Issuu on Google+


Japan films

1


Japan films La violencia como espectáculo

Tras una larga espera, por fin se estrena oficialmente en España “Battle Royale”, la última película del septuagenario director japonés Kinji Fukasaku. Battle Royale, que ya obtuvo una entusiasta acogida en el Festival de Sitges (como suele suceder cuando se presenta una producción pretendidamente rompedora y con ciertas trazas de cult movie), tampoco se ha visto libre de polémica por su notable carga violenta (según ordena el manual de buenos usos y costumbres). La historia sitúa su acción en un Japón futuro, en el que los índices de desempleo se disparan y los jóvenes, que han perdido el respeto por los mayores, boicotean las clases y agreden a los profesores. El gobierno instaura entonces una Ley de Reforma Educativa –la B.R. del título– que propicia una serie de medidas extremas. Como parte del plan, se elige por azar una

2

clase de alumnos de una escuela, que son conducidos bajo engaño a una isla abandonada y obligados a matarse entre sí durante tres días hasta que quede una única persona con vida, el “ganador”. Cada adolescente recibe una bolsa con unas provisiones mínimas y

un “arma” –que tanto puede tratarse de una pistola o un cuchillo como de la tapa de una cazuela–. En su cuello, llevan amarrado una especie de collar electrónico que les hará estallar si no siguen las reglas, es decir, si intentan huir o si al cabo del periodo establecido queda más de un superviviente. Así pues, argumentalmente, “Battle Royale” no hace otra cosa que ajustarse al esquema


Japan films

de otras películas en las que tiene lugar un forzado y sangriento juego de superviven-

cia en el marco de un hipotético sistema en el que todo vale. Podemos pensar en cintas como “The Running Man”, con Arnold S c h w a r - z e n e g g e r, “Rollerball”, o incluso algunos le encontrarán alguna que otra similitud con “El señor de las moscas”. Al igual que en “La

naranja mecánica”, “Battle Royale” introduce popula-res piezas de música clásica, que también aquí son usadas como telón de fondo de algunas escenas san-grientas. Este recurso, que podría entenderse como un guiño al film de Kubrick, en el que la violencia tam-bién era objeto de análisis, acentúa un falso contraste, es decir, muy probablemente venga a reforzar la tesis de la muerte como un espectáculo hermoso. Ambas películas coinciden en otro punto: corren el riesgo de que se haga una lectura superficial y que

la idea sobre la que fueron construidas sea eclipsada. En su momento, también la controversia rodeó a “La naranja mecánica” y también Kubrick se lamentó de que hubiera sido incomprendida. Por último, hacer mención de la presencia en su reparto del director / actor Takeshi Kitano como el profesor del grupo de escolares que supervisa el juego. Kitano, cuyo persona-je se llama como él mismo, resulta inexpresivo hasta límites insospechados.

3


Japan films

En Suicide Club, una ola de suicidios, individuales y masivos, se desata luego del incidente de la estación de trenes; por eso esta película es ante todo un retrato alucinado y delirante de la sociedad japonesa actual, con todas sus terribles contradicciones y miserias. Es también un retrato del caos de la gran ciudad, donde Internet, Los grupos musicales de radio formula, las drogas y el vacío que sienten los jóvenes, se mezcla con las Estamos ante una de esas raras (por escasas) películas que no dejan indiferente a nadie, que dejan una huella en el espectador, que sorprenden y estimulan nuestras emociones.

za cuando, sin motivo aparente, 54 estudiantes se arrojan a la vía del tren en el metro de Tokio, desatando una ola indiscriminada de suicidios por todo el país. En el lugar del suceso

Suicide Club comien-

4

se encuentra una bolsa que contiene lo que parecen ser trozos de piel humana envueltos en una espiral. Ryo Ishibashi (el desafortunado viudo de Audition) encarna al detective encargado de la investigación, que no dará muy buenos resultados ya que muchos suicidios posteriores parecen espontáneos o al menos sin relación aparente con el suceso del metro.


Japan films No es necesario describir el escenario resultante de la combinación del salto y el paso del tren. En Suicide Club, una ola de suicidios, individuales y masivos, se desata luego del

incidente de la estación de trenes. La policía no tiene una hipótesis clara para solucionar el caso. Kuroda, el oficial a cargo, no cuenta con evidencia suficiente para ligar a las víctimas entre sí, pero

tampoco para formular la teoría de una secta o una asociación que tenga como fin el suicidio. Diversos elementos de fondo son los que proporcionan las pistas -que no son muchas- para resolver el misterio de los suicidios. El grupo pop Dessart, con su canción Mail me parece ser la conexión inmediata que permite el acceso al Club de los suicidas. Un sitio de Internet también permite el vínculo. Kuroda, luego de inscribirse en el sitio, recibe la llama-

da de unos niños que conducen al contactado a través de una sesión de preguntas y respuestas que obligan a la reflexión de la persona sobre sí misma. Por otro lado, Génesis, un misterioso personaje que parece una mezcla del Dr. Franken-

furter y David Bowie en su etapa de Ziggy Stardust, maneja su propio Club de los “suicidas”, donde éstos son secuestrados y asesinados con el mayor sadismo posible. El resultado es una película muy bien lograda, donde tienen cabida escenas de una emoción conmovedora luznantes y violentas.

5


Japan films Takeshi Kitano

Zatoichi Zatoichi es uno de los héroes más populares del drama de época japonés. Creo que todos aquellos que rondan los treinta saben quien es Zatôichi. Hace unos diez años que no se hace una película sobre él, así que muchos jóvenes no le conocen pero espero que esta película les de la oportunidad de familiarizarse con este héroe.

Origen del proyecto Inesperadamente Madame Chieko Saito me propuso hacer esta película. Era una buena amiga del ac-

tor Mr Shintaro Katsu, el protagonista de las primeras series de Zatoichi que se hicieron para el cine y la televisión entre 1962 y 1989. Hace unos años me preguntó si estaría dispuesto a hacer una secuela de Zatôichi. Parecía interesante porque nunca había hecho una película de época. Cuando me lo preguntó, también quería que interpretara al personaje principal.

6

Me entró el pánico. ¡Cómo iba a reemplazar a Mr Katsu! Lo rechacé educadamente pero Madame Saito no aceptaría un no por respuesta. Finalmente acepté con una condición: haría la película tal y como quería, siempre y cuando el personaje de Zatôichi siguiera siendo un maestro espadachín ciego y un genio con los dados. Todo lo demás sería


Japan films cosecha propia. El nuevo Zatoichi Mi guión no estaba basado en ninguna de las historias anteriores de Mr Katsu. No vi ningún sentido al hecho de imitar aquella versión de Zatôichi. Me propuse hacer una versión nueva que fuera lo más

diferente posible tanto física como psicológicamente. El Zatôichi de Mr Katsu tenía el pelo oscuro, vestía un kimono claro y llevaba un bastón marrón en el que escondía su espada.

Aunque todo esto era apropiado para su época, decidí que mi Zatôichi fuera visualmente diferente. Mi Zatôichi es en realidad una persona bastante excéntrica. Tiene el pelo rubio platino y un bastón rojo sangre donde también esconde la espada. Con respecto a su mentalidad, mi Zatôichi está emocionalmente condicionado por el resto de los personajes. El Zatôichi de Mr Katsu tenía mas bien una relación conmovedora con la gente de la ciudad. El mío no se mezcla con la buena gente. Sólo se rodea de los malos.

Zatôichi es prácticamente invencible. Puede desafiar a cualquiera. La cuestión es ¿cómo? Es ciego, así que no debería ser tan fuerte si no puede ver a sus contrincantes. Finalmente decidí que el secreto de Zatôichi es que es “una película”. Incluso juego con su ceguera al final: quizás no es ciego después de todo... te desconcierta, pero ese es su papel.

Los desconciertos de Zatôichi

Quería mostrar un cierto equilibrio en la película. No quería tener solo escenas de acción, también quería incluir humor.

” 7


Japan films El máximo exponente del cine Japones

TAKASHI MIIKE Takashi Miike es un prolífico, ecléctico y controversial cineasta, conocido como el Tarantino oriental, capaz de crear sentimientos y sensaciones antagónicas en el espectador.

Takashi Miike siempre estuvo ignorado en Occidente hasta que en el año 2001 lo dio a conocer el Festival de Rótterdam. La obra de Miike ha venido desbordando desde entonces todo el circuito de festivales internaciona-

les, entre ellos el de Cine Independiente de Buenos Aires, que exhibió un puñado de sus últimas películas, a cual más desconcertante y diferente de la otra, con variantes de género que van desde el cine de yakuzas hasta una comedia musical excéntrica (The Hapiness of the Katakuries, 2001). No obstante, la obra de Miike no gusta especialmente por los géneros en los que trabaja, sino más bien por lo extrañas y desconcertantes que pueden resultar

8

para el público occidental. Sus películas podrán ser ofensivas, violentas y oscuras, pero nunca carentes de un firme trasfondo que dé validez a las bizarras imágenes que muestran. Miike debutó como di-


Japan films pentino e inesperado, es una de las marcas personales de Takashi Miike.

rector en 1991 con la comedia “Eyecatch Junction” (Topuu! Minipato Tai). Tras su debut, realizó en tan sólo 4 años once largometrajes para el creciente mercado del video. En 1995 realizó “Shinjuku Triad Society”, una película rodada en 16 mm que generó una pequeña conmoción en los espectadores ansiosos de novedades. La historia es sencilla y no se aleja demasiado del género yakuza contemporáneo, pero el paradójico estilo personal del director comienza a estable-

cerse. Por ejemplo, la policía de la película empieza a interrogar a un sospechoso, pero los métodos tradicionales no logran resultado alguno. La imagen corta a negro y a continuación vemos que el sospechoso está desnudo, las cuatro manos apoyadas en el piso. Detrás de él otro policía lo sodomiza mientras continúa haciendo las preguntas pertinentes, un método poco ortodoxo de tortura.

“Shinjuku Triad Society” inicia una trilogía unida por el tema de la inmigración y las operaciones de la mafia china en territorio nipón, que completarían “Rainy Dog” (Gokudo Kuroshakai, 1997) y “Ley Lines” (Nihon Kuroshakai, 1999). Esta última película es la más lograda de las tres y una de las más trágicas e interesantes de su filmografía. Por eso justamente, Miike es tratado como un genio inaudito el cual se inspira de una manera extraordinaria para crear sus películas.

La brusquedad del cambio de registro, el paso de comedia re-

9


Japan films Gore-Humor

La Historia de Ricky Cuando uno piensa que ya ha visto todo, nuestros amigos orientales son capaces de desconcertarnos totalmente y darnos un baldazo de agua fría.

Desde el oriente llega esta joya del cine bizarro gracias a la pluma y la dirección de Simon Nam (Ngai Kai Lam). Luego de ver la película, podemos darnos cuenta de que es un tipo al que no le importa absolutamente nada. Esta película de Hong Kong nos cuenta, justamente y como dice el título, la historia de Ricky. Ricky es un super-

10

hombre que, al vengar la muerte de su novia a manos de unos traficantes de droga, es mandado a prisión, donde un malvado alcalde le hará vivir las más terribles torturas con la ayuda de los cuatro jefes de los distintos sectores carcelarios. En la jaula Ricky sufre castigos de todo tipo, desde ser enterrado vivo hasta que le echen polvo de

vidrio en los ojos. Claro que este superhombre no se come una, de a poco, Ricky va enfrentando a sus enemigos, a quienes llega a traspasarles el cuerpo con sus golpes, haciendo que la sangre inunde la pantalla. Rankeando entre lo más sangriento de la historia, esta película es una buena demostración de que los orientales nos pueden dar más de una alegría ultraviolenta.


Japan films

11


Japan films de Hayao Miyasaki

Sen to Chihiro A pesar del reciente «boom» de la animación japonesa en Occidente, todavía existe cierto sector del público que, acostumbrado a la espectacularidad y a la exagerada candidez de los dibujos animados de Disney, teme acercarse a un tipo de cine que equivocadamente asocia al sexo y a la violencia. Y es que “El Viaje de Chihiro” es una deslumbrante epopeya en la que una niña se ve inmersa en un mundo de fantasía al que pronto habrá de acostumbrarse. Sus padres, transformados en cerdos por invadir un recinto exclusivo de dioses y espíritus, no la podrán ayudar a superar un reto que desborda cualquier irrealidad que alguna vez ella haya podido dibujar en su imaginación. Como si fuera un hermano gemelo de la

12

protagonista, el espectador va introduciéndose poco a poco en la peculiar casa de baños que forzosamente se convertirá en el nuevo hogar de la pequeña. Ante nuestros ojos y ante los de ella irán desfilando una serie de estrafalarios personajes que provocarán un sinfín de situaciones; el llanto, la amistad, el amor,

la comedia, todos ellos elementos que se suceden a través de hermosas estampas que, sin prisas, se cobijan bajo una trama de una compleja sencillez. Semejante oxímoron se explica porque, a pesar de la densidad de algunas de las propuestas planteadas (las historias de fantasmas o la importancia de lo espiritual en nuestras vidas no son temas que abunden en el cine actual), la naturalidad es la característica que mejor describiría el desarro-


Japan films

llo de un argumento como el de “El Viaje de Chihiro”. Sin necesidad de demasiadas explicaciones, uno enseguida comprende el sentido (o mejor di-cho, los sentidos) que Hayao Miyazaki ha queri-do darle a su obra. El sentimiento de desprotec-ción que ahoga a Chihiro al sabérselas sin el cálido amparo de sus padres, pronto se disipa cuando la pequeña Sen va ganándose el respeto y el cariño de los seres que pueblan la casa de baños. La toleran-

cia, cualidad que ya desprendía el anterior trabajo del director, “La Princesa Mononoke”, se descubre con fuerza según avanza la cinta. El afán materialista de los trabajadores de Yubaba, que se vuelven codiciosos cuando ven un poco de oro, se derrumba ante lo ver-daderamente importante: el amor, un afecto que, por ejemplo, será el que en verdad logre apaciguar la ansiedad del dios Sin Cara. Y la amistad, representada primordialmente

en el personaje de Haku, único habitante del lugar dis-puesto a socorrer a Chihiro en su nostalgia, encontrará una inesperada corres-pondencia cuando la niña ponga todo su empeño en salvar la vida de aquél que

supo comprenderla desde un principio. En definitiva, viajar con Chihiro significa perderse en los frondosos bosques de magia que Miyazaki en libertad junto a las notas de un piano con las que Hisaishi cubre los cielos de una tierra de ensoñación.

13


Japan films De Hideo Nakata

Dark Water El esperado nuevo trabajo del aclamado director de la muy sobrevalorada “The Ring” titulado “Dark Water” y presentado en el pasado festival de cine de Sitges (de donde se marchó con las manos vacías), su exito hasta ahora impresionando a muchos criticos por su guión predecible y su historia simple.

En esta ocasión, la protagonista es Yoshimi, una mujer divorciada que se halla en trámites para conseguir la custodia de su hija, la pequeña Ikuko. Tras la separación de su esposo, que se intuye poco amistosa, y todavía sin un trabajo estable, Yoshimi debe

14

buscar una casa en la que instalarse con la niña. Así pues, se ve obligada a alquilar un piso en un viejo y deteriorado edificio, gris y macilento, en el que las goteras son una cons-tante amenaza. Con una inagotable lluvia como telón de fondo –una lluvia plomiza, depresiva, claustrofóbica, un “encierro” metereológico, trasunto del estado anímico de la mujer–,

Yoshimi tendrá que sacar fuerzas para salir adelante, una encrucijada vital que vendrá a coincidir

con ciertos fenómenos extraños, como la aparición de una bolsita roja perteneciente a una escolar y una presencia fantasmal en el apartamento superior,


Japan films

de donde proviene el supuesto escape de agua... Con todo, lo mejor de “Dark Water” sigue siendo la atmósfera que se vive dentro del inhóspito edifi-cio,

to, acabe perdien-do magnitud. Sea como sea, y en conclusión, es una película de terror fallida, poco competente, puesto que su principal objetivo, el de provocar miedo, no se alcanza. Por eso, y a pesar de que para el aficionado al género, “Dark Water” resultará una decepción, para el espectador muy miedoso –ese

tipo de espectador que lo pasa realmente mal con cualquier atisbo de amenaza en la pantalla, grita, se tapa los ojos enroscado en su butaca, y clava sus uñas en el brazo del compañero de al lado– será una delicia...

y ese tratamiento formal, a un paso de la serie B. Hay un ambiente hostil, desapacible, que planea sobre la cinta, aunque no se vea reforzado por las diferentes piezas que entran en juego, y por tan-

15


Japan films Comedia-Romance

Love Hina Un Anime creado por Ken Akamatsu el cual mezcla una serie con entretenidas situaciones de amor, desencuentros, buenos momentos y todo lo prescindible para disfrutar de un buen anime.

“Love Hina” cuenta la historia de Keitarō Urashima, un chico de veinte años que quiere entrar en la prestigiosa Universidad de Tokio (o “Tōdai”, como la llaman los japoneses, de Tōkyō Daigaku) porque cuando niños, y hace quince años desde el inicio de la historia, le hizo una promesa a su novia de la infancia de que, cuando fueran mayores, irían a la Tōdai y serían felices para siempre.

16

Sin embargo, Keitarō ha suspendido dos veces el examen de acceso y sus padres le echan de casa. Él decide ir a la posada de su abuela a vivir allí un tiempo y estudiar, pero hacía años que dejó de ser una posada para ser una residencia femenina con cinco inquilinas, todas hermosas y adolescentes. Al principio las chicas se lo toman muy mal, y creen que Keitarô es un pervertido, pero al final

logra quedarse a vivir en la residencia como encargado, teniendo que aprender a convivir día a día con todas las chicas, las cuales poseen personalidades muy distintas entre sí, y lidiar con problemas sentimentales, domésticos y varias situaciones cómicas.



Japan Films