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LENGUAJE Y LENGUAJE CIENTÍFlCO

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PROPEDÉUTICA

con el apren?izaje de los dogmas o de los r ' . nen. Pero, SIn cuestionar el mar d elatos mltlcos que los contiebién hemos visto, el pensamientoca t~d:erdades dogmáticas, como tam. . ca 1 ¡ano del homb ' con opmlOnes que pueden ser som t' d re comun se maneja das. Esto supone una noción distint: ~e~e~xrueba ~ "por ende, modifica' . cuand ad, nOCIon común ' que destrona a la verdad mI'tI'c 0- d ogmatlca h de . sentido l' . ~ nsto, la escuela jónica funda e . o,. ~~la e sIglo VI antes d e cIentífico-filosófico. n GreCIa la tradIclOn del pensamiento Nos interesa aquí elucidar esta noci' d . La empresa no es sencilla Pu on e sentIdo común de "verdad" ., . es, pese a que usa . d'fi . nOClOn, nos ponen en figu n'11' . mas as SI nos pIden . hSIn 1 Icultades dicha concepto o demos una defI'n' " d que agamos explícito su lCIOn a ecuada de II E l ' ., c~on mostraremos la noción vul ar de e a .. n a pnmera subsecSIca de Aristóteles que da g verdad, aludIremos a la teoría clá, cuenta aceptabl apuntar las dificultades de esta te' ~mente d e ella, para luego na rrespondencia". En la segunda °b , c:~~ocIda como "teoría de la cad 1 su seCCIOn -la m' remos a concepción semántica de l as extensa- exponen 1933, rehabilitó la concepc" .a ve~~ad con la que Alfred Tarski 13 des aludidas. La tercera subselO~ ,anstotehca librándola de las dificulta" CClOn estará dedo d cuenClas epIstemológicas de sub'd' , Ica a a. senalar las conse., 1 o mteres qu ClOn semántica de la verdad. e se SIguen de la concep-

5.6.2. La noción de sentido común de 've ' ., y la teoría de la "corr s . rda~. Anstoteles e pond encla". DIficultades Supongamos que en una reunión de h'Ispanohablantes alguien profiere el enunciado (1) Está nevando.

No ~abe duda de que los interlocuto . comunIcación entenderán que 1 .res a qUIenes se ha dirigido esta vando en el lugar y al tl'e e enuncIado (1) es verdadero si está ne. mpo en que se prof l . cambIO, el enunciado es falso si no est' Iere ta enuncIado y que, en en que se lo profiere. a nevando en el lugar y al tiempo

. . . 13 El artIculo original, escrito en 1 . sJOn al alemán (1935) Yal inglés (195%)0 ~c~' constituye una exposición formal. Hay ver-

~~~~h~? ~rmal, en un artícu¡-; pubJicad~ e~ r~~~~~oe~~r;~r~,~:ió su exposición, de ma-

puesto a elucidar esta noción, Aristóteles advierte que aquello de lo que puede predicarse 'verdadero' o 'falso' es el discursa, o más bien, una parte de él que contenga un sentido completo, vale decir lo que denominamoS indistintamente enunciado, oración (sentence, en inglés) o aserción. y concluye: Decir de lo que es que no es, o de lo que no es que eS (esto) es falso, mientras que decir de lo que es que es o de lo que no es que no es, es verdadero.

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La teoría clásica aristotélica de la verdad es conocida en filosofía como "teoría de la correspondencia", pues parece que al "es" de la oración corresponde un "es" en el objeto en el caso de verdad, correspondencia que falta en el caso de falsedad. Sin embargo, esta noción de "correspondencia" ha traído la mayor dificultad Y se ha convertido en un problema casi insoluble para la teoría clásica. pues si la verdad consiste en una "correspondencia" parece claro que el paso próximo de la teoría debiera ser hacer explícito en qué consiste esta correspondencia. Si por "correspondencia" noS limitamos a repetir 10 que ya está explícitamente expuesto en el trozo citado de Aristóteles, no hemos avanzado en rigor un solo paso: seguimos sin saber en qué puede consistir la "correspondencia" entre un enunciado y un hecho o estado de cosas. Pero si noS tomásemos en serio la tarea de elucidar en qué consiste la correspondencia entre un enunciado y un hecho y tuviésemos éxito en esta tarea, al cabo de la misma deberíamos obtener una definición o concepto operativo de verdad que funcionaría como un criterio de verdad. Vale decir que armados de esta definición, ante cualquier enunciado podríamos decidir si tal enunciado es verdadero o falso. Tendríamos algo así como una piedra filosofal de la verdad que nos permitiría decidir sobre las teorías matemáticas, macro Ymicrofísicas, biológicas, sociales, etcétera. Esta pretensión es manifiestamente absurda. Es, quizá, la ilusión que todos albergamos cuando se nos promete una defmición de 'verdad' . Pero tendremos que conformamos con una defmición menos ambiciosa. Por otra parte, la teoría clásica de Aristóteles se enredaba en la conocida paradoja del mentiroso. Si alguien dice, por ejemplo, "Esto que digo es mentira" la teoría clásica nOS obliga a reconocer que, si efectivamente miente, entonces dice la verdad. Pero resulta que, si dice la verdad, esto parece contradecir la aserción de que está mintiendo. Volveremos sobre esta paradoja más adelante.

. llamos en el texto entre paréntes's 1~ .• . e semantlc conception of en BUNGE, Mario, Antología Semántica ~ue~~eVrsJO? española dcestc artículo incluida , ISJOn, Buenos Alfes, 1962.

Introducción al Derecho Parte 1 - AFTALIÓN, VILANOVA Y RAFFO  

ENFOQUE EXISTENCIAL: EL CONOCIMIENTO EN LA VIDA COTIDIANA