Page 34

,.'

----r:,¡¡-"'II'

LA TRADiCIÓN ClENTÍFICO-RLOSÓFlCA EN NUESTRA CULTURA

70

PROPEDÉUTICA

bar y que suelen di·' s de método que amenazan nunca aca nes pre luumare .d simular una pobreza rea.l de c~~tem ~~fanos estudiantes ha de buscarLa cul~a por la ~es?nentaclO~:e ~liferaci¿n de "disciplinas" o ciense en ell11vel academlco dond~ l' P ., no exenta de cierta pedante. ña a la especia Izaclon tal' la unidad del método. Es deCir, que cías q~e a.compa ría- Imp:de ver algo a~en sp~cialización, que es criticable (al mehay un metodo genera. ~rod a e n la ciencia es pecado mortal en fllosonos en este aspecto del meto o) e 1 ecialista de la no especialización. fía. Pues el filósofo es, Ydebe ser, e le~étodo general cuando tratamos el Ya noS hemos encontrado ~?n; ores Retomemos aquí este tema. método del ensayo y la supresIO I1 e err . ,

4.3. EL MÉTODO GENERAL Y LOS MÉTODOS PARTICULARES

4.3.1. El método 5 general y los métodos particulares. Conocimiento y método El sentido común concibe el conocimiento como un conjunto de opiniones o creencias verdaderas. Como tales opiniones se expresan en afirmaciones verbales (orales o escritas) y como éstas no se dan aisladas sino más o menos tramadas las unas con las otras, podríamos decir, algo más elaboradamente, que para el sentido común, conocimiento es el discurso verdadero. Pero según vimos más arriba, para la tradición fundada por Tales de Mileto no existe ningún texto que sea garantizadamente verdadero. De haberlo, ello lo elevaría al rango de texto sagrado indiscutible. y recaeríamos en el nivel de pensamiento mítico-dogmático que la tradición filosófica y científica superó con Tales. Para nosotros, cualquiera sea el contenido de verdad del Corán o de la Enciclopedia Británica, no se encuentra allí, sin embargo, el lugar propio de la verdad. La verdad no es una posesión segura del conocimiento, sino algo a lo que éste aspira: la idea reguladora que guía la tarea del filósofo o del hombre de ciencia. Pero de aquí se sigue que el conocimiento no puede ser caracterizado por sus logros ya que el único logro realmente significativo sería la posesión segura de la verdad. Si no es posible caracterizar el conocimiento por sus resultados, bueno será hacerlo por el camino, vía de acceso o procedimientos de que se vale el pensador para obtener aquéllos. Pasa así a primerísimo plano el problema del método. Ocurre con este problema del método algo muy curioso: que siendo, en lo que realmente importa, muy simple, se lo suele ver como algo muy complicado y difícil. Palabras como Epistemología (estudio o teoría de la ciencia) o Metodología (estudio o teoría del método) comienzan por asustar al profano. Sus temores se acrecientan cuando oye hablar de método inductivo, deductivo, analítico, sintético, intuitivo, histórico, fenomenológico, dialéctico, explicativo, causal, constructivo, etcétera. A su temor se suma luego la desesperanza cuando se entera de la lucha aparentemente interminable en que se hallan empeñados los partidarios de los susodichos "métodos". Es frecuente, por ejemplo, que sinceras vocaciones en ciencias sociales o humanísticas se vean paralizadas o distorsionadas cuando el estudiante es distraído de su auténtico interés por cuestio-

fU;d

4.3.2. Ensayo y supresión de errores

"

(tr~~~~~:f~~~~;~;~~~;ad:~~:~

En el método de la prueba y .el error ba" no .debe tomarse .en e~ s~ntldn~~et~~~ativa, ensayo. Intentamos, por men,s1I10 en el sentido e 1I1te s' uedamos c'ortos en el tiro. Aprendeejemplo, embocar una pelot.a y ~~'u~nte impulsamos la pelota con más mos de nuestro error y al t1r~ "', on mayor precisión, como ensayo fuerza. El Método se caracter~za at~ c método está en la supresión de este y supresión de errores. L~ raCl~na deeun instinto, impulso, apetito, creenlos erro.re,s.EI.ens~yo ~~ra ~a o i~~ón o Jo ue sea. Así, por ejemplo, es una cia, preJU1~lo, 1I1spl~aclOn, ttu into)' la qu~ hace que el sapo recién met~­ respuesta 1I1c~ndlClOn~da 1I1s~odO ob' eto de tamaño adecuado en m~vI­ morfoseado tire mordiSCOS a 1 ~ bé a no tirar mordiscos a las hlermiento. Pero pronto aprende e sapo e bas que se mueven ... 6. , t' ado or un impulso o apetito y que, Repito que el ensayo esta7 mo IV . ~ nal como el impulso o apetito d . nteligente es tan IrraclO P d aunque p.u~ a sen , 'ón de errores es claramente racional. o eque lo ongma. Pero la supr~~1 d Popper que aprendemos de nuesmoS subrayar este aserto dlClen o,' con Lo que no debe entenderse te de nuestros errores. , trOS errores Y so 1amen d de los errores de los demas, 'd d no podamos apren er , en el sentl o e que . observación pero que alcanzara su cosa perfectamente factible por mera. t'fi n;sófico vía comunicaplena dimensió~ a ni de~ ?ISCurSO Cien 1 ICO- 1 , ción escrita y dlSCuSlOn cntJca.

:;1

"

"

5 POPPER, K. R" La Lógica de la Investigación Científica, Tecnos, Madrid, 1971; El Desarrollo ... , cit.; Conocimiento Objetivo, Tecnos, Madrid, 1974,

71

, - 48 K., Evolución .. " clt" pago '. tra laJ'ustificación de "méd' ser Inteligente sc encucn , . .tc \)ero ellos hacen a la pSICO7 En csto dc quc el ensayo pue e , ' . l' t '¡'vo la comprenslOn, e . - d todos" como, por ejemplo. e In UI 1 , 1 'dea?) más que a la teoría del meto o. " (,(,com - o se nos ocurre a l . ' logía del conOCImIento 6

LORENZ,

Introducción al Derecho Parte 1 - AFTALIÓN, VILANOVA Y RAFFO  

ENFOQUE EXISTENCIAL: EL CONOCIMIENTO EN LA VIDA COTIDIANA

Introducción al Derecho Parte 1 - AFTALIÓN, VILANOVA Y RAFFO  

ENFOQUE EXISTENCIAL: EL CONOCIMIENTO EN LA VIDA COTIDIANA

Advertisement