no somos más que polvo. del Salmo 103


Jubileo de la Misericordia

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Misericordia y perdón Proponemos en este mes, para la reflexión de los peregrinos, la figura de Pino Puglisi, sacerdote italiano que fue matado por un hombre de la criminalidad organizada, la Mafia, contra la cual don Pino nunca dejó de luchar, en favor de su gente. La sonrisa con la cual se despidió de su asesino fue el símbolo de su perdón, también con quien lo mató.

“¿Qué se puede hacer?” Es la pregunta que muchos se hacen ante la proliferación de crímenes, impunidad y corrupción que azota la sociedad. “Si cada quien hace algo, se puede hacer mucho”, sería la respuesta de Don Pino Puglisi. El párroco del barrio Brancaccio en Palermo fue asesinado por la mafia el 15 de septiembre de 1993, día de su nacimiento a este mundo, que se convirtió en su dies natalis al mundo del amor de Dios a los 56 años. “Me lo esperaba”. Fueron sus últimas palabras, según testimonio de quien lo mató, Salvatore Grigoli, que cuenta así lo sucedido: “El padre se disponía a abrir la puerta de su casa. Tenía un bolso en sus manos. Fue cuestión de segundos: alcancé a darme cuenta de que Spatuzza se le acercó, le puso la mano en la suya para quitarle su bolso. Le dijo en voz baja: ‘Padre, esto es un atraco’. Él se volvió, lo miró, sonrió - cosa que no puedo olvidar, no he dormido esa noche - y dijo: ‘Me lo esperaba’. No se había dado cuenta de que yo estaba detrás de él. Entonces le disparé un tiro en la nuca”. Giuseppe Puglisi había nacido en ese mismo barrio Brancaccio el 15 de septiembre de 1937. Fue ordenado sacerdote el 2 de julio de 1960. Desempeñó sus primeros años de ministerio en Settecannoli, cerca de Brancaccio, y en el orfanatorio Roosvelt para niños pobres. Allí comenzó su labor con niños y jóvenes que marcaría toda su vida. En octubre de 1970 fue nombrado párroco de Godrano, pueblcito de un centenar de habitanLa Gruta n.479

tes a unos 40 kilómetros de Palermo. La población estaba copada por una lucha a muerte entre dos clanes de la mafia, las venganzas habían cobrado varias vidas. La labor pastoral de Don Pino, que duró allí hasta 1978, fue la experiencia que marcó definitivamente su misión. Se dedicó a ir de casa en casa a leer el Evangelio y hablar de perdón, logró formar pequeños grupos de lectura mensual de la Biblia, finalmente logró que las familias se reconciliaran. “La paz –decía– es como el pan, hay que compartirla para que no pierda su sabor”. Entre 1978 y 1990 Don Pino desempeñó una variedad de tareas, casi todas orientadas a la juventud: pro-rector del seminario menor, director del centro diocesano de vocaciones, animador de la Acción Católica, hasta profesor de matemáticas y religión en el liceo de Addaura. El 29 de setiembre de 1990 fue nombrado párroco de San Gaetano en su barrio natal, controlado por el crimen organizado. Tomó posturas firmes contra la mafia: no recibía limosnas suyas para la fiestas, no permitía que lo capos encabezaran las procesiones, rechazó un contrato para reparar la iglesia de una constructora coludida con la mafia. Sobre todo animó a niños y jóvenes a no involucrarse en la droga, el robo, la venta de cigarrillos de contrabando, y a perseverar en sus estudios en la escuela. El 29 de enero de 1993 inauguró el Centro Padre Nuestro, con el propósito de librar a niños y jóvenes de la mafia, y ofrecer espacios de 5


encuentro para las familias. Tanto él como gente que colaboraba en su trabajo pastoral habían recibido amenazas de muerte. La mafia no se lo perdonó. Pocos meses después cumplirían sus amenazas. Don Pino Puglisi fue declarado beato el 25 de mayo de 2013 en el Foro Itálico de Palermo ante unos cien mil fieles. Su beatificación es un hito nuevo en las causas de los santos: ser testigo de la fe en el compromiso con los hombres. El arzobispo Vincenzo Paglia, que llevó la causa de beatificación de Mons. Romero, dijo en febrero de 2013 que la historia de Don Pino sentaba un precedente para la beatifica-

ción del Arzobispo de San Salvador. ¿Qué se puede hacer? Si cada quien hace algo, se puede hacer mucho. Don Pino hizo lo suyo.

Pensamientos de Don Pino Puglisi El Señor sabe esperar. Nadie está lejos del Señor. Él ama la libertad, no impone su amor. No fuerza el corazón de nadie. Cada corazón tiene su tiempo, que ni nosotros siquiera logramos comprender. Él llama y está a la puerta. Cuando el corazón esté dispuesto, se abrirá. El sentido de la vida. Cada quien siente dentro de sí una inclinación, un carisma. Un proyecto que hace a cada cual único e irrepetible. Esta llamada, esta vocación es el signo del Espíritu Santo en nosotros. Únicamente a escucha de esta voz puede dar sentido a nuestra vida. Las palabras y los hechos. Es importante hablar de la mafia, especialmente en las escuelas, para luchar contra la mentalidad mafiosa, que no es sino cualquier ideología dispuesta a vender la dignidad humana por dinero. No nos quedemos en las marchas, las denuncias, las protestas. Todas estas iniciativas tienen su valor, pero si nos quedamos en este plano, son tan solo palabras. Y las palabras deben ser confirmadas por los hechos. Si cada quien hace algo… Nuestras iniciativas y las de los voluntarios deben ser un signo. No son algo que pueda transformar Brancaccio. Esto es una ilusión que no podemos permitirnos. Se trata solo de un signo para ofrecer otros modelos, especialmente a los jóvenes. Lo hacemos para poder decir: puesto que no se hace nada, nosotros queremos arremangarnos las mangas y construir algo. Si cada quien hace algo, entonces se puede hacer mucho…. 6


Parábolas de HO Y - COMPARTIENDO LA VIDA Y LA LLEGADA… HOY “Dicen algunos que “el patrón y el perro” se terminan pareciendo.” Dios nos habla a través de la creación, la vida, la Biblia, como a través de la Iglesia, los sacramentos y a través de las circunstancias. No hace mucho, hice un “sueño sabio”. Me recordó un cuento. No recuerdo si lo leí, o si me lo contaron. Me explico. Hace tiempo, me trajeron un perro muy guardián. Se había criado con una persona muy humana y sabia. Era tan guardián que avisaba del mínimo movimiento: “¡Hay gente!”, parecía decirme. Yo salía y, ahí estaba la gente. Si yo tardaba un poco, iba y venía del portón a la puerta. Mi gran amigo que lo crió, Avelino, le puso ese nombre bíblico: Tobi. En el barrio ya le conocían el nombre, pero no se vendía... Mejor dicho: ¡No me vendía! Un perro fiel. Sabía su rol, y lo cumplía, sin esperar su propina. Era sobrio. Se conformaba con lo necesario, para ser un perro guardián. Entre nosotros, ya había un entendimiento recíproco. No faltaron sorpresas. Algunos chiquilines quisieron utilizar un idioma diferente para con él: la honda. De vez en cuando, el pobre Tobi, mostraba algún chichón, de algún cascote: el pan de cada día cuesta, y en el trabajo suele haber riesgos y peligros. Si en mi casa me movía, parecía que él, desde afuera, estuviera siguiéndome pendiente de mis movimientos. Nos entendíamos. Su alegría, cuando me veía, era tal que me contagiaba… Un día pensé, cuando me vaya o me muera, lo va a sentir. Cada tanto me atrevía pronunciar en voz alta el nombre de “Avelino”. ¿Para qué? Paraba las orejas y algún recuerdo pasado, le hacía mover el pelo. Me imaginaba Avelino salir apurado de casa y atender a los pobres de la Virgen. Ahí “el Tobi”, contento por haber colaborado al exitoso encuentro, se retiraba, con respeto. La “conversación es entre mayores”. Así pasa el tiempo, y les diré que este no era mi trabajo. Mi trabajo era atender a la gente, escuchar sus problemas, compartir algunas ideas, sugerir algunos pasos y finalmente dejarle, a cada uno, un aproximado mapa de caminos más seguros. Con el pasar de los años fueron mermando mis salidas y mis trabajos pesados. Uno se reduce y se adapta. Col el tiempo, cerquita de los ochenta, uno mantiene sus relaciones apostólicas, gracias a los medios que facilitaron la

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comunicación y los encuentros: internet, el celular, las redes, facebook etc. La otra noche soñé que mi hermano venía a visitarme. Me preguntó cómo me sentía. ¡ Bien! le dije. Comencé a contarle un poco de esa historia que cada uno de nosotros tenemos, como esos “pozos en el centro del patio de casa” desde el cual sacamos agua para la vida cotidiana. Es agua de diferentes profundidades o napas como experiencias de los diferentes años. Es la sabiduría del propio pasado. Experiencias de vidas… Una pausa me dio las pautas que estaría ofreciendo agua a alguien que no tendría sed. No le interesaba lo mío, lo nuestro, lo vivido. Todo lo que pasó, pasó. Ya ese pozo, no nos interesa, esa agua no nos interesa, los frutales, ya fueron. Se me secaron las palabras, y el pozo, las experiencias serían inútiles y estaríamos esperando un cierre como “abono” para una nueva huerta. Mi situación sería, de aquí en adelante, una “cucha”. Estaba en esto cuando el perro me despertó. Respiré hondo. ¡Qué lindo soñar una pesadilla, y que te despierten. De pronto una mañana salí de casa para darle la comida a los perros. El Tobi, que cada mañana bicheaba a la puerta atento al ruido de la llave, olfateando el plato, no estaba. Me asusté. Los busqué por todo lado. Nada. Ya apenado, sospechando una triste sorpresa, levanté una chapa del rincón del patio. Allí, acurrucado, y con una mirada perdida, el guardián parecía haberse rendido. Me acordé de ese cuento antiguo. “El perro cuando siente que la misión le queda grande, los años, pesados, para dar libertad a un nuevo guardián, se retira a morir en distancia. Se esconde para no molestar. Los perros no hablan. No pueden. Nosotros podemos, a veces, no queremos”. Tal vez esta situación, sea la que nos ayude a madurar “otro modo de orar”. Y si no hay mal que por “bien” no venga, este “bien” será la mejor introducción a la contemplación. P.D. ¿Alguien conoce el horario de visita a los sacerdotes del Hogar sacerdotal? Se me ocurre: tal vez una visita al cura que me dio tantas veces el perdón de Dios, la Paz y/o el Pan del cielo. Tal vez, podría convidarme el agua viva que mana de Jesús, vertida por el pozo de una vida, en el patio de la Iglesia.

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Oración

a los pies de La Gruta

S eñor Jesús, que nos llamaste amigos, Viernes 9 de diciembre de 2016 a las 18 hs. en el despacho parroquial: formación de los voluntarios del día 11.

Ya está a la venta el Almanaque 2017: pídalo en santería

nos ofrecemos a ti, para vivir en tu amor, y permanecer en la voluntad del Padre. Aquí estamos, Señor, de nuevo en tu presencia para poder recibir de tu Costado abierto, el perdón de los pecados y el don de tu Espíritu. Oh Sacerdote eterno, presente en el sacramento de tu cuerno y sangre, acepta la oblación de nosotros mismos en reparación de nuestros pecados. Tú nos elegiste para ser testigos y apóstoles de tu amor; perfecciónanos en la caridad y preséntanos al Padre como hijos queridos.

Amén.

Rosario de la Aurora en la No vena Nov de la Inmaculada En comunión con la Diócesis de Montevideo, nos preparamos a vivir la Navidad con Jesús: desde el 30 de no viembr e hasta el 8 de diciemnoviembr viembre bre, todos los días a las 7,30

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