Page 1

“La verdad hace justicia a una nación” Grupo Educativo IMEI RECTORÍA

Diplomado en Criminalística de campo 2017

HISTORIA DE LA CRIMINALÍSTICA EN MÉXICO

Profesor: Mtro. Carlos Arocha Pérez Alumno: Moises Ulises Nieto Salinas

22 de Mayo del 2017


El presente trabajo es una investigación documental que cumple en tiempo y forma con lo establecido por la institución académica, y un esfuerzo individual por reunir en la medida de mis posibilidades, lo que considero indispensable en la adquisición de conocimientos históricos dentro del estudio criminalístico en nuestro país. Los autores citados, sus textos, son respetados íntegramente, todos ellos mencionados ampliamente, y pueden encontrarse en la bibliografía, siendo obligación de los estudiantes, remitirnos a las fuentes, revisar las obras, y conocer los estudios recientes, las nuevas tecnologías y avances significativos en materia científica, legislativa y técnica e instrumental.


Javier Grandini González en su análisis sobre las etapas de la investigación criminalística en México dice: “La Criminalística ha vivido sólo una época, se inició en la científica y continúa en la científica, y ha terminado con la equivocación y empirismo de la investigación policíaca. Y a través de su historia, se ha fortalecido y enriquecido gracias a las aportaciones anteriores y actuales de estudiosos europeos y norteamericanos. Así como gracias a las aportaciones de científicos latinoamericanos, como Abreu Gómez, Fernández Pérez, Jiménez Navarro (Médico F.), Luque, Martínez, Moreno González, Oliveros Sifontes, Padrón, Peña Reyes, Pérez Vega, Roumagnac, Sandoval Smart, Sodi Pallares, Villarreal Rubalcaba, Villavicencio Ayala”. El antecedente universal es necesario para situar el contexto de los inicios en México:

Martha Franco de Ambriz, señala el primer caso documentado más sonado en que se aplicó la criminalística en México: la muerte de Doña Catalina, esposa de Hernán Cortés, en una residencia en el pueblo de Coyoacán. Se aplicó la medicina forense, a la descripción que de ciertas lesiones observadas por testigos en la occisa que durante el proceso, se demostraron correspondían a un cuadro típico de muerte por asfixia causado por estrangulamiento. Tomando en cuenta las observaciones de Brovardel y Deuvige, famosos médicos forense franceses, quienes establecieron algunas características de las muertes por estrangulación. El caso de un asesinato múltiple ocurrido el 24 de octubre de 1789 en la casa de un rico español llamado Don Joaquín Dongo, donde fueron muertas doce personas incluyendo al dueño. El virrey, envió al alcalde y Juez de provincia Don Agustín de Emparan, al lugar de los hechos, donde se realizó una inspección detallada y observación de indicios así como de los cadáveres. Una vez recabados estos, junto con la ordenación lógica y sistemática de los mismos, se logró detener a dos sospechosos, en cuya casa se ordenó una inspección y se encontraron otros indicios que lo relacionaban directamente con los hechos ocurridos. Una vez puestos estos a la vista de los sospechosos no tuvieron otra opción que aceptar su culpa. Gracias a un estudio minucioso del lugar de los hechos, de la preservación de los mismos, a una adecuada inspección ocular del domicilio de los sospechosos una buena investigación policiaca y al hallazgo de los indicios se pudo conocer la verdad histórica del crimen en todos sus detalles, comprobándose así lo indispensable de la investigación criminalística.


En 1871 México tuvo su primer Código Penal, donde se mencionan por primera vez las lesiones y alteraciones a la salud en el artículo 551. Los inicios de la Criminalística en México comienzan en el año de 1885 donde se implementó por primera vez en la Capital de la República Mexicana el sistema Vucetich. Se hizo público en México en el año 1900. El primer archivo dactiloscópico que se fundó en México, fue “en 1914 por el señor Abreu Gómez en la ciudad de Mérida Yucatán interviniendo en esta fundación el dactiloscopista Luis Lugo Fernández estableciendo el sistema de Don Juan Vucetich, desafortunadamente este archivo funcionó por un tiempo muy corto debido al poco presupuesto con que contaban, cerrándose en 1915. Hasta 1929 que el Gobernador Constitucional en aquel entonces el Doctor Álvaro Torre Díaz estableció en la policía judicial una nueva oficina de identificación llamándola “Departamento de Identificación Dactiloscópica” que estuvo a cargo del señor Luis F. Tuyu, posteriormente se cambió el nombre a Departamento de Registro de Identificación de Delincuentes”. Otro precursor del sistema dactiloscópico fue el profesor Benjamín A. Martínez “quien fue miembro del servicio de identificación de dactiloscopia de la policía judicial militar, así como del servicio de identificación dactiloscópica de la policía de México, del laboratorio de investigación del crimen y del servicio de identificación del ejército mexicano”, menciona el Dr. Grandini, y varios autores más, en su libro Medicina Forense. En 1892 la obra “Manual del Juez, todos los sistemas de Criminalística” fue traducida en España por Máximo Arredondo y en Latinoamérica editada por Lázaro Pavia en 1900. “La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, como se indicó participó en la investigación científica, con la aplicación de la Criminalística, en 1938, colaborando para ello, desde entonces, ilustres científicos mexicanos como: José Gómez Robleda (iniciador), Fernando Beltrán Márquez, Arturo Baledón Gil, José Torres Torija, José Sol Casao, Salvador Iturbe Alvírez, Javier Pina y Palacios, Jorge Peña Reyes, Luis R. Moreno González, Ramón Fernández Pérez, Hornero Villarreal Rubalcaba, Raúl Jiménez Navarro, José Argote Barrera y otros no incluidos” según el Dr. Juventino Montiel Sosa en su libro: Manual de Criminalística, Tomo I. El Dr. Alfonso Quiróz Cuarón dice en su libro Medicina Forense: “Entre 1890 y 1910 la antropología física forense (también la medicina forense) tuvo su origen en los trabajos realizados por los médicos Francisco Martínez Baca y Manuel Vergara en la antigua penitenciaría de la ciudad de Puebla. Sus aportaciones más importantes fueron en el campo de lo que se dio en llamar antropología criminal, en la cual privaba un planteamiento antropológico característico de la época (Los tatuajes: Estudio psicológico y médico legal)”. En 1907, Roumagnac pone en práctica el Servicio de Identificación en la Inspección General de Policía de la ciudad de México. Por otra parte, también identificaba a las reclusas de la cárcel de Coyoacán por medio de la Dactiloscopia. “Ernesto Abreu Gómez (1914 – 2006) realizó sus estudios en la academia de policía científica de la ciudad de México. En 1957, como dactiloscopista, a solicitud del director del laboratorio de identificación judicial de la procuraduría general de justicia del distrito federal y territorios federales, presenta un proyecto para la mecanización de los sistemas dactilares de esa institución. En 1958 fue elogiado por el ilustre penalista español Bernaldo de Quiros por la ponencia titulada "El casillero nacional de identificación criminal”. En 1976 fundo el Departamento de Identificación de la Policía Judicial del Estado de Yucatán. Un año después, a solicitud de la Procuraduría General de Justicia del estado de Baja California Sur, desarrollo un programa de computación electrónica para hacer más eficiente la investigación en el robo de vehículos motorizados en esa entidad (Grandini, et al, Medicina Forense 3ª. Edición, 2014, México, Editorial El Manual Moderno)”. Escribe la Maestra Tania Nava en su Tesis Organización del Archivo Dactiloscópico: “Luis Lugo Fernández conoce a Juan Vucetich en 1914, quien le impartió los conocimientos del sistema del cual es autor; en 1917 Lugo Fernández, regresa a la República Mexicana y establece el sistema Vucetich en la comandancia de policía en su tierra natal. En 1920 conoce al profesor en primeras letras Benjamín A. Martínez, a quien le enseñó el


sistema y juntos iniciaron el gabinete de identificación criminalística en la ciudad de México. Desde 1920 el profesor Martínez es el jefe de la oficina de identificación criminalística y más tarde se autonombra introductor de la Dactiloscopia en México. Llegó a ser también fundador del sistema del Servicio de Identificación Judicial Militar y del Servicio de Identificación de la policía de México, entre otros. En México los precursores de la Criminalística fueron el profesor Benjamín Martínez, fundador del gabinete de identificación judicial y del laboratorio de Criminalística de la jefatura de la policía del Distrito Federal (1926); y Carlos Roumagnac autor de los primeros tratados de policía judicial científica (donde define los primeros métodos y técnicas de esa época para las investigaciones criminales) y Criminología aparecidos en México.” “El primero inicia de inmediato a la aplicación, cumpliendo las normas señaladas por Bertillon, de la fotografía en la investigación de los delitos. El Segundo apunta en su obrar en forma muy especial la importancia y la necesidad de la fotografía en la investigación Criminalística.” En 1929 se contempló formar un Laboratorio Científico de Investigación, antecedente de la actual Dirección General de Servicios Periciales, dicho laboratorio contó en un principio con las secciones de Balística, Bioquímica y Medicina Forense, Caligrafía y Dactiloscopia. El Criminalista mexicano Fernando Beltrán Márquez, estableció en la Ciudad de México un laboratorio de identificación judicial, llevándolo a ocupar un buen lugar entre los más destacados gabinetes de la República: así el profesor Beltrán Márquez señala que las secciones con que debe contar el laboratorio de identificación son: Dactiloscopia, Poros copia, microscopia, Radioscopia, Peritación y un museo de Criminalística. Tomás González, Investigador Forense, Director de Investigacion Forense del Pacifico, miembro del Buró de Servicios Periciales escribe en su blog Introduccion a la Criminalistica y Criminologia http://criminalisticaarkos.blogspot.mx información histórica importante de la Criminalística en el Estado de Jalisco, que citaré en orden cronológico, por el año en que se registra: “En el estado de Jalisco, en el año de 1931, se empieza a usar la técnica llamada prueba de parafina, así como realizar estudios de machas de sangre, tema sobre el cual el ingeniero Chavat escribió un manual.” En Pachuca, Hidalgo, se fundó en 1933, el gabinete de identificación y criminalística donde se introduce el sistema mono-dactilar y ficha quiroscópica. En 1933, Carlos Roumagnac García que fue también geógrafo, “policía técnico y funcionario del Gobierno del Distrito, donde introdujo los beneficios del perfil antropométrico y posteriormente, del archivo dactilar”. Debo destacar el artículo “La formación científica del juez del crimen, de Israel Castellanos, publicado en la revista Criminalia, en 1938, año V, p. 167 y “Las dudas de la justica” de Raúl Carranca y Trujillo, año XXI, núm. 8, de Agosto de 1965, “Los delitos y las faltas de los funcionarios y empleados judiciales” de Edmundo Elurdoy, de la revista Anales de Jurisprudencia, año XIX, tomo LXXVIII, 2ª. Época de Julio de 1953, y una traducción hecha por Alfonso Quiroz Cuarón del texto de Stanciu “Los débiles sociales ante la justicia” (cabe destacar que en su obra Criminología, el Dr. Rodríguez Manzanera cita a Stanciu y Lavastigne, en su concepto sobre el objeto de estudio de la Criminología: “Es sencillamente el hombre. Los límites entre los hombres criminales y no criminales no son fijos, sino de gran movilidad. Una división de la humanidad en dos partes no tendría fundamento, en efecto, así como el criminal puede transformarse un día en un héroe moral, así también, el más honesto y equilibrado de los hombres puede llegar a ser criminal”. Creo necesario mencionar la observación del Dr. Quiroz, de que la Medicina Forense se debe enseñar en el último año de la carrera. En el Estado de México, en 1937, se funda en Toluca el gabinete de identificación y criminalística de la jefatura de policía, que en 1943, pasa a formar parte de la Procuraduría General del Estado y en 1954, se convierte en el Departamento Pericial que se transforma en el Laboratorio de Criminalística.


Hasta 1949 Javier Romero Molina, originario de la ciudad de México, D. F., quien cursó estudios de antropología física en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, participó dos veces en el estudio de los restos óseos supuestamente atribuidos al héroe indígena Cuauhtémoc, en colaboración con el Dr. Eusebio Dávalos Hurtado. Es creado el laboratorio de investigación e identificación criminológico en el Estado de Jalisco, dirigido por el Lic. José de Jesús González Gallo, Gobernador del Estado. En 1951 sale a la venta la edición del libro de Ernesto Abreu Gómez "La identificación criminal y la policía científica en México". Aparece como colaborador en la revista "Criminalia", órgano de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. En 1960 asiste a un extenso viaje de entrenamiento, el cual fue patrocinado por la International Cooperation Administration. Aprende la metodología utilizada por el Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York. Visita la División Científica del Departamento de Policía de la ciudad de Los Ángeles, estudiando los nuevos sistemas aplicados en investigación criminalística. En su viaje por Estados Unidos también tuvo la oportunidad de verificar en los laboratorios de la Real Policía Montada de Canadá, los notables avances que hasta entonces se habían obtenido en materia grafoscópica. En mayo de 1976 es electo miembro correspondiente de la Academia Mexicana de Criminalística. En 1952, se inicia la organización del archivo dactiloscópico y en 1955, se funda el laboratorio de investigación criminológica, donde se empieza a realizar dictámenes de balística, grafoscopía e incendios. En el año de 1954, las modificaciones de la Ley Orgánica del Ministerio Público del Distrito Federal y Territorios Federales", transforma al Laboratorio en el "Departamento de Servicios Periciales", que ya contaba con las siguientes áreas: Laboratorio de Criminalística y Casillero Judicial Dactiloscópico y Descriptivo, Psicometría Bioquímica, Documentología, Ingeniería. Balística, Valuación, Mecánica y Electricidad, Incendio y Explosiones, Tránsito de Vehículos y Medicina Forense. En las estadísticas realizadas por el Dr. Quiróz Cuarón, encontré que en México, de 1929 a 1957, los delitos eran: lesiones (31.7%), robo (25.5%), otros (15.3%), homicidio (15.0%) sexuales (5.9%), daños en propiedad ajena (2.5%), fraude (2.0%) y abuso de confianza (2.0%). Se producía un homicidio cada 80 minutos, un delito sexual se producía cada 3 horas con 25 minutos. No se mencionan cifras estadísticas sobre efectividad de las investigaciones ni casos resueltos, ni percepción de seguridad ciudadana. En 1955 se oficializa y se da a conocer el Laboratorio de Investigaciones Criminológicas del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses. Las primeras tareas que se desarrollaron en el laboratorio: balística, grafoscopía, incendios, prueba de parafina, toma de huella de cadáveres, elaboración de ficha señaléticas y toma de fotografía. En 1964 la UNAM colabora por primera vez con la PGJDF y el SEMEFO en el adiestramiento en medicina forense a nivel de doctorado, impartido por el Dr. Bernardo Sepúlveda. En 1971 nace un movimiento científico-criminalístico en los servicios periciales de la PGJDF, encabezado por Jiménez Navarro y el doctor Rafael Moreno González, dicho movimiento tuvo como primordial objetivo cambiar la mentalidad de los peritos en criminalística, motivándolos a adquirir una nueva actitud en su técnica, haciéndolos ver los errores más frecuentes en que podrían incurrir, y finalmente haciéndoles más críticos en su trabajo (Ambriz, 1999). En 1973 Luis Alberto Vargas Guadarrama y Mario Alva Rodríguez efectuaron una investigación, en la que utilizaron el método radiológico para la superposición craneal, publicados en la revista Criminalia de la Academia Mexicana de Ciencias Penales. El Laboratorio Científico de Investigaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional coadyuva para indagar homicidios, secuestros y diversos ilícitos con autoridades federales y estatales se creó en 1973, comenzó a servir


como instrumento fundamental para la identificación de casos en los que el denominado fuero de guerra o jueces civiles han podido determinar la responsabilidad de una persona. Ese mismo año, el Físico Noé Gómez Chávez comenzó un proyecto de investigación con un grupo de investigadores de la PGJDF sobre la temperatura y la precipitación pluvial como factores concurrentes y determinantes que afectan la visibilidad y las condiciones mecánicas, y las condiciones anímicas del conductor. En el segundo semestre de 1975 fundan la Academia Mexicana de Criminalística. Nicolás Ramírez Arellano, quien, además de profesor de la materia, fue el primer director de Servicios Periciales De La Procuraduría General De Justicia Del D.F. Se dan las primeras intervenciones de antropólogos forenses en casos de identificación forense (Arturo Román Pacheco A.F.). En este mismo año se considera el final de la caduca antropología criminal y el comienzo de la moderna antropología física forense. A Arturo Romano Pacheco se le considera el fundador de la antropología física forense moderna en México Por su trabajo “dictaminar sobre una cabeza humana y otros residuos corporales semi-esqueletizados, en avanzado estado de descomposición…” de 1975 (Romano, 2003), la antropología física forense fue reconocida como tal e incluida en el área de la criminalística. En 1977 las obras Medicina Forense del Dr. Alfonso Quiroz Cuarón y Dactiloscopia y otras técnicas de identificación de la Maestra Arminda Reyes Martínez. El Dr. Quiróz Cuarón, siendo Criminólogo destacado, resulta relevante para la Criminalística por su profundo estudio de las ciencias médicas forenses. En su libro menciona la influencia de la cultura francesa en la clase de medicina legal del Establecimiento de Ciencias Médicas, donde en 1833 el Dr. Agustín Arellano fue el primer catedrático de Medicina Legal, a Don Luis Ignacio Carpio, cirujano del Cuerpo Médico Militar y profesor del Hospital Militar de Instrucción en 1846. El Lic. Javier Piña y Palacios escribe sobre las nociones y conceptos de la prueba pericial en el sistema judicial mexicano, el valor de la prueba pericial, circunstancias de las aptitudes del perito: Física, psíquica, técnica y práctica, experiencia, actualización de conocimientos, habilidad en el empleo de la ciencia, honestidad y claridad en el planteamiento del problema, aplicación de la lógica en el razonamiento y precisión en las conclusiones; Circunstancias de aptitudes de quien emplea el dictamen: aptitud física, psíquica, facultad de análisis, precisión en el empleo del dictamen, razonamiento lógico en el empleo, razonamiento de las conclusiones, honestidad y habilidad en la aplicación de los conocimientos adquiridos por el dictamen, y conclusiones claras. Y menciona: “Desde 1929 se estimó que el funcionario que conociera de un hecho delictuoso estaba obligado a hacer que tanto el ofendido como el presunto responsable fueran examinados inmediatamente por los médicos legistas para que estos dictaminaran (con carácter provisional) sobre los puntos siguientes (antecedentes del modelo biopsicosocial): a) b) c) d)

Su estado físico – psicológico. Sus circunstancias personales. Su género de vida. Las condiciones económicas, sociales y familiares del detenido.

El Lic. Piña y Palacios menciona como antecedentes o nexos entre el estudio criminológico, la identificación antropométrica (bertillonaje, proveniente desde 1894 de la Ley procesal del fuero común), las disposiciones con respecto a la identificación en la legislación procesal de 1929, al trasladar al procesado o sujeto a proceso a la prisión preventiva: “Antes de trasladar al presunto reo, se le tomarán sus generales e identificará debidamente, haciéndole saber el derecho que tiene para nombrar defensor”, destacando que dicho precepto fue copiado casi textualmente y puesto en práctica hasta los tiempos del Laboratorio de Identificación y Criminalística, que en ese año (1977) dependía de la Dirección de Policía y Tránsito, donde la legislación procesal federal dice: “Dictado el auto de formal prisión o de sujeción a proceso, se identificará al procesado por el sistema adoptado


administrativamente”. El “sistema adoptado administrativamente” no especificaba un formato, por lo que se seguían utilizando las “fichas señaléticas”, que contenían las medidas antropométricas, y en una ficha aparte, las impresiones dactilares. La Criminalística cambió completamente la actuación de la protección civil en México desde 1985, en la identificación de cadáveres. Se creó la Unidad de Criminalística e Identificación de la Armada de México, debido a la necesidad de intervención de la Secretaría de Marina, instancias federales y voluntarios en conjunto. “La identificación de los cadáveres –si los hay– es, quizá, el rubro más importante para cubrir. El art. 27 de la Convención Americana de Derechos Humanos, citado por Velasco (2006, p. 117), señala claramente que las autoridades en cada país deben tener en cuenta que la identificación de los cadáveres es la única forma de tener certeza de muerte, y eliminar así toda posibilidad de fraude, para poner fi n a la angustia y dolor de los familiares” cita Lizbeth de las Mercedes Rodríguez (2013) en su artículo “Importancia de la criminalística en el manejo de cadáveres en las labores de protección civil en México”. “Los datos previos que un criminalista debe registrar en una ficha, con la finalidad de identificar un cadáver desconocido, son: sexo, edad, estatura y adscripción étnica; señas particulares, fotografías de frente y de perfil, huellas dactilares y registro dental, los cuales cotejará con registros previos, si es que los hay. A esto puede agregarse, de contarse con los medios o si el fi n es identificar fragmentos de cuerpos, la identificación por radiografías, análisis de muestras sanguíneas o de ADN y la superposición de imágenes, por mencionar algunos (Valencia, 2010, p. 83). La finalidad será siempre identificar la mayor cantidad de cuerpos posibles, para evitar que el destino final sea la fosa común; en este sentido, organismos internacionales, como la Cruz Roja, enfatizan en que en las labores de manipulación de cadáveres en situaciones de desastre, el proveer la mayor cantidad de información posible a los deudos reduce la cifra de personas desaparecidas y da certeza acerca del destino final de los cuerpos”. Quedó sentada la actuación del criminalista en la Estrategia de preparación y respuesta de la Administración Pública Federal, ante un sismo y tsunami de gran magnitud: “Plan Sismo”. México: SEGOB - Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (2011). Tomás González escribe: “En 1977 La Procuraduría de Justicia del Estado de Jalisco crea la dirección de servicios periciales. El 17 de septiembre de ese año, se ordena que en el caso de homicidios y delitos mayores el Ministerio Publico y la Policía Judicial se acompañen por Peritos, siendo en octubre de ese año que se realiza el primer levantamiento de cadáver, en cuyo informe se anexan fotos y croquis. 24 de agosto de 1978, siendo Gobernador del Estado de Jalisco el Lic. Flavio Romero mediante decreto #9782 se da una nueva ley orgánica de la Procuraduría de Justicia del Estado, oficializando la Dirección de Servicios Periciales, art. 40, contando con un Director General, sub-director y la secciones de Criminalística de campo, identificación, servicio médico forense y dictámenes especiales, entrando en vigor el 9 de septiembre de ese año. Se conforman las secciones como áreas especializadas y se incorpora psiquiatría y psicología.” En Puebla, es hasta 1981, que con la contratación de diversos peritos expertos en química, fotografía y tránsito terrestre entre otros nace la Dirección General de Servicios Periciales, la cual cuenta actualmente con un Instituto de Formación Profesional. “El 21 de marzo de 1981 desaparece el servicio secreto y las fichas señaléticas son trasladadas a la Dirección de Servicios Periciales (en Jalisco)”, Tomás González. En 1983, la profesora Armida Reyes Martínez, publica su libro Dactiloscopia y métodos de identificación. En este mismo año, se dicta el primer Seminario Nacional de Identificación de Drogas patrocinado por la Academia Mexicana de Criminalística, la Academia Nacional de Ciencias Penales y la Procuraduría General de la República.


La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, instala un equipo de absorción atómica, mismo que complementa con un horno de grafito cuya utilidad radica en poder determinar cuantitativamente y cualitativamente los elementos bario, antimonio y plomo, haciéndose mucho más eficiente la solución al problema de disparo con arma de fuego. “En 1983, se da una reforma a la ley orgánica de la Procuraduría de Justicia del Estado de Jalisco, en donde se reorganiza la Dirección de Servicios Periciales y se da autonomía al Perito. En 1986, la misma procuraduría, adquirió un espectrofotómetro de luz ultravioleta e infrarrojo, instaló un cromatógrafo de gases adicionado de Head Space para determinar alcohol en la sangre. Un equipo inmune-ensayo (Emit), que permitió efectuar análisis antidoping a todos los elementos de la policía judicial y en 1987, se instaló el microscopio electrónico de barrido con analizador de rayos x, para determinar con precisión los componentes químicos de las pinturas y en estudio de pelos.” escribe Tomás González en su blog Estudio, Análisis y Discucción de los temas Criminalisticos y Criminologos para los estudiantes de la Universidad Arkos, en Puerto Vallarta, Jalisco, México. En 1988, se instaló el AFIS (Sistema Automático de Identificación de Huellas dactilares), que se basa en la observación de puntos de determinación o bifurcación de dichas crestas. En 1990, Alberto Isaac Correa, Maestro en Estomatología Normativa y Forense, profesor de sistemas de identificación, balística forense y medicina forense del Instituto Técnico de Formación Profesional de la PGJDF, plasma los parámetros que se aceptaban en esa década en su obra “Identificación forense”, en los sistemas para la identificación de cadáveres (características físicas generales, señas particulares y prendas de vestir, fotografías, retrato hablado, antropometría y dermopapiloscopía, identificación por medio de cabello, orejas, uñas, sangre, voz, escritura y radiografías, sobre posición y reconstrucción facial, identificación estomatológica e identificación en casos de desastres masivos), basados en los autores científicos más reconocidos de la época como: Jisberg Calabuig, Pierre Morel, Milan Pospisil, Frank Smyth, Héctor Soto Izquierdo, José Torres Torrija y Eduardo Vargas Alvarado. En 1991, Gerardo Rico Méndez, perito medico forense de la Dirección General de Servicios Periciales, miembro de la Academia Mexicana de Criminalística y Diego de Anda, perito fotógrafo de la Dirección General de Servicios Periciales de la PGJDF publican La Fotografía Forense en la Peritación Legal, un Atlas que ilustra la técnica pericial de fijación fotográfica en el lugar de intervención, en casos de asfixia, tanatología, robo, identificación, otras disciplinas auxiliares, y delitos sexuales. Mencionan que hasta 1935 la fijación fotográfica se efectuaba en películas blanco y negro, “con una representación parcial de la realidad, en cuanto a que los objetos se reproducían con base únicamente en las diferencias de tonalidad y matiz de los colores, quedando integrada su gama cromática con elementos que van del blanco al negro…”. Del mismo texto: “En Latinoamérica, México fue el primer país que implantó el uso de la fotografía a colores en la investigación criminalística, gracias a la dedicación y el entusiasmo del Dr. Rafael Moreno González y Julio Tiburcio Cruz, quien en 1971 era el jefe del laboratorio de fotografía.” A principios de 1993, se forma el laboratorio de genética, donde se inicia la formación del banco de datos o Archivo Genotipos y se aplica la técnica del ADN polimórfico (Acido Desoxirribonucleico), como medio de identificación. Se logra la asesoría de la Policía Francesa para utilizar el sistema de informática a la Aplicación de los dictámenes en el estudio de los documentos cuestionados. Se implanta la técnica del Rayo Láser en la localización topográfica de fragmentos de huellas dactilares, fibras, pelos, manchas de sangre, semen y de otros indicios en el lugar de los hechos. En 1993, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal y la Universidad Autónoma de México, inician un amplio estudio de antropología física, mismo que una vez realizado en toda la república a diferentes grupos


étnicos y población en general. Tomando en cuenta las características generales de cada individuo, color de pelo, textura, color y forma de ojos, tipos de cráneos, medida de los huesos, tipo de piel y otras; con la información obtenida se creó un archivo computarizado, para la reconstrucción facial de los individuos, con las características de rostro mexicano. Esto ha sido de gran ayuda para la creación de retratos hablados, el peritaje y examen médico de cadáveres. En 1994, en la Procuraduría General de la Republica, se aplican modernas técnicas computarizadas en examen técnico de documentos, en balística, narcóticos y estupefacientes, así como sistemas de identificación toxicológicas que se logran a través de los más actualizados equipos espectro métricos, microscópicos y cromatógrafos; tecnología de suma utilidad en la lucha contra el narcotráfico. En 1996 se presenta el proyecto “La cara del mexicano: CARAMEX. Sistema de retrato hablado asistido por computadora IIA (Instituto de Investigaciones Antropológicas) – UNAM/ PGJ DF por C. Serrano, Ma. Villanueva, J. Luy y Arturo Romano”, con el que se busca impulsar la investigación, formalizar e institucionalizar el ejercicio profesional de la antropología forense y propiciar la colaboración nacional e internacional. Se usan aproximaciones faciales en cráneos prehispánicos: cráneo maya, mujer del peñón, xochitecatl, Teotihuacán y otros. Se usa también una muestra esquelética testigo de población contemporánea del estado de Hidalgo. Debido al incremento en la demanda del Servicio Pericial; la entonces Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales (ahora CGSP), reorientó sus actividades y llevó a cabo un programa de desconcentración de sus servicios a las Delegaciones Estatales de la Institución, adscribiendo en dichas representaciones peritos técnicos y profesionales de diferentes especialidades; con lo que se originó la necesidad de crear la figura de Coordinador Estatal de Servicios Periciales en las 31 entidades federativas del interior del país, lo anterior tenía la finalidad de garantizar una cobertura nacional con mayor capacidad de respuesta y oportunidad en el servicio. Finalmente, en el presente año los Servicios Periciales están pasando por un nuevo proceso de transformación derivado de la publicación del nuevo Reglamento de la Ley Orgánica de la PGR, en el que se instruye que la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales pasa a ser Coordinación General de Servicios Periciales (CGSP). Actualmente el Servicio Pericial se enfoca en la investigación del delito del fuero federal; en vista de la incidencia delictiva y la diversificación de los delito, se ha requerido su ampliación a 26 especialidades, para responder a las nuevas formas de prácticas delictivas y de tecnologías empleadas por la delincuencia, así como las reformas en la administración de justicia que representan nuevos retos del entorno, los cuales requieren el fortalecimiento de su capacidad de respuesta. Además, tiene como clientes objetivo a los 2,928 Agentes del Ministerio Público Federal (AMPF), asimismo brinda el servicio a Juzgados y dependencias del Gobierno Federal. “El desarrollo del sistema de identificación criminal y el registro de antecedentes son en cierto modo, para la justicia penal, lo que para la medicina y la salud fueron los avances de la anatomía, la fisiología y el laboratorio”, menciona el Dr. Sergio García Ramírez sobre los estudios denominados: Método integral de identificación, por el Doctor Miguel Ángel Contreras Nieto, para la Comisión de Derechos Humanos en 1997. Creó el primer Centro de Atención para las Víctimas del Delito en el Estado de México. Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, nace el 8 de junio de 1998, por iniciativa del Gobierno del Estado y por mandato del C. Gobernador Alberto Cárdenas. La Dirección General de Servicios Periciales del Estado de México, a cargo de Eduardo González Mata, dio a conocer en agosto de 2000 el inicio de los trámites de certificación de las técnicas, equipos y personal bajo la norma ISO-9002, que por primera ocasión en la historia de la criminalística llevó a cabo la PGR.


Tomás González narra en su blog: “En 2001 se creó la agencia del Ministerio Público Especializada en Delitos Sexuales, la de Homicidios y Centro de Capacitación de la Procuraduría de .Justicia, ahora Instituto de Formación Profesional. Otro hecho significativo ocurrió en 1992 cuando, durante la gestión como Procurador del maestro Leobardo Larios Guzmán, se instauró la agencia del Ministerio Público adscrita al Servicio Médico Forense, la de Supervisión de Derechos Humanos y la de Alcoholemias, las cuales siguen prestando sus servicios actualmente.” La Procuraduría General de la República hizo oficial el nacimiento de la Policía Federal de Investigación, en sustitución de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en el 2002. Fue creada en el 2001 como proyecto de Carlos Paredes Leyva, como parte de la política pública del gobierno federal de México que responde a la necesidad de evolucionar el esquema que había operado la antigua Policía Judicial Federal como policía reactiva, para dar paso a una policía investigadora basada en métodos y procedimientos específicos y bajo un perfil profesional que garantice eficiencia y eficacia en el combate a las estructuras delincuenciales, así como abatir la impunidad y coadyuvar para lograr una procuración de justicia pronta y expedita. El Congreso de la Unión dio marcha atrás a esta iniciativa: por un lado, le otorgó facultades de investigación a una nueva Policía Federal y transformó con una nueva ley orgánica de la PGR, publicada el 29 de mayo de 2009, a la Policía Federal Investigadora en la Policía Federal Ministerial. Hasta antes de ésta reforma, la AFI era la única policía con facultades de investigación de delitos, por lo que su protagonismo en la vida del Estado Mexicano era muy visible. La incorporación de la Oficina Central Nacional de Interpol-México responde a un principio de idoneidad para compartir información común de objetivos criminales con enlaces internacionales de otras agencias afines, pero bajo un solo criterio operativo. Al menos 12 agentes mexicanos entrenados por fuerzas de élite de Estados Unidos, cultivados por años para convertirse en unidades de confianza de Washington en México, han sido ejecutados por el narcotráfico en los meses recientes, entre ellos el comandante de la Policía Federal, Edgar Millán. Reclutados por la embajada de Estados Unidos para integrarse a sus Unidades de Investigaciones Sensibles (SIU), 12 agentes de la Policía Federal y la Agencia Federal de Investigación recibieron entrenamiento de la DEA y el FBI, todos ellos ya fallecidos en la guerra permanente contra el narcotráfico. En el 2002 el Departamento de Laboratorio de Genética Forense de la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales de la PGR publica la Guía Metodológica para el levantamiento de indicios biológicos. En diciembre de 2002, se aplicó el proceso de auditoría de certificación bajo la norma internacional ISO 9001:2000, y se logró obtener dos certificaciones una nacional emitida por la Entidad Mexicana de Acreditación (EMA) (ver figura F.VII.1-7) y otra internacional avalada por la United Kingdom Acreditation Service (UKAS) (ver figura F.VII.1-8). En el Sistema de Gestión de la Calidad de la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales, los procesos descritos son aplicados según corresponda, en las especialidades periciales de: Análisis de Voz, Antropología Forense, Audio y Video, Asuntos Fiscales, Balística Forense, Contabilidad Forense, Criminalística de Campo, Dactiloscopía Forense, Delitos Ambientales, Documentos Cuestionados, Fotografía Forense, Genética Forense, Incendios y Explosiones, Informática y Telecomunicaciones, Ingeniería y Arquitectura, Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Medicina Forense, Odontología Forense, Poligrafía Forense, Propiedad Intelectual, Psicología Forense, Química Forense, Retrato Hablado, Traducción, Tránsito Terrestre, y Valuación. En el 2003 se publicaron las Guías Metodológicas de las Especialidades Periciales de la PGR, con la participación de las Subprocuradurías: de Procedimientos penales A, B y C, Jurídica y de Asuntos Internacionales, de Coordinación General y Desarrollo, de las fiscalías especializadas para la atención de delitos contra la salud, para la atención de delitos electorales, y la Dirección General de Constitucionalidad y Documentación Jurídica.


En Las Guías metodológicas de las especialidades periciales del 2003 se lee: “Actualmente existe una diversidad de expertos, en las diferentes ramas de las Ciencias Forenses, en nuestro estado existen en la actualidad 26 departamentos especializados como son: Agrícola y Pecuario, Antropología, Archivo General de Antecedentes Criminalísticos, Balística, Hechos de Tránsito Terrestre, Contabilidad, Criminalística de Campo, Dactiloscopia, Documentos Cuestionados, Fotografía, Identificación de Personas, Identificación de Vehículos, Ingeniería Civil y Arquitectura, Laboratorio de Genética, Laboratorio Químico, Medicina Forense, Medicina Legal, Odontología, Patología, Poligrafía, Psicología, Psiquiatría, Retrato Hablado, Siniestros y Electromecánica, Traducciones, y Valorización de Bienes Muebles. Se expone una breve definición de cada área: Departamento de Agrícola, Pecuaria y Forestal: este departamento valoriza los daños en la agricultura, maquinaria agrícola, la investigación de siniestros que se registren en el campo, en el ganado, la identificación de marcas de herrar, pruebas de paternidad, así como la práctica de necropsias en animales al efecto de determinar las causas de su muerte, así como cuantificación y valorización en explotación forestal. Departamento de Archivo de Identificación Criminalístico: es el área en la cual se custodia y ordena en una ficha señalética, los antecedentes criminalísticos de aquella persona que ha cometido un hecho delictuoso. Departamento de Antropología: es el área que estudia científicamente los restos óseos humanos, con el propósito de su identificación individual, (sexo, edad, talla, raza), análisis de trauma, reconstrucción craneofacial, superposición fotográfica, intervalo de tiempo del deceso y examen de la escena del crimen. Laboratorio de Balística: es el área de la Criminalística especializada, orientada al estudio integral de las armas de fuego, alcance y dirección de los proyectiles que se disparen, y a los efectos que estos producen. En otras palabras se encarga de investigar el comportamiento de las balas, y del examen de las trazas relacionadas con el uso de armas de fuego que se ven involucradas en eventos presuntamente criminales. Departamento de Causalidad Vial y Valorización de daños, Hechos de Tránsito Terrestre: es el área que estudia y dictamina sobre las causas en eventos relacionados con vehículos, contra otros estáticos, en movimiento, objetos o en contra de personas y/o semovientes. Valoriza daños en vehículos a causa de un hecho de tránsito. Departamento de Constancias de no antecedentes: se encarga de expedir constancias de no antecedentes con apoyo informático denominado SIA, que tiene la capacidad de realizar la búsqueda de un nombre dentro de todas las fichas de antecedentes criminalísticos que son más de 110,000 en un lapso de 45 segundos, expidiendo al momento dicha constancia de forma gratuita. Departamento de Contabilidad Forense: cuenta con personal profesional dentro del área de contabilidad, que interviene en auxilio de las autoridades competentes dentro de un proceso. Criminalística de Campo: es una disciplina del conocimiento que nos indica las normas y procedimientos adecuados para proteger, observar y fijar el lugar de los hechos en donde presuntamente se cometió un delito o existe una controversia judicial, así mismo, nos señala las técnicas a seguir, para buscar, levantar, embalar, etiquetar y consignar los indicios a los laboratorios respectivos para su análisis, se estudia e interpreta la posición, condición, orientación, ubicación y presentación morfológica de los indicios para su identificación y reconstrucción. Departamento de Dactiloscopia: se encarga de la identificación de una persona por medio de sus huellas dactilares, siendo el mejor método de identificación, se siguen dos formas, la tradicional o manual, donde se estudian y analizan las características particulares de las huellas y a través del AFIS (Sistema de Automatización Dactilar), la cual es una consulta de antecedentes criminalísticos en el ámbito nacional.


Dentro de este departamento existe una área de la instrumentación láser para el levantamiento de huellas latentes y de forma tradicional (polvos). Laboratorio de Documentos Cuestionados: este laboratorio realiza estudios del tipo grafoscopio y documentoscópico, los peritos especialistas realizan exámenes a los grafismos con el fin de establecer la autenticidad de las firmas y manuscritos; determina la técnica de la falsificación e identifica al autor de la misma. Por otro lado el examen documentoscópico es para determinar la posible autenticidad o posible alteración de que haya sido objeto algún documento. este Laboratorio cuenta con equipo especializado de cómputo y software. Departamento de Fotografía Forense: especialistas de la fotografía forense en apoyo de todas las áreas que requieran del apoyo gráfico. Departamento de identificación de Personas: es un área especializada que se encarga de identificar personas vivas y/o muertas por diversos métodos establecidos y comprobados. Se lleva a cabo inicialmente con la elaboración de fichas señaléticas que incluyen toma de huellas dactilares (decadactilares), toma de fotografía, media filiación y señas particulares, para el archivo criminalístico. Departamento de Identificación de Vehículos: dicha área se encarga de la identificación de vehículos por medio de sus señas generales y particulares, como son sus números de identificación. Departamento de Ingeniería Civil y Arquitectura: el área realiza valuación de inmuebles, detección de defectos en la construcción, estructuras e instalaciones, que no se cumplen en los contratos establecidos. Se lleva también acabo el levantamiento topográfico, causa de daños en la obra y valorización de las mismas. Laboratorio de Genética Forense: este laboratorio realiza, por medio de la tecnología, la identificación de personas, confrontas entre el sospechoso y la víctima, paternidades, etc. Laboratorio de Química Forense: es el área en la que intervienen y se aplican técnicas científicas basadas principalmente en la química, biología y física, para llevar a cabo la identificación y cuantificación de muestras forenses, a través, de reacciones y equipos analíticos e instrumentales especiales. Medicina Forense: es una de la Direcciones con mayor relevancia social, en su área de tanatología se practican las necropsias, en auxilio a las investigaciones pertinentes. Medicina Legal: área que analiza, valora y dictamina sobre los daños causados a personas por hechos presuntamente delictuosos, en apoyo de las autoridades competentes, y principalmente a la sociedad. Departamento de Odontología Forense: esta área realiza estudios, aplicando los conocimientos odontológicos para el examen, manejo, valorización y presentación de las pruebas buco dentales en interés de la justicia. Departamento de Patología Forense: es el área que aplica los métodos de la anatomía y de la fitopatología, esta debe estar presente desde la autopsia a la microscopía en el examen de un cadáver y hasta el análisis de células depositadas en él, por el delincuente. Departamento de Poligrafía: es el área que utiliza el instrumento científico que monitorea y registra simultáneamente cambios fisiológicos, el análisis de estos registros permite determinar mediante un procesos estandarizado el patrón de veracidad del individuo que se evalúa. Departamento de Psicología: área que dictamina y realiza estudios sobre el comportamiento humano, en cuanto a rasgos de personalidad, peligrosidad y la relación que guardan los mismos, con determinadas conductas antisociales (delictivas).


Departamento de Psiquiatría: área que aplica los conocimientos médicos y psiquiátricos necesarios para la resolución de los problemas que plantea el derecho al ser aplicados a los enfermos mentales. Departamento de Retrato Hablado: Rama de la Criminalística, cuya principal finalidad es plasmar gráficamente el rostro de una persona a quien se busca o se pretende identificar, esto siguiendo la relatoría de alguien que le haya visto o conozca a la persona a quien se busca. Departamento de Siniestros y Electromecánica: también conocido como siniestros y explosivos, se encarga de realizar peritajes que determinen las causas de incendios, explosiones accidentes industriales y estudio en maquinaria industrial. Departamento de traducciones: realiza traducción de documentos al español, fungen como intérpretes, etc. Departamento de Valorización de Bienes Muebles: área que realiza valorización de todo tipo de bienes muebles." El Dr. Alejandro Hernández Cárdenas Rodríguez, miembro fundador y Vicepresidente de la Academia Nacional de Investigadores Forenses, perito médico en Estomatología legal y forense y perito en rehidratación de tejidos blandos de cadáveres momificados en los laboratorios de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Fiscalía General de Justicia del Estado, comenzó a trabajar en el 2003 en sus primeros experimentos con dedos momificados. En el 2004 obtiene la primer huella dactilar de un dedo, en el 2008 pudo rehidratar el primer cadáver completo. Solicitó la patente desde el 2010, que le fue orotgada en Noviembre del 2016 por el IMPI, motivo por el cual, el Dr. Alejandro ha capacitado a personal del FBI y el ejército de Estados Unidos. “Rehidratación de tejidos blandos presentes en cadáveres momificados y reversión de proceso de putrefacción con fines forenses de identificación y determinación de causa de muerte” es el nombre de su obra completa, mediante la sumersión del cadáver en un “jacuzzi” con el líquido patentado, que incorporado al cadáver, comienza a revitalizar los tejidos muertos, con lo que aparecen señas particulares, como cicatrices, lunares y tatuajes, con la posibilidad de recuperar el total de sus características. Ya ha impartido conferencias sobre su método en varios países de América y Europa. En el 2004 el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la U.N.A.M. crea el Laboratorio de Antropología Forense. Desde 1994 la PGJDF y diversas instituciones de procuración de justicia junto con la Oficina Coordinadora de Riesgos Asegurados S.C. (OCRA) comienzan a trabajar en materias multidisciplinarias como prevención del delito, identificación vehicular, informática, cursos de capacitación pericial a nivel nacional, estatal, municipal y militar, Interpol, National Insurance Crime Bureau de los E.U.A y el Insurance Bureau de Canadá y con autoridades de policía y justicia de otros países. Desde 2004 se registran avances en la creación y unificación de manuales de identificación vehicular apoyados en cuatro principios científicos de investigación criminalística: intercambio, correspondencia, reconstrucción y probabilidad, así como la aplicación de las preguntas de oro aplicadas a la identificación de vehículos, con la participación de los peritos ingenieros de la PGJDF: Gustavo Pérez Parra y Jaime Rodríguez Salgueroy los peritos de la OCRA: Martín García Ceja y Adolfo Lara Castillo, con colaboración e investigación documental de los peritos: Juan David Aguilar Nuñez, Hugo Santamaría Vázquez, Luis Gilberto Leyva Ramiro y los peritos de OCRA: Pedro Javier Olvera Reyes y José Luis Musi Nahmías en la revisión y corrección de estilo. Los manuales están sustentados en sus marcos teóricos en obras que resultan imprescindibles para la investigación criminalística como: Manual del Ingeniero Mecánico, El Libro del Automóvil, Tratado de criminalística, Manual de Investigación de Siniestros y Lucha contra el fraude, La Criminalística en la


Identificación de Vehículos Automotores, Dactiloscopía y otras Técnicas de Identificación, las fichas técnicas de los fabricantes por marca y tipo de vehículo, entre otros de la misma importancia, así como las normas, códigos y legislaciones vigentes. También es indispensable mencionar el avance significativo logrado con los reportes de robo que se pueden efectuar en línea mediante el enlace http://www.amis.org.mx/InformaWeb/ReporteRobo.html de la AMIS (Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros). En octubre del 2013, la PGJDF a través del IFP publica el primer Manual del alumno de Servicios Periciales en materia de Criminalística. Se creó la Agencia de Investigación Criminal, bajo su estructura se encuentra actualmente la Policía Federal Ministerial; la Coordinación General de Servicios Periciales (cuyos laboratorios coadyuvan en la investigación de los delitos mediante la obtención y el análisis de evidencias en lugares donde se han cometido delitos), y el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia. Por último, considero que es un avance histórico el Protocolo de actuación para la obtención y tratamiento de los recursos informáticos y/o evidencias digitales para la investigación criminalística contemporánea, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 17 de Junio del 2016, tal y como lo menciona el Acuerdo: “Con el auge de las tecnologías de la información, es necesario proporcionar métodos y procedimientos que aseguren la detección, recolección, manejo, autentificación, análisis, procesamiento y resguardo de los recursos informáticos y/o evidencias digitales obtenidos de las computadoras, redes informáticas, discos duros, floppy disk, zip disk, cintas magnéticas, appliances, routers, switches, memorias de almacenamiento masivo de información (USB), discos compactos, tabletas, teléfonos alámbricos y móviles, sistemas de correo electrónico, mensajería sincrónica o instantánea asincrónica, intercambio de archivos en línea, redes sociales, y en general de cualquier dispositivo de comunicación, almacenamiento y transmisión de datos, con la finalidad de integrar en estricto apego al marco constitucional y normativo las investigaciones y procedimientos que realizan en su respectivo ámbito de competencia las Secretarías Ejecutivas de Vigilancia, Información y Evaluación, y la de Disciplina, así como la Dirección General de Tecnologías de la Información, todas del Consejo de la Judicatura Federal y, por su parte, la Visitaduría Judicial y la Contraloría del Poder Judicial de la Federación.” El protocolo de actuación establece con toda claridad los métodos y procedimientos que deben seguirse para controlar cuándo, cómo, y dónde se obtiene la prueba, así como el recurso informático ó evidencia digital, qué se debe hacer con ellos, quién debe resguardarlos y cómo se debe analizar, así como las condiciones mínimas de seguridad, la inspección del escenario de la investigación, el desarrollo del plan para obtener la evidencia digital, la detección y aseguramiento de fuentes potenciales de datos, la fijación fotográfica de los recursos informáticos, pantallas y conexiones, por personal autorizado de la Dirección General de Tecnologías de la Información.


Bibliografía Bernaldo de Quiroz, Constancio. Panorama de la Criminología. Ed. José M. Cajiga Jr. Puebla—México, 1948. pp.91-92. Simonín, Camilo. Medicina Legal Ed. JIMS. Barcelona, España, 1966. p. 812. Cap. Criminalística. Juventino Montiel Sosa, Manual de Criminalística, tomo I, 2000, México, Editorial Limusa. Javier Grandini González … [y cinco más], 2014. Medicina forense 3ª edición. México, Editorial El Manual Moderno. Quiroz Cuarón Alfonso, Medicina forense, 2015, México, Editorial Porrúa Edición 13. Moreno González, Luis R. Manual de introducción a la Criminalística. Ed. Porrúa, S.A. — México, 1977. Armidia Reyes Martínez, Dactiloscopía y otras técnicas de identificación, 1977, México, Editorial Porrúa. Alberto Isaac Correa Ramírez, Identificación Forense, 1990, México, Ed. Trillas. Tania Nava Villanueva , Análisis de la Criminalística en el Estado de México Trabajo Terminal de Grado de Maestría, 2016, Universidad Autónoma del Estado de México. Tania Muñoz Lara, Tesina para obtener el título de licenciado en Archivonomía: Organización del Archivo Dactiloscópico, 2005, Secretaría de Educación Pública, Dirección General de Educación Superior, Escuela Nacional de Biblioteconomía y Archivonomía. Sodi Pallares, Ernesto. Palacios Bermúdez, Roberto. Tibón, Gutierre. La Criminalística y su importancia en el campo del Derecho. Populibros La Prensa. México 1970. pp. 5-6. María Villanueva, Carlos Serrano Sánchez, José Luis Vera, Cien años de antropología física en México: inventario bibliográfico, 1999, Editorial UNAM. Zaid Lagunas Rodríguez, Apuntes para la historia de la antropología física forense en México, Criminalidad, ISSN-e 1794-3108, Vol. 51, Nº. 2, 2009, págs. 61-80 Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República (2009). Diario Oficial de la Federación. 29 de Mayo 2009. Alfonso Toro, Un Crimen de Hernán Cortés, 1947, México, Editorial Patria. Tomás González, Historia de la Criminalistica en Jalisco, recuperado en 2017, http://criminalisticaarkos.blogspot.mx/2009/05/historia-de-la-criminalistica-en.html Protocolo de actuación para la obtención y tratamiento de los recursos informáticos y/o evidencias digitales, DOF: 17/06/2016. Procuraduría General de la República, Guías Metodológicas de las Especialidades Periciales, 2003, México, Dirección General de Constitucionalidad y Documentación Jurídica. Gustavo Pérez Parra, ET AL, Manual de Identificación Vehicular Primera Edición, 2000, México. PGJDF/OCRA

Historia de la Criminalística en México  

El presente trabajo es una investigación documental que cumple en tiempo y forma con lo establecido por la institución académica, y un esfue...

Historia de la Criminalística en México  

El presente trabajo es una investigación documental que cumple en tiempo y forma con lo establecido por la institución académica, y un esfue...

Advertisement